El frente oficialista Cambiemos Mendoza obtuvo una importante victoria en las elecciones para gobernador, que mejora en casi diez puntos lo obtenido en las PASO de agosto.

El comicio provincial consagró al intendente de la ciudad, el radical Rodolfo Suárez, que será el próximo gobernador en reemplazo de Alfredo Cornejo, tras ganarle por más de 17 puntos de diferencia a la coalición Elegí Mendoza, que postulaba a la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti.

Con el 56 % de los votos escrutados, la fórmula compuesta por Suárez y el intendente de Junín, Mario Abed, obtuvo el 51,15 % de los votos y dejó en segundo lugar al peronismo que fue respaldado por el 33,9 %.

En tercer lugar quedó el Frente Protectora que postulaba al diputado nacional José Luis Ramón, que obtuvo el 8,23 % y en el cuarto puesto, Noelia Barbeito, del Frente de Izquierda, con 3,24.

Uno de los pilares de la elección fue la gran participación del electorado, que alcanzó el 80 % del padrón, superando en tres puntos a las Primarias de junio.

Pero el principal argumento del amplio triunfo tuvo que ver con la separación de las elecciones provinciales de las nacionales.

De hecho, el resultado de hoy supera los números que Suárez obtuvo en las PASO cuando llegó al 42,9 % de los sufragios.

En ese aspecto, se dio en Mendoza (donde no existe la reelección de gobernador) la tendencia que viene reiterándose en el resto de las provincias que ya adelantaron sus comicios: los votantes deciden una cosa a nivel local y otra a nivel nacional.

En las primarias nacionales de agosto, los candidatos Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, del Frente de Todos, fueron los más votados en la provincia, alcanzando el 40,48 % de los votos (cinco puntos más que Fernández Sagasti en junio).

La fórmula de Juntos por el Cambio, compuesta por el presidente Mauricio Macri y el senador nacional Miguel Angel Pichetto, arañó el 37 %.

Curiosamente, para diputados nacionales el peronismo obtuvo una ventaja de sólo el 0,8 % sobre los postulantes de «Cambia Mendoza», como se llamó Juntos por el Cambio en la categoría de legisladores.

Suárez reemplazará a Cornejo en el Ejecutivo Mendocino, por lo que el radicalismo tendrá la oportunidad de gobernar la provincia durante ocho años seguidos.

«Este es un apoyo al buen gobierno del Alfredo Cornejo que nos deja una vara muy alta», afirmó Suárez en el acto que se organizó en el búnker del oficialismo.

Además, el candidato electo mencionó que «a un buen gobierno, le tiene que seguir otro buen gobierno».

«No nos gusta el populismo, es malo. Es bueno gobernar con austeridad porque los dineros no son nuestros», sentenció.

El triunfo, aunque venía palpándose durante toda la jornada, se hizo evidente cuando, minutos después de las 20, la kirchnerista Fernández Sagasti reconoció que la diferencia era «irremontable».

«Quiero agradecer a los mendocinos por todo lo vivido pero decir que la diferencia es irremontable y por eso ya llamé al próximo gobernador para felicitarlo», dijo Fernández Sagasti en una breve rueda de prensa que brindó en su búnker del Arena Maipú, a unos 25 kilómetros de la capital mendocina.

Casi con lágrimas en los ojos, la senadora aseguró que estaba «muy contenta» ya que «se logró una gran cantidad de votos» y que «hay departamentos en los que estamos luchando para poder recuperarlos».

También reconoció la derrota propia y el triunfo de Suárez el diputado Ramón, quien, no obstante, se alegró de que Protectora «es una nueva fuerza política que se formó en Mendoza».

El triunfo del Frente Cambia Mendoza también le asegurará la mayoría absoluta tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado provincial.

Además, el oficialismo ganó por gran diferencia en las principales localidades de la provincia, como Junín, Guaymallén, Godoy Cruz, Luján de Cuyo y Las Heras.

Compartinos: