Arquitectura sustentable: Casas verdes que van contra el statu quo

 

Antes se construía con barro y paja. Después las civilizaciones pasaron a priorizar otros materiales como el cemento y el hormigón, denostando otros materiales como si fuesen sinónimo de precariedad. Hoy que todas las áreas intentan ser sustentables, ¿vuelve el adobe para la construcción?

Robert Sengotta vive en Günzburg, una ciudad en el sur de Alemania, más precisamente en Baviera, conocida por su tradición cervecera, y decidió constuirse una casa muy distinta a las que se ven en esa región. Quería que fuera de tierra y cemento. Algo extremadamente exótico en Alemania, tal como dice el propio Sengotta, que no es hippie, sino desarrollador de software.

«La aislación acústica es impresionate», asegura el dueño de casa, que construyó su nuevo hogar sobre una colina que da hacia el sur, lo que hace que la casa sea «super luminosa».

«Muchos tienen el prejuicio de que es muy oscura», apunta Sengotta extrañado. Los prejuicios son la principal causa de que este tipo de construcciones sean tan esporádicas, al menos en Europa.

En algún momento esta forma de construir, tan propia de algunos pueblos originarios y muy extendida en la Edad Media europea, quedó totalmente descartada. La modernidad tendía a otros materiales y formas, vivir en casas de adobe resultaba muy poco atractivo dadas las capacidades y los nuevos desarrollos. Sin embargo, hoy estos materiales naturales están teniendo su revival, «una especie de Renacimiento», «son cada vez más buscados», asegura el ingeniero alemán Klaus-Jürgen Edelhäuser.

Este regreso a otro tipo de materiales está siendo incentivado de distintas maneras. En Alemania, por ejemplo, se gestó una iniciativa del gobierno federal para promover el uso de materiales renovables. Incluso existe la Agencia Especializada en Materias Primas Renovables (FNR, por sus siglas en alemán). De todos modos, no podría decirse que este regreso se esté dando realmente como una «revolución». Más bien se ve un proceso «lento pero continuo» de pensar todo de un modo distinto, comenta Edelhäuser.

El cambio climático, el mayor catalizador

El debate sobre el cambio climático y las posibles medidas para paliarlo dispararon el análisis en muchísimos sectores. Y así fue como en la construcción también comenzaron a cuestionarse los materiales y los modos de construir. Las materias primas naturales son mucho más «amigables con el ambiente» a la hora de producirlas y también de reciclarlas, explica Edelhäuser. Además, esos procesos no requieren un gran consumo energético.

Otra ventaja es que los materiales como la paja o el yute y la madera tienen un efecto de reducción del C02. Mientras crecen, las plantas dividen el dióxido de carbono en oxígeno y carbono y liberan el oxígeno. El carbono lo capturan. Y lo capturan durante todo el tiempo que dure la casa o la construcción que se haya hecho. Ese fenómeno se llama «carbono cautivo», y ayuda a que no sea liberado al medio ambiente.

Ventajas y desafíos

De todos modos, la realidad es que para mucha gente no tendría sentido construir de un modo tan distinto «sólo» por el medio ambiente. Pero no se hace sólo por una conciencia ambiental. Existen otras ventajas. El adobe, por ejemplo, «tiende a absorber la humedad atmosférica», explica el ingeniero.

Pero también existen algunos retos que deben ser atendidos. La paja y el barro requieren un tratamiento para evitar problemas de humedad. «Pueden aparecer hongos en la paja si se moja y no puede secar», advierte Edelhäuser. «Y el barro se hincha si está expuesto a mucha humedad.»

«Aún falta innovar» para evitar temas de humedad, asegura René Görnhardt de la FNR. Podría ser un hormigón gris reforzado con fibras de textil como el lino. Sin embargo, estas alternativas todavía no están lo suficientemente desarrolladas como para ser aplicadas en la construcción de una vivienda.

Eso implica que aún no es posible sentar el fundamento de una casa sin hormigón, «y nos consta que no es un material ecológico», lamenta Görnhardt.

No pensar en blanco y negro

¿Puede considerarse que una vivienda es sustentable aunque tenga un fundamento de hormigón? Sí, dice Edelhäuser. Utilizar la mayor parte de elementos sustentables posible hará que la ecuación general sea positiva, asegura.

Por

Tom Nebe (dpa)

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