Columnas de Opinion

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La nanotecnología y los ladrillos de la vida. Por el Dr. Leandro N. Monsalve

La nanotecnología involucra la creación y uso de estructuras, dispositivos y sistemas que tienen propiedades y funciones novedosas debido a su reducido tamaño. Más allá de lo difícil que puede ser imaginar algo mil millones de veces más pequeño que nosotros, las propiedades de los nanomateriales son reales y se aplican en campos diversos como la electrónica, medioambiente y salud.

Me gustaría destacar dos características muy especiales de los nanomateriales: la posibilidad de utilizarlos para llevar a cabo reacciones químicas en condiciones suaves y de forma más eficiente y la capacidad incrementada para formar agregados y estructuras ordenadas de mayor tamaño de forma espontánea. Es particularmente interesante que estas dos propiedades también estén presentes en los «ladrillos fundamentales de la vida»: las proteínas y el ADN. Una tercera cualidad en común es que poseen tamaños del mismo orden.

¿Qué sucede si combinamos lo nano con lo bio? A partir de aquí, parece clara la conveniencia de combinar la simplicidad de los nanomateriales con la complejidad de las biomoléculas: cuatro mil millones de años de evolución puestos al servicio de una disciplina de apenas menos de medio siglo de antigüedad. Mucho por aprender.

La nanobiotecnología promete darnos soluciones concretas para el diagnóstico y tratamiento de diversas condiciones clínicas y tener un impacto real en la salud y la calidad de vida de las personas. Ejemplos en este sentido los encontramos en los biosensores, que son métodos analíticos sensibles, fiables y de bajo costo para el diagnóstico de enfermedades, análisis de alimentos y monitoreo medioambiental. También se pueden mencionar los métodos no invasivos de alta resolución in vivo a partir de bioimágenes, para marcación diferencial de tejidos in vitro, liberación localizada de agentes terapéuticos en un sitio de acción deseado y el desarrollo de matrices que promuevan la adhesión y el crecimiento controlado para regenerar tejidos funcionales u órganos.

Aún no hay certezas con respecto a los potenciales efectos tóxicos a largo plazo de los nanomateriales. Las aplicaciones recién se encuentran en sus primeras fases de implementación, por lo que aún es temprano para sacar conclusiones. Hasta ahora se sabe que su toxicidad a corto plazo depende en gran medida de sus propiedades superficiales y de su tamaño. En este sentido, las agencias gubernamentales de EE.UU. y de Europa han llamado a extremar la evaluación de riesgos potenciales a la hora de certificar dispositivos que contengan nanomateriales.

La interacción de nanomateriales con medios biológicos abre una puerta de grandes posibilidades para brindar soluciones tecnológicas innovadoras: desde mejoras en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades hasta interfaces de comunicación bidireccional eficientes entre tejidos vivos y dispositivos electrónicos. Estas posibilidades están sustentadas por las propiedades que comparten los nanomateriales con las biomoléculas: su actividad catalítica, su capacidad para autoensamblarse y su tamaño.

La investigación en el campo de la nanobiotecnología en el país es muy prolífica y de muy alto nivel. En particular, en el Departamento de Nanomateriales Funcionales del INTI se viene trabajando desde hace más de una década sintetizando diferentes tipos de nanopartículas y conjugados con biomoléculas, empleándolas para la preparación de tintas y nanocompuestos, que a su vez se usan en la fabricación de dispositivos como biosensores y matrices conductoras para ingeniería de tejidos. Muchos de estos trabajos se desarrollan en colaboración con otros departamentos de INTI, empresas y grupos de investigación de Argentina y del exterior.

Doctor de la Universidad de Buenos Aires en el área de Química Orgánica. Investigador Adjunto de CONICET. Profesional de Departamento de Nanomateriales Funcionales de INTI.

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19 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Chubut sufre las consecuencias de 16 años de gobiernos despilfarradores y demagógicos. Por Gustavo Menna

Las lamentables muertes, producto de un accidente, de dos docentes de Comodoro Rivadavia que volvían de Rawson después de participar de una jornada de protesta, sumado a un, al menos inoportuno, proyecto de ley para aumentar varias veces el sueldo del gobernador, exacerbó aún más los ánimos en Chubut, una provincia que sufre las consecuencias de 16 años de gobiernos malos, despilfarradores y demagógicos.

Desde el mes de julio, la Provincia paga los sueldos de manera escalonada. Se pagan primero los salarios de hasta 40.000 pesos -este mes son los únicos que han cobrado a la fecha-; luego viene un segundo rango y, finalmente, con casi un mes de demora, cobra el último rango.

Las elecciones provinciales fueron el 9 de junio, y el escalonamiento de salarios comenzó inmediatamente, en julio, con el sueldo del mes de junio y el aguinaldo. Nosotros, en la campaña electoral, advertimos sobre esta situación, que es inexplicable, y solo se entiende si se tiene en cuenta que se ha administrado muy mal la Provincia en estos últimos 16 años, con una seguidilla de gobiernos del mismo signo político, el justicialismo.

Esto se ha dado, paradójicamente, en el período de mayor cantidad de ingresos de la Provincia. Más allá de Vaca Muerta, Chubut sigue siendo la principal productora de hidrocarburos de la Argentina, y las provincias petroleras tienen, además de la coparticipación federal, y los ingresos propios, ingresos por regalías.

Hasta 2004-2005, los ingresos por regalías petroleras representaban en Chubut unos 100 millones de dólares anuales. Desde entonces, producto de que el barril en un momento llegó a los 140 dólares -lo cual empujó un boom de inversiones y de aumento de la producción- los recursos por este concepto subieron a 500 millones de dólares anuales. Es decir, cinco veces más.

En los últimos años, Chubut no hizo inversión en infraestructura y la Provincia se sobreendeudó. La planta de personal, en el Gobierno de José Luis Lizurume -el ultimo gobernador radical que administró los destinos de la Provincia-, en 2003, era de 23.000, y hoy son más de 60.000.

En los gobiernos radicales, incluido el de Carlos Maestro entre 1995 y 2003, se apoyaban actividades privadas como el turismo y la forestación en la zona cordillerana, entre otras. Eso terminó yendo a erogaciones improductivas en los últimos gobiernos. Y además se tramitan en tribunales casos de corrupción muy parecidos a los de los cuadernos de las gestiones kirchneristas.

A esto le sumamos la irresponsabilidad del desdoblamiento del cronograma electoral. El gobernador Mariano Arcioni avizoraba este escenario, por lo cual disimuló la realidad, y dio aumentos en paritarias que sabían que no iban a poder pagar.

Además, se deslindan responsabilidades y se culpa de manera permanente al Gobierno Nacional, cuando precisamente Nación, solo por mencionar lo aportado en el contexto actual, ha hecho adelantos de fondos en los últimos meses, para pagar sueldos, por 1.227 millones de pesos: 500 millones el 10 de septiembre; otros 500 millones un día después, el 11; 100 millones el día 12; y 127 millones el día 13.

Nosotros lo advertimos en la campaña electoral: la situación lamentablemente explotó. Desde julio hasta acá, todos los meses se repiten paros, y no se han reiniciado las clases después de las vacaciones de invierno. Antes ya había habido medidas de fuerza porque muchas de las escuelas se llovían, les faltaba calefacción y no tenían vidrios.

Es una situación que cada día empeora. Y ante la gravedad de la situación, el Gobierno Provincial no atina a decirle a la sociedad, a la oposición, a los sindicatos, qué medidas concretas va a tomar para, al menos, comenzar a superarla.

En este contexto, cuando no se terminaron de pagar los sueldos, el Gobierno Provincial envió un proyecto de ley para aumentar los salarios de la planta política, lo cual generó más malestar.

No es admisible plantear ese tema en este momento, cuando no se ha anunciado una sola medida para cancelar los sueldos a los empleados públicos, con proveedores que hace seis años que no cobran, y con un parate absoluto de la obra pública; con la situación que ya repercute en el sector privado, porque los cortes de ruta y las protestas perjudican el desenvolvimiento por ejemplo de la actividad petrolera.

El fallecimiento de las dos docentes fue un accidente, pero enmarcado en todo esto, dio lugar a los incidentes de ayer en la Legislatura y en la Casa de Gobierno. Es cierto que hay grupos violentos, y la violencia nunca es el camino.

Pero esta es la situación, agravada por un Gobierno que no reacciona ni define medidas concretas para superar la crisis.

(*) Diputado nacional por Chubut (UCR). Fue candidato a gobernador por Cambia Chubut.

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19 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

«La casa de papel», por Esteban Tancoff y Rodolfo Vacchiano …

El Plan Marshall con que EEUU financió la reconstrucción de Europa luego de la 2 ° Guerra, permitió el desarrollo de su industria y la fortaleza de su moneda.

La suma recibida fue de 12 mil millones de dólares de esos tiempos, algunos años después a instancias de Venezuela se creó la OPEP junto a Irán, Irak, Kuwai y Arabia Saudita, los petrodólares llovían del cielo, como en la serie de Netflix “La Casa de Papel” donde arrojaban euros   desde un dirigible, para generar caos y robar el oro del Banco Central (metáfora aplicable a muchos países). Sin embargo la “lluvia” de petrodólares en la industria incipiente de los países petroleros retrocedió hasta casi desaparecer, Venezuela es el ejemplo más dramático.

Hay quienes afirman que poner dinero en el bolsillo de la gente genera consumo y producción, ¿esto es así? ¿O depende de la cultura y la conducta de los actores gubernamentales y empresariales del país?. A veces la simplificación de los diagnósticos y de las maniobras terapéuticas para restablecer la salud no ayudan, sólo generan frustración.

En el año 2001, en plena crisis, realizamos un seminario auspiciado por la Embajada de Alemania, la Fundación Fraunhoufer, el CONICET, el INTI, la Secretaría de Ciencia y Tecnología y sectores empresarios, se denominó “Innovación y Transferencia de Tecnología, la Experiencia Alemana”, el objetivo era adquirir herramientas de gestión de recursos para el desarrollo económico de Argentina, el resultado fue muy aleccionador, nos permitió ver la interacción del sector empresario las ONG y el gobierno en investigación transferencia de tecnología, producción y financiamiento.

Hay un sector político de Argentina que impulsa una perimida ideología que enfrenta al sector empresario (cualquiera sea su dimensión) con los intereses  del pueblo, este pensamiento impide una política de asociación entre el gobierno y el sector productivo a través de practicas conjuntas, por ejemplo el financiamiento a través de la desgrabación de ganancias a aquellas empresas nacionales o no,  que impulsen proyectos de mejoramiento e innovación tecnológica de sus pymes proveedoras o nuevos emprendedores, con el apoyo de las instituciones científicas y universidades, respetando el desarrollo sustentable, con un medio ambiente ecológicamente sano , un mundo económicamente exitoso y socialmente equilibrado, exigida por los jóvenes que ven el futuro con desconfianza.

Argentina tiene una fuerte tradición de investigadores en el campo de la biología, la medicina y la química (Houssay-Leloir-Milstein) fueron galardonados con los premios Nobel, la herencia dentro de esa áreas, nos permite pensar en tres áreas de desarrollo científico tecnológico: 1- Drogas farmacéuticas, 2-Ciencias agrícolas para el alimento y la alimentación-  3- Bioproducción y sustentabilidad Industrial.

Promover un equilibrio entre la investigación de excelencia y el desarrollo orientado a la aplicación, continúa siendo una asignatura pendiente, necesitamos fortalecer ésta práctica, es nuestra oportunidad.

Esteban Tancoff, socio fundador del Foro de Ciencia y Tecnología para la Producción.
Rodolfo Vacchiano. Ex Ministro de la Producción de Santa Fe
Rodolfo Tecchi. Rector de la Universidad Nacional de Jujuy y Marcelo Daelli, ex Vicepresidente de Asuntos tecnológicos del CONICET, trabajan sobre el diseño interinstitucional para generar un mecanismo de financiamiento y evaluación integral de proyectos de investigación y aplicación de tecnologías para las Pymes, para mejorar su competitividad.
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18 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

El femicidio ya es un problema de Estado…¿cuánto más van a esperar?; por Mercedes Possio

De lo que va del año 2019 ya asesinaron en actos de femicidios a 223 mujeres, las circunstancias son varias, parejas, maridos, ex maridos, novios, ex novios, mujeres solas, acompañadas, engañadas por redes sociales, en una amplia mayoría todas fueros muertas por conocidos; la Justicia actúa tarde, la policía no toma la denuncia, llega tarde o es cómplice en algunos casos (veamos el de Chascomús), los familiares demoran en tomar o hacer la correspondiente denuncia, no se puede espera 24 hs cuando un familiar no llega a casa.

La víctima ya mostró en varias oportunidades que estaba en peligro, la madre, el padre, los hermanos ¿qué hacen? Si la policía no actúa deberá actuar la familia, el método es siempre el mismo, hacerle comprender por las buenas o por las malas que se aleje de la víctima o actúa el Estado o no voy a dejar que maten a mi hija. Lo siento pero esto se está desbordando, ya no es un problema solo de Macri, ya es de Fernández o del que llegue al gobierno el próximo 10 de diciembre.

En el mientras tantos seguimos enterrando mujeres, asesinos que se arrepienten con el viejo verso…»Me mande una cagada». El Estado está cruzado de brazos sin tomar el toro por las astas; deben enviar a los acosadores con tobilleras o sin ellas, a la primer amenaza a Sierra Chica al pabellón en dónde están los presos más peligrosos, que si ustedes incapazmente no pueden evitar esta masacre, los muchachos del área sur los ablandan en un par de noches. Cuando vuelvan no le pegan ni al gato. Ponganse las pilas y dejen de boludear.

A Navila Garay la mataron a mazazos y la enterraron en el fondo de una quinta en Chascomús. Tenía 15 años. A Laura Brisa López la asesinaron, la descuartizaron y lanzaron sus restos al río Limay. Tenía 18 y estaba terminando la secundaria en un colegio nocturno. Cecilia Burgadt, de 42, trabajaba como enfermera en un hospital de Santa Fe. Su ex pareja la maniató y la mató a golpes. A Vanesa Caro, de 38, la prendió fuego su esposo delante de sus hijos. Murió después de estar seis meses internada.

Cuatro mujeres asesinadas en un fin de semana, 223 en los primeros ocho meses del año, según el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven”. “Año a año vemos que la cifra de femicidios en promedio se mantiene e incluso en algunos casos hay un leve crecimiento. Esto habla de la ausencia de políticas públicas: los presupuestos se vienen recortando, los anuncios sólo son anuncios y no tenemos registros únicos que provea el Estado para tener diagnósticos sobre la violencia contra las mujeres y las diversidades”, explicó Raquel Vivanco, directora del Observatorio.

El mes de agosto es una clara muestra de este aumento. En ese mes de 2019 hubo 27 femicidios, más del doble que en agosto de 2015, el año en el que cientos de miles de mujeres salieron por primera vez a las calles para exigir Ni Una Menos.

“La evaluación que hacemos es que es consecuencia de la falta de políticas públicas, que se evidencia en el bajo presupuesto asignado al Instituto Nacional de las Mujeres (INAM) y en el contexto de fuerte crisis económica, que contribuye al recrudecimiento de la violencia en general y en particular contra las mujeres”, explicó Vivanco.

Navila desapareció el martes a la tarde. Débora, su mamá, contó que salió “en un remís hasta el domicilio de un hombre de 51 años que no es familiar”. El domingo una mujer contó que el casero de su casaquinta, Néstor Garay, de 51 años, le había avisado que iba a enterrar un perro. La policía allanó la casa y encontró el cuerpo de la adolescente en el patio. En el galpón descubrieron “sangre y manchas en las paredes”, según contó la fiscal Daniela Bertoletti al canal Crónica.

La autopsia confirmó que la chica fue asesinada de 16 mazazos en la cabeza. Las múltiples fracturas en el cráneo le produjeron una hemorragia cerebral que desembocó en un paro cardiorrespiratorio. Los forenses no encontraron signos de violencia sexual.

La data de muerte es del martes a la tarde, el mismo día que desapareció. El detenido declaró que Navila “lo extorsionaba” y que lo había amenazado con denunciarlo por abuso sexual. “La acosaba continuamente por teléfono”, dijo su mamá. Esta mañana su tío contó al canal de noticias TN que la chica había ido a cobrarle una deuda de mil pesos y él le pagó la mitad. “Ella le dijo entonces que lo iba a denunciar por abuso sexual y él la mató”, contó.

El mismo día que la policía bonaerense encontró el cadáver de Navila enterrado en Chascomús, dos pescadores encontraron el cuerpo descuartizado de Laura Brisa López a orillas del Río Limay en una zona de casas quintas del Paraje China Muerta, en Neuquén.

Cielo, como le decían sus amigos y amigas, estaba desaparecida desde el jueves. Hoy el fiscal general de Neuquén, José Gerez, encabezará una conferencia de prensa para dar detalles de la autopsia. El gobernador neuquino, Omar Gutiérrez, decretó un día de duelo “en honor a la memoria de Laura Brisa López”

A María Cecilia Burgadt la vieron por última vez el viernes a las 13.30 cuando salió de trabajar en el hospital José María Cullen de la ciudad de Santa Fe. Había pedido salir más temprano para poder hacer unos trámites. A la noche sus hijas presentaron la denuncia.

La policía encontró el auto de la mujer. El hombre que lo manejaba quedó detenido. En su casa, en la calle 4 de enero al 8900, encontraron el cuerpo de María Cecilia.

Vanesa Caro murió el fin de semana. Seis meses antes su ex pareja, Leonardo Zeniquel, la roció con alcohol y la prendió fuego delante de los hijos en la casa que compartían en Villa Lamadrid, en Lomas de Zamora. Los chicos salieron corriendo y fueron hasta la hermana de Vanesa.

—Mi mamá está prendida fuego —gritaban.

Zeniquel trabó la puerta y no la dejaba entrar. Cuando pudo entrar la vio a su hermana que todavía tenía el pelo en llamas.

—Vanesa quedate tranquila, no tenés nada —le decía su ex pareja.

La mujer sobrevivió seis meses. Le hicieron una traqueotomía y quedó al cuidado de su madre. El fin de semana sufrió una descompensación y murió.

¿Quieren que les cuente algo más?… ¿no les da vergüenza? A mi, si.

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18 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Acerca de Pobreza y Riqueza; Por Alberto Asseff*

La pobreza de una nación y de su pueblo, al igual que la riqueza, no dependen de sus recursos naturales, sino de su cultura. Obviamente cultura no es sólo ser alfabeto sino poseer una formación sólida de valores. Trabajo, esfuerzo, mérito, respeto, responsabilidad, compromiso, normalidad, fuerte institucionalidad y – no por consignarse último de menor cuantía – civismo.
Lógicamente, si a ese cúmulo de valores se adunan los recursos físicos la nación será no sólo rica, sino poderosa.
La Argentina siempre tuvo pobres. Ni uno solo de sus 209 años de existencia emancipada dejó de tenerlos y sufrir por ellos. La notable diferencia entre la primera etapa de su vida como país – que podríamos establecerla hasta 1950, por fijarla más o menos arbitrariamente – fue que de la pobreza se salía. Había ascenso social. Miles de graduados universitarios fueron hijos de inmigrantes o de criollos pobres. El segundo período, el que hoy sobrellevamos, es el del estancamiento social – cuando no retroceso. La pobreza se ha vuelto estructural. Emerger de ella es harto complejo, casi imposible, máxime con estrategias – ¿pueden llamarse así…?- clientelares o asistencialistas, prácticamente sin ningún empeño en la preparación para la salida laboral o, por lo menos, sin eficacia para lograrla.
El país también siempre tuvo ricos. Empero, nunca con tanta concentración y por ende con tamaña desigualdad. Aunque es leal reconocer que esta disparidad es mundial: el 1% de los casi 7 mil millones de humanos posee el 50% de los bienes medidos en el PB global. Lo destacable de esa situación en aquel segmento primigenio de nuestro país fue la creciente presencia de una, a la postre, esplendorosa clase media, nota distintiva de la promesa de grandeza de la nación. Los pobres accedían a ella y desde los sectores medios más acomodados se transitaba hacia el estamento más alto. Existía movilidad social.
Además de la pobreza estructural, la nota sombría de la Argentina de nuestro tiempo es la decadencia económica de la clase media. Eso sí, quien pertenece a ese segmento jamás dejará de integrarlo. Porque la pertenencia es un bien cultural inalienable que trasciende al nivel de alicaídos ingresos monetarios.
¿Cómo volver al camino hacia la Argentina prometedora de prosperidad? Ciertamente, cambiando. Pues haciendo lo mismo que durante décadas persistentes en los yerros es innegable que profundizaremos la crisis gravísima que padecemos. Mutando. No existe otra opción ¿Trocando qué? Pues no pueden continuar el empleísmo estatal, la aversión al capital inversor, el estatismo como método para proveer ‘soluciones’, el cercenamiento regulatorio en exceso de la iniciativa privada, la sobrecarga impositiva, los desequilibrios fiscales, el endeudamiento como la ‘magia’ para seguir postergando las reformas, el relegamiento del mérito y el esfuerzo y, para no extendernos, la utilización político-electoral de la pobreza. Algo tan crudamente notorio que no amerita otro comentario que su señalamiento, unido a la execración de este método que utiliza la mala política.
Existe una forma – casi de memotecnia – útil como guía de lo que deberíamos hacer y de todo lo que tendríamos que omitir o marginar. Se trata de las íes virtuosas y de las tóxicas.
Las íes que necesitamos son: idoneidad, iniciativa libre, innovación contínua, investigar mucho, invertir más capitales (de riesgo y productivos), informar e informarnos mejor, interactuar mediante equipos interdisciplinarios coordinados, tanto en el ámbito público como las áreas privadas, integración, geográfica, regional, de cadenas productivas y de valor e institucionalidad fortísima. Esta postrera i es fundamental porque apunta a un enorme pilar casi perdido: que seamos una República. Incluye la independencia de la Justicia. Pascal decía que “la justicia debe ser fuerte, ya que es imposible que la fuerza sea justa”. En rigor, sintetizaría nuestra problemática centrándola en este punto. O somos República o no podremos ser otra cosa que el primer país naturalmente viable de la historia contemporánea que deviene en fallido.
Las otras íes, las nocivas son: ilegalidad, impunidad, indiferencia cívica –‘no te metás’, ‘viveza’ y demás -, intolerancia, intransigencia, indefensión, inseguridad, inflación, improductividad, inutilidad, por caso del gasto que es un despilfarro o carece de prioridad.
Nuestra política – la vida cotidiana de todos – está invadida de sofisterías. A tal grado que por ejemplo se exhibe una paradoja que deja perplejo: todo el país quiere cambios, pero apenas se insinúa uno, las protestas y resistencias pululan. Entre nosotros ni siquiera se puede abrir un tercer aeropuerto en la megalópolis. Algo tan servicial y necesario despierta rechazo. Hay que sincerar nuestra vida colectiva. Que los sedicentes progresistas desnuden su conservadurismo y que los conservadores se pongan el traje definitivamente de reformistas. Así tendremos una política que explicite mejor las posturas de cada cual. Así el pueblo ciudadano podrá atenerse mejor y decidir más cabalmente.
Un párrafo final para la libertad. Concluyentemente, deberán definirse quienes la fragmentan deseosos de gozar de libertades políticas, pero retaceando las libertades económicas. La libertad, señores, es una sola, integral. O la respetamos íntegra o seremos un país de sometidos. Y lastimosamente, la pobreza proseguirá su venenoso ascenso.

*Candidato a diputado nacional por Juntos por el Cambio (Provincia de Buenos Aires).

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18 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

La clave es la unidad nacional Por Roberto Lavagna

 

La Argentina atraviesa dos largas crisis, la de confianza y la política, cuya combinación deriva en la de orden económico que lastima a todo el cuerpo social de la Nación con flagelos que se han vuelto crónicos como la recesión, el desempleo, la inflación, la pobreza, el hambre y, otra vez, el endeudamiento en un volumen y con plazos de vencimientos incumplibles.

El origen de estas crisis es una dirigencia e instituciones débiles, incapaces de componer un liderazgo que balice el camino y comprometa a la ciudadanía en un programa de recuperación nacional que ponga a la educación, la producción y el empleo en el centro de la escena, y a la justicia social como un objetivo cuyo enunciado comprenda a toda la sociedad.

Argentina viene en un derrape desde hace ocho años que si no es interrumpido ahora, tendrá consecuencias inimaginables. No hay antecedentes de un país que en un territorio no afectado por guerras o cataclismos haya soportado 32 trimestres consecutivos de retroceso o estancamiento. Baste decir que tres trimestres -esto es, menos de un año-, serían intolerables en cualquier país normal.

Es necesario, por ende, salir de la atmósfera que ha creado la dirigencia que polarizó a los argentinos entre unos que proponen al populismo, el estatismo y la negación de las reglas básicas de la economía y otros que, escondidos tras el marketing, alientan el ajuste y los rulos financieros como supuesta puerta de salida de la encrucijada en la que estamos.

La oportunidad de reencauzar a la Argentina está a la vista: es el 27 de octubre próximo. Podrá concretarse si quien resulte electo presidente, servicio al que me postulo, es capaz de desarrollar un gobierno de unidad nacional, que fije objetivos cumplibles, con sentido federal, en acuerdo y con el compromiso para su consecución de las fuerzas políticas predominantes. Por ahora, el resultado de las PASO dio una respuesta contundente: la mayoría dijo que no quiere seguir con este presente angustiante. Basta saber si quiere volver a un pasado igualmente deplorable.

La decisión que ha tomado la dirigencia esta semana en relación con el drama del hambre –más allá de diferencias metodológicas- es un ejemplo del compromiso deseado. Desde Consenso Federal, sin especulación política, lanzamos el Programa de Asistencia Alimentaria con la intención de que fuera asumido por todos los sectores. El hambre de millones de niños y también de millones de padres, que primero se privaron del alimento para cedérselo a sus hijos, hacía obscena la especulación.

Para reforzar el cuadro institucional, nuestro espacio presentó el proyecto de ley del Consejo para el Desarrollo Económico y Social, un ámbito de diálogo abierto y generación de consensos estratégicos de políticas públicas generales y específicas, integrado por representantes de los trabajadores, empresarios, colegios, consejos, entidades representativas de profesionales y otras instituciones, incluidos movimientos sociales y credos religiosos.

Salir del círculo vicioso de los últimos ocho años, en los que unos se creyeron el ícono de la justicia social y otros se representaron como la reserva de la República, posibilitará empezar a regenerar la confianza en el país y la autoestima de los argentinos. Para lograrlo, es necesario que el próximo gobierno de inmediato comience a movilizar los factores de activación de la economía, a saber: los propios trabajadores desocupados o con ocupación por debajo del estándar –unos 8 millones-; los miles de millones de dólares que los argentinos tienen sustraídos del sistema productivo; los recursos hidrocarburíferos, mineros y agroindustriales que yacen en nuestro suelo o pueden ser elaborados y el talento de nuestro pueblo.

Debemos iniciar la recuperación como una tarea normal, evitando las épicas propagandísticas, como se logró con el concurso de todos los argentinos en la grave crisis posterior a la convertibilidad. Para ello, también es necesario que quienes en los últimos ocho años confundieron la misión de gobernar para todos con la de hacernos pelear entre todos, estén dispuestos a acompañar en un gobierno de unidad nacional que nos permita salir del estancamiento y encaminarnos, por fin, en el sendero del desarrollo.

(*) Economista, diplomático y docente, es candidato a Presidente de la Nación por Consenso Federal.

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16 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Crece la cantidad de alumnos del sexto grado con escasos conocimientos de matemática. Por Alieto Aldo Guadagni

Este siglo XXI es el tiempo de la globalización, impulsada por los rápidos avances científicos y tecnológicos. Por esta razón, la fortaleza económica de una sociedad depende sobre todo de su capital humano. La población de una nación es la depositaria de ese capital, que es decisivo para impulsar el progreso y mejorar las condiciones de vida, en especial, de los más humildes.

El avance en el nivel de conocimientos acumulados en la mente de los habitantes de un país es la condición necesaria para su desarrollo en el desafiante mundo actual, para superar la circularidad de la reproducción intergeneracional de la pobreza, es necesario fortalecer nuestra escuela pública, prestando particular atención a las áreas más vulnerables. Este boletín presenta la evolución del nivel de conocimientos de matemática de los alumnos del sexto grado primario estatal en el Conurbano y la CABA, donde habita nada menos que uno de cada tres habitantes del país, entre 2016 y 2018.

Es un llamado de atención constatar que creció la cantidad de alumnos con escasos conocimientos de matemática. En este boletín, la licenciada Gisela Lima analiza los resultados obtenidos en las Evaluaciones aprender 2018 en la disciplina Matemática, por quienes cursaban el último año en las escuelas primarias estatales en los 24 distritos que componen el Conurbano Bonaerense. Nada menos que el 54 por ciento lo hacía sin adquisición de conocimientos matemáticos por encima del nivel “Básico”. Cuando se presta atención a los municipios, las cifras nos indican la gran desigualdad existente.

Un caso extremo se da al comparar el nivel de conocimientos “avanzado” en las escuelas estatales de José C. Paz (6,65 por ciento) con las de Vicente lópez (22,27 por ciento). Además, la comparación del Operativo Aprender del 2018 con el de 2016 revela un aumento en el porcentaje de alumnos que se ubican por debajo del nivel “Básico” en 22 de los 24 partidos del Conurbano. El licenciado Francisco Boero, a su turno, considera los resultados de esta evaluación en el último año de la escuela primaria estatal en la CaBa. La desigualdad en el nivel de conocimientos según el barrio donde está radicada la escuela estatal también es alta. Por ejemplo, en las comunas 1 y 4 (Constitución, Montserrat, Puerto Madero, Retiro, San Nicolás, San Telmo, Barracas, La Boca, Nueva Pompeya, Parque Patricios), el porcentaje de alumnos cuyos conocimientos están por debajo del nivel “Básico” es el doble que en las comunas 16 y 15 (Caballito, Agronomía, Chacarita, Paternal, Villa Crespo).

Al comparar los resultados obtenidos en las pruebas aprender del 2018 con los del 2016 se observa, además, un aumento de 10 por ciento en el porcentaje de alumnos con nivel de conocimiento “Por debajo del básico”. la tarea educativa que tenemos por delante exigirá un considerable esfuerzo no sólo de las autoridades, sino también de docentes y familias. Si todo sigue así y no se encara el fortalecimiento de la escuela pública, se ampliarán aún más las grandes desigualdades socioeconómicas, consolidando así la reproducción intergeneracional de la pobreza y la exclusión social.

Doctor Alieto Aldo Guadagni. Director del CEA.

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16 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Emergencia alimentaria: Un primer paso para frenar la caída social. Por Daniel Arroyo

Estamos viviendo una verdadera catástrofe social en los últimos meses, que atraviesa a una vasta mayoría de las argentinas y los argentinos. La situación golpea especialmente en los sectores más pobres y afecta el derecho básico a la alimentación. Ya no se trata de un fenómeno de calidad nutricional, sino que estamos ante algo más grave: es evidente que hay un problema de hambre. Por eso consideramos que la media sanción de la Cámara de Diputados de la Nación al proyecto de ley de emergencia alimentaria es un primer paso para detener la caída social.

Desde 2017 venimos observando un deterioro fuerte de la vida cotidiana y se ha incrementado la cantidad de personas que asisten a merenderos y comedores escolares y comunitarios en todo el país. La acción de los movimientos sociales, de distintas asociaciones civiles y eclesiales, de las maestras que ponen tiempo extra en las escuelas, o de personas que simplemente se juntan para ayudar a sus vecinos, hace que la situación no sea aún más dramática. Sin embargo, la devaluación sufrida en agosto y el traslado a precios en los alimentos y bebidas no alcohólicas –rubros que registraron un alza del 4,5% tan solo en agosto- multiplica la demanda social y los comedores ya no dan abasto. En cada barrio, se hace lo que se puede con lo poco que se tiene.

De acuerdo a cifras oficiales del INDEC, la pobreza llegaba al 32% de las personas al finalizar el segundo semestre de 2018; y la indigencia pasó de un 4,8% en el segundo semestre de 2017 a un 6,7% en el mismo período de 2018. Según estimaciones de universidades públicas, la pobreza podría afectar al 40% de la población y la indigencia al 10% a fines de este año. Un informe reciente de Unicef también advirtió que uno de cada dos niñas y niños es pobre en la Argentina.

La declaración de la emergencia alimentaria es un piso para garantizar lo mínimo: el abastecimiento de merenderos y comedores escolares y comunitarios. El principal objetivo del proyecto es la cobertura de las necesidades nutricionales de niñas y niños hasta los 14 años, embarazadas, discapacitados y ancianos desde los 70 años en situación de pobreza. De esta forma, dispone un incremento de como mínimo del 50% de las partidas presupuestarias vigentes correspondientes a políticas públicas nacionales de alimentación y nutrición. Y facilita a que se aceleren los procesos licitatorios para la compra de alimentos.

El texto acordado extiende la emergencia alimentaria hasta diciembre de 2022. A partir del 1° de enero del año que viene, el Jefe de Gabinete podrá actualizar de manera trimestral las partidas presupuestarias correspondientes a políticas públicas nacionales de alimentación y nutrición, tomando como referencias mínimas el aumento de la variación porcentual del rubro »alimentos y bebidas no alcohólicas» del Índice de Precios al Consumidor y la variación de la Canasta Básica Alimentaria.

En tiempos de emergencia, debemos garantizar los derechos básicos para todas y todos los argentinos. Comer no puede ser un privilegio en un país que elabora alimentos para 400 millones de personas.

Nos debe quedar claro que no puede ser lo mismo comer bien que no comer bien, porque el hambre, la desnutrición y la malnutrición causan daños irreparables que deben ser prevenidos y abordados en forma urgente, estratégica e integral con recursos suficientes por parte del Estado.

Garantizar la seguridad alimentaria y nutricional tiene que transformarse en consenso básico y en una política de Estado prioritaria del nuevo contrato social que necesita nuestro país.

 

 

(*) Diputado nacional. Pte. Bloque Red x Argentina. Ex viceministro de Desarrollo Social de la Nación.

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16 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Promover la salud y el bienestar desde la escuela Por Maureen Birmingham

 

Promover la salud y el bienestar para todos y todas es un desafío que nos convoca. Una de las maneras más efectivas de responder a este desafío tiene que ver con generar y fortalecer entornos saludables clave para los niños, niñas y adolescentes. En ese aspecto, la escuela ocupa un lugar fundamental.

Por eso, la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) dedica la Semana del Bienestar este año a la creación de escuelas saludables e invita a estudiantes, padres, docentes y a la población de los países de las Américas a realizar actividades para sumarse a esta iniciativa entre el 14 y el 21 de septiembre.

¿De qué forma? Realizando acciones vinculadas a la alimentación saludable, la actividad física, el agua segura, la protección del medio ambiente, la generación de entornos seguros, la prevención de enfermedades no transmisibles (como diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares y pulmonares), la promoción de la salud mental y todo aquello que tenga como objetivo hacer de las escuelas lugares más saludables y que favorezcan el bienestar.

Tanto a nivel global como en Argentina y otros países de la región de las Américas, el sobrepeso y la obesidad ya son serios problemas de salud pública, que inclusive constituyen una seria amenaza para muchos de los avances que en las últimas décadas han logrado incrementar la expectativa de vida.

Según las últimas estadísticas disponibles, el 62% de los argentinos adultos tiene exceso de peso, mientras que entre los adolescentes de entre 13 y 15 años el exceso de peso alcanza a casi el 30% y entre los niños, a casi el 10%, todas cifras con una tendencia al alza alarmante.

Teniendo en cuenta que la escuela es un ámbito prioritario para la generación de hábitos saludables que pueden proyectarse a la vida adulta, es tan urgente como importante garantizar que los entornos escolares y otros espacios frecuentados por los niños, niñas y adolescentes sean ambientes saludables, libres de promoción y/o venta de productos perjudiciales para la salud.

Con el compromiso de la comunidad, crear escuelas saludables es posible a través de diferentes actividades como, por ejemplo, realizar reuniones o talleres entre directivos, padres y docentes sobre posibles cambios para mejorar el entorno alimentario escolar. Una acción concreta y muy efectiva es que no haya oferta de gaseosas y bebidas azucaradas ni de comestibles -alimentos no saludables- tanto en el interior de los establecimientos como en los accesos a las escuelas.

Las dietas malsanas comienzan en la niñez y se acumulan a lo largo de la vida. La publicidad y otras formas de mercadotecnia de alimentos y bebidas dirigidas a los niños tienen un gran alcance y se centran en productos ultra-procesados con altos contenidos de grasas, azúcar o sal. Para promocionar esos productos se recurre a una amplia gama de técnicas que consiguen llegar a los niños en las escuelas, los maternales y los supermercados, a través de la televisión y de Internet, y en muchos otros entornos.

Organizar una feria de cocina saludable, una actividad lúdica para realizar ejercicios durante los recreos, exponer sobre hábitos de vida saludables como usar la escalera en vez del ascensor o incluir dentro de los proyectos educativos institucionales temáticas relacionadas con la prevención de enfermedades y la promoción de la salud son también posibilidades concretas de actuar en el marco de la Semana del Bienestar.

En Argentina, la Semana del Bienestar se viene llevando adelante con mayor participación desde el año pasado a través de numerosas actividades. La Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación promueve el desarrollo de estas acciones entre las escuelas de gran parte de las jurisdicciones del país.

Desde su creación, en el 2011, esta iniciativa ha expandido su ámbito y alcance para integrar la salud y el bienestar en términos más amplios, en una celebración anual a la que se unen actores locales, nacionales y regionales de todo el continente americano.

Las charlas sobre temas de salud, las ferias saludables y pausas activas -entre otras actividades- se multiplicaron durante estos días. Confiamos en que la edición 2019 será nuevamente un espacio de participación social con la promoción del bienestar como protagonista.

(*) Representante en Argentina de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).

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16 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Un proyecto en línea con la política alimentaria que se viene desarrollando

Por Gabriela Burgos (*)

La asistencia a los sectores más vulnerables ha sido un compromiso de Cambiemos desde que asumimos el gobierno y lo hemos adoptado como una política prioritaria desde entonces.

Transformaciones políticas, sociales y económicas, necesarias para favorecer el crecimiento y desarrollo sustentable, fueron siempre acompañadas de acciones orientadas a compensar a los sectores más expuestos y afectados ante situaciones de crisis.

La universalización de la asignación por hijo, la reparación histórica a los jubilados, las tarifas sociales, la continuación de los programas de ayuda social, entre otras, reflejan una constante preocupación en reducir las desigualdades.

Desde las PASO, atravesamos momentos difíciles por la incertidumbre sobre la continuidad o no de las políticas públicas llevadas a cabo hasta ahora, lo que hizo imprescindible reforzar los mecanismos de asistencia para transitar mejor esta etapa mientras se reordena la situación económica. Por ello, entre otras medidas, se eliminó el IVA en los productos de la canasta básica, se elevó el mínimo no imponible de ganancias, se subsidió la cuota de los créditos hipotecarios, etc.

En este contexto, hemos aprobado en sesión especial, convocada por pedido de bloques políticos de la oposición, la prórroga de la emergencia alimentaria hasta el año 2022, que incluye un reordenamiento de partidas presupuestarias.

En primer lugar, la emergencia alimentaria y social se encuentra vigente desde el año 2002, prorrogada sucesivamente hasta el 31 de diciembre de 2019, (la última prórroga por ley 27.345 sancionada en el 2016), donde la Nación y las provincias son las encargadas de llevar adelante la ejecución de los programas y medidas en ella contempladas. Hasta el momento, tanto los gobiernos provinciales como el gobierno nacional han avanzado en la realización de programas alimentarios que incluyen asistencia a comedores escolares, acciones de nutrición, fortalecimiento de comedores comunitarios, clubes, organizaciones sociales, barriales, religiosas, merenderos y parroquias, y medidas varias de impulso a la autoproducción de alimentos. Por lo que interpretar la aprobación del proyecto de ley en cuestión como un cambio de modelo de política asistencial sería un error.

En segundo lugar, la media sanción aprobada recientemente no genera un impacto fiscal, es decir, no representa un aumento del gasto total. Es en realidad una recomposición interna del presupuesto.

Además, la iniciativa que pasó a senado para su tratamiento autoriza al jefe de gabinete a reordenar las partidas presupuestarias. Debemos recordar que el presupuesto es una autorización que el Poder Legislativo le otorga al Poder Ejecutivo para gastar recursos a fin de llevar a cabo las políticas públicas. Esto no implica que el PEN tenga la obligación de gastar la totalidad de cada una de las partidas, pudiendo reasignarlas en otras áreas, facultad ya otorgada por la ley 26.124 del año 2006 al jefe de gabinete de ministros. Por ello, este proyecto tiene un tinte más declarativo que operativo.

En conclusión, el texto aprobado por la Cámara de Diputados se encuentra en línea con la política de asistencia social y alimentaria que el Estado nacional viene implementando desde hace 4 años y, por lo tanto, compartimos objetivos y acompañamos su aprobación.

Se trata en definitiva de acciones que hemos llevado a cabo sin pretensión de darle una utilización electoral. Lamento que un amplio sector de la oposición vea esto como una oportunidad para aumentar su exposición pública y transformarlo en un elemento central de la campaña política, cuando hemos demostrado una permanente predisposición al diálogo y al consenso.

(*) Diputada Nacional por UCR-Jujuy. Presidenta de la comisión de Legislación Penal HCDN

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16 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Insumos en una economía circular; por Sergio Bergman

Los residuos valorizados como insumos no son basura. En ese sentido, y ante la difusión de información errónea que asume posiciones ideológicas lideradas por algunos referentes partidarios con el objetivo de sembrar dudas y causar miedo en los sectores más vulnerables de la población, queremos ser muy claros al respecto: la tarea social, productiva y sumamente digna de los recicladores urbanos y sus cooperativas de trabajo no se ve limitada ni afectada de ningún modo por el Decreto 591/19, que está orientado a insumos de la industria para requerimientos específicos y con altos estándares de control ambiental.

La tarea de los recicladores, por el contrario, se afirma y apoya a partir de los insumos de residuos sólidos urbanos con los que la norma no compite. El reciente decreto, publicado el último 26 de agosto, constituye así una herramienta más para proteger el ambiente y la industria nacional.

El mismo actualiza una normativa de 1992 sobre la importación de insumos para la producción industrial, y bajo ningún aspecto flexibiliza controles ni va en perjuicio del ambiente.

En aquel año se dictó el Decreto 181/92 que exigía para la importación un certificado de inocuidad sanitaria y ambiental en origen que ya no emite ningún país. La realidad mostró que este certificado en los términos solicitados jamás fue realizado ni confeccionado por los países de origen y solo se presentaba para el ingreso de dichos productos una constancia de no peligrosidad, pero siempre con base en las normativas del país de origen.

Luego de casi tres décadas la norma debía ser modernizada, no solo porque el documento que suplía el certificado de inocuidad no era garantía ni protector del ambiente —dado que el control administrativo era meramente documental sin reparar en lo fundamental que es la calidad de la mercancía que se pretendía importar—, sino también para incorporar el concepto de valorización, entendiendo a los residuos pretratados como potenciales recursos, fomentando así la economía circular, siempre bajo el concepto de prohibición de ingreso de residuos al país.

La valorización de los residuos es un instituto reconocido mundialmente para el aprovechamiento de materiales, la minimización de la utilización de recursos no renovables y la promoción de la llamada “economía circular”. Países avanzados con políticas ambientales de este tipo han desarrollado normativa de aplicación internacional que contempla las condiciones bajo las cuales se puede determinar el fin de condición del residuo, y su posterior utilización como insumo para un proceso productivo o como un producto de uso directo. Estas normas hacen especial mención a aquellas corrientes que valorizadas son consideradas comodities, tienen un valor y que se comercializan habitualmente por su gran importancia en la actividad industrial.

La modificación de una norma con más de 27 años de antigüedad tiene por objetivo incorporar estos conceptos y fortalecer los controles para garantizar el uso de insumos importados en condiciones ambientalmente adecuadas, internalizando exigencias reconocidas a nivel mundial desde hace más de una década.

Por ello, se ha reemplazado la presentación del certificado de inocuidad por el cumplimiento de exigencias técnicas que aseguran la calidad de la sustancia, debiendo no solamente garantizar la inocuidad del objeto a importar sino que además deberán acreditar “que el uso de la sustancia u objeto no genere impactos adversos para el ambiente o la salud”, “que la sustancia u objeto se utilice para finalidades específicas”, “que exista un mercado o una demanda para dicha sustancia u objeto”, y “que la sustancia u objeto satisfaga los requisitos técnicos para las finalidades específicas, y cumpla la legislación existente y las normas aplicables al producto”.

Estas exigencias han sido tomadas de modelos mundialmente reconocidos, como las normas de la Comunidad Europea, que involucran no solo el control de las cuestiones ambientales, sino el destino que se le dará a estos insumos y la actividad industrial donde se utilizarán. De esta manera, la norma prevé la intervención de ambos organismos competentes, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable y el Ministerio de Producción y Trabajo, conjuntamente con la condición técnica de aquello que va a ingresar al país, el destino y viabilidad de la actividad industrial que lo requiere. Esta sinergia conlleva a garantizar el desarrollo productivo en condiciones de sostenibilidad ambiental.

Es este un paso más en el compromiso asumido por el Gobierno nacional de revertir el deterioro ambiental, pero necesitamos la coordinación de los países de la región y el compromiso de la sociedad para alcanzar acciones concretas de cara al futuro.

Todo esto se verá reflejado en la reglamentación que próximamente se publicará, asegurando que los movimientos transfronterizos se realicen en condiciones ambientalmente sustentables preservando siempre nuestra casa común.

Por último, reafirmamos que la tarea de los recicladores, a partir de insumos provenientes de residuos urbanos, es de vital importancia. Valoramos no solo el trabajo que realizan sino también la concientización en cuanto al cuidado del ambiente. El mencionado decreto no interfiere al respecto, ya que hace referencia a residuos valorizados tecnológicamente que pasan a ser insumos en cadenas productivas específicas, de una magnitud e impacto mínimo en comparación al volumen disponible y requerido de reciclado urbano.

Por Sergio Bergman –  Secretario de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

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10 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Educación emocional: discutir a qué llamamos emociones y qué hacer con ellas al educarlas. Por Lic. Norma Filidoro

Al 24 de agosto se registran cinco proyectos de ley referidos a la «educación emocional» con estado parlamentario. Resultado de imagen para Ley Nacional de Educación (26.206)Algunos apuntan a modificar la Ley Nacional de Educación (26.206), mientras otros, a la creación de Programas o Leyes específicas. El debate está abierto, pero para que produzca inteligibilidad y conocimiento en los ciudadanos debemos eludir la simplificación de educación emocional sí o no para discernir acerca de sus fundamentos: discutir a qué llamamos emociones en este contexto (ya que no se trata del sentido común) y qué es lo que pretendemos hacer con ellas al educarlas, ya no en el ámbito familiar sino en el escolar extra-familiar.

Un riesgo: que la «educación emocional» quede reducida a control y aún la eliminación, no sólo de las descargas físicas que son concomitantes a las emociones sino también de los sentimientos que las provocan. ¿Quién determina qué sentimientos son adecuados para quién ante qué situación? ¿Quién determina que reacción es oportuna, cuándo? Las emociones tienen una función: el miedo que sentimos en relación con una situación o una persona nos permite alejarnos de un potencial peligro, aunque desconozcamos en qué sentido esa persona o esa situación son peligrosas. Lo peligroso lo es para uno y no para todos ni cualquiera: en el caso de los niños y niñas, por ejemplo, ¿quién decide si deben o no tener miedo de ese señor o esa señora que los quiere tanto? En este sentido, hacer entrar a las emociones en un programa educativo que las estandarice, podría resultar, al menos, riesgoso.

Resultado de imagen para educacion emocionalAlgunos podrían pedir educación emocional para los integrantes de las fuerzas de seguridad bajo el supuesto que evitaría que los policías mataran a patadas. Otros, incluso gobernantes, piensan en el sentido contrario.

Lo que ocultan los proyectos de ley de educación emocional es que, necesariamente, conllevan una ideología. Ocultan la dimensión política. Se ofrece como solución (irresistible) a los prejuicios discriminatorios, la violencia social, el consumo de drogas y alcohol, el delito, el abuso, la bulimia, la anorexia, y el bullying.

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Ramón Carrillo

No debería preocuparnos tanto que las leyes sean promovidas por los mismos colectivos (en general fundaciones) que en sus páginas web venden libros y cursos y entrenamientos para empresas y escuelas, sino que en esas páginas y en esas leyes se suponga (o se nos quiera hacer creer) que la violencia, la depresión o los consumos problemáticos tienen como agente, como responsable, al individuo y, claro, sus aún no educadas emociones. Como diría Ramón Carrillo , frente a la violencia de la pobreza, frente a la exclusión, frente a la salud y la educación devenidas mercancía, frente a la exigencia de ir a un rendimiento que vaya más allá del vivir, las emociones no solo son unas pobres causas, sino que aún, quizás, constituyan parte de ese tesoro inexpropiable que debamos defender.

(*) Licenciada en Ciencias de la Educación (UBA). Magister en Psicopedagogía Clínica (Univ. León). Participa del Observatorio Participativo en Políticas Públicas en Educación, dependiente del Departamento de Ciencias de la Educación y del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación de la Facultad de la Filosofía y Letras de la UBA.

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10 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

¿Por qué estamos más tristes que nunca? Por Jorge Elías

En tiempos revueltos, la felicidad choca con su peor enemiga: la incertidumbre. Más de 150.000 personas de 140 países, entre ellos Argentina, respondieron preguntas simples: ¿te sentiste descansado ayer?, ¿te reíste?, ¿aprendiste o hiciste algo interesante?, ¿te sentiste estresado?, ¿te sentiste maltratado?, etcétera. Nada vinculado con la coyuntura política ni con la económica. Inquietudes sobre la vida cotidiana. ¿El resultado? Los habitantes de la mayoría de los confines del planeta están más tristes, enojados y asustados que nunca, concluye el Informe de Emociones Globales de Gallup.

El índice negativo de 2018 empató con el del año anterior y superó todas las marcas desde que comenzaron a realizarse estas mediciones en 2006. Otros estudios señalan que, por el aumento de la expectativa de vida y algunos indicadores positivos, deberíamos ser más felices que nunca. Pues, no. Estamos más tristes, enojados y asustados. Entre los diez países más positivos figuran Paraguay, Panamá, Guatemala, México y El Salvador. Les siguen Indonesia, Honduras, Ecuador, Costa Rica y Colombia. Nueve de los diez son latinoamericanos. Sorprendente. El grado de satisfacción no contempla el poder adquisitivo.

Aristóteles (384-322 a.C.)

Es difícil medir las emociones. Más aún, generalizarlas. Aristóteles, discípulo de Platón y maestro de Alejandro, sostenía tres siglos antes de Cristo que el fin de la polis debía ser «la felicidad de los ciudadanos» y que, para alcanzarla, podían aplicarse «las distintas formas de organización política». Tanto la Declaración de Independencia de Estados Unidos como las constituciones de Japón, Corea del Sur y Brasil consagran el derecho a «la búsqueda de la felicidad». Un anhelo individual, más que colectivo, también contemplado en la Constitución de España de 1812, llamada La Pepa, como «objeto del gobierno».

El escritor James Hilton inventó un edén: Shangri-La. Lo ubicó, en su novela Horizontes perdidos, en el valle del Himalaya, entre India y China, donde se

Lost Horizon, de James Hilton. Fue llevada al cine por Frank Capra en 1937

encuentra Bután, territorio que ha vivido aislado durante más de un milenio y que, por cuestiones estratégicas, exalta la medición de la felicidad como su marca país. Estuvo allí el periodista Eric Weiner, nacido en 1963, el Año de la Casa del Sol Sonriente, en Estados Unidos, durante una recorrida por los diez países que se jactan de ser los más felices. Quiso hallar algo parecido a Shangri-La o las Islas Afortunadas, imaginadas por Platón. No pudo, admite en su libro La geografía de la felicidad.

«Los latinoamericanos no siempre califican su vida como la mejor, pero ríen, sonríen y disfrutan como nadie en el mundo», dice Jon Clifton, gerente global de Gallup. Excepto el escritor británico George Orwell con los ministerios del Amor, de la Paz, de la Abundancia y de la Verdad, plasmados en la novela 1984, ni el remoto reino budista de Bután, el único que mide la felicidad interna bruta en lugar del producto interno bruto, se atrevió a tanto como Nicolás Maduro. En 2013 creó el Viceministerio para la Suprema Felicidad Social del Pueblo de Venezuela, encargado de coordinar los planes sociales. Tres años después, Emiratos Árabes lanzó su Ministerio de la Felicidad, como si la felicidad fuera un asunto de Estado.

Jardín del Edén, del pintor Thomas Cole (detalle)

Felicidad es sinónimo de dicha, derivada del verbo decir. La felicidad de los romanos dependía de las palabras que pronunciaban los dioses cada vez que nacía una criatura. El hado (destino) quedaba trazado en la dicta (lo dicho). Hado proviene de fatum, participio pasivo de fari (hablar, decir). Hasta el siglo XVIII, la gente creía que era real el bíblico Jardín del Edén. Está en la confluencia de los ríos Tigris y Éufrates, donde queda un país de sonrisa difícil: Irak. De sonrisa tan difícil como otros, acechados por diversas razones por la madre de todas las penas: la incertidumbre.

 

 

Por Jorge Elías – Periodista, dirige el portal de actualidad y análisis internacional El Ínterin, es conductor en Radio Continental y en la Televisión Pública Argentina.

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6 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

La oportunidad del debate; por Agustín Frizzera

La campaña hacia las PASO no tuvo nada de programático: se caracterizó por las gestualidades, las descalificaciones personales, las declaraciones altisonantes y los gritos calculados. Nos mostró candidaturas que optaron por maximizar su renta electoral a costa de la discusión de ideas y que buscaron conquistar a votantes independientes apelando al «miedo al pasado» o a la «bronca con el presente».

Desde el punto de vista electoral, la estrategia de polarización aceleró los tiempos. Lxs electorxs, incluso lxs de baja intensidad, no habilitaron una «tercera alternativa». Así, la concentración de votos de las dos primeras fuerzas fue más alta que nunca antes y arrojó una distancia de la primera sobre la segunda de improbable reversión.

Hacia octubre, en la otra campaña electoral, la que vale, quienes contienden le hablarán, nuevamente, a segmentos sociales que ya votaron y que, en porcentajes significativos, votaron «en contra de…». En este sentido, volver a tirar del miedo buscando una quimérica «remontada» sería un error de estado. A la vez, considerar que las opciones mayoritarias de agosto son preferencias incondicionales sería un error de diagnóstico.

En este escenario, transitar una disputa que parece ya definida, quizás, sea una oportunidad para mostrar una campaña diferente, en la que las soluciones a nuestros problemas no aparezcan como pases de magia, sino acompañadas de caminos posibles por los que transitar. Una campaña en la que las promesas que nos remiten a un país en el que «tendremos más», o en el que las cosas «funcionarán (más o menos) mejor» nos aclaren cómo, para qué y para quién.

Los debates electorales, pautados para el 13 y el 20 de octubre, serán la piedra angular de esta oportunidad de generar un debate público de calidad, en el que la simplificación de los mensajes, típica de las democracias de masas, no signifique «reducir» u «ocultar» sino un intento de conectar con un campo de ideas que podamos creer, con futuros que podamos construir.

Estas elecciones se tratan de la economía, y resulta entendible porque tenemos problemas urgentes. Sin embargo, el futuro trae más desafíos que bajar la inflación, entre otros, ¿cómo hacemos para que una mujer, que pide paridad, la tenga y la sienta en su vida diaria? ¿Cuánto del camino de adaptación al cambio climático tiene que ver con nuestros hábitos? ¿Cómo vamos a hacer para garantizar la vida en tiempos del pos-trabajo? ¿Qué vamos a hacer con la crisis habitacional? ¿Cómo hacemos para que la transparencia, más que un cuento, cambie los comportamientos oligárquicos de algunos funcionarios?

El 10 de diciembre habrá un nuevo presidente y no será ni el fin de la Argentina, ni el comienzo de una nueva: la vida seguirá desde donde la retomemos. La clase dirigente debe ser consciente de que apalancarse sobre un «voto en contra de…» la dejará sobre hielo fino en términos de legitimidad y que, para fortalecerse, debería aprovechar los debates para hablar del «día después» del 10 de diciembre, con seriedad y verosimilitud.

Hoy, adoptar el punto de vista de la sociedad significa debatir sobre la preocupación que todos tenemos por el «día después». Porque, en el «día después», no valdrán las gestualidades, las descalificaciones, las tácticas electorales, las simpatías de por unos sobre otros.

Por Agustín Frizzera –  Licenciado en Sociología (UBA). Magister en Gestión Urbanística (Universitat Politécnica de Catalunya, UPC). Director Ejecutivo de Democracia en Red, ong que presentó el espacio Causas Comunes para estimular el debate y pedirle a los candidatos compromisos con respecto a las políticas sobre drogas, transparencia, derechos laborales, con perspectivas amplias, inclusivas y diversas.

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4 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Canallas lenguaraces; por Enrique Guillermo Avogadro

«Pondrá en pie, según la fórmula de Juan Claudio Lechín, ‘un caudillismo
mesiánico basado en la delincuencia’, una dictadura narco-populista».
Laurence Debray

Las multitudinarias manifiestaciones del sábado encendieron luces rojas en el tablero de control del Frente de Todos, que esperaba un paseo tranquilo y triunfal hasta octubre. Rápidamente, el Instituto Patria ordenó a Alberto Fernández que dinamitara el tácito acuerdo que lo vinculaba a Mauricio Macri para mantener la calma en la economía hasta las elecciones; el candidato, obediente, dejó de lado su disfraz de estadista y salió a incendiar la pradera, aún a costa de dejar la tierra arrasada.

Bastaron unas frases falsas suyas el lunes para que, otra vez en menos de quince días, todo volara por el aire. Con el sablazo que implicaron sus dichos acerca del interés del FMI en adelantar las elecciones expresado por sus funcionarios que nos visitaban, nuevamente nos hizo retroceder al mismo tembladeral que se produjo el 12 de agosto, cuando los mercados entraron en pánico por el triunfo de la fórmula Fernández en las PASO.

Esa repetida reacción negativa, que llevó a otra escalada del dólar -que repercute instantáneamente sobre la inflación- y del riesgo-país, muestra a las claras qué opina el mundo respecto a la posibilidad de un retorno kirchnerista al poder. Y, sobre todo, expone el enorme desprecio que esa banda de canallas siente por los sectores más pobres de la sociedad.

La otra maniobra de pinzas sobre la Casa Rosada la constituyeron las masivas marchas, organizadas para conservar el abyecto dominio de la calle y comenzar la agitación -de manual revolucionario- en busca de la destitución del Gobierno. Gran cantidad de organizaciones movilizaron a una masa de pobres sodomizados por sus dirigentes, que lucran con subsidios y planes de todo tipo; fue patético escuchar a los asistentes entrevistados por canales de televisión, ya que todos dijeron ignorar para qué estaban allí.

Se intenta repetir así lo sucedido en diciembre de 2001, cuando se ahogó financieramente a la administración de Fernando de la Rua, se ejecutó el «plan helicóptero» que costó tantos muertos y, poco después, se concretó la devaluación asimétrica que se llevó todos los ahorros de los argentinos.

Conociendo muy bien a qué extremos de violencia está dispuesto a llegar el Foro de San Pablo para recuperar en América Latina el poder para el «socialismo del siglo XXI», y el apoyo militar y económico que recibe de China, Rusia e Irán, tal como sucede con Cuba, Nicaragua y Venezuela, me sorprendió la suave calificación de «autoritario» con que Alberto Fernández describió al genocida régimen de Nicolás Maduro, cuando ya sus crímenes se encuentran probados por el informe de Michelle Bachelet, la inobjetable responsable de los derechos humanos en la ONU.

El Foro, el 28 de julio en Caracas, resolvió «apoyar al movimiento popular de Argentina, que ha logrado conformar una alianza unitaria en el Frente de Todos, . para enfrentar al macrismo .», el Nº 2 de la dictadura, (Diosdado Cabello) advirtió a Alberto que no se crea que el elegido será él puesto que los votos son de Cristina, y las FARC colombianas han publicado su propio documento apoyándola.

Ambos temas -FMI y relaciones exteriores- se concatenan porque los mercados voluntarios de crédito internacional se encuentran cerrados, a cal y canto, para nosotros, defaulteadores seriales. ¿A quién recurrirá el candidato, si llegara a Presidente, para pedir dinero cuando necesite pagar las cuentas del populismo que pretende reinstalar? Las opciones serán escasas: al Fondo será inútil rogarle y ya sabe que su jefa y candidata a Vicepresidente no cuenta con la simpatía de nadie. Su amenaza al mundo occidental de recurrir a China, además de los conflictos que generará con nuestros actuales aliados, conlleva el enorme riesgo de mayores exigencias por parte de Xi Jimping en materia de bases militares y de materias primas, absolutamente indispensables para el gigante asiático en su actual situación de guerra comercial con Estados Unidos y de desaceleración de su economía.

Cuando ya se ha comprobado que todos los activos argentinos (bancos, empresas, títulos, etc.) valen la mitad que de lo que valían el 9 de agosto, cuando está muy claro que serán Cristina Fernández y Carlos Zannini quienes gobiernen y nos lleven sin escalas hacia el peor infierno, cuando sabemos que será inevitable la impunidad de los ladrones, cuando un triunfo permitirá que los dueños del narcotráfico regresen al poder, cabe preguntarse: ¿están locos tantos argentinos?, ¿cómo no perciben esa realidad?, ¿cómo muchos, que han visto sus fortunas licuarse en pocos días, siguen financiando este demencial proyecto?, ¿cómo privilegian una imposible tranquilidad en sus bolsillos sobre su futuro y los de sus hijos y nietos?

El sábado pasado, muchos dijimos que ¡sí, se puede! Se pueden conservar las instituciones de la República, se puede respetar la Constitución y no modificarla, se pueden garantizar la libertad de prensa y de cátedra, se puede mejorar el servicio de justicia sin convertirla en militante, se puede meter presos a los ladrones y a los corruptos, se pueden seguir combatiendo la droga y el delito, se pueden hacer obras públicas sin monstruosos sobreprecios, en fin, se puede vivir en libertad, ejerciendo nuestros derechos y respetando a ultranza los de los demás.

Nada está perdido, aún la batalla está por librarse. Pero, para triunfar, todos quienes pensamos así deberemos trabajar arduamente, explicando a nuestros amigos y vecinos qué se juega, exigiéndoles que vayan a votar, convenciendo a quienes ejercieron el «voto castigo» en las PASO, fiscalizando las elecciones para garantizar su transparencia. La Argentina que soñamos nos lo exige.

 

Enrique Guillermo Avogadro – Abogado.

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2 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Alberto, los gobernadores, la rana y el escorpión; por Luis Pastori

La conocida fábula “La rana y el escorpión” atribuida a Esopo, cuenta que estaba una rana sentada en la orilla de un río, cuando se le acerca un escorpión que le dice: – Amiga rana, necesito cruzar el río. ¿Podrías llevarme en tu espalda? – No. Si te llevo en mi espalda, me picarás y me matarás. -No seas tonta -le respondió entonces el escorpión- si te picase, me hundiría contigo y me ahogaría. Ante esta respuesta, la rana accedió. El escorpión se colocó sobre la espalda de la rana y empezaron a cruzar el río. Cuando habían llegado a la mitad del trayecto, el escorpión picó a la rana. La rana, al sentir el picotazo y darse cuenta que iba a morir, le preguntó al escorpión: -¿Por qué me has picado, escorpión? ¿No te das cuenta de que tú también vas a morir? A lo que el escorpión respondió: – Rana…mi amiga, no lo pude evitar, porque es mi naturaleza.

La moraleja nos dice que, aunque el sentido común dicte lo contrario y acabes perjudicando a los demás e incluso a ti mismo, no puedes dejar de ser quien sos, es tu naturaleza.

Las recientes actitudes de diferentes actores de la vida política argentina, se parecen demasiado a la conducta del escorpión. Veamos:

Alberto Fernández, que adquirió notable relevancia luego del volumen de votos obtenido en las PASO del 11 de agosto pasado, sabe que todo lo que diga o haga pasa a tener repercusión inmediata en los mercados y consecuentemente en la vida de cada argentino en momentos tan complejos.

El aguijón dirigido a picar al gobierno (pero que termina afectando a la población), revela como pocas veces la mezquindad en el proceder de quien se autodefine como un “moderado” pero a poco de andar, no tiene elección posible: su naturaleza es más fuerte que el “acting” del supuesto templado y prudente candidato, exteriorizada en declaraciones de una perversidad inmensa como las expresadas ante las autoridades del FMI, o la prensa extranjera.

Los gobernadores K y asociados en tanto, no van a la zaga, aún después de haber gozado cuatro años de un federalismo fiscal que les devolvió no solo recaudación, que legítimamente les corresponde, sino lo más importante: la dignidad de no tener que arrodillarse todos los meses ante el poder de turno para “volver con una anchoa” (Mario Negri dixit).

Ello hizo que, de ser globalmente deficitarias a diciembre de 2015 pasen a ser globalmente superavitarias en 2018, incluso muchas de ellas como Misiones, aún luego del pago de los intereses de la deuda.

Sin embargo, el aguijón del escorpión estaba latente, escondido y disimulado. Bastó un resultado electoral para que salga a relucir su naturaleza de maldad intrínseca y buscar inocular el veneno que, de prosperar, hundirá no sólo al gobierno (la ingenua rana del cuento), sino también a todo el pueblo argentino que está a bordo del barco.

Existe sin embargo un antídoto que es más fuerte que el veneno más poderoso de los escorpiones de toda laya. Y es la voluntad del pueblo argentino, que sabrá expresarse y responder a las provocaciones y actitudes mezquinas de quienes pretenden gobernar sobre supuestas ruinas. Esta voluntad es la que puede cambiar definitivamente el destino de una Nación, que requiere dirigentes que, en honor al delicado momento que vivimos, nos muestren un camino con un horizonte despejado de escorpiones a los que, más temprano que tarde, les aflora la voluntad de inocular su veneno, simplemente porque es su naturaleza.

Por Luis Mario Pastori, diputado de la Nación UCR Misiones

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2 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

La actualidad geopolítica, por Alberto Asseff

La geopolítica es un auxiliar imprescindible para guiarse u orientarse en el escenario. Máxime para un país como el nuestro que se halla en una de sus recurrencias de incertidumbre. Cada lustro sufrimos una desde 1914, sin computar las del s.XIX, como la que afrontó – y afortunadamente superó – el presidente Carlos Pellegrini en 1890/91. O la que sobrellevó el presidente Avellaneda en 1874.
Comencemos este sobrevuelo con algo sugerente que acaece acá mismo, en la banda oriental del Plata. Están estudiando cómo responder al desafío creciente de la producción de carne artificial. Claro, un país ganadero no puede demorarse y menos distraerse frente a este avance tecnológico. La inteligencia artificial es un nuevo ‘habitante’ de la Tierra. O lo reconocemos o tendremos una inesperada puja de la que no saldremos ganadores.
Ha estallado la cuestión del Amazonas ¿La soberanía es absoluta si se trata de un bien objetivamente planetario? La Amazonia es una inmensa e inocultable fuente de biodiversidad. Como lo son otras áreas del mundo. El Ártico y la Antártida, por caso. Sin perjuicio de los irrenunciables derechos jurisdiccionales, existe – o debiera haber – un estatuto regulatorio que responda a los intereses comunes de todo el orbe. En la Antártida somos parte de una normativa que funciona más o menos virtuosamente y es, quizás, paradigmática para otras regiones del mundo. Sin que se desconozca nuestra reivindicación, en la Antártida hay un marco regulatorio satisfactorio. Nuestro vecino y socio Brasil tiene que repensar cómo abordar la cuestión amazónica de un modo compatible con la convivencia, armonía y la necesidad internacional.
La inmigración en Europa es un complejísimo reto. La población allá envejece hasta el punto de crecimiento vegetativo cero o, peor, negativo. Tal el caso de Italia. La única inyección de frescura demográfica proviene de la inmigración de la región sahariana y también de la subsahariana. El choque cultural y el conflicto étnico devienen en una realidad inquietante. La solución debe encontrarse en el punto de equilibrio entre el sentido humanitario y ético que Europa no puede abdicar y la preservación de la identidad de añejas culturas grecorromanas y cristianas. Es harto difícil, pero ineludible obtener ese encuentro.
Rusia es imperial. Está en su ADN. Es vano ignorarlo. Crimea, el este ucraniano, su base la costa siria, sobre el Mediterráneo, son incontrastables realidades, como también lo es algo que no por ser una frase deja de poseer alta relevancia. La expresó Vladimir Putin hace unos días: “Nunca olviden que Rusia es Europa”. Abrogar el convenio de desarme de ojivas nucleares celebrado entre EEUU y Moscú en 2002 no parece ser un paso adelante. Con Rusia hay que armonizar si la humanidad aspira a un progreso pacífico.
La nueva ‘Ruta de la Seda’ china es una formidable iniciativa, ahora con ferrocarriles, autopistas, puertos y aeropuertos que proyectan el poderío de la segunda economía mundial hacia todas partes, empezando por Asia, Europa y África, sin omitir su alcance hasta nuestro subcontinente latinoamericano. En nuestro caso, sin ‘ruta’, pero con incrementos monumentales de las inversiones y del comercio.
La trasformación de una aldea de pescadores – Shenzhen, aledaña a Hong Kong – que en cuarenta años se ha erigido en una de las zonas más pujantes del planeta es algo digno de ser examinado ¿Por qué no somos capaces nosotros de hacer algo análogo – en su medida, naturalmente – a partir de una zona franca integral en alguna parte de nuestra costa marítima?
El plan chino es que Shenzhen esté al tope de las ciudades más prósperas de la tierra en 2025. Y seguramente así será. Este es un mundo vertiginoso del que nosotros no somos ajenos. Salvo que nuestro ‘vértigo’ lastimosamente está en el mercado cambiario, no en la economía de la inversión, la productividad y la tecnología.
El 47% de las exportaciones chinas salen de sus zonas francas o especiales. En EEUU hay más de 500 ¿Qué pasa con las nuestras que no se disparan? Es un asunto de vital importancia para el resurgir económico argentino.
La globalización es un proceso irreversible a pesar de notorios fracasos circunstanciales y de ciertos retrocesos como el insondable Brexit. Es muy pernicioso arribar a conclusiones apresuradas como que el neoproteccionismo prenuncia la sepultura de la economía globalizada. Lo que acaece es una momentánea retracción del proceso de integración, una suerte de reacomodamiento para recobrar energías. Siempre surgen resistencias ante lo nuevo. Estamos experimentando un tiempo de ellas que no alterará el rumbo central.
Uno de los puntos más cruciales ev irritantes es la desigualdad en el mundo. Un 1% dispone de más de la mitad del PB mundial. Es inaceptable, aún para el más crudo capitalismo. Empero, la solución no es regresar al precapitalismo o reintentar el socialismo utópico o llamar a un contemporáneo Proudhon, sino adosarle al capitalismo la ineludible dosis de sentido y proyección social. Ahí están las herramientas que enseña la Economía Política para humanizar al capitalismo sin que pierda su esencia y su fuerza como motor del progreso: manejar el crédito y los impuestos, moviéndolos para arriba o para abajo según sean las necesidades de estímulos o de disuasiones. Claro, para eso se requiere un equilibrio y estabilidad de los parámetros macros, como tipo de cambio, tasa de interés, de inversión, de empleo y de consumo, junto con la cuantía de las exportaciones, en el marco de certidumbres y seguridades férreas.
Dos apostillas más: en Biarritz el presidente Macron produjo un hecho significativo: invitó al canciller iraní a la reunión del G-7. La paz y la estabilidad de la economía mundial exigen desactivar el conflicto en el golfo Pérsico; Indonesia, uno de los países más poblados y con mayor crecimiento en las últimas tres décadas, ha decidido trasladar su capital Yakarta – sita en la isla de Java – a una ciudad a construir – con el 81% a cargo del sector privado (¿por qué será que en todas partes el sector privado tiene altísimo rol en las decisiones de interés general y en la Argentina casi todo lo hacemos recaer en el cada vez más grandote, pero inútil Estado?) – en Borneo. Medida geopolítica excelente para articular – vertebrar – a un país de geografía difícil.
Un párrafo para una gran preocupación: el diferendo de dos potencias atómicas, India y Pakistán, por Cachemira, la región musulmana que disputan. Secuela de un artificio fronterizo que hizo Londres. Es una obligación del mundo entero auxiliar a ambos países para que solucionen ese histórico litigio.
No puede saltearse una buena nueva: el acuerdo del Mercosur con la Unión Europea al que se sumó el celebrado con EFTA (Noruega, Suiza, etc.). Estos convenios se han diluido en la vorágine de las inexplicables PASO. Inexplicables no por sus resultados numéricos – asunto ajeno a estas líneas -, sino por lo nocivas que han sido para nuestra estabilidad financiera.

Por Alberto Asseff, candidato a diputado nacional por Juntos por el Cambio de la Provincia de Buenos Aires

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2 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

«Una sociedad obligada a elegir entre los corruptos populistas o los incapaces demócratas»

Por Claudio Hugo Naranjo, periodista y escritor

Una sociedad moderna es una sociedad que ya ha atravesado la fase inestable del proceso de modernización y ha logrado un nivel general de organización y desarrollo que le confiere cierta estabilidad, desde la cual sigue evolucionando con más seguridad. Sus características generales son: instituciones políticas democráticas estables, administración pública racionalmente organizada, organización nacional legalmente resuelta y estable, desarrollo científico-tecno lógico autónomo, economía industrial o post-industrial.

Universalización del proceso educativo básico, alto nivel de ingreso per cápita, aceptable desigualdad del ingreso, eficiente sistema de salud, con buen nivel de esperanza de vida y baja morbilidad, baja natalidad y muy baja mortalidad infantil, activa presencia en el comercio internacional con productos de alto valor agregado, presencia en las decisiones políticas internacionales, al menos en cuestiones que la afectan.

Nosotros estamos en las antípodas de esa sociedad, porque nos hemos alejado hace décadas de la civilidad con la cual nacieron y vivieron nuestros antepasados; en 1930 eramos la quinta potencia del mundo y el mejor país latinoaméricano, con una sociedad moderna y europeizada. En 1940, nos comenzamos a alejar del mundo y en 1950 volvimos a reinsertarnos en las grandes sociedades modernas –juro que no estoy haciendo peronismo-; en 1960, cuando irrumpen las novedosas tecnologías en países como Estados Unidos, Inglaterra y Francia, nosotros iniciamos el cruel camino de la venta de las joyas de la abuela.

En 1970, Argentina no había renovado su clásica estructura arquitectónica desde 1930, las joyas ya no solo no se vendían sino algo peor, se las comenzaban a robar. Fue la peor década, por lejos, de toda la historia argentina. Es el karma con el cual aún hoy vivimos, nos habíamos quitado de encima Federales y Unitarios, porque habíamos logrado salir del cuarto oscuro y ver con claridad el mundo, el mismo que había olvidado a Churchill a Washington a Rosas o Mitre.

Pero nosotros persistimos con estereotipos que nos retrasan en el tiempo. En 1980, 1990, 2000, 2010 y 2020, todo ha cambiado para peor. Somos una sociedad que no ha sabido elegir a sus hombres y mujeres para que conduzcan los destinos de una Nación; hemos sido los culpables primarios y naturales del estancamiento y la pobreza. Le estamos entregando nuestros seres más queridos a los corruptos populistas o a los incapaces demócratas.

Hemos elegido en el 2015 a quién se presentaba como el bombero que nos sacaba del incendio del kirchnerismo, del populismo, el agravio, la violencia y las cadenas nacionales de Cristina Fernández, creímos que no la veríamos a ver nunca más con atributos de mando, se habían descaradamente robado todo lo que encontraron a su paso. Muchos están tras las rejas, pero la jefa de la asociación ilícita no, increíblemente los argentinos –si esto se llegase a comprobar el 27 de octubre- votan y eligen delincuentes, nos gusta cenar con ladrones, nos gustan los piratas del asfalto, nos gusta que nos violen reiterada y reincidentemente. Si no, ¿qué explicación existe?

Ahora bien, si los corruptos pierden la elección, los que ganan nos dijeron en estas últimas horas que se habían equivocado, que los perdonemos por habernos metido la mano en el bolsillo, que lo hicieron con buenas intenciones (¿?), que todo es un mal entendido, que lo arreglaran con cuatro años más. Son como mínimo incapaces demócratas que no saben cómo resolver la estampida del dólar, ellos creen que el problema es un problema de divisas. No. No… es un problema de voz de mando, de autoridad, es un problema político.

Macri nos sacó del incendio para dejarnos esperando la ambulancia en la habitación de un asesino serial; no percibe el peligro, se le está pidiendo que entregue la cabeza de Marcos Peña y en su lugar ubique a alguien con olfato político, Miguel Ángel Pichetto reúne las condiciones, por haber convivido con el asesino serial. Pero no, no logra despertar.

¿Los argentinos nos merecíamos una sociedad moderna? ¿Estábamos en condiciones? ¿Nuestras capacidades mentales están a la altura de las circunstancias? Porque entre el … ‘Sí se puede’ y el… ‘Vamo a volve’ entregamos los últimos 16 años de nuestras vidas y parece que no tenemos alternativa. O son ellos o ellos. Ambos, no hacen uno. Es lo que hay, es lo que sembramos.

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1 septiembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

¿Sirve el sistema de primarias en Argentina? por Carlos Fara

Diez frentes electorales se registraron para la elección presidencial. Ninguno de ellos tendrá competencia interna, aunque sí habrá disputa por candidaturas en 17 de los 24 distritos que componen el país.

Esta realidad ha vuelto a poner en el tapete el debate sobre la necesidad de deshacerse del sistema de las PASO (primarias abiertas obligatorias y simultáneas). Veamos algunos argumentos recurrentes para clarificar la cuestión:

«Es un gasto de dinero innecesario». Tener una democracia tiene sus costos. Por lo tanto, primero deberíamos debatir cuánto gasto es razonable para asegurar reglas de juego equitativas para todos los actores.
«Como casi no se usa a nivel presidencial, no tiene sentido mantenerlas». Las reglas generan una oportunidad de mayor democracia interna de los partidos y coaliciones. Esta la tercera elección presidencial y la quinta nacional. En 2015, dos de las tres principales fuerza las utilizaron. No sirve sacar conclusiones sobre su validez solo a partir del nivel presidencial.
«¿Por qué tenemos que ir a votar a unas internas que no me interesan?». Es un buen punto, porque quizá la primera gran reforma sea quitar el voto obligatorio (como sucede en Uruguay), lo cual despejaría parte del fastidio ciudadano. Si bien existe voto obligatorio por normativa constitucional (consagrada en la reforma de 1994), es un aspecto que podría reverse.
«A los candidatos los tienen que elegir los afiliados de cada partido. Este sistema destruye a los partidos políticos». Durante mucho tiempo la queja era que las cúpulas partidarias manejaban los aparatos vía clientelismo y prebendas, y eso anulaba a quienes con buena imagen en la opinión pública pero poca estructura territorial pretendían competir con éxito, y provocaba además que estos últimos se fueran yendo de los partidos tradicionales. Por otro lado, los partidos pequeños, sin estructura, no podían afrontar todos los costos de realizar una primaria abierta a nivel nacional, en un país con 2.800.000 kilómetros cuadrados. El sistema de las PASO vino a subsanar esas deficiencias.
La reforma que dio lugar a las PASO no fue solo un cambio en las reglas de juego sobre la elección en sí, sino también una modificación sobre el entorno en el cual se da la competencia: se prohibió el libre pautado de avisos publicitarios en medios electrónicos y se lo reemplazó por espacios asignados por el Estado a cada competidor; quedaron fuera de la regulación los medios gráficos, la vía pública y las redes sociales (ya que son vehículos que funcionan por fuera de la reglamentación pública, a diferencia de las concesiones del espacio radioeléctrico). De esta manera se quiso quitarle peso al presupuesto de que dispusiese cada jugador, intentando que la competencia fuera más equitativa. Pese a esa modificación, el fenómeno de cancha inclinada no se morigeró.
A partir del repaso de los argumentos habituales contrarios a las PASO, vale apuntar las siguientes advertencias:

  1. No hay sistema electoral perfecto: todos adolecen de algún atributo, ergo no dejarán contento a todo el mundo.
  2. Cualquier reforma electoral debe ser muy meditada: no se deben sacar conclusiones apresuradas o lineales, ya que muchas veces la sociedad y los actores políticos tardan en asimilar los beneficios de reglas nuevas. Los efectos de estas pueden ser complejos y no tan evidentes. Por eso es necesario recurrir a los especialistas y académicos para valorar distintos puntos de vista, y no dejarse llevar simplemente por el estado de ánimo coyuntural del electorado.
  3. Una reforma electoral no debería ser anulada solo porque los «clientes» no «usan» algunas reglas.
  4. Una modificación de las reglas debe contar con suficiente consenso para que el sistema no pierda legitimidad.

Como se sugirió más arriba, quizá una pequeña modificación (la no obligatoriedad del voto) quite presión sobre la necesidad de una reforma imperiosa y pueda tomarse una decisión más sólida y desapasionada fuera del momento electoral.

Por Carlos Fara – Consultor Político

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29 agosto, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Las patentes, claves para la innovación; por Damaso Pardo

El conocimiento ha pasado a ser el bien más preciado para generar valor agregado, progreso económico y empleo de calidad para los habitantes de un país.

Los argentinos tenemos un enorme talento innovador: tres premios Nobel en ciencias y la invención del helicóptero, el magiclick; el desarrollo del sistema de lectura de huellas dactilares, el bypass coronario, la transfusión sanguínea, el semáforo para personas no videntes, la birome, por mencionar algunos y más recientemente, la creación de empresas como Mercado Libre, Globant, Satellogic y Bioceres.

Los actores que emprenden, investigan e innovan en nuestro país están demandando una protección adecuada para estimular el ecosistema innovador. La ley de economía de conocimiento y el reciente acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea son pasos importantísimos en tal sentido. Sin embargo, todavía nos falta el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT): una vía rápida y económica para solicitar patentes.

El Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), ente que administra y otorga los derechos de patentes, diseños industriales y marcas, viene trabajando con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y con más de veinte universidades públicas y privadas, para brindar apoyo, educación y asistencia en aspectos de información Tecnológica, conformando la red de Centros de Apoyo a la Tecnología y a la Innovación (CATI), al que también se han incorporado UBATEC, el INTA y el INTI.

En línea con los beneficios que se buscan para el mundo científico y productivo, los investigadores del país de varias universidades públicas y privadas, la Fundación Sales, la Asociación Argentina de Agentes de la Propiedad Industrial (AAAPI), la Cámara Argentina de Agentes de la Propiedad Industrial (CAPIRA), la Cámara de la Pequeña Empresa (CAME), la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI), la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Ciudad de Buenos Aires, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), además de todas las Cámaras de comercio extranjeras en el país, y empresas abocadas a la tarea de la investigación, tales como Bioceres, YPF e Y-TEC, han manifestado su rotundo apoyo a la adhesión de la Argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). Este convenio, que cuenta con la adhesión de 152 países, facilita la presentación de solicitudes de patentes en forma simultánea en diferentes países como un mecanismo alternativo al sistema nacional de patentes sin interferir con éste.

En América Latina, solo la Argentina, Venezuela, Bolivia, Uruguay (quien ya tiene el proyecto en su Congreso) y Paraguay están aún fuera de este sistema. Ello nos obliga a presentar tantas solicitudes de protección para los inventos como cantidad de países donde quieren protegerlos a un costo elevadísimo. En cambio, mediante el sistema PCT se puede tramitar una sola solicitud inicial, pudiendo designar hasta 152 países para la protección, con un costo aproximado de U$D 5.000, mientras que, para nuestros nacionales, presentar una solicitud de patente en hasta 50 países tiene un costo estimado de U$D 150.000.

Una vez ratificado este convenio en nuestro país, tendrá un efecto inmediato en cuanto a la reducción de costos, la simplificación de la presentación de solicitudes, la búsqueda y el examen de patentes para los argentinos en todos aquellos países miembros del Acuerdo. Además, facilitará la divulgación y la transferencia de la información tecnológica contenida en las solicitudes de patentes.

Es importante aclarar y enterrar definitivamente un mito instalado en el inconsciente colectivo de algún sector productivo que es que el PCT no concede «patentes internacionales»: la tarea y la responsabilidad de conceder el derecho de patente compete de manera exclusiva a las oficinas de cada uno de los países donde se busca la protección o de las oficinas que actúan en nombre de esos países y la de la Argentina detenta una de los más altos estándares, resultado de la dedicación de los funcionarios, examinadores y empleados.

La ausencia del acuerdo genera en nuestro país una desventaja competitiva notoria (económica y de tiempos) para los inventores y emprendedores argentinos respecto de sus pares de los países que adhieren, quienes al tener acceso a este instrumento obtienen protección en forma más rápida, económica y eficaz.

Es de esperar que nuestros legisladores adviertan el enorme beneficio que traerá a nuestros innovadores e inventores que la Argentina ratifique el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) y sancione la ley cuanto antes. Estamos ante una gran oportunidad que no debemos desaprovechar.

Por Damaso Pardo – Presidente del Instituto Nacional de Propiedad Industrial.

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27 agosto, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

¿Bancarios o Comercio? el caso de Mercado Pago; por Juan Pablo Chiesa

La inexactitud de no saber en dónde encuadrar a Mercado Pago, empresa de Mercado Libre, nos lleva a diseccionar este asunto y de entrada hacernos la pregunta de rigor: ¿qué es un conflicto por encuadramiento sindical?

El encuadramiento sindical implica determinar el ámbito de representación del sindicato con personería gremial o sin ella, teniendo en cuenta la «unidad técnica de ejecución de la empresa»; esto es, la actividad propia.

La realidad política y social ha relativizado el sistema jurídico en el sentido de relativizar en la puja sobre los encuadres sindicales según los datos que marcan normas aplicables a favor de cada sindicato.

La nueva contienda que despierta la atención del Derecho Sindical en Argentina, reside en el encuadre sindical que deben tener los dependientes de Mercado Pago que, a simple vista, venden servicios financieros y, en principio, encuadrarían dentro del convenio colectivo que regula al sistema de bancos, la Asociación Bancaria.

Ahora bien, la cuestión de encuadre sindical en nuestro país, es una materia pendiente por la ley de asociaciones sindicales y la justicia aboral argentina, que soporta un modelo sindical insostenible para el modelo laboral argentino.

La contienda es, ¡quién representa a los dependientes de Mercado Pago?, y la premisa es, ¿cuál es la actividad normal y especifica de Mercado Libre?

La bendita frase del titular de la bancaria, Sergio Palazzo: «Vamos por el encuadramiento de todos los trabajadores que venden u ofrecen servicios financieros y que corresponden que sean bancarios, entre ellos y principalmente los trabajadores de Mercado Pago». Es tan absurda y antijurídica de la frase: «Que todo lo que ande sobre ruedas, sea de Camioneros»

Estas frases denotan una tosquedad interpretativa de la ley de asociaciones sindicales y la ley de convenios colectivos de trabajo, pretendiendo, la barbarie de atropellamiento y desmedida atrocidad de un colectivo de personas que no entiendan de democracia y libertad sindical.

De todas maneras, la resolución de encuadramiento, emana de la autoridad administrativa del trabajo o de la vía asociacional, será directamente recurrible ante la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo y no del capricho gremial.

Tengamos en cuenta que Las nuevas tecnológicas y los servicios que ofrece Mercado Libre son una gran erupción en el cambio de paradigma social y cultural en una nueva era en miras a la globalización mundial.

Si bien, las nuevas modalidades laborales vinieron para quedarse, en nuestro país, nos atrasa el modelo sindical, siendo una puja entre sindicatos y no entre trabajadores, y se olvidan de la protección tuitiva que debemos tener a mas del 1% de los ocupados en argentina que prestan sus servicios mediante una aplicación virtual.

En virtud al encuadre sindical que pretenden darle a Mercado Libre por la supuesta intención de enfocarlos en servicios financieros, debemos tener en cuenta cual es la actividad principal del prestador de servicios y su unidad técnica de ejecución de los mismos, antes de pretender, de manera caprichosa y avasalladora, sindicalizar el trabajo dependiente.

Juan Pablo Chiesa  – Abogado (UBA). Doctrinario Laboralista. Presidente de la Asociación de Profesionales Representantes de Emprendedores y Empresarios Afines (APREEA).

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27 agosto, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

El avance de las interfaces cerebro-computadora, Por Joan Cwaik

Suena tu despertador a las 7:00hs, lo miras y se apaga… bueno 5 minutos más. 7:05hs suena de nuevo y hasta que no estés completamente despierto, no va parar.

Miras la televisión, se enciende, cambia a el canal para ver el noticiero, te agranda el recuadro de la temperatura y el tránsito, tu cafetera se prende.

Agarras tu teléfono, abris Gmail, y ves los nuevos correos que llegaron, la pantalla te muestra las reuniones que tenes programadas hoy y el mapa te muestra cuál va a ser la ruta más rápida al trabajo y cuánto vas a tardar.

Ahora bien, piensen que todo esto, a 15 minutos de despertarnos, sea activado sólo con tu pensamiento, tus manos no apagaron ningún despertador, no tocaron el control remoto ni tu celular.

Facebook se esta acercando cada vez mas en hacer realidad su proyecto de lectura cerebral, presentada por primera vez en 2017 en su conferencia de desarrolladores. En los últimos meses la empresa anunció que ha tenido importantes progresos e incluso publicó los resultados de un experimento existoso, ya pudiendo decodificar un conjunto de palabras en tiempo real y frases completas leidas directamente desde la actividad cerebral.

Por ahora la interfaz solo puede decodificar un pequeño conjunto de textos, pero el objetivo es lograr vocabularios mas grandes a menor tasa de error. La meta es llegar a la decodificación en tiempo real de mil palabras por minuto, con una tasa de error de menos del 17%.

Actualmente el proyecto en su interface y avance es lento y poco confiable, pero el potencial es bastante significativo y la tecnología se va a ir mejorando con el tiempo.

Aunque el lenguaje es muy amplio (más teniendo en cuenta idiomas) el sistema va a poder reconocer acciones comandos sencillos como «inicio», «seleccionar», «cortar», «pegar». Esto va a darnos una nueva forma de de interactuar con los sistemas, sobre todo con los de realidad virtual y aumentada.

Esto va a permitirnos una nueva forma de de interactuar con los sistemas, sobre todo con los de realidad virtual y aumentada, pero en el uso diario que tenemos de computadoras y celulares también, herramientas de este estilo harían repensar todo el diseño de estos dispositivos de venta masiva.

Facebook no es el único que se encuentra realizando trabajos en una interfaz cerebro-computadora, la empresa Neuralink (impulsada por Elon Musk) está desarrollando un chip cerebral que puede leer, transmitir datos de alto volumen e incluso amplificar señales del cerebro. «Desde el punto de vista médico, tiene el potencial de ayudar a resolver varias enfermedades del cerebro, el objetivo es comprender y tratar los trastornos cerebrales, para preservar y mejorar su propio cerebro» declaró Musk, también agregó una frase para que veamos donde estamos situados «En cuatro o cinco años, el humano será un Cyborg». Se estima que este proyecto comenzará las pruebas en humanos el próximo año.

Atentos a los últimos episodios de Facebook, las multas que han tenido que pagar y el affaire Cambridge Analytica, no es descabellado pensar que si alguna empresa comienza a desarrollar este tipo de dispositivos dentro de poco nos vamos a ver en la encrucijada donde empresas van a poder leer tus pensamientos, ¿alterarlos quizás? Eso es ir un escalón más arriba, pero estos desarrollos serán una gran tentación para toda empresa interesada en marketing o crear grandes bases de datos de acuerdo con nuestros pensamientos.

¿Que alcance pueden tener herramientas de este estilo? ¿Se imaginan si para subir a un avión debemos pasar por un escáner cerebral por seguridad? O a que niveles de espionaje comercial pueden llegar dispositivos como estos para ganar una licitación, se me ocurren cientos de ejemplos más, pero no quiero ser tildado de alarmista tan temprano, esperemos que la ciencia avance, que, en definitiva, es lo que viene haciendo desde hace miles de años.

Por Joan Cwaik – Docente de la Fundación UADE. Conferencista y especialista en tecnologías emergentes.

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27 agosto, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Desmesuras y fantasmas agitados por la desconfianza política. Por Sergio Berensztein *

 

El planteo sobre una eventual manipulación de la información sobre el escrutinio provisorio de las PASO refleja un mal más profundo que arrastra la dirigencia argentina.

Uno de los principales errores en los que caemos a menudo consiste en suponer que todos, o la mayoría, compartimos la misma información y tenemos pensamientos y comportamientos similares. Suponemos que nuestra “racionalidad” es equivalente a la de nuestros interlocutores, por lo que podemos llegar a elegir opciones o a tomar decisiones parecidas. Las teorías del comportamiento llevan tiempo demostrando que esto no es necesariamente así. Sin embargo, delinear al “otro” en el espejo de uno mismo continúa siendo uno de los mecanismos más comunes y más desacertados.

Esto es particularmente complejo en la vida política, pues lleva a determinaciones equivocadas desde el punto de vista individual y hasta puede derivar en ingentes costos para la sociedad. “Les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo”, inmortalizó Juan Carlos Pugliese en pleno caos hiperinflacionario. ¿Podría esperarse un comportamiento diferente por parte de los mercados? Ex post es fácil concluir que no, pero alguien dispuesto a darlo todo en medio de semejante crisis pudo suponer que sus compatriotas actuarían con criterios altruistas.

Lo contrario también se aplica. Aquellos que solo entienden el idioma del poder y están dispuestos a hacer cualquier cosa para llegar y perpetuarse en él tienden a suponer que todos actúan o podrían hacerlo como ellos. Por eso la desconfianza es contagiosa: nadie volverá a repetir la inocente frase de Pugliese. A partir de esa experiencia histórica, quedó claro que los mercados solo actúan de manera egoísta.

En política pasa lo mismo. Tal vez por eso quienes callaron y hasta repitieron las más absurdas tergiversaciones de las estadísticas públicas afirmen ahora que podría manipularse la información sobre el recuento provisorio de votos. Semejante supuesto, al margen de las dudas que pueda generar el nuevo sistema informático, parte de la creencia de que el Gobierno estaría dispuesto a tamaña barbaridad solo por una transitoria supuesta ventaja comunicacional: en pocos días, la Justicia Electoral se encargaría, en el recuento definitivo, de despejar cualquier interrogante. ¿O infieren los representantes legales de los partidos opositores, en especial los del Frente de Todos, que la eventual maniobra de fraude involucraría al Poder Judicial? ¿Puede que quienes avalaron una agrupación denominada Justicia Legítima consideren que la actual no lo sea?

La desconfianza implicó a lo largo de nuestra frustrante historia costosas consecuencias, sobre todo obstaculizando la cooperación entre sus principales protagonistas. Más allá de la capacidad puntual de algún gobierno para hacer aprobar una ley con parcial apoyo opositor, la tradición nacional consiste en que prevalezca el desacuerdo (el conflicto) incluso entre espacios que no están tan distantes en el espectro ideológico. El criterio y la coherencia no abundan ni en el vínculo entre diferentes partidos ni en el interior de cada uno.

La cuestión de la desconfianza en las clases dirigentes es un clásico de la sociología política argentina. José Luis de Imaz lo analizó en profundidad en Los que mandan, sagaz estudio de 1964 sobre las clases dominantes que permite comprender parte de los desencuentros característicos de nuestra vida pública. Su hipótesis era que las elites argentinas carecían de un espacio de socialización común, por lo que tenían diferencias conceptuales, cognitivas y de intereses que obstaculizaban su coordinación. Esto incluía a los miembros de las Fuerzas Armadas y abarcaba al conjunto de nuestra dirigencia, muchos de cuyos integrantes provenían de distintas provincias. De este modo, se acumularon múltiples clivajes que profundizaron la conflictividad y dispararon dilemas irresolubles en materia de gobernabilidad. La nuestra es una sociedad de múltiples grietas: unitarios y federales, conservadores y radicales, civiles y militares, peronismo y antiperonismo, campo e industria, interior y Buenos Aires, verdes y celestes.

En medio de esta multiplicidad de tensiones, algunas cuestiones no generaban demasiada controversia. Una de ellas era la transparencia en el proceso electoral. Es cierto que hubo episodios conflictivos. Basta recordar las elecciones de Córdoba de 2007, cuando Luis Juez desconoció la victoria de Juan Schiaretti y exigió el recuento voto por voto. O aquellos complejos comicios tucumanos de 2015. En los últimos días, el FDT agita el fantasma de un potencial fraude.

El Gobierno argumenta que serán las elecciones con el escrutinio más expeditivo y confiable. Ambas partes exageran. ¿Acaso existe algún sistema informático suficientemente robusto como para resistir un ataque? La ONU informó que hackers norcoreanos habrían robado más de 2000 millones de dólares del sistema financiero. Especialistas informáticos independientes identificaron varias potenciales fallas en el software de la empresa Smartmatic, que reemplazó a la en su momento también cuestionada Indra. La prestigiosa presidenta de Transparencia Internacional, Delia Ferreira Rubio, puso esta cuestión en perspectiva: el Gobierno falló en despejar a tiempo cualquier interrogante que pudiera existir.

La concepción de las PASO está vinculada a la desconfianza. Se trata de un invento uruguayo de 1996 para eliminar la ley de lemas (o doble voto simultáneo, dentro de un partido y para el cargo al que se postula el candidato) que, a su vez, había surgido por la imposibilidad de acordar reglas para realizar una primaria en los partidos políticos, justamente por las sospechas imperantes entre las distintas facciones. Surgió entonces un sistema por el cual ganaba la elección el sublema (o candidato) más votado del partido que obtenía más sufragios. Las PASO reconocen la persistencia de este problema y replican las condiciones generales del mecanismo al cual reemplazan. Por eso son obligatorias, abiertas (para mantener el arbitraje de los ciudadanos frente al recelo y las disputas de los dirigentes) y simultáneas (para que los partidos no se hagan trampa entre sí: que no intervengan en las elecciones de sus adversarios por estar obligados a atender sus propias disputas internas).

Néstor Kirchner adoptó esta idea luego de su derrota en 2009 (Santa Fe lo había hecho en 2005 para reemplazar su propia ley de lemas) motivado por su desconfianza del peronismo, en especial del de la provincia de Buenos Aires. Muchos intendentes habían obtenido más votos en sus distritos que los que había alcanzado la lista de diputados nacionales que el expresidente encabezaba. Eso significaba que algunos líderes comunales habían repartido sus boletas junto con la de Francisco de Narváez. Para evitar esas traiciones, Kirchner impulsó un sistema que obliga a todos los actores a mostrar su juego con antelación. ¿Se trata de un mecanismo infalible? La elección de María Eugenia Vidal en 2015 demostró que no. De todas formas, este interrogante podría develarse el domingo. Algunos intendentes del conurbano siguen resistiendo la figura de Kicillof, con quien tienen diferencias irreversibles en términos de cultura política. Difícilmente hagan demasiados esfuerzos para revertirlas. Aunque, como argumentó un dirigente bonaerense, “las traiciones no se avisan ni se adelantan”. Si ocurren, serán más evidentes en octubre.

Considerando que estas PASO no definen casi nada, la desmesura se apropió del debate en torno del recuento provisorio. Lo más importante, sin embargo, es que estos elevados umbrales de desconfianza son expresión de la falta del capital social necesario para que la Argentina pueda comenzar a corregir su endémica disfuncionalidad política.

 

Por Sergio Berensztein, politólogo

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26 agosto, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Las consecuencias de Alberto – Por Martin Tetaz*

Si la semana pasada fue la de las sorpresas, esta fue de manual.
Los precios de los activos financieros reflejaban hasta el viernes el promedio de las expectativas sobre las eventuales políticas de Mauricio Macri y Alberto Fernández, ponderadas por las probabilidades de que cada uno de ellos ganara las elecciones, que hasta ese momento según las últimas encuestas, estaban 50 y 50.
Pero el domingo ganó el candidato que había declarado que el dólar estaba barato y que pagaría aumentos de jubilados, remedios y mayor presupuesto para investigación, con los intereses de las leliqs; o sea: con emisión. La diferencia fue tan grande que lo que el riesgo K, implícito en los precios de los activos, se convirtió en certeza k.
El lunes los activos argentinos, empezando por la moneda, se derrumbaron: los fondos del exterior salieron a deshacer posiciones argentinas, desprendiéndose de bonos, acciones y letras del sector público. Las acciones cayeron 37% en pesos y algunos bonos como el AO20 llegaron a pagar 60% de retorno en dólares. Sobre llovido, todos los que se habían comprado cortos el viernes tuvieron que salir a cubrir sus pérdidas y el costo de la liquidez voló el lunes (las cauciones bursátiles llegaron a pagar 600% de interés al mediodía). Ese mismo día el Banco Central dejó en los bancos 158.000 millones de pesos de liquidez, porque aun pagando 1018 puntos más de tasa que el viernes, solo pudo renovar 99.000 millones del vencimiento de 257.000 millones de Leliqs. De haber querido levantar todo el vencimiento habría tenido que convalidar tasas astronómicas de tres cifras.
Para el martes empezaron a estabilizarse las tasas bancarias y el Central pudo cubrir el vencimiento de Leliqs sin problemas, pagando 75%. Hacia el miércoles aflojó la presión de salida de fondos en Lecaps. El jueves, nueva regulación del BCRA mediante, comenzó a normalizarse el mercado cambiario y para el viernes el riesgo país ya estaba 300 puntos abajo del máximo del miércoles cuando la penalidad de los bonos argentinos cerro en 1.957 puntos.
Fue una clase práctica de Economía. Una experiencia de laboratorio de esas que ilustran de manera magistral los principios teóricos que enseñamos en la facultad.
Los precios de las acciones reflejan los beneficios futuros esperados de esas empresas, descontados por la tasa de interés. Si gana un candidato que dice que va a regular las ganancias de los bancos y las energéticas, que además promete renegociar vencimientos de deuda porque dice que Argentina no puede pagar si no crece, entonces baja la expectativa de ganancia de esas empresas y sube el costo del financiamiento para el país.
Los precios de los bonos reflejar el flujo de pagos esperados de capital e intereses, descontados por la tasa de interés que incluye el riesgo país; esto es: la posibilidad de que eventualmente no se pague o se reestructure esa deuda, o en otras palabras, el riesgo de default. Si gana un candidato que plantea una renegociación con el FMI, eso garantiza el cierre total del financiamiento privado hasta que ese eventual proceso culmine, con todos los riesgos de fracaso que comprende.
Es importante entender que no interés lo que efectivamente haga Alberto Fernández en su mandato, porque lo que está gobernando hoy los precios son las expectativas que el concenso de los que ponen la plata donde ponen la boca; o sea, el mercado, tienen, respecto de lo que creen que va a hacer. El lunes hablábamos con Eduardo Blasco sobre el ejemplo del Boden 2015, un bono de los emitidos para el canje del 2005, que en medio de la crisis del 2009 llegó a valer solo 20 dólares, porque nadie creía que se fuera a pagar, pero que a la postre honró religiosamente el capital de 100 dólares y los intereses del 7% anual, todos los semestres.
Con el dólar pasó lo mismo. No solo demandaron divisas los fondos que desarmaban posiciones en lecaps y otros activos, sino que el lunes colapsaron los home banking de todas las entidades comerciales, porque el público masivamente quiso dolarizar sus tenencias con la cuasi confirmación del retorno del kirchnerismo. Esto no implica echarle la culpa al público; de hecho, lo que estamos diciendo es que los minoristas no pudieron dolarizarse el lunes, justamente porque estaban caídas todas las páginas. Lo que señalamos es que no se trató de una maniobra especulativa de 4 personas, sino que masivamente cualquiera que tenía pesos disponibles el lunes, quiso cambiarlos por dólares, porque con la elección del domingo cambiaron drásticamente las condiciones de incertidumbre: hoy sabemos (con alta probabilidad) quien gobernará.
El billete cerró la semana a $55 en el mayorista y $57 en el Banco Nación, con 503 millones de dólares vendidos por intervención del Banco Central y 1000 puntos más de tasa, lo que demuestra que lejos de no intervenir, la autoridad monetaria vendió divisas por primera vez desde octubre y que si realmente se hubiera corrido del mercado el precio (y sobre todo la volatilidad) serían mayores.
Es verdad que no vendió los 250 millones diarios que podría haber colocado, pero tampoco tiene sentido pedirle al Central que intente tapar el sol con las manos regalando dólares y pavimentando la fuga. El precio tiene que reflejar las nuevas condiciones. Si todo el mundo piensa que los dólares serán más escasos desde diciembre y quiere adelantarse a ese acontecimiento, resulta infantil pensar que se puede distorsionar la realidad pretendiendo que las divisas son más abundantes. Pero además sería ilegal, porque el artículo 18 de la Carta Orgánica del BCRA le prohíbe expresamente vender por debajo del precio de mercado.
Por esta razón mi sugerencia el lunes fue dejar que el mercado exprese el nuevo precio de equilibrio y que a partir del martes el BCRA pusiera una pared, con una oferta de 10.000 millones, dos pesos por encima del precio de mercado, para eliminar toda la volatilidad y derrumbar las expectativas de devaluaciones futuras, que pueden disparar una corrida de depósitos, que de ocurrir nos llevaría a un dólar mucho más alto, con mayor inflación.
Finalmente, está claro que esta nueva devaluación y el shock de precios que sobrevendrá deteriorará aún más la confianza de los consumidores y reducirá el apoyo electoral del oficialismo. Solo un milagro, o mejor dicho, una combinación de milagros, puede torcer el destino en las urnas.
*Publicado el 19 de agosto en Clase Media, el newsletter de *Martín Tetaz, Economista, investigador, docente, divulgador y speaker.
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22 agosto, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Reforma de 1994: desarrollo humano y progreso económico con justicia social – Guillermo M. Ruiz*

La reforma cosntitucional que este mes cumple 20 años buscó integrar en la Constitución los modelos parciales liberal (1853) y social (1957) con una visión más completa, humanista y medioambiental.

La reforma constitucional se juró un 24 de agosto de 1994. Y tiene actualidad en vista de la polarización en estas PASO.
El 24 de agosto se cumplen 25 años de la jura de la Reforma Constitucional de 1994, y esto ocurre en el contexto de las elecciones del 2019. Las opciones electorales plantean una polarización entre un modelo liberal y uno social que obtuvo un resultado contundente en las PASO realizadas el 11 de agosto.

Para el destacado sociólogo Eduardo Fidanza, esta polarización hace presente “el debate inconcluso” entre el liberalismo y el populismo, mientras que para la reconocida economista Marina Dal Poggetto expresa “una puja distributiva”, tanto entre el capital y el trabajo como entre el sector privado y el sector público, pero ambos coinciden en la necesidad de lograr una síntesis.

En tal sentido, la Constitución Argentina ya ha superado esos modelos parciales, el liberal y el social, con sus puntos de vista aparentemente aislados y excluyentes, integrándolos en un modelo más amplio o abarcador. Y como dijo Alberdi: “La política no puede tener miras diferentes de las miras de la Constitución”. Entonces, ¿cuál es el modelo político, económico y social de la Constitución Argentina en el siglo XXI?

La Constitución de 1853, de orientación liberal, estableció básicamente los derechos individuales de la libertad y la propiedad en los artículos 14 y 17, respectivamente; el territorio federal en el artículo 3, los bienes públicos en el artículo 4, la forma de gobierno republicana en el artículo 1, y la llamada cláusula del progreso en el artículo 67, inciso 16, que prevé los medios conducentes al progreso económico y cultural, de acuerdo con el espíritu de la época moderna, inspirado en la ideología del progreso hacia un mundo mejor, que parecía poder lograrse gracias a los conocimientos de la ciencia.

Posteriormente, la Reforma Constitucional de 1957, de neto corte social, estableció los derechos del trabajador, de los gremios y los beneficios de la seguridad social, en el artículo 14 bis. Con respecto a los derechos del trabajador, determinó las condiciones del trabajo incluyendo en la retribución no solo el salario, sino también la participación en las ganancias de las empresas, como una distribución equitativa de los ingresos resultantes de la producción en la medida de la contribución a su realización.

Finalmente, la Reforma Constitucional de 1994, de carácter humanista y medio-ambiental, estableció la cláusula de protección del ambiente como bien colectivo en el artículo 41, para asegurar el “derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano” y para que el ejercicio de la “industria lícita” (artículo 14) sea sustentable, y la nueva cláusula del progreso en el artículo 75, inciso 19, “conducente al desarrollo humano, al progreso económico con justicia social”, lo que configura “el modelo de país a construir en el próximo milenio”, “un programa, un proyecto nacional para los argentinos del siglo XXI” (diario de sesiones de la Convención Constituyente, páginas 3911 y 3912).

La nueva cláusula del progreso del artículo 75, inciso 19, es una complementación de la cláusula del progreso originaria de 1853, que une el progreso económico con la justicia social, ya que “al desarrollo humano le interesa tanto la generación de crecimiento económico, como su distribución” (diario de sesiones de la Convención Constituyente, página 3912), y el desarrollo integral de la persona humana en su doble sentido individual y social, es decir, el desarrollo de todo el hombre y de todos los hombres. Y la reforma también le otorgó jerarquía constitucional en el artículo 75, inciso 22, a los tratados y convenciones sobre derechos humanos que son complementarios de los derechos y garantías reconocidos en la Constitución.

En la Constitución Argentina, la visión liberal y la visión social se integran en una visión más completa: el modelo de desarrollo humano y progreso económico con justicia social. La Constitución ha seguido un camino de integración de los modelos parciales liberal y social -los cuales más allá de las apariencias no son excluyentes sino complementarios- hacia un modelo más amplio y abarcador del desarrollo humano, en su doble dirección individual y social, que incluye al mismo tiempo el progreso económico y la justicia social.

La injusticia distributiva y la división o “grieta” social que existe en nuestro país no proceden de la aplicación del modelo constitucional sino de su omisión.

El modelo de desarrollo humano y de progreso económico con justicia social es el camino de la unión nacional en el siglo XXI. Porque la Constitución, como dijo Alberdi, es “la carta de navegación” para la confluencia de los argentinos. De manera que la polarización política, la injusticia distributiva y la división o “grieta” social que existe en nuestro país no proceden de la aplicación del modelo constitucional sino de su omisión.

Cabe entonces preguntar: ¿por qué el modelo de desarrollo humano y progreso económico con justicia social no se ha puesto en práctica de manera integral?

En primer lugar, porque las visiones parciales, tanto la liberal como la social, no ven la comunidad política, económica y social de forma completa. La visión liberal ve a los individuos y la visión social ve al conjunto de la sociedad, pero no captan la parte media o común que comparten unos y otros individuos: no perciben la parte central de la los bienes públicos (artículo 4, CN), la parte central de las ganancias de las empresas (artículo 14 bis, CN) y la parte central del medioambiente (artículo 41, CN), por lo que carecen de una visión integral.

En segundo lugar, porque las visiones parciales no siguen el camino de la integración creciente de la Constitución en su evolución histórica. Primero, la integración política (1853): la unión de los ciudadanos en los bienes públicos. Segundo, la integración económico-social (1957): la participación de los trabajadores y los capitalistas en las ganancias de las empresas, o sea, la unión productiva-distributiva. Y tercero, la integración humano-ambiental (1994): el desarrollo humano de todos los habitantes en el ambiente común.

En tercer lugar, porque las visiones parciales liberal y social no comprenden que la parte central de los bienes públicos, de las ganancias de las empresas y del medio-ambiente es el término medio de la comunidad, lo que significa la parte de unión entre unos y otros ciudadanos, el núcleo o el centro de integración de los diferentes polos de la sociedad, es decir, la cosa compartida sin la cual la comunidad se desintegraría. Así, el término medio es la clave de interpretación del sentido de la integración constitucional.

De modo que las propuestas electorales del 2019, para ser legítimas y positivas, deben encuadrarse dentro del modelo de desarrollo humano y progreso económico con justicia social de la Constitución vigente, no siendo válido volver al pasado con visiones parciales -liberal o social- que contradicen el camino de la integración creciente recorrido en la historia constitucional.

*Abogado constitucionalista

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21 agosto, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments
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