20 DE NOVIEMBRE. Vuelta de Obligado. DÍA DE LA SOBERANÍA.

El 20 de noviembre de 1845 tuvo lugar la batalla de La Vuelta de Obligado. En ese lugar entraron en posición las baterías de artillería del General Lucio Mansilla, para aumentar la eficacia del fuego patriota se procuró la detención del avance de las naves enemigas cruzando tres gruesas cadenas de orilla a orilla del río. La disparidad de fuerzas era abrumadoramente desfavorable. La flota enemiga se componía de 11 buques con 99 cañones, entre ellos tres vapores, seguidos por una flota de cien buques mercantes cargados de productos. La escuadra anglo-francesa desafiaba abiertamente a nuestro país y sobre todo, ofendía nuestra soberanía. Así lo entendían los combatientes de Obligado que al mando de Mansilla y antes de iniciar la batalla proclamó:

“Milicianos del departamento del Norte! Valientes soldados federales, defensores denodados de la Independencia de la República y de la América! Los insignificantes restos de los salvajes unitarios que han podido salvar de la persecución de los victoriosos ejércitos de la Confederación y orientales libres, en las memorables batallas de Arroyo Grande; India Muerta y otras; que pudieron asilarse en las murallas de la desgraciada ciudad de Montevideo, vienen hoy sostenidos por los codiciosos marinos de Francia e Inglaterra, navegando las aguas del gran Paraná, sobre cuya costa estamos para privar su navegación bajo de otra bandera que no sea la nacional! Vedlos, camaradas, allí los tenéis!…Considerad el tamaño insulto que vienen haciendo a la soberanía de nuestra patria, al navegar las aguas de un río que corre por el territorio de nuestra República, sin más título que la fuerza con que se creen poderosos. Pero se engañan esos miserables: aquí no lo serán!!… No es verdad camaradas? Vamos a probarlo!…Suena el cañón! Ya no hay paz con la Francia ni con Inglaterra!!! Mueran los enemigos!!…Tremola en el río Paraná y en sus costas el pabellón azul y blanco, y muramos todos antes que verlo bajar de donde flamea. Sea ésta vuestra resolución, a ejemplo del heroico y gran porteño, nuestro querido gobernador brigadier Don Juan Manuel de Rosas, y para llenarla contad con ver en donde sea mayor el peligro a vuestro jefe y compañero el General Lucio Mansilla. Viva la Patria! Viva la Federación! Viva su heroico defensor Don Juan Manuel de Rosas! Mueran los salvajes unitarios y sus viles aliados anglo-franceses!”

Mansilla con escasos elementos contuvo desde las diez de la mañana del 20 de noviembre hasta las cinco de la tarde a la flota invasora provocándole 150 muertos y 4 buques fuera de servicio. Por nuestra parte tuvimos 650 hombres fuera de combate, resultando herido el General Mansilla. Las batallas de San Lorenzo y Punta Quebracho demostraron también la voluntad de Rosas de ofrecer resistencia y las potencias extranjeras no pudieron, en definitiva vender sus mercaderías a las empobrecidas provincias litoraleñas. En tierra el ejército federal triunfó sobre los sicarios de la Antipatria. Por fin, Gran Bretaña firmó con el Restaurador el tratado del 24 de noviembre de 1849 por el cual Gran Bretaña se vio obligada a evacuar la isla Martín García, reconocer la soberanía argentina sobre los ríos interiores, los derechos de Oribe para ocupar la presidencia del Uruguay, devolver los barcos argentinos y saludar en desagravio el pabellón nacional con 21 cañonazos. Años más tarde también lo haría Francia. Los respectivos tratados de paz marcaron el triunfo de una altiva y firme postura nacional llevada adelante con férrea voluntad por el Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas.

Por Federico Gastón Addisi

(*) Historiador revisionista. Estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad del Salvador. Además es Diplomado en Antropología Cristiana (FASTA) y en Relaciones Internacionales (UAI). Publicó “San Martín, Rosas, Perón. Un homenaje a Fermín Chávez” (2008); “Estévez. Vida de un Cruzado” (2009); “Raúl Scalabrini Ortíz. Sus libros y sus enseñanzas” (2009); “Aportes al Bicentenario” (2011); “Historia de la Revista del Instituto Juan Manuel de Rosas” (2013). Es columnista en “Noticias del Congreso Nacional”. Como historiador, pensador y periodista siempre se manifestó estrechamente vinculado al Pensamiento Nacional y a la Doctrina Nacional del Justicialismo. Actualmente es el Director de Cultura de la Fundación Rucci de la Confederación General del Trabajo.

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