Columnas de Opinion

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¿Qué hay detrás de la moderación? Por Alberto Asseff

 

Por comparación, el presidente parece moderado. Contrasta con su compañera en el binomio, aunque se integran y articulan, cada uno ejerciendo un rol y así satisfaciendo a su arco de seguidores. Calculadamente, pareciera que mientras uno genera expectativas favorables en los petroleros la otra suscita lo mismo en los fanatizados que cantan al son de la venganza.

Empero, ¿se diferencian en sectarismo? A la luz del gabinete nacional el poder se ejerce desde y con el 48%. Ni un atisbo de apertura, salvo la captación – ¿por qué el eufemismo de cooptación si tenemos un verbo tan claro?- en la que se  labora con vocación de tejedor en el Poder Legislativo. Pero esa modalidad de tejer no implica abrirse sino absorber.

¿Son distintos en esa adicción al poder que está en el ADN del justicialismo? Teniendo a la vista el texto de la pomposamente autodenominada “ley de Solidaridad y Reactivación Productiva”, la búsqueda de los superpoderes, del mando concentrado, los iguala. Durante doce años y medio los presidentes Kirchner gobernaron con esas facultades delegadas y con una declarada emergencia pública, no obstante que en tres años largos de ese extenso lapso se “creció a tasas chinas”,  conforme lo proclamaba desde el atril y por cadena nacional la actual vicepresidente.

¿Son dispares en su tendencia al relato? Esta ‘especialidad de la casa’ que caracteriza al justicialismo también la comparten. “Tierra arrasada” es la voz de mando para que esa falacia se instale en la Argentina. Es la forma de justificar desde los excesos en el ejercicio del poder hasta ciertas restricciones que deberán establecer por imperio de las circunstancias fiscales y de la nula decisión de racionalizar las cuentas.

¿Son disímiles en demagogia? Están igualados. Por caso, haciéndoles creer a los más necesitados con dos bonos de $5.000 – eso sí, con billetes nuevos, sin la fauna autóctona – serán ‘beneficiados’, mientras todos los estamentos que trabajan, pagan impuestos, producen serán aún más literalmente expoliados. El 52% que no votó al actual oficialismo y especialmente el casi 41 que votó por Mauricio Macri deberá pagar la continuidad del sistema de sobregasto público. Esto está transparentado – mal neologismo hablando de una gestión de raíz justicialista – con la elevación de once Secretarías de Estado a Ministerios o con los $400.000 que costará el custodio de la vicepresidente en Cuba, en los primeros días de 2020.

¿Son diversos en evitar la impunidad, madre de la corrupción? Acuñando el llamado “lawfare”, denostando a las prisiones preventivas en simultáneo con el rechazo de la existencia de delitos – “todo está armado por los medios”; “se la instaló para no discutir la evasión”, dijo osadamente en nuevo titular de la UIF -, ambos se identifican con la nefasta convalidación del saqueo. Aspiran a archivar las causas con un fulminante ‘despacho judicial’: acá no ha pasado nada. Obviamente, colaboran en este plano los señores jueces que antes que en Códigos son expertos tiempistas de la atmósfera política.

En estos días que lleva el nuevo gobierno ‘nihill novum sub sole’. Se apuesta al pleno de las ‘políticas públicas’ financiadas por el exprimido sector productivo y las clases medias. El Banco Mundial lo ha dicho: la Argentina está al tope de la presión tributaria, sólo superada por las islas Camoras.

Los actuales gobernantes quieren ratificar una patente fracasada: crecer sin inversiones genuinas o, peor, espantando a los capitales de riesgo provenientes del ahorro interno. Ni hablar del ahorro externo.

La oposición a la que pertenecemos tiene un doble mandato: ser constructiva, pero firme. Y mantenerse unida, pero ampliándose. Nuestra postura naturalmente se gratifica al ver los abrazos del 8 de diciembre en la misa de Luján el 10 en la Asamblea, pues aspira a derrumbar los muros del odio. Pero se alarma con los superpoderes y la asfixia impositiva mientras ni siquiera se mencionan ni la corrupción ni el despilfarro ni el descomunal gasto público ni la inflación.

Detrás de la moderación existen muchas incertezas. O, peor, algunas certezas llenas de perspectivas oscuras. Nos empeñaremos en ayudar. Pero tenemos límites.

*Diputado nacional de Juntos por el Cambio

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26 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

«Les presento al ajuste más severo de la democracia…» Por Jonatan Viale

Una vez más nos han vendido gato por liebre. ¿Cuántas veces te sentiste estafado en tu vida? ¿Cuántas veces paseó un taxista? ¿Cuántas veces pagaste una fortuna por un vino cualquiera? ¿Cuántas veces pagaste un hotel más caro de lo que valía? ¿Cuántas veces tu equipo gastó millones en un jugador normalito?

En la Edad Media los viajeros frecuentaban posadas y hosterías… muchas veces los dueños de estos establecimientos engañaban a sus clientes aprovechando que estaban en la ciudad por un tiempo corto. El engaño estaba en darles carne de menos calidad a la que ofrecían a los residentes.»Tengo para usted, distinguido turista, la mejor carne de liebre que habrá probado en su vida. Eso, sí, deberá abonar por única vez la suma de 25 monedas de oro». Cuando llegaba el momento de la verdad… en el plata había un pedazo fibroso de carne de gato. Incomible. Se había consumado la estafa: le habían vendido gato por liebre.

Nos vendieron solidaridad económica. Nos vendieron reactivación productiva. Nos vendieron un esfuerzo para terminar con el hambre en la Argentina. Nos vendieron un Papa Noel peronista que regala bonos para pobres y jubilados. Nos vendieron un buzón. Lo que tenemos, en realidad, es al Santo Patrono del FMI ajustando 2 puntos del PBI en 10 días de gestión. El famoso lobo con piel de cordero.

Pensaba con bastante ingenuidad: ¿Qué hubiera pasado si el gobierno de Macri ajustaba con una ley
$660.000 millones de pesos?
 Opción 1: le prendían fuego la Casa Rosada. Opción 2: Saqueaban Olivos. Opción 3: secuestraban a Juliana y Antonia. Opción 4: Todas las anteriores son correctas.

Les propongo que entendamos juntos entonces la magnitud del ajuste que se votó en 48 horas entre el jueves y el viernes en la Argentina. ¿A qué equivale hoy 2 puntos del PBI, según Chequeado.Com? 34.000 nuevos jardines de infantes, 363 millones de AUH, 71 millones de jubilaciones mínimas, 66.000 kilómetros de ruta repavimentadas. Hay que reconocerlo, el peronismo es el único partido de la Argentina capaz de conseguir semejante ajustes sin generar un caos colectivo. Por mucho menos, hace dos años el gordo Bazooka y sus amigos del Polo Obrero tiraron 260 toneladas de piedras y casi invaden al Congreso al mejor estilo Walking Dead.

¿De que se trata entonces este paquete solidario que congela las jubilaciones que aumenta las retenciones al campo y que equipara a la clase media con ricos pagando bienes personales? A una hermosa carta de presentación para el Fondo Monetario y para los tenedores de bonos argentinos: ‘Hola, chicos, soy Alberto. Les quería decir que no soy el monstruo populista que ustedes imaginaban. Miren cómo les meto las manos en el bolsillo a los argentinos en nombre de terminar con el hambre’.

Eso sí,  hay algunas excepciones. Congelo las jubilaciones salvo para Menem, Boudou, Cristina, Chacho Álvarez, Cavallo y Ruckauff. Subo las retenciones salvo para el petróleo y la minería.

AH! Se solicita con suma urgencia información sobre el paradero del senador Pino Solanas. Ah, perdón, me informan que está en París como Embajador ante la Unseco. Mil disculpas, Pino, lo dejamos que siga trabajando contra el fracking.

Lo divertido también fue ver los increíbles versos y piruetas discursivas que tuvieron que hacer algunos legisladores kirchneristas para justificar hoy lo que repudiaban ayer. ‘Con los abuelos no’, pero como dice Alberto Fernández, estas ducles y ovejitas son los mismos lobos feroces que hace dos años provocaron los desmanes en el recinto y en las calles de Buenos Aires.

También luce increíble que gran parte del periodismo argentino no haya sufrido un ataque de amnesia. Pocos recuerdan que hace muy pocos meses el entonces candidato a presidente Alberto Fernández prometía subir las jubilaciones un 20% apenas asumiera.

Con lo cual, lo que debemos hacer es no enojarnos tanto con esta gente sensible que tiene una clara superioridad moral y bajo la bandera de la solidaridad vuelve a empomar a los mismos de siempre: Los jubilados, la clase media y el campo. Para que ganen los mismos de siempre: el FMI, los acreedores de deuda y la corporación política. Burocrátas 18 – argentinos 0.

Por Jonatan Viale para Radio La Red

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24 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

La antropología se recibe de ministra… Por Fernando Pepe

 

Tremendo desafío para la antropóloga Sabina Frederic. Tremendo desafío para la antropología toda. Conducir el Ministerio de Seguridad, patriarcal si los hay, y los hay. Paradojas, o no tanto, lo creó una mujer, la actual vicepresidenta Cristina Fernández, el 10 de diciembre del 2010, en el Día Internacional de los Derechos Humanos y prácticamente fue presidido por mujeres. Nilda Garré la primera; un muy breve paso de Puricelli, el único hombre; María Cecilia Rodríguez y Patricia Bullrich.

Ahora se suma la ministra Sabina Frederic, quien seguramente tendrá un gran desafío, entre otros inimaginables para este columnista, reconstruir la línea histórica trazada en su creación, quebrada en los últimos cuatro años, para volver a poner el paradigma de seguridad en manos de la justicia social y ampliación de derechos haciendo honor al día de su creación, día que en nuestro país está asociado directamente con la democracia desde Raúl Alfonsín hasta hoy, que festejamos un nuevo gobierno elegido por nuestro pueblo.

Sabemos que cuando la ciencia trabaja orientada por un proyecto nacional integrado con profesionales formados en la sensibilidad, que diagraman políticas públicas de igualdad, equidad y respeto, una ciencia comprometida y estratégica para el desarrollo nacional cobra vital relevancia y justifica así su propia existencia.

Quien haya estudiado antropología recordará a nuestro antropólogo ministro. El querido Darcy Ribeiro que revolucionó la teoría antropológica hasta nuestros días. Ribeiro fue Ministro de Educación y de la Casa de Gobierno de Brasil hasta que el gobierno del presidente João Goulart sufrió un Golpe de Estado Militar -1964 a 1985- que lo obligó a exiliarse. Desde ese momento se convirtió en un referente latinoamericano y trabajó con los presidentes Juan Velasco Alvarado en Perú y Salvador Allende en Chile. Darcy refrendó en acciones lo que la antropología está capacitada a aportar cuando se pone al servicio de un proyecto nacional emancipador y de ampliación de derechos.

Hoy en Argentina la antropología enfrenta un reto mucho mayor en condiciones adversas. En una Latinoamérica convulsionada, en donde en nuestra hermana república de Brasil se hace apología de la mano dura, recrudece la atroz represión en Chile, Ecuador, Perú, Haití y sumado el golpe racista en Bolivia, en la Argentina apostamos, con el voto, a la paz social, a la justicia social y también, está demostrado ahora, a una ciencia comprometida y la altura.

En este caso nuestra ciencia, la hermosa antropología, que nos enseña que en la diversidad entramos todos, todas y todes, lo cual incluye a todas las fuerzas, si, a las de seguridad también.

Será tarea de la primer ministra antropóloga enfrentar el cambio histórico que necesitamos, no solo para la formación de nuestras fuerzas de seguridad, sino para que la ciencia irrumpa con sus conocimientos en la esfera de la gestión pública, devolviendo al pueblo todo lo que la universidad pública nos brindó.

(*) Antropólogo. Presidente del colectivo GUIAS (Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social).

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23 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

«Hoy Jujuy es paz, y diálogo, que será el que tendremos con el Gobierno Nacional» por Diego Rotela

Pretender poner al Gobernador de todos los Jujeños en una posición de desesperación y desconocer las cualidades democráticas y republicanas del mandatario es desconocer a Gerardo Morales. Es el mismo que en 2002 y 2003 acompañó y generó consensos en la Cámara Alta para acompañar el gobierno de transición de Eduardo Duhalde y es el mismo que marcaba cada una de sus disidencias con el Ex presidente Macri y algunos de sus funcionarios durante la gestión anterior. Mismos errores que callaban los twitteros críticos de hoy.

Plantear la utilización de medios públicos para convocar a una marcha el día su asunción es desconocer Jujuy, la Provincia no cuenta con medios públicos, más aún si pretenden mentir en el mensaje de “resistencia al nuevo gobierno”, mensaje falaz por donde se lo observe. Pero lo más preocupante es creer que es capaz de negociar la Libertad de Milagro Sala, pretendiendo atribuir una injerencia de Morales sobre la Justicia. Además sería desconocer las causas que posee la misma, que fueron en parte condenatorias y en parte absueltas y la postura del Ejecutivo Provincial fue el respeto a las mismas, aún en la disidencia.

Sólo quienes no conocen al gobernador Morales pueden plantear que corrió a la presidenta del Superior Tribunal, cuando la constitución establece el procedimiento y su ex presidenta, no sólo que acompañó la elección del nuevo titular sino que fue quien comandó, desde ese poder del Estado, la reforma que modernizó y democratizó el Poder Judicial en Jujuy, selección de jueces por concurso, juzgados ambientales, juzgados de violencia de género, creación de la cámara de casación penal y los Ministerios Públicos de la Acusación y la Defensa, todas propuestas del Gobernador remitidas a la Legislatura.

Capitulo aparte y no menos vulgar, resultan las acusaciones de no poder pagar sueldos a causa de los proyectos que encaró este gobernador que permitirán cambiar la matriz energética y productiva de la Provincia con el Parque Solar Cauchari, el más grande de América Latina, las zonas francas obtenidas, el crecimiento sostenido del turismo, una ley de promoción de inversiones y por sobre todas las cosas el respeto por la ley y las personas que hoy es cotidiano en nuestra provincia.

Resulta necesario, en estos tiempos más institucionalidad, más diálogo y sobre todas las cosas más verdad. Hoy Jujuy es Paz y esa misma paz y ese mismo diálogo que pregonamos en nuestra tierra, es el mismo que tendremos en Gobierno Nacional, a pesar de que haya sectores del propio oficialismo, a quien este diálogo, le moleste, quien quiera oír que oiga.

*Secretario de Gobierno de la Provincia de Jujuy, Diego Rotela

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19 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Que la excepción no sea lo permanente, por Luis Mario Pastori

Por Luis Mario Pastori*

La Cámara de Diputados buscará sancionar esta semana el proyecto de ley de Solidaridad y Reactivación Productiva que incluye la Emergencia Económica, un recurso legal que le da amplios poderes al Poder Ejecutivo para, entre otras cosas, para reasignar partidas y modicar eventualmente impuestos. Al respecto opinó para Télam el diputado nacional por el radicalismo misionero Luis Pastori.
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En la próximas horas el Congreso Nacional estará ocupado en el debate de un proyecto de ley, el primero enviado por el nuevo gobierno, del cual ha trascendido hasta ahora solamente su rimbombante nombre: «Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el marco de la emergencia económica», y que esconde bajo tan llamativa y ostentosa denominación lo que en la jerga se conoce como «superpoderes» que se delegan del Legislativo al Ejecutivo.

Es una verdadera lástima que el proyecto liminar de la nueva administración persiga el otorgamiento de facultades extraordinarias que no condicen con el momento que vivimos, pero que además se enmarca en un contexto en el que el oficialismo cuenta con mayoría en el Senado y es primera minoría en Diputados con el apoyo de otros bloques con los que lograría también la mayoría requerida para aprobar leyes.
Quiero referirme en particular a la llamada «emergencia económica» cuyo inmediato antecedente es la ley 25.561 del 2002 (Duhalde) que iba a regir por dos años, pero que fuera sucesivamente prorrogada por los gobiernos kirchneristas y habiendo nalmente vencido el 31/12/2017 no fue continuada por la administración Macri.

Es decir que esta «emergencia» duró nada menos que dieciséis años, convirtiendo la excepción en una regla, atravesando épocas de crecimiento de la actividad económica a «tasas chinas» con superávits scal y comercial. Cabe entonces hacerse la pregunta obligada: ¿estamos hoy realmente en una situación de emergencia, parecida a la que vivimos en Argentina en el año 2001, y que por lo tanto exigiría una nueva medida de excepción como la que se dejó sin efecto hace menos de dos años?

Para dilucidar ello recordemos cuales son las «sombras» que oscurecen el panorama actual. Básicamente: a) la caída de la actividad económica en promedio los últimos cuatro años del 1,2% (en el período 1984/2019 cayó en 15 de los 36 años); b) La pobreza aumentó en los últimos cuatro años del 30 al 36%, con un promedio de 36% anual desde 1984, c) la inación aumento del 28 al 55% pero el promedio 1984/2019 es del 68%, d) el desempleo al segundo trimestre 2019 es del 10,6% siendo el promedio de los últimos 36 años del 11% y e) una deuda pública con problemas de liquidez y no de solvencia y que debe ser reestructurada.

Sin embargo, podemos contrastar estos datos claramente negativos de situaciones que la anterior gestión no pudo solucionar con las «luces» que signican importantes logros que no pueden ser minimizados. Veamos: a) baja del décit fiscal primario del 5,8% del PIB en 2015 a menos del 1% este año; b) baja del gasto público primario del 5,5% del PIB (especialmente en subsidios a la energía y el transporte); c) baja del décit scal total del 5.1% en recaudación de impuestos nacionales del 40,5% en 2015 al 49,5% en 2019; e) equilibrio energético; f) baja de la presión impositiva del 31 al 28% del PIB (baja en las alícuotas de ganancias para sociedades y suba del mínimo no imponible para personas humanas; baja en las alícuotas de Bienes Personales y suba del mínimo no imponible; baja de las retenciones a las exportaciones -soja del 35 al 24% y el resto del 22 al 6%-; mínimo no imponible para las cargas patronales; impuesto al cheque a cuenta de Ganancias); g) balanza comercial superavitaria y el décit de la cuenta corriente cercano ya al equilibrio; h) tipo de cambio competitivo; i) nuevos acuerdos comerciales con la Unión Europea y el EFTA.

Las políticas públicas se pueden discutir, pero los números no tanto. Volvemos entonces a la pregunta clave: ¿estamos realmente en una situación de emergencia tal que amerite delegar poderes al Ejecutivo como los que pretende la administración Fernández?. Entendemos que no. Que lo excepcional no puede ser permanente. Que estamos en una coyuntura difícil, compleja y delicada: SI. Pero en emergencia: NO. Por ello, se equivoca el nuevo gobierno en su primer apuesta grande. Equivocación que, nuevamente, la terminaremos pagando todos los argentinos.

*Diputado nacional UCR/Juntos por el Cambio (Misiones).

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18 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

El Teorema del «Chinwewencha» Por Marcelo Mango

Por Marcelo Mango*

El gobierno del presidente Alberto Fernández está cumpliendo con lo que prometió en la campaña. Ir al rescate de los que tienen hambre, de los que se quedaron sin trabajo, de los excluidos.

Llama la atención que el Bloque oficialista de la provincia de Río Negro, salga a alarmar -o criticar solapadamente- la decisión del gobierno nacional de reactualizar los valores de las Retenciones; medida de estricta justicia y tan necesaria para comenzar a recuperar esta Argentina arrasada que nos dejó Macri y sus socios.

El Decreto 3.719, emitido por el presidente Fernández, sólo afecta al campo sojero, dado que lo que se establece es la modificación los valores de las alícuotas fijas a porcentuales; de modo de que el Estado recupere el valor real de lo que se dispuso ya en 2018 por parte del gobierno de Cambiemos. Sin embargo, esta resolución dispone que -para una lista de productos- el derecho de exportación sea del 9%. Es decir, tres puntos menos que el fijado por Macri 15 meses atrás.

El Bloque de JSRN está más preocupado por defender los intereses de la pampa húmeda que a las y los rionegrinos empujados a la pobreza, el hambre y el desempleo, por la política neoliberal del “macrismo”. Ahora se acuerdan de levantar la voz ante el Gobierno recién asumido, cuando estuvieron 4 (cuatro) años arrodillados y disciplinados avalando la pérdida de Derechos y de Recursos provinciales.

El Gobierno nacional del Frente de Todos va a defender la Producción y el Trabajo nacional. Las Economías Regionales, tan duramente atacadas por el gobierno de Macri, se recuperan promoviendo el consumo de las grandes mayorías populares, levantando las persianas de la pequeña y mediana industria, protegiendo la Producción nacional de las importaciones indiscriminadas; exigiendo que paguen más quienes más ganan. Para esto, el Pueblo argentino votó al presidente Alberto Fernández, y ésto es lo que vamos a hacer desde el Frente de Todos.

Exigirle al Gobierno que recién asume, lo que ni siquiera se le solicitó al gobierno que dejó una Argentina arrasada; es lo que llamo simpáticamente: El Teorema del «Chinwewencha».

*Legislador provincial (FrenteGrande-TodesRN)

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16 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

La prórroga del Presupuesto 2020 por Alejandro Cacace

El Presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, había adelantado que el primer proyecto a discutir en el Congreso sería el Presupuesto 2020, en sesiones extraordinarias en Diciembre, en las cuales desde Juntos por el Cambio estamos dispuestos a participar y debatir. Más aún, el presidente saliente puso a disposición a sus funcionarios y toda la información que fuere necesaria desde el día siguiente a las elecciones. Sin embargo, Alberto Fernández anunció ahora que no presentará modificaciones al proyecto de presupuesto 2020 presentado por Mauricio Macri, sino que prorrogará la ley de 2019. El mandatario nacional se basa para su decisión en el Artículo 27° de la Ley de Administración Financiera, que prevé esta posibilidad en caso de no aprobarse un nuevo presupuesto al inicio del ejercicio financiero (2020).

Esta es claramente una excepción a la regla introducida por el legislador a la facultad de índole constitucional que tiene el Congreso (Art. 75° inc. 8 de la Constitución Nacional) de debatir y aprobar la llamada ley de leyes. Al ser una solución excepcional prevista por la ley, esto implica que el hecho de no contar con un presupuesto para el próximo ejercicio no sea menor. En este sentido, debe resaltarse que es una facultad propia del Congreso Nacional las decisiones que afecten el monto total del presupuesto (Artículo 37° Ley de Administración Financiera) y que el presupuesto a prorrogar (2019) es muy inferior en los gastos al proyecto de Presupuesto 2020: 4,17 frente a 6,24 billones de pesos. El Artículo 27° -que establece la prórroga- enumera con precisión qué ajustes deberá realizar al presupuesto vigente el Poder Ejecutivo Nacional mediante decreto.

De ello surge que el Poder Ejecutivo no debiera poder incrementar por decreto las partidas presupuestarias, ni tampoco reestructurarlas más allá del margen permitido (5%) según la misma ley regla en su artículo 37°, que rige desde el año 2018. Hay un antecedente cercano: en el año 2010, ante la falta de aprobación del proyecto de presupuesto presentado por el Poder Ejecutivo, la presidente Cristina Fernández prorrogó el presupuesto 2010 para el año 2011 y facultó al Jefe de Gabinete a readecuar las partidas. En este caso, también se hizo hasta contar con una Ley de Presupuesto y al final la prórroga duró todo el ejercicio. Si bien es, como advertí, una solución jurídica válida, la falta de predisposición para llevar el debate por la Ley que fija los recursos y el gasto para el próximo ejercicio del Estado al Congreso nos lleva hacia un plano de discrecionalidad innecesario. Cuando todavía faltan 20 días para finalizar el año, y contando con un proyecto de presupuesto sólido, que si bien es entendible que el nuevo presidente quiera modificar, no se justifica la prórroga.

Más aún teniendo en cuenta que Juntos por el Cambio ha manifestado su voluntad de debatir y consensuar las modificaciones que desee hacer el Poder Ejecutivo al presupuesto para el año 2020. Espero que el Presidente no acuda a viejas prácticas que hacen recordar a los superpoderes presupuestarios y los innumerables decretos de necesidad y urgencia utilizados para modificar al presupuesto -recurso que, es necesario resaltar, en este siglo XXI el ahora presidente Alberto Fernández fue uno de los Jefes de Gabinete que más lo utilizó-. La prórroga del presupuesto, en definitiva, en un contexto de continuidad y diálogo democrático como hace mucho que no vive nuestro país, no hace más que desequilibrar nuestro sistema republicano y habilitar la discrecionalidad del Poder Ejecutivo al impedir la utilización de las facultades reservadas al Congreso para aprobar y controlar la ejecución del presupuesto.

Diputado Nacional de la UCR por San Luis, Alejando Cacace.

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13 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

El deber del nuevo presidente; por Luis Pastori

Después de 91 años, un gobierno no peronista elegido democraticamente culminó su mandato en tiempo y forma. Los cuatro años del gobierno de Cambiemos liderado por Mauricio Macri, representaron todo un desafío para propios y ajenos, ya que en primer lugar, se gobernó con minorías parlamentarias en ambas cámaras, y en segundo, el logro de los consensos requirió no solo de acuerdos con la oposición peronista que siempre tuvo mayoría, sino también con las tres grandes fuerzas que confluyeron en el frente: UCR, PRO y Coalición Cívica.

Como todo gobierno, el que terminó esta semana tuvo sus aciertos y sus errores. En el presente artículo me quiero detener principalmente en algunos de los aciertos que consideramos importantes, es decir, en los avances que permitieron notables mejoras para los argentinos, y que creemos, el Presidente electo tiene el deber y la oportunidad de mantenerlas y mejorarlas, y no de paralizarlas o destruirlas. La consolidación de estas políticas que paso a enumerar a continuación, deben ser las bases para la consolidación de verdaderas políticas de Estado que perduren en el tiempo, sin importar el color político de quién gobierne.

MÁS COPARTICIPACIÓN A LAS PROVINCIAS: en estos cuatro años se construyó un verdadero federalismo en el país, donde las Provincias pasaron a depender menos de los arbitrios del Presidente de turno. Si en 2015 las transferencias automáticas llegaban al 40,5% de la recaudación federal, en 2019 estas transferencias representan el 49,5%. Este mayor envío de recursos permitió a las Provincias atender mayores demandas sociales y mejorar sus cuentas, ya que en 2015 el resultado financiero de todas las Provincias fue deficitario en un 0,7% del PBI, mientras que en 2019 terminan con un superávit global del 0,2%.

POLÍTICA AEROCOMERCIAL EFICIENTE Y FEDERAL: hubo una estupenda revolución en los vuelos de cabotaje, a partir de una mayor inversión y reordenamiento de Aerolíneas Argentinas, como así también, de la convocatoria a volar a nuevas empresas, que permitieron el aumento de las rutas áreas entre 2015 y 2019, pasando de 162 a 269, y el aumento de pasajeros en vuelos de cabotaje, que pasaron de 10,4 a 16,4 millones. Este aumento en la cantidad de pasajeros de cabotaje, se hizo con una visión más federal, ya que en 2015 solamente 0,6 millones de pasajeros no pasaron por CABA en sus vuelos, y finalizando el 2019 la cantidad asciende a 1,5 millones.

INTEGRACIÓN CON EL MUNDO Y AUMENTO DEL INGRESO DE DÓLARES. Una de las debilidades de nuestro país, es la falta de dólares. Al finalizar el 2015, el déficit en la balanza comercial llegó a los 3.420 millones de dólares, el déficit en la cuenta corriente a 2,7% del PBI, y las reservas brutas en el Banco Central llegaron a 25 mil millones de dólares. Este 2019 Cambiemos deja el país, con un superávit en la balanza comercial de 16.100 millones de dólares, un menor déficit en la cuenta corriente del 0,9% del PBI, y mayores reservas en el Banco Central con 43 mil millones de dólares. Gran parte de este saneamiento se llevó adelante con una política inteligente de integración con el mundo, que se reflejó en más acuerdos comerciales que en 2015. En cuatro años, pasamos de tener alianzas comerciales con un 10% de la economía global, a tenerlas con un 33%. Se deja de esta manera, una excelente base para la expansión de nuestras exportaciones en los próximos años, y el correspondiente ingreso de dólares a nuestra economía.

LUCHA CONTRA EL NARCOTRÁFICO Y LA INSEGURIDAD: a partir de una mayor inversión, una revalorización y un mejor trato a nuestras fuerzas federales, hubo grandes avances en la lucha contra el delito organizado. Esto se puede ver por ejemplo, en el aumento de las incautaciones de droga que hubo entre el 2015 y el 2019, pasando de 11.175 a 28.108, y en la recuperación de autopartes robadas a partir de allanamientos en desarmaderos, que pasaron de 3 en 2015 a 75 en 2019. También se observan avances en la política de seguridad; si comparamos los datos anuales de secuestros, estos bajaron de 294 en 2015 a 32 en 2019; si lo hacemos con la tasa de homicidios cada 100 mil habitantes, estos bajaron de 6,6 a 5,0 en cuatro años; si lo hacemos con las muertes por hechos de violencia en espectáculos deportivos, estos bajaron de 27 a 4 en cuatro años; y si vemos los civiles muertos por fuerzas de seguridad cada 100 mil efectivos, estos también tuvieron una baja de 8,6 en 2015 a 3,7 en 2019.

FRENO A LA CORRUPCIÓN: si hubo un tema donde se produjeron cambios radicales fue en la lucha contra la corrupción. Para generar menos incentivos hacia la comisión de este delito, se atacó a una de sus principales causas: el sobreprecio en la obra pública, y su correspondiente retorno a la clase política. Fue así que a partir del 2016, las obras públicas nacionales bajaron sus costos con la puesta en marcha de licitaciones abiertas, digitales y con pliegos gratuitos, que evitaron la colusión de empresas y permitieron una competencia real entre las mismas para ofrecer el mejor precio al Estado. El siguiente dato nos refleja el gran avance que hubo en la disminución de las prácticas de corrupción, que se reflejaron en el ahorro de millones de recursos, que pudieron destinarse a otras áreas: en 2015 el precio promedio pagado por cada kilómetro de ruta fue de 4,6 millones de dólares, mientras que en 2019 fue de 2,3 millones.

ESTADÍSTICAS CREÍBLES Y TRANSPARENCIA EN LOS ACTOS DE GOBIERNO. Finalmente me quiero referir a un simple pero fundamental avance del gobierno liderado por Mauricio Macri: la re construcción de un INDEC con estadísticas creíbles para toda la población. Este hecho fue la clave para todas las políticas públicas que se implementaron en los últimos cuatro años, y que tendieron hacia una mayor transparencia en los actos de gobierno: la Digitalización de trámites en la Administración Pública, la sanción de la Ley de Acceso a la Información Pública, el aumento de la designación de cargos en el Estado realizados a través de concursos, entre otras medidas.

Los avances están a la vista, y cuentan con un gran apoyo de la población. Creemos que el nuevo presidente Alberto Fernández tiene el deber, pero sobre todo la oportunidad de continuar con las mismas, y construir así verdaderas políticas de Estado.

 Diputado Nacional  UCR-Juntos por el Cambio ( Misiones – Mandato hasta el 9 de diciembre de 2021)
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12 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

El país de Alberto por Raúl Aragón

UN PACTO ÉTICO ANTES QUE UN PACTO POLÍTICO.

Más allá de las medidas concretas anunciadas hoy por el Presidente Alberto Fernández, muchas de ellas de altísimo impacto político, vale la pena revisar el marco conceptual, sugerido pero presente en el texto presidencial, donde estas se encuadran.

“Vengo a convocar a la unidad de toda la Argentina en pos de la construcción de un Nuevo contrato de ciudadanía social”.
La noción de contrato social desde Rousseau en adelante se refiere en general al acuerdo entre ciudadanos respecto de los derechos y deberes del estado y de los ciudadanos.
Pero el Presidente redefine drásticamente este concepto y el concepto de ciudadano. Y lo hace agregando una sola palabra: “social”.

El concepto clásico de ciudadano refiere a un miembro activo de un estado, titular de derechos políticos y sometido a sus leyes.
No es que Alberto Fernandez suprime el significado clásico pero lo modifica radicalmente agregando una dimensión extra. La dimensión social; dice “un contrato social que sea Fraterno y Solidario… ha llegado la hora de abrazar diferente…”.

O sea pone lo HUMANO en el centro de gravedad de ese contrato y en esto el Peronismo vuelve a ser un humanismo como lo fue en su origen y en su carta fundacional: aquel discurso del General Perón en el congreso internacional de filosofía del 49.
“Solidario”, o sea igualado con el otro, el desposeído, el otro que es un igual desposeído. Pero que no es distinto, es uno mismo en otra situación.

El contrato social así propuesto por el Presidente nada dice de derechos, de obligaciones o de la relación del estado con los ciudadanos; dice de la relación de los ciudadanos entre si… e incluye a todos, ricos y pobres.
Aun cuando propone un rumbo de desarrollo, lo hace pidiendo que sea con “justicia social”. En última instancia la razón de ser del Peronismo original.
Dice: “Las heridas que hoy padecemos necesitan, para comenzar a curarse, de tiempo, sosiego, y, sobre todo, de humanidad”!
¿A que “humanidad” se refiere?
Dice (debemos)…Crear una Ética de las prioridades y las emergencias…”. A esa humanidad se refiere, a la capacidad humana de verse en el otro y ser solidario con su necesidad… más allá de diferencias sociales, políticas, ideológicas…
“Lo que nos divide no es la diferencia de nuestras ideas sino el muro del odio… no necesitamos de unanimidad ni mucho menos de uniformidad… toda verdad es relativa… quizás con la suma o la confrontación de esas verdades podamos alcanzar una verdad superadora…”.
Y pide que estas emergencias sean atendidas, no con “un pedazo de pan al pie de nuestra mesa sino que “(todos sean) parte y comensales de nuestra misma mesa. De la mesa grande de una Nación que tiene que ser nuestra mesa común”.
O sea, de nuevo, un llamado a la solidaridad, que es quizás uno de los atributos que con más intensidad define lo humano.
Alberto Fernández no es ingenuo. Conoce muy bien la eterna (y muchas veces despiadada) puja por la distribución de la riqueza y lo dice explícitamente. Pero aun sabiéndolo apuesta, con su llamado a un pacto de ciudadanía social, a lo mejor de los humanos. Quiere despertar eso en nosotros y lo dice. Pide “… un conjunto de acuerdos básicos de solidaridad en la emergencia…”
La duda, la mía y quizás la de muchos, es si ya somos, como sociedad, capaces de eso.
Y también es la de él, por eso termina su discurso con esas preguntas: “Seremos capaces como Argentina unida de atrevernos a construir esta serena y bella utopía a la cual nos llama hoy la historia…seremos capaces como sociedad…como dirigentes.
“Yo quiero ser el Presidente que escucha”.

¿Seremos nosotros la sociedad que entiende?

Mag. Raúl G. Aragón.

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11 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

La influencia de Francisco en el discurso de Fernandez por Damian Descalzo

La experiencia histórica enseña que el pueblo argentino vive mejor durante los gobiernos peronistas; ello explica que vastos sectores de la población reciban con esperanza la llegada de Alberto Fernández a la Casa Rosada. Y su discurso de asunción del mando alimenta esas expectativas.

Fue un llamado a la Unidad Nacional, y a dejar atrás grietas, desencuentros y fracturas. Se instó a promover una «Argentina Unida», sin odios ni rencores. Aquí y en buena parte del discurso, se notó la influencia del pensamiento del Papa Francisco que siempre postula que «la unidad es superior al conflicto».

Puso especial énfasis en los temas urgentes del hambre y de la pobreza, pero sin olvidar los asuntos estratégicos: integración latinoamericana basada en la alianza con Brasil y reivindicación de nuestros derechos sobre las Islas Malvinas (donde propuso un interesante Consejo) y el territorio Antártico (del cual reivindicó que nuestro país sea el que tenga la mayor presencia ininterrumpida y la mayor cantidad de bases).

Para la coyuntura, remarcó que priorizará los problemas internos, antes que los pagos de la deuda externa, en una tradición que lo une íntimamente con Néstor Kirchner, pero que también tiene el ilustre antecedente de Don Juan Manuel de Rosas en su negociación con los «bonoleros» de la Baring Brothers. La Justicia Social ocupó un lugar central y señaló que «nadie sobra en nuestra Nación»; Nación a la que llamó nuestra «Casa Común», en otra cita implícita del Papa Francisco. En forma explícita el primer mandatario citó la Enciclica Laudato SI, al hacer referencia a la cuestión medio ambiental.

Párrafo aparte merece su anhelo de desarrollar una política de Defensa (abandonando ese antimilitarismo ingenuo e infantil de la progresía) seria y entendida como factor fundamental del Desarrollo Nacional. Celebramos que haya intención de tener, de una vez por todas, una política para las FF.AA. Todo en el marco del gran objetivo de poner a la «Argentina de pié». Sabemos que los discursos no hacen la realidad y que no hacen magia, pero sirven como impulso a la acción. Saludamos con sincera esperanza estos ejes programáticos enunciados hoy. Que Dios, la Patria y los Santos Evangelios sobre los que hoy ha jurado, le den fuerza y sabiduría para llevarlos a la práctica.

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11 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Un gran abrazo argentino por Leonardo Grosso

 

Un gran abrazo argentino

 

Asume nuestro gobierno. Después de casi dos meses del triunfo electoral y de mucha ansiedad, llegó el día de hacernos cargo del presente y el futuro de la Argentina. Es momento de dejar atrás las diferencias profundas para ponernos a trabajar en un destino de bien común para todos y todas los argentinos y las argentinas.

El daño que se hizo fue muy profundo. El gobierno de Cambiemos nos deja un país con un 40 % de pobreza, o sea, más de 5 millones de nuevos pobres y una inflación de 60% anual. Nos deja una deuda externa de casi el 100% del Producto Bruto Interno, y nos deja sumergido en una profunda grieta social que dijeron que venían a resolver y que no hicieron más que profundizarla.

También quiero resaltar, porque vivo en San Martín, primer cordón industrial del conurbano bonaerense, que las políticas económicas de los gobiernos de Vidal y Macri produjeron el cierre de casi 3500 Pymes en la provincia de Buenos Aires y muchas de las que no cerraron bajaron su capacidad productiva un 50%. Por lo tanto, también nos queda una provincia y un país con menor potencial industrial y con un alto desempleo, suspensiones y reducción de horas de trabajo.

Con estos índices, a partir de hoy nuestro espacio político asume los destinos de un país plagado de dificultades, que tendrán que ser abordadas con una responsabilidad política y social que no tuvo Cambiemos en estos últimos 4 años. Y va a ser un desafío para todos y todas nosotras.

La principal de esas responsabilidades es un gran acuerdo político y social, una mesa plural con espíritu convocante amplio, donde confluyan todos los sectores de la sociedad y se tracen objetivos responsables para poner a la Argentina de pie, pensando en el bienestar de todas nuestras familias.

Durante 4 años las y los argentinos fuimos engañados, traicionados, por un Gobierno que prometió un país maravilloso y no cumplió con ninguna de esas promesas. Que además de gobernar mal, no convocó a ningún tipo de diálogo. Nos llevó a una crisis que tuvimos que afrontar con el esfuerzo de compañeras y compañeros que trabajaron incansablemente en comedores, merenderos, instituciones intermedias y barrios para que nuestro pueblo pueda comer.

Tenemos la esperanza, el deseo y la capacidad de crear un futuro distinto en el cual los pibes y las pibas vayan a la escuela a estudiar y no a comer. Una Argentina sin hambre es urgente. Es la primera deuda que tenemos que pagar.

La Argentina que viene va a ser una Argentina sin divisiones, una Argentina que deje atrás el dolor constante, que genere certidumbre y que nos permita de una vez por todas poder unirnos en un gran abrazo de todos los argentinos.

(*) Diputado nacional por el Frente de Todos.

Fotos de portada Telám autor Ferrari Raúl
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10 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Argentina y las sucesiones presidenciales en Democracia. Por Julio Cobos

Cuestiones de forma y fondo hacen del traspaso de atributos presidenciales y la jura, algo más importante y profundo que una simple ceremonia. La Constitución, en su artículo 93, establece que “…el juramento ante las Cámaras del Congreso reunidas en Asamblea Legislativa es un requisito de validez ineludible para el ejercicio de la Presidencia de la Nación”. Además del valor legal tiene un componente ineludible de reivindicación histórica; más aún en nuestro país dónde la estabilidad democrática en el siglo XX fue precaria e interrumpida por golpes de Estado.

El acto de traspaso de los atributos está previsto en el reglamento de protocolo de la Casa de Gobierno pero no hay –aún- una ley que lo reglamente. Por eso, en ocasiones se ha realizado en Casa Rosada y en otras directamente en el Congreso. Si bien fue el presidente Domingo F. Sarmiento el primero en asumir en ceremonia protocolar con la banda presidencial  y el bastón como símbolo de poder, se utilizó en 1814 con el Director Supremo, luego de la aprobación de la Asamblea del año XIII.

Treinta y seis años atrás, el 10 de diciembre de 1983, el presidente electo Raúl Alfonsín recibió en Casa Rosada los atributos presidenciales de parte del presidente de facto Reynaldo Bignone. A mediados de 1989, con una profunda crisis económica y un nuevo presidente electo, se acordó el adelantamiento de la entrega de mando. El 30 de junio, Alfonsín renunció ante el Congreso y el 08 de julio, Carlos Menem recibió los atributos presidenciales en Casa Rosada, asumiendo como nuevo presidente. Luego de una década en el poder, (en 1995 no hubo traspaso de atributos porque ya los poseía) Carlos Menem, en Casa Rosada, colocó la banda y entregó el bastón de mando a Fernando De la Rúa. Previamente, la fórmula electa había jurado en el Congreso ante la Asamblea Legislativa.

Cinco presidentes en menos de dos semanas fue el saldo de la crisis del 2001 y la renuncia del presidente De la Rúa; a pesar de esto, funcionaron los mecanismos constitucionales y legales para casos de acefalía. Ante la renuncia del presidente y al no contar con el Vice por haber renunciado previamente, se hizo cargo del Ejecutivo Ramón Puerta, presidente provisional del Senado, quien convocó a la Asamblea para elegir al nuevo presidente: Adolfo R. Saá quien gobernó una semana. Luego se hizo cargo el presidente de Diputados, Eduardo Camaño, que convocó a la Asamblea Legislativa y ésta designó a Eduardo Duhalde, quien juró en el mismo Congreso.

El 25 de Mayo de 2003 en el Congreso de la Nación, Néstor Kirchner recibió de Eduardo Duhalde los atributos de mando. Al hacerlo allí, se modificó el protocolo utilizado hasta ese momento. Cuatro años después, juramos con la presidenta Cristina Fernández en el Congreso y ella recibió los atributos en el mismo recinto. En el 2011 también se realizó la ceremonia en el Congreso de la Nación.

En el 2015, el presidente Mauricio Macri quiso volver a la fórmula anterior y recibirlos en la Casa Rosada. Al no lograr un acuerdo sucedió algo particular: por medio día Federico Pinedo, presidente provisional del Senado, estuvo a cargo de la Presidencia hasta que Macri juró en el Parlamento y recibió los atributos en Casa Rosada. Así lo había dispuesto la justicia, ya que como establece la Constitución (Art. 91) el mandato de un presidente dura cuatro años exactos por lo que concluye a la medianoche del 9 de diciembre y el del presidente entrante se inicia a las 00:00 horas del 10 de Diciembre.

En el artículo 93 antes citado, la Constitución establece que “Al tomar posesión de su cargo el Presidente y Vicepresidente prestarán juramento, en manos del Presidente del Senado y ante el Congreso reunido en Asamblea…”. Respecto de la ceremonia de la jura, la o el presidenta/e del Senado invita a la Vicepresidenta Electa a jurar quien lee su propio juramento porque lo hace ante la Asamblea.  Una vez jurada, la Vicepresidenta invita al Presidente Electo a prestar juramento y éste lee su propio juramento.

En esta ocasión y luego de la reunión que mantuvieran la titular del Senado y la Vicepresidenta electa, se ha acordado transferir los atributos del mando en el Congreso, después de la jura y ante la Asamblea Legislativa; propiciando de esta manera el escenario adecuado para una ceremonia de tanta importancia.

Más allá de lo protocolar y respetando estrictamente las exigencias constitucionales, lo trascendente es que se lleve a cabo una ceremonia donde el Presidente saliente le transfiere de manera civilizada, institucional y respetuosa los atributos del mando al nuevo Presidente. Es un acto importante para la vida democrática de nuestro país, por cuanto involucra la imagen del  mismo como Estado de Derecho frente al pueblo de la Nación y  a los representantes de los Estados extranjeros. Esa transición es el puente que une gestiones, sin importar el origen político de los integrantes de las fórmulas y da fe de la continuidad democrática, esa que tanto nos costó conseguir.

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10 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Una transición transparente por la Senadora Laura Rodriguez Machado

Cuatro años atrás y una semana antes de la asunción del presidente Mauricio Macri comenzaron los rumores que anunciaban un final escandaloso de la presidencia de Cristina Kirchner. El diario La Nación mencionaba respecto de los acontecimientos: «El fiscal Di Lello llamado a dictaminar sobre el momento en que concluía el mandato de la presidenta rechazó hoy que su resolución implique un ‘golpe de Estado’, se reivindicó peronista y reconoció que le resultó ‘insólito’ tener que manifestar matemáticamente cuándo termina la gestión de un jefe de Estado».

Los diarios del mundo reflejaron el escándalo cuando la presidenta saliente y sus colaboradores insistieron que su mandato concluía el 10 de diciembre a las 24 y la negativa a participar en la asunción del nuevo mandatario. El diario El País de España, por ejemplo, resaltó que «la Presidenta rompió las negociaciones con Macri y señaló que los funcionarios kirchneristas compararon con un golpe de Estado la presentación judicial del macrismo para definir el fin del mandato». En tanto, La Tercera, de Chile indicó que «la polémica por la ceremonia de traspaso se ha convertido en un escándalo que ha puesto en evidencia la debilidad de las instituciones en Argentina».

Finalmente la justicia tuvo que intervenir y la jueza María Romilda Servini de Cubría, puso fin a las discusiones resolviendo: «I-Declarar que el mandato de la señora presidente saliente Dra. Cristina Fernández de Kirchner culmina a la medianoche del 9 de diciembre de 2015 y el mandato del señor presidente entrante Ing. Mauricio Macri, se inicia a las 0.00 horas del 10 de diciembre de 2015. II-Declarar que si bien el mandato de Mauricio Macri y de Gabriela Michetti como presidente y vicepresidente de la Nación, respectivamente, comienza a las 0.00 horas del 10 de diciembre de 2015, es sólo a partir de que presten juramento ante la Asamblea Legislativa que tomarán posesión de sus cargos. III- Declarar que desde el inicio del mandato presidencial (a la medianoche del día 10 de diciembre de 2015) y hasta tanto Mauricio Macri y Marta Gabriela Michetti juren como presidente y vicepresidente de la Nación respectivamente, quien estará a cargo de la presidencia de la Nación, será el presidente provisional del Senado».

Finalmente, el juramento fue tomado por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, una situación que cambió la tradición argentina de asunción pacífica de presidencias democráticas.

La crónica es necesaria para entender la diferencia de lo que ocurrirá este martes 10 de diciembre. Mauricio Macri no sólo logró ser el primer presidente no peronista que termina su mandato desde 1928 sino que también concreta una transición en paz, ordenada y conforme a Derecho.

Las transiciones de Gobierno en América han sido de todo tipo, pero lamentablemente son más los casos que han obedecido a cambios drásticos en los procesos institucionales. América es un reflejo de ello a partir de la década del ’80, con la culminación de gobiernos militares en la región. Esos fueron verdaderos procesos de transición, que se forjaron muchas veces sobre acuerdos de pacificación como en Uruguay (Acuerdo del Club Naval). En estos casos la existencia de gobiernos salientes, de facto, con centralización absoluta de poder, hacía necesario regular la entrega de información vital para el nuevo Gobierno.

En este sentido, el de brindar información a las nuevas autoridades, afirmo que el gobierno del presidente Macri también da garantías de brindar datos ciertos. Ha puesto en funcionamiento el INDEC, garantizando la transparencia y certeza de las estadísticas, y ha implementado políticas y directivas de modernización de los procesos dentro del Poder Ejecutivo. También el Jefe de Gabinete ha acudido al Congreso a cumplir con su obligación de informar, con la periodicidad establecida. La ley de Acceso a la Información Pública se encuentra vigente y no se han registrado casos de negativa a ponerla a disposición. Lo mismo sucede respecto al funcionamiento de instituciones de control, como la Auditoría General de la Nación.

Esta modalidad de traspaso nos produce alivio frente al próximo cambio de Gobierno y también nos genera un deseo. Esperamos que, en un futuro muy cercano, nadie recuerde el conflicto de las transiciones sino más bien sea moneda corriente la cooperación entre gobiernos salientes y entrantes, sin importar sus posturas políticas. Anhelamos transiciones transparentes para siempre en Argentina como la que ocurrirá este 10 de diciembre y que las mismas sean una demostración de convivencia y de comportamiento democrático y generoso.

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9 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Una nueva Política de Defensa Nacional por Pablo Anzaldi

Buenos Aires, Diciembre de 2019

El Centro de Enlace y Planeamiento “Tte. Cnel. Jorge Obón” reafirma la imperiosa necesidad de planificar y desarrollar una Política de Defensa Nacional en el marco del objetivo nacional de “poner en pie a la Argentina” anunciado por el presidente electo Alberto Fernández.

Conceptualmente, la política de defensa nacional debe determinar los parámetros de las acciones encaminadas a preservar los objetivos e intereses vitales de la Nación contra la posible agresión, anticipando las hipótesis de conflicto.

En ese sentido, caracterizamos la situación iberoamericana actual como la de una fuerte ofensiva de los intereses norteamericanos sobre los dispositivos de poder y los recursos estratégicos y energéticos del continente, en el marco de una convulsión social generalizada en la que está en cuestión la legitimidad de ejercicio de la clase dirigente- en todo el espectro ideológico- en la mayoría de nuestros países.

En este contexto, las nuevas amenazas se agregan a las amenazas históricas que se desprenden de la usurpación colonialista británica de las Islas Malvinas, la cuestión antártica y el constante atropello a la soberanía nacional en el Mar Argentino.

Considerando esta situación, creemos oportuno trabajar incorporando como hipótesis de conflicto y objetivos de defensa:

– Las grandes reservas de minerales fósiles como “Vaca muerta”,

– Las reservas de litio en la frontera caliente del norte argentino,

– La calidad ecológica del suelo patrio afectado por la voracidad de los actores impulsados por la renta sojera.

– La eventualidad de una cesación de pagos de la deuda externa que nos lleve a soportar agresiones indirectas.

Como corolario de lo antedicho, para la puesta en marcha de una Política de Defensa Nacional resulta prioritario potenciar la relación entre las Fuerzas Armadas y el desarrollo tecnológico e industrial nacional, incentivar la incorporación masiva de personal de tropa, restablecer un nuevo marco de

justicia militar y consolidar la plenaria reconciliación entre los distintos sectores de la vida nacional comprometidos con los verdaderos intereses nacionales e iberoamericanos.

Centro de Enlace y Planeamiento “Tte. Cnel. Jorge Obón”. Firmas:

Pablo Anzaldi- Aritz Recalde-Juan Godoy- Federico Addisi- Gastón Franzer

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6 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

¿Por qué en los países vecinos convulsionados hay estabilidad económica y en Argentina no?. Por Santiago Colantonio

Varios países sudamericanos están convulsionados: hay revueltas ciudadanas en Bolivia y Chile, y en Brasil la situación también es delicada. En definitiva, si bien en estos países se están viviendo frecuentes disturbios políticos y civiles, y nadie puede negar la inestabilidad que reina en estas naciones por distintos motivos, lo interesante es que en todos los casos el impacto de esos hitos en el valor del dólar ha sido mínimo, algo que de ninguna manera ocurre en Argentina.

En Bolivia, por ejemplo, el tipo de cambio de un dólar estadounidense a 6,96 bolivianos se mantiene invariable desde hace siete años, mientras que en Chile la devaluación en lo que va del año ronda el 9%. Brasil, que está en un periodo de tensión por la personalidad del presidente Jair Bolsonaro y la liberación del ex presidente Lula Da Silva, tuvo por estos días la máxima caída de su moneda en los últimos 25 años. De todos modos, en los niveles que maneja la economía brasileña la paridad entre la divisa norteamericana y el real acumula un alza de 8%. Mientras tanto, en Argentina, estamos con un dólar «encorsetado», que de todos modos podría derivar en una devaluación que oscilará del 20% a 50% en 2020. En lo que va de 2019, el dólar se apreció un 62%.

Esta comparación entre Bolivia, Brasil, Chile y Argentina nos demuestra claramente que la fragilidad del peso argentino depende exclusivamente de nosotros mismos. De hecho, la experiencia de los países vecinos nos indica que la inestabilidad política no es suficiente para alterar el valor de la moneda local siempre y cuando haya una macroeconomía que se mantiene estable a través del paso de los años, con una moneda local que funciona y es confiable, y en donde existen cuentas públicas equilibradas.

Todo este panorama sudamericano nos deja como enseñanza que los argentinos ante las fluctuaciones en la variación del dólar solemos buscar excusas vinculadas a temas políticos, cuestiones internacionales o relacionadas con variaciones en términos de intercambio. Sin embargo, es hora de darnos cuenta que el impacto en el valor de la moneda podría verse reducido en la medida en que el país se mueva en un entorno de estabilidad (algo que nosotros no tenemos desde hace 70 años), previsibilidad macroeconómica, confianza en la moneda, inflación controlada, política continuada de gobierno en gobierno, cuentas equilibradas y equilibrio fiscal.

Sin dudas, la gran volatilidad del peso argentino es un 99% auto infringido por varias décadas en las cuales bastardeamos nuestra moneda mediante el financiamiento con deuda, el financiamiento con emisión y la falta de responsabilidad de llevar al país de forma ordenada desde lo económico.

Tomar conciencia de este fenómeno es interesante, porque podríamos estar ante el primer paso para tomar medidas que tiendan a lograr una moneda estable y cada vez más fuerte.

(*) Cofundador & CEO de CambioAR.

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5 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

¿Por qué votan como votan los argentinos? Por Damián Descalzo

Clivaje político: peronismo-antiperonismo

Si hay algo que se va probando en nuestro país, elección tras elección, es que los factores económicos pesan mucho menos de lo que se suele indicar a la hora de sufragar. En la Argentina el voto tiene un fuerte componente político. Más que determinado por la situación económica, está fuertemente relacionado con las identidades políticas. (¿Las identidades políticas están condicionadas o determinadas por cuestiones económicas? Interesante pregunta que no contestaremos aquí). Existe volatilidad, pero mucho menor que la que se sucede en otros países del mundo. En el caso argentino, se pueden rastrear fuertes continuidades.

 

Voto peronista

Desde las elecciones de 1946, el gran clivaje político es peronismo-antiperonismo. Históricamente el “voto peronista” ha sido cercano al 60% y el antiperonista la mitad, aproximadamente. Esto no es una referencia histórica exclusiva a las victorias de Perón en 1951 (63% contra 32% de la fórmula radical integrada por Balbín y Frondizi) y en 1973 (62% contra 25% obtenido por la fórmula Ricardo Balbín-Fernando De la Rúa), sino que esos porcentajes se verifican aún en elecciones recientes. Por ejemplo, en las elecciones presidenciales de 2003, la suma de las tres candidaturas peronistas (Menem, Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá) alcanzó un porcentaje del 60%. En 2007, entre CFK y Alberto Rodríguez Saá lograron más del 50% de los votos; en esa misma elección, Roberto Lavagna –candidato de sectores peronistas ligados al ex presidente Duhalde y de la UCR– seguramente también se llevó algunos puntos de simpatizantes peronistas. También se repite el 60% si se suma lo obtenido por las candidaturas de Scioli, Massa y Adolfo Rodríguez Saá en las elecciones generales de 2015, e incluso lo supera si sumamos lo obtenido por CFK, Duhalde y Alberto Rodríguez Saá en las elecciones generales de 2011.

 

Voto antiperonista

La persistencia del “voto peronista” tiene su correlato en la constancia de un voto antiperonista, en general canalizado en opciones radicales: se verifica hasta en elecciones donde la UCR realiza una pésima performance, como la del 2003 con Leopoldo Moreau como candidato; en esa oportunidad otros dirigentes de raigambre radical, Ricardo López Murphy y Elisa Carrió, sumados, obtuvieron un 30% de los sufragios. En 2007, Elisa Carrió obtuvo un 23% votos de los votos; como ya mencionamos, Lavagna recogió votos, tanto de peronistas como de radicales, y al ser candidato oficial de la UCR se llevó algunos puntos de ese electorado. En 2011, el antiperonismo –que fue dividido, con dos opciones de origen radical, Ricardo Alfonsín y Elisa Carrió, y una socialista, Hermes Binner– obtuvo, también, un 30% de los votos. En 2015, Macri conformó un fuerte espacio antiperonista y logró un 34% en las elecciones generales.

 

Clivaje cristinismo-anticristinismo

Tal como venimos exponiendo, creemos que ha habido –y hay– una continuidad tanto en el voto a favor del peronismo como en el voto en contra. Estas identidades aparecen como las más fuertes y sostenidas –hay otras tradiciones, como la socialista, la liberal o la trotskista, pero son muy débiles– y por eso consideramos que sigue siendo el clivaje principal en la Argentina el de “peronismo-antiperonismo”. Sin perjuicio de ello, consideramos que en el nuevo siglo ha aparecido –y ha empezado a ganar espacio– un nuevo clivaje en torno a las figuras predominantes de la escena política nacional: Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Esta tendencia se ha ido fortaleciendo en los últimos procesos electorales en relación con la figura de la ex presidenta de la Nación y, ahora, vicepresidenta electa. En las últimas elecciones han coexistido ambos clivajes políticos. La explicación de la derrota de 2015, en nuestra interpretación, estuvo dada por el predominio del clivaje CFK-AntiCFK. Después retomaremos este tema.

 

Elecciones generales 2019: algunas consideraciones

De acuerdo a los resultados, estos son algunos apuntes de los últimos comicios:

a) Alta polarización: es otra característica de la Argentina. Se verificó, por primera vez, en 1928 –en las elecciones de 1916 y 1922 radicales y conservadores sumados no superaron el 75% de los sufragios– y ha sido una constante luego de la aparición del peronismo en la escena política nacional. En las tres oportunidades en que Perón fue electo presidente de la Nación Argentina hubo una polarización superior al 85%, y en las dos primeras (1946 y 1951) se llegó a superar el 90%. Con el regreso de la democracia se mantuvo muy alta la polarización. En 1983 las dos principales fuerzas políticas (UCR y PJ) sumadas obtuvieron casi el 92% de los sufragios. En 1989 casi 85% (PJ y UCR) y casi 80% (PJ y FREPASO) en 1995. En 1999, la Alianza y el Peronismo cosecharon casi el 87% de las adhesiones. Solo las divisiones internas, tanto del peronismo como del radicalismo, la hicieron disminuir luego del 2001, llegando al extremo en las presidenciales de 2003, donde ni siquiera alcanzaron el 50% de los votos las dos fórmulas más votadas (Menem y Kirchner). También hubo bajos niveles de polarización –en torno al 70%– en las elecciones de 2007, 2011 y 2015. Las elecciones presidenciales de 2019 han sido de las más polarizadas desde el retorno al sistema democrático, solo superadas por la de 1983. En la reciente contienda electoral, el Frente de Todos (FdT) y Juntos por el Cambio (JxC) se quedaron con el 88,5% de los votos.

b) Récords: Mauricio Macri podría convertirse el próximo 10 de diciembre en el primer presidente antiperonista en terminar su mandato, pero también se ha convertido en el primer presidente de la historia argentina en presentarse a la reelección y no conseguirla. CFK se convertirá a partir del 10 de diciembre de 2019 en la primera persona de la historia argentina que habiendo ocupado la presidencia también fue elegida para ocupar la vicepresidencia.

c) Bastiones peronistas: las mejores elecciones del Frente de Todos se produjeron en lugares tan disímiles como el Norte –en el NOA y en el NEA obtuvo casi el 60% de los votos– y la Patagonia (54%). La fórmula peronista obtuvo, en porcentaje, sus triunfos más resonantes en las provincias de Santiago del Estero (75%), Formosa (65%), Santa Cruz (60%) y Tucumán, Misiones, Río Negro, Tierra del Fuego y Catamarca (57%, aproximadamente). Estas regiones, sumadas, representan poco más que un cuarto del padrón nacional (11,5% el NOA; 9,0% el NEA; y 5,5% la Patagonia): el mayor número de votos, independientemente de los porcentajes, lo obtuvo en la Provincia de Buenos Aires –que por sí sola representa el 37,2% del padrón electoral– donde el FdT consiguió más del 50% de los votos. De los más de 12 millones de votos del FdT, más de 5 millones fueron hechos por habitantes bonaerenses. En Santa Fe cosechó casi un millón de votos la fórmula de Alberto Fernández con CFK. El más bajo nivel de votos del FdT se produjo en la zona centro del país, principalmente en Córdoba (29%) y en la Ciudad de Buenos Aires (35%).

d) La suma de los votos cosechados por las fórmulas lideradas por Alberto Fernández y Roberto Lavagna rondó los 55 puntos. Eso nos lleva a pensar –de acuerdo a lo que indicamos con anterioridad en relación al voto peronista– que algunos puntos porcentuales de votos peronistas han elegido a Mauricio Macri. Esto último solamente sería entendible dentro del clivaje CFK-Anti CFK.

e) El peronismo se consolida como la fuerza política con más victorias –llegó a la décima– en elecciones presidenciales de la historia argentina. Luego lo siguen el PAN (Partido Autonomista Nacional) y la UCR (Unión Cívica Radical), con 7 triunfos cada uno.

 

La diferencia entre los resultados de agosto y octubre de 2019

Antes de continuar el análisis, se debe hacer un alto para señalar que, pese a que se pueden encontrar muchas continuidades entre las fuerzas políticas que disputaron la Segunda Vuelta de 2015 y las principales fuerzas políticas de la reciente elección, también hay que marcar unas ligeras modificaciones, a saber: el Frente de Todos sumó a su armado, con respecto a lo que había sido el FpV (Frente para la Victoria), a quien fuera líder de la coalición UNA (Unidos por una Nueva Argentina), Sergio Massa y a otros muchos dirigentes de ese mismo espacio. Por la contraparte, Cambiemos, integrado en 2015 por el PRO, la UCR y la Coalición Cívica, ya convertido en 2019 en Juntos por el Cambio sumó a algunos dirigentes peronistas a su armado, siendo el más visible el compañero de fórmula de Mauricio Macri, Miguel Ángel Pichetto.

Hechas estas salvedades, pasaremos a hacer unas breves acotaciones acerca de las principales modificaciones, con respecto a las PASO 2019, que se verificaron en los seis distritos en los que fue derrotado el FdT en la categoría a presidente y vicepresidente de la Nación. Tres de ellos están gobernados desde hace bastante tiempo por el peronismo –en San Luis desde 1983, en Córdoba desde 1999 y en Entre Ríos desde 2003– y en uno de ellos (Santa Fe) el peronismo ha recuperado la gobernación este mismo año. En estos seis distritos los resultados de las elecciones generales de 2019 se parecen más a los del ballotage de 2015 que a los de las PASO 2019. En octubre de 2019, Macri amplió las victorias en Córdoba –ganó por más de 30 puntos– y en la Ciudad de Buenos Aires, y dio vuelta los resultados en Mendoza, Santa Fe, Entre Ríos y San Luis. En los seis distritos había vencido en el ballotage de 2015, pero solo en Córdoba y en la Ciudad de Buenos Aires –y por mucha menor diferencia, en ambos casos– había ganado en las PASO 2019.

a) CABA: en el ballotage 2015 el FpV perdió por casi 30 puntos. En cambio, en las PASO 2019 la diferencia se acortó a 12 puntos (46% a 34%) y volvió a ampliarse, hasta llegar a los 17 puntos (52% a 35%) en las generales 2019.

b) Córdoba: en el ballotage 2015, el FpV había perdido por más de 40 puntos; en las PASO 2019 la distancia se acortó a menos de 20, y en las generales la diferencia fue de más de 30 puntos.

c) Mendoza: en el ballotage 2015 el FpV perdió por 15 puntos; en las PASO 2019 el FdT ganó por 4 puntos, y en las generales 2019 perdió por 12 puntos. ¡Casi la misma diferencia que en la segunda vuelta de 2015!

d) Santa Fe y Entre Ríos: en ambas provincias litoraleñas y centrales se produjeron situaciones similares. En comparación a las derrotas sufridas por el FpV en los distritos antes citados, en el ballotage 2015 las diferencias fueron menores: en Santa Fe el FpV perdió por unos 10 puntos, y en Entre Ríos por 7. En ambas provincias, el FdT pudo revertir esos resultados negativos de 2015 y triunfó por 10 puntos en los dos distritos. Pero en las generales de 2019 volvió a triunfar la coalición antiperonista, por ajustadísimo margen (por 0,7% en Santa Fe y por 0,12% en Entre Ríos), pero revirtió ambas derrotas de las PASO 2019.

e) San Luis: es un distrito especial, en la medida que para las presidenciales de 2015 presentó lista propia, diferenciada de las otras opciones peronistas (como también lo había hecho en 2003, 2007 y 2011); pero, aun así, se verificó un fenómeno parecido al ocurrido en los otros distritos antes analizados. En San Luis, el FpV había perdido con holgura en el ballotage 2015 (por casi 30 puntos); se produce un fuerte repunte del FdT –con el apoyo del gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá, pero con su hermano, Adolfo Rodríguez Saá, apoyando a Macri– en las PASO 2019, donde el FdT llegó a ganar por más de 10 puntos; pero en las generales 2019, JxC revirtió el resultado y ganó por unos 4 puntos.

¿Cuáles podrían ser las causas de estos cambios en los resultados? ¿Hubo corrimiento de clivajes? ¿La presencia de CFK fue mayor en la parte final de la campaña? ¿Se empezaron a disolver las diferencias que una parte de la población percibía que había entre Alberto Fernández y CFK? ¿Fue más efectiva la campaña de Juntos por el Cambio, al hacer manifestaciones públicas y actos típicamente políticos en detrimento de una campaña exclusivamente basada en el marketing? ¿Tuvieron algún efecto los debates presidenciales? Quedan muchas cuestiones por resolver. Podemos señalar que el predominio del clivaje kirchnerismo-antikirchnerismo –o cristinismo-anticristinismo, para ser más precisos– en detrimento del clivaje peronismo-antiperonismo favoreció y posibilitó las victorias de Cambiemos en 2015 y en 2017. Eso fue claramente atenuado con la designación de Alberto Fernández a la candidatura presidencial y con el acuerdo político con Sergio Massa: ambos hechos debilitaron al espacio peronista llamado “Alternativa Federal” –que terminó teniendo una pobre actuación electoral, bajo la denominación “Consenso Federal”– y generaron un bloque de poder muy sólido en torno al naciente Frente de Todos.

 

Legitimidad

Párrafo aparte merece el triunfo del Frente de Todos. A pesar de lo desastrosa que ha sido la gestión de Macri, el candidato oficialista contó con el fuerte apoyo de la administración de Estados Unidos, de los principales gobiernos de la Unión Europea –quienes hasta salieron a promocionar un “acuerdo” que estaba muy lejos de ser cierto– y del FMI. Los sectores conservadores y liberales del continente también mostraron fuerte apoyo al presidente argentino, en búsqueda de su reelección. Así lo hicieron el presidente de Colombia, Iván Duque, y el de Brasil, Jair Bolsonaro, este último con una vehemencia totalmente impertinente para el cargo que ocupa. Por todo lo indicado, el triunfo del peronismo ha sido notable y ha generado gran repercusión en diversas partes del mundo. Luego de años muy duros, una buena porción del pueblo argentino tiene esperanza en la etapa que se avecina. La legitimidad –lo íntimamente concordante con la Justicia, como enseñaba Sampay– del próximo gobierno la dará la gestión que lleve adelante y no la diferencia de puntos porcentuales en la victoria electoral del pasado 27 de octubre –que, asimismo, ha sido amplia–, como han querido instalar ciertos grupos económicos desde sus medios de comunicación.

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3 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

El nuevo gobierno está frente a la oportunidad histórica de terminar con el VIH. Por Leandro Cahn

El 1 de diciembre fue el Día Mundial de la Lucha contra el Sida. Diez días más tarde asumirá sus funciones el nuevo gobierno, quien tiene en su manos la posibilidad de terminar con el VIH en Argentina, una meta posible y realizable. En Argentina, se estima que 139 mil personas viven con VIH y 2 de cada 10 no lo saben. Cada año se notifican 5800 casos nuevos y 1500 personas mueren por causas relacionadas al Sida.

Nuestro país cuenta con herramientas para la prevención, el testeo, el tratamiento y la retención de las personas con VIH dentro del sistema de salud. Sin embargo, los números en relación al VIH en Argentina no cambian significativamente.

Hoy sabemos que si logramos que el 90% de las personas con VIH conozca su diagnóstico, el 90% de ellas acceda al tratamiento y el 90% mantenga su carga viral indetectable, será posible controlar la epidemia. ¿Podemos lograrlo? Sí, si se implementan las medidas necesarias.

Desde Fundación Huésped entendemos que el punto de partida es garantizar el presupuesto necesario y mejorar la planificación y ejecución de las compras de antivirales, vacunas y reactivos para todas las personas con VIH. Algo que, desde los años ’90, está garantizado por la Ley Nacional de Sida. A pesar de esto, en los últimos años se ha repetido el faltante ocasional de medicamentos para el VIH, así como también de vacunas y de reactivos para la carga viral. En nuestro país la epidemia de VIH es estable, lo que permite anticipar la compra de tratamientos con tiempo suficiente para evitar faltantes.

También resulta urgente promover el acceso al testeo de VIH: descentralizar, promover estrategias innovadoras como el auto-testeo y derribar las barreras tanto administrativas como aquellas que profundizan el estigma y la discriminación, de manera de disminuir la cantidad de diagnósticos tardíos. Para eso es necesario llevar adelante campañas de comunicación masivas para informar, prevenir y contribuir a eliminar el estigma y la discriminación del VIH, hepatitis virales y otras ITS.

Pero las política públicas no pueden ser llevadas a cabo ni será posible avanzar en la respuesta integral a la epidemia sin fortalecer a los equipos de salud como actores clave en el abordaje del VIH, otras infecciones de transmisión sexual y hepatitis virales, ni sin trabajar junto a organizaciones de personas con VIH y otras organizaciones de la sociedad civil incorporando la estrategia de navegadores pares. También será necesario poner en marcha estrategias de prevención combinada que incluyan la Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) para las poblaciones en mayor riesgo de infección, además de estimular el uso de preservativo y la Educación Sexual Integral.

Se ha demostrado que una persona con VIH que tiene su carga viral indetectable por más de 6 meses y continúa con su tratamiento no transmite el VIH por vía sexual. Por eso, es necesario desarrollar estrategias de difusión entre los equipos de salud y la población general acerca del concepto Indetectable = Intransmisible para contribuir a la disminución del estigma.

De lo que se trata, una vez más, es de que cada persona pueda acceder a aquello que le es inherente: sus derechos. En especial los de aquellas poblaciones más vulnerables (como la población trans, los hombres que tienen sexo con hombres y las juventudes). El nuevo gobierno está frente a la oportunidad histórica de ponerse la cinta y terminar con el VIH en Argentina.

(*) Director Ejecutivo de Fundación Huésped.

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2 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Cuando pase el temblor. Por Jorge Elías

Un fuerte temblor sacudió el 19 de enero la costa central de Chile. Estuvo a punto de convertirse en un tsunami. Otro, en Perú, el 26 de mayo, resultó ser tan intenso que se hizo sentir en Ecuador y Colombia. En los países andinos, maltratados por los incendios y la deforestación de la Amazonía en Brasil y Bolivia, no sólo ruge la tierra últimamente. También rugen las calles y tambalean los gobiernos y los congresos, asediados por un denominador común: la insatisfacción popular. Los terremotos deparan réplicas, pero ninguno es igual al otro. La convulsión, como los sismos, no perdona ni respeta límites.

La sacudida acecha desde el 18 de octubre al presidente de Chile, Sebastián Piñera, así como al de Colombia, Iván Duque, desde la huelga nacional del 21 de noviembre. Uno, Piñera, vive en vilo por un temblor con alerta de tsunami. No logró atenuarlo con mejoras económicas ni con la promesa de modificar la letra constitucional. El otro, Duque, subestimó el reclamo contra la reforma tributaria, la laboral y la de pensiones, el paquetazo, al cual se sumaron el incumplimiento de los acuerdos de paz, la corrupción y la violencia. La muerte de Dilan Cruz, de 18 años, ejecutado por un policía antidisturbios, enardeció a los colombianos.

En las movilizaciones de ambos países convergen plegarias no atendidas. Un popurrí del cual no sólo participan las organizaciones sindicales, los movimientos sociales y los estudiantes, sino también los ciudadanos de a pie. En especial, la clase media. Aquello que Cecilia Morel, la primera dama chilena, interpretó como una «invasión alienígena» terminó siendo una suerte de guerra, como Piñera creyó al comienzo, por los excesos de los carabineros, más allá de la magnitud de los disturbios. Lejos estuvo de aquietar los ánimos el anuncio del plebiscito para la reforma de la Constitución. La heredada en 1990 de Pinochet, funcional a todos los gobiernos democráticos desde el de Patricio Aylwin.

Idas y venidas, marchas y contramarchas, pedradas y molotov contra gases y perdigones, frente a la disyuntiva de insistir en el toque de queda, como en Bogotá después de la huelga nacional. Su aplicación por unos días en Chile no aplacó la furia, traducida en muertos, heridos, detenidos, violaciones de los derechos humanos, saqueos y quema de hospitales, iglesias, museos y estaciones de metro. Fracasaron todos los llamados de Piñera contra la violencia, como si se tratara del retorno a los años de plomo. Una sorpresa para todos, excepto para los chilenos.

El oasis del continente, como describía Piñera a su país, se vio zarandeado con la fuerza de un seísmo por el aumento de 30 pesos o cuatro centavos de dólar en la tarifa de metro de Santiago. Una suba irrisoria, en apariencia, que acentuó la crisis de gobernabilidad de Chile, al igual que la de Colombia por el paquetazo y otras razones. «No son 30 pesos, sino 30 años», reza una de las consignas de los chilenos. El pedido de perdón de Piñera pudo ser el de Aylwin o el de sus sucesores, Eduardo Frei, Ricardo Lagos o Michelle Bachelet, sin distinción de ideologías ni de banderías.

En Chile y Colombia, con sus monedas devaluadas por los temblores, el tsunami dejó de ser una amenaza. En Santiago, los estudiantes insisten desde 2006 en la revolución de los pingüinos, llamada así por los uniformes escolares, contra la ley de enseñanza promulgada por Pinochet el día en que asumió Aylwin. Sin éxito. En Bogotá, Duque, enfrentado con el ala dura de su partido, el Centro Democrático, de Álvaro Uribe, quiso mitigar el terremoto con ofrendas económicas, como la eximición del IVA por tres días y descuentos para jubilados. Obtuvo casi la misma respuesta que Piñera. La novedad: los colombianos estrenaron el cacerolazo.

(*) Periodista, dirige el portal de actualidad y análisis internacional El Ínterin, es conductor en Radio Continental y en la Televisión Pública Argentina.

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2 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en Cuando pase el temblor. Por Jorge Elías

Entre los bancos y la gente, el nuevo gobierno debe elegir a la gente

Por COLECTIVO NACIONAL HIPOTECADOS UVA AUTOCONVOCADOS

El gobierno electo planea llevar adelante la convocatoria a un Pacto Económico y Social. Así mismo impulsa la sanción de una LEY DE EMERGENCIA PUBLICA, que brinde al Ejecutivo amplios poderes para enfrentar la grave crisis económica y social. Desde el COLECTIVO NACIONAL HIPOTECADOS UVA AUTOCONVOCADOS, venimos bregando desde Julio de 2018 por una salida de la lógica bajo la cual fueron instrumentados los créditos hipotecarios en UVA, que indexan tanto la cuota como el capital por inflación.

Al comienzo de su gestión, el gobierno del presidente Macri estableció metas de inflación las cuales llevarían a una sostenida caída en los niveles de precios, que llegarían al 5 % anual en el transcurso de este año.

Bajo esa lógica, desde el Estado, se impulsaron y promocionaron créditos indexados por inflación con el acompañamiento entusiasta del sistema financiero.

La publicidad del B.C.R.A., aseguraba que la cuota iba a significar una porción estable en relación a los ingresos del tomador del crédito y ser similar al monto de un alquiler. Claramente se trató de publicidad engañosa.

La administración Macri fracasó en el combate a la inflación. Hacia fines de año, la inflación interanual se ubicará en el orden del 55 %.

Quienes obtuvieron un crédito a comienzos de 2018 hoy pagan más del doble en concepto de cuota y el capital adeudado también se duplicó.

A fines de 2019, los cerca de 80.000 hipotecados que fueron alcanzados durante cuatro meses por el congelamiento temporario, deberán afrontar el pago de las cuotas con un incremento del 25 %.

Frente a este panorama que describimos, resulta necesario salir de la indexación en los créditos hipotecarios. Para ello reclamamos un INMEDIATO CONGELAMIENTO TANTO DE LA CUOTA COMO DEL CAPITAL ADEUDADO que alcance a todo el universo de hipotecados e impulsamos una salida definitiva del sistema, que transforme a los créditos hipotecarios en instrumentos viables para materializar el derecho constitucional de acceso a la vivienda.

El costo de este pasaje a créditos tradicionales debe ser absorbido por el sistema financiero, que ha obtenido ganancias extraordinarias en éstos últimos cuatro años.

En el 2003 El Presidente Néstor Kirchner, junto al Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, lograron solucionar el problema de más de 250.000 hipotecados. Confiamos en que El Presidente electo, Alberto Fernández, incluya en el articulado de la Ley de Emergencia una salida definitiva de un sistema qué, a cuatro años vista, ha resultado ser un rotundo fracaso en términos de política pública de vivienda.

La pesificación fue el mecanismo elegido para salir de la convertibilidad. Hoy hace falta desindexar, SALIR DE LA UVA, para lograr que miles de familias materialicen el sueño de convertirse en propietarios, a través de créditos hipotecarios con cuotas accesibles que brinden certeza sobre el capital adeudado.

Sólo hace falta voluntad política para sepultar definitivamente un instrumento cuyo único fin ha sido el de facilitar enormes ganancias a la industria financiera.

Entre los bancos y la gente, ha llegado la hora de gobernar para la gente.

 

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29 noviembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Alberto y Cristina. Por Vicente Massot

La de Alberto Fernández no será una presidencia vicaria, como en su momento resultó la de Héctor Cámpora. La razón estriba en el hecho de que su poder no lo ha recibido en préstamo y, en consecuencia, no deberá devolverlo sin chistar, cuando así lo determine su valedor. Juan Domingo Perón estaba en condiciones de despedir a quién había elegido para encabezar la fórmula presidencial del FREJULI, en marzo de 1973, con un simple gesto. Cristina Kirchner, en cambio —más allá de ser ella la exclusiva propietaria de los votos que le dieron el triunfo al Frente de Todos, tanto en las PASO como en los comicios de octubre pasado— carece de esa facultad. Por lo tanto, es bueno dar de lado con toda tentación de hacer una lectura de la próxima administración con arreglo a las categorías vigentes cincuenta años atrás. El mundo, la Argentina, el movimiento justicialista y los principales actores de esta trama —que se desenvuelve en pleno siglo XXI— tienen poco si acaso algún parecido con aquellos otros de los años setenta del siglo anterior.

Si el concepto de vicario parece no hacer pie en este contexto, qué decir respecto de una supuesta diarquía o cogobierno en donde los dos integrantes del binomio ganador en las últimas elecciones se repartirían esferas de influencia con el propósito de llevar juntos
la administración de la cosa pública, durante el período para el cual fueron elegidos. A pesar de que la vicepresidente se ha asegurado en las dos cámaras del Congreso Nacional un lugar de privilegio y todo indica que ha tallado en la confección del futuro gabinete, en el reparto de cargos la participación de los kirchneristas de paladar negro no da la impresión de ser una fuerza homogénea, desplegada con el fin específico de cogobernar. Dicho de distinta manera: si Cristina Fernández hubiera querido, podria haber exigido la mitad de los ministerios y secretarias de Estado sin problema ninguno. Sin embargo, no ha deseado inaugurar una suerte de doble comando en el manejo de los asuntos estatales.

Lo expresado antes no significa ni remotamente que la viuda de Kirchner haga su regreso a la función pública con una cuota disminuida de poder. Que su intención no sea —al menos en principio— cogobernar de igual a igual con Alberto Fernández supone una decisión de carácter táctico. Lo que ha quedado a la vista hasta el momento es su intención de blindarse en la Cámara de Diputados con base en un bloque unificado a cuya cabeza revistará su hijo, y de hacer otro tanto en la cámara de senadores, contando con el formoseño José Mayans para dirigirlo. No es poca cosa pero al mismo tiempo —aun contando la presencia de Carlos Zanini en la Procuración del Tesoro, de Mercedes Marco del Pont en la AFIP y de Eduardo De Pedro en la cartera del Interior— ello está lejos de resultar una diarquía.

A falta de un término mejor para reflejar la relación que habrá de caracterizar a los dos Fernández, el de cohabitar parece el más indicado. Uno y otro ocuparán dentro de un mismo espacio político posiciones si no equivalentes, al menos similares de poder. ¿Por qué estarían llamados a colisionar sin remedio? ¿En razón de qué deberían, de manera necesaria, dirimir supremacías en el seno de una administración que ambos están interesados que prospere y tenga éxito? ¿Qué motivo imposible de superar existiría para que el presidente electo y su compañera de fórmula terminaran en un enfrentamiento a todo o nada? En realidad, la idea de que se hallan destinados a embestirse con el afán de que uno de los dos quede definitivamente fuera de juego resulta producto de una fantasía sin sentido: tratar de vislumbrar en el espejo retrovisor de l973 cuanto podría suceder a partir del 10 de diciembre próximo.

Está claro que no piensan exactamente lo mismo respecto del conjunto de temas que les ocupan y preocupan. Entendido esto es conveniente saber también que son muchas las cuestiones en las que sus pareceres coinciden. Al fin y al cabo, las disputas que en su momento los pusieron en veredas opuestas tuvieron más que ver con choques temperamentales que con abismos ideológicos. Salvo que alguien realmente crea que Cristina es la mala de la película y Alberto es el bueno; que aquélla es intervencionista en materia económica y éste se encuentra mejor predispuesto hacia el mercado; que la señora intenta emular al chavismo en la Argentina y el señor es un socialdemócrata a la europea; que la primera descree de las instituciones mientras el segundo tratara de hacerlas valer. Estos son cliches que enmascaran la realidad y no explican mucho.

Seria una estrategia suicida si, delante de los problemas que deberá arrastrar el Frente de Todos una vez que se haga cargo del gobierno, los seguidores de la viuda de Kirchner eligieran al presidente recién acomodado en el sillón de Rivadavia como a uno de sus enemigos o adversarios. El kirchnerismo no peca de distraído o de tonto a la hora de ejercer el poder. Bastante le ha costado recuperarlo de las manos del macrismo como para que ahora alegremente lo pierda en una disputa interna. Imaginemos que esa fuese su decisión y que decidiera cargar en contra del primer magistrado que la señora eligió para encabezar la fórmula. Imaginemos,
además, que le dan pelea y logran vencerlo. ¿Cuál sería el rédito que obtendrían? ¿Acaso su victoria no seria a lo Pirro?

Desde el momento en que, venciendo no pocas dudas y comiéndose unos cuantos agravios, Cristina Fernández se inclinó por el hombre que había sido la mano derecha de su marido durante los años de la presidencia del santacruceño, lo hizo con plena conciencia de que los roces y las desinteligencias existirían. Lo que pactaron no fue una relación ajena a cualquier conflicto porque hubiera sido una muestra de idealismo desconocida en ambos personajes. Se pusieron de acuerdo en la forma a través de la cual intentarían vencer al oficialismo. Y no les fue nada mal. Ahora corresponde ordenar las fichas para una empresa mucho más delicada: administrar un poder con menos musculatura que el que ellos abrazaron con fervor hace largos 16 años.

¿Qué todo no será miel sobre hojuelas? —¡Chocolate por la noticia! Ninguna cohabitación —sobre todo si es de naturaleza política y se halla cruzada por el poder— resulta idílica. Alberto Fernández tendrá la responsabilidad de conducir la administración a buen puerto. Cristina Fernández se ha reservado el poder de veto. Pero en primera instancia, hasta que cese la tempestad en la que están metidos y haya pasado el peligro, suponer que entre ellos habrá competencias destempladas sería algo así como reputarlos de suicidas. La situación actual de la región y la herencia que recibirán no hacen lugar para que los integrantes de una administración recién estrenada saquen a relucir sus diferencias y las exponga ante el público.

Alberto y Cristina Fernández se necesitan mutuamente y ellos son conscientes de ello. Más allá de los pasados insultos, de los celos, de las desconfianzas y de sus disidencias, ninguno puede en este momento darse el lujo de prescindir del otro so pena de desequilibrar de manera dramática el espacio de cohabitación que eligieron compartir. Lo cual no significa que, andando el tiempo, el acuerdo explícito entre ambos no se deteriore y termine haciéndose añicos. Nadie está en condiciones de predecir que habrá de suceder en materia económica en el primer semestre del año que viene; y, por lo tanto, hacer pronósticos de cuándo y cómo podrían las dos personas más poderosas del país pelearse, es perder el tiempo.

Cada uno conoce los puntos que calzan, sus fortalezas y debilidades. Quizás algún día quieran despejar la incógnita respecto de quién tiene verdaderamente el poder y para eso repitan en estas tierras un duelo —inmortalizado por Hollywood— del estilo del que en OK Corral protagonizaron el clan de los Clanton contra la familia Earp. Quizá. Pero no hay motivo para suponer que tamaña idea pueda cruzarse hoy por la cabeza de los Fernández. Aun cuando pueda parecer una exageración: si en alguna oportunidad estuvieron juntos, codo a codo, es ésta. No porque se quieran y estén dispuestos a dar la vida por consolidar una amistad que no existe. Sencillamente, porque la necesidad tiene cara de hereje. Peleados o separados no llegarían demasiado lejos. Juntos, y contra las muchas dudas que generó la decisión de Cristina Kirchner de hacerse a un lado y darle la derecha a Alberto Fernández, hasta aquí sus conquistas han dado que hablar. ¿Por qué cambiar lo que ha funcionado bien?

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28 noviembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Alperovich: una denuncia que lo retrata personal y políticamente. Por Romina Del Plá

La denuncia contra José Alperovich por abuso sexual por parte de su sobrina, presentada en los Tribunales Penales de Tucumán y en la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres en Buenos Aires, completa la foto de un hombre que acumuló poder y gobernó la provincia de Tucumán reforzando los agravios contra las mujeres.

Su sobrina ha escrito una carta en la que relata las humillaciones y violencias que recibió en los últimos tres años, con el silencio y complicidad del círculo íntimo del ex gobernador y actual senador del Frente de Todos. Relata el infierno que pasó trabajando para él, los reiterados abusos y la necesidad de contarlo y exigir justicia, tomando como referencia el movimiento de #MiraCómoNosPonemos, encabezado por Actrices Argentinas y Thelma Fardin en su denuncia contra Juan Darthes.

Esta denuncia no es un rayo en cielo sereno. Muestra que, en la vida privada de Alperovich, aplica a su persona lo que hizo en su rol de funcionario. Fue tres veces gobernador de Tucumán, entre 2003 y 2015, utilizando el poder acumulado para aplicar una política de persecución y sometimiento de las mujeres. Fue el jefe de estado provincial de la Tucumán de los casos más resonantes de violencia contra las mujeres y niñas: Marita Verón, Paulina Lebbos, Belén.

Alperovich cuenta en su haber con una denuncia por encubrimiento del femicidio de Paulina Lebbos, por el que fueron condenados ex funcionarios de su gobernación y por el cual él está siendo investigado. Persiguió, amenazó, aseguró saber quién era el asesino y manipuló a fiscales para encubrir a su hijo Gabriel, involucrado en el asesinato de Paulina, en el marco de una fiesta de los hijos del poder.

Como senador, aportó un voto clave contra la marea verde y en defensa del aborto clandestino el 8 de agosto del año pasado. En su provincia, no sólo se obliga a las niñas a ser madres, sino que se persigue a los profesionales de la salud que garantizan derechos -como es el caso de los médicos José Gijena y Cecilia Ousset, acusados en la justicia por haber garantizado la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) a Lucía, la niña de 11 años víctima de abuso. Bajo su gobierno se detuvo a la joven Belén, acusada a 8 años de prisión por «homicidio agravado por el vínculo» tras llegar a un hospital con un embarazo espontáneo en curso, luego de una intervención ilegal de los funcionarios del lugar.

Su gobierno reforzó la impunidad de las redes de trata en la provincia tucumana. Otorgó al clan Ale -fuertemente involucrado en el regenteo del negocio de la explotación sexual- oficialmente poder parapolicial, clan que usó ese poder para secuestrar a mujeres como Marita Verón.

Fue el niño mimado de CFK y su gobierno. Sin la impunidad y la acumulación de poder del que goza José Alperovich, no hubiera llegado hasta acá.

Ejerció siempre ese poder sobre la base de un desprecio particular contra las mujeres. Ahora sabemos que vive como gobierna. La hipocresía y la impunidad con la que se manejó siempre lo llevaron a sostener que «yo no hice nada malo. No entiendo por qué entonces debería dar un paso al costado» -para finalmente presentar su licencia al Senado.

El pedido de licencia al Senado es una acción forzada para descomprimir. Reclamamos que se investigue seriamente y luchamos por que haya justicia contra este comprobado opositor a los derechos de las mujeres, violento y misógino. Rodeemos de solidaridad a la denunciante con la compresión de que, si se hace justicia contra Alperovich, nos reforzamos todas las mujeres, de Tucumán y de todo el país.

(*) Diputada nacional del Partido Obrero en el Frente de Izquierda.

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28 noviembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

La revolución tecnológica, ¿está llegando a nuestra industria?. Por Esteban Almirón

Desde hace varios años, países como Alemania, Estados Unidos, Francia o China, lideran la adopción de nuevas tecnologías asociadas a los procesos productivos. Depósitos robotizados como el de Amazon o Alibaba, el uso de smart glasses en GE Aviation o Volkswagen, o la impresión 3D más grande del mundo realizada este año por la Universidad de Maine que llegó a «imprimir» un bote completo, son algunos ejemplos de cómo estas tecnologías están cambiando la forma en la que la industria se desarrolla.

La consultora BGP (The Boston Consulting Group) realizó, a principios de 2018, el estudio «Acelerando el desarrollo de Industria 4.0 en Argentina» sobre la adopción de nuevas tecnologías en el país con el objetivo de buscar indicadores para ver los progresos en este campo. Una de las principales conclusiones fue que: «En la Argentina sólo el 30% de las empresas implementó iniciativas concretas de Industria 4.0 y las existentes están vinculadas con la seguridad de los datos e infraestructura de redes. Tecnologías de mantenimiento predictivo, robots autónomos, gestión del desempeño móvil en tiempo real o realidad aumentada se encuentran aún bastante relegadas».

Si evaluamos cuáles son los principales desafíos por los que la adopción de estas nuevas tecnologías es tan baja aparecen varios factores. En primer lugar figura el contexto económico y político que dificulta enormemente la planificación de inversiones. Otro de los aspectos que atenta contra la adopción de nuevas tecnologías como robótica, biotecnología, nanotecnología o inteligencia artificial por citar algunas, es la falta de personal calificado con el conocimiento necesario para implementarlas y gestionarlas.

Sin embargo, existen otros factores de índole tecnológica que deben tenerse en cuenta al momento de planificar iniciativas de industria 4.0. Uno de los principales desafíos que se presentan es la deficiente infraestructura de datos que presentan muchas de las redes industriales. Si bien la adecuación y mejoramiento de las redes es uno de los aspectos con mayores avances, la actual infraestructura presenta falencias de planificación, poca visibilidad y escasa capacidad operativa. La necesidad de obtener datos de los procesos productivos y llevarlos a la nube, implica contar con una red con capacidad de conservar la integridad de esos datos en todo el recorrido y garantizar su disponibilidad, en muchos casos, en tiempo real. Para alcanzar la llamada Industrial IoT (IIoT), las redes deben estar preparadas para esta nueva exigencia.

Otro aspecto necesario de este proceso es la estandarización de redes y sistemas, que permita tanto la integración horizontal como vertical. Tecnologías como Big Data & Analítica, Machine Learning o Realidad Aumentada requieren de la integración con la nube. Por ejemplo, la automatización de procesos de abastecimiento requiere de la integración con empresas proveedoras de insumos. Históricamente, las redes industriales (OT) eran cerradas, con poca integración, incluso con las propias redes corporativas (IT). La integración de ambas con la nube plantea un importante desafío desde el punto de vista de la ciberseguridad, ya que conectamos un proceso productivo con Internet, con los riesgos que eso implica. Un ejemplo de esto fue el ataque informático a la productora de aluminio Norsk Hydro, que generó un impacto en el precio de un commodity como es el aluminio.

La adopción de tecnologías de industria 4.0 ofrece a las empresas un espacio muy amplio de oportunidades para optimizar y mejorar sus procesos y capacidad en la toma de decisiones, pero en el contexto planteado debe haber un compromiso claro desde las áreas decisorias de las compañías para adoptar estas tecnologías, con un análisis integral de los casos a abordar que puedan ser implementados y sustentables, con objetivos claros sobre los beneficios esperados y planes concretos de despliegue con costos asociados. Las tecnologías vinculadas a la industria 4.0 tienen un grado de madurez avanzado y el principal desafío para las empresas argentinas será identificar las oportunidades de mejora de la mano de estas tecnologías, trazar un camino y comprometerse a hacer frente a los retos que la transformación digital conlleva.

(*) Arquitecto para la vertical industria, Logicalis Argentina.

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27 noviembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

La necesidad de una política de escucha por parte de la Iglesia Católica. Por Sebastián Cuattromo

Ante un nuevo y conmovedor logro de las víctimas de abuso sexual eclesiástico con la contundente sentencia en el caso Próvolo en Mendoza, que se inscribe en un contexto nacional e internacional de un imparable avance público de las luchas que venimos llevando adelante las víctimas.

Como sobreviviente de abuso sexual eclesiástico, que pude lograr un ejemplar juicio y condena penal de quien fuera mi abusador en el Colegio Marianista de la Ciudad de Buenos Aires más de veinte años después de ocurridos los delitos.

Tras haber llevado adelante un duro y largo camino en búsqueda de reparación y justicia con un intento de silenciamiento por parte de la Congregación de los Hermanos Marianistas (situación que pusiera en conocimiento de la jerarquía católica de la Ciudad encabezada por el cardenal Jorge Bergoglio).

Y también como orgulloso y esperanzado cofundador de la Asociación Civil Adultxs por los Derechos de la Infancia (colectivo de lucha contra el delito de abuso sexual conformado por adultos sobrevivientes y adultos protectores de niñes en el presente, con el que llevamos adelante desde hace años una riquísima tarea de visibilización pública de esta injusticia por todo el país, junto con una muy intensa labor de acompañamiento a sus víctimas.

Por todo ello, quiero reiterar nuestro desafío público e interpelación crítica al Papa y al Episcopado argentino, donde una parte importante de los obispos fueron designados por Francisco, para que, de una buena vez, convoquen y reciban públicamente a víctimas y luchadores de Argentina tanto en la sede del Estado Vaticano como en la ciudad de Buenos Aires.

Es una convocatoria que los Adultxs por los Derechos de la Infancia seguimos planteando desde nuestro compromiso y concepción ético y política «niñista», que implica la absoluta supremacía de la defensa de la infancia y sus derechos frente a cualquier otra consideración, como un demoradísimo y elemental gesto concreto que en sus casi siete años de papado Francisco no ha querido realizar (mientras que sí ha convocado y recibido a un variopinto universo de actores políticos, sindicales, sociales, deportivos y culturales de la vida Argentina).

A nuestro juicio, debería simbolizar tanto un intento genuino y respetuoso de iniciar una política de escucha y reparación hacia las víctimas, como un urgente cambio de las aberrantes políticas de complicidad y encubrimiento institucional con los agresores.

Resulta inadmisible, por ejemplo, que al día de hoy pedófilos juzgados y condenados por la Justicia como Julio César Grassi continúen siendo sacerdotes.

Así también propiciamos la asunción humilde e impostergable de un inexcusable compromiso de trabajo de la Iglesia Católica en defensa de la infancia frente al delito de abuso sexual en el ámbito de la plural y diversa sociedad civil argentina, de la que el catolicismo es parte activa, gozando de un injusto status de privilegio institucional, como un histórico y muy importante actor y con grandes responsabilidades en espacios claves para la vida de la infancia como el educativo, y en el marco de la plena vigencia democrática de los mandatos y paradigmas de la Convención Internacional de los Derechos del Niño y de leyes, como la de Educación Sexual Integral, que reconocen y posicionan a la infancia como sujeto de derecho.

(*) Víctima de abuso sexual contra la infancia. Cofundador y presidente de la asociación civil Adultxs por los Derechos de la Infancia.

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26 noviembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Medidas propuestas para los primeros 100 días de la presidencia de Alberto Fernández

Las medidas que se tomen durante los primeros 100 días serán determinantes de la viabilidad de una solución ordenada de la deuda pública y de la recuperación de la confianza que ponga en marcha un proceso positivo. Solo con una fuerte recuperación de la inversión privada en un marco de reglas de competitividad se podrá salir de la crisis transformando el circulo vicioso de la pobreza y el desequilibrio fiscal, en un circulo virtuoso que de por resultado un desarrollo sostenido y con estabilidad monetaria. La Argentina puede entrar en un camino de crecimiento del orden del 6% anual a partir de 2021 y apuntar a crear cuatro millones de empleos privados productivos en cuatro años. Ello permitiría absorber el millón de jóvenes que ingresarán en ese periodo al mercado laboral, además de un millón de empleados públicos, un millón de receptores de planes sociales y un millón de personas que hoy están en la economía informal. Para lograrlo es necesario encarar reformas estructurales que liberen las fuerzas del sector privado y que, en lo posible, esa acción se inicie en los primeros 100 días del nuevo período presidencial.

A) Reforma laboral. Privilegiar los acuerdos laborales a nivel de empresa sobre los acuerdos colectivos a nivel de sector de actividad. Ello requerirá que se unifique la representación de los trabajadores de la empresa. Esta reforma requiere un cambio en los artículos 17, 18 y 19 de la Ley 14.250 de Convenciones Colectivas (por DNU o por Ley). Asegurar la libertad sindical. Desregular y simplificar los controles administrativos de la autoridad de aplicación, y de la policía laboral. Modificar mediante decreto reglamentario, el Art 84 de la Ley de Contrato de Trabajo para aumentar la productividad y reducir el sobrecosto y el riesgo laboral. Reducir el costo y riesgo de despido, respetando los derechos adquiridos, mediante la supresión hacia adelante de la indemnización por despido (reforma de los artículos 231 a 255 de la Ley de Contrato de Trabajo, por DNU o Ley) compensándola por un fondo y seguro de desempleo. Puede tomarse como ejemplo el aplicado en Austria, conocido como “mochila austríaca”.

B)      Reforma de la administración nacional. Su objetivo es reducir sustancialmente el número de empleados de la Administración Nacional y alcanzar una mayor eficacia y eficiencia en la gestión. Asegurando que ninguna persona pierda ingresos en lo inmediato y que tenga oportunidad de reinsertarse y progresar. Comprende: i) Cambios en las normas laborales del sector público para incorporar la gestión por resultados. Continuar con la digitalización y las mejoras en la tecnología informática. ii) un Decreto con nueva estructura (hay un organigrama propuesto) en el marco de las atribuciones establecidas en la Ley 25.164, de Empleo Público. Se definirán las unidades administrativas dependientes de cada uno de los seis ministerios y Jefatura de Gabinete (Ver organigrama adjunto), hasta el nivel de direcciones nacionales, direcciones generales y organismos descentralizados. El decreto establecerá la dotación de personal de cada unidad administrativa, por categoría. iii) Designación de los ministros de la nueva estructura. En forma transitoria, por 90 días, las unidades administrativas de la vieja estructura son asignadas a cada uno de los nuevos ministerios. En ese plazo cada nuevo ministro cubre los cargos de la nueva estructura dando prioridad al personal en disponibilidad. Una vez completado el re encasillamiento del personal, los que no hubieran sido reubicados en la nueva estructura quedarán en la condición de disponibilidad establecida por la Ley N° 25.164 Art 11 (No cumplen tareas; pero cobran sueldos por uno o dos años. Así se evita el costo social de que queden sin ingresos.). iv) Incentivos a las empresas que los contraten: ej: eximición de los aportes patronales durante un período de dos años y subsidio sobre los gastos de capacitación en el nuevo empleo. Jubilación temprana a quienes, quedando en disponibilidad, no hubieran conseguido empleo en dos años y tengan más de 60 años de edad.

C)      Reducción gradual de planes sociales a quienes menos los necesiten buscando incentivar darles empleo, por ejemplo, generalizando el plan “Empalme” Supresión de fondos asignados a la Economía Popular. Auditoría internacional para revisar los excesos cometidos en la asignación fraudulenta de las prestaciones por invalidez.

D)     Continuar con la reducción de los subsidios a la energía y al transporte, normalizando en un plazo prudencial las tarifas y precios, para que cubran los costos más una ganancia que incentive la inversión en el sector. El impacto sobre los estratos de menores ingresos deberá amortiguarse selectivamente con instrumentos de subsidio a la demanda (Tarifa Social).

E)      Elevación de la edad jubilatoria en un proceso que se iniciará igualando mujeres y varones en 65 años anunciado llegar en una década a 70 años para ambos sexos A las madres se les reconocerá el equivalente a dos años de aportes por cada hijo hasta un máximo de 7 años.

F)      Envío al Congreso de una Ley para la reforma de la Coparticipación Federal. Devolución de potestades tributarias a las provincias (Ganancias de personas físicas, Combustibles, Bienes Personales, Internos). Reemplazo de Ingresos Brutos por Ventas (son provinciales) y calibración de este con la alícuota del IVA (nacional) para empalmar con distribución primaria vigente. Supresión de la coparticipación vertical. Compatibilidad con actual distribución secundaria mediante un Fondo de redistribución horizontal que produzca un empalme con sistema vigente, pero que al quedar inamovibles esos porcentajes exijan acompañar cualquier aumento de gasto de una provincia, con impuestos provinciales adicionales. De esa forma se alinearán los incentivos y se propenderá a gastar menos y mejor.

G)      Anunciar la eliminación gradual del impuesto al cheque y de los derechos de exportación a medida que se disminuya el gasto público, pero con un curso preestablecido por ley.

H)     Trabajar en la concreción del Tratado de libre comercio Mercosur Unión Europea. Acordar con Brasil y los otros dos socios del Mercosur la forma reducción del arancel externo común. Iniciar la negociación de otros tratados bilaterales de libre comercio.

I)      Corregir las normas que impiden el uso de otras monedas, derogando el curso legal forzoso del peso. Facilitar el uso de dinero electrónico.

J)      Desregulación y simplificación normativa. Particularmente de la normas de la AFIP, del BCRA y de otros organismos regulatorios. Desandar las normas intervencionistas (Ej. Ley de Alquileres).

Las medidas b) a g) apuntan a lograr superávit fiscal (financiero) que permita disminuir la presión impositiva y reestructurar sin quita la deuda pública. Ese logro, acompañado de a), h), i), j), constituirán el eje del plan a presentar al FMI en lo inmediato para desbloquear los desembolsos pendientes. El objetivo debe ser recuperar la estabilidad y la fortaleza de la moneda para reducir genuinamente las tasas de interés y expandir el crédito. Estas medidas económicas deberán acompañarse por la consolidación de una justicia eficiente e independiente, por mejor seguridad y por estabilidad política. Así se impulsará la inversión, la competitividad y la creación de empleo privado. Esto último hará factible la reducción del empleo público y de los subsidios sociales. De esa manera el actual circulo vicioso de estancamiento, déficit e inflación, se convertirá en el círculo virtuoso del crecimiento, el empleo, el mejoramiento del salario real y la estabilidad.

Por Fundación Libertad y Progreso

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26 noviembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Compromiso y acción para lograr la erradicación de la violencia contra las mujeres. Por Fabiana Tuñez

El 25 de noviembre es el Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, una observancia de la ONU impulsada por la sociedad civil con el fin de visibilizar, concientizar y promover acciones concretas para poner fin a la violación a los derechos humanos más frecuente: la violencia de género.

Este año, coincide en nuestro país con el cierre del primer Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres 2017-2019, una deuda que el Poder Ejecutivo tenia con la ciudadanía desde la adopción de la Ley 26.485 en 2009 y cuya implementación efectiva constituía el punto uno de las demandas de la histórica marcha #NiUnaMenos en 2015.

¿Qué cambió con el Plan? Principalmente, que la eliminación de la violencia contra las mujeres dejo de ser un tema de «algunas» y paso a ser una línea de trabajo permanente integrada a las distintas áreas del gobierno nacional con resultados concretos en materia de políticas públicas.

En materia de prevención, resultan sustantivos los avances realizados en el marco del Consejo Federal de Educación, a través de las resoluciones que establecieron que se incluya en los planes institucionales la Educación Sexual Integral y la inclusión de contenidos de carácter obligatorio de la temática género y violencia contra las mujeres en trayectos formativos, cursos, evaluaciones de ascenso a cargos directivos y de supervisión. Estos avances en materia formativa se suman a las campañas de comunicación y difusión elaboradas en distintos ámbitos de la administración pública destinadas a visibilizar los distintos tipos y modalidades de violencia y brindar recursos de atención y la creación del Observatorio de Violencia Simbólica y Mediática del INAM, una instancia que tiene como objetivo promover la remoción de patrones socioculturales que promueven y sostienen la desigualdad de género y las relaciones de poder sobre las mujeres en medios de comunicación.

En lo que respecta a atención integral son muchos los avances; el fortalecimiento, ampliación y consolidación de la Linea 144 como recurso nacional gratuito y confidencial para mujeres en situación de violencia que atiende las 24hs en todo el país. Recibimos una Línea que funcionaba como un servicio de consulta y la reconvertimos en una herramienta para acompañar a las mujeres en todo el proceso de salida de la violencia. Generamos un dispositivo de seguimiento de casos para que aquellas mujeres que lo deseen sean recontactadas por nuestras profesionales. Invertimos más de 23 millones de pesos para mejorar el equipamiento y trabajamos con las compañías de telefonía celular para garantizar el 100% de la gratuidad del servicio: tengas o no tengas crédito. Para estar más cerca de quienes lo necesitan, generamos el dispositivo móvil «El 144 atiende en tu barrio» que permite acercar a las profesionales con las mujeres. Mediante un convenio con Trenes Argentinos creamos espacios de atención presencial en las Líneas Belgrano Sur y Sarmiento; el vagón de la Línea 144, donde profesionales especializadas brindan atención a las mujeres que lo requieran. También lanzamos una APP para ampliar el alcance de la Línea -en particular a las mujeres hipoacúsicas-, la cual cuenta con un test para la identificación de señales de violencia en una relación y el acceso a nuestra guía geolocalizada de recursos de atención en todo el país.

Todo este trabajo genero resultados contundentes. Registramos un aumento exponencial en la cantidad de llamadas recibidas. Entre 2016 y 2018 hubo un 48% más de llamadas, en particular de mujeres que contactaban por primera vez. En lo que va de 2019 recibimos más de 30 mil llamadas referidas a casos de violencia.

A ello se suman los avances en materia de protección con el establecimiento del sistema de dispositivos duales para el monitoreo de agresores; el patrocinio jurídico gratuito, y el Régimen de Reparación Económica para hijas e hijos de víctimas de femicidios, conocido como «Ley Brisa».

Gracias al impulso dado por la Comisión Tripartirta de Igualdad de Oportunidades de la Secretaria de Trabajo, se firmaron 5 acuerdos y 6 convenios colectivos de trabajo que han incorporado la licencia por violencia de género en el marco de la negociación colectiva. Ademas, desde 2018 el Ministerio de Seguridad implementa la Licencia Especial por Violencia de Género para las mujeres que integran las cuatro fuerzas de seguridad y en 2019 se incorporó la licencia por violencia de género de 15 días, pudiendo prorrogarse el plazo.

El Plan también permitió profundizar instancias de capacitación y formación, hoy impulsadas también por la implementación de la Ley Micaela gracias a la cual mas de 30 mil agentes ya ha sido formados/as.

Todo esto lo hicimos con la convicción y compromiso de que la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión es el camino certero para que las políticas sean eficaces y sostenibles en el tiempo. Es por eso que el monitoreo del Plan se hizo en el marco del Gobierno Abierto, de libre acceso para toda la ciudadanía.

Si bien hemos avanzado, aún queda mucho por hacer. Desterrar siglos de dominación patriarcal va a llevar tiempo, pero estamos en la senda correcta. Tengo la convicción de que profundizando el alcance de los planes nacionales, reforzando el compromiso de las provincias y, particularmente del Poder Judicial el cual todavía nos adeuda un profundo cambio de paradigma y acciones concretas en materia de género lograremos que el pleno cumplimiento de todos los derechos para todas las mujeres sea, en breve, una realidad. Hoy, la erradicación de la violencia contra las mujeres es política de Estado.

(*) Directora Ejecutiva Instituto Nacional de las Mujeres.

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25 noviembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments
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