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Manual de zonceras de los cultores del aborto por Catalina Fernandez

ZONCERA 1: estar en contra de la legalización es el discurso hegemónico. Afirman que es hegemónico fundándose en el hecho de que lo sostuvo durante todo este tiempo el estado argentino y la Iglesia. Refuto que esto constituya un discurso hegemónico. Estados Unidos y la Comunidad Europea  lo tienen legalizado desde hace mucho tiempo.  Que los países centrales lo tengan legislado, es mucho más importante en términos de hegemonía cultural, política y de opinión en el orden mundial, a que un país como Argentina, inscripto en la periferia, haya planteado otra filosofía lo que, claramente, no genera discurso a nivel mundial. No por ahora.
Los sistemas confesionales (porque no es solo la Iglesia Católica), casi todos en contra del aborto, están en retroceso en el mundo. La mayoría de los seres humanos no suscriben ya a una matriz de ideas ligadas a la religiosidad ni a un sistema moral derivado de esta.
No es el hegemónico, puesto que si así fuera no me encontraría con las miradas de sorpresa y condena de todos y todas. Esto nos muestra una construcción sobre el imaginario de los argentinos/as,  impuesta por los medios como discurso único, políticamente correcto y progresista: no hay otra forma de abordar lo que sucede más que legalizar lo que sucede.
Los generales mediáticos, la mayoría han puesto este debate como central y, en casi todos los casos, con una posición inclinada a favorecer la legalización y a insinuar que cualquier otra postura es autoritaria. Como bien sabemos,  la opinión pública en todas las grandes urbes las forman estos medios, lo que vendría a explicar las miradas asombradas cuando se intenta esbozar otra mirada y a explicar el porqué de la condena. A mí, en cambio, lo que me sorprende es la falta de criticismo con el discurso unívoco mediático.
Entiendo que los medios son parte del poder económico mundial y actúan según sus directrices. Algunos, en el debate caliente de redes, mencionaron ya sea argumentando a favor o en contra, a la ONU, el Banco Mundial y la OMS, organismos internacionales que intentan uniformar las normas en todos los países, por lo menos de los denominados occidentales, pasando por encima de las culturas y la autodeterminación de los pueblos, como promotores de la legalización del aborto. Hay más: ya mencionamos a los países centrales y tenemos que agregar a la Fundación Soros, la Fundación Ford y la Fundación Rockefeller, todos lobbistas en pro del aborto. El Informe Kissinger de 1974, memorando de seguridad nacional 200, y el informe de la Comisión Rockefeller de 1972, conocidos por todos los que se precien de peronistas, sobre el tema del control de la población en el tercer mundo, son herramientas que se ocultan en el debate. Al entender Estados Unidos que el desarrollo poblacional era una amenaza para su seguridad nacional, trazaban distintas estrategias para su control. Entre otras, el memorando secreto decía: “Ningún país ha reducido su población sin el recurso del aborto”. Esto forma parte del pasado?. De ninguna manera, las fundaciones antes mencionadas siguen siendo generosas inversoras de todo lo que sea control poblacional. No es un secreto que los países imperiales demostraron siempre una preocupación “digna de encomio” por las tasas de natalidad en los países periféricos, por cuestiones que tienen que ver, obviamente, con el control de los recursos naturales y su distribución. Para ellos sobra una parte del planeta, y somos nosotros, y de nosotros, los más pobres. Por eso, las firmes posiciones políticas de Perón al respecto. En 1973, Perón decía que Argentina estaba “siendo sometida a un sutil plan exterior de LARGO ALCANCE para despoblarla de hombres y mujeres en edad útil” apoyado en una campaña psicológica y material.  De este pensamiento, nacen las posiciones argentinas en las Conferencias de Población, en las que se opone a la visión demográfica de los países centrales. Esas voces se repiten geopolíticamente en la actualidad. En el caso de Latinoamérica, tanto Ortega en Nicaragua, como Correa en Ecuador, Chávez en su momento,  se pronunciaron en contra de la legislación pro aborto.  A estas voces se agregan la de algunos países no occidentales y no liberales en términos culturales. Y si nuestro pensamiento tiene que ser pensamiento situado, lo primero que me interrogo es por qué todos estos presidentes se han opuesto. Es triste que esa eugenesia social sea bandera ahora de algunos sectores del movimiento popular como si se tratara de enarbolarla en aras de la libertad, cuando en realidad replican y reproducen la agenda de los grupos trasnacionales para América Latina. Dato de color: Recordemos que el hijo de Bush le trajo a NK el libro de Malthus como regalo.

ZONCERA 2: Queremos la legalización por las mujeres humildes que mueren en abortos clandestinos.
Esto me suena a que esa cosa espantosa repetida por un  sector de la sociedad argentina, de que las madres en las villas se embarazan para cobrar la AUH, lo que no resiste el menor análisis, es secundada desde el progresismo liberal de la PEQUEÑA burguesía, por “matemos pobres legalmente porque sino se nos mueren las madres en abortos clandestinos”. Sería interesante conocer la opinión de esas mujeres, por demás luchadoras, sobre el tema, porque las voces que más se escuchan son las del sector que se arroga su representación. Por lo general, cuando he hablado con ellas, existe una sola razón para que se planteen abortar: no poder dar de comer al niño por venir.
Vemos que para el imperio la solución es simple: que no se reproduzcan los pobres. Para nosotros, inscriptos en OTRA línea de pensamiento, debería ser más complejo, debería ser pensando en términos de justicia social, para que nadie aborte por razones tan terribles como la indignidad en la que viven. Además me pregunto, qué decisión está tomando la mujer que aborta porque no tiene las condiciones para llevar adelante un embarazo y un hijo. Es la falsa libertad del sistema capitalista: la libertad de morirse de hambre, al decir de Perón. En este caso, la libertad de abortar el hijo que en realidad querría tener. Me parece terrible que muchas se dediquen más a hablar de las que quieren abortar por razones personales (no lo quería, mi cuerpo es mío) que a la realidad trágica de las mujeres que quieren ejercer la maternidad y se les dificulta hacerlo.

ZONCERA 3: Es de raíz popular la lucha por la legalización del aborto.
La exaltación de los derechos individuales es impuesta desde la agenda filosófica liberal global.  Los movimientos populares siempre se dedicaron a la lucha por las mayorías; y de ninguna forma han alcanzado sus objetivos frente al sistema capitalista mundial, que hoy es más cruento y anticivilizatorio que nunca. En cambio, la defensa de los derechos de las minorías, por sobre los de una comunidad situada, fue parte siempre de la agenda que se propugna desde las usinas de pensamiento dominante. Y yo me pregunto por qué. Y, perdón, me respondo: por un lado, para que dejemos de lado los ejes principales de la lucha, para fragmentar y dividir, pero también porque esta agenda forma parte de la sociedad global que intentan crear, pasando por encima de la cultura más profunda de los pueblos. No estaría mal recordar (porque evidentemente en el camino a muchos se les olvidó) que el individualismo a ultranza es liberal, filosofía que es la base del sistema capitalista, y NO forma parte doctrinaria del peronismo, nuestro movimiento nacional. Por el contrario, este se plantea el equilibrio entre las necesidades del individuo y los de la comunidad en la que habita. Esto es, por ejemplo, la propiedad en función social. Los que reducen la discusión sobre el aborto a una cuestión personal, cometen una equivocación de carácter liberal. Ninguna demanda está escindida de qué tipo de Estado queremos construir, que nos conviene en términos políticos como Estado, y que filosofía sustenta ese Estado. De hecho el Estado peronista intentó cambiar la matriz filosófica del estado liberal en la Argentina. Este punto, que se toca con el anterior, es parte de la discusión. Porque entiendo que la presión por instaurar este individualismo o sectorialismo a ultranza y la preocupación por la sobrepoblación de los países periféricos, forman parte de la agenda imperialista, y están íntimamente ligadas entre sí. Como parte de un movimiento antiimperialista tengo la obligación de preguntarme qué es lo que pretenden. Y por qué este debate es parte del sistema de ideas de los lobbistas internacionales del capitalismo mundial. Baste como ejemplo, que en realidad la legalización en Estados Unidos fue propugnada por los sostenedores de la eugenesia social, y no una conquista de los movimientos feministas. Leánse sino las declaraciones de Osborn y el caso de Mary Doe
.
ZONCERA 4: Como existe, hay que legislarlo.
Nos encontramos frente a reaccionarios y sostenedores del statu quo. Eso es creer que la ley es unidireccional, que la ley solo interpreta realidades y no es capaz de crear y transformar. Entonces no hay posibilidad de un estado político que cambie el statu quo de la sociedad injusta. La ley transforma realidades. Por eso es más importante pensar un sistema de leyes justas que protejan a todos los seres humanos y no acotarnos a lo que el sistema mundial nos impone. Que en síntesis es matemos pobres en forma legal. ¿No es mejor tener un estado que proteja a los vulnerables, que proteja la natalidad, que, en el caso que sea no deseada (insisto, este punto es más atribuible a un sector de la clase media que a los humildes) genere un sistema de adopción justo para que esos seres puedan vivir y vivir con amor?.

ZONCERA 5: si el niño es no deseado mejor que no exista.
Sobran las palabras.

ZONCERA 6: Sostener la vida desde la concepción es de derecha.
Como peronista detesto esa malformación que nos hace discutir como si estuviéramos parados en París, en 1789, mirando la asamblea nacional francesa. Macri es liberal. Por eso abrió esta discusión. Porque es liberal y también porque quiere desviar la Argentina hacia esta dicotomía que no es menor. Ese es el estilo Rockefeller y el estilo Kissinger, no solucionemos el problema con creación superadora donde todos puedan ser felices; eliminemos a los pobres, la sociedad del descarte. La legalización del aborto es de liberales; la realidad es incontrastable. De liberales de izquierda y de liberales de derecha, como bien lo señalan hoy los rusos. Y también todos los que se oponen al manejo actual del mundo.
Me parece que darle una mirada más política al tema en cuestión es necesario para todos los que se consideren cuadros políticos. No me resigno a que no inventemos, a que no pensemos, a que no busquemos un marco de justicia para todas las vidas existentes y por existir en este país maravilloso.

CATALINA FERNANDEZ RIVERO

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abril 13th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

El reproche de los derechos por Mario Mintz

He decidido escribir sobre el tema remuneración de los Legisladores Nacionales, para aclarar conceptos más que cifras, sobre las mencionadas sumas que se difunden día a día en la popular prensa argentina. Se rasgan las vestiduras diciendo y hablando de la Inmoralidad por la alternativa de los pasajes convertidos en dinero. Que los diputados tienen que trabajar más, que son vagos e inoperantes y una catarata de disparates e insultos infundados sobre quienes nos representan para tomar decisiones políticas y legislativas. “Deben ganar lo que gana un maestro”, dice un sector de la izquierda que con sus utopías solo maneja ideales irrealizables. Algunos en los medios se desesperan con esa información en resaltar su propio protagonismo e ignorancia más que la noticia en sí. Con ese árbol quieren ocultar el bosque.

En publicaciones anteriores de nuestra revista editada en papel a fines del 2016 el lector podía encontrar los parámetros y comparaciones con las dietas de los legisladores internacionales y ver el atraso que tenían los propios dentro de la región, por lo pronto repetirlas ahora sería una redundancia y antología periodística. Aún en estos días los nuestros están por debajo de la mayoría de los parlamentarios del mundo. No dejo de ver que nuestra sociedad, nuestros trabajadores, también lo están, y ni hablemos de nuestros jubilados que cobran el 30 % a valores iguales de lo que cobra un jubilado europeo. Nuestras pymes, asfixiadas de cargas impositivas, de pobreza estructural y la desocupación y millones de planes sociales y etc.etc.etc.  Eso nos convierte en tierra fértil para el propósito de la desinformación.

En Argentina se suele dar un estigma sobre esas dietas y los privilegios. Yo lo llamo el reproche de los derechos. Cuando alguien puede algo que nosotros no, ahí aparece.

Reprochamos hasta que lo obtenemos.

Es la norma, y es el deseado prestigio inalcanzado desde hace años, son los representantes de la sociedad argentina, o quien critica esta actitud de canjear los pasajes por dinero, si se le diera en su empresa, si tuviera la posibilidad, ¿ no lo haría?

¿Por qué somos tan mal pensados? ¿Todo es corrupción o deseo que así sea? ¿Por qué no pensar que si viaja en automóvil puede usarlo para pagar el combustible? ¿Se tiene real idea de lo que es cumplir la función legislativa en un país desarmado y peleado constantemente por dos proyectos a los que no les interesa el bienestar común sino la conquista del poder?

Hacer silencio desde aquí seria consentir lo que se informa erróneamente y con calidad de escándalo sobre lo que habitualmente y en forma sistemática llega a la espiral informativa de nuestro país y genera un desprestigio innecesario y cruel… que lo torna peligroso ante las opiniones del funcionamiento de la democracia. Se la desgasta innecesariamente. Es un acto de injusticia moral.

A mediados del año pasado por resolución del presidente de la Cámara Dr. Emilio Monzo, se duplicaron los gastos de representación de los diputados nacionales y los montos que recibían para utilizar en pasajes, a pedido de casi todos los presidentes de bloque, a excepción del bloque renovador que critico la medida. Oportunismo político o demagogia conceptual, lo cierto es que los disidentes igual cobraron el beneficio.

Los legisladores nacionales no cobran sueldo, reciben una remuneración llamada Dieta que está compuesta por una suma fija, más 20 Pasajes aéreos y 20 terrestres con valores promedio cada uno de un tramo a la provincia de Córdoba, Gastos de representación que brinda y fija la Presidencia de la Cámara según la ocasión en que se utilicen, y una cifra del 14 % sobre su dieta por desarraigo para aquellos diputados o senadores que tengan su residencia a más de 100 kms del Congreso Argentino.

Un dato para destacar es que la remuneración de los legisladores se actualiza con las paritarias de sus empleados. En épocas no muy lejanas los empleados legislativos ganaban de acuerdo a lo que cobraba el legislador y sus aumentos se producían cuando el legislador se aumentaba sus remuneraciones. Ese porcentaje se trasladaba al personal. Hoy, atribuible seguramente a los esfuerzos y negociaciones de los líderes sindicales de APL, el legislador se aumenta con los porcentajes de incremento del sueldo del personal.

Único caso en el mundo donde los empleados con “sus decisiones” manejan las dietas de los integrantes electos constitucionalmente de las Cámaras.

Podría en esta columna llenarlo de números que no serán nada más que eso, la esencia no es cuánto gana o cobra un legislador, la esencia es como se produce un cambio en las leyes que protejan al ciudadano, que le marquen las pautas de convivencia social y moral, que se produzca educación y cultura para bajar la pobreza. Que el periodismo informe a fondo sobre los problemas del país y no que sea un escándalo si transformo lo suyo ( los pasajes) en dinero. Pitrola, referente del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) , se subió a la corriente de los dichos de la prensa y dijo en una radio “Una diputada como Carrió que los canjea todos por dinero, este año va a reunir sólo en el rubro pasajes 480.000 pesos. Ella lo discutió conmigo y me dijo que no le alcanzaba para pagar la tarjeta, es absurdo que el pasaje se canjee por dinero si no se usa, ¿Por qué el Estado tiene que pagar un pasaje que no se usa?”. Cuando escuche esas palabras en la boca de Néstor pensé , – esta Carrio, siempre con sus ironías, – También imagino que lo peligroso es que no fuese una ironía de Carrio. Es necesario recordar que Néstor Pitrola, no fue reelecto en estas últimas elecciones como Legislador, y lo remarco no como antecedente a su falta de capacidad y honradez, actos indiscutidos por toda la comunidad política, sino porque es la misma sociedad la que apoya en este caso los canjes de la Dra .Elisa Carrio. El resultado de las urnas fue terminante: Carrio 51 % Pitrola 4 %.

Para Pitrola son pasajes, y no son moneda de cambio, para Carrio parte de la dieta, dos formas diferentes de distinguir la realidad.

La constitución les da derecho a los Legisladores a percibir una Dieta mensual. La suma fija, los pasajes, los gastos de representación, los gastos por desarraigo son los elementos que componen esa dieta. También le da obligaciones, que son la de generar bienestar social, cuidar los bienes del patrimonio nacional y sobre todo generar bases de educación, salud, justicia, dignidad. No busquemos camorra, no rompamos los equilibrios, no desinformemos. Los números son lo de menos, solo valen las actitudes. Y seguramente algunos confunden como mostrar esa crítica a los resultados lentos del congreso argentino. Se conforman con la bagatela de escandalizarse. Me gustaría que la prensa no banalice más las actitudes y   le informe a la ciudadanía, como se discute una ley y como nuestro país corre riesgo de estar inmerso en la tirantez de dos proyectos de Nación, que hace apocalíptico el pensamiento de creer que nunca se solucionara.

Mario Mintz

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marzo 29th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“Extraña forma de entender el servicio público”, por Pamela Verasay

Para constituir una república es condición necesaria, no suficiente, la división de los poderes. Un principio rector de la obra de John Locke* es la situación donde los poderes se controlan entre sí, logrando salvaguardar la soberanía entregada por el pueblo.

Dentro de esta separación de poderes, el Poder Judicial presenta en su organización, una serie de condiciones y tratamiento particulares que lo distingue de los otros dos, es que quienes pensaron la organización de nuestro país, sostuvieron que los jueces para impartir justicia debían tener características especiales y por lo tanto prerrogativas especiales que acompañaran ese cargo para el cumplimiento de sus obligaciones. Los jueces deberían ser probos, idóneos e independientes de cualquier influencia que pudiera condicionar su labor; deberían tener dedicación exclusiva, sin que ninguna otra actividad pública o privada pudiera distraerlo de su vital función, con una sola salvedad, los administradores de justicia están habilitados para enseñar, pues consideraban que la actividad docente de un juez garantizaba la excelencia y la mejora constante en el mismo sistema.

Ante tanta responsabilidad, estas prerrogativas se pensaron no como una compensación, sino como herramientas para garantizar las condiciones de independencia, transparencia y equidad en el dictado de los fallos. Algunas de estas fueron un sistema pétreo para las remociones, fueros especiales, retiro o jubilación voluntaria, remuneración acorde al alto cargo e intangibilidad de sus haberes, entre otros. Con el devenir de la historia, muchas de estas prerrogativas se fueron ampliando de acuerdo a las interpretaciones de los mismos actores judiciales; así fue que la “intangibilidad” se transformó en la exención de todo tipo de impuestos y cargas sociales; la posibilidad de tomarse licencia cuando lo consideran necesario, se transformó en la discrecionalidad de asistir a cuanta convención, capacitación o charla que se pueda dar en el mundo; la posibilidad de dictar su propio calendario de trabajo devino en licencias anuales y la paralización del sistema judicial durante un mes y medio; el tener un salario acorde a la función se transformó en la posibilidad única de indexar y actualizar sus haberes de forma automática sin el requisito de discutir ni acordar con otros los poderes. Y así podríamos seguir describiendo como, a mi entender, se pasó de un sistema de garantías para la administración de justicia independiente a un esquema de privilegios que no tiene justificación.

Hoy nos enteramos de que el Señor Juez de la Suprema Corte Omar Palermo, ganó una beca muy prestigiosa para poder ir a estudiar a Alemania y con tal fin tomará una licencia de seis meses. Sería conveniente reflexionar sobre el sentido de la oportunidad y el mensaje que se le transmite a la sociedad, que critica y desconfía de los privilegios del Poder Judicial. Ausentarse durante 6 meses con la excusa de perfeccionarse es por lo menos, cuestionable. ¿Cómo puede ser que un miembro del máximo tribunal se toma el tiempo de buscar, postular, acceder a los requisitos, estudiar y desarrollar las propuestas para ese post doctorado sin desatender sus obligaciones?, tratándose de una persona que está en la cumbre de todo el sistema judicial de la Provincia.

Si muchos ciudadanos cuestionamos la licencia otorgada al Juez Palermo, es para proteger al Poder Judicial, es probable que el accionar del Juez haya causado más perjuicios que beneficios a los ciudadanos mendocinos. Su exégesis del abolicionismo es una promesa de impunidad a favor del delincuente. No obstante, esta opinión sobre su labor, el Juez de la Corte tiene un compromiso con los ciudadanos para impartir justicia, ya que forma parte de una de las tres cabezas en las que se divide el poder del estado. Uno pudiera esperar, diferencias profundas al margen, una mayor compresión de su parte por la importancia del lugar institucional que ocupa, pero el Juez tiene una extraña forma de comprender el servicio público, una bastante egoísta y enfocada en su persona.

La deformación de las condiciones especiales, devenidas en beneficio personal, dañan a un poder fundamental de la República, si siente que el máximo cargo no está a la altura de sus expectativas personales no estaría de más un paso al costado.

*Jhon Locke: Filósofo, pensador y teórico político del Siglo XVII, autor de una valiosa bibliografía entre esta: Dos tratados sobre el gobierno civil, en el segundo de los tratados desarrolla la teoría de la división de los poderes del estado, en poder legislativo, ejecutivo y judicial.

PAMELA VERASAY

Senadora Nacional por Mendoza (UCR-Cambiemos)

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marzo 29th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

¿Qué es la IV Revolución Industrial? por Federico Addisi

En estos tiempos de postmodernidad un nuevo paradigma se alza sobre la humanidad amenazando la vida del hombre, la cultura del trabajo, y el orden natural tal como se lo conoce hasta el presente.

Tal amenaza lleva el nombre de IV Revolución Industrial. La misma fue pergeñada desde lo más concentrado del supracapitalismo financiero, como lo es el Foro de Davos. Y respondió a las exigencias de estos mismos poderes de acrecentar sus ganancias en el mercado toda vez que debían reducir el costo del trabajo. Así se llegó a la conclusión que la mejor manera de lograrlo era reemplazar la mano de obra del hombre por la inteligencia artificial de la robótica. Dichos robots no cobrarían sueldos, ni cargas sociales, ni se enfermarían, ni se afiliarían a los “peligrosos” sindicatos, y lo más importante, mantendrían constante la línea de producción. De esta manera se reducirían los costos y se maximizaría las ganancias con productos que inundarían el mercado. Sus impulsores serían el “big data”, “la internet de las cosas”, “las impresoras 3D”, “la inteligencia artificial”, “los vehículos autónomos”, “la ingeniería genética”, entre otros.

Desde esta columna queremos denunciar que este modelo ya está en marcha en el mundo entero y traerá según estimaciones de expertos entre un 30 y un 45% de pérdida de empleos a nivel global. Por lo tanto generará más hambre y desocupación. Por el desigual desarrollo entre los países centrales y los periféricos se incrementará la brecha social entre ricos y pobres toda vez que tendrá lugar una transferencia de tecnología entre aquellos que la producen y los que simplemente la consumen; lo cual incrementará la dependencia de estos últimos. Al menos cuatro generaciones de seres humanos quedarán al margen de esta sociedad tecnológica por la simple razón de no poder adaptarse psíquicamente a los vertiginosos y radicales cambios que la misma acarrea. Habrá un peligroso cambio filosófico, o más aún, teológico donde el hombre creerá tener el poder de ser Dios, creando vida de manera artificial, eligiendo -mediante la manipulación genética- los rasgos del futuro ser, en suma, la sublimación del “homo deus”, tal y como lo proclama Yuval Noah Harar, autor del libro homónimo.

IV Revolución Industrial, Renta Básica Universal y el relato del “homo deus” son las tres patas de un sistema plutocrático y tecnoctrónico que promueve como señala el Papa Francisco en su “Laudatio Si”, la “cultura del descarte que afecta tanto a los seres humanos excluidos como a las cosas que rápidamente se convierten en basura”. (P.19-20) Por nuestro carácter de peronistas, sostenemos nuestra cosmovisión humanista y cristiana, que no puede más que oponerse a este nuevo golpe al hombre como hijo de Dios y que desvirtúa su papel en la tierra. Jamás en post del crecimiento material puede vulnerarse la dignidad del hombre ya que como magistralmente señala el Santo Padre: “Estamos llamados al trabajo desde nuestra creación. No debe buscarse que el progreso tecnológico reemplace cada vez más el trabajo humano, con lo cual la humanidad se dañaría a sí misma. El trabajo es una necesidad, parte del sentido de la vida en esta tierra, camino de maduración, de desarrollo humano y de realización personal. En este sentido, ayudar a los pobres con dinero debe ser siempre una solución provisoria para resolver urgencias. El gran objetivo debería ser siempre permitirles una vida digna a través del trabajo. Pero la orientación de la economía ha propiciado un tipo de avance tecnológico para reducir costos de producción en razón de la disminución de los puestos de trabajo, que se reemplazan por máquinas. Es un modo más como la acción del ser humano puede volverse en contra de él mismo”. (P.109)

FEDERICO GASTON ADDISI

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marzo 23rd, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“Sobre el aborto y la Paridad”, por Monica Macha

*por Monica Macha, diputada nacional-FpV

En cuanto al proyecto de Ley de interrupción voluntaria del embarazo, estoy convencida de que es necesario dar ese debate en el Parlamento, por varias razones. En primer lugar porque la realidad así lo pide: las mujeres que todos los días se ven obligadas a atravesar una situación de riesgo de vida, de estigmatización y de violencia simplemente por no contar con una normativa y una política pública que les garantice su derecho; las mujeres que mueren por esta razón; la desigualdad social que atraviesa esta problemática donde la mujer que tiene dinero accede a mejores condiciones para abortar y la que no tiene esa posibilidad queda expuesta. Todo esto exige que lxs representantes del pueblo nos sentemos a debatir seriamente el tema.

Por otro lado, estamos atravesando un momento social, donde se ha abierto una agenda más receptiva a esta discusión y eso permite que se expresen opiniones diversas, se conozcan historias silenciadas y se puedan compartir miradas de todo tipo sobre el aborto.

Poder trabajar en un marco normativo que garantice la vida de las mujeres que hoy mueren a causa de abortos clandestinos sería un gran avance para nuestro país. Estamos hablando de una realidad, de algo que sucede y que además sucede de manera injusta. Por eso creo que la legalización del derecho al aborto constituiría un hito en la lucha de las mujeres, pero también en la salud de nuestra población y en la historia Argentina y de la región.

Además, el trabajo realizado durante largos años por el movimiento feminista logró que queden expuestas las situaciones de violencia de género que suceden constantemente y en todas sus manifestaciones. Por eso también la desigualdad entre varones y mujeres ya no puede ser escondida y mucho menos defendida. Debemos entender la paridad como una discriminación positiva en la que se garantice un nivel de participación de las mujeres en aquellos ámbitos de toma de decisión, de conducción y de referencia. Esto es indispensable para poder llevar igualdad donde no la hay.

Si seguimos repitiendo ese modelo donde los únicos que acceden a esos lugares son hombres, y la mujer queda circunscripta al mundo de lo privado, entonces vamos a seguir reproduciendo un mundo violento y desigual. Eso es justamente lo que queremos transformar.

Como militante del feminismo y como mujer me siento orgullosa de formar parte de un colectivo de mujeres que llegó hasta este punto donde cada vez es más difícil escapar a estos debates. Dar la discusión y plantear estos temas ya de por sí requiere valentía y las mujeres además hemos llegado a este momento con las herramientas necesarias para cambiar la realidad.

Estoy segura que es el tiempo de las mujeres, que se puede torcer todas estas desigualdades y que es ahora.

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marzo 23rd, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Malvinas: aumentar los costos de la ocupación

*Por Marcelo Gullo

Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa consiguió de esa forma europeizar la ocupación de Malvinas. Por lógica consecuencia, la única estrategia posible para Argentina, a partir de ese momento, consistió y consiste en latinoamericanizar y suramericanizar el tema Malvinas. Por otra parte hay que comprender que la víscera más sensible de Inglaterra es el bolsillo. Por lógica consecuencia Argentina debe elevar los costos de la ocupación británica de Malvinas y dificultar todas las actividades económicas que los ingleses decidan emprender en el archipiélago o en sus aguas adyacentes.Este es el objetivo táctico que debe guiar, como principio absoluto de acción, la política argentina con respecto a Malvinas.

Sin duda alguna la decadente Gran Bretaña piensa que Malvinas es su pasaporte al futuro porque Malvinas será, en un futuro cercano, el Kuwait del Atlántico Sur. Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, el 1 de diciembre de 2009, Gran Bretaña logró que nuestras islas Malvinas formarán parte de la “región ultraperiférica de la Unión Europea” prevista en el Anexo II de aquel Tratado. Así los 27 miembros de la Unión Europea se hicieron cómplices y garantes de la usurpación británica de las islas Malvinas. Gran Bretaña consiguió de esa forma europeizar la ocupación de Malvinas. Por lógica consecuencia, la única estrategia posible para Argentina, a partir de ese momento, consistió y consiste en latinoamericanizar y suramericanizar el tema Malvinas para que las repúblicas latinoamericanas se conviertan en activas protagonistas en el proceso de recuperación de la soberanía argentina sobre las islas del Atlántico Sur. Sin duda alguna, en Caracas y en Montevideo, la Argentina, ha dado pasos importantes, para latinoamericanizar y suramericanizar su reivindicación de Malvinas, consiguiendo que todos los países hermanos de la América Latina condenen la usurpación británica y su intento de apropiarse de la riqueza petrolera malvinense.

Sin embargo, es preciso pasar, de forma inmediata, de la solidaridad declarativa a la solidaridad efectiva. Pasar, de las palabras, a los hechos. Para Argentina resulta imprescindible elevar los costos de la ocupación británica de Malvinas y dificultar todas las actividades económicas que los ingleses decidan emprender en el archipiélago o en sus aguas adyacentes.Este es el objetivo táctico que debe guiar, como principio absoluto de acción, la política argentina con respecto a Malvinas. Hay que comprender que la víscera más sensible de Inglaterra es el bolsillo. Hasta ahora, Gran Bretaña ha disfrutado de un cómodo statu quo. Argentina debe bajar el tono de las declaraciones y pasar a hablar con la contundencia de los hechos. Es, en ese sentido, que Argentina necesita del apoyo efectivo de todas las repúblicas latinoamericanas pero, fundamentalmente, de tres de ellas: Brasil, Uruguay y Chile.

Evidentemente Argentina no puede – dada la relación de fuerzas – impedir la explotación pesquera y petrolera del archipiélago malvinense por parte de Gran Bretaña pero, puede, contando con la solidaridad efectiva y no solo declarativa, de Brasil, Uruguay y Chile hacerla muy difícil en términos técnicos y económicamente muy costosa. Es, en ese sentido, que Argentina necesita:

1) Que Brasil; Uruguay y Chile se comprometan a que todo buque –cualquiera sea su bandera- que transite entre puertos brasileños, uruguayos o chilenos y las Malvinas o que atraviese sus respectivas aguas jurisdiccionales rumbo a Malvinas, tenga la obligación de solicitar una autorización previa ante sus respectivas autoridades nacionales, autorización que debería ser automáticamente denegada en el caso de que transportasen cualquier material que directa o indirectamente sirviese a la exploración petrolera en las Malvinas. La autorización debería ser denegada también a todo buque –cualquiera sea su bandera- que participe directa o indirectamente en la explotación pesquera.

2) Que el gobierno de la República de Chile, interrumpa los vuelos que realiza semanalmente la empresa LAN a nuestras Islas Malvinas, hasta tanto se revierta la agresión unilateral británica.

3) Que Brasil; Uruguay y Chile tomen las medidas legales necesarias, con carácter de urgencia, para que ninguna empresa instalada en Brasil, Uruguay o Chile participe de forma directa o indirecta sea en la explotación petrolera sea en la producción pesquera de las islas Malvinas.

4) Que Brasil, Uruguay y Chile prohíban toda comunicación aérea entres sus respectivos territorios nacionales y la Islas Malvinas.

5) Que todas las medidas tomadas por Brasil, Uruguay y Chile, sean también adoptadas por UNASUR.

Malvinas es la prueba de fuego de UNASUR.

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marzo 22nd, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Pluralismo sin relativismo

*por Alberto Buela

Cuando decimos pluralismo queremos decir respeto a las diversas opiniones, aun cuando sabemos que no todas las opiniones son respetables, como por ejemplo, las opiniones xenófobas o racistas.
Opinar no es otra cosa que afirmar o negar algo con miedo a equivocarse, de modo que sobre la opinión no hay ciencia sino solo puntos de vista o expresión de una subjetividad.
Hoy, a dos décadas del comienzo del siglo XXI, resulta casi imposible encontrar en Occidente alguien, que en su sano juicio, no respete el pluralismo. Es que vivimos inmersos en sociedades de masas, multiculturales, multirraciales e interreligiosas y el pluralismo salta y aparece por todas partes, nos guste o no.
Ahora bien, ¿el pluralismo se agota en sí mismo como pretenden los libres pensadores, los progresistas, los satisfechos del sistema o tiene una finalidad superior como puede ser la unidad armoniosa de las opiniones que lo componen?
Entendemos que dentro de las naciones-Estados el pluralismo debe tender a la concordia interior y no al caos. Esa es su finalidad específica.

Diversos pluralismos

Tenemos en primer lugar un pluralismo igualitario que se expresa a través de un pensamiento único y políticamente correcto que termina homogeneizando a todos por igual, cuya primera víctima es la diversidad.
Luego, un pluralismo no jerarquizado en donde todas las culturas y todas las opiniones valen lo mismo. Como dice el tango Cambalache “lo mismo un burro que un gran profesor, todo es igual, nada es mejor”.
El primer teórico de estos dos pluralismos es el griego Clístenes (570 a 507 a.C.), quien introduce la democracia en Atenas basada en dos ideas: la de isonomía= igualdad de los ciudadanos ante la ley, y la de ostracismo o destierro político para evitar el retorno a la tiranía. Su consigna fue: “unidad por la uniformidad en la igualdad”. Este apotegma fue retomado muchos siglos después por los jacobinos de la Revolución Francesa que pasaron del pluralismo al Terror. Y en el siglo XX por los diversos totalitarismos.
Hoy tenemos el pluralismo progresista, que encuentra su expresión en el multiculturalismo, esto es el pluralismo por el pluralismo sin ninguna pauta o norma de referencia. Todas las culturas están en pie de igualdad, ninguna contiene elementos más valiosos que otra. El consenso progresista ofrece el desolador espectáculo de un hombre uniforme y homogeneizado.

La riqueza de la pluralidad

La pluralidad es expresión de lo que es el mundo, que no es, como pretenden los liberales y los socialistas, un universo sino más bien un pluriverso.
El mundo está compuesto por múltiples culturas las que a su vez integran las cinco o seis grandes ecúmenes – iberoamericana, anglo sajona, europea, sea latina, germana o eslava, arábiga, etc. – que hacen del mundo un pluriverso.
El verdadero pluralismo se da entre ellas, las diversas ecúmenes, y que tiene por finalidad la unidad del mundo. Y por qué hablamos de unidad del mundo: por el hecho fáctico que todos estamos en el mundo: derelicti sumus in mundo=arrojados estamos en el mundo. Todos tenemos el derecho de vivir un mundo que es “este mundo único” que tenemos. Y vivirlo como lo que es: como un cosmos, como algo bello. Gracias, entre otras cosas, a la pluralidad de ecúmenes que lo componen, pues conforman un equilibro y una armonía medianamente aceptable. Es por eso que desequilibrar a la ecúmene europea con la invasión desmedida de musulmanes es un error que va, no solo contra ella sino contra el mundo.
El grave error cometido por la modernidad es haber entendido esta unidad como: gobierno mundial (Kant), mundo uno (Henry Levi), democracia liberal (Fukuyama) y cien variantes más en la errónea concepción de la unidad del mundo.
La nefasta consecuencia político-social ha sido la introducción del pluralismo en las Naciones-Estado, con la consecuente quiebra del ethos nacional histórico que le dio sentido a esos Estados.
En nuestro país tenemos a Loris Zanatta , un gringo miserable como pocos, quien escribió una Historia de la Iglesia en Argentina, para colmo, recomendada por el episcopado y el nuncio, donde sostiene la tesis que “el mito de la nación católica fue el sostén del régimen de Perón y contra ese mito hay que luchar”.
Cómo vamos a ir contra ese mito si eso forma parte de nuestro ethos nacional! Sería como ir contra nosotros mismos. Es que el pluralismo mal entendido busca la disolución, en el plano político de las naciones-Estado, para poder finalmente llegar a un gobierno mundial.

Pluralismo y unidad

Hemos dicho al comienzo que existen al menos dos versiones de lo que sea el pluralismo: una, aquella que sostiene el pluralismo por el pluralismo mismo. Sucede a ésta lo mismo que con la tolerancia para los liberales, que toleran porque toleran y no en vista de evitar un mal mayor. Y otra, que busca el sentido del pluralismo en la unidad armónica de las partes.
Es esta última la que nosotros venimos a proponer pues consideramos que sin concordia interior no hay vida buena y bella posible.
Filosóficamente el tema se viene planteando desde siempre con el problema de la relación entre lo uno y la múltiple. La solución ha sido la reductio ad unum. Así lo uno da sentido a lo múltiple y no a la inversa. La lógica mostró que uno de los principios primeros es el de identidad, donde todo lo que es, es idéntico a si mismo. No se puede ser una cosa y otra bajo el mismo aspecto. Desde la metafísica se afirmó: el ente por el hecho de ser, es uno. Lo uno es un trascendental del ente. Todo lo que existe, por el mero hecho de existir es uno.
El ser es uno y los entes múltiples, éstos existen en la medida en que participan del ser. La idea de participación es la que se propone como solución a la relación entre lo uno (el ser) y lo múltiple (los entes).
Los entes participan del ser no porque forman una parte sino porque son parte. Existe pues una inherencia del ser en los entes y de los entes en el ser. Cuándo nos damos cuenta de ello: en el acto de ser. Allí, en ese momento sabemos que las cosas son, ni antes ni después.
El pluralismo, la pluralidad, tiene sentido cuando podemos concebir la unidad, de lo contrario es un flatus vocis. Un hablar por hablar sin ningún sentido. El pluralismo tiene que ser respetado para rescatar al sujeto de la uniformidad, esto es de la unidad postiza, la unidad sin valor como la que indica el uniforme, que puede ser usado por unos o por otros.
El rescate del pluralismo tiene por meta la restauración de la unidad superior del conjunto de las partes, pues el todo es superior a ellas.
Si esto no se entiende no se entiende nada. Lamento tener que ser tan taxativo, pero “filósofo es el que ve el todo, y el que no, no lo es”, enseña Platón en República 537c 10-15.
Por otra parte, la unidad expresa su mayor plenitud en la pluralidad, transformando a ésta en su mayor riqueza. Al mismo tiempo la unidad salva a la pluralidad del desorden o el caos. En el orden social la unidad está al servicio del bien común, que sin ella quedaría perturbado por su ausencia.
Resumiendo, la verdadera unidad respeta la diversidad de lo real (la pluralidad) y en ese momento encuentra en ella su mayor riqueza. Mientras que, la verdadera pluralidad encuentra en la unidad defensa ante el caos que la amenaza. El equilibrio armónico entre pluralidad y unidad es la respuesta más acertada para el logro de la vida buena.

(*) arkegueta, aprendiz constante

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marzo 15th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Perón, Kissinger, movimiento obrero y el control de la natalidad

Por Maximiliano Arranz

Existen varios temas de relevancia para el pueblo argentino y el futuro de la patria, sin embargo ninguno de ellos es promocionado desde los grandes medios masivos de comunicación. La corporación informativa enfoca todo su contenido en la agenda de las elites globales, esas mismas que manejan la reserva federal de los Estados Unidos, y desde allí al resto del planeta.

Nunca veremos una seguidilla de tapas de diarios denunciando la pobreza, el desempleo, la inflación, el endeudamiento extremo como sistema de sometimiento, o a los funcionarios de todo nivel con dinero oculto en el extranjero; tampoco seremos testigos de semanas enteras de debate televisivo sobre el agronegocio y la megaminería con sus consecuencias de contaminación/envenenamiento/muerte. Muy por el contrario, somos aturdidos de manera constante con las bondades que traerían consigo las inversiones extranjeras, todo los males que nos dejó el gobierno anterior, o lo maravillosa que sería esta tierra sin sindicalistas (y sin sindicatos).

Advirtiendo esta línea de conducta, no es demasiado difícil entender que si determinada temática es sostenida día tras día por el gran monopolio mediático, no es precisamente porque responda a los intereses argentinos, sino que obedece a la agenda del poder permanente; ese que perdura más allá de los presidentes y está por encima de las naciones.

Hoy el tema “de moda” es el aborto, el cual nos quieren vender como si fuese una causa de los más humildes, pero que la misma “militancia” que lo promueve no quiere someter a una “consulta popular” porque bien saben cual seria el resultado.

Dejando posturas teológicas y/o de individualismo materialista extremo, para las iglesias y/o para las “señoritas” que gustan de gritar semidesnudas en las puertas de las mismas (la mayoría de ellas con una gran carencia del sentido de la estética); podemos observar como se omite de toda la discusión, de manera planificada, el factor geopolítico en el marco de los intereses de la Nación.

En el año 1974, el Presidente Juan Domingo Perón firmó el decreto 659 que planteaba lo siguiente: “considerando que la persistencia de los bajos índices de crecimiento de la población constituye una amenaza que compromete seriamente aspectos fundamentales del futuro de la República (…) Considerando que factores determinados por intereses no argentinos que auspician y estimulan modos de vida antagónicos con los que corresponden al destino de un gran país, desalentando la consolidación y expansión de la unidad familiar, promoviendo el control de la natalidad, desnaturalizando la función fundamental de la mujer y distrayendo a nuestros jóvenes de su deber natural como protagonistas del futuro de nuestra Patria (…) El Ministerio de Bienestar Social, a través de la Secretaría de Estado de Salud Pública, dispondrá de inmediato (…) prohibir el desarrollo de actividades destinadas directa o indirectamente al control de la natalidad”. Creo que está demás aclarar, que la agenda de Perón es la agenda del pueblo y de la Nación.

Al mismo tiempo, el mismo año, era entregado a manos del entonces presidente de los EE.UU. Richard Nixon, el MEMORANDUN NSSM 200 también conocido como el INFORME KISSINGER. En el mismo se identificó el crecimiento de la población en los países del tercer mundo como “un asunto de máxima importancia“, por poner en peligro el acceso a sus recursos naturales, que los EE.UU. necesitan y por lo tanto lo consideran una amenaza para su seguridad económica y política. Establece como objetivo el control de la natalidad en los países subdesarrollados, mediante diferentes métodos (el aborto es solo uno de ellos) para “ahorrar recursos y materias primas” que potencialmente serían utilizados por los Estados Unidos. Dicho informe dice textual: “…la dependencia del mundo de suministros minerales producidos en países en vías de desarrollo se está incrementando, y el crecimiento poblacional (…) puede socavar las condiciones de expansión de la producción y flujo sostenido de tales recursos (…) el progreso en la tecnología de la comunicación ha llevado a sugerir que la prioridad puede estar en la utilización de esta tecnología, particularmente con las grandes masas analfabetas, (…) para hacer conocer a la gente los beneficios de la planificación familiar…”. Lamentablemente es necesario aclarar, que la agenda de Henry Kissinger no es precisamente la del pueblo argentino, y que promover la interrupción voluntaria del embarazo es funcional al mas demoniaco de los imperialismos.

“Todos los templos han sido profanados”, podría ser la metáfora que mejor defina como el discurso colonizador ha penetrado hasta en la última de las trincheras. El movimiento obrero supo ser un faro en la línea del pensamiento nacional, dentro del cual mantuvo una prédica de impecable contenido doctrinario. Sin embargo en los últimos tiempos podemos ser testigos de como ideas “no argentinas”, se han infiltrado en un sector del sindicalismo que suele pasarse de prudente y al que ya le queda poco de sabio (aunque por suerte son una minoría).

Podría llegar a ser entendible que exista cierto nivel de confusión sobre temas que , por una cuestión cronológica, Juan Domingo Perón no llegó a definir en vida. Pero adoptar el discurso del enemigo, en temas en los cuales nuestro General dejó toda clase de testimonios, habla a las claras de la profunda derrota cultural que hemos sufrido como pueblo.

El movimiento obrero argentino, debiera ponerse en la primera línea de oposición al asesinato de niños por nacer. Cuando Kissinger habla de controlar la natalidad, se refiere ni más ni menos que a evitar que los trabajadores tengamos descendencia. Habla de nuestros hijos, de impedir su concepción y su nacimiento. Fuimos los hijos del pueblo los que dejamos el cuero en las invasiones inglesas de 1806 y 1807, en la guerra de la independencia, en las montoneras federales, el 17 de octubre, en la resistencia peronista, en Malvinas, y el 20 de diciembre de 2001, solo por nombrar algunos hechos históricos. Por eso el imperio, ha decidido que es contraproducente que nosotros sigamos naciendo. Que seamos más, pone en peligro su dominio sobre nuestros recursos.

El aborto nunca es gratuito, si no lo paga el individuo, lo termina pagando el estado con el dinero de todos. Entonces, en un país con serios problemas demográficos como el nuestro, los trabajadores tendríamos que exigir que la Nación invierta el dinero en el nacimiento de más argentinos, en lugar de financiar su aniquilamiento desde la concepción en el vientre de sus madres.

Cada persona tiene derecho a la reflexión y a tomar una posición. Pero si deciden ser funcionales a Kissinger, por favor no hablen en nombre del peronismo ni de Perón. No sean malos…

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marzo 15th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“Aborto legal, ahora”, por Claudio Naranjo

El 2018 quedará marcado en la historia nacional como el año en que se presentó el proyecto gubernamental para despenalizar el aborto en Argentina. Sólo en seis países del mundo (Chile, República Dominicana, El Salvador, Nicaragua, el Vaticano y Malta) prohíben a las mujeres terminar un embarazo, con base a las cifras más recientes de la Organización de Naciones Unidas, correspondientes a 196 países.
El Vaticano y Malta –ambos en Europa- son una excepción a lo que sucede en este continente, en donde casi tres cuarto de los países (Francia, Alemania, Grecia y Rusia entre ellos) han legalizado los abortos sin imponer una justificación médica (por ejemplo, salvar la vida de la madre) específicamente.
No es esperable que de aprobarse este proyecto disminuyan las muertes maternas en nuestro país, o que se reduzca la mortalidad perinatal (a menos que con la ley aprobada se eliminen prácticamente todos los fetos malformados que se diagnostiquen correctamente), o que se reduzcan las violaciones, o que mejore la calidad del diagnóstico prenatal en nuestro país. Los argumentos de quienes están en contra del aborto han ido modificándose a medida que son contrarrestados por la evidencia disponible, y la evidencia es que la mujer es dueña de su propio cuerpo. Punto.
Pero la idea es debatir, sin caretas, no es un tema menor y mucho menos presentarlo como una cortina de humo que el Gobierno introduce para tapar otros temas; me parece un argumento con olor a una miserabilidad política que da asco, cuando prácticamente todos los países del mundo ya lo tienen resuelto. A favor o en contra. El núcleo de los argumentos a favor del aborto dice que el resultado de la concepción no sería de inmediato un ser humano, sino sólo a partir de un momento determinado posterior. ¿Qué momento sublime y misterioso es aquél?
Parece algo que sólo la ley -curiosamente- está en condiciones de resolver, justificada por ciertos veredictos “científicos” altamente cuestionables. El punto es que, cualquiera sea la fecha en que “surge” un ser humano -diríamos que por una inexplicable “generación espontánea”-, la frontera entre lo “humano” y lo “prehumano” -sin saber en definitiva qué es esto último- resulta una arbitrariedad absoluta e indesmentible. A este respecto surgen dos problemas. El primero de los argumentos a favor del aborto es el fundamento de la fecha fronteriza, sea tal o cual. Recalcando nuevamente que siempre se trata de una arbitrariedad, pareciera imponerse la idea de que sería a partir del día 14° que el producto de la concepción se transformaría en un ser humano, debido a tener ya visible o identificable el sistema nervioso. Pero tal como esta “justificación”, cabe cualquier otra, igualmente removible. Pendería así de un elemento muy frágil y cambiante el momento en que se empieza a ser sujeto de derecho. Lo curioso va a ser que sea precisamente la ley la que graciosamente “conceda” la calidad de persona, siendo este país vanguardista en Derechos Humanos, justamente pretenden imponerse o estar por encima de ella con el fin de evitar sus posibles arbitrariedades. Es decir, nos encontramos frente a una situación circular, en que aquello que existe y se invoca para proteger de la ley abusiva -los Derechos Humanos- tiene su punto de nacimiento en esa misma ley. Así, entonces, ¿quién está realmente a un nivel más alto? El asunto es importante porque, con igual facilidad, podría esa misma ley convertirse en el “certificado de defunción” de los Derechos Humanos, como el caso de la eutanasia.
Pero la segunda cuestión es la que constituye el fondo del problema: si sólo a partir -por poner cualquier fecha- del día 14° el producto de la concepción es un hombre, ¿que era antes de ese instante misterioso y de transformación radical? La pregunta no es nada de absurda y, por el contrario, es una valla ineludible si se pretende justificar “racionalmente” al aborto, en vez de reconocer abiertamente y sin piruetas semánticas, que obedece a una decisión arbitraria e inhumana.
El embrión desde su concepción es un hombre… es un ser humano, porque todo su desarrollo posee ya una esencia que lo dirige. Negar esta naturaleza implicaría introducir el caos en todo lo que existe, cosa que precisamente la ciencia ha tratado de desmentir. Por eso, ella se traiciona a sí misma si pretende usar argumentos a favor del aborto “científicos” para demostrar la justificación del aborto, porque negaría ese orden lógico. Por tanto, forzoso es concluir que los padres humanos engendran un ser humano desde el primer momento, lo que es una regla lógica de cada género. Si evitamos eludir la realidad nos estaríamos engañando a sí mismos; el mejor razonamiento siempre será el que produzca un hecho concreto; no permitamos que la ciencia meta la cola con tal de justificar lo injustificable. Debemos afrontar un juicio serio sabiendo cuales son las consecuencias, sin mentirnos. El día 14° o la semana 12, no cambiará el destino del embrión. Dejemos en libertad de acción a las mujeres –que son las que ponen sus cuerpos- en decidir qué decisión tomarán, sin la carga culposo que esta sociedad está acostumbrada a adosarle al otro, para lavarnos las manos.
La ley sería incompleta e incompetente si legaliza el aborto libre y gratuito sin contemplar la falta absoluta en política sanitaria, en la cual será un deber garantizar que todo centro de salud esté en condiciones de atender con alta calidad la urgencia que debemos a estos casos. Legalizar el aborto es primero preestablecer un Estado en el orden nacional que esté capacitado a ingresar seriamente al siglo XXI; la ley debería pasar sin problemas por la Cámara Baja, dicen que el Senado nos llevaría nuevamente a las cavernas. Los argentinos desearán saber a mano levantada qué Senadores obstaculizaron la ley y a partir de allí veremos con mayor claridad a qué provincia pertenecen y cuáles fueron sus intereses. Porque los habrá.
Legalizar el aborto nos compete a todos. El daño sería mentirnos. Es hora de mirarnos a los ojos.

Periodista-Escritor
@naranjo_claudio
www.claudiohugonaranjo.com

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marzo 13th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Felíz día a las verdaderas mujeres – Por Federico Addisi

LA MUJER

La mujer es el fiel testimonio del sacrificio, la abnegación, el amor y el milagro.
La mujer es el símbolo del milagro en tanto nuestra Señora María fue capaz de engendrar a Jesucristo y permanecer virgen. Ella; Santa mujer, reflejó una de las mayores expresiones de amor que se pueda tener. Entregó a su propio hijo para salvación de la humanidad. Su conducta y testimonio, forjadores de la cristiandad, tuvieron continuidad en nuestra época, y seres maravillosos, como la Madre Teresa fue capaz de dejar de lado el lujo y la comodidad para ponerse de pie al lado de los pobres del Africa, y viviendo en Cristo; combatió el hambre, la miseria, la injusticia y la marginación.
Nuestro propio suelo, nuestra querida Patria no está huérfana de grandes mujeres que sellaron nuestra historia. Ellas escaparon al intento de una sociedad sectaria de ocultar sus vidas y obras. Allí están sus epopeyas en los días que pasaron y que marcaron los que vendrán.
Allá se la puede ver, a Doña Juana Azurduy, luchando por nuestra independencia, peleando la Guerra Gaucha con las milicias de Guemes, batiendo al enemigo para evitar la invasión. Miradla a ella, presa de la traición, sin tiempo para expresar su dolor…! Con un puñado de leales, cargando al adversario recupera la cabeza de su marido Padilla, cortada cobardemente por el cruel invasor.
Más aquí aparece erguida, Doña Encarnación Ezcurra, Madrina de la Federación. Emperatriz de la Confederación Argentina, compañera de Don Juan Manuel de Rosas, custodios de nuestra Nación. Mujer fuerte e implacable, fundó la Mazorca contra el unitario traidor.
Finalmente…¡Cómo olvidarla! La abanderada de los humildes; luchadora social que cobijaba a los desposeídos; revolucionaria que no daba tregua a la oligarquía y los vendepatrias que mancillaban nuestro honor. Evita, presa del cáncer y del odio de los poderosos desaparece físicamente, pero vive en la memoria de su pueblo que la recuerda con amor.
Grandes mujeres argentinas. Sangre criolla, altiva y honorable. Estirpe de una raza; orgullo de la nación. Símbolos de tantas otras, anónimos y ejemplares que día a día desde sus casas, sus familias, sus puestos de trabajo, o donde quiera que estén trabajan para un mañana mejor. Por todo esto son las mujeres, la síntesis perfecta del más hermoso amor y las mas ferreas defensoras de la vida. Las mujeres no abortan.
Para ellas un feliz día!

FEDERICO GASTON ADDISI

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marzo 8th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“¿Quién es Facundo Jones Huala?”, por Federico Addisi

Facundo Jones Huala tiene en su propio nombre la contradicción de un mestizaje que no acepta y le impide el normal desarrollo de su propio ser. Nacido en Bariloche el 9 de mayo de 1986 es el más grande de 6 hermanos. Le siguen Fernando, Fiorella, Fausto, Nicolás y Pirén, de 9 años. Es hijo de María Isabel y Ramón Eloy Jones Huala dedicado al trabajo en el Turf. Este lazo parental lo remonta a algún tío lejano de descendencia inglesa.

Según se pudo saber, Facundo concurrió a la escuela primaria hasta 4 grado y luego asistió salteado a la secundaria ya que se abocó en ayudar a su madre a ganarse el sustento. A los 11 años Facundo vivio la separación de sus padres, quedando bajo tutela de la madre. A tan temprana edad fue detenido por primera vez y durante los turbulentos días de diciembre del 2001 terminó preso por protestar con gomeras y piedras. Desde muy joven comenzó a militar en organizaciones de pueblos originarios y su ascendencia era evidente entre los suyos. En su juventud creó la RAM, organización que según la define el propio Huala, está compuesta por revolucionarios, anticapitalistas, antiimperialistas y antioligárquicos. Dicen no aspirar a la toma del poder del Estado “Huinca” (blanco) sino a reconstruir un territorio autonómico con poder en las comunidades a través de los lof entre su propia gente.

A mediados de octubre del año 2014 la justicia chilena pidió la extradición de Jones Huala acusado de ser el presunto autor intelectual e instigador del atentado incendiario ocurrido en el 2013 en el refugio de montaña Pisu Pisué de Río Bueno. Facundo nunca se presentó ante la justicia chilena y huyó a la Argentina donde fue detenido. En el día de hoy, la justicia se expidió sobre el pedido de su par chilena. El fiscal actuante Jorge Bagur Creta había planteado la extradición del dirigente mapuche por el incendio de una vivienda poblada y la tenencia de un arma de fuego de elaboración casera, dos de los cuatro delitos que le imputa la justicia trasandina. El juez federal Gustavo Villanueva decidió finalmente extraditarlo en medio de disturbios que se produjeron al escucharse un audio de Huala incitando a sus seguidores…”hagan lo que tengan que hacer”; amenazó.

En su ideario, o visión histórica del conflicto que lo tiene por protagonista; Huala cree que la Conquista del Desierto no ha terminado y que por ello los mapuches no dejarán de luchar por “su tierra”. Si bien es consciente que esto puede aumentar la represión de parte del Estado, no parece importarle demasiado ya que considera que se vive en un clima de persecución política donde el Gobierno es títere de las empresas trasnacionales como Benetton, Lewis, y otras. Considera que su detención es un caso testigo no solo para los indígenas sino que es un claro mensaje para todos los luchadores sociales. Afirma que se quiere reprimir a quiénes se levantan y exigen sus derechos. En particular sobre el pueblo mapuche, El Estado sabe -sostiene Huala- que los mapuches no dejarán de luchar y que desde el gobierno quieren avanzar con el “extractivismo”. De ahí que se valen de represión, tortura, judicialización, cárcel.

Para Huala, los gobiernos ven un peligro en la organización y levantamiento de los pueblos indígenas. La “recuperación” (usurpación) de territorios como el Lof de Cushamen de Benetton son acciones que cometen -según ellos- para materializar un derecho, porque consideran que no pueden estar veinte años sólo con una propuesta teórica, sino que tienen que garantizar la vida de sus hijos, materializar la vida en territorio, el ser mapuche. Y Benetton es el terrateniente más grande de la Argentina. Es uno de los reyes de la Patagonia y siempre ha tenido a las oligarquías criollas a su servicio. Benetton, como Lewis, son los verdaderos dueños del Estado, tienen más poder real que Macri. Sin embargo, Huala no plantea una ley contra la extranjerización de la tierra; por el contrario, desconoce al Estado Argentino y proclama la lucha armada.

En su retórica habla de sufrimiento; de una invasión y colonización forzada. Sostiene que fueron obligados a nacionalidades ajenas, ser argentinos o chilenos, cristianizarse, asumir formas culturales ajenas y luego ser mano de obra barata del colono rico, de los terratenientes, y ahora de las empresas extractivas.

Como solución a su problemática alienta a la rebelión porque es una situación colonial que tiene directa relación con el robo del territorio del pasado y que aún se mantiene. Afirma que fueron colonizados porque querían toda su tierra e imponer un nuevo orden político, económico y social. Y una expresión más de eso es el Estado en manos de élites. Desde hace más de un siglo el poder político, económico y judicial se articuló para desaparecer al pueblo mapuche.

Su visión fatalista de la historia lo lleva a creer que no se les permite ser mapuches, y que esta negación de la identidad tiene directa relación con las tierras. Según su lógica, la respuesta debe estar en las recuperaciones territoriales, algo básico como volver a la tierra donde dicen haber nacido, y luego avanzar en recuperaciones productivas. La idea de la continuidad de la Conquista del Desierto es recurrente porque según cree se mantiene una lógica de dominación y opresión colonial y capitalista. La lucha de clases dice presente en el pensamiento de Huala, algo que a priori pareciera alejado de toda cosmovisión ancestral. La hipotética contradicción no lo amedrenta y clama por la centenaria lucha mapuche. Primero con la Corona Española y luego con los estados nacionales. En un revisionismo difícil de comprender aduce haber perdido la independencia hace 130 años, mucho después de la Revolución de Mayo. Habla de territorio ocupado. Se proclama heredero de aquellas luchas del siglo XIX y ha decidido dar un paso más a partir de conceptos como autonomía, autodeterminación, territorio, liberación. Cita como ejemplo la recuperación de territorios que están en manos de grandes terratenientes y multinacionales. Admite, en lo que parece ser el talón de Aquiles de todo este tema que dentro del “pueblo mapuche” también hay diferencias marcadas…Y reivindica a su sector como más autonomista dentro de lo que es Puelmapu (territorio mapuche al Este de la Cordillera), lo que hoy se conoce como Movimiento Mapuche Autónomo, que plantea la reconstrucción del mundo mapuche mediante la recuperación de territorios. Pero cree en una coincidencia general; que todo el Pueblo Mapuche impulsa la reconstrucción de su mundo, y la expulsión de extractivas del territorio. Su anticapitalismo lo refleja en su creencia en reestablecer el equilibrio y la armonía de la tierra según visiones ancestrales porque las mismas alteran el esquema capitalista. Insiste que por su modo de vida no pueden no luchar contra el capitalismo y que no es algo inventado ahora, sino que viene de sus abuelos, pensamientos de sus antepasados, y que tienen como objetivo la liberación, la felicidad y bienestar de las futuras generaciones.

En propias palabras Facundo Huala dice: “Yo pertenezco a una organización o a un movimiento bien amplio, que es el movimiento mapuche autónomo de Puelmapu, donde dentro de él conviven comunidades, organizaciones y mapuches de diversas zonas; y también a una organización más radicalizada –si se quiere- que pertenece al movimiento, que es la resistencia ancestral mapuche, que han realizado acciones de sabotaje al capital y han sido reivindicadas. Algunas de esas acciones han sido reivindicadas incluso cuando yo estaba preso en Chile, aunque también me han echado la culpa. Pero el tema es que yo reivindico estas acciones y me reivindico parte de la organización, lo que no quiere decir que yo haya actuado en una situación particular o no. En los últimos años, ha habido un proceso de profundización de la conciencia mapuche. Entonces hoy realmente hay mucha gente de comunidades militando de alguna manera nuestro ser, y nos encaminamos en una propuesta, en un proyecto político revolucionario, ancestral y libertario.

Donde nosotros planteamos tajantemente un proceso de reconstrucción de nuestro mundo, reconstrucción del mundo mapuche, como camino a la liberación nacional mapuche. Mediante la recuperación de tierras productivas y sagradas, y el ejercicio del control territorial. Esa es más o menos la táctica que nosotros planteamos. Realmente en el fondo creemos que no hay una conciliación posible con los Estados opresores, colonialistas, capitalistas, burgueses de ninguno de los dos lados. Pero tampoco nuestro proyecto político habla de la toma del poder del Estado winka, ni de la construcción de un Estado propio. Sino que nosotros hablamos de un proceso de liberación nacional con nuestras pautas propias. El Estado en sí, esa concepción de organización político-territorial, es una concepción occidental. Nosotros planteamos la reconstrucción del poder de las comunidades, en las mismas comunidades, bajo nuestros parámetros ancestrales. En este momento, específicamente en el proceso de recuperación de tierras, se puede decir que del alambre para adentro no hay Estado. No existe el Estado argentino, no existe el Estado chileno. No existe tampoco la lógica de la propiedad winka.

Podríamos estar hablando de que existe una suerte de “zona liberada mapuche”, donde se reconstruye nuestra vida, ese es nuestro proyecto político; nosotros entendemos que hay una situación de confrontación, de contradicción, una situación dialéctica, en donde el mapuche oprimido está confrontando con el winka capitalista opresor. Lamentablemente, o inevitablemente, eso culmina con un proceso de -si se quiere- de revolución, de transformación radical de la realidad. Y esa transformación nosotros la llevamos mediante la recuperación de tierras. Es decir, saltar el alambrado y arrebatarle las tierras productivas al capitalista. Es un proceso revolucionario, porque ahí vamos reconstruyendo nuestro mundo”.

Y acentúa sus ideas revolucionarias cuando dice creer en un levantamiento real del “pueblo mapuche” en un camino de liberación nacional, como en el resto de las naciones oprimidas en un camino emancipatorio. Fatalista dice no temerle a la muerte porque si tiene una muerte heroica, luchando, irá con sus antepasados y eso lo considera honorable.

Admite ser el creador de la RAM y las relaciones con la CAM aunque dice no haberlo hecho solo. Plantea un proceso de construcción de autonomía, sin pedirle permiso al Estado aspirando a la destrucción del capitalismo. Dice haber estudiado y admirado la lucha de Salvador Allende en Chile, al que califica como proceso revolucionario por la vía electoral. Cita a Marx, al decir que los pueblos primitivos practicaban un comunismo primitivo. Y se proclama también deudor de los procesos revolucionario de Cuba, Vietnam, la China de Mao, o el estado plurinacional boliviano.

Y finaliza: “No me siento argentino, nunca lo voy a ser, por más que me obliguen. ¿Cuánta gente tiene doble nacionalidad? ¿Por qué no podemos ser una nación mapuche, regirnos por nuestras leyes y respetar al Estado argentino, pero sin ser parte de él?”

Finalmente la justicia ordenó su extradición. Bien cabe preguntarse; ¿esto pondrá fin a la violencia RAM o por el contrario producirá una escalada?

FEDERICO GASTON ADDISI.

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marzo 5th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“Macri, solo en el ring”, por Claudio Naranjo

La historia argentina es relativamente corta en la proyección de la universalidad, no somos ni los griegos, ni romanos ni persas, no tenemos precisión si por nuestras tierras pasaron otras civilizaciones, somos barcos arribando a nuestras costas, somos ellos, los que traían la historia. Invadieron, persiguieron y asesinaron en nombre de la Espada y la Cruz a nuestros aborígenes; en el nombre de los Reyes Católicos y la Santa Biblia nos parieron. La historia cuenta que de los barcos gritaron ‘Tierra’, lo que la historia no cuenta es que hubiese pasado si se escribía desde los que gritaron ‘Barco’.

Desde que logramos nuestra Independencia, a costa de vidas que entregaron su sangre para librarnos del opresor, nos esmeramos continuamente en matarnos entre nosotros ¿por qué trazamos ese destino? Pareciera que por nuestros genes se inocula la violencia, la intolerancia; se repite a lo largo de nuestra corta historia la confrontación de las ideas primero y si no conseguimos que el otro piense como nosotros pasamos irremediablemente al terreno diabólico de la violencia sin grises.

Somos todo eso hasta que nos quedamos solos en el ring. El general Lavalle primero tuvo que deshacerse del coronel Dorrego para poder mostrar quién era realmente; el brigadier Juan Manuel de Rosas se tuvo que quitar de encima a Facundo Quiroga para iniciar su segunda etapa, ahí comenzó a verse al Restaurador a cara descubierta. El general Urquiza debió hacer lo mismo con Rosas para plasmar sus ideas; Roca, Yrigoyen y Perón fueron evaluados con precisión rigurosa por los historiadores cuando se quitaron de encima las sombras que cada uno de ellos cargo.

Illia, Frondizi, Alfonsín, Menem, Duhalde, Kirchner y Cristina jugaron con los mismos fantasmas hasta que quedaron solos ante la historia; todos enfrentaron sus primeras etapas contra el cierto pasado. Todos ellos se expusieron cuando el pasado desapareció y quedaron solos en el ring. Era la hora que los pueblos aguardan para ver en toda su dimensión quienes verdaderamente son. Y fracasamos todos, porque ellos no supieron transparentar sus ideas; pues ellos, fracasaron. Cuando llega ese instante de la historia, es el momento justo para mostrar sus quilates. Los fantasmas de la herencia recibida ya no están. Se es o no se es.

Hoy Mauricio Macri ha quedado solo en el ring de la historia. Su fantasma llamado Cristina ya no está. La imagen del 1° de Marzo en el Congreso habla por sí sola. La butaca abandonada del fantasma, el declive sonoro del pasado. Ya no quedan más argumentos, ahora es Macri ante la historia. La valoración que se hará de él, se llevará a cabo de ahora en más; recién el jueves Macri comenzó a gobernar el país, lleva sólo tres días por los cuales ya está siendo observado. Se acabaron las pruebas y errores, quedan pocas balas y son todas de plata. Él sabe que no puede ahora malgastar ninguna. Deberá urgentemente corregir el destino económico, ‘si vamos bien’ –como dijo- no puede ser silencioso el crecimiento. El crecimiento de una Nación es ruido constante, la maquinaria macrista debería ser una topadora en toda la gestión en su conjunto. No se crece por barrios o condados, el crecimiento debe ser Nacional.

Si un Ministerio no funciona, la culpa ya no la tiene Cristina. El funcionario debería renunciar; el equipo debiera ser uno solo, los que carguen con tarjetas amarillas, sería más prudente hacerlos abandonar el gobierno ante que queden con diez. Los amigos acá no juegan, estamos en octavos de la Champions. Los amigos debieran jugar amistosos en el country. El gobierno nacional desde hace tres días está jugando por los puntos.

El Presidente quedó solo en el ring. Es la hora de los que pasan a la historia. Queda en Macri elegir el lugar.

*Claudio Hugo Naranjo

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marzo 5th, 2018|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en “Macri, solo en el ring”, por Claudio Naranjo

Aborto: Un debate tan necesario como postergado por Sergio Wisky

La interrupción del embarazo es, quizás, el último tabú que queda en pie para nuestra agenda legislativa.

Se trata de un tema que los países más desarrollados han resuelto hace años, pero que los argentinos nunca pudimos tratar con la profundidad que requiere.

De por sí es un avance que podamos discutirlo a fondo, sin fanatismos, escuchando todas las voces en este ámbito de decisiones que es el Congreso de la Nación. Se trata de un tema complejo, con aristas científicas, legales, éticas, sanitarias y sociales. Estas múltiples facetas nos exigen seriedad y un respeto a ultranza por los mecanismos institucionales de la labor parlamentaria, sin apresuramientos ni efectismo.

En lo personal estoy a favor de despenalizar la interrupción del embarazo. Esta convicción surge de mi experiencia como médico de hospital público, donde me tocó ver las consecuencias de los abortos clandestinos.

Muchas mujeres –la mayoría de condición social vulnerable- llegan a los centros de salud con complicaciones derivadas de prácticas que se realizan sin el más mínimo conocimiento ni condiciones sanitarias. Unas cuantas mujeres mueren a causa de ello.

Estas muertes serían evitables si –como sucede en otros países- hubiésemos resuelto el debate dentro de una política integral. Desde una perspectiva sanitarista, la prioridad siempre es la prevención, pero cuando no se puede prevenir hay que remediar y cuando esto tampoco es posible hay que apuntar a la reparación.

Esta política sanitaria comienza con la educación para una sexualidad responsable, sigue por el acceso garantizado a métodos anticonceptivos y recién termina en la posibilidad de interrumpir el embarazo bajo estrictos protocolos de atención médica, psicológica y social de la mujer que llega a una situación de por sí angustiante.

Es importante señalar que la Argentina contempla la posibilidad de interrumpir un embarazo no deseado cuando existe riesgo físico, psicológico o social para la mujer. En función de ello creo que la discusión debe girar en torno a los parámetros que definen ese riesgo. Considero muy importante hacerlo de una manera que respete la evolución normativa del tema, para no colisionar con la jurisprudencia, los tratados internacionales y hasta las normativas institucionales que ya existen en varios distritos.

Pero sé que mi opinión no es la única. En nuestro propio espacio político oficialista conviven diferentes posturas contrapuestas, todas ellas fundamentadas y atendibles. Esto muestra a las claras que tenemos una vocación por la diversidad y la búsqueda del consenso, algo que va más allá de este tema puntual y que es un sano augurio de tiempos más pluralistas y democráticos para los argentinos.

Por eso, sea cual sea el resultado final, este debate va a ser un triunfo para todos. De la discusión va a surgir un país más maduro y con menos hipocresía.

Sergio Wisky (diputado nacional, Cambiemos-PRO Río Negro, médico)

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marzo 1st, 2018|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en Aborto: Un debate tan necesario como postergado por Sergio Wisky

Moyano ¿El control de la calle garantiza el control de la Central Obrera?

A medida que pasan las horas luego de la multitudinaria marcha llevada adelante por Hugo Moyano, los que pretendemos analizar la política estamos obligados a calmar las pasiones y ver las cosas con la mayor perspectiva y objetividad posible. Esto, y no otra cosa es lo que pretende este somero análisis.
La primera lectura que puede hacerse es que no hay en la actualidad ningún dirigente gremial ni ningún sindicato con la capacidad de movilización que demostró Moyano y su gremio Camioneros. A lo que tenemos que agregar como valor agregado, que no es poco, su capacidad de convocatoria sobre fuerzas concurrentes -más no propias- que se ven representadas en lo que el líder camionero expresa. Aún está fresco en la memoria de varios de los actores sociales que aquí juegan, el halo de rebeldía y resistencia que Moyano -MTA mediante- supo oponer a las políticas neoliberales de los 90.
Una segunda lectura nos obliga a pensar si este poder demostrado en la calle, tiene directa relación hacia adentro de la CGT. En términos más explícitos: ¿el control de la calle garantiza el control de la Central Obrera? La respuesta es a todas luces negativa. Bastaba observar el escenario para verlo poblado de dirigentes de las dos CTA, de los Movimientos Sociales, y organizaciones intermedias. Tan sólo el Triunviro Schmid, Sergio Palazzo, Omar Plaini, Julio Piumato, Juan Pablo Brey, y pocos más dijeron presente de aquellos que se nuclean en la CGT. La cuenta resulta más magra si comparamos los dirigentes que dieron el presente contra los 34 miembros del Consejo Directivo.
Lo cierto es que los sectores de “los gordos”, “los independientes”, y hasta algunos gremios que toda la vida se encolumnaron en el “moyanismo” le dieron la espalda. Y este es un dato que hay que subrayar de cara a una CGT normalizada y con un solo secretario general a la cabeza. El líder de la Central de trabajadores emerge de un congreso en el que tienen voto los delegados de los distintos gremios, en proporción a la cantidad de afiliados de cada uno. Quiere decir que si llegado el momento de la elección de un Secretario General, Camioneros contara con sus delegados más los apoyos que hemos visto en el acto, no estaría en condiciones de colocar al nuevo jefe de la CGT. La alianza de “gordos” e “independientes” arrasaría en ese plenario y todo haría pensar que la futura CGT sería dialoguista y afín al gobierno nacional.
Una última lectura que se desprende de todo lo dicho anteriormente hace suponer que ante un “moyanismo” derrotado en la interna cegetista pero con el poder de convocatoria que ha demostrado en el acto en la 9 de Julio, podría configurar un “reverdecer” de un MTA 2017 para convertirse en líder del sindicalismo opositor.
Finalmente un interrogante. La figura en ascenso de Sergio Palazzo, actualmente aliado a Moyano, pero con vuelo propio -recordemos que está al frente de la Corriente Federal- ¿podrá ser quien sintetice las contradicciones que hoy se ven en la CGT y rompa la polarización existente logrando la tan ansiada unidad?

 

FEDERICO GASTON ADDISI

Historiador revisionista. Estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad del Salvador. Además es Diplomado en Antropología Cristiana (FASTA) y en Relaciones Internacionales (UAI). Publicó “San Martín, Rosas, Perón. Un homenaje a Fermín Chávez” (2008); “Estévez. Vida de un Cruzado” (2009); “Raúl Scalabrini Ortíz. Su lucha y sus enseñanzas” (2009); “Aportes al Bicentenario” (2011); “Historia de la Revista del Instituto Juan Manuel de Rosas” (2013); “Occidente contra Occidente (2016). Es columnista en “Noticias del Congreso Nacional”. Como historiador, pensador y periodista siempre se manifestó estrechamente vinculado al Pensamiento Nacional y a la Doctrina Nacional del Justicialismo. Actualmente es el Director de Cultura de la Fundación Rucci de la Confederación General del Trabajo.

 

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febrero 22nd, 2018|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en Moyano ¿El control de la calle garantiza el control de la Central Obrera?

RAM: TERRORISMO INTERNACIONAL por Federico Addisi

El plexo normativo al que se aferran entre otros grupos, los mapuches; forma parte de un plan tendiente a crear un problema racial, totalmente artificial y ajeno a nuestra cultura. Parte de ignorar -maliciosa e intencionadamente- que nuestra idiosincrasia proviene de la conquista española, que por lo demás se caracterizó por un profundo mestizaje y mezcla de culturas, no por el exterminio ni genocidio como agitan el parche los que compraron la leyenda negra escrita por Gran Bretaña y Holanda (a partir de la “Brevisima” del Padre Bartolomé De las Casas). Por el contrario, la conquista en América del Norte fue claramente de aniquilamiento y fuertemente racista. Los ingleses no se mezclaban con los indios. Famosa es aquella sigla que esgrimían a modo de síntesis. WASP (White, blanco; Anglo, Sajon; Protestante). Pero en esto, mal que les pese a algunos, influye en forma determinante la religión como uno de los principales impulsores de la conquista.La cultura española y la característica piadosa de la religión cristiana y católica que vino con ella tienen esta mirada. Desconocerlo es negar la historia y nuestro propio ADN, lo que equivale a negarnos a nosotros mismos como ser nacional.

Pero volviendo al marco jurídico debemos decir que desde la reforma constitucional de 1994 con el mencionado artículo 75 inciso 17 en adelante, nuestra dirigencia política -o la mayor parte de ella- cayo en la trampa. El tema de los pueblos originarios tiene que ver con el cambio de la política mundial a partir de la caída del Muro de Berlín: ya no es el proletariado el sujeto de la historia, sino que ahora empieza a haber otros sujetos históricos “oprimidos”, por ejemplo, las minorías indígenas.

A este cambio de paradigma se lo denomina como “conflictos de IV Generación”. De allí y con apoyo de los grandes centros de poder mundial, parte la idea de implantar la cuestión de “pueblos originarios” en las naciones hispanoamericanas como estrategia de balcanización, es decir, de secesión territorial. Esto fue denunciado oportunamente por el dirigente e historiador norteamericano Lyndon La Rouche en su libro “El Complot para aniquilar a las Fuerzas Armadas y a las naciones de Iberoamerica”: “Los movimientos separatistas, nutridos por la desintegración económica y moral de los gobiernos centrales, han comenzado a medrar en varios países, como por ejemplo en los estados agrícolas del sur del Brasil, varias provincias argentinas y estados mexicanos, y algunas regiones colombianas. En casi todos los casos los orígenes del proyecto se remonta a las redes de la Jurisdicción Sur del Rito Escocés de la masonería estadounidense en el siglo XIX, que dirigieron la rebelión separatista confederada contra los Estados Unidos. Uno de los más peligrosos de estos movimientos desplegados para fragmentar a las naciones iberoamericanas es el llamado movimiento de los “derechos indígenas”, grupos del cual operan ya en casi todas las naciones del continente. (Donde no hay indígenas nativos, envían antropólogos y misioneros extranjeros a reconstituirlos) Como lo documentamos en capítulos posteriores de este libro, el movimiento es financiado, dirigido y promovido desde el exterior como una fuerza desplegada explícitamente contra el Estado nacional, ¡por las propias instituciones financieras internacionales!”. 

En el conflicto Mapuche y de la RAM se ve claramente la mano de Gran Bretaña a través del Enlace Mapuche Internacional conducido por el chileno y ex MIR; Reynaldo Mariqueo con sede en Londres y voz de su ONG en Naciones Unidas.
Este es uno de los arietes con los que se pretende atacar la soberanía argentina nada menos que mediante la creación de un estado mapuche en el sur de Argentina y Chile.

FEDERICO GASTON ADDISI

 

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febrero 3rd, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“Solos en la madrugada”, por Enrique Avogadro.

 

 

El próximo miércoles veremos, en la Avda. 9 de Julio, que Hugo Moyano (más sus hijos, su tercera mujer y los vástagos anteriores de ésta) se encuentran absolutamente solos, como nunca lo han estado, en el amanecer del momento en que irán presos. Aún así, sin duda estarán rodeados por lo más granado del kirchnerismo (la CTA, los docentes y bancarios), el trotskismo, y los movimientos sociales, incluida la CTEP, la organización encabezada por Juan Gabrois, funcionario vaticano por designación de SS Francisco, todos aunados solamente por su actitud opositora al Gobierno.

Es bueno recordar que el Papa cumple dos roles: Sumo Pontífice de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, y Jefe del Estado Vaticano. Cuando habla de dogma su palabra es infalible para nosotros, los fieles de su Iglesia; en cambio, como estadista, no es más que un ser humano común, susceptible de incurrir en errores y, sobre todo, con derecho a tener opinión propia en temas terrenales. Si le envía rosarios a los imputados por corrupción o una carta personal a Hebe de Bonafini, donde la bendice y la compara con Jesús como objeto de calumnias en procesos amañados, está ejerciendo su derecho, pero no por ello sus pareceres tienen que ser aceptados por la grey; y lo mismo sucede con el resto de sus expresiones estrictamente políticas o económicas.

La soledad en que han dejado al Negro Moyano sus pares se debe a que éstos han comprendido, con sagacidad y experiencia, que hoy el poder real está en manos de Mauricio Macri quien, a diferencia de sus predecesores no peronistas, sorteó con facilidad las elecciones de medio término. Percibieron que no se trata de un personaje débil o manejable sino que están frente a alguien con decisión y firmeza; además, puede abrir o cerrar la bolsa de recursos de las obras sociales gremiales, principal fuente financiera de los sindicatos, y activar las acciones de la Oficina Anticorrupción, que tanto preocupa a varios de los congéneres del líder camionero, autores de similares delitos.

La concentración del 22 para la defensa política frente a las acciones penales que lo tienen contra las cuerdas puede derivar en violencia urbana, pero no dudo que la Ministro de Seguridad está preparada para reprimirla; a Patricia Bullrich tampoco le temblará la mano para hacerlo.

Pero hay otro ángulo en el que la mayoría de la sociedad está de acuerdo. Me refiero a la imperiosa necesidad de despedir al millón de empleados públicos que se agregaron en la década anterior; en ello coinciden todos los ciudadanos, asfixiados por una presión impositiva que no para de crecer. Si por unos pocos cientos de empleados, a los cuales no fueron renovados sus contratos temporarios, la ciudad de Buenos Aires y sus accesos se ha transformado en un caos, ¿qué sucedería si estuviéramos hablando de miles? ¿Estamos dispuestos a pagar el precio, aunque sólo sea en materia de libre circulación?

Moyano y sus socios son verdaderamente capaces de convertir nuestra vida en un infierno por la falta de alimentos, de dinero, de combustibles, de exportación de granos, de clases, etc., y no tengo dudas que activarán paros crecientes a medida en que avancen las causas penales; ¿lo soportaremos todos los que hoy despotricamos contra el inmenso poder que han sabido construir extorsionando a mandatarios y ministros?

Esto nos lleva a las dificultades económicas que jaquean al Gobierno, en especial la indomable inflación. En materia de mercados, los factores psicológicos tienen una enorme importancia; cuando un rumor -favorable o negativo, cierto o falso- trasciende, el precio de los activos sube o baja sin ninguna razón aparente que lo justifique y, cuando la multitud actúa como masa, la fortuna o la ruina están a la vuelta de la esquina; muchos pánicos y burbujas generalizados que se han producido en el mundo en épocas recientes dan acaba prueba de esta afirmación. Y en este aspecto el accionar de los gremios y el desorden generalizado está produciendo un grave deterioro en la imagen que Macri está intentando construir de cara a los inversores; en especial cuando, como sucedió esta semana, se reflejan en el diario más influyente en la materia, The Wall Street Journal.

Hay virus enormemente peligrosos que se han instalado en nuestro cuerpo social desde hace tiempo y, como terribles drogas adictivas, costará mucho tiempo erradicarlos. Por estar enfermos de populismo, pretendemos que se nos “regalen” los servicios públicos, sin pensar que los pagaremos con nuestros ya insoportables impuestos; y al apostar permanentemente al alza futura de los precios internos y de los salarios, convertimos a la inflación, la peor gabela, en una profecía autocumplida.

Sabemos que el precio del dólar en la Argentina está atrasado, y que esa situación perjudica enormemente a nuestras exportaciones industriales y a las economías regionales; sin embargo, tan pronto comienza una sensación alcista, salimos a remarcar los precios a su ritmo, aunque no estén vinculados a las importaciones. Nos quejamos del sideral déficit de nuestra balanza de pagos, pero batimos records absolutos en materia de turismo y compras en el exterior, aprovechando precisamente el dólar barato.

Criticamos el nivel de endeudamiento del país en el exterior, pero no ahorramos en el país el dinero suficiente para solventar el sideral gasto público heredado; tampoco nos conforma el gradualismo del Gobierno, pero no proponemos recetas alternativas políticamente viables para reducirlo.

Los industriales protestan por la baja en el consumo, pero rechazan frontalmente la apertura de la economía, que les permitiría buscar clientes en el mundo entero. Los dirigentes sindicales aúllan contra cualquier medida que pretenda mejorar la competitividad y reclaman por la caída del poder adquisitivo, mientras se asocian a los pedidos de las entidades patronales, pero sus pretensiones en materia salarial aportan nuevo combustible al incendio inflacionario.

Nos sentimos por completo inseguros, pero calladamente permitimos que se procese a un policía que mata a un asesino frustrado que huye y a un padre que golpea a un individuo mayor por intentar seducir por Internet a su hija de once años. Hace cuarenta, rogabamos que las Fuerzas Armadas reprimieran a los terroristas que ponían bombas, asesinaban y secuestraban a mansalva, pero hoy miramos para otro lado cuando se nos enfrenta a la realidad de dos mil ancianos militares presos, muchos sin condena, por ganar la guerra a la guerrilla.

En resumen, todos tenemos que dejar la hipocresía de lado y tomar conciencia de cuánto depende de nosotros mismos que la Argentina se reconvierta en el país viable y envidiable que alguna vez fuimos y deje atrás esta espiral de decadencia en que nos hemos sumergido desde hace décadas. Es cierto que costará grandes sacrificios presentes lograrlo, pero así dejaríamos a nuestra descendencia un legado de paz y prosperidad del cual hoy carece. ¿Seremos, realmente, capaces de hacerlo?

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
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enero 28th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

El “Homo Deus” pasó por Davos. Yuval Harari

“Los movimientos que pretenden cambiar el mundo suelen empezar reescribiendo la Historia”; nos dice Yuval Harari en su libro apologético del iluminismo globalista “Homo Deus”.

Harari estuvo en el reciente Foro de Davos, en nada menos que tres paneles, desarrollando los tópicos de la IV Revolución Industrial que promueve Schwab. Y si éste piensa las tácticas y estrategias, Harari es quien le construye el relato. Imbuido de un claro sentido darwinista, sostiene que el hombre ha ido evolucionando desde miles de años, del primitivo “homo erectus”, al “homo sapiens” para llegar en este siglo XXI, inteligencia artificial y robática mediante al “homo deus”.

El autor, es para tomar en serio ya que viene de vender más de un millón y medio de libros y con este promete superar la marca. Es el nuevo Zbigniew Brzezinki con su “Era Tecnotrónica”, o si prefiere el lector; un Francis Fukuyama con su “Fin  de la Historia…”, lo cierto es que como aquellos, Yuval nos dice: “…cuando la tecnología nos permita remodelar la mente humana, Homo Sapiens desaparecerá, la historia humana llegará a su fin y se iniciará un tipo de proceso completamente nuevo”.

Como todo admirador del iluminismo, Harari aconseja dejar atrás lo atinente al espíritu, la metafísica, la religión y el nacionalismo y ascender a las mucho más seguras y alta esferas de la ciencia. Nada que los filósofos iluministas del sigl XIX en Inglaterra y Francia no hubieran dicho…sólo que infinitamente radicalizado. Es lógico, a esto lleva la creencia del progreso indefinido. «Homo Deus» consta de tres partes. En la primera se anuncia la erradicación de todos los problemas de la especie humana, desde el hambre, la peste y la guerra hasta la posibilidad de erradicar la muerte. Así, en línea con el FMI y la OCDE, como para que no queden dudas de donde están sus intereses, nos dirá: “Esta es la razón por la que cada vez más individuos, organizaciones, empresas y gobiernos se toman muy en serio la búsqueda de la inmortalidad, la felicidad y los poderes divinos. Compañías de seguros, fondos de pensiones, sistemas de salud y ministerios de economía ya están aterrados por el salto en la esperanza de vida. La gente vive mucho más tiempo de lo que esperaba, y no hay dinero para pagar las pensiones y los tratamientos médicos. A medida que los setenta años de edad amenazan con convertirse en los nuevos cuarenta, los expertos piden que se aumente la edad de la jubilación y que se reestructure todo el mercado laboral”. La segunda parte constituye un ataque a la visión humanista que ha servido para llevar al hombre a donde se encuentra. El autor, sin hacerlo expreso comparte la idea nietzscheana: “Dios ha muerto”; el nuevo Dios es el hombre. Volviendo a repetir la satánica soberbia del ángel caído que quiso ser como Dios. La tercera parte augura cómo será el mundo cuando prescindamos de la subjetividad en beneficio de la inteligencia artificial. desde ya la panacea que nos permitirá, como Dioses disfrutar las delicias de la IV Revolución Industrial para la que Harari trabaja.

 

POR FEDERICO GASTON ADDISI.

Historiador revisionista. Estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad del Salvador. Además es Diplomado en Antropología Cristiana (FASTA) y en Relaciones Internacionales (UAI). Publicó “San Martín, Rosas, Perón. Un homenaje a Fermín Chávez” (2008); “Estévez. Vida de un Cruzado” (2009); “Raúl Scalabrini Ortíz. Su lucha y sus enseñanzas” (2009); “Aportes al Bicentenario” (2011); “Historia de la Revista del Instituto Juan Manuel de Rosas” (2013); “Occidente contra Occidente (2016). Es columnista en “Noticias del Congreso Nacional”. Como historiador, pensador y periodista siempre se manifestó estrechamente vinculado al Pensamiento Nacional y a la Doctrina Nacional del Justicialismo. Actualmente es el Director de Cultura de la Fundación Rucci de la Confederación General del Trabajo.

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enero 26th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Mala Praxis – ¿Cuánto vale una vida?

En la Argentina de hoy la litigiosidad está en el ojo de la tormenta y el ámbito de la medicina no es ajeno a este fenómeno. Una condena millonaria a una bioquímica y a un sanatorio en Santa Fe sumado a una cantidad considerable de casos de supuesta mala praxis que ha tomado estado público, puso en alerta a los profesionales de la salud.
La Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Entre Ríos (SOGER) se expresó hace unas semanas a través de un comunicado en sus redes sociales titulado “La medicina amenazada” que indica que las demandas temerarias y sentencias arbitrarias en este ámbito perjudicarán seriamente el ejercicio de curar y que: ”De continuarse en este sendero equivocado y de gran adversidad para el médico, en defensa propia apelaremos -muy a nuestro pesar- al poco compromiso, a la insolidaridad, viendo en cada paciente un denunciante en potencia. En consecuencia, el ejercicio de la medicina que antes fue placentero y pletórico de vocación y entrega, devendrá en un calvario y/o en un auténtico e insoportable foco de presión” En la firma de la publicación se sumaron numerosas entidades en representación del cuerpo médico.

Esta problemática no es exclusivamente argentina, recientemente, los médicos bolivianos en plan protesta y negociación con el Gobierno, llevaron adelante más de 40 días de huelga en rechazo a una ley que podría multarlos, inhabilitarlos y encarcelarlos entre 2 y 6 años por cometer mala praxis a sus pacientes. En Bolivia los médicos manifestantes también expresaron su preocupación con argumentos similares a nuestros galenos. Finalmente llegaron a un acuerdo y levantaron la el paro.

La Lic. Alicia Beatriz Cillo, Directora de la Licenciatura en Obstetricia de la Universidad Católica de La Plata, en su libro “Entre Colegas” del año 2005, advirtió sobre un crecimiento notorio en los reclamos por mala praxis y detalló algunos de los siguientes causales:

• El aumento de la actividad de los profesionales de la salud
• La falta de coincidencias en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades( la medicina no es una ciencia exacta)
• El progreso constante del conocimiento científico requiere que la praxis profesional se adecue al mismo.
• La divulgación a través de los medios de comunicación de los problemas médicos y sus soluciones, presentadas con carácter triunfador, da lugar a que el paciente considere su curación como un derecho.
• Los cambios de mentalidad: hasta la primera mitad del siglo XX la regla general era la resignación ante los problemas de la vida, el sufrimiento o la muerte.

Dr. Fabian Rosenberg

El Dr. Fabian Rosenberg, abogado especialista en mala praxis general y parálisis cerebral en diálogo con NCN nos aportó su mirada frente a la mala praxis, su judicialización y el malestar de la comunidad médica.

NCN: ¿De qué hablamos cuando hablamos de Mala Praxis?
FR: Cuando hablamos de la mala praxis hablamos en realidad de un análisis de una conducta médica específica a la luz de lo que debería haber sido una buena praxis, una práctica médica conforme a la ley.

NCN: ¿La comunidad médica alerta sobre la judicialización, a qué corresponde?

FR: En nuestro país hay un proceso de universalización y democratización de derechos que proviene de la evolución jurisprudencial y social desde hace décadas. Antaño la relación médico – paciente era una relación paternalista que evolucionó hacia cánones democráticos donde el paciente puede discutir la prestación recibida en igualdad de condiciones con el profesional. La judicialización no tiene que ver con nada negativo sino con ese proceso de democratización que incluye a los médicos.

NCN: ¿Qué garantías hay de no ser víctimas de una sentencia arbitraria?
FR: Hay varias instancias para discutir cualquier cuestión de responsabilidad médica, una 1ra, 2da y eventualmente una instancia extraordinaria de la corte suprema. En el sistema jurídico argentino están suficientemente garantizados los derechos de los pacientes y de los médicos de tener una sentencia justa. Los procesos de mala praxis suelen durar entre 5 y 10 años

NCN: ¿Existen las mafias en este ámbito?
FR: Mafias e ilicitud hay en todas las actividades, en la empresarial, sindical, docente y también en la judicial. Cuando uno advierte un vicio mafioso debe proceder a denunciarlo y combatirlo pero eso no nos tiene que llevar a hacer conceptualizaciones que tienen que ver construcciones imaginarias acerca de organizaciones mafiosas que promueven reclamos. Estadísticamente en el caso de los menores, hasta que una familia se decide a realizar un juicio pasan largos años, antes de la reforma del Código Civil, de Velez Sarfield y Acevedo, vigente hasta el 01 de Agosto de 2015, el plazo de prescripción en materia aplicable era de 10 años, con la reforma se redujo a 3.

NCN: ¿Dónde empiezan y terminan los derechos del paciente?
FR: El Paciente tiene 7 derechos básicos: El derecho a ser informado, a tener una interconsulta, a ser informado previamente de las actividades médicas que va a recibir sobre su cuerpo o sobre su persona prestando consentimiento, a una historia clínica legible y a poder acceder a esa historia clínica. Por el lado del ejercicio médico los jueces han establecido una regla que tiene que ver con cierta valoración y justicia. Si la actividad médica se juzgara con excesiva severidad podría afectarse el ejercicio de la actividad médica y si se examinara el acto médico con demasiada levedad podrían justificarse errores que resultan inaceptables.

NCN: Hablemos sobre el corporativismo en la medicina
FR: En el ámbito de la salud, desde la década de los 70 en Argentina asistimos a un proceso de concentración económica que ha generado que 5 o 6 empresas actúen en el mercado controlando todo el sistema de salud privada. Hay infracciones como consecuencia de ese proceso de concentración económica: Los profesionales médicos trabajan extenuantes jornadas, mal pagos, mal dormidos y ellos son víctimas como los pacientes de ese sistema. Ocurre que muchas veces esos errores que son sistémicos no aparecen plasmados en una historia clínica, y así nace uno de los problemas que conducen a la judicialización.

NCN: ¿Cómo estamos en la Argentina respecto a la legislación?
FR: En cuanto a la evolución de los derechos de los pacientes y los derechos al amparo, el sistema argentino es bastante avanzado en lo que es el concierto de las naciones. En mi opinión lo deseable es que en algún momento nuestro país avance a un sistema nacional de salud, como en Inglaterra, donde el sistema funciona a nivel nacional con el aporte de todos los contribuyentes. Lamentablemente en Argentina vivimos más la privatización de la Salud.

NCN: ¿Cuánto vale una vida? 

FR: Filosóficamente es una entidad irrepetible y única en su originalidad, la vida tiene un valor supremo por sobre todo bien o valor. Desde el punto de vista del derecho penal la vida se analiza objetivamente, la vida de Albert Einstein tiene el mismo valor que la vida de un simple trabajador porque son objetivamente equivalentes entre sí. En el ámbito del derecho de reparación y de los daños, las vidas son apreciables económicamente en función de lo que cada vida pudo ser, pudo aportar o proyectar hacia el futuro y, en ese sentido, la vida de un científico tendrá un valor reparatorio más alto porque los aportes y proyecciones a futuro pesan económicamente de manera distinta.

 

Por Flavia Alesia

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enero 23rd, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Haya de la Torre, la trampa del indigenismo y su postura para evitar una nueva fragmentación territorial de la América Latina por Marcelo Gullo

Durante los primeros meses de 1931, mientras los cuadros apristas organizaban el partido y difundían el pensamiento aprista, Haya de la Torre multiplicaba, desde Berlín y Londres, su ofensiva escrita y su gran amigo, el argentino Gabriel del Mazo, pagó de su pecunio la edición, en Buenos Aires, de un nuevo libro de Haya intitulado “Ideario y acción aprista”. Poco después se edita, en Lima, “Teoría y Táctica del Aprismo”. Ambos opúsculos recogen, sin aclararlo, artículos ya publicados por Haya.
Sin embargo, de los dos libros sólo “Teoría y Táctica del Aprismo” contiene un artículo novedoso, tanto en el sentido de que no había sido ya publicado con anterioridad, como en el sentido de que en el mismo, se desarrolla una temática que Haya no había tratado nunca antes, con profundidad. Dicho artículo lleva como título: “El problema del Indio”. Este artículo, como veremos, no sólo tuvo una importancia fundamental desde el punto de vista del desarrollo ideológico del Aprismo sino que tuvo también, una importancia política estratégica porque, con él, Haya se opuso frontalmente a una de las principales líneas de acción política diagramada por la Internacional Comunista para la América Latina.

Haya de la Torre se basa en el pensamiento de Manuel González Prada, a quien lo denomina simbólicamente como su “Maestro”, para desarrollar la postura doctrinaria del Aprismo frente – a lo que en esa época se denominaba- el problema del indio.

Creemos que González Prada fue uno de los más claros pensadores de su tiempo – un tiempo caracterizado por el profundo peso de los prejuicios raciales en el análisis social y político – en promover una nueva manera de enfocar el problema del indigenismo. González Prada abordó el problema indígena por primera vez en 1904, a través de un brillante artículo que intituló: “Nuestros Indios”. Dicho artículo fue incluido, más tarde, en la segunda edición de su libro “Horas de Lucha”.
En el referido artículo, González Prada planteó como apotegma axial que: el indio no es una raza biológica sino una raza social. Y esta será la premisa fundamental sobre la cual se basará luego Haya de la Torre, para construir la postura doctrinaria del Aprismo sobre el problema indígena. González Prada explica que, “…por raza biológica se entiende al hombre con sus caracteres somáticos, color de piel, ángulo facial, textura, forma de los ojos, etc. Pero, desde el punto de vista social, la raza esta dada por su inserción, por su papel en la sociedad.” Para González Prada, “…indio, en el Perú, es sinónimo de pobre, de campesino, de explotado” Según González Prada, “…cuando un indio se enriquece se blanquea…actúa como un blanco y cuando un blanco pierde su capital, entonces se aindia porque lo tratan como un pobre, como un explotado, lo explotan y es como un indio”

Siguiendo entonces de forma evidente a González Prada, es que Haya de la Torre sostiene:
“LA CAUSA DEL INDIO ES CAUSA SOCIAL, NO RACIAL. La causa del indígena peruano – como la del ecuatoriano, boliviano, argentino, como la del indígena de toda América – es causa sagrada, no porque el indio sea indio, vale decir que no sea blanco, sino porque el indio, en su gran mayoría, es explotado. Nuestro indigenismo no es el simplista sentimental concepto racial que ante la estúpida afirmación burguesa de la inferioridad de razas opone en un amargo grito de revancha la afirmación contraria de que toda raza de color es superior a la blanca…González Prada ha escrito: ‘La cuestión del indio más que una cuestión racial es económica, es social’…No es el color lo que limita el problema. Indios por sangre hay, desde Felipillo el traidor, que son verdugos de sus hermanos de raza. ¡Cuántas veces en eso que en el Perú se llama Parlamento, en los ministerios y los tribunales, no se han sentado y se sientan hombres de piel de cobre y de conciencia negra!…En mis viajes por la sierra peruana, he visto a veces gamonales de raza india, verdugos implacables, monstruos sanguinarios, sádicos…despedazando las carnes de los siervos y maldiciéndolos en quechua…Nuestra lucha por el indígena peruano y americano, es pues, lucha contra el latifundio; no es simple lucha de color, que blancos hay por millones oprimidos en el mundo y hombres de piel cobriza oprimen sangrientamente en el Perú y América…”
Luego desarrolla Haya la relación entre el problema del indio y el imperialismo. Sostiene Haya, entonces, como principio básico fundamental que no puede entenderse al problema del indio como un problema aislado y que, plantearlo de ese modo, es una trampa del imperialismo. El problema del indio no puede resolverse mediante la lucha aislada del indígena porque no habrá solución al problema indígena sin la victoria contra el imperialismo – que solo podrá conseguirse mediante la estructuración de un frente de lucha que agrupe en su seno, a todos los sectores sociales afectados por éste – y la construcción de la unidad política de los pueblos indoamericanos en un único estado federal.

De la argumentación sostenida por Haya se desprende que para éste, la lucha por la verdadera reivindicación del indígena tiene un aspecto táctico, consistente en la lucha por la reforma agraria, contra el latifundio y el latifundista y un aspecto estratégico, la lucha contra el imperialismo, por la unidad indoamericana. Advierte también Haya que, aunque el imperialismo plantee el problema indígena como un problema racial, los mismos indígenas no deben plantearlo de ese modo porque deben comprender que su problema, es parte de un problema mayor. Es en tal sentido que Haya argumenta:
“El imperialismo en nuestros países tiene su aliado en el latifundista, cuya clase es dueña del poder político, y cuenta con la explotación de nuestras clases trabajadoras, especialmente de nuestros trabajadores indígenas para hacer de ellos sus mejores instrumentos de explotación. El imperialismo, enemigo de nuestros países, es el peor enemigo del indio. El cristianismo sajón ha logrado infiltrar muy profundamente en la clase dominante de los países donde domina, muy especialmente en los Estados Unidos, un incurable desprecio racial hacia los hombres de color, negros o cobrizos. Es indiscutible que en la inmensa mayoría de los sajones prevalece esta idea.
Y siendo nuestras razas, según ellos ‘razas inferiores’, se deduce cierta justificación ‘moral’ a la explotación, opresión y servidumbre de nuestros trabajadores, no solo porque son trabajadores, sino porque en su gran mayoría no son blancos, o, simplemente porque no son sajones.
El imperialismo, pues, trae consigo un nuevo y grandísimo peligro para nuestros indígenas…Es por eso que nuestro movimiento antimperialista, debe tener a los indígenas en las vanguardias…(pero) No se puede apartar el problema indígena del imperialismo…El problema del indio en el Perú como en cualquier país americano es problema económico, es problema de justicia social y ésta no podrá realizarse mientras el imperialismo amenace la soberanía política de nuestros países y su libertad económica. Por eso, todo intento de liberación social en nuestros países, está relacionado con el gran problema general que plantea el imperialismo. No hay problemas aislados sino aspectos de uno, grande y común. De ahí que no puede haber luchas aisladas, sino partes de un todo, secciones de un gran partido, divisiones de un gran ejército, filas de un gran frente: del frente único de trabajadores manuales e intelectuales de América: contra el imperialismo yanqui, por la unidad de los pueblos de América, para la realización de la justicia social.”

La importancia política de la postura que Haya de la Torre adopta frente al problema indígena, se comprende mejor si se advierte que, en junio de 1929, la Primera Conferencia Comunista Latino Americana de Buenos Aires determinó que, en América Latina, había que, “…abandonar el espíritu fetichista de las fronteras actuales” pero no, para crear una Patria Grande latinoamericana sino, para posibilitar al creación de nuevas repúblicas de base étnica. En tal sentido, la Primera Conferencia Comunista Latino Americana de Buenos Aires, ordenaba a los militantes comunistas peruanos, luchar por la instauración de una república quechua y una república aymara, totalmente independientes, lo que equivalía a proponer la fragmentación territorial del Perú en tres Estados. Similar planteamiento realizó la Conferencia Comunista de Buenos Aires para la República de Bolivia a la cual se proponía fragmentarla en nada menos que trece Estados. Es preciso notar también que, en febrero de 1930, Eudocio Ravines – antiguo militante aprista convertido al comunismo – llegó clandestinamente a Lima con instrucciones muy concretas para que los militantes comunistas cumplieran con lo resuelto en Buenos Aires.

Por otra parte, resulta fundamental – para poder contextuar la real importancia de la posición tomada por Haya frente al tema del indigenismo – dar cuenta que, a los pocos días de fallecido Mariátegui, cuyo óbito se produjo el 16 de abril de 1930, llegó a Lima, como relata Ricardo Martínez de la Torre, una extensa comunicación de la Internacional Comunista, en la que se ampliaba la discusión sostenida en Buenos Aires. Dicha comunicación – que daba por sentadas las instrucciones conferidas a los militantes comunistas para que trabajaran en pos de la creación de las repúblicas quechua y aymara – afirmaba:
“En el transcurso del año último, habéis comenzado cierto trabajo de clarificación ideológica…Un paso habéis dado. Liquidando las débiles organizaciones del APRA en el Perú y en el extranjero…(pero)…Crear un partido socialista que tendría como una base más amplia que el partido comunista…(propuesta hecha por José Carlos Mariátegui) es, en el fondo, volver por un rodeo y bajo otra etiqueta, al aprismo, a un partido de varias clases…a un Kuomintang más peligroso que el APRA…La idea de dotar al partido de un programa mínimo, separado de un programa máximo, es anti-leninista, anti-marxista…La lucha ideológica contra el APRA es pues, una de las condiciones primeras para volcar una claridad absoluta en la conciencia del proletariado peruano, claridad indispensable si queréis evitar que vuestro trabajo ulterior no quede en la esterilidad por las sobrevivencias de la ideología aprista en el movimiento obrero.
El proceso de liquidación del APRA, tanto en el extranjero como en el Perú, está seriamente adelantado ya, gracias a la acción política que habéis desplegado…No es dudoso que, a pesar del éxito de vuestra propaganda, el APRA conserve todavía en la masa, cierta autoridad y mantenga ciertas ilusiones. Debéis pues continuar y desarrollar vuestra acción contra el APRA, especialmente en el seno de las organizaciones y de las masas obreras…La primera tarea de vuestro grupo es, pues, formar un partido comunista, liquidando la ideología del APRA…”

Las instrucciones dadas por la Internacional Comunista, a los militantes comunistas del Perú en particular, y a los de toda América Latina en general, no podían ser más precisas: había que liquidar de la conciencia popular la idea de un partido policlasista que luchara por la unificación de la América Latina, es decir por la construcción de la Patria Grande. Al nacionalismo continental, propuesto por el Aprismo, la Internacional Comunista, oponía el nacionalismo étnico indígena. A la unificación de la Nación Indoamericana, propuesta por el Aprismo, la Internacional oponía, bajo la aparente defensa de las masas indígenas explotadas, la fragmentación territorial de los Estados ya existentes para dar lugar al nacimiento de una veintena más de nuevas pequeñas republicas. El indigenismo – es decir la causa del indio entendida como una causa racial y no como una causa social -, propuesto por la Internacional Comunista profundizaba, inexorablemente, de ese modo, la balcanización producida luego de la guerra de la independencia. Contra esa propuesta indigenista es que Haya de la Torre escribió su artículo “El problema del Indio”, que constituyó, a nuestro entender, la pieza fundamental de su libro “Teoría y Táctica del Aprismo”, aparecido, prácticamente, en plena campaña electoral de 1931.

 

Marcelo Gullo – Haya de la Torre: La lucha por la Patria Grande, Remedios de Escalda, Ed. de la Universidad Nacional de Lanús, 2013.

Acerca del autor: 

Marcelo Gullo es Doctor en Ciencia Política por la Universidad del Salvador. Magister en Relaciones Internacionales por el Institut Universitaire de Hautes Études Internationales, de la Universidad de Ginebra. Graduado en Estudios Internacionales por la Escuela Diplomática de Madrid. Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional de Rosario. Discípulo del politólogo brasileño Helio Jaguaribe y del sociólogo y teólogo uruguayo Alberto Methol Ferré. Asesor en materia de Relaciones Internacionales de la Federación Latinoamericana de Trabajadores de la Educación y la Cultura (FLATEC). Profesor de la Universidad Nacional de Lanús y, de la Escuela Superior de Guerra en la Maestría en Estrategia y Geopolítica. Miembro fundador del Instituto de Revisionismo Histórico Nacional e Iberoamericano Manuel Dorrego.

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enero 22nd, 2018|Columnas de Opinion, Noticias|0 Comments

LENGUAJE Y PERONISMO (EN HOMENAJE A AMELIA PODETTI).

El lenguaje que habla una persona, modula y determina su forma de pensar.

Nuestro trabajo parte de una teoría que establece que el lenguaje propio de cada cultura y la forma de hablarlo afectan la percepción que las personas tienen del mundo que les rodea, es la hipótesis de Sapir-Whorf. Existe una relación entre las categorías gramaticales del lenguaje que una persona habla y la forma en que entiende y conceptualiza el mundo. Por lo que, el lenguaje es anterior al pensamiento lo cual quiere decir que, el pensamiento depende del lenguaje (está en función del lenguaje).

Ergo, el desarrollo del cerebro estaría condicionado por cómo percibimos y esa percepción estaría determinada por nuestro lenguaje. Los autores afirman que cuando los niños aprenden su idioma nativo, aprenden también una visión concreta del mundo, una determinada forma de ver el mundo.

Por lo tanto, siguiendo esta hipótesis y aplicándola a nuestra sociedad, si comparamos el lenguaje de los sectores pertenecientes a la clase social alta y los pertenecientes a la clase social baja dentro de una misma comunidad, observaremos que estos últimos tiene menor cantidad de vocabulario, frases más cortas, muchas muletillas… y esto tiene consecuencias a nivel cognitivo; los sujetos de clase social alta tienen un lenguaje más amplio, un vocabulario más extenso… por tanto, efectivamente el lenguaje de la clase social alta estará asociada a un alto nivel cognitivo (esto no implica inteligencia, que es otra cosa).

Cuando aparece el PERONISMO plantea un lenguaje nuevo, que enseguida echa raíz en gran parte del conjunto del pueblo trabajador, porque es un lenguaje sencillo, llano y que comprenden a la perfección. Por qué? Por dos motivos:

1.- por la formación y educación profundamente cristiana, la idea de redención, de justicia y liberación y del retorno del Mesías, permitieron un pensamiento colectivo (en particular del interior del país) que, como dijera Scalabrini Ortiz el argentino es un hombre que está solo y espera, se viera en la figura de Perón la persona esperada.

2.- los sectores obreros y sindicalizados (en su gran mayoría inmigrantes) que, desde principios del S.XX, venían exigiendo mejores condiciones laborales desde marcadas posiciones revolucionarias, desde el anarquismo al comunismo, y donde las siguientes generaciones de trabajadores urbanos, ya argentinizados, van buscando alternativas distintas a la confrontación y a la lucha de clase. Esto permitirá que el discurso conciliador de Perón les resultara atrapante.

El gran problema es que, los sectores de poder (la oligarquía terrateniente, la gran burguesía, el patriciado, los académicos e intelectuales…los ricos), formados desde niños en posiciones liberales, europeístas y anti-hispanistas, con lectura de la historia mitrista y formación universitaria de acuerdo a los paradigmas europeos, no tienen la capacidad para comprender esquemas físicos de pensamientos (lenguaje-pensamiento-realidad) ajenos a su propia realidad-mundo.

Ellos construyeron su devenir histórico y conceptual con elementos importados y adoptados acríticamente, y además, desdeñando mucho de lo genuinamente propio, sacrificando de esta forma parte de nuestra existencia. Negando una gran parte de nuestro pasado ignorándolo o lo que es peor, denigrándolo. Su aparato psíquico se va moldeando desde estos paradigmas que se replican permanentemente desde la primaria, el nivel secundario y la Universidad y de generación en generación.

Y el pensamiento crítico del trabajador se va forma en los sindicatos.
El peronismo no ha podido o no pudo crear un canal de comunicación entre ambas realidades-mundo, lo que los ha llevado a la confrontación.

Por qué no pudo? Porque nunca ha aceptado el desafío de ‘colonizar’ las universidades. De formar profesionales, de generar una corriente de pensamiento desde la historia y la sociología que nos explique, el pasado y el presente, desde nosotros mismo.

Hubo un intento en los ’70 con las Cátedras Nacionales de Amelia Podetti. (que explicaremos en la segunda entrega).

LUIS GOTTE.

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enero 17th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

La cuestión Malvinas

Por Senador Nacional UCR Mendoza Julio Cobos

En primer lugar, toda reflexión sobre la cuestión Malvinas debe partir del legítimo e irrenunciable derecho de soberanía de Argentina sobre las Islas, este es el piso de discusión y punto de partida.

Antecedentes históricos, políticos, geográficos y legales avalan nuestro posicionamiento frente a la comunidad internacional y los reclamos deben continuarse en cada una de las vías que corresponda; ONU y OEA principalmente. En este punto vale recordar que este año se recuperó para el patrimonio cultural e histórico de nuestro país, una serie de cartas entre el entonces gobernador de Buenos Aires y quien estaba a cargo de la Gobernación de Malvinas, fechadas en 1767; constituyéndose las mismas en un elemento más del corpus documental que sustenta el reclamo soberano.

En segundo término, la importancia geopolítica, económica y estratégica de las Islas son evidentes, como también lo son los derechos legítimos sobre ella. Por eso la cuestión Malvinas no debe abordarse con una mirada sólo al pasado sino fundamentalmente hacia el futuro. Malvinas y el resto de las Islas del Atlántico Sur constituyen enclaves marítimos estratégicos para Argentina y no deben ser considerados como algo aislados o ajenos al territorio nacional.

Por otra parte, no podemos esperar que frente a las mismas acciones, los resultados sean diferentes. Esto nos obliga a ser reflexivos y buscar nuevas alternativas, explorar nuevos caminos que nos acerquen a las Islas. Durante muchos años se ha mantenido el statu quo sobre este tema y no logramos avances concretos. Durante el 2014 tuve la oportunidad de viajar a Malvinas, de conocerlas y de estar más cerca de ellas. Algunos no compartieron esto, insistiendo con una postura de inmovilidad que no ha obtenido ningún resultado. No sólo volvería a viajar sino que además creo que es algo que deben hacer la mayor cantidad de compatriotas; acercarse a las Islas y que ellas se acerquen a nosotros. Recuerdo y traigo como ejemplo una excelente iniciativa de un grupo de alumnos de una escuela de La Plata que en su viaje de egresados, decidieron viajar a Malvinas.

Por último, entiendo que la recuperación de las Islas Malvinas no es ni será un proceso rápido, probablemente pasen muchas generaciones antes que esto se consiga, pero es nuestra obligación hacer los aportes que podamos para estar un paso más cerca de este objetivo. Por ello, es necesario mantener viva la Memoria de Malvinas, en las escuelas, en los medios de comunicación, en lo cotidiano; y quienes ocupamos una función pública debemos analizar alternativas y realizar propuestas que, en el marco de una política de Estado, ayuden a la recuperación de las Islas Malvinas.

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enero 15th, 2018|Columnas de Opinion, Senadores|0 Comments

“Necesitamos cambiar” *Por Manuel Adorni

El primer año de Mauricio Macri como Presidente de la Nación fue sin dudas un año muy complejo. En efecto muchos de los analistas esperaban un inicio de mandato con cierto grado de shock en las medidas que se iban a llevar adelante aprovechando el capital político emanado de la victoria ante el desdibujado Daniel Scioli, quién hasta aquel entonces era considerado el heredero cristinista. Estas medidas finalmente se limitaron simplemente a algunas cuestiones puntuales (y no por eso sin importancia) como el fin del cepo cambiario y el arreglo con los Holdouts. No mucho más dejaría el año 2016, sin ninguna cuestión de fondo en materia de reforma del Estado, especialemente en cuestiones de déficit fiscal, una de las herencias de los doce años Kirchneristas mas crueles y dañinas para la economía y el futuro de Argentina.

El año que hemos dejado atrás este 31 de Diciembre último fue un año signado por el proceso de elecciones. Nada ocurriría hasta aquel ya lejano 22 de Octubre donde el gran ganador fue el oficialismo no solo por haber obtenido la mayoría de votos a nivel nacional sino por su contundente victoria en la madre de todas las batallas: la Provincia de Buenos Aires. A partir de aquí, las apuestas fuertes se centraban en que por fin llegaba el verdadero gobierno de Macri, las profundas reformas estructurales y los cambios paradigmáticos, que por cuestiones políticas, de tiempo o de coyuntura no habían podido ser implementadas hasta ese momento.

Solo con mencionar los vaivenes que ha sufrido el camino de la Reforma Previsional (ya convertida en Ley) es suficiente para entender el grado de incultura, la dejadez intelectual y el fanatismo por la nada de ciertos sectores que han dejado como resultado policías heridos, el espacio público en los alrededores del Congreso de la Nación completamente destruidos, una imagen de decadencia que dió vuelta al mundo y un instante eterno de inestabilidad política y social sin precedente en estos dos años de gobierno y por sobre todo la culminación de un fracaso más de una casta política que no supo como evitar todo este disparate. Todo esto que solo demuestra las fragilidades políticas que la Argentina tiene al momento de querer siquiera intentar algún grado de cambios de menor cuantía en alguna materia.

La pregunta que cabría es si lo que viene en materia de cambios, modificará realmente los destinos de Argentina o será simplemente un maquillaje que siga mostrando al país como un sinfín de esperanzas para el futuro, pero pocas cuestiones concretas en el presente.

Hasta ayer Argentina era un país repleto de desafíos de cara al futuro. Hoy esos desafíos se han transformado en necesidades, y de las mas imperiosas. El déficit fiscal abrumador, actualmente en un 4,2% del PBI o para tener una mayor percepción, unos 600.000 millones de pesos que el Estado gasta por sobre lo que obtiene en recursos. Estos son los recursos que se dilapidan por demás en un Estado ineficiente, inútil y prácticamente inservible, que destroza la riqueza ahogando al sector privado con impuestos, y que a pesar de ello los mismos no alcanzan para alimentar el monstruo estatal. Las promesas para este 2018 son las de terminar el año con un déficit fiscal primario del 3,2% del PBI. Una baja importante (y hasta contundente) si dejásemos de lado en análisis sobre los intereses que se generan por la nueva deuda pública y títulos del BCRA para lograr cubrir los desajustes fiscales y monetarios. Teniendo en cuenta esto, el déficit fiscal financiero seguramente supere los puntos del PBI, que si se le adicionase los déficit provinciales y municipales, el agujero fiscal asoma con la misma fuerza que lo hizo en las últimas crisis, especialmente en la mal recordada Crisis del 2001.

Otras de las necesidades que urgen es seguir atacando la inflación. El 2016 la inflación corrió cerca de los 40 puntos, entendida por la expansión monetaria realizada por el BCRA durante el año 2015 y además por el fin del cepo cambiario (donde el peso se devaluó un 50%) y cierto grado de quita de subsidios a las tarifas de energía. El 2017 y ya sin tantas razones que lo justifiquen, la inflación terminó el año en torno al 24%. Y para este 2018, luego de que el Gobierno prevea para todo el año una inflación en torno al 15% y el Banco Centra fije sus metas en torno al 10% (con un ±2% para situar el techo de la meta en el 12%) el Gobierno metió su larga y dañina cola dentro de la entidad autárquica dirigida por Federico Sturzenegger en un intento de alineamiento en las metas, haciendo que el Banco Central reconozca una meta de igual margitud a la del Gobierno: un 15%. Ahora bien, si los analistas privados estimábamos una inflación para 2018 en torno al 16% con un BCRA haciendo lo imposible por cumplir una meta de inflación del 10%, la duda que queda por disipar es si ahora el BCRA luchará por su nueva meta del 15% y ya no por el 10%, ¿cuál será la inflación real para todo este 2018?.

Sin duda temas como la Reforma Laboral son claves para lograr cierto grado de competitividad que nos logre insertar en el mundo. Los costos laborales, la industria del juicio y las leyes obselotas sos un cóctel que va en contra de cualquier intento de competir en el mundo con nuestros productos. De igual forma la Reforma Tributaria es aún una materia pendiente. Si bien se han modificado algunas cuestiones superficiales, aún estamos lejos del camino donde Argentina baje su absurda presión tributaria, que solo logra imposibilitar el crecimiento, la inversión y el futuro.

Argentina necesita realmente transitar el camino de la transformación estructural. Crecer y desarrollarnos económica, social y culturalmente, transformando el Estado y dejando de maltratar al sector privado, el gran creador de riqueza. Nos merecemos dejar esta Argentina atrás y darle paso a la Argentina del futuro. Aún hay tiempo para el cambio.

Por Manuel Adorni

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enero 13th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“El altar del libre mercado” *Por Federico Addisi

Para aquellos amantes del neoliberalismo decimononico que discuten entre el gradualismo o el shock; pareciera ser que el actual gobierno logro colocar -o va rumbo- a Argentina entre los paises mas poderosos del mundo.

Pertenecer tiene sus privilegios y parece que el endeudamiento serial al que nos someten es uno de ellos.

Pero las exigencias de la OCDE Y el FMI son claras. Cualquier vestigio proteccionista o del Estado de Bienestar debe ser sacrificado e incinerado en los altares del Dios del Mercado. Logico. Son los mismos que ayer nomas adoraban a Mammon.

Y les mostramos las pruebas:

“Decreto 2284- 30-12-1991
Que habiendo iniciado la Nación una nueva fase de su historia política y económica, caracterizada por el afianzamiento de los principios constitucionales en todos los planos y la instauración de una economía popular de mercado, la permanencia de normas dictadas en otro contexto constituye un factor de atraso y entorpecimiento del desarrollo nacional. Fdo. Menem, Domingo Cavallo.

Decreto 27. 11-1-2018
“Que habiendo iniciado la Nación una nueva fase de su historia política y económica, caracterizada por el afianzamiento de los principios constitucionales en todos los planos y la instauración de una economía pujante, competitiva y transparente, la permanencia de normas dictadas en otros contextos constituye un factor de atraso y de entorpecimiento del desarrollo nacional. Fdo. M. Macri, Peña y el gabinete de ministros”.

Hoy como ayer se repite la historia. El poder usurario del dinero o la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nacion.

FEDERICO GASTON ADDISI

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enero 13th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Perón, teniente rosista y presidente sanmartiniano. La confirmación del revisionismo histórico como movimiento popular, nacional y federalista.

Por Marcelo Gullo

La verdad histórica y la política nacional

El tres veces presidente constitucional de la República Argentina el General Juan Domingo Perón fue, sin duda alguna, un profundo conocedor de la “verdadera” historia argentina y un gran admirador del Brigadier General Juan Manuel de Rosas. Sin embargo, muchos militantes del campo nacional y popular desconocen, hoy día, la admiración de Perón por la figura de Juan Manuel de Rosas y su decidida adscripción al revisionismo histórico.

Tanto más grave es el desconocimiento de ese hecho por parte de ensayistas e historiadores que se ubican, desde hace poco, en el campo nacional y popular. Por otra parte algunos historiadores “mitroliberales” o “mitromarxistas”, poco profundos creen que Juan Domingo Perón adhirió al revisionismo histórico luego de su derrocamiento, en septiembre de 1955, como reacción a la autodenominada “revolución libertadora” que definía al golpe de estado de septiembre e 1955 como un “Nuevo Caseros” y al gobierno del General Perón, como la “Segunda Tiranía” (Goebel, Michael, 2004: 251)

Se impone, entonces, documentar la temprana adscripción del joven Perón, a la figura de Juan Manuel de Rosas, y al revisionismo histórico. Por otra parte, es preciso detallar las declaraciones y acciones que, para restablecer la verdadera Historia de la Argentina, realizó Juan Domingo Perón, en su dilatada carrera política.

Importa precisar que este tema no reviste un carácter simplemente historiográfico, sino sustancialmente político, pues los más jóvenes y los no tan jóvenes, suelen ignorar que –como afirmaba Arturo Jauretche en Política nacional y revisionismo histórico- “sin el conocimiento de una historia auténtica no es posible el conocimiento del presente, y el desconocimiento del presente lleva implícita la imposibilidad de calcular el futuro, porque el hecho cotidiano es un complejo amasado con el barro de lo que fue y el fluido de lo que será, que no por difuso es inaccesible e inaprensible”. (Jauretche, Arturo, 2006: 14) Sin duda alguna, “la verdad histórica es el antecedente de cualquier política que se defina como nacional.”(Jauretche, Arturo, 2006: 16)

 

El joven teniente rosista

 

Habitualmente, el joven teniente Juan Domingo Perón, escribía afectuosamente hasta dos cartas mensuales a sus padres, manifestándoles, asiduamente, su estado de ánimo y alguna que otra apreciación personal de la situación política nacional e internacional. Así, el 26 de noviembre de 1918, el joven oficial de infantería, tomó unas hojas membretadas del Casino de Oficiales del Arsenal Esteban de Luca, en que revistaba y se dispuso a escribir a sus padres. Prolijamente estampada la letra de Juan Perón comenzó a fluir en perfecta horizontalidad con respecto a los márgenes. (Crespo, Jorge, 1998)

En dicha carta, que constituye un documento histórico de trascendental importancia, el Teniente Perón escribió:

“Mis queridos padres:

Hoy he recibido carta y me alegra mucho que estén buenos y contentos con el triunfo de las ideas aliadas; pero debo hacer presente que no está bien eso de la lista negra, por cuanto es un atropello…No olvides papá que este espíritu de patriotismo que vos mismo supiste inculcarme, brama hoy un odio tremendo a Inglaterra que se reveló en 1806 y 1807 y con las tristemente argentinas Islas Malvinas, donde hasta hoy hay gobierno inglés; por eso fui contrario siempre a lo que fuera británico, y después del Brasil a nadie ni nada tengo tanta repulsión.

Francia e Inglaterra siempre conspiraron contra nuestro comercio y nuestro adelanto y si no a los hechos:

En 1845 llegó a Buenos Aires la abrumadora intervención anglo-francesa; se libró el combate de Obligado, que no es un episodio insignificante de la Historia Argentina, sino glorioso porque en él se luchó por la eterna argentinización del Río de la Plata por el cual luchaban Francia e Inglaterra por política brasilera encarnada en el diplomático Visconde de Abrantes. Rosas…, fue el más grande argentino de esos años y el mejor diplomático de su época, ¿ no demostró serlo cuando en medio de la guerra recibió a Mr. Hood…No demostró ser argentino y tener un carácter de hierro cuando después de haber fracasado diez plenipotenciarios ingleses consiguió más por su ingenio que por la fuerza de la República que en esa época constaba solo con 800.000 habitantes; todo cuanto quiso y pensó de la Gran Bretaña y Francia; porque fue gobernante experto y él siempre sintió gran odio por Inglaterra porque esta siempre conspiró contra nuestro Gran Río, ese grato recuerdo tenemos de Rosas que fue el único gobernante desde 1810 hasta 1915 que no cedió ante nadie ni a la Gran Bretaña y Francia juntas y como les contestó no admitía nada hasta que no saludasen al pabellón argentino con 21 cañonazos porque lo habían ofendido; al día siguiente, sin que nadie le requiriera a la Gran Bretaña, entraba a Los Pozos la corbeta Harpy y, enarbolando el pabellón argentino al tope de proa, hizo el saludo de 21 cañonazos. Rosas ante todo fue un patriota. (Chávez, Fermín, 2001: 22)

La carta, dirigida a su padre don Mario Perón residente en Malaspina, en la provincia de Chubut, no tiene desperdicio para un conocimiento profundo y serio del pensamiento del joven oficial que, a la sazón, tenía 23 años.

La carta, escrita sin ningún tipo de intencionalidad política, expresa el sentimiento auténtico del joven Perón sobre la figura histórica de Juan Manuel de Rosas.

Es evidente que Perón ya había descubierto la falsificación de la historia realizada por Mitre y su descendencia intelectual y que, el joven teniente, sentía una profunda admiración por la figura de Rosas. Por otra parte, como afirma Fermín Chávez, la “referencia a la intervención decisiva del vizconde de Abrantes indica que – Perón – no tocaba de oído”. (Chávez, Fermín, 2001: 23)

Los documentos históricos, no dejan, así, lugar a ninguna duda sobre la adhesión del joven Juan Domingo Perón, alrevisionismo histórico.

El 8 de enero de 1970, desde su exilio madrileño, Perón le escribía a Manuel de Anchorena:

He recibido su amable carta del 24 de diciembre próximo pasado y le agradezco el envío de la publicaciones sobre la campaña Pro-Repatriación de los restos del Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas y para la solidificación de las bases de nuestra liberación nacional. Ambas cosas deben merecer la preocupación patriótica de los argentinos, porque para asegurar el destino de la Patria es tan importante defender su futuro como hacer justicia a su pasado. Don Juan Manuel, no solo ha tenido la gloria de su grandeza, sino que también ha merecido el honor que le han rendido la infamia y la calumnia de los hombres pequeños…Desde niño ha repugnado a mí espíritu cuanto se ha escrito sobre Rosas en las ‘historias’ fabricadas por escribas de la ignominia y el rencor.

Hace muchos años, en oportunidad de realizar investigaciones históricas en el Archivo General de la Nación, se me ocurrió echar una ojeada a los archivos documentales de la época de la Santa Federación y me fue dado comprobar que la documentación existente era totalmente desconocida…Ha sido necesario esperar la acción de los revisionistas históricos para conocer una realidad oculta bajo la oscuridad nefasta de la mentira.” (Anchorena, Manuel, 1990: 32)

 

La estrategia del presidente Perón para reivindicar a Rosas

Cuando el teniente Perón manifestó a su padre su admiración por Rosas, gobernaba la Argentina el presidente Hipólito Yrigoyen quien – como afirma Arturo Jauretche- mantenía su rosismo como un culto secreto que practicaba en su círculo intimo de amigos, sin atreverse, jamás, a profesarlo públicamente.[1]

Cuando Juan Domingo Perón fue, a partir de 1946, presidente de los argentinos, aparentemente tampoco emprendió la reivindicación histórica de Juan Manuel de Rosas. Cabe entonces realizar la siguiente pregunta: ¿No pudo, no supo o no quiso el presidente Perón asumir la defensa de Juan Manuel de Rosas al que había calificado, siendo joven, como “el más grande argentino de su época”?

Para responder acertadamente a esta pregunta es preciso entender que Perón como político y estadista nunca fue un jugador de póker, sino de ajedrez. Es preciso comprender que, en esos años, reivindicar a Rosas, era equivalente a reivindicar, en nuestros días a un dictador genocida como Rafael Videla.

Rosas no había sido ni un tirano ni un asesino – como lo presentaba la historia mitrista hegemónica en todos los niveles de la educación en argentina desde la escuela primaria a la Universidad- y Perón lo sabía perfectamente pero, dado que la mayoría de los argentinos habían sido educados en el antirosismo, llegó a la conclusión de que había que llegar a la reivindicación histórica de Rosas de forma indirecta.

Todavía, en la década de 1940, Bernardino Rivadavia aparecía como la figura histórica más importante de la historia argentina. Fue entonces que Perón planificó que, el año 1950, debía ser el Año Sanmartiniano. Puesto San Martín como figura central de la Historia Argentina, el estudio de su accionar político y de su epistolario, conduciría, como una autopista, al triunfo del revisionismo histórico pues quedaría en evidencia la enemistad entre San Martin y Rivadavia y la admiración del Libertador por Juan Manuel de Rosas. Este fue el razonamiento de ese gran ajedrecista político que fue Juan Domingo Perón.

Perón, llegó a la conclusión de que los argentinos, estudiando profundamente la vida de San Martín, descubrirían que, desde el inicio de su gobierno, Rivadavia se negó, por completo, a colaborar con los ejércitos que luchaban contra los realistas españoles. Que Rivadavia negó todo tipo de ayuda, tanto al ejército de Martín Miguel de Güemes, que daba batalla en Salta y Tarija, como al Ejército Libertador del Gral. José de San Martín, que combatía en el Perú. Que los dos delegados, enviados por San Martín, para solicitar ayuda financiera y apoyo logístico para culminar la Guerra de Independencia, obtuvieron como respuesta, por parte de Rivadavia y la Legislatura de la Provincia que, a Buenos Aires le convenía que no se fueran los realistas de Perú y que Buenos Aires debía replegarse sobre sí misma.[2]

Por otra parte, Perón apostando al largo plazo, estaba seguro que los argentinos se harían una idea más acabada, tanto de las condiciones morales como de los resultados de la interesada administración de Bernardino Rivadavia, con sólo poder conocer algunos fragmentos – ocultados por la historia oficial – del intercambio epistolar entre dos héroes americanos del más elevado valor moral y patriótico, como lo fueron San Martín y O´Higgins, quienes, por lo demás, -comprobarían los argentinos educados en la historia oficial- fueron víctimas directas, tanto en lo personal como en la actividad política y militar, de la acción de Rivadavia.

Perón estaba seguro de que ubicando a San Martín como figura central de la Historia Argentina sus conciudadanos llegarían, por fin, al conocimiento de documentos históricos sustanciales como la correspondencia epistolar entre San Martin y O’Higgins y entre San Martín y Rosas y que, entonces, podrían leer párrafos como los que siguen:

“Ya habrá sabido Vd.,- le decía San Martín a O´Higgins- la renuncia de Rivadavia. Su administración ha sido desastrosa. Y sólo ha contribuido a dividir los ánimos; él me ha hecho una guerra de zapasin otro objeto que minar mi opinión suponiendo que mi viaje a Europa no había tenido otro objeto que el de establecer Gobiernos en América. Yo he despreciado tanto esas groseras imposturas, como su innoble persona.” (Abad, Placido, 1928: 13) Le escribía San Martín a O´Higgins, el 20 de octubre de 1827, desde Bruselas.

Por su parte, O´Higgins se despachaba, en su respuesta epistolar, de fecha 16 de Agosto de 1828 – desde su exilio peruano – de modo, si cabe, más violento aún:

“Un enemigo tan feroz de los patriotas,- agregaba- como don Bernardino Rivadavia, estaba deparado por arcanos más oscuros que el carbón, para humillarlos y para la degradación en que su desastrosa administración ha dejado a un pueblo generoso que fue la admiración y la baliza de las repúblicas de la América de Sur. Este hombre despreciable, no sólo ha ejercido su envidia y su encono en contra de Ud.; no quedaba satisfecha su rabia y acudiendo a su guerra de zapa, quiso minarme en el retiro de este desierto, donde, por huir de ingratos, busco mi subsistencia y la de mi familia con el sudor de mi frente. Yo nunca lo conocí personalmente y él sólo me conoce por mis servicios a la patria y me escribieron de Buenos Aires que, por su disposición, se dieron los artículos asquerosos que aparecieron contra mi honradez y reputación en los periódicos de Buenos Aires de aquella afrentosa época.” (Abad, Placido, 1928:14)

En momentos en que San Martín cruza esta correspondencia con O’Higgins, el Libertador temía que la anarquía fratricida en que los unitarios habían sumido a la Argentina, terminara por derrumbarla y por hacer fracasar la lucha por su independencia para la que tanto se había sacrificado. Es por ello que, el 3 de abril de 1829, le escribe a su amigo Tomás Guido:

“Para que el país pueda existir, es de necesidad absoluta, que uno de los dos partidos en cuestión desaparezca de él. Al efecto se trata de buscar un salvador que, reuniendo el prestigio de la victoria, el concepto de las demás provincias y más que todo un brazo vigoroso, salve a la Patria de los males que la amenazan.” (O’Donnell, Pacho 2010: 154)

El 13 de abril de 1829, San Martín le vuele a escribir carta a O´Higgins:

“Los autores del movimiento del 1º de diciembre-dijo- son Rivadavia y sus satélites, y a Vd. le consta los inmensos males que estos hombres han hecho, no sólo a este país, sino al resto de América, con su infernal conducta; si mi alma fuese tan despreciable como las suyas, yo aprovecharía esta ocasión para vengarme de las persecuciones que mi honor ha sufrido de estos hombres; pero, es necesario enseñarles la diferencia que hay de un hombre de bien a un malvado.” (Abad, Plácido, 1928: 37)

 

El 5 de agosto de 1838, el Libertador Gral. José de San Martín indignado, por la intervención francesa en el Río de la Plata – que tenía como objetivo oculto la creación de la República de la Mesopotamia bajo protectorado francés- y, por el apoyo que los unitarios daban a la misma, le escribe a Juan Manuel de Rosas la primera de una larga serie de cartas en la que pone su espada al servicio de la Confederación Argentina en el caso de que se desate la guerra abierta contra Francia:

“He visto por los papeles públicos de esta, el bloqueo que el gobierno Francés ha establecido contra nuestro país; ignoro los resultados de esta medida; si son los de la guerra, yo sé lo que mi deber me impone como americano…Ud. sabrá valorar, si usted me cree de alguna utilidad, que espere sus ordenes; tres días después de haberlas recibido me pondré en marcha para servir a la patria honradamente, en cualquier clase que se me destine.” (Chávez, Fermín, 1975: 12)

El 10 de junio de 1839, el Libertador más indignado aún, por el apoyo que los unitarios exiliados en la Banda Oriental del Uruguay – entre los que se encontraban entre otros Bernardino Rivadavia, José Ignacio Álvarez Thomas, Juan Lavalle, Salvador María del Carril, Florencia Varela y Juan Cruz Varela-   brindan a Francia, en su agresión contra la Confederación Argentina, le escribe a Juan Manuel de Rosas:

“lo que no puedo concebir es que haya americanos que, por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar a su patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en tiempo de la dominación española; una tal felonía ni el sepulcro la puede desaparecer.” (Chávez, Fermín, 1975: 16)

Cabe acotar para mejor comprender la indignación de San Martín que el libertador también estaba en conocimiento de que desde Buenos Aires Carlos María de Alvear se había dirigido, ya en 1835, epistolarmente al Mariscal Andrés de Santa Cruz, presidente de la Confederación Peruano-boliviana, a fin de pactar que este se uniera al gran plan para acabar con Rosas, a cambio de la incorporación de las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca a la Confederación Peruano-boliviana. Tampoco ignoraba San Martín que Domingo Cullen, quién había asumido formalmente el gobierno de Santa Fe tras la muerte de Estanislao López, el 5 de junio de 1838 le había propuesto a los invasores franceses separar de la Confederación Argentina a las provincias de la Mesopotamia y a Santa Fe, para constituir una república independiente bajo protectorado europeo.

El 23 de enero de 1844, San Martín dicta su testamento y, exultante por el triunfo de la Confederación Argentina en la guerra contra Francia, establece en la cláusula tercera del mismo:

“El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del Sur le será entregado al general de la república Argentina Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla. (Chávez, Fermín, 1975: 13)

El 6 de mayo de 1850, el Libertador General San Martín, le escribe, desde Boulogne-Sur-Mer, la última de sus cartas, al Brigadier Juan Manuel de Rosas:

“Mi respetado General y amigo:

No es mi ánimo quitar a Ud. Con una larga carta, el precioso tiempo que emplea en beneficio de nuestra patria…como argentino me llena de un verdadero orgullo, al ver la prosperidad, la paz interior, el orden y el honor restablecidos en nuestra patria; y todos estos progresos efectuados en medio de circunstancias tan difíciles, en que pocos Estados se habrán hallado. Por tantos bienes realizados, yo felicito a Ud. Sinceramente, como igualmente a toda la Confederación Argentina. Que goce Ud. De salud completa y que al terminar su vida pública, sea colmado del justo reconocimiento de todo Argentino, son los votos que hace y hará siempre a favor de Ud. este su apasionado Amigo y compatriota. ” (Chávez, Fermín, 1975: 34)

Dentro del marco de los festejos del bicentenario del nacimiento del Libertador General San Martín, el gobierno peronista procedió a rebautizar la calle Carlos María de Alvear, como avenida del Libertador. La estrategia que Perón eligió para reivindicar la memoria de Rosas fue, evidentemente una estrategia de largo plazo y, convencido como estaba de que para tales fines era mejor persuadir que imponer, durante sus dos primeros gobiernos, el presidente Perón, no repatrió los restos de Juan Manuel de Rosas, como muchos de sus seguidores – entre ellos John Williams Cooke – hubieran deseado pero, no es difícil imaginar que, si hubiera procedido a la repatriación la suerte del cadáver de Rosas no hubiera sido muy distinta que la que sufrió el cadáver de Evita, varias veces ultrajado y profanado. [3]

Sin embargo, es preciso mencionar que fue durante la segunda presidencia de Perón que se llevó a cabo, el 5 de diciembre de 1953, el primer homenaje oficial a los héroes de la Vuelta de Obligado, por resolución del gobierno de la provincia de Buenos Aires, encabezado, en ese entonces, por el Mayor Carlos Aloé. Este homenaje se volvió a repetir el 20 de noviembre de 1954 y su orador principal fue el ministro de Educación bonaerense, el doctor Raymundo J. Salvat.

En una entrevista que, en 1973, le realizara Tulio Jacovella, a Juan Domingo Perón, el periodista le preguntó el por qué durante sus dos primeros gobiernos había sido tan tibio el apoyo oficial al revisionismo histórico y le manifestó que muchos intelectuales marcaban que no había habido una política educativa claramente revisionista. Perón respondió entonces:

“Tienen razón. Había que esperar que existiera una conciencia nacional bien difundida a todos los niveles. Estos hechos deben madurar, y para eso hace falta muchos años. Fíjese usted que teníamos que enfrentarnos con cien años de mentiras, y estas cosas no se pueden hacer por decreto. Teníamos maestros y profesores secundarios, y hasta universitarios, que habían sido formados – en realidad deformados inconscientemente- durante muchas generaciones desde el primer grado de la escuela primaria. Además, estaban los medios masivos de información que respondían a esa óptica por razones obvias. Pero ahora es distinto: el pueblo pide, como un derecho más, la verdad histórica… ¡Hemos devuelto los trofeos de guerra del Paraguay, y no vamos a repatriar con la debida solemnidad los restos de Rosas, legatario del sable del Libertador!” (Perón, Juan Domingo, 2002: 385)

 

 

El golpe de estado de 1955 y la línea Mayo-Caseros.

Derrocado el gobierno constitucional del general Perón en septiembre de 1955 por un reducido grupo de golpistas – apoyados secretamente por el gobierno inglés- procedieron estos a denominar al golpe y, al gobierno surgido de este, como la “revolución libertadora”.

Como había ocurrido desde la campaña electoral de la Unión Democrática, en 1945, cuando las diferentes corrientes políticas que integraban la oposición a Perón – conducida y financiadas por el embajador norteamericano Spruille Braden- habían utilizado la modalidad retórica de hacer comparaciones peyorativas entre Perón y Rosas, los publicistas de la autodenominada “revolución libertadora”, (Goebel, Michael, 2004)concibieron que la campaña antiperonista debía realizarse en forma prácticamente inseparable de la política de vilipendio contra Rosas. Fue por ello que se decidió que, en todos los discursos oficiales una, y otra vez, se debía recordar que, “los acontecimientos de fines de 1955 debían ser entendidos como una repetición análoga del derrocamiento de Rosas.” (Goebel, Michael, 2004: 254)

Fue entonces dentro de esa estrategia propagandista que, por instigación del almirante Isaac Rojas, en octubre de 1955, la dictadura militar que derrocó al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, mediante el decreto-ley 479 del 7 de octubre procedió a crear una comisión nacional destinada a investigar lo que la dictadura denominaba “excesos del peronismo”. Los resultados de esa supuesta investigación se publicaron, poco después, bajo el título “Libro negro de la segunda tiranía.”[4]

En noviembre de 1955, el general Pedro Eugenio Aramburu, luego de realizar un golpe palaciego, se hizo del poder auto-titulándose presidente provisional de la Argentina.

En su discurso de asunción afirmó que su gobierno era la continuación de la “línea Mayo-Caseros”. En esa oportunidad el general doblemente golpista pronunció las siguientes palabras: “Un solo espíritu alienta al movimiento de la Revolución: es el sentimiento democrático de nuestro pueblo, que afloró en 1810 y resurgió después de Caseros.” (Aramburu, Pedro Eugenio y Rojas, Isaac F, 1956: 8)

Poco meses después, el 3 de febrero de 1955, Aramburu procedió, en el Colegio Militar, a conmemorar el aniversario de la batalla de Caseros afirmando en esa ocasión:

“Caseros no es sólo la batalla que devolvió a la Patria su libertad, sino también la reivindicadora de la gesta de Mayo escarnecida en la noche de la tiranía, y tan magna empresa fue afrontada con fe, patriotismo y ansias de justicia.”(Aramburu, Pedro Eugenio y Rojas, Isaac F, 1956: 49)

 

En su discurso, Aramburu, se olvidaba, al pasar, de “recordar” que Urquiza había ordenado fusilar en los primeros días después de Caseros, a 200 argentinos. “Después de Caseros –proclamó Aramburu en otros de sus discursos- el país no retrocedió ni miró el pasado sombrío; nadie añoró la época de la tiranía…los hombres de la Revolución Libertadora, en análogas circunstancias, tampoco lo haremos. (Aramburu, Pedro Eugenio y Rojas, Isaac F, 1956: 51)

Si, por un lado, la propaganda de la dictadura militar comparaba al gobierno de Juan Domingo Perón con el gobierno de Juan Manuel de Rosas, por otro, gustaba de establecer cierta analogía entre el gobierno del general Aramburu y los gobiernos de Mitre y Sarmiento. Quizás, Aramburu y Rojas establecían esa analogía porque el país que imaginó Sarmiento en el siglo XIX, era el mismo que ellos querían ver restaurado en pleno siglo XX, luego de la caída, en septiembre de 1955, del “segundo tirano”.[5]

Sin ningún lugar a dudas, el núcleo central del discurso propagandístico de la dictadura cívico-militar que derrocó al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, consistió en asimilar, su supuesta misión histórica con la que habían cumplido Urquiza y los unitarios, al derrocar a Juan Manuel de Rosas, contando con la indispensable ayuda de las tropas brasileñas el 3 de febrero de 1852. En el plano discursivo estableció, entonces, la dictadura de Aramburu y Rojas, una analogía entre la batalla de Caseros y el golpe de estado que, en septiembre de 1955, habían perpetrado – con la ayuda británica- contra el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón. La dictadura militar consagró entonces la analogía – supuestamente denigratoria- entre Perón y Rosas.

Preciso es remarcar que, el alcance de esta propaganda se extendió hasta los programas de estudio de historia en las escuelas primarias, los colegios secundarios y las universidades. El prestigioso profesor Tulio Halperin Donghi, fue el encargado de darle, a la propaganda antiperonista de la dictadura, un cierto barniz científico académico.[6]

 

Perón que, desde su juventud había sido un fervoroso admirador de la figura de Juan Manuel de Rosas, procedió entonces, desde el exilio, a aceptar como un honor la analogía entre él y el Restaurador de las Leyes, don Juan Manuel de Rosas.

 

Desde el exilioPerón se identifica plenamente con Rosas

 

En 1957, Perón, con la publicación de su libro “Los Vendepatria”, encara, frontalmente, la reivindicación de la figura histórica de Juan Manuel de Rosas y asume, sin medias tintas y sin reparo alguno, el revisionismo histórico. No se trata, por cierto, de una conversión reciente u oportunista al revisionismo sino del desarrollo del mismo pensamiento sobre Rosas y la Historia Argentina que le había expresado a sus padres, en 1918, cuando en ese entonces el joven teniente Perón tenía 23 años.

“Desde 1806 – escribe Perón – nuestra historia es clara. Dos invasiones inglesas sucumbieron. La España de Fernando VII fue arrojada de nuestro territorio e ingleses y franceses aliados debieron regresar del Río de la Plata con las manos vacías…Si en los tiempos heroicos del siglo XVIII, la rudimentaria nacionalidad formada por los argentinos fue capaz de oponerse a la fuerza militar, que era el instrumento de las conquistas de la época, también ha debido luchar contra la insidia que ha pasado a ser el arma moderna. Los métodos de comprar nativos, hacerlos importantes y utilizarlos después como ‘caballos de Troya’, no es nuevo, ni es original. El General Aramburu es él último vendepatria y lo más lamentable es que el primero fue también un General: Carlos María de Alvear. Cómo ha vendido la Patria el General Aramburu, lo documento en este libro. Carlos María de Alvear no llegó sino a la intención, porque siendo Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, fue derribado violentamente del Gobierno, después de mandar la ‘Misión García’ a Río de Janeiro, con una nota para el embajador de Gran Bretaña, lord Strangford, en la que ofrecía entrar bajo tutela inglesa, obedecer su leyes y someter la soberanía. En Alvear se explica por su origen oligarca; mucho menos explicable lo es en Aramburu, descendiente de inmigrantes.”(Perón, Juan Domingo, 1974: 177)

En el capítulo quinto, titulado “La dictadura y el pueblo” refutando la línea “Línea Mayo-Caseros”, Juan Domingo Perón afirma:

“He deseado cerrar este libro con un capítulo referido al Pueblo y al antipueblo; el primero luchando por la independencia y el segundo en su línea histórica tradicional colonialista. Muchos que desconozcan la realidad, pensaran que el problema argentino es un problema ideológico o un conflicto de intereses internos, pero nada está más lejos de la realidad. Se trata sólo de un episodio más del drama argentino caracterizado por la lucha del Pueblo contra el vasallaje.” (Perón, Juan Domingo, 1974: 221)

 

 

Nótese que es el tal la importancia que Perónda al tema de la recuperación de la verdadera historia argentina que lo expone en su libro al final del mismo a modo de conclusión y que a la par que efectúa un agudo análisis histórico realiza un extenso relato de los acontecimientos:

“Para no ir más lejos -afirma Perón-, desde los tiempos de la independencia, aparecen estos episodios en cada uno de los hechos históricos que jalonan las etapas de la vida argentina. Ya, en el pronunciamiento inicial, del 25 de mayo de 1810, se mezclan los gritos de libertad con los de Fernando VII…El Directorio Supremo del General Carlos María de Alvear, retoma la línea reaccionaria y oligárquica y termina, como era de esperar, con la famosa ‘Misión García’ de neto corte entreguista. San Martín, para poder organizar su Ejército en Mendoza, debió vencer muchas veces el sabotaje y los ataques insidiosos de los traidores que llegaron hasta destituirlo de su cargo de Gobernador Intendente de Cuyo. A lo largo de su vida fue siempre perseguido por los agentes de la traición, al punto de verse obligado a vivir la mitad de ella en el destierro, obligado por las oscuras fuerzas reaccionarias. Es curioso que Bernardino Rivadavia, su peor enemigo, haya sido quien contrató el empréstito a Londres.” (Perón, Juan Domingo, 1974: 221)

Luego, Perón, entrando de lleno en el tema del rescate de la figura histórica de Juan Manuel de Rosas, afirma de manera inequívoca:

“El Gobierno del brigadier Don Juan Manuel de Rosas es, sin duda alguna, la elocuencia más evidente de esta sorda lucha. El debió enfrentar, no sólo el ataque de las escuadras inglesa y francesa, sino también a los traidores de adentro aliados a los enemigos externos de la Patria, hecho que hiciera exclamar al general San Martín, que ni el sepulcro podría borrar para ellos semejante infamia y que lo impulsara a donar su espada a Rosas como reconocimiento de argentino a su labor en defensa de la dignidad e integridad de la Patria, no solo contra los enemigos externos sino también contra los traidores emboscados. La dictadura -Aramburu/Rojas-, ha invocado la “Línea Mayo-Caseros” que manifiesta seguir. Es indudable que su confección es real. Ellos como los enemigos de Rosas, tienen su línea indiscutible; la de la traición a la Patria”(Perón, Juan Domingo, 1974: 221)

Luego, Perón haciendo integralmente suyo un editorial del diario “Palabra Argentina”, -dirigido en ese momento por el tucumano Alejandro Olmos, discípulo de José Luis Torres-, afirma:

“Caseros no es una derrota de una concepción política sino, la circunstancial de un hombre. Se triunfó militarmente sobre un gobernante (Rosas), pero se reinició al país en el camino de la tragedia que aquel conjurara. Caseros no fue la liberación de la dictadura sino la declinación del sentido nacional de personalidad y soberanía. No fue el triunfo de una doctrina nuestra, sino la imposición por la fuerza de un espíritu formado en filosofías e intereses extraños. No fue una revolución interna, sino una conjuración extranjera que persiguió el debilitamiento argentino y que explotó hábilmente las ambiciones políticas de segundones y adversarios.”(Perón, Juan Domingo, 1974: 222)

Como escribiendo una amonestación a algunos historiadores que hoy en día, desde el campo nacional y popular, reivindican la figura del general Urquiza como supuesto jefe de un federalismo provinciano y que presentan a Urquiza no como un traidor a la patria, sino como el caudillo conciliador del litoral, negando que Urquiza haya sido el brazo ejecutor de la política extranjera, Perón, premonitoriamente, haciendo suyas las palabras de Alejandro Olmos sentencia tajantemente:

Urquiza había de ser el brazo ejecutor de la intriga contra la Patria, asumiendo una actitud que la historia no puede juzgar con indulgencia ni debilidad. ¿Cuál fue su resultado? La disolución del espíritu nacional, la desarticulación de la política federalista y la implantación de concepciones contrarias a la autonomía económica del país, a su evolución industrial y a la explotación propia de su riqueza. En lo inmediato, perdió definitivamente la Argentina, las misiones orientales y la soberanía de los ríos interiores, cumpliéndose, con el disloque del antiguo virreinato, el objetivo primordial de la diplomacia extranjera. Y, como premio, ¡tremenda ironía!, recibió Urquiza del Imperio Brasileño – que se hallaba en guerra con la Argentina – la más alta condecoración: la ‘Gran Cruz de la Orden de Cristo.”(Perón, Juan Domingo, 1974: 222)

 

Luego Perón dirigiéndose a los que conducían la dictadura militar – pero también como queriendo amonestar, premonitoriamente, a aquellos ensayistas que acusarían a los historiadores rosistas de simplificar la historia por presentar la batalla de Caseros como una guerra entre el Brasil y la Confederación Argentina y a Urquiza como un vendido al imperio brasileño- afirma: “Los hombres del Gobierno Provisional no pueden olvidar que en el campo de Caseros enfrentaron a las tropas del ‘Tirano’ ejércitos extranjeros y mercenarios y que el triunfo fue celebrado cuando las fuerzas brasileñas entraron en Buenos Aires desplegando la bandera imperial el 20 de febrero, aniversario de Ituzaingo. Las fuerzas brasileñas desfilaron por las calles porteñas festejando la victoria. El Tirano había caído bajo el peso de la intriga. Urquiza había sido un instrumento de la infamiaTiempo después, y esto lo olvidan muchos, el mismo Urquiza había de acusar su propio arrepentimiento. (Perón, Juan Domingo, 1974: 222)

En esta última frase que es una muestra más del profundo conocimiento que Perón tenía de la historia, el caudillo exiliado hace referencia a la carta que Urquiza escribiera al ministro inglés Roberto Gore, en la que el caudillo entrerriano expresa:

“Tentado estoy de llamar a Rosas, pues sólo él es capaz de gobernar aquí… Decían que era detestable la tiranía, pero ahora resulta insoportable la demagogia… Toda la vida me atormentará constantemente el recuerdo del inaudito crimen que cometí al cooperar, en el modo en que lo hice, a la caída del general Rosas. Temo siempre ser medido con la misma vara, y muerto con el mismo cuchillo, por los mismos que por mis esfuerzos y gravísimos errores he colocado en el poder.” (Chávez, Fermín, 1996: 52)

 

Otra de las cartas en la que Urquiza deja ver su arrepentimiento, es la que le escribiera al mismísimo Juan Manuel de Rosas, el 24 de agosto de 1858, en donde manifiesta:

“Yo y algunos amigos de Entre Ríos, estaríamos dispuestos a enviar a Vs. alguna suma para ayudarlo a sus gastos, si no nos detuviese el no ofender su susceptibilidad, y le agradecería que nos manifieste que aceptaría esta demostración de algunos individuos que más de una vez han obedecido sus órdenes. Ella no importaría otra cosa que la expresión de buenos sentimientos que le guardan los mismo que contribuyeron a su caída, pero que no olvidan la consideración que se debe al que ha hecho tan gran figura en el país, y los servicios cuya gloria nadie puede arrebatarle, y son los que se refieren a la energía con que siempre sostuvo los derechos de la Soberanía e independencia nacional.”(Chávez, Fermín, 1996: 53)

Finalmente, como respuesta a aquellos que ya comenzaban a afirmar, equivocadamente, que la derrota nacional no se había producido en Caseros sino en Pavón, Perón afirma: “En Caseros, se inició el proceso de declinación política, económica y moral que abrió al país una etapa dramática de anarquía y desconcierto, de envilecimiento y entreguismo, de guerras civiles y luchas separatistas, de gobiernos fraudulentos e instituciones corruptas…La conciencia que triunfó en Caseros fue extraña a la continuidad histórica de la Nación.” (Perón, Juan Domingo 1974: 222)

 

 

Perón y las dos grandes líneas históricas

 

Otro de los grandes libros escritos por Perón, durante su exilio fue “La hora de los pueblos”. En dicha obra, volverá Perón a encarar el tema histórico y, retomando el pensamiento de Raúl Scalabrini Ortiz y Arturo Jauretche, explicitará una “idea fuerza” fundamental que se transformará en la piedra angular de todo su pensamiento, consistente en sostener que, “la guerra de la independencia de España” fue un fracaso, no sólo, como sostenían los hombres de la Generación del ´900- Rodó, Vasconcelos y Ugarte-, porque no se logró conformar políticamente la gran nación hispanoamericana con la que soñaban los Libertadores, sino, también, porque las distintas repúblicas que surgieron, producto de la fragmentación de los distintos Virreinatos, pasaron de la dependencia formal de España a la dependencia informal de Gran Bretaña. Es, en tal sentido que Perón afirma:

“A mucha gente le llama la atención ese estado permanente de perturbación del orden y a menudo de la paz en los países iberoamericanos. Este hecho aparentemente inexplicable para los que no conocen nuestros países…tiene su origen en los mismos comienzos del siglo XIX y simultáneamente con nuestra independencia, cuando sobre los despojos del Imperio Español, se comienza a montar su reemplazante: El Imperio Inglés que, con una gran inteligencia no utiliza la fuerza para dominar, sino los medios económicos convenientemente empleados, gravitando sobre los intereses de la incipiente clase dirigente de esta naciente comunidad. Es así como nacen nuestras “Repúblicas”, con una aparente independencia política, pero en realidad de verdad sometidas por otros medios en los que, si no entra la fuerza de las armas, se emplea la habilidad que suele ser infinitamente superior.” (Perón, Juan Domingo, 1982: 9)

Luego, Perón retomando el pensamiento de San Martín – el que el Libertador le expresara a su amigo Tomás Guido, 3 de abril de 1829- afirmará que la otra gran razón fundamental que explica la inestabilidad política que sufre la Argentina reside en la lucha no resuelta entre las dos líneas políticas históricas que se enfrentan en ellas desde el mismo comienzo del proceso de independencia. Perón afirma entonces:

Cuando en España desaparece Fernando VII para dar lugar a las Cortes de Cádiz que enfrentan a la dominación napoleónica, en el Virreynato del Río de la Plata desaparece también el poder virreinal, reemplazado por la ‘Primera Junta’. Es desde allí que parten ya dos líneas históricas que han de acompañarnos en toda nuestra existencia: la primera hispánica y nacional, la segunda antinacional y anglosajona.

Esas dos líneas, perfectamente definidas a veces y en otras ocasiones desvirtuadas consciente o inconscientemente, se prolongan a través de la anarquía que precede a la organización nacional, influenciada siempre por las condiciones geopolíticas de su conformación virreinal desde 1776…Tales líneas, con pocas variantes, han subsistido a través de esas luchas políticas y del tiempo como Federales, unitarios, radicales, conservadores, justicialismo, Unión Democrática, ‘Gorilas’, etc. De éstos, los que han pertenecido a la línea nacional han tenido lógicamente el apoyo popular: en cambio, los que pertenecieron a la línea antinacional tuvieron el favor imperialista y su apoyo. La personificación de estas líneas en los mandatarios argentinos no hacen sino reflejarlas: los nacionales recibieron invariablemente el espaldarazo popular; los antinacionales, desde los primeros Directores Supremos surgidos por orden del imperio de las decisiones de la Logia Lautaro de Buenos Aires (Posadas y Alvear) recibieron en cambio, la ‘bendición’ de los agentes del Rito Celeste”. (Perón, Juan Domingo, 1982: 10)

 

Importa resaltar que las cartas y escritos de Perón –entre ellas las que se referían a la figura histórica de Juan Manuel de Rosas- lograron circular masivamente a través de una improvisada, pero muy popular, prensa peronista ya desde diciembre de 1955 cuando aparecieron: “Doctrina” dirigido por José Rubén García Maín, “El ‘45” por Arturo Jauretche, “Palabra Argentina”, por Alejandro Olmos, “El descamisado”, por Manfredo Sawady.

Todas estas publicaciones se vendían en los kioscos de revistas de Buenos Aires, hasta que, fatal e inevitablemente, su producción y venta era interrumpida por la censura política.

También se publicaban hojas barriales tales como “Renovación” o “El Doctrinario” que, con una tirada de 5000 ejemplares se repartían, en los barrios porteños, de mano en mano. Otra importante publicación peronista fue “El Guerrillero” que, en 1958, comenzó a publicar selecciones del libro “Los Vendepatria”, de Perón. En la ciudad de Rosario, destacó, el periódico peronista “La Argentina (Justa, Libre y Soberana)”, dirigido por la señora Nora Lagos. Las cartas de Perón eran comúnmente la tapa de la prensa peronista. (Moyano Laissue, Miguel Ángel, 2000) Por eso puede afirmarse que las cartas en las que Perón reivindica la figura de Juan Manuel de Rosas eran escritos no carácter privado sino de carácter público.

 

La resistencia, el retorno y la confirmación del Revisionismo Histórico como movimiento nacional y popular.    

 

El golpe militar que, en septiembre de 1955, derrocó al gobierno constitucional del presidente Juan Domingo Perón, intervino las universidades expulsando de ellas a todos los profesores que simpatizaban con el peronismo, intervino la Confederación General del Trabajo, proscribió al partido justicialista, prohibió con pena privativa de la libertad el pensar y sentir como peronista y comenzó una implacable persecución política de los dirigentes y militantes peronistas que fueron encarcelados, torturados y, muchos de ellos, asesinados por el solo hecho de ser peronistas. [7]

Fue, en esas terribles circunstancias, que nace la “Resistencia Peronista”, conformada por múltiples y pequeñas organizaciones que, en los barrios obreros y, en casi todas las fábricas de la Argentina, se fueron organizando espontáneamente para resistir a la dictadura militar y lograr el retorno del caudillo exiliado.

En esas pequeñas organizaciones clandestinas, que conformaban a “Resistencia Peronista”, se comprendió rápidamente que, si la dictadura militar identificaba a Perón con Rosas, no había duda alguna, entonces, que la historia que ellos habían recibido en la escuela primaria que hablaba del tirano Rosas debía ser falsa. Si mentían con respecto a Perón llamándolo el “segundo tirano sangriento” seguramente también mentían con respecto a Rosas a quien llamaban “el primer tirano sangriento”.

Este razonamiento llevó a la Resistencia Peronista al acercamiento con los historiadores revisionistas que comenzaron a ser miembros asiduos de todas las organizaciones políticas y sindicales peronistas.

Este fenómeno de identificación – de las figuras de Rosas y Perón –   ocurría al tiempo que Perón, desde el exilio, comenzaba la reivindicación expresa y contundente de la figura de Juan Manuel de Rosas y hacía suyos todos los postulados del revisionismo histórico.

Durante sus 18 años de exilio, en cientos de cartas que eran luego publicadas en pequeños periódicos – muchos de ellos clandestinos- o en folletos y revistas de las organizaciones sindicales, Juan Domingo Perón vindicó una y otra vez, la figura histórica de Juan Manuel de Rosas identificándose con sus ideales, su destino y su suerte. Así, escribe Perón, en carta a Manuel Anchorena, en el año 1971:

¿Ignoran acaso los argentinos que el General San Martín, murió en el exilio, arrojado de su patria, por los que entonces lo calificaron de ambicioso y ladrón?..¿Ignoran acaso los argentinos que el Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas, que sirvió la misma causa que San Martín, tuvo el mismo destino que éste y también murió exiliado?…Los mismos que sirvieron a sus órdenes poco tardaron en acomodarse a la nueva situación, mientras los fieles eran degollados, lo que siempre suele ocurrir en esta lucha sin grandeza motivada por los intereses enfrentados con los ideales. San Martín, desde su lejano exilio lo comprendió y le rindió el mayor homenaje que puede rendir un soldado a otro soldado: regalándole su espada libertadora con palabras que ponen en evidencia que ambos servían una misma causa: la Independencia de la Patria y la soberanía de su Pueblo…Ambos, murieron en el ostracismo después de un largo exilio, y aun muertos, permanecieron largos años enterrados en la lejana tierra que les dio amparo. Aunque tarde, un deber de conciencia insoslayable doblegó la ignominia de las pasiones y los restos de San Martín fueron repatriados. La Nación y el Pueblo Argentino sufren la afrenta de no haberlo hecho con otro ilustre argentino: el Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas.

Yo sé mucho de cuanto estoy diciendo porque la experiencia en cuero propio suele ser la parte más efectiva de la sabiduría. También yo he tratado de servir los ideales que sirvieron San Martín y Rosas y he tenido el honor de seguir su misma suerte. Por eso, aun muriendo en el exilio, estaré en la mejor compañía y no me quejo de mi destino.” (Rom, Eugenio, 1990: 23)

En sus libros, cartas y entrevistas Perón se identificaba con Rosas y estimulaba la lectura de los autores más destacados del revisionismo histórico. De esta forma el revisionismo histórico que, hasta 1955, había sido cultivado por pequeños grupo de historiadores y aficionados a la Historia, encarnándose en el peronismo, se convirtió en un movimiento de masas.

El peronismo, proscripto conformaba la mayoría absoluta de la población argentina y el revisionismo histórico, con la bendición de Perón desde el exilio, se convirtió en el ADN del peronismo. Desde el exilio, el caudillo afirmaba que la línea histórica nacional era: San Martín-Rosas-Perón y en las manifestaciones, el pueblo peronista comenzaba a cantar “Militares militares, militares de cartón, militares son los nuestros: San Martín, Rosas, Perón”.

Después de 18 años de exilio, Perón logró romper el “mito del no retorno”. Restaurada la democracia -después de 18 años de persecuciones, torturas, y proscripción del peronismo- se produjo la anulación, por parte de las cámaras legislativas de la Provincia de Buenos Aires, de las leyes de condena dictadas en el año 1857 contra la persona del Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas y el restablecimiento de todas sus dignidades y honores. Por iniciativa de Carlos Cornejo Linares, se dictó una ley nacional, en 1974 que disponía los honores de Jefe de Estado y la repatriación de los restos de Juan Manuel de Rosas. El embajador argentino en Londres, el Dr. Manuel Anchorena, recibió, entonces, del propio general Perón el mandato correspondiente para proceder a la repatriación de los restos del Brigadier Juan Manuel de Rosas. (Rom, Eugenio, 1990: 17)

Perón, que había roto el mito del “no retorno”, quiso, de esa forma, repatriar los restos de Rosas como último acto de la reivindicación de la figura histórica del Restaurador don Juan Manuel de Rosas que el admiraba desde que lucía, en 1918, su uniforme de Teniente del Ejército argentino pero, al viejo conductor lo sorprendió la muerte el 1º de julio de 1974.

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enero 12th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Por un sistema político equilibrado

Por Ernesto Sanz, Ex senador nacional de UCR

Con la crisis de principios de siglo implosionaron en la Argentina dos sistemas: el económico construido bajo la regla de la convertibilidad y el político cimentado durante largos años en un bipartidismo clásico.

El kirchnerismo en el poder pretendió resolver ambas tragedias a su estilo. Sobre las ruinas de una economía que venía del extremo pendular del mercadocentrismo, se trasladó hacia el otro extremo del péndulo: el estadocentrismo. Y sobre los escombros del tradicional bipartidismo radical-peronista pretendió construir un sistema que -en rigor- no era novedad, ni siquiera en América latina, replicando el régimen de partido único, al estilo del PRI mexicano que imperó por más de 70 años.

Está claro que la Argentina desde 2015 hacia acá está transitando una etapa de reformulación de ambas dimensiones. En la economía, buscando salir del péndulo, y en política, reconstruyendo un sistema que restituya equilibrio y alternancia, dos valores esenciales al Estado democrático.

Estas reflexiones no pretenden abordar el tema económico. Pero sí su relación con el aspecto político, pues la reconstrucción de un sistema confiable y previsible determina -en buena medida- el desarrollo económico y, mucho más que eso, la resolución de buena parte de los problemas estructurales que nos acompañan desde hace varias décadas.

Alejada la idea, por irreal, de recuperar el bipartidismo clásico de PJ y UCR, el escenario se cubre con dos variantes. Por un lado, un diseño electoral, como el que funciona con razonable éxito en nuestros países vecinos, de coaliciones competitivas. Esto es, dos dispositivos políticos con capacidad y ambición para ejercer el poder y, también, con aptitud de control y vocación de construir acuerdos.

O un esquema de hegemonías sucesivas que ejercen el poder público por períodos limitados de tiempo, a veces con mayoría propia y, cuando no disponen de ella, beneficiándose de oposiciones desarticuladas e inorgánicas.

Las diferencias entre las dos opciones son relevantes. En el diseño de las coaliciones competitivas se está más cerca de cumplir los preceptos republicanos, por el solo hecho de que el equilibrio y la alternancia generan una disputa virtuosa, con contrapesos naturales en los que el poder difícilmente pueda concentrarse y por tanto deformarse.

En el otro caso, el ejercicio del poder está sometido a una suerte de “estrés político” permanente. Si se tiene mayoría propia, como pasó hace poco tiempo en la Argentina, el riesgo es la concentración de poder y, también, la discrecionalidad y la arbitrariedad en el ejercicio del gobierno.

El gobierno de Cambiemos, legitimado en las urnas pero sin mayorías parlamentarias a pesar de haber incrementado sensiblemente su contingente legislativo, tiene ante sí el desafío de promover las necesarias reformas pendientes y, al mismo tiempo, enfrentar la ausencia de una coalición opositora competitiva y cooperativa, lo que puede generar un escenario políticamente desgastante y socialmente tensionado.

Ofrecer previsibilidad no es tarea exclusiva de un gobierno, debe ser el propósito de todo un sistema político. En tal sentido, en la medida en que el gobierno de Cambiemos luzca fuerte pero su oposición no se exprese comprometida y articulada, el país no completará el ciclo virtuoso de la confianza.

El margen para construir políticas de Estado se estrecha si el principal núcleo opositor tiene como norte la implosión del sistema más que la conducción de este. Oficialismo y oposición necesitan mutuamente de un esquema virtuoso. A la democracia recuperada en la presidencia de Raúl Alfonsín le sirvió mucho más la responsabilidad de Cafiero para acordar temas centrales -coparticipación, defensa y política exterior- que la irracionalidad de Saadi. Obviamente, tenerlo a Saadi como contraparte pudo ser conveniente en términos electorales en aquella época. Conveniencia electoral y de corto plazo. Y punto. Cualquier semejanza con estos tiempos es mera casualidad.

La Argentina necesita una oposición articulada y competitiva, que actúe en un Congreso que está socialmente legitimado. Sólo así podremos hacer lo que para la academia en las experiencias comparadas y en los escenarios proyectados resulta conveniente: darnos un sistema político fuerte, equilibrado y marcado por acuerdos que trasciendan las individualidades.

Ex senador nacional de UCR

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enero 11th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments
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