En Bahía Blanca, ciudad refractaria al voto peronista, el intendente de Juntos por el Cambio, Héctor Gay, quedó cerca de ser derrotado por el peronismo. Los bahienses cortaron boleta, disconformes con su gestión, y a nivel municipal los resultados de las PASO lo dejaron con 39,5 puntos, apenas dos por arriba del candidato del Frente de Todos, Federico Susbielles, que quedó así con fuertes chances de ganarle la intendencia en octubre.

El distrito ubicado en el sur de la provincia de Buenos Aires es uno de los bastiones de Cambiemos, y de hecho allí la gobernadora María Eugenia Vidal reunió el 45 por ciento de las adhesiones contra un 34 de Kicillof-Magario.

«Hicimos una gran elección y Bahía empezó a dar vuelta una página», dijo Susbielles tras confirmarse los resultados. El candidato dijo que fue beneficiado por el arrastre que Alberto Fernández y Axel Kicillof tuvieron para presidente y gobernador.

Si bien en estos dos tramos el peronismo quedó por debajo de las candidaturas de Macri y Vidal, si se compara su caudal de votos con el de hace dos años, se ve una recuperación fuerte: en las elecciones de 2017 Unidad Ciudadana había logrado en Bahia Blanca sólo 19 de cada cien votos y ahora saltó a 34 por ciento.

El crecimiento responde sobre todo a que en la votación del 2017 el peronismo fue dividido: Unidad Ciudadana se había repartido prácticamente la misma cantidad de votos con las boletas de Florencio Randazzo y Sergio Massa.

“Los datos son las expectativas que teníamos, aunque advierto sorpresas en muchos comunicadores por la elección”, señaló Susbielles. «Hay que seguir con gran compromiso. Bahía necesita una propuesta con los pies en la tierra».

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