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La peor grieta: La Argentina fuera de la geopolítica mundial. Por Alberto Asseff*

Hace décadas que declinamos como nación. Indicar si el inicio fue 1930 o el decenio de los cincuenta no ayuda para pensar el futuro porque nos disocia antes de empezar el camino de la recuperación. La decadencia es mucho más honda que un índice, por caso el de pobreza. En 1976 el sector pobre de nuestra sociedad no superaba el 5%, pero ya llevábamos años acumulados de caída. Sobre todo en el optimismo y en las expectativas propias de ser algo respetable en el mundo ¿Cómo pretender que los foráneos crean en nuestra potencialidad si nosotros descreemos de ella? Nuestro mal no está afuera. Se halla acá. Mora con nosotros. Convive cotidianamente entre nosotros. La deuda externa no es un maleficio impuesto por factores exógenos. Es el producto liso y llano y también funesto de nuestras ineptidudes, de nuestra mediocridad, de nuestro fracaso sobre todo dirigencial. Esa frustrante cumbre, que no representa la proverbial pujanza de nuestra nación, está contagiando para abajo su incapacidad manifiesta en su (mal) desempeño arriba.
Tres ejemplos recientes patentizan la hondura del decaimiento nacional: para la asignación universal por hijo ya no se exige la certificación previa de escolaridad, la gran condición para percibirla; cuando en el mundo desarrollado casi el 80% de los chicos de 3 años están escolarizados, acá apenas llegamos al 41; y en contraste con el aplauso que en toda la tierra se brinda a los emprendedores, acá se suspende el trámite ágil por Internet para crear empresas, sobre todo micro.
No se puede desmentir, a la luz de estos tres datos, que acá existe una objetiva intención de que no seamos más educados y más libres. No es una conjetura contrafáctica, sino lastimosamente fáctica: se le tiene miedo a la libertad y a la educación. La inferencia es tan inexorable como siniestra: un pueblo ignorante y sometido es manipulable. Esta conclusión – que está muy lejos de ser antojadiza – nos ubica fuera de la geopolítica mundial. Nos descuelga del mapa. No porque estemos lejos de Washington, París, Berlín o Pekín, sino porque estamos a años luz de las corrientes tecnológicas que están transformando al planeta, desde la cuántica hasta la inteligencia artificial y la robótica ¿Alguien supone que los tesoneros europeos, los sacrificados chinos o surcoreanos, los esforzados japoneses o los pujantes emprendedores norteamericanos forjaron los países que tienen durmiendo la siesta y esperando que el Estado les provea – vía abundantes, frondosas ‘políticas públicas’- las ‘soluciones’. Por supuesto que el Estado tiene un papel preponderante que es el de asegurar la libertad y la seguridad, junto con promover el bienestar con la sutileza de quien interviene sin hacerse notar.
Existen inquietantes cuestiones en el mundo. La alianza transatlántica – EEUU-EUROPA – atraviesa por un período crítico. La ‘Primavera árabe’ cayó en el actual escenario de inestabilidad, altamente preocupante. La lentificación del crecimiento chino, agravada por el coronavirus, parece un palo en la rueda de la locomotora mundial. Nuestra América, otrora el Mundo Nuevo, hoy es una geografía política y económica problemática por aquí y acullá.
Es decir, que la Argentina no es la única anormalidad de este mundo. Empero, es ‘nuestra’ anormalidad. Es la que nos duele en el alma. Y más allá de las complejidades que sufren los otros, las nuestras las detectamos como muy gravosas por algunas razones que hasta resultan inexplicables.
“Para pagar debemos primero debemos crecer”. Es una aseveración equívoca pero con apariencia de verosímil. Ahora bien ¿cómo crecer si lo saliente de este gobierno ha sido en los noventa días de ‘gestión’ subir impuestos a los que producen, a los que generan trabajo, a los que tienen sus ahorros invertidos aquí y registrados legalmente? Ergo, como no vamos a crecer, no vamos a pagar ¿Viviremos con lo nuestro? ¿Los emprendedores se irán a Montevideo, Asunción y Santa Cruz de la Sierra? ¡Qué paradoja! Los tres países que se desprendieron de nuestra nación originaria, hogaño se desarrollan a partir de nuestras trabas y decadencia.
¿Qué hacer? Lo contrario de lo que venimos realizando. Menos impuestos, menos gasto, menos despilfarro, ninguna impunidad – es la única forma de no padecer corrupción -, menos burocracia y regulaciones, menos inseguridad – personal y jurídica -, menos deseducación, menos clientelismo disfrazado de asistencia social, menos vagancia, menos violencia, menos grieta. Y siguen los menos.
Asimismo, en vez de un plan ‘secreto’- como sorprendentemente dijo tener el presidente -, se le dé a conocer al país cuáles son las directrices orientativas que el gobierno impulsa para que seamos un país republicano y desarrollado.
Con una mirada optimista podría decirse que somos afortunados pues no es que tengamos que hacer más, sino menos de lo que venimos (des) haciendo. La fórmula casi es memotécnica y por tanto sencilla: dejar de hacer lo que hace añares hacemos, es decir cambiar.
Los ejes de esa mutación están claros: educación, libertad, trabajo.

*Diputado nacional de Juntos por el Cambio

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21 febrero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

El crimen de Villa Gesell: Fernando, el hijo de todos por Diana Baccaro

 

El hijo de todos. La marcha que acompañó este martes a los padres de Fernando Báez Sosa fue casi tan abrazadora y contundente como la que se hizo hace 16 años, en el mismo lugar, por Axel Blumberg. Aquella fue una de las concentraciones más convocantes desde la restauración democrática de 1983, donde se calcularon 150 mil personas con velas y al grito de Justicia. Axel, hijo único como Fernando, había sido secuestrado y asesinado al ir a buscar a su novia a Martínez con el auto de su mamá. «Hoy Axel es el hijo de todos», dijo entonces su padre envuelto en lágrimas. Hoy Fernando también es el hijo de todos. Estudiante, inocente, con toda la vida para armar, como Axel.

Esta marcha, como aquella, no tuvo banderas políticas, pero tal vez detrás de cada paso arrastrado por la multitud hubo una consigna que alentó a seguir: «Esta es la marcha de los buenos», tal como dijo este martes como en un susurro, Graciela Sosa, la mamá de Fernando. Por eso detrás del dolor más íntimo y profundo de la familia y los amigos, los manifestantes formaron un bloque compacto, solidario, de combatientes contra la violencia.

En 2004, la multitud reclamaba a puro grito y aplausos «mayor seguridad» y «justicia» por Axel, y su padre presentaba un petitorio para reformar la ley y elevar las penas de los condenados por homicidios y secuestros. Esa misma noche, tras la marcha, el entonces Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguraba que «el gobierno nacional hará todo lo que haga falta para terminar de una vez y para siempre con este flagelo de la inseguridad. A este reclamo drástico, vamos a ofrecer respuestas drásticas».

Axel fue secuestrado en la puerta de la casa de su novia, Estefanía. Su cuerpo apareció en un descampado de Moreno, con los ojos vendados y un tiro pegado a sangre fría en la sien. Su padre recordó hace poco que aún hoy lo visitan algunos compañeros del colegio y su ex novia, ya casada. A ella, como a las chicas de su edad, la vida la fue llenando de tiempo y de a poco la separó de la tristeza.

Hoy existe la ley Blumberg y nuevos reclamos. Y aún duelen las marchas que piden por los hijos de todos.

 

 

Por Diana Baccaro

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19 febrero, 2020|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en El crimen de Villa Gesell: Fernando, el hijo de todos por Diana Baccaro

La hipocresía y la doble moral de los formoseños. Por Blas Hoyos

Las reacciones de la opinión pública ante determinados hechos suele ser absolutamente impredecible o no tanto…?

1- Temas serios que realmente y a priori deberían preocuparnos y ocuparnos más…realmente nos preocupan…?
Hace menos de un mes un senador de la Nación por Formosa, tomó una difícil decisión en contra de los intereses del establishment político al que inclusive pertenece, sobre un tema espinoso proponiendo que la clase política acompañe al resto de la sociedad en el ajuste , lo que implicó pagar un costo importante y el riesgo de quedar aislado dentro de su propio ecosistema político y social, el impacto a nivel nacional se hizo sentir con fuerza, al punto que Cristina en el Senado y Massa en diputados salieron presurosos a anunciar el congelamiento de sueldos, dietas etc. de legisladores nacionales por 6 meses , sin embargo a nivel local NADIE, pero absoluta y literalmente NADIE, de la clase política local ni por de izquierda ni por derecha, ni oficialismo ni oposición, NADIE de la prensa, NADIE de las ONG, NADIE del sindicalismo, NADIE de sectores religiosos. NADIE de los ciudadanos por redes sociales ,se hizo eco de semejante e inédita iniciativa porque no se trataba de un personaje periférico de la polític, sino del presidente del bloque de senadores de la principal fuerza opositora. En fin la propuesta que bombardeaba el corazón mismo de una clase política privilegiada en Formosa, un tema que impactaba en el centro del escenario un debate clave como es la ética, la solidaridad y el compromiso social en el ejercicio de política, demostró no interesarle a NADIE.

2- Somos entonces una sociedad Tilinga y Cholula que prioriza los temas farandulescos y cholulos…?
Alcanzó sin embargo que a este mismo Senador lo ubiquen como invitado en un palco circunstancialmente al lado de una mujer ligada al espectáculo y la farándula para que ahora si se muevan las redes sociales, los medios de prensa y hasta algunos sectores políticos estimulados por la internas de mayo en la UCR y hasta medios del oficialismo provincial que siempre agudos observadores de la paja en el ojo ajeno y casi ciegos a la hora de ver las vigas en el propio, y a pesar de que la misma bailarina se ocupó de desmentir contundentemente la versión sobre alguna relación con el Senador, que por otra parte estaría en todo su derecho pues es viudo y sin compromisos. Y uno se pregunta…? Porque este tema tuvo mucho más impacto que el anterior…?, nos preocupan realmente a los argentinos y a los formoseños temas como la corrupción, la inflación ,la educación, la salud administradas con austeridad y honestidad…? O solo fingimos ocuparnos de estos temas por ser políticamente correctos pero como nos parecen aburridos estamos más pendientes temas triviales o tilinguerías y salimos corriendo detrás de ellas.

3) Medimos con la misma vara moral a los integrantes de la clase política según o tenemos una vara para unos y otra vara para otros según a que fuerza política pertenecen…?
Ya estamos en carnavales y como todos los años vamos a volver como se repite cada año a ver al gobernador , ministros, funcionarios, diputados o sindicalistas bailar alegres, insinuantes y muy sensuales con rumberas y travestis de todas las comparsas que participan ligeros de ropas y con muchas plumas, inclusive se habla mucho de relaciones románticas que se iniciaron en estas circunstancias , y la verdad que nunca escuche ni leí a nadie criticarlos .A pesar que todos los indicadores socioeconómicos, educativos de salud etc. nos siguen ubicando en los útimos lugares.

Y yendo ya la historia nacional entre la política y la farándula que por cierto es muy rica, especialmente entre el PJ y la farándula arrancando por aquel histórico e inmortal romance entre Perón y una promisoria estrella en ascenso de la radionovela como fue Evita, o el mismo Perón con una muy popular bailarina argentina en Caracas conocida con el nombre artístico de Isabelita , me refiero a María Estela Martínez que luego llegaría a ser pte. De la nación,pero más cerca en el tiempo en el caso del inefable Carlitos Saúl, y sus festejadas relaciones con varias vedettes y artistas que fue una impronta en su década de gobierno, y más recientemente casos como el de Urtubey con Isabel Macedo, Ottavis con Xipolitakys , Insaurralde y Jesssica Cirio, Luli Salazar y Arcioni el gobernador de una Chubut incendiada y tantísimos otros.

Y acá viene la última pregunta …porque lo que se condena y cuestiona estas actitudes a algunos sectores de la política y como contraartida al Pejotismo no solo se les tolera, sino que hasta se les festeja. Tenemos los argentinos una doble vara Moral, una que rige para evaluar la conducta de los Pejotistas y otra para los demás.

*Delegado coordinador del Plan Belgrano en Formosa

 

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18 febrero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

De «bajar la edad de imputablidad» al «que nos hace tan violentos». La doble vara de una sociedad sectaria. Por Juan Jose Postararo

En los últimos días la noticia del asesinato de Fernando Báez Sosa, a manos de 10  rugbiers, en Villa Gesell fue el tópico que acaparó la agenda mediática y por consiguiente, la atención social.

El horrendo caso dejó en descubierto, casi a flor de piel, el grado  de hipocresía que maneja gran parte de la sociedad.  La doble vara impune que ostentan algunos medios, que acaso no son otra cosa que un fiel reflejo de lo que emana el pueblo.  Porque está claro que entre ambos existe un circulo vicioso de oferta y demanda constante. Uno muestra lo que muchos consumen y a la inversa. Acaso será otra línea de análisis el averiguar cuál es el “huevo” y cual la “gallina” de esta ecuación. Poco importa a esta altura.

Lo que uno transmite y el otro recibe, en este caso, fue un claro ejemplo de cómo nos manejamos como sociedad: pasamos de un reclamo por disminuir la edad de imputabilidad a cuestionarnos el estado de las cárceles con solo mirar la foto del “asesino”.

Porque en casos similares, cuando los sospechosos portaban gorra con visera, vestían casacas de fútbol y acaso su piel era de una tonalidad trigueña, el debate era claro. El mensaje conciso. La solución una sola y efectiva: “erradicar a los delincuentes desde los 10 años”. No existía otra alternativa posible. Se necesita extirpar del pueblo esa “lacra” que se genera desde chico. Que no tienen solución y solo se la combate aprensándolos, desde niños y para siempre. O, en casos más benévolos, con una vuelta inmediata de la «Colimba».

Ahora bien, cuando la foto que refleja el noticiero son de muchachos de ojos claros, de una clase social por sobre la media, con remeras de marcas conocidas, la cuestión transita “otros niveles”. Aparecen entonces sociólogos y psicólogos que se preguntan en qué contexto vivirán estos chicos si son aprendidos. ¿Qué seguridad o nivel de higiene presentan nuestras cárceles? transcriben los zócalos del noticioso.

O peor aún, subyace una especie de duda filosófica repugnante: ¿Qué nos pasa como sociedad para llegar a esto?. Es decir, nos interpelamos que clase de “virus” infectó nuestro hábitat para que estos chicos “llegaran” a matar.  Es tan impregnado el grado de hipocresía y clasicismo, que no nos damos cuenta que se intenta buscar una explicación porque damos por sentado que chicos de clase alta, de rasgos faciales determinados, no pueden matar. Entendemos que fueron “infectados” por algo o alguien para llegar a ser asesinos.

Que los vídeos juegos. Que la aparición de la  Ultimate Fighting Championship (UFC). Que el alcohol. O la dependencia a la tecnología u otras series de conjeturas, son temas centrales en los paneles de la TV.  Lo analiza doña Rosa en la cola de la verdulería y lo grita desde una esquina el encargado de edificio al del kiosco, cada mañana.

Postales que poco se asemejan al caso contrario: de tener cara oscura se entiende el porqué matan sin necesidad de eruditos. No hace falta preguntarse nada. La respuesta al Porque “está en sus genes”. «¿Qué se puede esperar de una chico de clase baja?” reclama el taxista al locutor de la radio. Porque se “drogan con paco y no le importa trabajar” interpela la señora en la peluquería. Porque son “planeros que perdieron la cultura del trabajo y buscan la fácil”.  

Así del maltrecha esta nuestra sociedad. Así de hipócrita. A nadie parece importar el verdadero motivo. Solucionar la matriz que conlleva a que pibes (a secas y sin prejuicios) maten a otros. Solos o en manadas. A puños o a disparos. Parece que primero hay que ver quien fue para preguntar acaso el porqué.  Difícil es lograr erradicar la violencia que nos asecha si primero no comprendemos que es algo que atraviesa horizontalmente las clases sociales.

Es necesario educar y entender que ningún chico nace “chorro”. Ni los de zona norte que hablan tres idiomas, ni los que reciclan cartón junto al carrito de sus padres.

Debemos dejar de analizar desde el prejuicio y abocarnos al verdadero motivo. Ahondar profundo, en detalle, en la historia cultural Argentina. Porque no se trata de escalafones sociales sino de patrones psicológicos.

Que por un lado está el “macho” que asesina por la conjunción de años de una cultura patriarcal predominante con la mezcla letal de una debilidad emocional y rasgos patológicos innatos.

Y otro caso es aquel que, producto de la desigualdad social de años, no ve otro futuro que la droga y por consecuencia tristemente lógica, la delincuencia.

Pero ninguno de los dos se soluciona con la frialdad de una postura que corresponde a un grado de sectarismo cruel. Ni prohibición de boliches o video juegos para algunos, ni fusilamiento masivo en Plaza de Mayo para otros.

Abordar a la solución de esta realidad implica, a su vez, un análisis desde diversos vectores. Lo primero que se debe concebir es que todo argumento debe realizarse desde la racionalidad. Ya que es imposible pretender que un familiar o amigo de una víctima, pongamos por caso de violación, no exija la captura y la inmediata ejecución del delincuente. Por esta claro aquí el intervenir del corazón, el sentimiento, la emoción. Y así no es como debe entenderse la aplicación de la justicia.

Es necesario apuntalar una mejora en varios niveles.  Aparece entonces la figura del Estado. Un Estado fortificado es el primer eslabón para enajenar una serie de soluciones a esta continuidad de conflictos. La Educación debe ser otro eje principal. Debemos erradicar la cultura “machista” de todas las esferas socio-políticas.

Suprimir al máximo los niveles de marginalidad, mediante el trabajo. Aplicar políticas verdaderas para evitar que los niños, que ahora delinquen y viven merced a la droga, tengan otro futuro, es tarea primordial. Se debe procurar que los padres tengan los medios para darles una vivienda digna, alimentación diaria, asistencia social.

A medida que estos ápices se ejecuten, aplicar una reforma carcelaria completa. Que los complejos penitenciarios no sean un infierno en la propia tierra, sino el lugar para que, quien haya cometido un error (cualquier que fuera), tenga la posibilidad de redimirse, de reformarse para una futura inserción en la sociedad. O, en casos extremos, sean el lugar de contención para quienes no pueden convivir en el marco de una comunidad.

Porque indudablemente un árbol que tiene putrefacta sus raíces no sanara, simplemente, cortándole algunas ramas o preguntándonos que “virus” afecto algunos de sus frutos.

Para NCN Juan Jose Postararo 

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17 febrero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

¿Se puede gobernar sin plan? Por Alberto Asseff

El presidente dijo que “tiene un plan, pero es secreto”. Triplemente inédito. El carácter arcano, la ausencia de planificación – tan cara al fundador del justicialismo, más allá de su real efectividad – y el prematuro desgaste – que despilfarra ese tiempo de ‘oro’ que son los primeros cien días de gobierno- del flamante jefe del Estado.
Ignoramos si el plan secreto se limita a la reestructuración de la deuda – ¡qué lástima que hayan desechado el verbo reperfilar, mucho más garboso!- o abarca a toda la economía. En este interrogante está implicada una duda crucial: si para pagar hay que crecer, ¿para esto no es necesario un plan previo o a lo sumo simultáneo con la negociación de la deuda? Los acreedores es de manual que cuando tienen a la vista un plan de gobierno consistente planteado por funcionarios confiables se allanan a prórrogas, reducción de tasas y hasta quitas. Empero, con el secretismo que confesó el presidente da la sensación que las conversaciones sufrirán contratiempos.
A su vez existe un enorme inconveniente para este andar sin plan: desalienta al país entero, el que votó por el presidente y el que sufragó por su antecesor. Cunde, aumenta el pesimismo. Se vuelve a escuchar aquí y allá, por doquier, que “a esto no lo arregla nadie” por el simple y sombrío motivo de que “no tiene arreglo”. Paralela y consecuentemente, se incrementan las inversiones en Montevideo y el este oriental – del Uruguay, claro -, en Asunción, en Santa Cruz de la Sierra y en Miami. Y, lo más alarmante, suben las residencias físicas de argentinos en esos lares. Los ciudadanos que invierten afuera o emigran son quienes poseen capitales y, sobre todo, actitud emprendedora y conocimiento. A este ritmo, ¿cómo crecer para pagar – y mejorar nuestra vida, obviamente -si cada vez menos argentinos están dispuestos a invertir y generar empleos y bienes?
Cualquier principiante sabe que para desarrollar una economía la presión impositiva debe descender. No hay que estudiar en Harvard para saberlo. Igualmente, es imposible crecer con inflación, máxime si supera el 50%. El primer capítulo de un plan económico es la estabilización de los indicadores básicos.
Por otra parte suele soslayarse que el éxito de un plan como el que necesitamos – que debe ser explícito – radica en el plano cultura, que en la Argentina está peligrosamente irresuelto o, peor aún, en proceso de retrogradación. Entre nosotros existen muchos ciudadanos y sectores organizados que creen – me atrevería a decir que hasta de buena fe – que el modelo de máxima regulación, de las políticas públicas cada vez más abundantes, del incremento del gasto fiscal, de la suba de impuestos, no sólo a los ricos, sino también a la clase media – ¿castigo de paso a los ‘contreras’? -, de la ampliación incesante de derechos – sin ninguna obligación correlativa – y del cuestionamiento progresivo a la libertad económica es el que pondrá a la Argentina de pie, siguiendo el eslogan de la campaña. No reflexionan para qué lado cayó el Muro de Berlín, ni que la creación de riqueza no es magia, sino trabajo y creatividad, que la prosperidad no deviene de un decreto del Superior Gobierno, sino de la actividad libre y emprendedora de los habitantes. Con este regulacionismo creciente pasamos del ‘país-promesa’ que vaticinaba Ortega y Gasset hace un siglo al pueblo pobre y mendicante que hoy somos y sufrimos.
La tarjeta alimentaria puede tener noble inspiración, pero su instrumentación exhibe nula innovación y lamentable reiteración de los mecanismos clientelares de los nuevos punteros, los ‘gerentes de la pobreza’. Como nunca se aplica ‘pan para hoy (escaso), hambre para mañana (abundante)’.
El nuevo gobierno está en lo cierto cuando pretende estirar los plazos de la deuda, aunque parece una intención excesiva eso de que ‘pague el que viene’. Pero lo inaceptable es que no comprenda que hay que alentar la inversión, clave para crecer. No es hora redistributiva, sino productiva. Si se apela a persistir en ensanchar lo público y estrechar lo privado, inexorablemente avanzará la pobreza para todos.
Nadie está autorizado a extraer conclusiones falaces de la frustración del presidente Macri en erradicar el flagelo de la inflación, la madre de todas nuestras calamidades. Puede ser que hubo la concurrencia de impericia, falta de política territorial, excesiva apuesta a las redes. Poca ‘rosca’ y también paradojalmente demasiada ‘rosca’ que resultó estéril y contraproducente. Porque los que ‘rosquearon’ a la postre fueron desairados por los virajes electorales de último momento de sus interlocutores. También puede ser que no se haya luchado contra las mafias con la cirugía mayor que exige su erradicación. Pero el modelo de la libertad, de un capitalismo inteligente con vocación social, que se planteó en 2015 sigue incólume como la única solución de fondo para el empobrecimiento argentino. Si erramos en este angular punto, la decadencia será ineluctable.

*Diputado nacional de Juntos por el Cambio (partido UNIR)

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12 febrero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

La propuesta de suspender los pagos de la deuda por dos años es inviable por Víctor Beker

El último informe del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano destaca que la reestructuración de la deuda pública constituye el principal condicionante del futuro de la economía y la política argentinas.

“Poco o nada se conoce aún respecto del enfoque que se dará a dicha restructuración. Queda como alternativa hurgar en las ideas del actual ministro de Economía, Martín Guzmán, antes de serlo. En tal sentido, se cuenta con su presentación ante la UNCTAD de noviembre pasado. En aquella ocasión, su propuesta central era suspender los pagos de capital e intereses durante 2020 y 2021, para avanzar en la generación de superávits gemelos que permitieran hacer frente a los compromisos de la deuda reprogramada, a partir de 2022”, observa Víctor Beker, director del CENE.

“Para reperfilar la deuda de acuerdo con dichos lineamientos, ya como ministro, especificó un horizonte para el 31 de marzo. Es la tarea actual del ministro convencer a la mayoría de los acreedores de que se trata de la única alternativa a la declaración unilateral del default y la interrupción de pagos por tiempo indeterminado”, continúa el economista.

Sin embargo, su análisis subraya que la experiencia de lo ocurrido con la deuda de la provincia de Buenos Aires es indicativa de que la propuesta de suspender pagos por dos años es inviable. “En el caso de la provincia, ni siquiera fue aceptado diferir pagos por tres meses. ¡Ni qué hablar de dos años! Por lo tanto, se supone que, al igual que sucedió con la provincia, se dará un más o menos prolongado intercambio de ofertas y contraofertas”.

Al respecto, Beker postula que “la reestructuración de la deuda debe posibilitar que los pagos anuales sean compatibles con el superávit primario y el de cuenta corriente”. Y, para concluir, recuerda que, en los últimos procesos de reestructuración, las quitas fueron del 10% en el caso de Uruguay; del 35%, en el de Ucrania, y del 46%, en el de Argentina en 2005, mientras que, en el de Puerto Rico, la propuesta presentada por el gobierno de la isla a los acreedores contempla una quita del 48%.

Hernán Murúa

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11 febrero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

Recurrencia de accidentes viales con vehículos de pasajeros. Por Julio Cobos

Lamentablemente, cada tanto suceden incidentes de tránsito en nuestras rutas que involucran algún tipo de transporte público de pasajeros, muchos de ellos de los que poseen doble piso. De hecho, el 80% de los vehículos de larga distancia de pasajeros son de doble piso. Este no es un dato menor porque implica miles de personas que se trasladan en ellos cada día, a lo largo de Argentina. Las tragedias suceden por una multiplicidad de factores entre los que podemos considerar el error humano producto de la imprudencia o falta de descanso de los choferes y la rotación de los mismos, el alcohol y el consumo de estupefacientes, el exceso de velocidad, el mal estado de las unidades y de las rutas, y la particularidad del diseño de las unidades de doble piso, entre otros.

Argentina perdió décadas atrás el mejor, más efectivo, sustentable y seguro medio de transporte masivo de personas y mercaderías: el ferrocarril. Hoy, camiones y colectivos cubren estas necesidades, por lo que sabemos que son fundamentales para el traslado y la economía. En otros países se utilizan en distancias cortas, con fines turísticos e inclusive hay países que prohíben su uso. No pretendemos sacar de circulación las unidades de doble piso porque sabemos la importancia que tienen, pero si adoptar medidas integrales para minimizar los riesgos. Ahora, si las investigaciones determinan que no son seguros y desaconsejan su uso, se deberá dar un plazo lógico para la adecuación y reconversión del sistema.

Todos los caminos se diseñan geométricamente con una velocidad de directriz que permite transitar con mayor seguridad, tanto en las rectas como en las curvas y se proyectan con un diseño geométrico y otro estructural. Este último tiene que ver con la resistencia por el desgaste del tránsito, del tiempo, etc. (Por eso se hacen las mediciones de las cargas de los vehículos para medir el desgaste que estos generan). El diseño geométrico en tanto, se hace en función de la velocidad directriz, por eso las velocidades máximas. En las curvas aparece la fuerza centrífuga que tiende a sacar el vehículo hacia afuera y si el radio de giro es corto, la velocidad debe disminuir. El primer problema que afrontan los vehículos al entrar en una curva es el deslizamiento que se calcula para que esto no suceda y el segundo es la posibilidad de volcar.

En particular, uno de los problemas de los vehículos de doble piso se relaciona con el diseño y la velocidad, por ejemplo en las curvas. Al ser los ómnibus de doble piso más altos y tener el centro de gravedad también alto, la posibilidad de vuelco aumenta con relación a vehículos más bajos. Esto pasa cuando se excede la velocidad de diseño por lo que la unidad no va a deslizar, se va a volcar; por eso es crucial respetar las velocidades máximas en cada tramo del camino.

Estudios demuestran que la incorporación de un segundo eje móvil en la parte delantera daría más estabilidad a las unidades, existió una normativa al respecto pero las empresas no cumplieron con la misma. Deberíamos insistir con esto y agregar elementos de seguridad como toboganes inflables o algún sistema de escaleras auxiliares, reducir las velocidades máximas permitidas a estas unidades y mayores controles sobre el descanso de los choferes.

Hemos presentado en el Congreso de la Nación varios proyectos relacionados con la seguridad vial, como la capacitación obligatoria de choferes que conduzcan en alta montaña, las medidas de seguridad que deben tener las unidades de transporte público, la incorporación del GPS y el límite de velocidad. Esto no es suficiente; debemos avanzar con un marco jurídico que considere las unidades de doble piso para dar más seguridad a los usuarios y eliminar al máximo las posibilidades de recurrencia de estos siniestros.

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11 febrero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

El mejor camino frente al coronavirus Por la Dra. Maureen Birmingham

La Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) comparte la inquietud de muchas personas que están preocupadas por su propia salud y la de sus familiares y amigos. La aparición de cualquier enfermedad nueva es motivo de gran preocupación y debe tomarse con suma seriedad.

Hasta el presente, la amplia mayoría de los casos notificados (99%) de coronavirus (2019-nCoV) se han registrado en China. La mayor parte de los casos registrados en otros países tienen vínculos directos con Wuhan u otras localidades de China. En este contexto, la OMS cree que todavía es posible interrumpir la propagación del virus, siempre que los países pongan en marcha medidas enérgicas para detectar los casos de manera temprana, aislarlos y tratarlos, hacer el seguimiento de los contactos y promover las medidas de distanciamiento social que correspondan según el riesgo.

América Latina recibe turistas y comercio de China, por lo que existe la posibilidad de que haya algún caso importado. Sin embargo, la Región no corre más riesgo que cualquier otra. Además, los países de la Región han progresado mucho desde los brotes de dos otros coronavirus emergentes, SARS en 2002 y MERS en 2012, y saben muy bien qué hacer: fortalecer la vigilancia y la capacidad de los laboratorios, crear zonas de aislamiento y manejar los casos sin infectar al personal de salud.

Por lo pronto, la declaración formal de una emergencia de salud pública de importancia internacional establecida por la OMS, sobre la base de las recomendaciones de un comité de expertos, es parte de un tratado internacional, el Reglamento Sanitario Internacional, con el fin de contener una emergencia sanitaria de una dimensión internacional sin interferir innecesariamente en el comercio o los viajes.

La declaración de la emergencia confirma que estamos todos juntos en esta situación y que el mejor camino por delante es la colaboración y la transparencia.

En este camino, la OMS está trabajando con redes de científicos, médicos clínicos, gobiernos, expertos en las cadenas de suministros y asociados de los sectores público y privado para coordinar la respuesta al coronavirus en diversos aspectos técnicos. Esto es la provisión de suministros, el trabajo con especialistas para acelerar el acceso a opciones terapéuticas y el intercambio de información con expertos que atienden los casos para asegurar la mejor atención posible y minimizar la mortalidad.

No hay ningún tratamiento específico para este nuevo coronavirus; el tratamiento se basa en el cuadro clínico. Se están investigando algunas opciones terapéuticas y la OMS está ayudando a coordinar esta labor con una amplia gama de asociados.

Además, según la evidencia acumulada hasta ahora sobre coronavirus, la OMS no recomienda restricciones a los viajes y comercio porque no generan grandes beneficios en contener el brote, pero sí pueden producir perjuicios socioeconómicos importantes en los países.

De todas formas, todavía es mucho lo que no sabemos acerca de este virus y la OMS está siguiendo la evolución de este brote minuto a minuto. Ante este panorama, como suele suceder con toda nueva enfermedad, la preocupación aparece en la población. Por eso es tan importante manejarnos con la información correcta y con fuentes fidedignas.

A pesar de no contar con una vacuna lista para prevenir el coronavirus en humanos, tenemos, de todas formas, medidas de prevención muy simples de realizar para evitar este virus: lavarnos las manos frecuentemente con agua y jabón, toser correctamente tapándonos la boca con el codo y tomar las precauciones que se siguen habitualmente para evitar la gripe.

El Director General de la OMS, Tedros Ghebreyesus, ha hecho un llamamiento en contra de la propagación de rumores e información incorrecta, cuya circulación tiene muchos efectos negativos, incluida la estigmatización y la discriminación hacia las personas de las zonas afectadas por el brote.

En unos brotes anteriores, el temor y la desconfianza han obstaculizado y han dificultado la provisión de recursos y la actividad económica.

Este brote está impactando muy fuerte a China, pero sus acciones para compartir información y la secuencia del virus para poder detectarlo en otros países han sido y siguen siendo, hasta ahora, claves para evitar su extensa diseminación fuera de China. La OMS cree que es todavía posible controlar este brote con medidas clásicas de salud pública bien implementadas y con solidaridad global.

Colaboración de la  Dra. Maureen Birmingham  .Representante de Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud en Argentina.
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10 febrero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

Señales políticas para respaldar la renegociación de la deuda Por Julio Cobos

Nuevamente el Congreso de la Nación trató el tema de la deuda pública Argentina, una dinámica que lleva décadas y que no logra tener un corte definitivo. Es un tema urgente porque nuestra economía se encuentra paralizada, sin financiamiento y con una fuerte expectativa en los mercados financieros internacionales sobre la renegociación que se llevará adelante.

A veces, en política importan más los gestos que las necesidades técnicas. Debemos dar una señal a los acreedores del respaldo político que tiene la misión negociadora del Ministro de Economía. Por eso tratamos en el Congreso una ley que se transforme en un instrumento político que fortalezca la negociación. El sentido es darle fuerza al negociador, que el oficialismo actual y la oposición -que es el oficialismo anterior- coincidan en ese respaldo categórico, para renegociar la deuda pública emitida con legislación extranjera.

De hecho, el Poder Ejecutivo ya cuenta con las herramientas necesarias para iniciar la restauración de la sostenibilidad de la deuda porque ya fue otorgada en la delegación de facultades de la ley de emergencia aprobada en diciembre último y se encuentra vigente en la ley de administración financiera que contempla dichas atribuciones. Además, los títulos públicos que van a ser renegociados tienen incorporada la clausula de prorroga de jurisdicción en favor de tribunales extranjeros y se rigen por ley extranjera que ya se encuentra en las condiciones de los bonos de 2005, 2010 y 2016.

La ley es el respaldo a una política pública que solo puede otorgar el Congreso, pero también es cierto que no solucionamos el problema de fondo. No abordamos los problemas que nos llevaron a depender del financiamiento externo, los cuales no surgieron durante los últimos cuatro años.

Es importante aclarar que el universo de la deuda a restaurar que considera la ley, no es toda la deuda pública argentina, solo representa la deuda regida por ley y moneda extranjera. Estos son mayoritariamente bonos y títulos públicos emitidos en los canjes 2005 y 2010 regidos por Ley New York e Inglesa, cuyas condiciones contractuales están contenidas en un contrato firmado en 2005 con el Banco de New York. También los títulos públicos emitidos en el 2016 en moneda extranjera y bajo Ley New York, con el mismo banco. Además, quedan aún por reperfilar la deuda con el FMI del programa Stand By y que además las provincias accedan a esta posibilidad porque esta problemática afecta a todos los estados provinciales.

El informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) de noviembre último muestra la posición de la Argentina en materia de Deuda Pública: «El Tesoro argentino posee un total de USD 324.000 millones de Deuda Pública Bruta, de los cuales el 20% vence en el año 2020 y el 62% en los próximos cuatro años. En el año 2020 Argentina deberá enfrentar vencimientos de deuda por concepto de capital e intereses por más de USD 63.800 millones (aproximadamente 15% del PIB). Estos vencimientos están compuestos por USD 14.800 millones de intereses y USD 49.000 millones de capital» y agrega «La concentración de los vencimientos en el corto plazo se encuentra acentuada en el primer semestre de 2020, donde se hallan los vencimientos de las Letras del Tesoro reperfiladas. Los vencimientos del primer semestre 2020 alcanzan los USD 44.700 millones, de los cuales las LETES y LECAPs representan la tercera parte.»

Estamos frente a una coyuntura que requiere voluntad y grandeza política para hacer frente a esta etapa difícil de Argentina sin comprometer las finanzas nacionales y provinciales. Estos acuerdos no deben ser coyunturales ni limitarse a la deuda; debemos también ser capaces de lograr consensos básicos para resolver el daño en la economía familiar que genera la inflación, corregir los desequilibrios fiscales, eliminar la pobreza y la marginalidad, disminuir la presión fiscal que aplasta la productividad y destruye la competitividad y salir definitivamente del estancamiento y la recesión, entre otros.

Debemos negociar la deuda con un apoyo político fuerte del gobierno y la oposición pero también construir confianza, diseñar políticas públicas sustentables en el tiempo que no se basen en el endeudamiento, la emisión monetaria o el renegociar constantemente la deuda pública; para diseñar los motores de nuestro desarrollo económico.

(*) Senador nacional por Mendoza (UCR-Cambiemos). Ex vicepresidente de la Nación.

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10 febrero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

Deuda , Consejo Económico y Social. Lo que viene. Por Juan Latrichiano

Por ahora lo que hubo fueron pinceladas de iodo  y rezos. Tras la gira por Europa del Presidente y del Ministro de Economía  se insinúa el acuerdo con los acreedores de la deuda pública .

El acuerdo se habría  sellado con el Fondo Monetario Internacional y sólo faltaría  la aprobación  de los Estados Unidos y de dos de los  fondos de inversión  más fuertes.  Se estima que el FMI estiraría el plazo a 10 años con 3 de gracia y con los acreedores privados se tomaría un plazo de gracia de 4 años con una quita promedio del 15 %.

Habría  además  un plazo para el pago de los intereses. Todo lo expuesto hasta aquí  haría factible la preparación  del presupuesto 2020 ( hasta aquí  el país se maneja con el presupuesto del año pasado) y este, junto con el programa monetario, una vez aprobado por el Parlamento sería  la llave final de negociación.

Luego con el acuerdo de la deuda cerrado estaríamos en condiciones de iniciar el Consejo Económico  y Social, ley mediante.  Dicen que el Presidente le volvió  a pedir a Lavagna que se ponga al frente de esta institución.  Parece que previo presupuesto acorde a la necesidad de la nueva institución,  el Dr Lavagna aceptaría.

De ser así  en marzo tendríamos el plan definitivo, armonizado con el Consejo Económico y Social. Con todos los actores adentro.

Empresarios, Sindicatos, Universidades, Organizaciones Sociales, Entidades de Bien Público y Credos Religiosos.

Y, chau grieta. Hasta nunca.

Juan Latrichano, economista y contador público

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9 febrero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

¿Atenta el «Negacionismo» contra la Libertad de Expresión? – Por Juan José Postararo

La noticia de que el presidente Alberto Fernández evalúa impulsar una norma para penalizar a quienes nieguen o relativicen los crímenes cometidos durante la última dictadura militar, generó un debate en la agenda pública e hizo rápidamente que el hashtag “negacionismo” sea tendencia en redes sociales.

Surge inmediata la pregunta en el inconsciente colectivo ¿Se trata de una forma de vulneración a la Constitución por limitar arbitrariamente la libertad de expresión?

Para poder dirimir y entender este debate, es menester situarse históricamente en el origen y concepto del delito de negacionismo y qué es lo que se entiende como tal.

Los primeros antecedentes los podemos encontrar en Europa al concluir la II Guerra Mundial. La comunidad internacional después del conflicto comenzó a tomar conciencia en cuanto a los atroces, graves e inaceptables hechos ocurridos, principalmente a manos de los nazis en el III Reich con sus políticas de exterminio. Ante estas conductas reprochables y la preocupación de la comunidad internacional, se inició la persecución de los responsables de estos crímenes, sometiéndolos a complicados procesos penales encaminados a obtener condenas que fueran ejemplificadoras.

En simultáneo a estos procesos comenzaron a surgir corrientes de grupos sociales en Alemania quienes justificaban la política nazi de exterminio en contra de los judíos, incluso poniendo en duda la existencia del holocausto. Esta corriente negaba continuamente los terribles hechos acaecidos intentando borrar estos actos de la historia de la humanidad. A esta expresión de negación y justificación de los crímenes se le llamó “revisionismo histórico” hoy conocido como negacionismo.

No sólo Alemania avanzó en este sentido. Austria contempla en su ordenamiento jurídico la Ley que prohíbe el Nacional-Socialismo, sancionando la apología de este movimiento.

En Reino Unido, Dinamarca o Suecia, la libertad de expresión no tiene límites penales más que, en el caso de las publicaciones, el delito de difamación.

Francia es un caso interesante. Si bien existe la llamada Ley Gayssot (90-615 de 1990) que castiga los actos racistas, antisemitas, xenófobos y la apología de los crímenes contra la humanidad, en febrero de 2012, el Consejo Constitucional había censurado una ley aprobada en el tramo final de la presidencia de Nicolás Sarkozy, que penalizaba la negación del genocidio reconocido por la legislación francesa, sobre la base del ejercicio de la libertad de expresión.

Fue recién en 2016 cuando la Asamblea Nacional de Francia votó favorablemente y por unanimidad la enmienda enviada por el gobierno que penalizará la negación de los crímenes de lesa humanidad. Los delitos previstos en el nuevo proyecto son: Genocidio, Crímenes contra la humanidad, Reducción a la Esclavitud, Explotación de personas y Crímenes de Guerra.

La modificación también contempla penar la negación de hechos cuya antigüedad no permita un reconocimiento por parte de un tribunal, pero son históricamente reconocidos, como el genocidio de armenios de 1915 que fuera reconocido por el Parlamento de Francia en 2001.

Si nos dirigimos a nuestro continente, bajo el lema de ser el país “de la libertad de expresión” los Estados Unidos no posee una ley de este tipo siendo a su vez  sede del Institute for Historical Review (Instituto para la Revisión Histórica), considerado la principal organización negacionista del mundo.

Más cercanos a nosotros, está el caso de Perú que en 2012 se ingresó un proyecto llamado “Negacionismo de los delitos de terrorismo” que según Human Rights Watch tenía que ser archivado por ser incompatible con el derecho a la libertad de expresión. Finalmente, el texto quedó como pendiente y no se aprobó.

¿Podemos argumentar una vulneración a los Derechos Humanos Universales?  Lo cierto es que en virtud al derecho internacional, la libertad de expresión no es un derecho humano absoluto, sino que admite limitaciones y restricciones.

Efectivamente, el derecho a la honra y dignidad de las personas prevalece por sobre la libertad de expresión. Y la Convención Americana de Derechos Humanos así lo ratifica, al establecer en su artículo 13, n.° 5, la prohibición de toda apología del odio nacional, racial o religioso que constituyan incitaciones a la violencia.

Por otro lado es cierto que el negacionismo atenta en contra de todo respeto por la dignidad humana. Porque no hay duda que estos dichos violentan directamente a quienes fueron víctimas de las peores vejaciones, torturas y desapariciones forzosas de familiares.

Es aquí cuando las victimas encuentran un “vacío legal” (Ante la inexistencia del delito) para defender su dignidad vulnerada y la honra propia y de su familia, a pesar de que éstos sean derechos consagrados constitucionalmente.

¿Es posible hoy cuestionar el número de Desaparecidos en la última Dictadura Militar Argentina? ¿Qué se busca al argumentar que “fueron menos de 30 mil? ¿Importa acaso que fueran uno, dos o cien mil?

Desde otra óptica ¿No es incoherente que el Estado ofrezca por un lado asistencia a víctimas del Terrorismo de Estado, de violaciones de Derechos Humanos y sin embargo no castigue a quienes los siguen violentando?

Sin dudas el camino adecuado de cara al posible debate deberá centrase en balancear la “dignidad” y la “igualdad” de los seres humanos con un ejercicio licito de la libertad de expresión.

Incluso es interesante acaso iniciar, de una vez y para siempre, el ejercicio de modificar desde la educación.  Incentivar a los más jóvenes, desde la cultura, de los espacios públicos, a conocer la historia. A entender sobre lo que implica el respeto al otro. Dejar de sancionar y comenzar a educar.  En éste y otros temas que corrompen nuestra sociedad.

 

Para NCN Juan Jose Postararo 

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7 febrero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

Santo Tomás en tiempos de apostasía por Federico Addisi

INTRODUCCION:
En tiempos de apostasía y agnosticismo generalizado, nos parece oportuno realizar un trabajo que permita demostrar la existencia de Dios. Pero no de cualquier manera, sino al alcance de aquella persona que se lo proponga. Esto es, el conocimiento de Dios a través de la razón. Para ello nos adentramos en las aguas de la Metafísica tomista y su demostración por intermedio de “las cinco vías”.
Respecto de estas, se ha de tener en cuenta que se trata de vías estrictamente metafísicas, por tanto, sus conclusiones no pueden ser sino metafísicas. Son, en efecto, argumentos metafísicos que Santo Tomás ha elaborado a partir de diversas fuentes dándoles una formulación precisa y canónica. Tales argumentos, supuesto el principio de causalidad, tienen sin duda un valor probatorio y todos convergen a demostrar la existencia de un Ser Primero que mueve y no es movido, que causa y no es causado, que es necesario en absoluto con exclusión de toda contingencia, que posee en sí, en la unidad simplísima de su ser, todas las perfecciones y las bondades dispersas en creaturas y, finalmente, es un principio ordenador y rector del universo.

DESARROLLO:
Para llevar adelante este razonamiento que permite verificar la existencia de Dios Santo Tomás recurre a desandar un camino que va de la creatura a Dios o, por decirlo en términos metafísicos, del ente finito a Dios lo que equivale a recorrer una vía que nos lleva del ser participado al ser que subsiste por sí mismo. Este camino supone, en primer lugar, un movimiento ascendente de la creatura hacia Dios, es el camino de las cinco vías por las que podemos demostrar el ser de Dios partiendo de la experiencia inmediata de las realidades visibles y, desde este punto, ascender hasta vislumbrar algo de la naturaleza o esencia de Dios aun cuando, como se ha dicho, no nos sea posible avanzar más allá de un conocimiento de lo que Dios no es. Este movimiento de ascenso se vale de la remoción y de la analogía porque sólo es posible a nuestro intelecto llegar a Dios a partir del ente finito por vía de remoción y analogía. Así, de la diversa composición del ente finito llegamos a la no composición de Dios: su simplicidad, de la simplicidad de Dios deducimos su perfección y su bondad. De la finitud del ente creado llegamos a lo no finitud Del movimiento del ente finito a la inmutabilidad de Dios. De la unidad imperfecta de la creatura a la Unidad absoluta de Dios. Pero hay también un movimiento de retorno que consiste en “volver” de esta ascensión y comprobar que, ahora, el ente finito del que se partió, a la luz de la divina naturaleza siquiera entrevista como en un negativo, se hace más claro y luminoso. De este modo, las cinco vías y todo cuanto de ellas se deriva, en tanto suponen este doble movimiento de “ascenso” y “descenso”, contienen elementos fundamentales para entender la metafísica de Tomás de Aquino.
Santo Tomás inicia su exposición de las cinco vías con la vía del movimiento, la primera y más manifiesta. En la Summa Contra Gentiles hallamos una exposición extensa y detallada de esta vía: el Angélico se demora en discutir la doctrina aristotélica del movimiento y analiza pormenodizadamente las razones que permiten afirmar los dos términos más importantes de la vía, a saber, todo lo que se mueve es movido por otro y en la sucesión de motores y movidos es imposible proceder al infinito por lo que es necesario postular la existencia de un primer motor que mueve y no es movido. Dice Santo Tomás: “Es cierto, y consta por el sentido, que algunas cosas se mueven en este mundo. Ahora bien, todo lo que se mueve es movido por otro pues nada se mueve sino según que está en potencia respecto de aquello hacia lo que se mueve y algo mueve en cuanto que está en acto. Mover, en efecto, no es otra cosa que educir a algo de la potencia al acto y nada puede ser reducido de la potencia al acto a no ser por algún ente en acto, por ejemplo, lo que es caliente en acto, como el fuego hace que un leño, caliente en potencia, sea caliente en acto y por esto lo mueve y lo altera”.
Si la primera vía es la más manifiesta e inmediata, la cuarta es la más rica y en ella el Aquinate despliega todo el vigor de su genio metafísico. El punto de partida es la constatación de que en todas las cosas se hallan grados en el sentido de que en todas ellas encontramos algo que es más o menos bueno, más o menos verdadero, más o menos noble y cosas similares. “La cuarta vía se toma de los grados que se encuentran en las cosas. En efecto, encontramos en las cosas algo que es más o menos bueno, más o menos verdadero (…) Pero lo más y lo menos se dicen de cosas diversas según se aproximen de diverso modo a algo que es máximo como, por ejemplo, es más caliente lo que más se acerca a lo que es máximamente caliente”.

-Exposición de la Primera Vía:
El hecho más innegable de cuantos presenciamos en el mundo es el movimiento. Todas las experiencias de todos los hombres lo confirman. Ahora bien; el primer principio o motor de todo movimiento particular o general, necesariamente ha de ser un motor inmóvil o ser independiente y, de por sí, autor de todo lo demás, a quien llamamos Dios.
El movimiento es mutación o tránsito de la potencia al acto. Las mutaciones pueden ser múltiples: unas afectan la misma substancia del ser, que nace, muere y desaparece; otras se refieren a la cantidad, capaz de aumento y disminución; otras de calidad, que mejora o desmejora; otras al lugar, que se toma o se deja; otras a la operación, que empieza, continúa y acaba.
Ninguno de estos seres es de suyo principio adecuado o completo de su movimiento. Todo lo que se mueve es movido por otro. En esta serie de motores subordinados no es posible proceder hasta lo infinito; es preciso llegar a un primer motor inmóvil, principio esencial y primero de todo movimiento, a quien llamamos Dios.
Esta Primera Vía se funda en el principio de contradicción, o lo que es lo mismo, se convierte en una proposición de inmediata evidencia: “Todo lo que se mueve pide un motor extraño o exterior a él”. ¿Qué significa ser movido? Según Aristóteles y Santo Tomás, equivale a “estar en potencia”, “ser pasivo”, o no ser nada en el orden de la actividad. El término “mover” es cabalmente lo contrario; es ser, es operar, es estar en acto. Por ende; el ser y no ser, el operar y estar pasivo, serán eternamente incompatibles o contradictorios “cuando se trata de la misma cosa y en el mismo sentido”. De aquí se sigue la más absoluta imposibilidad de que una cosa que es movida, sea en el mismo sentido la cosa o motor que mueve. En otros términos. Todo lo que es movido, antes de pasar de la potencia al acto carece en sí mismo de la perfección que luego el acto le comunica, luego necesita de otro, que le da tal perfección.
No menos claro y convincente resulta el segundo axioma. En toda serie de motores subordinados, el último actúa gracias a la energía que le presta el penúltimo, éste por la que recibe del anterior, y así de grado en grado hasta llegar al primero que necesariamente ha de existir en acto antes que todos los demás. ¿Será preciso llegar al infinito en esta serie de motores finitos? Todos los motores finitos no pueden llegar al infinito, que carece de principio; son esencialmente motores movidos, son motores potenciales, y no saliendo de este orden faltaría el primer motor actual, imposible entonces el movimiento. Es preciso, pues llegar a un primer motor que nada tenga de potencial, que sea acto puro, que sea Dios.
Fuera más allá y más arriba del mundo, es preciso reconocer y confesar un primer Motor inmóvil, que ha producido, mueve y dirige todas las cosas, y a ello llamaremos Dios.

-Exposición de la Segunda Vía:

El segundo argumento se funda en la innegable causalidad activa de las criaturas. Podemos formularlo de la siguiente manera: Todos los espacios del Universo conocido están llenos de causas eficientes, que no pudieron ser causas de sí mismas (nada puede ser causa antes de existir). Tales causas están de tal suerte encadenadas y subordinadas, que la una depende de la otra, o en su propio ser, como el hijo depende del padre, o en su operación, como el martillo depende de la mano. Toda causa que empieza, o pasa del no ser al ser, es preciso que tenga por primera causa una causa que nunca pudo empezar, que eternamente es el mismo ser esencial. ¿Vamos a sacar la serie de las causas del seno de la nada? Por fuerza hemos de llegar a una primera causa independiente, bastante para sí misma e infinitamente capaz de producir todas las causas: hay que llegar a la plenitud de la perfección que llamamos Dios.
Claro es que no todas las causas pueden depender unas de otras en su ser. Si la última viene de la intermedia, ésta de la precedente y así infinitamente proceden todas las anteriores, sucederá que no hay causa alguna independiente y primera, y a falta de ésta tampoco puede haberlas intermedias ni últimas. Lo que decimos de ser de la causa, con más razón todavía se aplica a la operación. Como la última depende en su operación de la intermedia, ésta de la anterior y así en serie gradual sin término si no ponemos una primera independiente tampoco habrá operación. Siendo un hecho innegable la operación en el Universo, necesariamente hemos de poner una causa primera, improducta e independiente, con razón suficiente para obrar por sí misma y para ser causa de todas las demás operaciones.

-Exposición de la Tercera Vía:

La tercera prueba que del ser contingente deduce la existencia del ser necesario, también procede de nuestra cotidiana experiencia, que por todas partes nos descubre seres imperfectos y deficientes de suyo, tanto en el ser como en el obrar. Estamos rodeados de objetos contingentes que pueden ser y no ser, que carecen en sí mismos de razón de ser, que empiezan en la generación y acaban en la decadencia y la muerte. ¿Es posible que en los reinos del ser todo sea contingente? De ningún modo; lógicamente hay que llegar al ser necesario, que sea razón y principio de todos los otros, que se baste a sí mismo, que sea fuente de toda perfección y verdadero Dios.
Dice Santo Tomás: “Todo lo contingente, igualmente dispuesto para ser y no ser, para existir o no, comienza, y antes de esto hubo un momento en que no existía”. Si todo es contingente, hubo un momento en que nada de lo contingente existía. Si nada fue en un momento dado, nada será hoy, ni por toda la eternidad. ¿Cómo vamos a explicar entonces la innegable realidad de los seres contingentes? Es, pues, absolutamente preciso llegar a un ser necesario, existente por sí mismo y causa de todos los demás.
Para concluir, afirmamos que el argumento expuesto prueba no sólo la necesidad de algo necesario en el mundo, sino de un algo tan sublime que tenga el ser por sí mismo y sea la única fuente de todo ser, perfección absoluta, Acto puro. Y ello es Dios.

-Exposición de la Cuarta Vía:
Fundada también en la observación, o datos ciertos a posteriori, a vista de los grados de perfección existentes en los reinos del ser, arguye y demuestra la necesidad de un Ser absolutamente perfecto. Parte de las graduadas perfecciones del ser observadas en las criaturas, para llegar al Ser esencialmente perfecto en todos los órdenes. Hay en el mundo inmensa variedad de cosas dotadas de más o menos ser, de más o menos vida, de más o menos inteligencia, etc. Por lo mismo que hay aquí esparcidos tan innumerables grados de perfección, debemos llegar al que es soberano ser, soberana vida, soberana inteligencia. Lo que es soberanamente tal en un género, es la causa de todo lo demás del mismo género. Esta causa de todo ser, de toda vida, de toda inteligencia y perfección, necesariamente posee en sí misma todas las perfecciones, la plenitud del ser, es el Acto puro y verdadero Dios. Por los grados imperfectos llega esta prueba a la Perfección esencial, por lo múltiple subordinado sube a la Unidad suprema: y a ello llamamos Dios.

-Exposición de la Quinta Vía:

El orden supone al ordenador, el orden supremo al Ordenador soberano, o lo que es igual, una primera Inteligencia y esencial Sabiduría, distinta del mundo y superior a todo lo demás, a quien adoramos con el nombre de Dios.
También aquí procedemos a posteriori. Este argumento del orden del universo suelen llamarlo cosmológico, como apoyado en la razonada observación del mundo. Veamos en la naturaleza un orden particular, propio de cada ser que tiende a su propio fin, y un orden universal resultante del conjunto, equivalente a la armonía de todas las cosas enderezadas a un supremo fin común. Cada uno de estos dos órdenes evidencia la necesidad de un supremo ordenador, todopoderoso y perfectísimo. ¿Qué podremos pintar y decir que no resulte vacío y pálido ante la milagrosa realidad? En todos y cada uno de los seres podemos admirar el orden universal, que canta, como los cielos, la gloria de Dios, orden dinámico, de causalidad, con que actúan e influyen los unos en los otros, conforme a sus masas y distancias, obedientes a la atracción universal, orden teológico, de finalidad, que subordina al mineral a la planta, la planta al animal, el animal al hombre.

CONCLUSION:

Hemos visto como las cinco pruebas tomistas nos conducen al primer Motor, al primer Agente, al primero y soberano Ser, al primero y supremo Ordenador y Gobernador, Fuente de toda existencia, Bien de todo bien, cuya visión ha de ser un día nuestra suprema felicidad.
Y estas pruebas nos conducen a la comprobación a través de la razón de la existencia de Dios.
Hemos de mirar pues, como doctrina indiscutible, el natural poder de nuestra razón para conocer a Dios, partiendo del conocimiento de las criaturas, elevando con todo rigor lógico nuestra mente de los efectos a la causa necesaria.
Al llegar a este punto del trabajo consideramos estar en condiciones para rebatir dos teorías inaceptables en lo que al conocimiento de Dios hace. La primera de ellas, y volviendo a la introducción de nuestro escrito, tiene que ver con aquellos que sostienen que la existencia de Dios ni siquiera es demostrable por la razón. Igualmente equivocada, y en el otro extremo, se encuentran los que afirman que dicha existencia es evidente y no necesita demostración alguna.
En lo que hace a los primeros, la Iglesia siguiendo el Magisterio de Santo Tomás y los Doctores que la integran, condenan como contrarios a la doctrina católica los siguientes sistemas:
-El agnosticismo, según el cual de modo alguno la existencia de Dios puede ser objeto de la ciencia.
-El inmanentismo, que pretende ser imposible por argumentos externos la demostración de la existencia de Dios, sólo asequible a la íntima experiencia de la conciencia humana.
-El Positivismo y demás sistemas materialistas que encerrados en un mundo de fenómenos sensibles no pueden elevarse a la región de un Dios espiritual.
-El Kantismo, al afirmar que la razón humana nada alcanza más allá de lo fenomenal y que está sujeta a insolubles antinomias con relación a Dios, se ve obligado a concluir que todos nuestros argumentos racionales en pro de la existencia de Dios son ineficaces para demostrar la divina existencia.
En relación a los segundos, los que creen que la presencia Divina es evidente y no necesita demostración; se encuentras los cartesianos y los ontologistas. Sostienen que la idea de lo infinito, innata en nosotros, es infundida por el Infinito y para esto necesariamente debe existir. Los ontologistas ponen énfasis en que conocemos a Dios por visión directa e intuitiva. Al respecto decía Santo Tomás que no todos los hombres conciben a Dios de ese modo; pero aunque así fuera, sólo podrían llegar todos a la siguiente conclusión: Nosotros concebimos que Dios tiene una existencia real, y si hay un Dios, necesariamente existe por sí mismo. Lo que aquí se trata de probar es si el Dios que concebimos dotado de todas las perfecciones y por consiguiente de existencia real, existe fuera de nosotros como existe en nuestra idea.

BIBLIOGRAFIA:
-CAPONNETO, Mario, Santo Tomás de Aquino, aproximación a su pensamiento, Stauros, Paraná, 2017.
-HUGON, Eduardo, Las veinticuatro tesis tomistas, Poblet, Buenos Aires, 1946.

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5 febrero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

Una renegociación necesaria. Por Carlos Heller

La ley de sostenibilidad de la deuda bajo jurisdicción extranjera refuerza el apoyo político y la imagen de unidad nacional, imprescindibles para atender una emergencia económica y social que no admite demoras. En este sentido, avanzar con la renegociación de la deuda constituye un proceso vital para liberar los recursos primordiales para responder las necesidades de las argentinas y los argentinos.

La actual coyuntura presenta desafíos que deben encararse de forma integral, a sabiendas de que no hay sostenibilidad social sin finanzas públicas que la permitan. Pero que tampoco hay sostenibilidad de la deuda si no se atiende la cuestión productiva y social, en línea con la conocida frase de que «los muertos no pagan sus deudas». Un enfoque que el actual gobierno viene sosteniendo desde la campaña electoral.

La tarea no es sencilla ya que la herencia recibida es ciertamente gravosa. Entre 2015 y 2019, la deuda total pasó del 48,6% al 90,9% del PBI y los servicios totales pagados anualmente se cuadruplicaron, pasando del 10% al 40% del PBI. No hay que perder de vista los altos intereses que se pactaron, lo cual deteriora directamente el presupuesto público. Son pruebas contundentes de que la sociedad no debe validar nunca más un modelo económico de ajuste y endeudamiento que es contrario al interés nacional.

El anterior gobierno se encargó en tiempo récord de transformar la virtud en defecto. Basta para ello recordar la emisión de los bonos para pagarles a los buitres, cuando el gobierno envió un prospecto en el cual se definía a la Argentina como tierra de oportunidades. Se destacaba la baja relación deuda/PBI del 13% con privados, la envidia de cualquier país. Lo mismo podría decirse con la favorable evolución de las variables sociales y el nivel de actividad.

En este esquema, la deuda (mayormente en moneda extranjera y a corto plazo) funcionó como un mecanismo de transferencia de recursos internos, sin incrementar las capacidades productivas y las posibilidades de repago. Los dólares que ingresaron por un carril terminaron financiando, por el otro, la fuga de divisas al exterior, incentivada por el marco de desregulación irrestricta de los flujos de capitales. Las cuentas no cerraron por ningún lado. No fuimos pocas las voces que alertamos sobre los peligros del programa económico de Cambiemos. No hacía falta otra cosa que hurgar en la historia reciente para saberlo. Omitir estas enseñanzas no era un descuido sino una clara muestra del sesgo ideológico que guió a la anterior gestión.

El texto con media sanción de Diputados sigue los lineamientos establecidos en los Principios Básicos de los Procesos de Reestructuración de la Deuda Soberana, aprobados por la ONU en 2015 y declarados de orden público en nuestro país, a través de la Ley 27.207. Además, en el cronograma que dio a conocer el gobierno, se indica que en la segunda semana de febrero el Ministerio de Economía presentará los lineamientos del Análisis de Sostenibilidad de la deuda pública en el Parlamento. Todo un avance en materia de rendición de cuentas ante la sociedad, en las antípodas del desdén hacia el Poder Legislativo que acompañó al anterior gobierno en lo que hacía al manejo de la deuda: los acuerdos con el FMI son un botón más de prueba de esta conducta antirrepublicana.

Desde mi punto de vista, el involucramiento del Congreso Nacional constituye un hito relevante que refuerza la idea de que éste es un proyecto para la sostenibilidad hecho en la Argentina, y para los argentinos y las argentinas. Un aporte para comenzar a sembrar sobre la tierra arrasada que dejó el anterior gobierno.

(*) Diputado nacional del Frente de Todos. Presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados. Presidente Partido Solidario.

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5 febrero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

Alberto Fernández y Francisco: muchas coincidencias en 44 minutos por Hernán Reyes Alcaide

El presidente Alberto Fernández se reunió hoy 44 minutos con el papa Francisco en El Vaticano, en un encuentro que confirmó las coincidencias entre ambos que el mandatario había esbozado en su acto de asunción el 10 de diciembre y que mostró la amplitud de la relación entre ambos.

Tanto Fernández como los siempre escuetos comunicados de la Santa Sede reflejaron una agenda de temas en la que parecen ya consolidadas las visiones comunes, como el empeño de las dos partes en poner energías para superar el clima de división que vive el país; redirigir esfuerzos en la muy necesaria lucha para erradicar el hambre y la pobreza y, como sostuvo el presidente, empezar a trabajar para sacar al país adelante.

Son tópicos que en marcos generales, sin las precisiones geográficas, el Papa viene impulsando desde su asunción en 2013, especialmente en el primero de sus escritos como pontífice, la exhortación Evangelii Gaudium. No por nada fue ese uno de los cinco textos que el Papa le regaló a Fernández, con el hasta ahora inédito gesto en sus audiencias de autografiar y dedicar en el momento el ejemplar.

La coincidencia pareció tomar aún más cuerpo cuando se trató la urgente renegociación de la deuda que debe encarar el país. El Papa ha insistido con el tema en varias ocasiones, y hasta promovió en 2018 que la Congregación para la doctrina de la Fe, el organismo encargado de temas doctrinales, se metiera en el tema de la crítica de lo que ha llamado capitalismo salvaje y la condena al reemplazo del mundo productivo por el de las finanzas.

Es en ese marco que las declaraciones del Presidente acerca de que el Papa “ya está ayudando a la Argentina” en la cuestión muestran a un pontífice públicamente involucrado en temas de alta Política que afectan al país como casi no había hecho en sus siete años de Papa.

Las coincidencias de visiones alcanzaron también un punto en el que la Iglesia Católica suele sentirse sub-reconocida: la ayuda del entramado de curas villeros, obispos y parroquias en la pelea contra el hambre.

Así lo reconoció Fernández tras la reunión con el Papa, y lo mismo hizo un comunicado de Vaticano. Por casualidad, además, el Presidente llegó hoy a cruzar un saludo, tras ver al Papa, con el obispo de Quilmes y titular de Cáritas, Carlos Tissera, quien aguardaba para ver al pontífice.

Tissera es además el representante por la Iglesia en la Mesa contra el Hambre, que también estuvo en las charlas con el Papa.

El único contrapunto, aunque no con el Papa, fue sobre el tema del aborto. Conscientes de una agenda mucho más amplia, los dos jefes de Estado evitaron la referencia. Sí apareció en la reunión con el secretario de Estado, Pietro Parolin, aunque sólo como una mención del cardenal italiano a la que el Presidente no contestó. El Vaticano incluso debió emitir una poco frecuente aclaración para despejar las dudas creadas por su primera información, que no separaba los temas tratados con Francisco de los tratados con Parolin.

La reunión estuvo llena de otros buenos gestos de simpatía mutua, no solo entre el Papa y el Presidente, sino también hacia el resto de la delegación. Así fue que Francisco reconoció su alegría por volver a ver al secretario de Culto, Guillermo Oliveri.

“Me alegra que estés de vuelta”, le dijo. O cuando apenas vio a la primera dama, Fabiola Yañez, expresó su satisfacción por el trabajo que viene haciendo con la fundación pontificia Scholas Occurrentes, creada por Francisco en 2013 en base a su experiencia con jóvenes como arzobispo porteño.

La reunión, por último, sirvió también para que Francisco pueda encarrilar una futura charla, por primera vez como Papa, con el ex presidente brasileño Lula da Silva. Fue Fernández, que había tocado el tema de un entonces encarcelado Lula en su visita anterior, en agosto de 2018, quien reveló que le trajo al pontífice el pedido del brasileño para una reunión. Y, en otra más de las coincidencias, Bergoglio le dijo que transmitiera el mensaje de que lo recibirá.

Corresponsal de la Agencia Telám.
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31 enero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

«Crónica de un negocio inmobiliario», por Osvaldo Balossi

Los vecinos y vecinas del barrio de Caballito tomamos conocimiento al comienzo de la semana que, el día 28 de octubre del 2019, -un día después de perder las elecciones-, el ex presidente Mauricio Macri a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia le cedió a la Ciudad de Buenos Aires 31 inmuebles “en compensación de deudas”, entre los cuales se encuentran las 17 hectáreas de la ex playa de cargas del ferrocarril de Caballito.

El 5 de diciembre pasado, en una sesión maratónicas en las que el Jefe de Gobierno porteño intentó hacer uso de su mayoría absoluta que caería el 10 de diciembre cuando asuman los nuevos legisladores y legisladoras, se trataron un sinfín de proyectos legislativos entre los que se encontraba la cesión de tierras de Caballito. Sin embargo, la presencia de más de 500 vecinos y vecinas encontradas ese mismo día en Acoyte y Rivadavia frenó ese intento de atropello por parte de Macri y Larreta.

El 5 de diciembre pasado en la Legislatura Porteña se trató la cesión de tierras de Caballito, en simultáneo más de 500 vecinos y vecinas se encontraron en la esquina de Acoyte y Rivadavia para reclamar por la injusta cesión de tierras de Nación a CABA que no tenían otro fin más que el destinarlo a negocios inmobiliarios privados. La presencia multitudinaria y la defensa de los legisladores del bloque del frente de todos en el recinto evitaron que la administración de la Ciudad pueda proceder a la venta de los terrenos.

Hace más de veinte años venimos luchando para que en los terrenos nacionales del ex playón ferroviario se construya un gran parque. Los que vivimos, caminamos y visitamos Caballito sabemos la necesidad que tiene nuestro barrio respecto a los espacios verdesde hecho, es uno de los más afectados de la Ciudad de Buenos Aires. Lo que debería ser una prioridad para Horacio Rodríguez Larreta, lo utiliza para continuar con sus negocios inmobiliarios. Sabemos perfectamente que los espacios verdes mejoran la calidad de vida de los y las ciudadanas, pero aún así, utilizan estos terrenos para seguir con la especulación inmobiliaria.

Los vecinos y vecinas de Caballito, organizadamente impedimos siete veces la construcción del shopping más grande de América Latina en el mismo predio que quieren ceder. Por eso, vamos a seguir acompañando la iniciativa de organizaciones y vecinxs para crear en esas casi 17 hectáreas un “Gran Parque Ferroviario” que garantice la participación vecinal en su planificación y desarrollo. Ese gran parque no sólo beneficiaría al barrio de Caballito, sino que también se convertiría en un gran pulmón verde para toda la ciudad. Además, debemos proteger las propiedades históricas que se encuentran dentro de dicho predio, como lo son la Casa de Riestra y la Estación de los Deseos.

Creemos que con mayor participación y compromiso, contando con el apoyo de organismos nacionales y fomentando la movilización ciudadana del barrio, lograremos finalmente concretar el deseo de que allí nosotros, nosotras y las próximas generaciones disfrutemos de esas manzanas como merecemos y no que se pierdan ante un nuevo negocio inmobiliario fomentado por Horacio Rodríguez Larreta.

Osvaldo Balossi es comunero de Caballito por el Frente de Todos. Para Nueva Ciudad

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31 enero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

De palotes a cuadernos. Por Alberto Landau

Tras los primeros balbuceos y dibujados los trazos básicos llamados “palotes” para aprender a hablar y escribir, se ingresa al aprendizaje formal, empleando para realizar las tareas escolares los conocidos cuadernos. Que en nuestros avatares políticos, asociamos a los de un desconocido chofer oficial llamado Centeno, que en lugar de ejercicios didácticos, contenían un detallado circuito recaudatorio de coimas con fechas, horarios y lugares, que interrelacionaban a funcionarios con empresarios.

Su trascendencia se acrecentó no solo por las constataciones judiciales, sino por las repercusiones políticas y sociales emergentes, que como nunca antes, obligaron a que las estrategias de ocultamiento e impunidad habituales ejercidas por altos niveles estatales y sus asociados externos, debieran desarrollarse a cara descubierta. Sin embargo la trascendencia del caso excede lo meramente delictivo, para incursionar en aspectos que incidirán en nuestro futuro institucional. Inicialmente se pueden mencionar tres:

1) Corrupción mata ideología. El caso “cuadernos” ratifica que en los delitos económicos, especialmente contra el Estado, no hay ideologías o diferencias sociales. Aunados para enriquecerse, participan de la trama funcionarios, empresarios, sindicalistas, poder judicial, entidades financieras, testaferros, oficialismos, oposiciones, revolucionarios de izquierda, malvados de derecha, secretarios privados, familiares, jardineros, cocineros, artistas, etc. Los partícipes pueden cumplir roles activos, usufructuando el dinero, o pasivos necesarios, como integrantes de organismos de control, que solo exigen cargos y prebendas para no ver y dejar hacer.

2) Escala de responsabilidades. En una etapa institucional en la que los máximos líderes políticos designan cientos de funcionarios en altos niveles jerárquicos, con el único argumento de ejercer su derecho de tener “gente de su confianza”, abre el interrogante sobre como podrán desligarse judicialmente de responsabilidades en casos de corrupción que involucren a sus designados, aduciendo desconocimiento. Aspecto interesante para prestarle atención con el desarrollo de los juicios.

3) Presión intensa sobre el poder judicial. La opinión pública, en cuanto a corrupción y salvo excepciones, tiene posiciones tomadas: están los convencidos del saqueo estatal-privado; quienes piensan que no existió, y finalmente, a quienes no les importa que los delitos se hayan cometido. Por lo que ante el avance de las causas e inicio de juicios orales, las recientes estrategias comunicacionales tienen como principal destinatario al Poder Judicial, oscilando entre amenazas explícitas a jueces que avanzan en las causas, como las proferidas por el presidente Fernández, o las apoyadas en supuestos debates jurídicos, como la crítica a las prisiones preventivas de políticos (pese a que desde hace años existen miles de presos sin condena), o la puesta en escena como novedad del enigmático término lawfare, que teoriza sobre una posibilidad conocida desde hace décadas, pero que en sí no invalida hechos y constataciones probatorias. Esta presión indisimulada sobre el Poder Judicial, que recuerda a la película Kramer vs. Kramer transformada en Estado vs. Estado, alcanza obviamente a la Corte Suprema, que tiene el recordado antecedente de haber intentado el pasado 14 de mayo una insólita maniobra para dilatar el inicio del juicio oral de la causa por corrupción en obras viales en Santa Cruz, actualmente en trámite.

Los mensajes de campaña pueden subdividirse en verdaderos, posibles, falsos o intrascendentes. En principio se deberá detectar intencionalidades: información, contradicción, persuasión, engaño, cinismo, hipocresía, falacia. Una primera prueba ácida para detectar verosimilitud o desinformación evitando preconceptos, es confrontar el mensaje emitido con su alternativa opuesta, o bien, reacciones opuestas ante hechos similares. Citemos un ejemplo. Muchos de los que intentaron desacreditar como prueba a los cuadernos de Centeno aduciendo que eran fotocopias, avalaron en el año 2003 el inicio de la causa sobornos en el Senado a partir de un anónimo encontrado por Daniel Bravo, hijo del fallecido diputado socialista. Dicho anónimo dio lugar a un juicio que duró nueve años entre el 2003 al 2012, y concluyó sin culpables, porque ninguno de los más de 200 testigos citados, entre ellos el ex vicepresidente Carlos Alvarez, el sindicalista Moyano y personal de la SIDE, que no aportaron pruebas fehacientes, o bien desconocieron los hechos.

Alberto Landau es analista político independiente

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31 enero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

Las vacaciones son un hecho social: A 75 años de su conquista Por Juan Pablo Chiesa

Las vacaciones son un hecho social: A 75 años de su conquista

Por Juan Pablo Chiesa (*)

El vocablo «vacación» deriva del latín vacatio o vacans, y se refiere al cese temporal de una actividad habitual, principalmente del trabajo remunerado.

Si bien hace cien años las vacaciones eran apenas el privilegio de los ricos, heredadas de una tradición inglesa del siglo XVIII que convenció a los aristócratas de las bondades de pasar tiempo a orillas del mar, después fueron un recurso para evitar la extenuación escolar de los niños, un derecho otorgado a los trabajadores y un berretin de bohemios refinados burgueses que ocuparon sus días de «veraneo» con una actividad tan inútil como simbólica: tomar sol.

El estudio de las vacaciones de los obreros adopta su propio peso y no debe ser considerado como una mera reinterpretación de las costumbres de las élites.

La magnitud del fenómeno, su larga y complicada historia y, especialmente, la temprana invasión de la clase obrera, puso en la agenda de aquellos laboralistas un muy interesante hecho social.

Las vacaciones pagas en Argentina, si bien presentan antecedentes en la década del treinta, con la sanción de la ley 11.723 a través de la cual se introdujeron algunas de las medidas protectoras más importantes para los trabajadores, solamente eran para trabajadores del sector comercial.

En un escenario de democratización del bienestar, cuando se enlazaron tendencias que conformaron un país mayormente estructurado con una sociedad móvil e igualitaria, son abiertos los canales que permiten la inclinación del consumo de las clases medias y trabajadoras hacia una pluralidad de prácticas recreacionales.

Esto se manifestó en el incremento del turismo popular, entre otras manifestaciones populares.

Luego de numerosos reclamos del sector sindical, en el año 1945, y a través del Decreto 1740/45, el 23 de enero de 1945, la Secretaría de Trabajo y Previsión a cargo del coronel Perón establece el derecho de los trabajadores a gozar de un período de vacaciones pagas a los trabajadores de todos los sectores.

Pero cuando se pensó en el derecho social de vacaciones pagas, se pensó en una garantía, se pensó en el trabajador común y corriente, que, de 365 días que tiene el año, se pasa por lo menos 290 días asistiendo al mismo trabajo y haciendo las mismas labores y actividades.

Psicológicamente y físicamente, el cuerpo y la mente le exigen un descanso al trabajador, es por ello que, las vacaciones anuales son un derecho que existe en todas las legislaciones laborales del mundo.

Las vacaciones, en este sentido, permiten restablecer el equilibrio psicofísico de las personas que trabajan y pueden ayudar a que el grupo familiar se fortalezca, profundizando el sentido de pertenencia entre sus miembros, quienes así tienen la oportunidad de estrechar sus vínculos pasando momentos memorables.

Este instituto recreativo, reconocido como un hecho social, no tardó en 1949 incorporarse, mediante el artículo 14 bis, a la Constitución Nacional Argentina como una suerte de tabla de derechos básicos, entre otros, dando la plena garantía a todos los trabajadores el descanso y vacaciones pagas.

No dejemos de mencionar, en el orden internacional, que la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el convenio 52, las define como a las vacaciones anuales remuneradas del trabajador como un número previamente determinado de jornadas consecutivas, fuera de los días festivos y los días de enfermedad, durante los cuales, cada año, cumpliendo el trabajador ciertas condiciones de servicios, interrumpe su trabajo y continúa percibiendo su remuneración.

En un orden cronológico ascendente, vemos un análisis de un instituto que conoce la vida mediante un decreto, se desarrolla en una norma escrita y se alimenta con un rango de consistencia constitucional.

Hoy, luego de 75 años, el derecho a las vacaciones es un verdadero derecho social generador de igualdades con estricto fundamento al trabajador de un periodo remunerado de descanso anual y tiempo libre que le permita recuperarse del desgaste fisiológico y psicológico derivado del trabajado habitual y prolongado.

(*) Juan Pablo Chiesa es abogado laboralista.

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28 enero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

Sí a un régimen de alquileres para estudiantes por Josefina Mendoza

¿Por qué un régimen de alquileres para estudiantes?

Cuando terminé la secundaria, a mis 17 años, tuve que tomar una de las decisiones más difíciles: ¿qué quiero estudiar y dónde? No era una opción no hacerlo y al haber nacido en un pequeño pueblo de la Provincia de Buenos Aires, necesariamente tenía que trasladarme a una ciudad universitaria, situación que viven miles y miles de jóvenes a lo largo y a lo ancho del país.

Trasladarte a una ciudad universitaria, más cerca o más lejos, de por sí tiene las complicaciones propias de una mudanza y un cambio de vida pero mucho más cuando venís de una familia de clase media, media baja, y sabés que tenés «el mango contado».

Si vas a una universidad pública sabés que la matrícula no la pagas, pero: transporte, comida, apuntes, servicios, alquiler…vivir. En fin, no cualquiera puede hacerlo.

A raíz de mi experiencia como estudiante y el haber conocido tantas otras en mi paso por la Federación Universitaria Argentina, pude detectar que para la mayoría era (es) un gran problema el hecho de alquilar un departamento (casa, residencia) ya que el requisito de la garantía inmobiliaria siempre resulta un impedimento. Si vas de Chubut a estudiar a la UBA, quizás no tengas un pariente con propiedad en CABA que te preste la garantía. Ahí empiezan tus problemas.

Teniendo en cuenta esto, presenté un proyecto que tiene como objeto establecer un régimen de alquileres especial para estudiantes universitarios y terciarios. La idea es que quienes quieren y tienen las herramientas para estudiar una carrera de grado no encuentren un impedimento en el mercado inmobiliario.

Sencillamente, el proyecto busca ampliar las opciones del sistema de garantías, estableciendo que el locador debe aceptar cualquiera de las que se mencionan a continuación: garantía inmobiliaria de bien situado dentro del territorio de la Nación; seguro de caución; garantía de fianza; garantía personal del locatario o del fiador, que se documenta con recibo de sueldo, certificado de ingresos o cualquier otro medio fehaciente.

En caso de ser más de un locatario, deben sumarse los ingresos de cada uno de ellos a los efectos de este inciso. Además, «se considera abusivo el requerimiento del locador que exija de forma excluyente una garantía sobre bien inmueble situado en lugar determinado».

Por otro lado, se propone la creación de un sistema de Fianza Estudiantil a través del Banco de la Nación Argentina.

Para tener una idea del universo que abarcaría esta ley y a modo de ejemplo, en el caso de la Universidad de Buenos Aires (Censo de Estudiantes 2011), un 13,5% de los/as estudiantes de grado señalaron haber realizado un cambio de residencia por motivo de estudio, es decir unos 30.977 estudiantes de grado que se radicaron en la CABA, provenientes del Gran Buenos Aires y, principalmente, del resto de la provincia de Buenos Aires (14.422 estudiantes) y de otras provincias (12.255 estudiantes).

Por su parte, el Anuario Estadístico 2017 de la Universidad de Córdoba detalla que, de un total de 122.140 estudiantes matriculados en dicho período, 40.412 proceden de localidades del interior de Córdoba y 30.229 de otras regiones del país, los cuales en conjunto representan al 57% de estudiantes.

En síntesis, cuando se trata de ampliar posibilidades y facilitar el acceso a la educación, creo que es importante que todos hagamos un parate e intentemos llegar a consensos que nos permitan crecer y progresar como país.

Sin dudas, apostar a la educación es uno de nuestros grandes desafíos. Este proyecto busca, humildemente, aportar a ese objetivo y estoy dispuesta, junto a otros diputados y diputadas, a trabajar para que sea ley.

 

(*) Diputada nacional por el radicalismo bonaerense. Ex presidente de la Federación Universitaria Argentina nacida el 16 de mayo de 1992, es ex dirigente estudiantil y actual diputada nacional por la Unión Cívica Radical provincia de Buenos Aires. En 2016 fue elegida la primera presidente de la Federación Universitaria Argentina.

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14 enero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

Consenso Fiscal Parte III: la deuda, el compromiso y la caja (otra vez) – Por Leonel Zanotto

Podríamos hacer un revisionismo histórico de los vaivenes que ha tenido nuestro sistema tributario a lo largo del tiempo pero no nos alcanzarían los pocos caracteres que tengo permitidos para esta nota.

Tal vez se pueda resumir con tres palabras: la deuda, el compromiso y la caja. Veamos:

¿A qué llamo «la deuda»? No señor lector, no me refiero al FMI o los holdouts. Me refiero a un gran pendiente que tenemos como país y consiste básicamente en ponernos de acuerdo como repartir los recursos públicos. Una nueva ley de coparticipación federal, con reglas claras y que defina cuáles son los parámetros para la distribución del ingreso.

¿El «compromiso»? Bueno, hubo varios… No es por meter el dedo en la llaga, pero por mencionar uno: la reforma constitucional del 94 comprometía a sancionar una nueva ley de coparticipación antes de la finalización de 1996… Se nos venció un poquito el plazo. Pero vamos a ahondar en el acuerdo firmado por los gobernadores provinciales, el jefe de gobierno de la CABA y el presidente de la Nación en el año 2017, llamémosle Consenso Fiscal Parte I. En dicho acuerdo se comprometía entre otras cosas consensuar una nueva ley de coparticipación federal en algún horizonte no tan lejano (permítanme por ahora la inocencia).

Con esta iniciativa también se buscaba re-adecuar cómo las provincias generan recursos públicos y cómo los gastan. En lo que hace al principal y más distorsivo impuesto provincial, el impuesto sobre los ingresos brutos, este compromiso buscaba, entre otras tantas cosas: Eximir inmediatamente a las exportaciones de bienes (hasta ese momento solo la provincia de Misiones las gravaba). Eximir antes del 31-12-2019 a las exportaciones de servicios, esto es servicios prestados en Argentina con utilización económica en el exterior. Y, progresivamente bajar la carga tributaria en varias actividades pero fundamentalmente en la industria manufacturera hasta llegar a eximirla en 2022.

Asimismo, en materia de impuesto de sellos y de impuesto inmobiliario algunos de los compromisos fueron: No incrementar las alícuotas del impuesto a los sellos correspondientes a la transferencia de inmuebles y automotores y a actividades hidrocarburíferas y sus servicios complementarios; Establecer, para el resto de los actos y contratos, una alícuota máxima de impuesto a los sellos del 0,75% a partir del 1 de enero de 2019, 0,5% a partir del 1 de enero de 2020, 0,25% a partir del 1 de enero de 2021 y eliminarlo a partir del 1 de enero de 2022; Fijar alícuotas del impuesto inmobiliario en un rango entre 0,5% y 2% del valor fiscal.

La Nación también comprometió varios cambios respecto a compensaciones a provincias y también algunos que hoy nos podrían llamar un poquito la atención, como por ejemplo: No crear impuestos nacionales sobre el patrimonio ni incrementar la alícuota del impuesto sobre los bienes personales.

¿Qué pasó luego? La «caja»… otra vez no cierra. ¿Mucho gasto público para los ingresos que tenemos o poco ingreso público para afrontar los gastos? El paradigma del ajuste.

La historia continúa con la firma de un «consenso fiscal parte II» en 2018 que modifica el primer acuerdo y entre otras cosas suspende el compromiso de no incrementar Bienes Personales.

Y ahora, tenemos un nuevo acuerdo firmado el 17 de diciembre de 2019, el Consenso Fiscal parte III. Esta nueva modificación vino a suspender todos los compromisos arriba citados (entre tantos otros no mencionados en este artículo) hasta el 31 de diciembre de 2020. Claramente, esta ¿última? modificación viene a permitir el incremento de impuestos provinciales o suspensión de reducciones de alícuotas que elevarán la carga tributaria provincial para los contribuyentes del impuesto sobre los ingresos brutos, impuesto de sellos y del impuesto inmobiliario, entre otros. Esto se suma a la creación de nuevos impuestos y elevación de alícuotas en el orden nacional, que nos siguen posicionando como uno de los países con la mayor presión tributaria de la región.

Comenzó el 2020, y nuestro sistema tributario sigue reflejando esa deuda que tenemos hace más de 20 años: no nos podemos poner de acuerdo. Continuamos con compromisos pospuestos u olvidados que terminan siendo rehenes de las políticas de corto plazo. Y otra vez esa caja que no cierra…

(*) Contador Público (UADE). Licenciado en Administración de Empresas (UADE). Asociado por el Dpto de Asesoramiento Fiscal de SMS–San Martin Suarez y Asociados.

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9 enero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

«…quiero un Sistema Judicial que no nos avergüence» – Por Marcelo Mango

Hablamos de corrupción de menores. Hablamos de un delito de corrupción de una niña mujer, efectuado por un Juez del Poder Judicial de la Provincia de Río Negro; con sentencia y condena a prisión.

Hablamos a la sociedad, a las mujeres víctimas de violencia sexual, a las niñas vulneradas y corrompidas por un juez. Hablamos en contra de una resolución y comunicación corporativa, contraria a las demandas de la sociedad. Hablamos de negarnos y oponernos a indultar a un violador.

Como dijo el ex presidente Néstor Kirchner, “a la Constitución hay que leerla completa”. En el Colegio de Magistrados y Funcionarios de Río Negro, parece que hace rato que no la leen completa y ni hablar de la forma en que la aplican. El apriete hacia el Legislador provincial José Luis Berros (y por elevación a toda la sociedad), quién manifestó lo que cientos de rionegrinos y rionegrinas de a pié piensan del Poder Judicial, no hace más que ratificar los dichos de Berro; operan como una “casta”.

Cuándo el STJ decidió “evaluar” la destitución del ex-juez Bernardi (quien fue condenado por corrupción de menores), ¿no se les ocurrió defender la Constitución o “exaltar” su “espíritu”?. Y cuando los funcionarios responsables de darle comida podrida a nuestros estudiantes en los comedores escolares (caso Flavors) fueron absueltos, ¿no les preocupó la “consolidación de las instituciones republicanas y la ética solidaria”?.

¿Se imaginan lo que le pasaría a un/a ciudadano/a cualquiera, que no cuenta con ningún tipo de inmunidad (Art. 182 de la Constitución Provincial) o protección, que osare decir algo cercano a lo que dijo el Legislador José Luis Berros?. Como dice el dicho popular, “hay que pegarle al chancho, pa’ que salte el dueño”, aunque en este caso no se pueda distinguir bien quién es quién en “la banda de los viejos».

El jefe del Estado Argentino, Alberto Fernández, anunció que impulsará «una reforma integral del sistema de Justicia» (…) » Nunca más a una Justicia contaminada por servicios de inteligencia, operadores judiciales y linchamientos mediáticos» (…) “Quiero que todos me ayuden a que pongamos en la Argentina un sistema judicial que no nos avergüence, que deje de ser usado para perseguir a los opositores.”

En Río Negro, también quiero un Sistema Judicial que no nos avergüence.

Legislador Provincial

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6 enero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

Deudas pendientes de Derechos Humanos – Por Alejandro Collia

Existes dos mecanismos de protección de derechos reconocidos internacionalmente que son vitales en la defensa de los derechos humanos: el Defensor del Pueblo y el Mecanismo de Prevención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos y Degradantes. En el primer caso es la Alianza Global de Instituciones Nacionales de Derechos Humanos, y en el segundo el Comité y Subcomité contra la Tortura los organismos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que realizan el monitoreo y recomendaciones a los Estados. Las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos se rigen por los Principios de París, y los Mecanismos por la Convención y Protocolo Facultativo contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos y Degradantes.

En el marco del Federalismo en Derechos Humanos, que es aplicable a nuestro país, y atento a las obligaciones internacionales asumidas por el Estado Argentino y que tienen rango Constitucional, las Provincias deben adecuar su normativa a los Tratados y Convenciones de Derechos Humanos.

En el caso de la Provincia de Entre Ríos, la designación del Defensor del Pueblo Provincial aún está pendiente desde el año 2008 año en el que fue incorporado a la Constitución durante la reforma. Posteriormente, mediante Ley N° 9931 fue reglamentado el funcionamiento y mecanismo de designación a través de una Comisión Bicameral Permanente. Preocupa esta situación, ya que los entrerrianos están desprotegidos e imposibilitados de apelar y hacer presentaciones ante el Defensor del Pueblo Provincial para solicitar medidas de protección ante vulneraciones de derechos. Reiteradamente la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina (ADPRA) ha realizado peticiones respecto a la necesidad de la designación.

En relación al Mecanismo Provincial de Prevención contra la Tortura, la Legislatura de la Provincia sancionó en diciembre de 2017 por Ley N° 10.563 la creación de un Comité Provincial como ente autárquico y autónomo en el ejercicio de sus funciones, siendo la Provincia de Entre Ríos la 9na en tener un Mecanismo Provincial, adecuando los alcances del Protocolo Facultativo. Sin embargo, a la fecha, continua pendiente su conformación. La Comisión Bicameral de Derechos Humanos aún no ha definido los dos representantes de la sociedad civil de los nueve que se han postulado, y tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo no han designado a sus representantes. Esta situación genera condiciones de desprotección de las personas privadas de libertad y de aquellos que se encuentran en contextos de encierro.

Otro punto de preocupación es la ausencia de consenso para la designación de un nuevo Defensor del Pueblo en la Ciudad de Paraná. Se habían cumplido los procedimientos establecidos en la Ordenanza N° 9.389, pero una maniobra de bloqueo político dilata la designación. La Defensoría del Pueblo de Paraná es una institución reconocida y de prestigio que ha intervenido en múltiples conflictos y casos de violación y vulneración de derechos a lo largo de los 17 años de funcionamiento. Tengo la experiencia de haber trabajado en conjunto con la Defensoría durante el mandato de Martha Benedetto que como Defensora Adjunta ejercía las competencias y de Irina Chausovsky como Coordinadora del Centro de Mediación de la Defensoría.

Es de suma importancia que durante 2020 los Legisladores Provinciales y los Concejales de la Ciudad de Paraná arbitren los medios para que estas instituciones fundamentales de protección de derechos humanos estén en pleno funcionamiento

*Secretario Ejecutivo del Consejo Federal de Derechos Humanos

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2 enero, 2020|Columnas de Opinion|0 Comments

El año en que se impuso la política – Por Carlos Fara

Este fue un año donde en la discusión entre el marketing y la política, ganó la política. Lo cual es muy significativo para enmarcar lo que vendrá en el futuro. Pero ¿por qué ganó la política y no el big data, la micro segmentación, la adicción a las plataformas digitales?.

Acá se debe partir de una cuestión conceptual básica: la comunicación es una herramienta, lo central es la política. En este caso, el orden de los factores sí altera el producto. Poner el marketing por delante de la política es como poner el carro delante del caballo: lo más probable es tarde o temprano se tropiece, y no avance a la velocidad esperada.

Seguramente muchos pensarán que existe una asociación lineal en este debate, donde Alberto y Cristina serían sinónimos de política, y Macri de marketing. Sin embargo, se debe ir más allá. Por empezar, las dos principales fórmulas presidenciales se resolvieron con criterio político, más que electoral, ya que ni Alberto, ni Pichetto arrastraban votos por sí mismos. Ni siquiera estaban en los papeles. Recuérdese que el candidato a vicepresidente de Macri fue por unos días «el hombre de los 5.000 millones de dólares», ya que eso se capitalizaron las empresas argentinas en la bolsa de Buenos Aires. ¿Por qué? Porque el líder de Cambiemos tomó una decisión política más que electoral.

Esa decisión de Cristina llevó a que el resto del espectro político también tomara decisiones políticas y no tanto de estrategia electoral (aunque en la realidad ambas cosas son inseparables). La tercera vía -con 5 personajes en la cancha- terminó tan tironeada que tuvieron 4 comportamientos distintos: dos se quedaron en el mismo lugar, uno se sumó a Alberto, otro se fue con Macri, y el quinto se resguardó en su provincia. Al mismo tiempo, los 12 gobernadores que en diciembre de 2018 habían plantado bandera, confluyeron en su gran mayoría en el Frente de Todos.

Este debate entre política y marketing, se reflejó en otra discusión central dentro de Cambiemos: ¿quién define? ¿la oferta o la demanda? Desde la mesa chica del ex presidente se pensaba que lo importante era lo que la gente deseaba (la demanda), ya que como no le prestaba atención a la política, entonces no le importa lo que haga la dirigencia (la oferta). «La rosca», protagonizada por el ala política de Cambiemos -Monzó, Frigerio- abogaba por acuerdos políticos con un sector del peronismo, temiendo que «el peronismo unido jamás será vencido». Conclusión: el peronismo se unió a partir de la jugada de Cristina, y ese factor sumado a la crisis económica desembocó en el 48 a 40 del 27 de octubre.

Esto significa que «a la gente no le interesa la política» tiene una letra chica que se debe leer con mucha atención. Quizá en una situación de normalidad económica eso cobrase más contundencia. Pero en una época de ajuste económico sin precedentes, la mayoría social se estufó, ergo se politizó. ¿Cómo podría haber sido de otra manera? Por eso, qué conclusiones se sacan de los estudios de opinión pública respecto al ánimo ciudadano es una materia ultra delicada.

Dicho esto, todo el año político se estructuró a partir de estas cuestiones conceptuales. Luego, la salida de Dujovne, la desvalorización de Peña o el viraje profundo que tuvo la campaña de Macri de cara a la elección general, se explican porque primó la política, no el marketing. Así volvieron los actos masivos, la arenga emotiva, la movilización de las bases, y hasta hubo que tener un relato entusiasmante. Por un momento, «lo viejo» volvió a tener vigencia.

Si a todo esto se observan las convulsiones políticas y sociales que están ocurriendo en la región, rescataría el slogan de una marca de agua mineral: «la naturaleza contesta».

(*) Consultor político. Presidente de Consultora Carlos Fara y Asociados. Ex presidente de la Asociación Argentina de Consultores Políticos.

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30 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Movilidad jubilatoria: se suspende la fórmula, no los aumentos. Por Juan Pablo Chiesa

 

Es necesario contar con una clara política publica en materia de seguridad social en la que se revalorice el rol de las prestaciones no contributivas en las coberturas de las contingencias sociales, y por otro lado definir instrumentos de tipo universal que mejoren las deficiencias de los sistemas contributivos para una cobertura universal.

La movilidad jubilatoria (mecanismo de aumento) es un derecho consagrado en el artículo 14 bis de nuestra Constitución Nacional. Perpetuemos que los cambios no pueden perjudicar a los jubilados.

La movilidad jubilatoria es una previsión con pleno contenido social cuya cuantía puede fijarse de diferentes modos según la época determinada del año con total razonabilidad con los ingresos de los trabajadores del sector activo.

Su finalidad, basada en la garantía constitucional, es acompañar las prestaciones en el transcurso del tiempo reforzándolas en la medida que decaiga su valor con estricta relación con los salarios en actividad.

Me quiero detener en los arts. 55 y 56, referente a los haberes previsionales, y dejar claro el marco constitucional y plena validez de la letra de dichos artículos en lo que hace a terminar con una movilidad de las prestaciones jubilatorias que destruyò no solo el sistema jubilatorio sino que casi termina con la Seguridad Social en nuestro país.

Recordemos que la fórmula que se votó en diciembre de 2017, suspendida temporariamente, combina la suma de dos vectores que menos crecieron los últimos 24 meses (70% inflación y salarios 30%).

Denotaba a todas luces, la batería de acciones judiciales y reclamos, y así ocurrió, pero con claro que los argumentos contra esta reforma merecían consideraciones que, hasta ahora, no fueron tomadas en cuenta.

En tan solo días de la puesta en vigencia de la reforma previsional de 2017, la Sala III de la Cámara Federal de la Seguridad Social, «Fernandez Pastor c/ Anses», declaró la inconstitucionalidad del aumento que recibieron los jubilados en marzo de 2018 (5.71%) con la nueva modalidad y ordenó de inmediato se aplique la formula anterior que estaba estimada en 14.5%.

A fines de 2018, la CSJN falló en la famosa causa «Blanco» (que todos analizan, pero pocos la entienden), con un guiño a favor de los jubilados, el fin de la movilidad de 2017, al declarar inconstitucional la resolución de ANSES 56/2018 por arrogarse facultades legislativas sin autorización del Congreso de la Nación y ordenar a este que, en un plazo perentorio, modifique y/o suspenda la fórmula.

La ANSES, en claro exceso reglamentario, se abusó de facultades legislativas que no posee y la Corte así lo visualizo y llegó a la conclusión que la ANSES no tiene facultades legislativas ni de determinar que índice de actualización debe aplicarse a los jubilados, sino que es el Poder Legislativo quien tiene dicha potestad, no solo por la ley 24241 sino también de rango constitucional. Exceso este que no tuvo vista al Congreso de la Nación, como si lo tuvo la ley de Solidaridad actual, delegando de manera constitucional y dentro del pleno marco de un estado de derecho, facultades legislativas al actual Presidente de la Nación.

Muchos han hablado las últimas semanas sobre una nueva oleada de litigiosidad por la ley de solidaridad, en virtud del artículo 55, donde queda facultado el Presidente de la Nación, terminar con una fórmula que saca del sistema a los jubilados y otorgará no solo aumentos a más de 3.5 millones de jubilados en plena situación de desigualdad económica y social sino también beneficios sociales, sanitarios y crediticios a un sector que los últimos dos años han sido excluidos de la sociedad.

El estado social de derecho que sostiene nuestra carta magna y cuyo interprete final es la CSJN, una vez más no permitió y nunca permitirá el exceso de facultades sin permiso del Poder Legislativo, esta frase hace alusión a las «suposiciones» y/o «imaginaciones ficcionarias» o malas interpretaciones, que solo hacen la confusión de los jubilados, sobre controles de la Corte Suprema que aun no sucedieron y que a la fecha, no se ve afectado, de manera actual e inminente, ningún derecho de los jubilados.

Toda ficción o quimera de instar al sector pasivo a desmembrar una norma emanada del Honorable Congreso de la Nación, en plenas facultades constitucionales, para que en un marco de plena Emergencia social el Poder Ejecutivo atienda en forma prioritaria y de corto plazo los sectores de mas bajos ingresos será desechada in limine por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

No habrá congelamientos de aumentos a las jubilaciones. Todos los beneficiarios recibirán aumentos cada tres meses y, durante los próximos 180 días, se definirá un proyecto de ley con la nueva fórmula de movilidad, convocando a una Comisión a sus efectos, situación que, en el caso de no llevarse a cabo, la actual suspendida recuperar su vigencia.

El objetivo es contar con un régimen previsional realmente solidario, redistributivo y mejorar la equidad para los 6.7 millones de beneficiarios.

(*) Abogado (UBA). Doctrinario Laboralista. Presidente de la Asociación de Profesionales Representantes de Emprendedores y Empresarios Afines (APREEA).

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26 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

¿Qué hay detrás de la moderación? Por Alberto Asseff

 

Por comparación, el presidente parece moderado. Contrasta con su compañera en el binomio, aunque se integran y articulan, cada uno ejerciendo un rol y así satisfaciendo a su arco de seguidores. Calculadamente, pareciera que mientras uno genera expectativas favorables en los petroleros la otra suscita lo mismo en los fanatizados que cantan al son de la venganza.

Empero, ¿se diferencian en sectarismo? A la luz del gabinete nacional el poder se ejerce desde y con el 48%. Ni un atisbo de apertura, salvo la captación – ¿por qué el eufemismo de cooptación si tenemos un verbo tan claro?- en la que se  labora con vocación de tejedor en el Poder Legislativo. Pero esa modalidad de tejer no implica abrirse sino absorber.

¿Son distintos en esa adicción al poder que está en el ADN del justicialismo? Teniendo a la vista el texto de la pomposamente autodenominada “ley de Solidaridad y Reactivación Productiva”, la búsqueda de los superpoderes, del mando concentrado, los iguala. Durante doce años y medio los presidentes Kirchner gobernaron con esas facultades delegadas y con una declarada emergencia pública, no obstante que en tres años largos de ese extenso lapso se “creció a tasas chinas”,  conforme lo proclamaba desde el atril y por cadena nacional la actual vicepresidente.

¿Son dispares en su tendencia al relato? Esta ‘especialidad de la casa’ que caracteriza al justicialismo también la comparten. “Tierra arrasada” es la voz de mando para que esa falacia se instale en la Argentina. Es la forma de justificar desde los excesos en el ejercicio del poder hasta ciertas restricciones que deberán establecer por imperio de las circunstancias fiscales y de la nula decisión de racionalizar las cuentas.

¿Son disímiles en demagogia? Están igualados. Por caso, haciéndoles creer a los más necesitados con dos bonos de $5.000 – eso sí, con billetes nuevos, sin la fauna autóctona – serán ‘beneficiados’, mientras todos los estamentos que trabajan, pagan impuestos, producen serán aún más literalmente expoliados. El 52% que no votó al actual oficialismo y especialmente el casi 41 que votó por Mauricio Macri deberá pagar la continuidad del sistema de sobregasto público. Esto está transparentado – mal neologismo hablando de una gestión de raíz justicialista – con la elevación de once Secretarías de Estado a Ministerios o con los $400.000 que costará el custodio de la vicepresidente en Cuba, en los primeros días de 2020.

¿Son diversos en evitar la impunidad, madre de la corrupción? Acuñando el llamado “lawfare”, denostando a las prisiones preventivas en simultáneo con el rechazo de la existencia de delitos – “todo está armado por los medios”; “se la instaló para no discutir la evasión”, dijo osadamente en nuevo titular de la UIF -, ambos se identifican con la nefasta convalidación del saqueo. Aspiran a archivar las causas con un fulminante ‘despacho judicial’: acá no ha pasado nada. Obviamente, colaboran en este plano los señores jueces que antes que en Códigos son expertos tiempistas de la atmósfera política.

En estos días que lleva el nuevo gobierno ‘nihill novum sub sole’. Se apuesta al pleno de las ‘políticas públicas’ financiadas por el exprimido sector productivo y las clases medias. El Banco Mundial lo ha dicho: la Argentina está al tope de la presión tributaria, sólo superada por las islas Camoras.

Los actuales gobernantes quieren ratificar una patente fracasada: crecer sin inversiones genuinas o, peor, espantando a los capitales de riesgo provenientes del ahorro interno. Ni hablar del ahorro externo.

La oposición a la que pertenecemos tiene un doble mandato: ser constructiva, pero firme. Y mantenerse unida, pero ampliándose. Nuestra postura naturalmente se gratifica al ver los abrazos del 8 de diciembre en la misa de Luján el 10 en la Asamblea, pues aspira a derrumbar los muros del odio. Pero se alarma con los superpoderes y la asfixia impositiva mientras ni siquiera se mencionan ni la corrupción ni el despilfarro ni el descomunal gasto público ni la inflación.

Detrás de la moderación existen muchas incertezas. O, peor, algunas certezas llenas de perspectivas oscuras. Nos empeñaremos en ayudar. Pero tenemos límites.

*Diputado nacional de Juntos por el Cambio

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26 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

«Les presento al ajuste más severo de la democracia…» Por Jonatan Viale

Una vez más nos han vendido gato por liebre. ¿Cuántas veces te sentiste estafado en tu vida? ¿Cuántas veces paseó un taxista? ¿Cuántas veces pagaste una fortuna por un vino cualquiera? ¿Cuántas veces pagaste un hotel más caro de lo que valía? ¿Cuántas veces tu equipo gastó millones en un jugador normalito?

En la Edad Media los viajeros frecuentaban posadas y hosterías… muchas veces los dueños de estos establecimientos engañaban a sus clientes aprovechando que estaban en la ciudad por un tiempo corto. El engaño estaba en darles carne de menos calidad a la que ofrecían a los residentes.»Tengo para usted, distinguido turista, la mejor carne de liebre que habrá probado en su vida. Eso, sí, deberá abonar por única vez la suma de 25 monedas de oro». Cuando llegaba el momento de la verdad… en el plata había un pedazo fibroso de carne de gato. Incomible. Se había consumado la estafa: le habían vendido gato por liebre.

Nos vendieron solidaridad económica. Nos vendieron reactivación productiva. Nos vendieron un esfuerzo para terminar con el hambre en la Argentina. Nos vendieron un Papa Noel peronista que regala bonos para pobres y jubilados. Nos vendieron un buzón. Lo que tenemos, en realidad, es al Santo Patrono del FMI ajustando 2 puntos del PBI en 10 días de gestión. El famoso lobo con piel de cordero.

Pensaba con bastante ingenuidad: ¿Qué hubiera pasado si el gobierno de Macri ajustaba con una ley
$660.000 millones de pesos?
 Opción 1: le prendían fuego la Casa Rosada. Opción 2: Saqueaban Olivos. Opción 3: secuestraban a Juliana y Antonia. Opción 4: Todas las anteriores son correctas.

Les propongo que entendamos juntos entonces la magnitud del ajuste que se votó en 48 horas entre el jueves y el viernes en la Argentina. ¿A qué equivale hoy 2 puntos del PBI, según Chequeado.Com? 34.000 nuevos jardines de infantes, 363 millones de AUH, 71 millones de jubilaciones mínimas, 66.000 kilómetros de ruta repavimentadas. Hay que reconocerlo, el peronismo es el único partido de la Argentina capaz de conseguir semejante ajustes sin generar un caos colectivo. Por mucho menos, hace dos años el gordo Bazooka y sus amigos del Polo Obrero tiraron 260 toneladas de piedras y casi invaden al Congreso al mejor estilo Walking Dead.

¿De que se trata entonces este paquete solidario que congela las jubilaciones que aumenta las retenciones al campo y que equipara a la clase media con ricos pagando bienes personales? A una hermosa carta de presentación para el Fondo Monetario y para los tenedores de bonos argentinos: ‘Hola, chicos, soy Alberto. Les quería decir que no soy el monstruo populista que ustedes imaginaban. Miren cómo les meto las manos en el bolsillo a los argentinos en nombre de terminar con el hambre’.

Eso sí,  hay algunas excepciones. Congelo las jubilaciones salvo para Menem, Boudou, Cristina, Chacho Álvarez, Cavallo y Ruckauff. Subo las retenciones salvo para el petróleo y la minería.

AH! Se solicita con suma urgencia información sobre el paradero del senador Pino Solanas. Ah, perdón, me informan que está en París como Embajador ante la Unseco. Mil disculpas, Pino, lo dejamos que siga trabajando contra el fracking.

Lo divertido también fue ver los increíbles versos y piruetas discursivas que tuvieron que hacer algunos legisladores kirchneristas para justificar hoy lo que repudiaban ayer. ‘Con los abuelos no’, pero como dice Alberto Fernández, estas ducles y ovejitas son los mismos lobos feroces que hace dos años provocaron los desmanes en el recinto y en las calles de Buenos Aires.

También luce increíble que gran parte del periodismo argentino no haya sufrido un ataque de amnesia. Pocos recuerdan que hace muy pocos meses el entonces candidato a presidente Alberto Fernández prometía subir las jubilaciones un 20% apenas asumiera.

Con lo cual, lo que debemos hacer es no enojarnos tanto con esta gente sensible que tiene una clara superioridad moral y bajo la bandera de la solidaridad vuelve a empomar a los mismos de siempre: Los jubilados, la clase media y el campo. Para que ganen los mismos de siempre: el FMI, los acreedores de deuda y la corporación política. Burocrátas 18 – argentinos 0.

Por Jonatan Viale para Radio La Red

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24 diciembre, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments
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