Columnas de Opinion

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Hacía una transición lógica, sana, ordenada y responsable. Por Carlos Germano

Analizo una elección totalmente diferente a la que vivimos 70 días atrás cuando fueron las primarias PASO. Una elección que todos los indicadores daban ganador a Alberto Fernández, pero indudablemente hubo un trabajo muy positivo de campaña de Juntos por el Cambio que permitió achicar la diferencia.

Tenemos que tener en cuenta que hoy quedó una elección donde en todo el norte argentino, la Patagonia y el conurbano bonaerense fue un triunfo importante del Frente de Todos y en la Capital Federal y el centro del país (Santa Fe, Córdoba, San Luis, Entre Ríos y Mendoza) fue una excelente elección para Juntos por el Cambio.

Si vemos algunos números de las Pasos del 11 de agosto, se ve un crecimiento importante en la zona centro donde Juntos por el Cambio logró cambiar el resultado electoral en Santa Fe y en Entre Ríos y amplió la diferencia en Córdoba. Juntos por el Cambio ganó cuatro de las cinco grandes. Hay que aclarar que en el conurbano bonaerense, donde hizo una gran diferencia el Frente de Todos ahí tiene un arrastre y liderazgo muy importante Cristina Fernández de Kirchner. Este es uno de los primeros temas a resaltar la presencia importante dentro de esta coalición electoral que es el Frente de Todos, el indudable liderzago de Cristina.

Segundo dato a tener en cuenta: a La Cámpora le está costando seguir creciendo.

Con muchas expectativas, pero no pudieron lograr triunfos en La Plata, Mar del Plata ni Tres de Febrero, solamente lo logró Mayra Mendoza en Quilmes, que será la próxima intendenta. A La Cámpora le está costando mucho hacer pie a pesar del apoyo incondicional Cristina Fernández de Kirchner.

El tercer dato, es que hubo mayor participación dela ciudadanía y la posibilidad de dar un mensaje a los argentinos y al exterior de iniciar una transición relativamente lógica y sana. Este es uno de los temas importantes por la situación difícil y complicada que está viviendo la República Argentina.

Otro dato muy importante que da esta elección es la existencia de un bloque opositor que tiene un volumen muy importante que no solamente se verá en el Congreso sino también en toda la sociedad. Una sociedad que se movilizó y que generó un hecho político importante y que abre necesariamente un camino a una transición responsable. En el desayuno de hoy entre el presidente actual y el presidente electo se pueden ir encontrando algunos mecanismos para poder tener una mayor previsibilidad de lo que viene.

Son momentos difíciles, donde la gran mayoría de la sociedad argentina desmejoró su calidad de vida y es por eso que es muy importante tener una dirigencia política lo más adulta posible, donde el consenso y el diálogo sean el eje central en estos 44 días que faltan para que Alberto Fernández asuma como nuevo presidente de la República.

Es digno de destacar que en la Argentina, hemos tenido unas elecciones ejemplares, con resultados que a partir de las 21 horas se dieron sin inconvenientes, algo muy importante por todo lo que se está viviendo en Latinoamérica y fundamentalmente por el tema Bolivia. Esto abre algunas perspectivas para que tengamos una transición lo más ordenada posible.

Después de muchísimos años, desde 1998, un presidente no peronista, Mauricio Macri, termina su mandato y se lo entrega a otro presidente.

Como último dato, para mirar con atención, es el tercer poder: el Poder Judicial. Un Poder Judicial que históricamente se caracterizó, fundamentalmente la justicia federal, por analizar siempre a los gobiernos que se fueron. Le cuesta mucho juzgar, trabajar o visualizar a los gobiernos en curso. Se trabajó mucho con el gobierno que se fue, el de Crisitina, y hoy un gobierno kirchnerista vuelve nuevamente al poder después de 4 años. Habría que seguir con detenimiento que va a hacer el Poder Judicial, fundamentalmente la justicia federal de la Capital Federal.

Carlos Germano es consultor y analista político, director de Germano y Asociados.

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28 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

¿Dar la vuelta? ¿O darla vuelta?; Por Silvia Giacoppo

 

En la recta final hacia la elección del 27 de octubre y luego del segundo debate presidencial -obligatorio y por ley- tal vez sea un momento propicio para reflexionar sobre el sentido del voto que emitiremos y el rumbo que queremos que tome nuestro país a partir del 10 de diciembre.

Por estos días, lo que se puede observar es la diferencia de tenor de las campañas. Así, Mauricio Macri recorre de manera federal haciendo una propuesta por día y profundizando las ideas sobre lo que se ha hecho bien hasta ahora. Y, fundamentalmente, haciendo la necesaria autocrítica sobre los errores cometidos en estos años de gobierno. Autocrítica que llega luego de escuchar a todos esos argentinos que expresaron su disconformidad con su voto en las PASO.

Escuchar y corregir, cualidades que este gobierno presentó desde el inicio. Y que no es habitual en la política nacional.

Del otro lado, lo que vemos es -imagino que como producto del resultado de la elección primaria- una falsa moderación. Y digo falsa porque en diferentes declaraciones de los representantes del Frente de Todos, asoma y se trasluce la verdadera cara y las intenciones que traen.

En las declaraciones del candidato aparece la vuelta al populismo que tanto daño nos hizo. Cuando él dice que «En Venezuela no hay una dictadura, hay un gobierno autoritario» muestra una mirada sobre el tema que va a contramano del mundo que, de manera generalizada, ha condenado las violaciones a los derechos humanos que lleva adelante Maduro y que ha provocado una de las migraciones más impactantes de los últimos tiempos en el continente. Eso, para los Fernández parece que no es tan grave. Increíble.

«No me preocupa tanto el gasto público», declaró durante el debate. Así, nos anticipa que otra vez van a hacer los desaguisados económicos que ya hicieron que hoy, todavía, seguimos tratando de corregir y que tanto afectaron a miles y miles de argentinos.

Pero no está solo en este intento de llevarnos al pasado. Axel Kicillof, candidato a Gobernador de la provincia de Buenos Aires nos preocupó cuando dijo que «La gente se dedica a vender droga porque se quedó sin laburo». Una mirada condescendiente y naif en el mejor de los casos. O una justificación para alimentar el narcotráfico, en el peor. ¿Será que quieren echar por tierra todos los avances que ha llevado adelante este gobierno en esa materia, con récord de decomisos de droga y detenciones, para volver a fomentarlo? Peligroso. Muy peligroso.

Cómo olvidarnos de la compañera de fórmula, la expresidenta, que cada vez que puede muestra su constante intención de perseguir a periodistas y medios. Y a la justicia, otro de sus supuestos enemigos.

Debemos recordar la muerte, aún no esclarecida, del fiscal Nisman, los cuadernos y todas las causas que siguen sin resolución. Son éstos algunos ejemplos de lo que puede venir, de lo que puede volver. Tengamos memoria para no cometer los mismos errores. Y esperanza de que hemos aprendido.

Creo, entonces, que es éste el momento de preguntarnos y reflexionar que futuro queremos.

¿Queremos «dar la vuelta» y regresar a ese pasado de tinte autoritario que hoy se refleja en el dedo acusador del candidato? ¿O elegimos «darla vuelta» y seguir avanzando en este camino de transformaciones necesarias para progresar?

Estamos preparados para avanzar, para crecer, para defender la república que tanto nos costó construir. En la caravana del #SíSePuede se comprueba de manera palpable. Allí suena bien fuerte la canción que dice «Mauricio la da vuelta». Yo estoy convencida de que es así. Estoy convencida de que, juntos, la damos vuelta. Por el bien de todos. Por el bien de nuestro país.

(*) Senadora nacional por Jujuy (UCR/Juntos por el Cambio).

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24 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

El desafío es cambiar un gobierno para pocos que tienen mucho; Por Cecilia Moreau

 

El gobierno de Mauricio Macri va a terminar su mandato dentro de poco, son menos de dos meses los que faltan para que tenga que entregar la banda presidencial al próximo presidente. Lo va a hacer habiendo generado la crisis social más aguda que nuestro país haya vivido desde el año 2001. Macri empeoró todo lo que tocó. Quizás el indicador más claro y terrible de sus políticas sea el fuerte aumento de la pobreza y la indigencia. Hoy hay 4 millones de nuevos pobres e indigentes en la Argentina, donde más de la mitad son niños y niñas menores de 14 años están sumergidos en ella. Con Macri muchos más chicos menores de 14 años pasaron a la pobreza como pocas veces ocurrió en nuestro país. Macri no sólo no resolvió este problema: lo aumentó significativamente. Él había pedido que la sociedad lo juzgue por si había podido o no reducir la pobreza. A esta altura está más que claro que la mayoría de la sociedad argentina lo juzgó en las últimas PASO reprobándolo. El domingo próximo necesitamos que todavía seamos muchos que los que fuimos en agosto los que nos expresemos queramos superar el fracaso de Macri. La mentira y la mezquindad con la que Macri gobernó durante estos años no podía terminar en algo muy diferente a lo que ha sido su campaña: prometiendo lo que durante la gestión habían hecho exactamente al revés, agraviando y estigmatizando a los opositores, improvisando medidas que definen como un «alivio» para la gente mientras la inflación y el dólar se disparan, defaulteando la propia deuda que ellos tomaron e ignorando a todos aquellos que pensamos diferente ,como están haciendo en este momento con la ley de emergencia alimentaria que votamos en conjunto en el congreso y todavía el gobierno no tienen ningún apuro en aplicar.

Estoy segura que Argentina va a dar vuelta la página de este fracaso estrepitoso, pero también somos conscientes de que no va a ser fácil. El 10 de diciembre nos vamos a encontrar con una Argentina desvastada.

Por eso ha sido tan importante la construcción de esta coalición amplia que es el Frente de Todos, que representa a la enorme mayoría de los argentinos. Porque como dice Alberto, no vamos a ser sólo los dirigentes políticos los que saquemos al país de este laberinto, vamos a necesitar de cada uno y cada una para levantarnos nuevamente y desarrollarnos con inclusión, multiplicando los puestos de trabajo, devolviendo calidad de vida a nuestros jubilados, logrando la igualdad de género y la lucha contra la violencia machista, cuidando el medioambiente, y recreando una argentina federal en serio.

Nuestra campaña se desarrolló con enorme responsabilidad institucional. Tanto Alberto como Cristina, Axel y Sergio,demostraron prudencia y responsabilidad como pocas veces ocurre en instancias electorales, sin prometer espejos de colores como el Presidente hizo hace 4 años.

El desafío entonces es cambiar un gobierno para pocos que tienen mucho, que mira la economía desde la timba financiera por uno que retome el rumbo del desarrollo con igualdad y distribución del ingreso, que priorice la producción, el consumo, el trabajo y la defensa de lo nacional. Y eso nos pone en este 27 de octubre ante la que quizás es una de las elecciones más importantes en años por todo lo que está en juego.

Sé que no va a ser fácil, pero también sé que el futuro va a ser nuestro, porque hay una llama de esperanza en el corazón de millones que viene creciendo y no se apaga. Los argentinos entendieron que esto lo sacamos adelante entre todos o no lo saca nadie.

* Actual diputada nacional del Frente Renovador. Candidata para renovar su banca por el Frente de Todos.

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24 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

A horas del 27, mucho más que una elección; Por Claudia Najul

Estamos a apenas unos días de una elección trascendental. Millones de argentinos y argentinas vamos a elegir al presidente que conducirá al país los próximos años, pero lo que nos jugamos va mucho más allá de los nombres y los rostros de la boleta que vamos a poner en el sobre el próximo domingo.

Tal vez como nunca en nuestra historia reciente, vamos a optar entre dos modelos que se diferencian sustancialmente en áreas clave, como la interpretación de la Argentina actual, qué debemos hacer en los próximos años, cómo debe vincularse el gobierno nacional con las provincias, cómo relacionarnos con el mundo.

Las PASO del 11 de agosto fueron un golpe duro para Cambiemos. Referirnos a los resultados como un mero llamado de atención por parte de la ciudadanía sería un error grosero. El descontento generalizado por la situación económica se reflejó en las urnas y el Gobierno tomó nota de ello. Se tomaron medidas extraordinarias para que los más perjudicados por las crisis puedan transitar con mayor tranquilidad la última parte del año.

Así como nuestra coalición reaccionó a las primarias volviendo a la calle, recuperando la forma de hacer política que nos puso donde estamos, el Frente de Todos de los Fernández también se aferró a algunas de las formas que caracterizaron al kirchnerismo en el poder, como la soberbia y el tono amenazante, todo sustentado en la lógica amigo / enemigo que tanto daño nos hizo como sociedad.

Aun con errores y diagnósticos errados en la gestión económica, en estos cuatro años marcamos un rumbo claro de la Argentina que queremos y cómo llegar a ella. Porque estamos convencidos que debemos ir hacia el desarrollo genuino del país y no a un crecimiento ficticio, de cartón, corregimos los desequilibrios fiscales que arrastramos demasiado tiempo para que un Estado viable, moderno y previsor sea el principal garante del modelo.

Privilegiamos el futuro de todos antes que el rédito electoral propio. Y estamos orgullosos de haberlo hecho. Como también estamos orgullosos de estar combatiendo al narcotráfico como nunca antes (en las fronteras, en los barrios, en los tribunales) y de condenar enfáticamente -con hechos concretos- el régimen venezolano que oprime y fuerza al exilio a su pueblo.

Allí donde Alberto Fernández apela al “yo no fui” para despegarse sin éxito de los desquicios kirchneristas, nosotros decimos con toda la fuerza que la libertad de prensa es un pilar fundamental de nuestra democracia; que la lucha contra la corrupción es una bandera inclaudicable que no distingue partidos ni personas; que queremos una Justicia independiente, ágil e implacable contra quienes rompen la ley; que todas las instituciones públicas deben ser paladines de la transparencia.

Los resultados del domingo serán sagrados. Inobjetables. Quienes pertenecemos a un partido como el radicalismo, cuya historia está íntimamente ligada a todos los avances democráticos de la Argentina, respetamos a rajatabla la voz de las urnas y convocamos con toda la fuerza a jóvenes y adultos para que concurran a votar.

Desde mi lugar de militante política, de mujer, les pido humildemente que reflexionemos concienzudamente sobre la Argentina que queremos para nuestros hijos, pero para nosotros también. Iniciamos un proceso de cambio estructural de un país tristemente acostumbrado a las crisis recurrentes, y estamos listos para defenderlo desde donde nos corresponda.

(*) Diputada nacional por Mendoza (UCR-Juntos por el Cambio).

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24 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

La larga marcha hacia la libertad y la igualdad ; Por Jesús Rodríguez

El día antes de la marcha en el obelisco estuve conversando con Laura Di Marco en La Trama del Poder. Lo que el sábado finalmente terminó siendo una multitudinaria manifestación pacífica de cientos del miles de personas tiene un espejo en el ’83. Como recordó Laura al inicio del programa, «La marcha del millón» fue nombrada de esa manera «rememorando aquella marcha donde Alfonsín metió un millón de personas en el obelisco, recitó el preámbulo de la Constitución -una especie de rezo laico-, y en donde la opción era autoritarismo o democracia».Estuve en ambas marchas -la del ’83 y la del 2019- y, efectivamente, hay varias coincidencias, empezando porque los valores que defendíamos entonces son los mismos que defendemos hoy en día, y porque también ahora se presenta una dicotomía, no tan drástica, pero sí decisiva: la regresión al populismo o la continuidad del camino del republicanismo.

La primera alternativa mostró su cabeza en las PASO y es muy peligrosa si se impone el 27 de octubre. Es el populismo, justamente, el gran responsable de las frustraciones de los argentinos y de su retroceso relativo con respecto a casi todos los otros países de la región.

Pensemos que, durante casi todo el siglo 20, América Latina estuvo marcada por dos situaciones: dictaduras e inflación. Las dictaduras quedaron atrás, gracias al inicio del dominó democrático que significó Alfonsín en el ’83. Ahora bien, nuestros vecinos pudieron superar también la inflación y problemas severos, como el estancamiento económico y altos niveles de pobreza. ¿Por qué nosotros no? Por la existencia y la persistencia de esa práctica populista, movimentista, que además vino acompañada de una lógica económica facilista.

El capitalismo requiere certidumbres: para que alguien decida invertir, debe tener un horizonte previsible. En democracia, eso se logra mediante acuerdos políticos y engranajes institucionales aceitados.

Episodios como el del 2015, cuando la presidenta saliente se niega a entregar el mando al presidente electo, atentan contra la previsibilidad. Detrás de esa irreverencia institucional por parte de la doctora Kirchner hay una falta de aceptación de las reglas democráticas. Bajo su concepción, Macri no ganó una elección sino que «usurpó» el poder. Esa negación volvió a aparecer en 2017, cuando Cambiemos volvió a ganar en la elección de medio término y alcanzó un acuerdo con los gobernadores. ¿Qué pasó? Una batalla campal en el Congreso.

Si el gobierno de Alfonsín -ya dentro del paradigma democrático que él logró imponer- hubiera contado con una voluntad de acuerdo por parte de la oposición, el plan Austral hubiera funcionado tan bien como el plan -de similar diseño e ideado por funcionarios igualmente competentes- que implementó Israel. ¿Por qué allá prosperó? Porque hubo un acuerdo entre los dos partidos mayoritarios, formularon un programa de reducción del gasto público, lo respetaron a rajatabla e idearon una forma de implementarlo conjuntamente. En Argentina no funcionó porque, sin acuerdo, no pudimos reducir el gasto.

El pasado gobernado por el peronismo no es un lugar atractivo al que volver. En primer lugar, en términos históricos, el conflicto interno cuando el peronismo está en el gobierno, es riesgoso. Eso tenemos por delante si triunfa la fórmula Fernández-Fernández: ¿qué se impone, la Comisión de la Memoria o el «nuevo orden institucional»?

Del ’83 a esta parte hemos visto presidentes peronistas de dos tipos: los que gozaban de «rating social», como Menem y Cristina Fernández de Kirchner; y los que surgieron del aparato, como Duhalde o Néstor Kirchner. Fernández no es ninguna de las dos cosas y la centralidad de la decisión política está en la candidata a vicepresidente. Cómo procesará el peronismo esa asimetría en términos de legitimidad política es un interrogante.

Por otra parte: ¿el gobierno de Macri fue creador de los problemas o no pudo resolver los problemas que crearon los otros? Recordemos que el kirchnerismo dejó el poder luego del período más extenso de gobierno del año ’30 a la fecha, habiendo gozado de mayorías en todos los ámbitos políticos y de un contexto económico global excepcionalmente favorable; sin embargo, dejó a una de cada tres personas bajo la línea de pobreza, 8% de déficit fiscal, presión tributaria récord y cuatro años de estancamiento económico.

Por eso -y a pesar de la comprensible angustia y frustración que traen los problemas económicos- la marcha del sábado pasado, con alrededor de 500.000 personas en el centro de Buenos Aires y el acompañamiento en otras ciudades, demostró que hay muchas personas en la Argentina con voluntad de mirar hacia adelante y dejar atrás las soluciones populistas, que terminan no siendo soluciones.

El radicalismo ha recorrido ya tres siglos de historia, en contextos muy distintos y con diversidad de formatos, pero tiene un rasgo de identidad que lo caracteriza y lo moviliza: la búsqueda de una sociedad con libertad e igualdad. Desde ese mandato constitutivo es que estamos comprometidos con la elección del 27 de octubre y con ese objetivo agitamos nuestras banderas radicales y argentinas el sábado pasado.

El 26 de octubre de 1983 hablé en el acto de la Avenida 9 de Julio. Tenía 27 años y me temblaban las piernas. Había un océano de gente. Otros jóvenes de aquella época se reían de nosotros, nos tildaban de blandos, ellos eran «revolucionarios», pintaban paredes con «somos la rabia» y nosotros contestábamos con «somos la vida». El tiempo nos dio la razón. La nuestra era la forma de la democracia, de lo cosmopolita, de la diversidad y la tolerancia. Marchábamos hacia la construcción de una sociedad con libertad e igualdad, una larga marcha de la UCR y de los argentinos.

*Ex ministro de Economía de Raúl Alfonsín y auditor general de la Nación.

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22 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Polarización y discursos extremos: el debate en Twitter; Por Pablo Elián Carrasco

La  conversación  en  Twitter  sobre  el  Debate: Macri y Espert las figuras, Fernández perdió la capacidad de instalar temas, Del Caño con mejor performance y Lavagna y Centurión sin un impacto considerable.

El formato del debate ha favorecido la utilización de discursos organizados por la lógica de las redes. Lejos de la discusión política seria, la limitación temporal y la imposibilidad de intercambios favoreció la utilización de un lenguaje pensado para ser convertido en memes y temas de conversación en las redes. En ese juego ​Macri y Espert fueron las figuras​.

En Twitter se produjo una profunda polarización respecto del primer debate que parece terminar de delinear un escenario electoral en el que los dos candidatos principales aumenten su caudal de votos. En Twitter ​Macri ​fue el candidato más mencionado con un 52% del total de tweets y ​Alberto Fernández fue el eje del 36,8% de las publicaciones. Esto supone una profundización de la polarización, entre los dos candidatos aumentaron un 24% del volumen de las menciones respecto del primer debate, quitándole importancia a la participación de todos los demás.

Las reglas del debate televisivo distribuían el tiempo en parte iguales entre los candidatos. En Twitter, donde esas reglas no corren, lo que generó más conversación puede explicarse a través de tres factores: la fuerte polarización entre Mauricio Macri y Alberto Fernández, la coordinación de acciones por parte de militantes de ambos bandos para instalar temas y encuadres a los temas, y la importancia de la lógica del meme y las declaraciones que construyen imágenes fuertes de manera concisa durante el debate, y que tienen un impacto instantáneo en las redes.

Espert, quien obtuvo un 2% de votos en las PASO, extremó su discurso duro en disputa directa con Gómez Centurión y generó algunos momentos de alto impacto (apelación directa a Grabois, propuesta de eliminación de la coparticipación, llamado a que Macri y Fernández se abracen, apelación a Zaffaroni) que se articulan muy bien con la lógica de funcionamiento de Twitter y que le generaron un gran volumen de conversación y menciones.

A pesar del peso de Espert en la conversación en Twitter los puntos centrales de su discurso no lograron salir de la plataforma digital ni incidir de manera considerable en la agenda pública. Por lo que el efectismo de su intervención solo puede leerse como exitosa en los términos propios de la plataforma y contrastado con la gran diferencia entre los votos obtenidos y el volumen de la conversación generado.

Gómez Centurión sin la posibilidad de hacer eje en contra del aborto legal no logró un gran impacto en la conversación y se mantuvo por debajo del 6% de las menciones. Donde estos dos candidatos sí lograron influenciar fue en los temas y ejes de campaña de Mauricio Macri.

Nicolás Del Caño mejoró notablemente su participación en el debate respecto del domingo pasado, pero cayó en la participación de la conversación en Twitter, también ​víctima de la profundización de la polarización​. En este segundo debate Del Caño focalizó sus críticas con mayor énfasis en Macri y esto generó que los usuarios vinculados a la burbuja del Frente de Todos no lo mencionan con tanta frecuencia como en el primer debate, donde un eje de la discusión fue la poca crítica de Del Caño a Macri. Además, los usuarios dentro de la burbuja de Juntos por el Cambio no reaccionaron masivamente a las expresiones de Del Caño por estar principalmente focalizados en polarizar con Alberto Fernández y en promocionar sus propios hashtags.

Alberto Fernandez durante este segundo debate perdió en Twitter la capacidad de definir la agenda vinculada a su figura. ​Entre las primeras 20 palabras asociadas a su nombre la única línea positiva se organizó en torno a #albertopresidente, mientras que en el resto se vió la repercusión de los ataques que vinieron de Macri y Espert principalmente. Allí podemos ver que las principales palabras son: Espert, Indec, Gabinete, Efedrina, Procesamientos. Si bien Alberto Fernández generó un gran volumen de conversación, los tweets que lo mencionaron positiva o negativamente giraron en torno a temas no propuestos por el candidato sino por expresiones de Macri y Espert principalmente.

 

En el siguiente gráfico vemos los emojis más utilizados en vinculación con las menciones a cada candidato. Destacan los emojis celebratorios de las expresiones de cada candidato, mostrando también que los emojis son más utilizados por aquellos que están a favor que los que quieren decir algo negativo del candidato. La presencia de la bandera y el brazo en el caso de Macri se articula con su campaña del #SíSePuede y la iconografía que viene utilizando en redes, y muestra también el grado de cohesión interna en la utilización de estos recursos que muestra el oficialismo. En el caso de Fernández los emojis aparecen más desideologizados que las expresiones del candidato, los dedos en V aparecen recién el puesto número 9. Las manitos hacia abajo y a la derecha presentes en varios habla de usuarios que eligen replicar videos o tweets en los que los candidatos de expresan directamente, sin comentar en tweets originales sino a través de retweets citados o retweets simples.


Vemos aquí las comunidades formadas en Twitter a partir de más de 700mil tweets analizados que utilizaron los nombres de los candidatos o el hashtag #DebateAr2019 y otros vinculados al debate. Podemos apreciar dos burbujas principales, una del Frente de Todos (verde) y otra de Juntos por el Cambio (Celeste), y dos burbujas secundarias con mucha mayor dispersión.

A una semana de la elección general el debate generó conversaciones que sostuvieron y profundizaron la polarización entre las principales fuerzas. La burbuja oficialista se ve más consolidada y compacta, mostrando la capacidad organizativa del oficialismo en redes y llama la atención que Espert está dentro de la burbuja de Juntos por el Cambio. Esto da cuenta de una afinidad cognitiva construida por retweets de usuarios ligados a Juntos por el Cambio hacia Espert, pero también una afinidad ideológica (por cercanía en el eje horizontal). Espert fue en este caso un tema que se potenció desde Juntos por el Cambio allí donde el candidato liberal apuntaba a Alberto Fernández. En el centro podemos ver las comunidades de seguidores de Gómez Centurión, Espert y Del Caño, de menor cantidad, menor peso y menor nivel de organización que los polos centrales.

Los dos primeros debates obligatorios en Argentina han mostrado que lejos de plantear un espacio de debate político real en el que se contrasten posiciones, de lo que se trata es de exposición televisiva de compartimentos estancos en los que cada candidato expone sin necesidad de diálogo con los demás. Esto plantea una dificultad para generar encuadres dentro de cada tema que puedan trazar un eje sobre el que se discutan políticas públicas. En cambio, cada candidato dice lo que quiere para que luego le toque el turno al siguiente y cambie radicalmente el encuadre del tema, dificultando la construcción de un relato lógico y favoreciendo el efectismo de algunas frases y la búsqueda de construir imágenes concisas y rápidas que prendan en el debate sobre el debate en Redes Sociales. En este sentido, la participación de Macri generó una serie de momentos bajo la misma lógica utilizada la semana pasada al hablar de “narcocapacitación” en referencia a los dichos de Kicillof sobre el narcomenudeo. El discurso político bajo el formato del debate televisivo tiende a formatos que buscan incidir en la agenda mediática y de las redes a partir de frases de impacto, imágenes fuertes y de rápida comprensión y gestos que puedan ser convertidos en memes. En esta lógica quienes terminaron ganando fueron Macri y Espert, y el gran perdedor ha sido Lavagna, que no supo o no quiso adaptarse a esta dinámica. Se perdió también la posibilidad de real discusión sobre las políticas públicas que van a afectar nuestra vida cotidiana.

 

Pablo Elián Carrasco es Consultor en Comunicación Política, Lic. en Comunicación, Director Pez Comunicación.

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22 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Apuntes sobre el escenario electoral. Por Lic. Jorge Daniel Giacobbe

Jorge Daniel Giacobbe

Respecto de las elecciones PASO la intención de voto no ha cambiado demasiado. Apenas han crecido un punto los primeros candidatos obtenidos del casi 6% de ciudadanos que no asistió a votar o de las terceras fuerzas. Alberto Fernández y Cristina Kirchner están cerca del 49%, mientras que Mauricio Macri y Miguel Angel Pichetto rondan el 34%. Existe al momento de la medición   (antes    del    segundo    debate   presidencial) todavía 6.5% de indecisos, voto en blanco y Ns/Nc.

Proyectando estos últimos,. Alberto Fernández asciende a 51% y Mauricio Macri a 36%. Los datos mencionados están sujetos a una variación de 2% de margen de error, y a las modificaciones que pueda sufrir el comportamiento del electorado las dos semanas previas a los comicios.

DÓNDE SE DEPOSITA LA ESPERANZA

Los cambios más significativos registrados tienen que ver con la resignificación de la figura de Alberto Fernández en los mapas mentales de una parte de la población. Desde agosto, creció casi diez puntos su imagen positiva y, más importante aún, cambió mucho la nube de palabras con que los votantes lo definen.

Antes de las primarias, la palabra más utilizada era “panqueque”, y luego del triunfo apareció “esperanza”. Creemos que se está solidificando el proceso de idealización positiva en torno a su figura. Los ciudadanos necesitan construir esperanza y depositarla en alguien, aunque pueda parecer forzado para casi la mitad de la población.

Cabe señalar que, en un proceso de idealización psicológico, lo que sucede no necesariamente está objetivamente en la persona, sino que se construye y proyecta desde la mente de quien la mira. Se dispara desde sus necesidades vitales. Cada persona ve, entonces, aquello que necesita ver. Más allá del nivel de coincidencia que pueda existir con la realidad.

Probablemente una parte de los argentinos están dando inicio a aquello que luego llamaremos “la luna de miel”. Un proceso de protección de aquel objeto donde se depositan las expectativas, al que luego le depositarán todo su desencanto, enojo y castigo en caso de no cumplir con las promesas

SOBRE PISOS Y TECHOS DEL FRENTE PARA TODOS

La experiencia de las encuestas previas a las PASO nos indica que el instrumento de medición directa de intención de voto pudo registrar menos acertadamente la angustia y el castigo latente que las preguntas indirectas debido a cierto porcentaje de vergüenza oculta (deseo de castigar a Macri con Alberto Fernández, pero con reticencias a votar a Cristina Kirchner).

La pregunta ahora es: ¿La intención de voto está verdaderamente mostrando todo el caudal de Alberto Fernández para octubre? ¿Existe otra tanda de voto vergüenza que se va a sumar sobre el filo de las elecciones? ¿Existen arrepentidos de votar a Alberto Fernández? Vamos a analizarlo mediante las preguntas indirectas.

Una de las formas de ver cuál es el aporte real de Alberto y Cristina al caudal electoral y bosquejar cuál es el piso y el techo de la fórmula, es cruzando sus imágenes personales. Existe un 35.7% de argentinos que cumple dos condiciones: tiene imagen positiva de ambos.

Luego, Cristina aporta 4.6% de gente que opina bien solo de ella, y Alberto aporta 6% que solo opina bien de él. Estos tres públicos suman 46.3%, y son el piso de la fórmula. El resto de los votos obtenidos pertenecen a ciudadanos más disgustados con Macri que entusiasmados con cualquiera de los dos. Los públicos contrarios a los Fernández (que poseen imagen negativa de ambos o negativa de uno y regular del otro), suman 45.2%, dato que por contraposición podemos suponer para establecer el 54.8% restante como techo aproximado de la alianza Frente para Todos.

Otra forma de analizarlo es por la confianza en la gestión de Macri. El 50.3% la califica con notas reprobatorias (1, 2 y 3 sobre 10), que podríamos tomar como buen indicador. Sumando a quienes califican con nota 4, entonces el llega a 54.7%.

En otras preguntas, “Que venga otro gobierno” es el deseo del 52.4% de los argentinos.

Respecto de vivir en la argentina, se siente “Muy contento y confiado” el 12.1% de los ciudadanos que, sumados a “Con alguna expectativa de mejora” (39.8%), resultan 51.9%.

FICHA TÉCNICA

Área: ARGENTINA.

Fecha de realización: 5 AL 14 DE OCTUBRE DE 2019.

Tipo de muestreo: Ajustado por cuotas de género, edad, regiones, secciones electorales de la provincia de Buenos Aires, comunas de la Ciudad de Buenos Aires.

Tamaño de la muestra: 2500 CASOS.

Margen de error: +/- 2%.

Modalidad: Cuestionario estructurado con preguntas abiertas y cerradas.

Sistema de consulta: Encuestas a dispositivos móviles y encuestas en sobre cerrado.

 

Por Lic. Jorge Daniel Giacobbe Director de Giacobbe & Asociados. @JorgeGiacobbe

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21 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Aversión a la riqueza: ¿Amor a la pobreza? Por Alberto Asseff

El camino de la prosperidad tiene una traza clara aunque nosotros recurrentemente la desconfiguremos. Sus hitos son la preeminencia de los valores intangibles, pero decisivos, el orden, el apego a la ley y las reglas, la estabilidad jurídica, la justicia independiente, la democracia como sistema de vida y no sólo régimen electoral, la vigencia del modo republicano de gobierno, las instituciones predominando sobre partidos y personas, el mérito e idoneidad relegando al acomodo, el gobierno para todos y, por supuesto y no por último, secundario, la probidad. También hay que adunar la necesidad de acuerdos de Estado acerca de un puñado de estrategias principalísimas, desde la política internacional hasta la educación pasando por cómo promover el desarrollo – mandato constitucional – y modernizar al país, removiendo modalidades e ideas que atrasan y estancan.

Referido a ese postrer asunto- el pensamiento anquilosado, setentista o, a lo sumo ochentista -, es menester un empeño nacional contracultural. Debemos ir contra la corriente inexorablemente si es que en el terreno aspiracional pretendemos eliminar esta persistentey cincuentenaria crisis. Por caso, la inflación jamás será reducida a un dígito si continuamos frívolamente indexando la economía. El gasto y todas las variables deben desindexarse. Los incrementos deben correr detrás de la inflación único modo para que esta comience a ralentizar su carrera. De lo contrario siempre nos ganará, con la perspectiva sombría que al espiralizarse nos saque una peligrosa y colapsante ventaja. Como ha acaecido varias veces.

La prosperidad es incompatible con los prejuicios antirriqueza. En la Argentina los únicos ricos que gozan del indulto de una buena parte de la sociedad son los corruptos, sobre todo los de origen político o dirigencial en general. Sobrevuela un tufillo, una aversión a la riqueza. Una suerte de odio al triunfo legítimo, el trabajado, el esforzado. En la jerga futbolística, algo así como que nos gusta ganar en tiempo suplementario, con un penal que no existió. En el imaginario de muchos argentinos esa es la victoria ‘soñada’. La otra, la laborada, la preparada, la sacrificada es como si no fuera tan deleitosa. Casi indeseable.

El rico no es visto como inversor, creador de empleo, movilizador de actividad y productor de bienes. Quizás, la imagen del rico rentista relega al genuino y próspero empresario. En cualquier encuesta, los competidores en la tabla de abajo – en el fútbol se diría la del descenso – están los empresarios a la par de los políticos, sindicalistas y jueces. Convengamos que es una (des) categorización más que preocupante, ya que pilares de cualquier sociedad exhiben una fragilidad e irrepresentatividad peligrosa.

Es irrefutable que el odio a la riqueza tiene su correlato en la bendición – al menos en teoría – de la pobreza. Si así no fuera, estaríamos ante una psicopatía colectiva: rechazamos a la riqueza y a la pobreza a la vez.

El repudio a la riqueza, ¿qué nos propone? ¿Acaso un país de pobreza generalizada? Ya estamos en un 50% de niños pobres. La perspectiva es dramática pues en una generación la pobreza podría llegar a los dos tercios de los habitantes. La psicología imperante contraria a la riqueza se frotará las manos: habrá alcanzado su finalidad.

Paradojalmente, crecen las quejas por la situación. Los movimientos piqueteros – ‘elegantemente’ llamados sociales – han anunciado una ‘luna de miel’ de cien días para con el nuevo gobierno – ¿si ganare Macri también? – y han proclamado que su lugar es la calle. Reparemos en la enormidad de esto: el lugar de los necesitados no son los futuros talleres u oficinas de servicios, sino que de antemano apuestan a proseguir desordenando la calle, uno de los modos de ahuyentar los negocios e inversiones legítimos.

Hacemos cosas, producimos hechos negativos y luego nos enojamos por sus consecuencias. Un dislate.

Una sociedad debe aspirar al triunfo, precondición para conseguirlo. Entre nosotros, el triunfo suscita recelos, inocultable envidia. Ortega y Gasset escribió – porque antes lo pensó – sobre esta maléfica peculiaridad. Somos anti triunfo – del otro, obviamente -, aunque anhelamos en fondo de nuestro ser obtenerlo. Sería un procedimiento terapéutico sincerar nuestros deseos, en lugar de ocultarlos como si nos diesen vergüenza.

Hay actitudes que son contrasentidos flagrantes. Que dejan perplejo. Queremos seguridad, pero cuando un agente del orden cumple con su deber, sistemáticamente ponemos la mira objetora sobre su proceder, olvidándonos del victimario y también de la víctima.

No viviremos mejor si nos comportamos para subsistir peor.

Repiquetea en mi mente que si no cambiamos algunas de nuestras proverbiales conductas, promoviendo un movimiento contracultural, difícilmente – aún con el más depurado programa y las más polutas intenciones – obtengamos el ansiado reencaminamiento hacia la prosperidad general.

 

*Diputado del Parlasur; candidato a legislador nacional por Juntos por el Cambio de la Provincia de Bs.As.

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21 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

`Nos declaramos niñistas´; Por la Dra. Silvia Roxana Piceda

Como fundadora y en representación de la Asociación civil Adultxs por los derechos de la infancia, colectivo de lucha contra el abuso sexual en la infancia, conformado por sobrevivientes adultos del delito de abuso y adultos protectores de niñes victimas en el presente: me declaro niñista!!!.

Ante la experiencia que acabamos de vivir en la provincia de Chubut, acompañando a un niño víctima del delito de abuso sexual en la ciudad de Puerto Pirámides y participando de la lucha colectiva de sus adultos protectores y de organizaciones de defensa de la infancia y que el pasado miércoles 2 de octubre tuviera el formidable logro de la ratificación de manera unánime del fallo condenatorio de la progenitora y padrastro abusadores (Bárbara de Cristófaro y Julián Morón, a 16 y 14 años de cárcel, por el delito de «abuso sexual agravado») quiero hacer notar el inaceptable y gravísimo papel de abierta complicidad y apoyo con los agresores juzgados y condenados que han sostenido significativos actores sociales de la provincia de Chubut como ATE Prov. del Chubut, CTA Autónoma Prov. del Chubut, la Secretaría de Igualdad de Oportunidades y Géneros de CTA A Regional Pto. Madryn, el Deto de Géneros e Igualdad de Oportunidades de la Seccional ATE Pto. Madryn, la Cátedra Libre de Sexualidad, Género y Derechos Humanos de la Un Nac de la Patagonia sede Pto Madryn y la organización Magdalenas de Pto. Madryn , junto con una no menos grave ausencia de pronunciamiento crítico alguno al respecto por parte de referentes y organizaciones gremiales y feministas a nivel regional o nacional.

Estos grupos no dudaron en apoyar activa y públicamente a dos adultos juzgados y condenados por el delito de abuso sexual, publicando comunicados donde se plantearon nefastos conceptos cargados de negación y ninguneo al sufrimiento de la víctima. Accionar que a nuestro juicio demuestra el profundo y transversal arraigo de posturas y concepciones absolutamente adultocéntricas.

Por eso, queremos volver a compartir algunos puntos básicos: las mujeres también pueden abusar sexualmente de niños, niñas y adolescentes. En nuestra experiencia de 7 años, podemos aseverar que a nuestro espacio han concurrido, concurren y consultan múltiples compañeros y compañeras sobrevivientes de abuso sexual a manos de mujeres (desde su rol de madres, madrastras, primas, abuelas, docentes, religiosas, cuidadoras).

Por lo tanto, y aún en el contexto de sociedades patriarcales y machistas, afirmar que sólo los varones son abusadores, como lo han hecho estas organizaciones, es faltar a la verdad, negando, una vez más, la real suerte de la infancia que es la de poder ser dañada por cualquier adulte sin importar el género.

Y referir que el discurso del niño víctima es un relato ficticio, es utilizar las herramientas y el marco teórico del inexistente síndrome de alienación parental, cuyo fin es invisibilizar el delito de abuso sexual contra la infancia.

Que este invento, que es una herramienta que utilizan les abusadores y que no resiste ningún análisis científico, sea utilizado por organizaciones que dicen defender los derechos humanos nos hace pensar en qué difícil y cuánto nos cuesta a les adultes reconocer los más elementales derechos humanos de infancia.

Por eso, y desde nuestras largas experiencias de dolor y de lucha nos proclamamos «niñistas». Y desde este posicionamiento ético y político es que invitamos y convocamos a un urgente diálogo y debate para repensar prácticas, ideas y discursos desde y por la infancia.

Sabemos que obligarnos a que prevalezcan los derechos humanos de infancia es un desafío absolutamente incómodo y que rompe con un paradigma central que ha sostenido y sostiene nuestros violentos y opresivos modos de relación y vinculación hasta la actualidad, pero considerar a la cría humana como el todo más importante a proteger es, a nuestro entender, la base imprescindible para lograr la construcción de un mundo mejor.

Dra. Silvia Roxana Piceda – Fundadora de la Asociación Civil Adultxs por los derechos de la infancia.

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17 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

#QueNoSeCaiganLasCausas; por el Diputado Juan Manuel López

En los procesos penales, la acusación, en principio, está a cargo de los fiscales. En ocasiones, también está presente la víctima, que es conocida en términos procesales como querella.

El fiscal, si bien tiene la obligación de investigar y, si así lo considera, acusar, muchas veces no lo hace. Esto puede obedecer a razones legítimas –considera que con los elementos de prueba colectados no puede afirmar que esa persona cometió el delito, por ejemplo-, o por razones un tanto más opacas, de las que el lector tendrá sobrados ejemplos en su memoria o en su imaginación.

En muchas de las causas donde se investigan hechos de corrupción cometidos por funcionarios públicos, el estado actúa como querellante en los procesos. La Oficina Anticorrupción, la Unidad de Información Financiera y la AFIP, por ejemplo, impulsan muchas de las causas más resonantes de los últimos tiempos.

Ahora bien, qué pasa cuando el fiscal, por una razón legítima u opaca -la que usted prefiera- no acusa. Si no hay querellante, la causa se cae. Pero si hay una víctima como querellante que considera que la causa debe seguir, acusa, y la causa sigue.

Volvamos a las causas de corrupción. El fiscal no acusa. Digamos que se hace el distraído. La Oficina Anticorrupción, que está interviniendo en el proceso, puede hacer lo mismo, y entonces la causa se cae. O puede acusar, y entonces la causa sigue.

Con los Códigos Procesales Penales actuales – federal y nacional-, el Estado puede hacerse el distraído, y sin decir nada, sólo guardando silencio, hacer caer una causa donde se investigan hechos de corrupción.

El gobierno nacional anterior brindó sobradas muestras de que no sólo tenía, y mantenía, como funcionarios, a personas investigadas por graves hechos de corrupción, sino de que además operaba sobre los fiscales para que no impulsaran las causas de corrupción o no apelaran las decisiones que ponían fin a las mismas.

Creo firmemente que en casos como los de corrupción o narcotráfico, donde el Estado ya se encuentra impulsando investigaciones penales, no puede dejar de hacerlo por una mera motivación política.

Es por ello que he presentado un proyecto de ley para que el Estado deba seguir impulsando las investigaciones, con independencia de lo que decida el fiscal. Y en tal caso, si considera que hay legítimas razones para no continuarlas, las ponga por escrito en el expediente con la firma del Ministro del área. De esta forma, garantizamos que las causas no se caigan y que, en todo caso, si hay razones para no seguir, las mismas sean públicas.

En el mismo sentido, pretendemos que el Estado tenga la obligación de apelar las decisiones que ponen fin a una causa, cuando acusó en la instrucción o en el juicio. No queremos que se repitan situaciones como la que sucedió en la investigación por enriquecimiento ilícito de los Kirchner, donde la causa se cayó porque el fiscal no apeló la decisión.

No hay ninguna duda de que este tipo de iniciativas no son del agrado de quienes pretenden, llegando al gobierno, dejar atrás todas las causas de corrupción en las que amigos, familiares, empresarios amigos, y amigos de amigos, están involucrados.

En pocos días se enfrentan un modelo republicano y un modelo autoritario. El primero, encarnado por Mauricio Macri, Elisa Carrió, y muchos ciudadanos que quieren justicia, que las causas no se caigan y convivir en paz. El segundo, el de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y tantos otros que quieren llegar al poder para ejecutar un plan de impunidad y persecución. La sociedad tiene en su voto en qué país quiere vivir.

Diputado nacional por la Coalición Cívica-ARI (Ciudad de Buenos Aires).

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17 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

De «prender la economía» a detener la obra pública; por Pamela Verasay

El senador mendocino del Partido Justicialista, Adolfo Bermejo, anunció la decisión partidaria de no votar ningún tipo de           endeudamiento hasta que el gobernador electo asuma sus funciones impidiendo de esta forma que Mendoza acceda a los creditos del BID para obras de infraestructura.

Adolfo Bermejo

La más emblemática de estas obras es la planta de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU), la provincia tiene disponibilidad para acceder a un crédito por 25 millones de dólares para ejecutarla.

Así presentada la postura de la principal fuerza opositora, surge la necesidad de encontrar la motivación de tal decisión pensando que si comprendemos sus puntos de vista tal vez podamos alcanzar algún tipo de acuerdo que beneficie a los mendocinos.

No pasa desapercibido que los argumentos expresados públicamente intentan esconder u obviar una realidad, el dinero para financiar los emprendimientos que alcanza una cifra de 48 millones de dólares está disponible hasta el día 9 de diciembre, entonces esto nos pone en una situación irreversible. Hablar de “esperar al otro gobernador” en el discurso público es como decir “vamos a dejar a Mendoza sin las obras” en privado.

Es difícil entender a una fuerza política que en campaña dice “que va prender la economía” y su primera decisión post electoral es detener la obra pública, esgrimiendo argumentos que van desde la responsabilidad para endeudarse, hasta las formas en las que se les hace llegar el pedido de endeudamiento.

Y aquí es donde la contradicción derrumba el discurso opositor, si el problema es el nivel de deuda, ese es un dato de la realidad que no se altera por el cambio institucional de gobernador; si el temor es por la naturaleza del crédito en moneda extranjera, tampoco va a cambiar, pues todas las obras de infraestructura que se solventan con créditos internacionales tienen esta característica. Si el problema es de forma, si queremos una mesa de diálogo sobre los proyectos, eso sí es salvable porque depende de nosotros, de la gobernanza de Mendoza. Recordemos que el peronismo asumió el compromiso de apoyar estos proyectos y hoy no lo está respetando.

Finalmente, si como dejan entrever, no les cae a algunos políticos pejotistas el resultado de las elecciones, eso tampoco se puede cambiar, porque el pueblo es soberano y ya se expresó en las urnas.

El disfraz de la responsabilidad para tomar esta decisión se termina cayendo cuando la oposición de espalda a la ciudadanía desconoce deliberadamente la motivación del voto. Mientras ellos propusieron “prender la economía”, desde el oficialismo le propusimos a los mendocinos la continuidad de una sucesión de buenos gobiernos para poner un punto de inflexión en el proceso de decadencia que Mendoza padeció antes que el liderazgo de Cornejo marcara, en un contexto adverso, un cambio de rumbo categórico.

La decisión opositora se hace de espaldas al resultado electoral, de espaldas a las buenas prácticas políticas que mostramos mientras se lleva adelante una transición ejemplar y ordenada conforme a la voluntad política de continuidad expresada en las urnas.

Concluyo deseando que prime la cordura y la ética de la responsabilidad para abrir el diálogo y permitir que Mendoza y que nosotros, los que acá vivimos, no nos perjudiquemos por el freno a las obras de infraestructura pública, que además están vinculadas a la mejor gestión ambiental. Les cuesta comprender, entre otras cosas, que cada gobierno no funda un nuevo Estado, que se construye paso a paso, con coherencia y consistencia, pero esto es difícil de entender cuando permanentemente le proponen a la ciudadanía soluciones mágicas.

 

Pamela Verasay
Senadora Nacional por Mendoza (UCR- Cambiemos)

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16 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Tecnoética en pos de una familia sanamente conectada. Por Mariángeles Castro Sánchez

Michel Serres

Unos pocos años han transcurrido desde que Michel Serres señaló el nacimiento de un nuevo humano. De un humano que conoce y se comunica de manera distinta a la de sus ancestros, porque ya no percibe el mundo del mismo modo. De un humano que habita otro espacio -el virtual- y que debe reinventarse a sí mismo en un escenario cruzado por profundos cambios.

Estas nuevas generaciones de humanos, de características propias y distintivas, utilizan la red como interfaz de vinculación con los otros y con su entorno. Así, niños, niñas y adolescentes integran hoy las mediaciones digitales a sus relaciones, al tiempo que los hogares modernos se convierten en entornos multipantalla, transformando múltiples aspectos de la vida de las familias.

En efecto, los medios digitales -que han llegado para quedarse, reproducirse y evolucionar- se han integrado de forma potente en el devenir cotidiano. Ahora bien, en la valoración que hacemos de esta cuestión, podemos nítidamente distinguir dos tendencias: una corriente tecnófoba, que considera que las nuevas mediaciones socavan las relaciones intrafamiliares, y una corriente tecnófila, que las celebra como la panacea del vínculo. Ambas miradas son extremas e imprecisas, y dan cuenta de una serie de mitos que es necesario desmontar para poder pisar sobre un terreno firme de discusión.

Por una parte, la visión tecnófila admite que las pantallas contribuyen notablemente a facilitar la gestión familiar. La tecnófoba, por la otra, sostiene que se han convertido en una fuente de conflictos y tensiones. En este contexto, los padres nos cuestionamos en qué medida suponemos ser un buen ejemplo para nuestros hijos y experimentamos, además, la necesidad de formarnos, de adquirir competencias para el desempeño de nuestro rol en este flamante ecosistema de medios. De saber más para educar en un uso prudente y saludable de dispositivos y pantallas.

Está claro que somos seres tecnológicos. Pero en este punto adicionamos un elemento que no puede quedar fuera del análisis: los seres humanos somos también seres éticos, que valoramos nuestras actuaciones y nos perfeccionamos en los hábitos. Para trascender, entonces, ese binarismo fobia-filia presente en las sociedades y en las familias, es conveniente adoptar un enfoque tecnoético. Esto implica una toma de conciencia de la labor educativa parental para potenciarla valiéndonos de los medios a disposición. Supone asumir una responsabilidad mediadora sobre la alfabetización digital de nuestros hijos, la formación de su identidad digital y la integración armónica de las dimensiones on y offline de sus vidas. Para ello, la generación de prácticas positivas continúa siendo un objetivo central de la parentalidad y el modelado de los padres sigue teniendo un efecto primario potente en los procesos de subjetivación de los niños.

Tecnoéticos para generar criterios de actuación basados en la reflexión y el discernimiento sobre los efectos de nuestros actos, nuestras motivaciones y sus consecuencias en los otros y en nosotros mismos, on y offline. Tecnoéticos y tecnovirtuosos; esto es: promotores de experiencias favorables para una vivencia sana, plena y feliz de las tecnologías digitales en nuestras vidas.

Sin perder de vista la realidad como punto de anclaje que encabalga ambos espacios: el físico y el virtual. Realidad que nos habla de la persistencia de la vida en familia y de la vigencia de la función educativa parental, aún frente a las intensas transformaciones culturales que la humanidad experimenta y más allá de las mediaciones que predominen.

Mariángeles Castro Sánchez es Directora de la Licenciatura en Orientación Familiar de la Universidad Austral

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15 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Día Mundial de la Alimentación: una alimentación sana, para un mundo hambre cero. Por Francisco Yofre

En un contexto en el cual el hambre ha sido tema de discusión en los últimos meses, no hay que olvidarse que en la Argentina hay un 41,1% de chicos y adolescentes de entre 5 y 17 años que padecen sobrepeso y obesidad, y que el 67,9% de los adultos padecen prevalencia de exceso de peso. Estos datos, obtenidos de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición que fueron presentados en septiembre de 2019, indican que en el país hay una dieta poco saludable y que la malnutrición es un problema que hay que abordar en lo inmediato.

Como todos los años, el 16 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Alimentación con el fin de concientizar el problema del hambre y la importancia de alcanzar la seguridad alimentaria para todos. Si bien el hambre y su erradicación debe ser la prioridad, la malnutrición también debe de ser tenida en cuenta.

Este año el lema utilizado para el Día Mundial de la Alimentación es «Una alimentación sana, para un mundo hambre cero». El motivo es la elevada tasa de malnutrición que hay a nivel mundial: el hambre afecta hoy a más de 820 millones de personas. La malnutrición, con su doble cara de hambre y sobrepeso u obesidad, llega a casi 2000 millones que carecen de acceso a alimentos inocuos, nutritivos y suficientes.

En la región de América Latina y el Caribe, la prevalencia de sobrepeso está aumentando en todos los grupos de edad, especialmente en adultos y en niños en edad escolar. Es por ello por lo que el sobrepeso y la obesidad ha sido priorizada por varios países de la región en los últimos años. El foco de la cuestión está en cuidar los espacios y contextos en los que se adquieren y consumen alimentos. Las características que toman estos son fundamentales para explicar todas las formas de malnutrición.

Algunos países de América Latina y el Caribe innovaron en materia normativa y hoy es reconocida como una de las regiones más avanzadas por sus iniciativas de esta índole. Entre las diferentes áreas para trabajar se pueden mencionar los programas de alimentación escolar, como es en Chile y México; políticas fiscales para promover una alimentación adecuada, aplicando impuestos a bebidas azucaradas como en Brasil, Perú, México y Chile; regulación de la publicidad, siendo Brasil y Chile ejemplo de ellos; el etiquetado nutricional y el etiquetado frontal, como Chile, entre otros.

Los consumidores, para poder tomar opciones bajo su total responsabilidad, tienen el derecho de saber qué es lo que comen. Hoy, por distintas razones, la sociedad adquiere mas productos procesados o ultraprocesados, y algunos de ellos presentan altas proporciones de sal, grasas y azúcar, que, en un consumo elevado, son perjudiciales para la salud. Es por ello por lo que desde la FAO apoyamos las políticas y marcos regulatorios que no sólo ayuden a su mejor educación nutricional, sino también les proteja de ambientes obesogénicos o publicidad engañosa que implique el consumo de alimentos poco nutritivos.

En Argentina el problema va en aumento y es necesario avanzar con políticas, programas y marcos regulatorios que permitan iniciar un camino similar al de los demás países de la región que hoy son un ejemplo. Para tener presente, según la Segunda Encuesta de Nutrición en Argentina, solamente un tercio de la población lee las etiquetas nutricionales y solo la mitad de ellas comprende la información, lo cual implica que menos del 15% de la población entiende lo que lee.

La Ley de Emergencia Alimentaria recientemente aprobada es importante, pero no suficiente para atender todas las problemáticas relacionadas con la seguridad alimentaria.

Francisco Yofre es Oficial de Programas de FAO Argentina.

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15 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Un país sin cultura de diálogo. Por Juan Pablo Menchón

El 13 de octubre, Argentina vivió el primer debate presidencial obligatorio de su breve histórica democrática. A todas luces fue un episodio gris, que probablemente solo sobreviva en nuestra memoria colectiva por la relevancia institucional de haber generado una nueva plataforma de difusión que va más allá de las campañas de marketing formal y los memes que inundan las redes.

Desde casi todo punto de vista, fue significativamente menos dinámico que aquel que sucedió en el 2015, cuando aún no existía una ley y los organizadores de Argentina Debate pudieron asignar un rol activo a los periodistas que oficiaban de moderadores. Podríamos decir que en el caso de este encuentro se hubiesen grabado a cada candidato por separado para luego editar un debate completo, casi ninguno de nosotros hubiese notado la diferencia.

Irónicamente, fue la misma ley creada para institucionalizar el dialogo y la promoción de propuestas la principal responsable de establecer las restricciones y obstáculos que impidieron que este intercambio suceda. Esto se debe fundamentalmente a que tanto sus creadores como sus promotores buscaron un modelo que pudiera deslizarse por el poder legislativo sin ofender ni asustar a nadie. El precio de esta tibieza está a la vista.

Por supuesto que hubo elementos destacables. El respeto del público ante las declaraciones de propios y ajenos, la asistencia perfecta de todos los candidatos, la mínima cantidad de chicanas que frecuentemente suceden en estos ámbitos y la preparación de varios de los candidatos evidencian que hay una plataforma desde la cual se puede construir hacia arriba. Cabe destacar también que este encuentro contó por primera vez con la presencia de un presidente en ejercicio, cosa que no ocurrió en del debate anterior.

En ese sentido, el saldo del evento fue positivo, aunque sea solo por el hecho de haber generado un espacio de encuentro entre candidatos. Sin embargo, un diagnóstico más profundo del evento indica que Argentina es un país sin cultura de debate y sin cultura de dialogo.

Este déficit se hace evidente en todas las esferas del poder. Hoy celebramos que los candidatos al poder ejecutivo nacional se hagan presentes de manera conjunta en un escenario mientras que aquellos que se postulan a la gobernación de las provincias y municipios, en la gran mayoría de los casos, pueden esquivar esta responsabilidad cívica, gozando de la asimetría que dan los abultados fondos de campaña y los aparatos de comunicación institucional de los gobiernos locales para llegar al electorado empleando hasta el dinero de las arcas públicas.

Parecería ser que la casta política aun no cree que el debate público sea una cuestión relevante para el electorado, el cual, para hacer un mea culpa, tampoco se ha manifestado masivamente reclamando que este suceda. En se sentido es un estadio similar al del huevo y la gallina, en el cual no sabemos si no existe porque no se demanda o no se demanda porque no se sabe que puede existir.

Tal vez el tiempo demuestre que la única vía para que el debate entre candidatos comience entrar dentro de la normalidad de una campaña sea por medio de imposiciones legales que obliguen a aquellos candidatos que se benefician con el silencio a hacerse presentes ante sus electores.

Desde una perspectiva optimista, podemos contemplar la posibilidad de que este primer experimento de debate presidencial sea el puntapié inicial para que otros niveles de gobierno tomen el ejemplo y comiencen a reproducirlo en una especie de derrame de valores. Pero aún estamos muy lejos de que esta excepción se transforme en una regla.

 Juan Pablo Menchón es Politólogo. Integrante de la Fundación para la Investigación y Debate de la Argentina Contemporánea (FIDAC).

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15 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

La crisis y el aborto legal en el centro de las preocupaciones de las mujeres

Por Vanina Biasi (*)

Del 12 al 14 de octubre se realizará el 34 Encuentro de Mujeres y disidencias, este año, en la Ciudad de La Plata. Se prevé que será el de mayor concurrencia de la historia.

La lucha por los derechos de las mujeres ha puesto en el centro de las responsabilidades al Estado. El movimiento de mujeres argentino y este Encuentro deben sentir el orgullo de ser la inspiración de las compañeras mexicanas, que a fuerza de movilizaciones con pañuelos verdes obtuvieron la legalización del aborto en el Estado de Oaxaca, y debe asumir el desafío de denunciar a los Estados, como el de Ecuador, que se han negado a despenalizar el aborto en caso de violación, dando la espalda a las ecuatorianas que luchan embanderadas en el pañuelo verde. La pelea por romper la relación entre Iglesia y Estado en toda América Latina resulta urgente.

Este evento, masivo y de impacto internacional, se desarrolla en medio de una profunda crisis económica y social y a solamente dos semanas de las elecciones presidenciales. En Argentina, el gobierno de Mauricio Macri, como los anteriores, se mostró incapaz de hacer retroceder los índices de violencia, la discriminación jurídica, la desigualdad salarial. Discriminación que se muestra de forma cruda en la preponderancia femenina entre las filas de la población más pobre. Los anuncios de campaña de las fuerzas mayoritarias, Alberto Fernández y Mauricio Macri, llevan la marca de estos fracasos, asociados a la orientación social de gobiernos que no buscan terminar con la precarización laboral sino que la profundizaron o que tejen acuerdos con Iglesias que luego exigirán desoír el grito de la Ola Verde.

Uno de los ejes de este Encuentro será proclamar que nuestra demanda de aborto legal no se devalúa. Las expresiones públicas de monseñor Tucho Fernández en el diario La Nación, (acusado de proteger al confesor de Julio Cesar Grassi, el cura Lorenzo, también él abusador), aunque se dirigen a un debate interno del clero, no dejan de ser palabras dichas en boca de alguien que no posee autoridad sobre las mujeres y nuestra causa.

Monseñor Fernández, que está inscripto en el campo de las peores atrocidades que se puedan cometer encabezó la cruzada contra el aborto legal desde la Iglesia Católica bajo el lema de que «las pobres no abortan», cuando no sólo lo hacen sino que quedan mutiladas y mueren en el intento. En el Encuentro participarán grandes delegaciones de mujeres piqueteras y mujeres que participan en comisiones de familiares de obreros de fábricas en lucha, (que abortan en la clandestinidad) que llevarán al encuentro la lucha contra el ajuste, los planes del FMI y los reclamos de prohibición de los despidos, aumentos salarial, apertura de las inscripciones a los programas sociales y aumento.

Debatiremos también la despenalización que propone Alberto Fernández, que no termina con la clandestinidad y no elimina ni ataca los artículos del Código Penal por los cuales se detiene a las mujeres, como a Belén en Tucumán o a Patricia en la Provincia de Buenos Aires, perseguidas bajo el imperio del artículo referido al «homicidio agravado por el vínculo», que no se propone derogar.

También la violencia contra la mujer exige resoluciones inmediatas. Vamos a este Encuentro a buscarlas en un diálogo común. Para impulsar esas soluciones creemos que es necesario dejar que las mujeres que luchan por sus derechos fijen la orientación y sus políticas mediante la elección de un Consejo Autónomo de Mujeres a nivel nacional y a niveles provinciales, financiado por el Estado y cuyas resoluciones deben ser vinculantes.

Las mujeres que integramos el #FITUnidad estaremos allí impulsando no sólo el debate sino la acción a través de la decisión democrática y soberana de las mujeres que concurrimos al Encuentro, con la autoridad de ser la única lista 100% verde y 100% defensoras de las y los trabajadores.

Todas las mujeres que puedan deben concurrir a este maravilloso evento masivo de las protagonistas de la historia argentina de los últimos cuatro años. ¡Adelante!

(*) Candidata a Diputada Nacional por el FIT por la Ciudad de Buenos Aires. Dirigente del Plenario de Trabajadoras.

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15 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

12 de octubre » Día de la Diversidad Cultural»: no más día de la raza , por Fernando Pepe


El 12 de Octubre de 1492, Cristóbal Colón y los 85 hombres de su tripulación la cual incluía presos que lograban su libertad a cambio de realizar ese viaje, a bordo de las dos carabelas la Pinta, la Niña y la nao Santa María, llegaron a las Bahamas, recorriendo luego Cuba y Haití. En Haití naufragó la Santa María y se construyó con sus restos el fuerte Natividad, el 25 de diciembre, constituyéndose así en el primer asentamiento español en nuestro continente.

Colón que había escrito, en su diario, ya en las dos primeras semanas de navegación la palabra oro 75 veces, esclavizó a los pueblos originarios de Haití y ordenó que le cortaran la mano a todo aquel que no le trajese oro, inaugurando de esta manera la expoliación de riquezas para su exportación.

De regreso a España, luego de su segundo viaje en 1493, el Almirante llevó consigo a 500 miembros de los pueblos originarios encadenados en las bodegas de sus navíos, siendo estos los primeros esclavos en cruzar el Atlántico. Sólo 200 llegaron vivos a Europa, para ser expuestos en la corte ante los reyes, el resto murió en el viaje. Bartolomé Colón, hermano de Cristóbal, quedó al mando del fuerte Natividad y atacó a la comunidad del cacique «Canoabo», hasta entonces pacifico colaborador de los colonizadores. Es «Canoabo», obligado por este ataque, el primer cacique que luchó de forma organizada contra los conquistadores, incendiando el fuerte Natividad y ajusticiando a la mayoría de sus ocupantes. Las comunidades resistieron dos años hasta que fueron finalmente exterminadas. Pero el ejemplo no sería en vano y 500 años de luchas de resistencia comenzaron.

En menos de 10 años fueron masacradas más de 300.000 personas. Ante la reducción de las poblaciones originarias de las islas ocupadas por los europeos, estos comenzaron el tráfico de esclavos desde África, que continuó a lo largo de cuatro siglos. Más de 30.000.000 de africanos llegaron a nuestro continente y se calcula que otros tantos murieron en el viaje, de hambre, frío y de enfermedades infectocontagiosas.

Luego lo siguieron los Cortes, los Pizarro, los Alvarado, crueles conquistadores que perpetraron el mayor genocidio de la historia humana con más de 70.000.000 millones de muertos en los primeros 100 años.

La antropología nos enseña que junto a la conquista se instaura un nuevo concepto: la raza, con el fin de justificar el genocidio, la expoliación de los recursos naturales y la esclavitud de los pueblos no europeos.

En el año del bicentenario, los pueblos originarios, los afro descendientes y migrantes logramos desembarazarnos de tal concepto, como festejo del 12 de octubre, pero aun nos queda muchísimo camino para que los prejuicios nuestros de cada día sean erradicados de manera definitiva. La antropología puede ser una guía, pero el Estado debe ser el faro que ilumine, con políticas públicas acordes, el porvenir de nuestro pueblo, en unión y libertad, así el Día del Respeto a la Diversidad Cultural será un día de festejo y ya no de resistencia.

(*) Antropólogo. Presidente del Colectivo GUIAS (Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social).

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11 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

El legado de los Juegos Olímpicos de la Juventud ¿Cuánto salieron?

PRESENTACIÓN
A un año de realizados los Juegos Olímpicos de la Juventud, todavía no es posible hacer un balance acabado de los mismos, entre otras cosas por la falta de información pública. La gestión de Larreta había presentado a los juegos como un hito refundacional de la Ciudad y el legado perenne de su gestión.

Las controversias en torno a los Juegos son tantas, y ha dejado tantos puntos opacos que no es posible abordar el tema en un único informe, por ello a lo largo de las próximas semanas se abordará el tema en sucesivas presentaciones. En este trabajo tratamos de dilucidar una cuestión elemental que, sin embargo, continúa siendo ignorada: ¿Cuál fue el costo de organizar los juegos para la Ciudad?

¿CUÁNTO SE IBA A GASTAR EN LA ORGANIZACIÓN DE LOS JUEGOS?
Con la promesa de gastar unos 100 millones de dólares, y otros 100 en la Villa Olímpica, en 2013 se dio el anuncio de la designación de la Sede como un buen augurio para la Ciudad. Según lo informado, el gobierno porteño sólo aportaría U$S 69 millones mientras que el resto serian aportes del COI, sponsors y venta de entradas[1].

La presentación de Buenos Aires como sede de los JJOO de la Juventud se anunció en 2011, al final del primer mandato de Macri al frente de la Ciudad y se formalizó en 2012, durante el segundo gobierno de Macri, siendo seleccionada finalmente en 2013.

En las publicaciones oficiales no se desarrolla, ni siquiera de forma estimativa, un presupuesto de cuánto iba a salir el evento. Cuestión que, claro está, no dista de ser menor. Sin embargo, la cifra de 100 millones se reitera con enorme coincidencia en las informaciones periodísticas de distintas épocas, de acuerdo a los datos brindados por el Ejecutivo a los diferentes medios de comunicación.

Cabe destacar que uno de los elementos ponderados por el Comité Olímpico Internacional – COI – para la designación de la sede fue el monto destinado a la organización. De hecho, el bajo costo fue uno de los criterios considerados en la selección de Buenos Aires por encima de otros competidores.

En la propuesta efectuada por Buenos Aires al COI se hablaba de cerca de 105 millones de dólares para la organización y otros 126 millones para obras de infraestructura permanente, mayormente para la Villa Olímpica.

Aquella propuesta incluía realizar actividades en los estadio de River y Boca, en el CENARD y en la zona norte ribereña de la Ciudad, muchas de las cuales fueron mudadas al sur. Por lo tanto, poco y nada de la propuesta original enviada al COI –ni presupuestaria ni de sedes- fue realmente cumplida a la hora de poner en marcha los Juegos en 2018.

¿CUÁNTO SE GASTÓ EN LOS JUEGOS?
Esta pregunta elemental no tiene respuesta clara, lo que da cuenta de la falta de transparencia que rodeó a su organización. Si bien el GCBA abrió un sitio web en el que se publica el “legado” de los juegos Olímpicos, no es sencillo de cuantificar el total gastado en los mismos.

En efecto, el portal autónomo https://legadoolimpico.buenosaires.gob.ar/ parece estar más enfocado a la publicidad del evento que a brindar datos concretos de la organización, los costos y la inversión realizada. En esta web se informa que se gastaron unos $2.400 millones, sin embargo ese dato es incompleto e insuficiente. En primer lugar, porque la información no detalla datos fundamentales, por ejemplo no se cuenta con la fecha de adjudicación y pago, ni se nomina en dólares las diferentes contrataciones, por lo tanto no es posible saber en moneda constante cuál fue el monto total de los gastos para realizar los Juegos Olímpicos de la Juventud. Además, no se referencian los expedientes que representan dichos montos, siendo imposible efectuar un mínimo control sobre dicha información.

Finalmente, quizás lo más importante es que de la información oficial se advierte que se trata de un listado incompleto, en el que no se incluyen las contrataciones de importantes obras, con montos significativos.

PERO ENTONCES… ¿CUÁNTO SE GASTÓ EN LOS JUEGOS?
La respuesta más precisa es que, a un año de su realización, la ciudadanía no sabe cuánto salieron los Juegos Olímpicos de la Juventud, lo que constituye en sí mismo una falencia seria del GCBA, mucho más si se considera que estimaciones privadas dan cuentan de que se podrían haber gastado entre 300 y 1000 millones de dólares varias veces más de lo comprometido por el GCBA.

Por otra parte, vale destacar que desde que el GCBA realizó la presentación hasta que se hicieron los Juegos el tipo de cambio sufrió varias devaluaciones (no solo nominales, sino también en términos reales). Toda vez que el gasto principal es en infraestructura, con una incidencia relativamente alta de mano de obra y otros costos pesificados, las referidas devaluaciones deberían haber reducido el costo en dólares de los Juegos respecto a lo previsto originalmente, cosa que no sucedió.

Más allá de esta evidente política de poner los gastos de manera difusa, para analizar, afortunadamente, hay varios trabajos que buscan hacer lo que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no quiso, esto es, centralizar, unificar y cuantificar el costo de dicho evento internacional.

La investigación más profunda respecto al tema fue efectuada por el periodista Ernesto Rodríguez para el sitio ephectosport.com.ar, quien calculó un gasto superior a los 1.000 millones de dólares. Es decir, 10 veces más de lo previsto y comprometido originariamente, y casi cuatro veces y media más (siempre en dólares) que lo presentado ante el Comité.

¿Cómo calcula el autor del informe el gasto? En sus nueve informes, el periodista cuenta las dificultades para obtener la información, ya que no todos los gastos los efectuó la Unidad Especial creada a tal efecto, sino que fueron hechos por otras dependencias, dificultando contar con un precio real y final de lo gastado. No obstante, una minuciosa búsqueda e investigación permitieron elevar considerablemente el número originariamente previsto.

Vale destacar que en el informe se incluye como gasto la devolución del crédito de la Corporación Andina de Fomento (CAF) para viviendas en la Villa Olímpica, por U$D 160 millones, a lo que deben adicionarse los intereses del préstamo, con lo cual el monto asciende (con sus intereses) a 235 millones de dólares.

Técnicamente no consideramos correcto incluir dicho concepto dentro del gasto ya que se trata de la devolución de un crédito otorgado, con lo cual restando dicho rubro el gasto en que habría incurrido la Ciudad para dicha obra ascendería a casi U$D 790 millones.

Según este trabajo periodístico el gasto que insumió la Villa Olímpica y las demás construcciones vinculadas en la Comuna 8 fue de U$D 292 millones, los escenarios deportivos en el Parque Olímpico de Villa Soldati, además de las instalaciones temporarias que demandaron unos U$D 217 millones. Los gastos operativos durante la competencia habrían totalizado U$D 214 millones. Además se gastaron U$D 57 millones en acciones culturales y de publicidad y otros U$D 9 millones en insumos deportivos.

En uno de esos esos informes, denominado “Los dueños del Oro”, se ofrece un listado de las 60 obras y contrataciones más onerosas, las que totalizan (excluyendo al rubro correspondiente a la CAF) unos 540 millones de dólares, de los cuales solamente los primeros 10 concentran unos U$D 330 millones.

En definitiva, todas las informaciones periodísticas dan cuenta del elevado costo total de los Juegos y la falta de precisiones oficiales no hacen más que rodear a los JJOO de la Juventud de un manto de sospecha que el gobierno porteño solo agudizó con su accionar.

Por Proyectar Ciudad

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11 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Cordera y una reflexión sobre la ley Micaela por Mabel Bianco

 

En recientes declaraciones en una entrevista radial, Gustavo Cordera insistió en que sus dichos “fueron sacados de contexto” y que fue un “malentendido”, que la reacción que provocaron sus declaraciones fue “exagerada, muy exagerada”. A tres años del episodio, Cordera parece no haber cambiado su posición.

Recordemos que el músico fue imputado por apología del delito porque en agosto de 2016, en una charla con un grupo de alumnos de un Curso de TEA (Taller Escuela de Periodismo) que lo entrevistaban, dijo: «Hay mujeres que necesitan que las violen para tener sexo». Esto provocó la reacción inmediata de un alumno que reaccionó frente a esta expresión, desencadenándose un fuerte rechazo dentro de Tea y en la sociedad.

Fue a juicio y en marzo de este año, por pedido de la defensa, y a pesar de que el Instituto Nacional Anti Discriminación (INADI), como querellante, se opuso y el Consejo Nacional de la Mujer planteó grandes reparos, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nro 7 le aplicó una probation, por la cual se le exige asistir a un taller sobre género. Y además, dar conciertos gratuitos.

Frente a esta decisión del Juzgado, Cordera propuso dictar ese taller, lo que le fue negado por la Justicia, ya que él debía asistir en calidad de alumno. Todavía no asistió a ningún curso, tampoco dio los recitales gratuitos.

Por el contrario, insiste en desconocer la gravedad de sus dichos y considera que son exageraciones y malentendidos. Esto nos debe hacer reflexionar que frente a estos casos no es la probation la medida más adecuada y que esto solo lleva a mantener la impunidad, no sólo en el caso de este músico, sino en muchos más, y la percepción de que estas cosas no son agresiones, sino meras exageraciones.

Es por eso que llamamos la atención sobre lo que ocurre con un “famoso” y que se constituye en un modelo para muchos varones jóvenes y adolescentes, y también para los adultos. La naturalización de la violencia contra mujeres y niñas se refuerza con estos juicios en los cuales se mantiene la impunidad y se cierra el círculo que retroalimenta la persistencia de todas las formas de violencia contra mujeres y niñas, solo por ser mujeres.

Por eso la ley Micaela, sancionada el año pasado, y que exige la capacitación sobre perspectiva de género a todos los funcionarios públicos en todos los estamentos del Estado, es fundamental.

Pero aclaremos que si esta no se hace desde el planteo de casos que grafiquen las actividades típicas del área en que se desempeñan y puedan revisar sus propias conductas, no será efectiva.

Además, debe tener continuidad, para permitir una vez concluida la primera etapa de la capacitación, que revisen cómo resolvieron las situaciones, a fin de profundizar y afianzar la incorporación de la perspectiva de género. Este es el desafío que nos plantea la aplicación de esta ley y que debemos responder para acabar con la violencia de género.

(*) Titular de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM).

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10 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Ecuador: Correa vuelve; por Gabriel Fernández

«Son momentos extremadamente difíciles. Voy a tomar el avión de París a Bogotá, y voy hacia Guayaquil. Somos la inmensa mayoría. Voy para preparar la séptima convención de la Alianza PAIS. Los traidores, empezando por Lenin Moreno, quieren oponerse a la Alianza PAIS. Pero sabemos que la militancia, la inmensa mayoría, está con nosotros. Ellos tienen el poder, lo usan sin escrúpulos, compran, presionan. Amenazan».

Esos conceptos, entre otros, fueron lanzados a través de un video difundido hoy en las redes sociales por el ex presidente del Ecuador Rafael Correa. Se viralizó con celeridad y empalma directamente con un presente interno convulsionado. A tal punto que la sede del gobierno fue trasladada debido a las gigantescas movilizaciones que han llenado las calles de la Capital. De ese modo, comenzó lo que bien puede ser titulado «Correa Vuelve».

El presidente Lenín Moreno anunció en cadena nacional el traslado de la sede del Gobierno de Quito a Guayaquil ante la llegada a la capital de miles de indígenas y campesinos que avanzan por las principales carreteras de la sierra andina para rechazar el plan económico oficial. El clima opositor de los cinco días recientes se intensificó en las últimas horas; mientras se reunían para cubrir una conferencia de prensa del mandatario los periodistas fueron desalojados de la sede presidencial.

La rueda de prensa resultó cancelada. El anuncio del traslado presidencial tuvo una simbólica escenografía con Moreno escoltado por su vicepresidente, su ministro de Defensa y toda la cúpula militar. El Ejecutivo de Ecuador defendió en su comparecencia la necesidad del ajuste económico y retomó el absurdo argumento «argentino»: culpó al ex presidente Rafael Correa y a sus aliados de agitar a las masas sociales que, según el presidente, actúan financiadas “con el dinero que se robaron”.

El mandatario ecuatoriano dejó a media tarde el palacio de Carondelet. A la misma hora comenzaban a llegar por el sur de la capital los primeros manifestantes a pie, tras una jornada de movilizaciones con bloqueos de carreteras, enfrentamientos entre policías, y movilizaciones en todo el territorio. La segunda ciudad más importante del país, Guayaquil, tomó medidas de prevención y cerró al tránsito “por motivos de seguridad”. El Gobierno de Ecuador anunció la suspensión de clases este martes.

El Ministerio de Energía suspendió la operación en tres campos petroleros de la zona amazónica “debido a la toma de las instalaciones por grupos de personas ajenas a la operación»; lo indicó mediante un comunicado. Aunque no hay personal petrolero retenido, la cartera de Estado solicitó «al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas que se incremente la protección en las instalaciones para salvaguardar los recursos del Estado ecuatoriano». Los militares, por su lado, auxiliaron a 50 de sus integrantes que llevaban retenidos desde el sábado. Fueron liberados en términos amistosos por los indígenas que les interceptaron.

Tras el paro de transportistas del viernes, las organizaciones sociales y la Confederación de Indígenas tomaron la posta de la convocatoria y elevaron el tono. El Ejecutivo respondió a las multitudinarias concentraciones con el despliegue de vehículos antimotines, policía montada y gases lacrimógenos. Sin embargo, y de ahí los contrastes entre uniformados, muchos de los convocados para combatir los actos populares, se han sumado a ellos. Este miércoles 9 de Octubre arranca un paro general de imprevisibles consecuencias.

Entre las medidas oficiales más recientes se cuentan una reforma laboral antiobrera, la caída de aranceles protectores de la industria local, la eliminación de subsidios e incentivos a los productores agropecuarios, el alza de los combustibles y la salida de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP). Frente a semejantes determinaciones, una zona mayoritaria de la población expresa su repudio, a modo de autodefensa. Las movilizaciones van por la renuncia de Lenin Moreno.

LENIN MORENO, COMO LUCIO GUTIÉRREZ

A diferencia de otros procesos liberales y anti industriales de nuestro continente, el problema que afronta Lenin Moreno en Ecuador es que arribó a la presidencia con la promesa de continuar la acción nacional popular generada por Rafael Correa. En ese punto se asemeja más a Carlos Menem que a Mauricio Macri o Jair Bolsonaro. El actual presidente de la conmocionada república tomó empuje en base al éxito de la gestión previa y se comprometió a continuarla.

El giro fue evidente. Además, con el estilo radicalizado de los conversos persiguió y combatió a quienes le ayudaron a llegar al gobierno ecuatoriano. Como muestras claras de esa combinación de culpa y mezquindad, dos factores: el intento de encarcelar a Correa y la erradicación de la estatua de Néstor Kirchner en la sede de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Sin embargo, las protestas presentes se refieren, con intensidad, a la política económica aplicada.

Si bien el andar desde su asunción en 2017 fomentó la desaceleración económica y el enfriamiento del mercado interno, las decisiones adoptadas en el último mes resultaron decisivas para enervar el carácter popular. Una reforma laboral antiobrera, la caída de aranceles protectores de la industria local, la eliminación de subsidios e incentivos a los productores agropecuarios, el alza de los combustibles y ¡la salida de la Organización de Países Productores de Petróleo! (OPEP) confluyeron para gestar un clima de “Hasta aquí llegamos”.

El retiro de la OPEP es una marca del exceso; en verdad, se trata de una entidad multifacética, a la cual concurren productores de las más diversas orientaciones que sólo coinciden en el resguardo de precios y reservas. En una de las argumentaciones menos sólidas en la historia de las naciones propietarias de materias primas, el gobierno ecuatoriano indicó que la salida tiene por objetivo la “sostenibilidad fiscal” y el alineamiento del sector “con el plan del gobierno nacional de reducción de gasto público y generación de nuevos ingresos».

La combinación de medidas recesivas originó, como en la Argentina, un desfinanciamiento del Estado que llevó a entablar renovados vínculos con el Fondo Monetario Internacional. La entidad crediticia exigió más ajustes y Lenin Moreno los dispuso. Pero la falta de legitimidad para su aplicación está barriendo con esos anhelos y una buena parte de la población ha puesto al gobierno contra las cuerdas. En una sucesión de luchas que se relanzan de modo persistente, se registró un paro de transportes, una gigantesca movilización campesina e indígena, manifestaciones en todos los distritos y una convocatoria a paro general para este miércoles 9 de Octubre.

Pocas horas atrás, en medio de la hecatombe el ex presidente Rafael Correa señaló que la solución pasa por una nueva convocatoria a elecciones que permita, sin restricciones, la decisión popular sobre qué tipo de gobierno desea promover. Quien fuera uno de los lanzadores del Unasur lo explicó con claridad: “Es una situación muy parecida a la que se vive en la Argentina. Vienen entreguistas y destruyen lo que con tanto esfuerzo se ha construido”, dijo. Pero destacó una diferencia: “los argentinos sabían que votaban a la derecha con Macri” y Moreno “es un traidor”.

Si rastreamos en la historia reciente de la nación ecuatoriana, veremos que existe un hilván que permite atisbar el sentido del comportamiento social ante las dificultades. En el 2002 Lucio Edwin Gutiérrez fue ungido representante de la vasta coalición de trabajadores blancos, campesinos, indios y militares que exigió una transformación de fondo. Cuando defeccionó, en 2005, fue derribado por esa misma fuerza que, en vez de disolverse faccionalmente se fortaleció, dejó de lado a Gutiérrez y escogió a Correa para persistir con sus banderas.

De su gran gestión, a Correa sólo se le puede recriminar equivocaciones en la selección de colaboradores. Esta falencia, que lo emparenta con el camino argentino, se evidenció en la designación como vicepresidente y luego candidato a titular del Poder Ejecutivo, de Lenin Moreno. De hecho el líder popular fue el principal activo de la campaña que derivó en la actual presidencia. Y, como se sabe en materia política, el concepto de “traidor” hace agua por varios lados: denota la estrechez moral del desertor pero también la falta de perspicacia de quien lo ha entronizado.

Por estas horas Ecuador es un maelstrom. Escuelas sin clases, carreteras cortadas, marchas hacia Quito, actos en las zonas serranas; como contracara, estado de excepción, represión, persecuciones y un hipócrita llamado oficial al “diálogo”. El centro histórico de la capital está militarizado, se registran 477 detenidos a nivel nacional y encima, frente a estos desajustes, el FMI duda sobre si seguir asistiendo al país desmadrado. Es probable que con el paro general del 9, que se prevé extenso y sin horizonte de cierre, la idea promovida por Correa tenga plasmación en los meses venideros.

Es visible que el 2020 será distinto para América latina. Ahí se entienden los apurones para hostigar gobiernos constitucionales y populares. Colombia, aliado de la OTAN y del sector financiero belicista de los Estados Unidos, se las verá en figurillas para incidir en toda la región. El panorama sureño será distinto, con una Argentina reconfigurada –y todo lo que ello implica por peso específico-, con un Brasil que refrendará su perfil industrial y con una Bolivia operando como faro. Entre otros datos vinculados a la Multipolaridad.

De todas las experiencias surgen enseñanzas. Vale en este caso realzar la del pueblo ecuatoriano: si los dirigentes defeccionan, la coalición social se mantiene. Un mensaje relevante.

 

Gabriel Fernández – Area Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal

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8 octubre, 2019|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en Ecuador: Correa vuelve; por Gabriel Fernández

Las vacunas y algunas consideraciones sobre la ciencia; por Antonio Las Heras

De un tiempo a esta parte se advierte, por sobre todo en las redes sociales, una continuidad de acciones tendientes a poner en duda – o, directamente, descalificar – asuntos que han sido validados por la Ciencia. Tal vez el más notorio es la repentina aparición, en Occidente, de agrupaciones afirmando – sin prueba alguna – que las vacunas provocan daños a las personas en lugar de evitarles enfermedades. Sería absurdo intentar demostrarles hechos tales como que la poliomielitis fue erradicada por el uso masivo de la vacuna correspondiente. ¡Y tantas otras evidencias concretas, irrefutables, que hay!
No obstante, la prédica de los antivacunas encuentra eco. Hay quienes les hacen caso. Los resultados son, como era de esperarse, un aumento notorio de padecimientos que estaban, casi, extinguidos. Pongamos el ejemplo del sarampión. Sólo el pasado 4 de octubre fueron informados seis casos ocurridos en el Gran Buenos Aires. Una madre contagió a sus cinco hijos (de entre 5 y 19 años) a los que no había vacunado. Hechos similares empiezan a repetirse. En nuestra investigación, hemos encontrado – inclusive – quienes han adherido a esto sostenidos en una hipótesis conspiranoica. Así oímos expresiones de esta índole: “¿Cómo voy a vacunar a mis hijos? Vaya a saber qué les están poniendo en esas vacunas…” O sea, que una “mano oscura” estaría contaminando esas vacunas con algún agente destructivo… De dónde salió semejante idean, lo desconocemos.
Verdad es que la Ciencia no es un conjunto de conocimientos irrefutables e indiscutibles. Hay mucho para debatir y poner en duda en el ámbito científico. Esto siempre ha sido admitido. Recuerdo que cuando asistí – en los años 80 del siglo pasado – a los cursos sobre Historia de la Ciencia que el ingeniero José Babini daba en la Sociedad Científica Argentina, siempre nos advertía: “La Historia de la Ciencia es la historia de la corrección de los errores que han sucedido en el campo científico.” ¡Por supuesto! Seres imperfectos como los humanos no podemos desarrollar algo ineludiblemente verdadero. “El conocimiento siempre es momentáneo hasta que sea refutado”, expresó Karl Popper – considerado uno de los filósofos de la Ciencia más importantes del siglo XX – en “Búsqueda sin término: una autobiografía intelectual.”
Pero una cosa es admitir que la Ciencia nos proporciona datos en muchos casos susceptibles de correcciones y otra muy distinta tirar por tierra aquello que la evidencia de la persona común tanto como la fría estadística muestran su realidad y certeza.
Las epidemias – tras ser flagelos que azotaron a la Humanidad durante siglos – fueron superadas a través de hallazgos científicos que demostraron de manera concreta su utilidad, beneficio y valía.
Siendo, entonces, inequívoco que las vacunas brindan bienestar y salud a la Humanidad tanto como que ello viene siendo demostrado desde hace décadas, cabe preguntarse ¿cuál es la real motivación que lleva a estas personas a predicar lo contrario? ¿Acaso la ignorancia? ¿El desconocimiento? ¿O quienes dirigen la difusión de estas ideas tienen una razón oculta que no han manifestado?
No puedo menos que concluir recordando que al mismo tiempo que ocurre la descalificación de los efectos benéficos de las vacunas hay grupos que hasta hacen congresos para sostener que la Tierra no es redonda, sino plana. Si. En coincidencia con los antivacunas han aparecido quienes afirman que nuestro planeta es plano…
Tiempos muy extraños transitamos. Que ameritan especiales estudios e investigaciones desde la Psicología Social.

*Antonio Las Heras es doctor en Psicología Social, magíster en Psicoanálisis, filósofo y escritor. Su más reciente libro es “Psicología Junguiana” (Editorial Astrea, Buenos Aires) e mail: alasheras@hotmail.com
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8 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

El patriotismo republicano es requisito para la buena economía; por Alberto Asseff

Crece la convicción de que en la Argentina las soluciones económicas logradas en otros países – Portugal, Grecia, Brasil, Israel, Perú, Chile – acá no resultan. Empero, lo que no abunda es la explicación de los motivos para que entre nosotros fracase lo que en vecinos o distantes lares tiene éxito.
En todos los Estados que sufrieron crisis económicas – y obviamente en los debieron resurgir luego de devastadoras conflagraciones como Japón. Alemania, Rusia toda Europa, la propia China luego del fin de su sangrienta guerra civil, hace setenta años -, el eje central de la solución fue el patriotismo de los pueblos y de sus dirigentes. Surge naturalmente el nombre de Charles De Gaulle. Es el paradigma personificado de lo que intento expresar. No hay programa de recuperación que pueda tener éxito sin que medie el patriotismo. Es consustancial de la solución.
Como en la Argentina el prejuicio tiene un extendido señorío es menester precisar que patriotismo es amor por lo nuestro, no una actitud fóbica o aislacionista. Cuando existe amor su alcance se despliega e incluso es transfronterizo. Si se ama a la gente nacional se termina amando a todo el género humano. El patriotismo no es excluyente de estar en buenos términos y mejores vínculos con el mundo. Por el contrario, la autoestima patriótica despierta el respeto de los otros por nosotros.
Cuando hay estragos, devastaciones post-bélicas, crisis inflacionaria y déficit fiscal crónicos, la rehabilitación implica inevitables padeceres y sacrificios colectivos. De las crisis se emerge con esfuerzo. No hay gratuidad. Se paga, sea con restricciones, sea redoblando el trabajo, postergando expectativas de bienestar. Hasta la extrema izquierda reconoce que hay que pagar y por eso en su actual propaganda electoral proclama que “a la crisis la deben pagar los capitalistas”. Lo relevante de esta confesión es que reconocen que es menester un pago. Yerran en lo de ‘capitalistas’ porque está probado hasta el hartazgo que ‘combatir al capital’ es prohijar la pobreza generalizada. Al capital hay que domeñarlo con el arte del cirujano, no con el del carnicero. Pero lo único que no nos está concedido, si es que aspiramos a una sociedad próspera, es espantarlo. Cuando el capital es producto del trabajo ahorrado es sinónimo de inversión y de movilización de la actividad. Es decir, el círculo virtuoso termina en más bienes, más empleos, más consumo. Y si se promueve la innovación tecnológica y el conocimiento– como la que ha hecho nuestra actividad rural -, no sólo se agrega valor al trabajo, sino que se generan dólares sin necesidad de recurrir a prestamistas ni tampoco al de última instancia, el Fondo. Y mejoran las condiciones de vida sin necesidad de emitir moneda sin respaldo.
Al patriotismo hay que condimentarlo con mucho republicanismo. Vale decir, independencia de la Justicia y consecuente seguridad jurídica, estabilidad de las reglas, alternancia en el poder – alejándonos como del diablo de los partidos hegemónicos -, libertad. En rigor, libertades. Todas las libertades, incluyendo las económicas. Eso sí, en las antípodas del libertinaje, del caótico desorden. Orden y libertad no son antitéticos.
A los dos, patriotismo y republicanismo hay que adunarle decencia. Siempre memoro un concepto de Alfredo Palacios:”La política debe ser decente y docente”. No hay buen plan en el marco de la indecencia administrativa. Los ‘desvíos’ de fondos al principio parecen irrelevantes. Al final frustran obras íntegras, aventan las soluciones. Son cloacas, rutas, túneles, casas, canales navegables o de irrigación, patrulleros oceánicos que faltan, que no se hacen o no se culminan. Suscitan que el ahorro privado se fugue en vez de invertirse, alarmado porque acá no es la ley la que rige la actividad, sino la ‘aceitada’ que exige el funcionario para allanar el camino. La anomia es letal.
En suma, ser patriotas, republicanos y decentes sería además de paradigmática buena conducta, un buen negocio para el país, para todos, como le place decir al sector opositor…
Quizás sea posible con un intenso trabajo contracultural – se liga con la otra gran faena, la docencia – llegar a la sana conclusión de que necesitamos muchos y muy buenos negocios, adentro y afuera, pero ningún negociado.
Patria, república, decencia, docencia. Agregar un buen plan económico y así podríamos entrever las luces del final del desfiladero.

Alberto Asseff – Candidato a diputado nacional bonaerense por Juntos por el Cambio; presidente nacional del partido UNIR.

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7 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Educación Sexual Integral: «Que se encargue la de Biología». Por Yanina Geijo

«Que se encargue ‘la de Biología». ¿Cuántas veces hemos escuchado en el ámbito educativo esta frase?. ¿La ESI es una cuestión sólo de la Biología?.

¿Qué entendemos por ESI?

Este 4 de octubre se cumplen 13 años de la sanción de la Ley de Educación Sexual Integral (26.150), a la cual se le siguen presentando obstáculos y resistencia al momento de implementarse. Resulta interesante recordar que dicha Ley establece el derecho a todxs lxs estudiantes a recibir contenidos de Educación Sexual Integral en todas las escuelas del país desde nivel inicial hasta la formación técnica no universitaria… Pero realmente ¿esto sucede?. 

Es habitual que muchxs docentes de Biología se vean implicados en la implementación de dichos talleres sin un real aporte y compromiso por parte de otras áreas. Bajo la idea de que es algo meramente biológico, genital y reproductor suelen decir que no se hallan capacitadxs y que su materia nada tiene que ver con la ESI.

Si bien es verdad la falta de capacitación que hay, tampoco existe un compromiso y real dimensión de la importancia que tiene el acceso a la información y concientización. Además de que es un derecho de lxs estudiantes y una obligación de lxs educadorxs ya dispuesto por la Ley.

Abordar la educación sexual desde una mirada reduccionista, ligada a lo biomédico, genera una pérdida de riqueza de las múltiples dimensiones que abarca realmente (social, cultural, política, histórica, legal, psicológica, biológica).

Educar con perspectiva de género, es educar en busca de la libertad, equidad, libre de prejuicios y ataduras, rompiendo estereotipos, para deconstruir lo que se nos muestra como una realidad única y absoluta, y para deconstruirnos transformando los esquemas arcaicos heteronormativos que se nos imponen. No es una tarea sencilla, claro, porque es ir contra todo el sistema heteropatriarcal. Pero llevando a cabo estos talleres, visibilizando la lucha, escuchando, informando, es una manera de empezar.

La educación en sus múltiples dimensiones es necesaria para dejar de naturalizar cosas como un grito, los celos, la descalificación, y comenzar a formar seres libres, pensantes, con capacidad de elegir y decidir, sin prejuicios, más segurxs de sí mismxs, respetuosos a las diversidades, evitando coartar posibilidades, abriendo caminos.

Basta con prender la televisión 10 minutos para darnos cuenta de que realmente necesitamos la implementación de dicha Ley, ¿Cuántas mujeres asesinadas más se necesitan para abrir los ojos?. ¿Cuántas muertes más por abortos clandestinos?

Desde cada una de las asignaturas se puede trabajar en esto… En materias como Formación ética y ciudadana, se puede analizar las leyes, casos, proyectos de ley, abriendo así al debate. Desde la Historia, se pueden analizar las religiones, creencias, costumbres, sexualidades, de las diferentes sociedades, pudiendo denotar así que son construcciones sociales, culturales, históricas, cambiantes y posibles de ser transformadas. Desde las materias artísticas, como música y plástica, las letras de las canciones, los bailes, las pinturas, los estereotipos de belleza, reflejan las ideas de diferentes épocas y regiones. En materias económicas, se puede averiguar en qué invierte el país, cuánto apuesta por la educación, salud, seguridad, etc.

Hay cuadernillos del Ministerio de Educación disponibles en Internet con información y actividades para las distintas áreas. Como así también postítulos, cursos, diplomaturas, para capacitarse.

No basta con que sepan los métodos anticonceptivos y las infecciones de transmisión sexual, es necesario realmente una deconstrucción personal, que permita una apertura mental, una toma de conciencia y ánimo de transformar la sociedad, derribando el patriarcado. Es importante trabajar en un equipo interdisciplinario para llevar a cabo los talleres de manera diferente a la clase convencional desde nivel inicial, pudiendo así abordar las distintas temáticas con todos sus enfoques.

¿Qué problemáticas se pueden ver más allá del sistema genital, los métodos anticonceptivos y las infecciones de transmisión sexual?.

Los temas son múltiples siendo fundamental analizar el contexto y necesidades para decidir contenidos y abordaje. Violencia de género, trata y prostitución, embarazo en la adolescencia, interrupción voluntaria del embarazo, abuso sexual, estereotipos de género, grooming, consumo problemático, sexualidades, etc.

Cada unx desde su lugar puede aportar su granito de arena en esta lucha que nos compete a todxs. Y nosotrxs como profesionales de la educación, tenemos una gran tarea y responsabilidad, junto con las familias, el Estado y toda la comunidad, en formar a todxs lxs niñxs y adolescentes para un futuro mejor, libres y sin miedo.

Yanina Geijo – Profesora de Educación Superior en Biología del Instituto Superior del Profesorado «Dr. Joaquín V. González». Especialización docente de Nivel Superior en Educación Sexual Integral del Instituto Superior del Profesorado «Dr. Joaquín V. González».

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4 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Las múltiples formas del racismo. Por Anny Ocoró Loango (*)

Durante mucho tiempo, el discurso racista ha estado presente en nuestras sociedades, asignando un lugar subalterno y limitando el acceso pleno a derechos ciudadanos a los pueblos indígenas y afrodescendientes. Las sociedades latinoamericanas buscaron negar las raíces negras e indígenas y sus aportes a la historia y la cultura de los Estados nacionales. Pero el racismo no sólo aparece en situaciones explicitas de segregación o discriminación. También se manifiesta en situaciones cotidianas, cuando el color de la piel se emplea para marcar a alguien como inferior o en algunos casos, como sucede en la Argentina, te desnacionaliza, o extranjeriza. A esas formas de racismo comúnmente no se las cuestiona. Se las ha naturalizado a tal punto que, a los ojos de quien no las vive pueden, pasan inadvertidas, pero no es fácil imaginarse cómo afectan a quienes las viven permanentemente.

Permítanme comentar dos experiencias recientes. En una universidad del Noroeste del país, durante una evaluación, una profesora le comenta a otra: «hay alumnos para recordar y otros que sólo serán uno más. Por ejemplo, de estas tres estudiantes, una es muy brillante, lo mismo su otra compañera, …y bueno sus apellidos avalan lo dicho, una es de origen italiano y la otra de origen alemán, … esta otra, estudia, se esfuerza, pero solo eso …. no más». La tercera estudiante a la que se refieren es una estudiante de origen indígena.

El segundo caso es el de Rosa, una estudiante indígena Cachambi que afirma que cuando se tiene un apellido indígena los conocimientos de esa persona se ponen en duda. Nos dice: «siempre se duda de nosotras, siempre tienen la certeza que nos irá mal y si demostrás con solidez tus argumentos, se sorprenden y te lo dicen. Podes plantear mil teorías y debates nuevos, pero si lo dice una indígena no lo toman en cuenta. Pero si lo dice alguien con apellido europeo, le aplauden, toman el aporte como súper relevante, aunque vos lo dijiste mucho tiempo antes. Los estudiantes que compartimos rasgos y apellidos andinos constantemente debemos demostrar que merecemos nuestro lugar».

Valorar más a una persona porque su apellido es de origen europeo o desmerecer a otra porque tiene apellido indígena muestra una clara situación de racismo. Sin duda el éxito o el fracaso escolar/educativo, no es algo que pueda reducirse solo a méritos o capacidades innatas. Como bien ha mostrado la sociologia de la educación, tiene una fuerte relación con las desigualdades estructurales en las que el racismo tiene mucho que ver.

Estas dos experiencias o situaciones muestran un tratamiento desigual, un trato injusto asociado el color de la piel o los rasgos fenotípicos. Estas formas de racismo cotidiano, presentes en nuestras instituciones de educación superior, erosionan la humanidad y dignidad de las poblaciones que las padecen. Las desigualdades étnico-raciales que afectan a las poblaciones indígenas y afrodescendientes, y de forma más profunda a las mujeres de estos pueblos, se ven acentuadas a través de distintos mecanismos tales como la ausencia de su historia en los currículos escolares, la invisbilización de sus aportes al conocimiento, de sus autores y de sus producciones académicas y científicas, la negación de sus aportes a la construcción de las identidades nacionales, las barreras que limitan su acceso pleno a derechos, a los bienes culturales y materiales de la sociedad, todos ellos factores que contribuyen a legitimar las desigualdades y a reproducir las desventajas acumulativas que afectan a estos pueblos. Según el informe de la ONU y la CEPAL «Los Pueblos Indígenas en América Latina». de 2014 «Los estudiantes indígenas que logran llegar a la educación postsecundaria y superior en América Latina son muy pocos en comparación con los no indígenas. Se trata del nivel educativo en que las brechas de acceso y permanencia de los jóvenes indígenas continúan siendo más altas». Estos pueblos, al igual que los afrodescendientes, enfrentan grandes limitaciones estructurales en la conclusión de sus trayectorias educativas en el nivel medio y en la educación superior.

Es fundamental emprender, en forma decisiva, políticas antirracistas en distintos ámbitos y en especial en el campo educativo. También es necesario direccionar las políticas de las instituciones de educación superior hacia metas que mejoren la equidad, el acceso, la permanencia y el egreso de los pueblos indígenas y afrodescendientes. Estas acciones no resolverán en forma total el problema, pero nos permitirán avanzar en forma efectiva hacía la construcción una sociedad más democrática, plural e igualitaria.

 

 

(*) Doctora en Ciencias Sociales. Forma parte del equipo de investigación del Programa Educación Superior y Pueblos Indígenas y Afrodescendientes en América Latina (ESIAL). Integrante de la Cátedra UNESCO «Educación Superior y Pueblos Indígenas y Afrodescendientes en América Latina» de la Universidad Nacional de Tres de Febrero.

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4 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Queremos que Argentina avance hacia una verdadera democracia paritaria y representativa. Por Brenda Austin (*)

El derrotero de las mujeres argentinas en la búsqueda de la igualdad de derechos políticos viene de larga data. El reclamo por el reconocimiento del derecho al voto empezó a comienzos del siglo pasado con las primeras mujeres sufragistas. Casi medio siglo después, vinieron las leyes que lo consagraron y las mujeres pudieron votar. Para entonces, se dijeron cosas en el recinto como que era una verdad de la ciencia que el cerebro de la mujer pesaba menos que el del hombre o que sería inaudito que una mujer esté sentada presidiendo el debate en la Cámara. Nos parece otro mundo, pero de esto hace apenas 70 años.

Frente a la evidencia de que la política no cambiaba por sí misma, hacía fines del siglo pasado nacieron las primeras leyes -pioneras en el mundo- de cupo femenino (1991) para garantizar que además del derecho a votar, tengamos el derecho a sentarnos en las bancas.

En el año 2017 dimos un paso más en el camino hacia la igualdad: la ley de paridad en los cargos electivos y partidarios (Ley 27.412). No basta ya con mecanismos de discriminación positiva -convertidos en piso y techo de los derechos-, sino somos capaces de cambiar de raíz la noción e ir hacia una verdadera democracia paritaria: mismos derechos, misma representación.

En ese contexto, se inscribe la iniciativa de paridad en la conformación de la fórmula presidencial. Los números no mienten: así como sin ley de cupo las mujeres eran apenas el 6% del parlamento, sin paridad en las fórmulas presidenciales las mujeres representan apenas el 10% de todas las candidaturas a presidente/a desde el retorno de la democracia. Si sumamos a ambos integrantes (presidente/a y vice), las mujeres que estuvieron en alguna boleta desde 1983 fueron 33, contra 177 varones: es decir un 15%. En el año 2019 habrá 3 mujeres candidatas, la misma cantidad que en 1983 y ninguna a presidenta ¿Estamos avanzando? Claramente no al ritmo que esperábamos.

Claro, quisiéramos que no fuesen necesarios los mecanismos de discriminación positiva. Quisiéramos que Argentina sea como alguno de los países nórdicos, donde un gabinete que no está integrado por hombres y mujeres es rechazado por la población: tiene costo político y electoral no incluirlas en la mesa de toma de decisiones. Argentina está aún lejos de eso.

Es cierto que transitamos un cambio generacional y que las personas más jóvenes tienen, en general, otra visión de las cosas. Sin embargo, creo que las leyes tienen la virtud de poder ser herramientas que estimulen, aceleren, acompañen los procesos de cambios culturales profundos. Y en eso estamos. No queremos esperar otro siglo.

La Constitución Nacional en su art. 37 habla de la igualdad real de oportunidades entre hombres y mujeres para el acceso a cargos electivos y partidarios. La Convención sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación hacia la Mujer, ratificada por nuestro país, también. Finalmente, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en especial el objetivo 5° titulado: «Igualdad de Género», orientan las acciones en orden de garantizar la participación de mujeres en los espacios decisorios.

No faltará quien diga «no me importa el sexo, sino la capacidad». Y lo cierto es que si se tratase de una cuestión de capacidad debería haber muchas más mujeres en los espacios de representación. Sin embargo, es el género el limitante. Aunque parezca raro, el mismo argumento que usan algunos para intentar boicotear las iniciativas, es el que le da fuerza para avanzar. Razones culturales, machismo en los partidos, tareas de cuidado, son algunas de las tantas razones que dejan fuera de carrera a las mujeres. No es su capacidad, sino el hecho de ser mujer el limitante.

Queremos que Argentina avance hacia una verdadera democracia paritaria y representativa. Queremos que quienes representen sean reflejo de la sociedad. Queremos que las mujeres también integren las fórmulas presidenciales. Queremos, en fin, los mismos derechos, la misma representación.

 

(*) Diputada nacional por Córdoba (UCR). Autora de la iniciativa.

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4 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Mahatma Gandhi: todas las mañanas tenemos la oportunidad, de hacer la diferencia – Por la Dra. Gabriela Renault (*)

Debemos, de preguntarnos todos los días, que hice hoy por estar mejor que ayer y seguro será la clave para el día de mañana, también será bueno preguntarnos que, hice hoy de positivo, y a quien pude ayudar, créanme que no es solo, un pensamiento lindo para leer, de hacerlo, estaremos ayudamos a nuestra salud mental, además del fin solidario.

Vivimos en tiempos, de turbulencias permanentes, donde es más importante el cuanto, que el cómo, donde vale más la violencia, que la paz, donde no nos damos tiempo a hacerle lugar a lo positivo, porque todo pareciera que lleva a el derrotero de lo negativo, como sustantivo, no califica, la prudencia, la verdad, lo pro social, por el contrario, suma la pelea, la morbosidad, la traición.

Los discursos a diario, fomentan o mejor dicho nos formatean hacia la acción, más que a la palabra o a la escucha.

Quizás conviene, retomar los pensamientos de Mahatma Gandhi, su planteo pacifista, llevo a interpelarnos y hasta hoy poder seguirlo, el pensador nos decía «la violencia es el miedo a los ideales del otro».

Nos da miedo, creernos que corrernos de la pelea, no es de valientes, nos da miedo, bucear en nosotros hasta encontrar el sentido, de nuestra existencia.

La humanidad nace desde la vulnerabilidad, él bebe es indefenso y muere si se lo deja sin amor, pero nadie nació para hacer daño, para matar, para ser violento, ese ser se fue construyendo, con el devenir de los años, nosotros debemos saber que a la sociedad la construimos nosotros, sino hay males que se hacen crónicos.

Es violento, ignorar, la necesidad de mirada, de pertenencia, de dignidad, estos valores los necesitan todas las personas, la peor pobreza, no es solo la de tener hambre, es la de no tener identidad, la mayor violencia es contar cuantos y no preguntarnos por el cómo paso.

La violencia surge, por el vacío existencial, que tienen muchas personas y que corremos todos el riesgo de padecer o de portarla y trasmitirla

Es de sabios, saber que a la violencia se la frena o se la cura, no debemos llevarla a que se transforme en la epidemia de este siglo, debemos de darnos cuenta, que somos puentes de paz o de odio, que puedo no difundir, no difamar o correrme de los lugares que me llevan a responder con violencia.

El sabio mayor es aquel, que tiene un gran conocimiento sobre sí mismo, que no quiere dominar al otro, sino solo estar, acompañar o contemplar porque respeta al otro.

Esto no supone que no de batalla, pero la daré desde la palabra justa, desde el silencio oportuno, desde mis acciones que evidenciaran mis pensamientos, dando siempre la posibilidad, que si le sirve al otro lo tome o que sino al menos, no le haga daño.

Si fomentamos, seres pro sociales, si no alentamos o favorecemos, acciones anti sociales, la humanidad, descenderá la escalada de violencia, en la que se encuentra, la seguridad, volverá a ser un valor, es una habilidad social no agredir, ser empático, las emociones se cultivan y las debemos diferenciar y diagnosticar, será bueno que no hagamos un auto test, cuanto estuve de furioso, de feliz, de enojado, de contento, de tranquilo, de agresivo en la semana, en base a esos resultados, será lo que deberé trabajar, en mi persona, podrá haber razones, para enfados o dolor o injusticia, pero nada se calma o se cambia, con la violencia, al contrario, solo se potencia.

Todos los días tenemos, la posibilidad de ser mejor, uno elige aún en la desgracia, uno enseña, para el que no puede lograrlo.

Seguro es un ejercicio, seguro es leer y decir que difícil o que imposible, pero la propuesta individual aporta y suma, la salud lo agradecerá porque bajan los valores, de colesterol, de presión, de malestar, las arterias están mejor, aunque sea por lo saludable, intentarlo no cuesta nada y la suma de alegría, de paz, de tranquilidad, de no violencia, hará la diferencia.

(*) Decana de la facultad de Psicología y Psicopedagogía de la Universidad del Salvador.

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4 octubre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments
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