Cinco años que reitero mismas palabras. He escrito y hablado mucho sobre el Modelo Argentino y sobre la Comunidad Organizada. También acerca de estas 4 décadas en que Perón ha sido negado mientras en su nombre se cometía toda serie de infamias. Así estamos en la Argentina colonial. Y a pesar de ex menemistas desmemoriados y varios ex más que veo aquí colgando cartelitos por la efeméride, que vivieron siempre de la política y rifaron patrimonio nacional en nombre del peronismo, a pesar de tanto verso que hay que ver tenemos fe y esperanza en el renacer nacional:

«Perón Perón qué grande sos… Mi General cuánto valés… Mi General, ¿cuánto valés en el escenario político actual? No me es posible razonar sin pasión la trascendencia de un 1 de julio. No me es posible razonar sin algo de bronca el sentido actual de un legado que, dicho sea de paso, nos enseñó a unos cuantos millones de argentinos por generaciones y generaciones a entender y sentir visceralmente una épica por la independencia económica, por la igualdad y la soberanía, una rabia contra el privilegio y sus personeros. Porque Perón legó una multiplicidad de consignas y mandamientos que marcaban el devenir del movimiento nacional adaptándose a sus posibilidades y necesidades pero SIEMPRE en la senda de la LIBERACIÓN NACIONAL, siempre en la pelea entre la Patria Grande y la patria chica disputándose el destino de la Nación. Legó un modo de entender la militancia como épica y lealtad a las mayorías, nunca como un acuerdo de aparatos partidarios de conveniencia de mediocres programados por el juego de las encuestas del vedetismo colonial que creen que se gana en los programas de Tinelli, en los titulares de los medios del establishment, siendo amigos de los buitres o concediendo privilegios a los dueños de la renta agraria y que para colmo de males hay que andar aplaudiendo a riesgo de que te exilien del peronismo por setentista, trosko o traidor. A secas: el mejor homenaje al General que podemos hacer hoy más que vivarlo y entonar la marchita que a todos nos gusta cantar, es diseñar con certeza y realismo un Proyecto Nacional. Es empezar a pensar qué vamos a hacer con el país los próximos diez, veinte años. Desempolvar Modelo Argentino para el Proyecto Nacional nos vendría como anillo al dedo: ahí vive Juan Perón marcando aun nuestro porvenir. Inquiriendo además nuestra responsabilidad actual con la tierra en la que van a vivir nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos con el interrogante de con qué organización política y con qué potencia social enfrentaremos los combates que se avecinan y las políticas que afecten los intereses del pueblo y la patria.

Iciar Recalde.

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