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Volver a jerarquizar la cartera que se ocupa del campo.  Por Rodrigo de Casas

El Politólogo Rodrigo de Casas, profesor de la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Austral, analizó la medida del gobierno de volver a jerarquizar la cartera que se ocupa del campo. Con este decreto del Gobierno, la cantidad de ministerios sería la misma que la que tuvo Cristina Fernández de Kirchner en su primer año de mandato.

Algunos datos:

  • Este año vuelve a crecer la cantidad de ministerios nacionales, acorde a la tendencia desde 1983.
  • El promedio anual de ministerios desde la vuelta a la democracia (1983 a 2019) es de 10,75. La cantidad actual de ministerios se encuentra dentro de este promedio.
  • Con el decreto del Gobierno, la cantidad de ministerios sería la misma que la que tuvo Cristina Fernández de Kirchner en su primer año de mandato en 2008.
  • En 2017, Argentina tuvo 21 ministerios, es decir, llegó a estar a tan solo a un ministerio de diferencia con el récord histórico de 22 ministerios que existieron entre los años 1952 y 1954.
  • En 2018, se redujo un 52,38% la cantidad de ministerios. La mayor reducción de la historia de un año a otro.
  • El gobierno de Macri tuvo otro récord pero en sentido inverso. Fue el gobierno que registró el mayor aumento de ministerios de un año a otro, desde la vuelta de la democracia. Entre 2014 y 2015 se registró un incremento del 31,25%, ya que en 2014 hubo 16 ministerios y 2015 finalizó con 21.

 

Reflexiones

  • Es atribución exclusiva del presidente, según el art. 99 de la CN el nombrar ministros y organizar el gobierno de la manera que crea conveniente.
  • En términos de gestión, el cambio será casi insignificante. Quizás un paso menos en procesos de firmas y de tomas de decisiones. No implica nuevos cargos o escalafones más allá de la recuperación del rango de ministerio.
  • El nombre de Agricultura, Ganadería y Pesca es una fórmula ya utilizada en varias oportunidades. Nuevamente, el aspecto más importante a resaltar es el simbólico, más aún en tiempos de competencia electoral.
  • La señal política que el gobierno nacional busca trasmitir con esta decisión da cuenta de su propuesta programática para un segundo mandato y de su búsqueda de asegurar apoyos para lo que se avecina como una elección pareja y peleada voto a voto.
  • En cuanto a propuesta programática: la jerarquización del sector busca mostrarlo dinámico frente a los nuevos desafíos que presentará, entre otras oportunidades, el Acuerdo UE-Mercosur y la apertura de nuevos mercados en Asia (la gripe porcina africana deja abierta las puertas a la exportación argentina)
  • Finalmente, de cara a la pelea electoral, el Gobierno busca con esta señal “premiar” el desempeño de uno de los sectores más pujantes de la economía. También intenta blindar su alianza con la región centro y pampeana del país, donde encuentra su base de sustentación política más firme.
  • Observaciones y consideraciones de Rodrigo de Casas,
  • politólogo y profesor de la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Austral:

 

 

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31 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Solicitada «Gorila» por Eduardo Sanguinetti 

La lógica interna de las industrias culturales implicaba en el siglo XX, la promoción de lo singular, lo sorprendente, incluso lo “anormal”. Hoy, en este tercer milenio convierte al estereotipo consumidor, de una incesante y siempre azarosa fabricación de prototipos: discursos políticos, culturales, películas, canciones, vestimenta, gastronomía y pseudointelectuales de nuevo cuño, sin ideales que alcanzar, sin afán de investigar nuevos rumbos donde el conocimiento imponga criterio, salvo seguir cual manada a líderes cocinados en usinas del imperio, siempre en desmedro de pueblos sojuzgados y sus circunstancias de vida degradadas.

Cual intelectual heterodoxo e iconoclasta, considero que los auténticos intelectuales deben desarrollar y cuidar de las «suposiciones colectivas» que sostienen los ciudadanos. Además de ello, renovar, recrear, rehacer, reconstruir, abrir, imaginar o transformar esas asunciones sociales compartidas que, resistentes al cambio, tienden a rutinizar su existencia en términos de tradiciones establecidas. El intelectual, al abrirse a las interpretaciones alternativas de la realidad, amplía la perspectiva de los ciudadanos y trata de transformar el mundo mediante un pensamiento que abre mentes. Al estar dotado de un valor de prestigio, asociado a la atribución de un intelecto elevado sobre la media, quienes son identificados con el término, la actividad pública de los intelectuales que previa o simultáneamente se dedican al pensamiento tiene una dimensión y una repercusión muy valiosas, y que confieren altos valores humanísticos a quien ejerza tal función, con responsabilidad, altruismo, solidaridad, inclusión, todo lo expresado tan alejado de la esencia y fines de los comediantes de la Cultura postverdadera, quienes han firmado la solicitada de apoyo a Mauricio Macri, tan asimilados a un accionar discriminatorio, fanático, pleno de resentimiento, acompañando al referente más cercano al autoritarismo en acto de exclusión al diferente y a la verdad.

Maníacos y melancólicos, de hecho, Argentina, en años pasados, se privilegiaba el momento político de la transmisión cultural, hoy travestida, siguiendo tendencias que obedecen al devenir de una historia que ya no le pertenece.

Una reconstrucción recelosa descubre la “manipulación ideológica” y el “control social” detrás de los aparatos de producción cultural postverdadera, meras herramientas de encuadramiento y sujeción. La dominación entonces: la comunicación.

Comunicación, que apreciamos, insisto con cierto «asco», en una solicitada firmada por una fauna discordante de autodenominados ¿intelectuales?, que apoyan a Macri en las elecciones a llevarse a cabo este año… personajes con una mirada colonizadora, algunos sin memoria del pasado, donde el autoritarismo «gorila», con la memoria siempre presente de la pesada bota de la dictadura cívico militar como referente ineludible de estos ¿intelectuales?, que hizo estragos en Argentina. Fantoches, a quienes el término «intelectual» no se asimila a su inocultable resentimiento, odio, discriminación, autoritarismo, prejuicio a todo lo que atente al presidente de cartón pintado Mauricio Macri y sus ansias de llegar a ser un emperador de un triste carnaval. Si algo da sentido al real y verdadero intelectual, es la aversión, los prejuicios y al dogmatismo, al autoritarismo y a la discriminación, tan asimilados estas maneras y modos a Macri y su banda, tan afectos a confrontar con el pensamiento y la libertad de expresión, discriminando, excluyendo al dotado de talento intelectual liberador. Los firmantes, están tan asimilados a ser intelectuales, como yo, a ser Minos en el Laberinto de Creta.

El trabajo de desencantamiento no tiene fin, por suerte ¿Cómo dudar de que llegó el día en que algunos métodos de análisis incongruentes llegaron a sustituir a la cultura y la política, por el neofascismo, los paraísos fiscales y los negociados entre bambalinas, a espaldas del pueblo?

Hoy, los burócratas de lo mediático con sus herramientas rudimentarias y magros medios dejan bien justificado su des-hacer: la conclusión es evidente, lo apreciamos de manera harto elocuente en esta solicitada de gorilas en la niebla de una Argentina en caída libre.

Solicitada irrisoria de los autodenominados intelectuales de Macri, sin lugar a dudas, arquetipos de lo que jamás debería ser un intelectual. En ese panfleto no hay una posición de los personeros de la Sociedad del Espectáculo (Guy Debord dixit), que firman, en relación a la igualdad, la solidaridad, la verdad, la libertad y la vida en la diferencia. Se construye un panóptico del odio, resentimiento, confrontando de manera ruin a todo lo que no sea sumar ganancias… pasquín dirigido a la infecta burguesía, redactado por orden de la cúpula del partido del Cambio. Los firmantes de la solicitada deberían preguntarse de dónde provienen, pues algunos como Sebreli son antiguos militantes de democracia de izquierda igualitaria sartreana. El «gorilismo» penetró en el no ser de estos ridículos personajes, que desean eliminar toda visión de libertad, proyectos populares, que las clases dirigentes con la bota militar han provocado horrores en Argentina… su mirada de América Latina, es imperial y colonizadora. Esta nueva forma de colonización de las conciencias que devienen en sujetos vacuos, violentos, penetrados por la interpelación de un pasado ficcionalizado, ha ganado una derecha liberal gorila que ha atrapado a un 25 por ciento de faranduleros trepadores consumistas de basura… han construido un sistema de destrucción, económica, social, una parte importante de la sociedad empobrecida, triste y degradada.

A través de signos hiper-evidentes notaremos el fin de la Democracia y su desaparición, devenidos en saber a ciencia cierta, que la Aldea Global es un negocio de enormes dimensiones, donde las corporaciones en su deber y haber manipulan nuestras existencias instaladas en las otrora repúblicas democráticas: corporaciones petroleras, corporaciones eléctricas, corporaciones medicinales, corporaciones armamentísticas, corporaciones mediáticas, corporaciones sindicales, corporaciones del espectáculo y demás…¿Debería poder probar, que es cierto?

Soy un ser, devenido en escéptico y desconfiado, ante la estafa, el fraude, el asesinato y la mentira, como moneda corriente del mundo en que permanezco, un ser acribillado por el milagro del recuerdo de mejores tiempos, donde la dignidad y honestidad eran valores reconocidos.

Constatar que el blindaje mediático mercenario tapa y justifica el sistema offshore, un instrumento al alcance de un puñado de ignorantes ricachones mafiosos, cumpliendo roles inespecíficos en cualquier región del mundo, poderosos de la política y clowns del espectáculo y el deporte, con influencias y dinero, ganados en contactos de todo tipo y color. Blindaje mediático ocultando cifras inimaginables de dinero, que, de manera regular y cotidiana se moviliza por circuitos financieros, facilitando el lavado de dinero, la defraudación fiscal, el ocultamiento de saqueos al erario y las utilidades ilícitas.

Desde este lugar, la muerte del sentido no conmueve, ni conduele. Ni tampoco el nacimiento esplendoroso de cenotafios y sepelios, en una auténtica primavera de la muerte eterna… cisma de la intrascendencia, sin haber conquistado el hombre ni la cima y la sima.

El mundo ya no es el mejor lugar para esconderse. Ya no necesitamos dioses ni gurúes. No esperemos nada, excepto de nosotros mismos.

Por Eduardo Sanguinetti  – Filósofo

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30 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Un servicio a la campaña nacional, por Alicia Gutiérrez

La propuesta del gobierno que crea el Servicio Voluntario en Valores para jóvenes a cargo de Gendarmería tiene un fin meramente electoralista. En este contexto de crisis y ajuste, se necesita educación, capacitación y oportunidades y no más cuarteles.

La única explicación que encontramos para entender la resolución adoptada por el gobierno de Cambiemos que crea un Servicio Cívico Voluntario en Valores, para jóvenes de 16 a 20 años, bajo la órbita de la Gendarmería Nacional, es la cercanía de la elecciones presidenciales y la necesidad de captar el voto que se siente atraído por este tipo de propuestas de derecha. Las razones dadas por la ministra de seguridad, relativas a brindar “formación”, “contención” y “capacitación” a chicas y chicos postergados por su propia administración, no hacen más que reforzar esta idea, dado que ya existe la institución escolar para cumplir con estas tareas o, en su defecto, hay diversas herramientas estatales que brindan asistencia social.

El intento de reponer, con una imagen remozada, el perimido Servicio Militar es una reacción ante las evidentes consecuencias que ha tenido la implementación del modelo neoliberal en nuestro país y que condena a millones de personas a la exclusión y la indigencia. Para los responsables de esta debacle, que golpea más duramente a niñas, niños y adolescentes vulnerables, es más fácil y, al parecer, más conveniente electoralmente promover alternativas como esta, aunque no resuelvan ninguno de los problemas actuales, que implementar políticas de inclusión tendientes a garantizar los derechos y a generar más oportunidades.

Por el contrario, se pone el foco en la represión y la mano dura, y se le adjudica a la Gendarmería, que ha sido muy cuestionada por sus recientes intervenciones en las protestas sociales, como la que derivó en la desaparición de Santiago Maldonado, un rol de formadora de “valores democráticos y republicanos”. Más allá de lo contradictorio que resulta esta decisión del gobierno en relación a los derechos humanos, la misma altera la misión original de la fuerza, inherente al servicio de vigilancia de la zona de frontera y de la protección de objetivos concretos. Es claro que su normativa, estructura organizativa y doctrina difiere enormemente de la requerida para la pretendida función que se le encomienda.

Al mismo tiempo, la Gendarmería no es una fuerza destinada a brindar trabajo ni a generar conocimientos, ni capacitación. No podría adoptar una instancia de formación que no sea la de las técnicas de patrullaje, vigilancia, represión, uso de armamento y tratamiento de detenidos. Entonces, ¿cuál sería la intención que subyace a esta idea y que se justifica con loables fundamentos? ¿Se quiere capacitar en oficios y dar oportunidades a una franja social excluida o lo que se pretende realmente es enseñar la doctrina militar a quienes, hoy en día, no encuentran alternativas viables para su futuro?

Como decíamos, esta medida sólo busca tentar a los sectores más reaccionarios que ven con buenos ojos reactivar la militarización y la represión frente a la crisis económica y social y la falta de políticas de inclusión. La inutilidad del servicio militar obligatorio, abolido tras el asesinato del soldado Carrasco, ya ha sido probada y es popularmente conocida. No volvamos a recorrer caminos que fracasaron y trabajemos para salir adelante con propuestas superadoras que beneficien al conjunto de la sociedad.

Alicia Gutiérrez –  Diputada Provincial – Partido SI (Solidaridad e Igualdad)

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29 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Eva Perón Inmortal. Por Romina Rocha.

Al llegar estas fechas, tanto la que nos recuerda su llegada al mundo como ésta, la de su siembra, la cantidad de sentimientos que se ponen de manifiesto alrededor de la figura de Evita son inconmensurables. Amor, odio, pasión, angustia, añoranza, desprecio, fervor, dolor, todo entrelazado en un sinfín de expresiones que no pueden sino ser respuesta a una sola y única cuestión: María Eva Duarte de Perón fue de las personas más importantes de toda la historia de nuestro país, porque nadie más tiene esa capacidad de convocar sentimientos tan diversos, intensos y masivos como ella.

Uno puede observar las redes, los noticieros, los diarios; puede escuchar un comentario al pasar o ver una imagen o cientos de ellas. Puede ver rostros compungidos en la Catedral Metropolitana y escuchar algún sollozo en el Cementerio de la Recoleta, puede ver un altar del pueblo en cualquier calle y cualquier esquina, incluso puede encontrársela adentro de algún bar o en una bandera flameante. Y es entonces que uno puede comprender que la vida de esta mujer no sólo pasó a formar parte de la historia de nuestro país y del mundo, sino que habita en alguna parte (o en muchas, o en todas) del alma del pueblo, para bien o para mal.

Porque ni siquiera el más acérrimo odiador de Eva Perón puede evitar caer en esta lógica: la odia porque no es capaz de ignorarla, porque nadie pudo ni podrá jamás ser indiferente ante la presencia eterna de la mujer que es la representación de un sentimiento mucho más grande que la simple admiración o incluso del más loco de los fanatismos; hay algo ahí pulsional, sanguíneo, imposible de pasar desapercibido, que se hace masivo cuando el calendario nos recuerda que ha pasado un año más desde aquél día en que se hizo eterna.


Y vuelven a nuestra mente los millones de compatriotas desfilando por las calles de la ciudad, llenos de flores, alzando antorchas, derrochando lágrimas y dejando partes de su corazón en ese recorrido interminable de almas que, agradecidas, fueron a despedir a quien se había convertido en la madre de los humildes, en la representante del más profundo y sincero amor por los olvidados de esta tierra. Ella, que había sido una descamisada más, que había visto de frente el rostro de la desidia y la maldad y que conocía bien lo que significaba estar frente a un oligarca en los tiempos en los que no existía nadie que amparara a un desposeído, supo transformar su propio odio y su propio dolor en el amor y la misericordia más trascendentales que alguna vez tuvimos la dicha de que pisen este, nuestro suelo.

Porque cuando una persona reúne todo eso, cuando despierta desde las entrañas del ser la más vasta multiplicidad de emociones, es que se ha hecho eterna y sigue viviendo, más allá de su cuerpo y su tiempo, en la fuerza que emana de los corazones de todos quienes han sido tocados por su luz. Y algunos fueron quemados por ella, y algunos encendidos para siempre, pero ninguno puede pasar por este plano desconociendo que alguna vez fue de carne y hueso la mujer que hoy nos pone a soñar con un tiempo mejor, que nos pone a pensar sobre lo que fuimos, lo que somos y lo que podemos ser. Aún hoy, en medio de esta confusión, la voz de la Jefa Espiritual de la Nación sigue vibrando en el aire, estremeciendo espíritus y fortaleciendo esperanzas en un mundo que todavía puede ser justo, libre y soberano si los pueblos nos decidimos a hacerle frente a nuestro destino.

“No puede haber amor donde hay explotadores y explotados. No puede haber amor donde hay oligarquías dominantes llenas de privilegios y pueblos desposeídos y miserables.

Porque nunca los explotadores pudieron ser ni sentirse hermanos de sus explotados y ninguna oligarquía pudo darse con ningún pueblo el abrazo sincero de la fraternidad. El día del amor y de la paz llegará cuando la justicia barra de la faz de la tierra a la raza de los explotadores y de los privilegiados, y se cumplan inexorablemente las realidades del antiguo mensaje de Belén renovado en los ideales del Justicialismo Peronista:

Que haya una sola clase de hombres, los que trabajan; que sean todos para uno y uno para todos; que no exista ningún otro privilegio que el de los niños; que nadie se sienta más de lo que es ni menos de lo que puede ser; que los gobiernos de las naciones hagan lo que los pueblos quieran; que cada día los hombres sean menos pobres y que todos seamos artífices del destino común”.

Evita vive por siempre en el corazón del pueblo.

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26 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Realidad o Utopía. Argentina, exportador de energía; por Roberto Carnicer

Es una gran satisfacción que durante el último mes la prensa se haya hecho eco de esta necesidad de nuestro país, ante la evidencia concreta de un punto de inflexión en la producción shale en Vaca Muerta del año 2018.

Como mencionamos estadísticamente en nuestro reporte mensual, el extraordinario crecimiento de la producción de un solo yacimiento (Fortín de Piedra) demostró que el shale es una realidad y que es posible desarrollarlo en escala industrial en Argentina.

Desde la consultora internacional Wood Mackenzie, el Financial Times, los productores, las transportistas, y hasta el propio gobierno han fortalecido la idea de que es imprescindible considerar la exportación de Energía como política de Estado.

Ya se habla de exportaciones de 25 MMm3/d hacia el mercado asiático en cuatro años, ¿esto es posible? Sí, lo es. Pero identifiquemos qué se debe hacer y cuál es el riesgo.

Si vemos en la oferta internacional de gas, podríamos considerar como ejemplo a Australia, país que viene concretando este paradigma. Primero, como fuerte exportador de carbón; pero que desde ya hace cuatro años muta hacia la exportación de gas natural al mundo asiático. Australia se propuso este cambio ante la evidencia de sus recursos en gas natural, aún a costa de inversiones altísimas en el sector. Para darnos idea de la potencialidad que dispone este país, hoy su producción alcanza 350 MMm3/d, de los cuales consume 100 MMm3/d y exporta la diferencia.

Si nos focalizamos en Estados Unidos, podemos ver el resultado que la explotación del no convencional significó para este país. EEUU era fuertemente importador de energía, tanto de crudo como de gas natural (importaba 400 MMm3-d cuatro veces la producción total argentina). Como resultado de la explotación shale actualmente exporta 100 MMm3/d, con expectativas de duplicar este número a fin de 2019. Está claro que el no convencional ha producido una revolución en la geopolítica mundial de la distribución de recursos energéticos.

Dejando de lado la incertidumbre política que significan las elecciones de octubre, el sector sigue estudiando los mejores modelos para lograr cumplir con el objetivo propuesto, resaltando las necesidades de infraestructura (gasoductos, puertos, plantas de procesamiento de gas natural, y de licuefacción), así como proponiendo los cambios regulatorios que permitan darle transparencia y previsibilidad a la seguridad jurídica necesaria para realizar inversiones de miles de millones de dólares.

También nuestro mercado interno requiere para su eficiencia económica inversiones en gasoductos, no solo para la evacuación de la producción de Vaca Muerta (TGS-Gasoducto de Vaca Muerta), sino también con la concreción de la licitación del Gasoducto del Centro, para cubrir las necesidades de demanda doméstica (en especial en consumo de centrales térmicas) en la zona de San Nicolás.

¿Cuáles son los miedos? El recordar los miles de kilómetros de gasoductos enterrados en la cordillera, y que cruzaron el país para acceder al mercado brasilero y uruguayo; las inversiones realizadas en Chile, en Brasil y Uruguay para abastecerse con gas argentino; las inversiones privadas con precios de gas internacionales que dejaron de funcionar casi totalmente desde el 2007 hasta agosto 2018. Es una realidad que los políticos deben reconocer que, en aras de la demagogia, se destruyó la confianza interna y externa, y dejamos de ser un país confiable.

La responsabilidad de todos ahora es reconstruir la confianza, aunque la dirigencia política a veces parece más propensa a la destrucción que al bien común. Sin embargo, la riqueza de este bendito país nos está otorgando una nueva oportunidad.

*Director del Área de Energía y Oil&Gas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Austral.

 

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24 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Servicio Cívico Voluntario: Una experiencia educativa exitosa

Durante mi gestión como Gobernador de Mendoza pusimos en marcha un programa educativo y de inclusión social denominado Servicio Cívico Voluntario. Veníamos de la crisis del 2001 y las consecuencias sociales eran evidentes y profundas. El programa aunó esfuerzos de la provincia, el Ministerio de Defensa a cargo de José Pampuro y las universidades. Fue una herramienta muy útil para reincorporar al sistema a adolescentes de entre 16 y 25 años que no habían completado su trayectoria escolar. En ese entonces, la implementación del sistema de EGB 3 y Polimodal provocó que algunos que terminaban séptimo grado en un establecimiento y debían cambiar de escuela para completar el tercer ciclo, desertaran abandonando sus estudios. Para que tuvieran una oportunidad justa, les ofrecimos hacer ambos años en uno, así lograban finalizar y además recibir capacitación en oficios, comida, deporte y educación en valores. Asimismo, pusimos en marcha un sistema de becas monetarias para todos aquellos que se incorporaran al Servicio Cívico Voluntario.

Estos cursos de estudios y oficios -no de formación militar-, se llevaron a cabo con docentes provinciales en instalaciones del Ejército y de organismos públicos. Los más de cuatro mil participantes asistieron a jornadas completas en las instalaciones de las Fuerzas Armadas y cerca del 80% de los inscriptos lograron recibirse. Eran jornadas extendidas, allí almorzaban y además concurrían a talleres sobre valores. Este tipo de formación fue uno de los pilares fundamentales del programa; se buscaba que los jóvenes asumieran como propio el desafío de la superación personal y la autoestima. Valores como la honestidad, la solidaridad, el respeto, el compromiso y el esfuerzo en el trabajo son modeladores de buenos hábitos y repercuten directamente en la persona y en su vida en sociedad. Por eso, la experiencia ofreció un marco integral de educación y contención y permitió que muchos jóvenes continuaran el secundario, accedieran a un trabajo digno y se formaran como personas.

Por otra parte, las universidades públicas y privadas promovieron la concurrencia de sus alumnos, que fueron invitados a participar como voluntarios para dar clases de apoyo y organizar talleres relacionados con sus estudios. De este modo y por medio de tutorías, los universitarios pudieron retribuir a la sociedad parte de lo que habían recibido y todos contribuyeron con la construcción de un futuro mejor.

A los hombres y mujeres que formaron parte del Servicio Cívico Voluntario en Mendoza, se les ofreció una respuesta concreta y herramientas para superar dificultades. También aprendieron que es tan importante dar como recibir, por lo que se los instó a practicar la solidaridad y el voluntariado. Al finalizar el ciclo, los participantes donaron los productos realizados en los talleres y aplicaron lo aprendido para ayudar a otros. Fue así que muchas escuelas, hospitales, hogares de ancianos e instituciones de todo tipo, se vieron favorecidos con tareas de soldadura, carpintería, electricidad, costura industrial, etc., que los estudiantes del Servicio Cívico ofrecieron, orgullosos de contribuir activamente con su comunidad.

Finalmente, creo que el Servicio Cívico Voluntario fue una gran experiencia educativa y una solución para esa franja etaria de jóvenes que ni trabajaban ni estudiaban. Por eso a lo largo de los años he insistido con su aplicación en todo el país. Este programa posees una fuerte impronta educativa y de formación en oficios y valores y de ser aplicado en su totalidad, puede transformarse en una gran oportunidad para quienes hoy no la tienen.

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20 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Argentina Incluyó a Hezbolá entre las organizaciones terroristas. Por Said Chaya

En el contexto del vigésimo quinto aniversario del infame atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), el presidente Mauricio Macri decretó la creación de un registro de entidades vinculadas al terrorismo. ¿En qué consiste esta medida y qué impacto tendrá?

«El día miércoles el presidente de la República, Mauricio Macri, formalizó mediante un decreto (489/2019) publicado en el Boletín Oficial, la creación del Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (REPET). Hasta este día, Argentina se regía por los datos que proveía las Naciones Unidas acerca de estas entidades, aunque la Organización de Estados Americanos (OEA) ya había recomendado a sus países miembro la elaboración de una lista propia».

«La Corte Suprema había señalado a Jihad Islámica, brazo armado de Hezbolá, como autor del atentado a la Embajada de Israel en Buenos Aires (1992). Asimismo, miembros de Hezbolá están imputados en la causa por el atentado a la AMIA. Estas condiciones son suficientes para poder predecir que la organización mencionada será incluida en el REPET».

«Hezbolá surgió hacia finales de los años ‘70 como un desprendimiento de Amal, un partido político libanés que agrupaba mayoritariamente a musulmanes chiítas, durante la Guerra Civil en ese país (1975-1990). Al calor de la Revolución Islámica que sucedió en Irán en 1979, este nuevo grupo tomó un carácter confesional más profundo que su entidad original. A comienzos de los ‘80 comenzará a cooperar con Irán. Hacia el final de la Guerra Civil, se negará a entregar sus armas, al igual que lo hicieron las demás agrupaciones guerrilleras, y escudándose en un entendimiento con Siria, que por entonces ejercía un poder de veto brutal en los asuntos libaneses, logrará conservar su arsenal. En 1992, participó por primera vez de las elecciones legislativas. Recientemente, formó parte de la coalición que logró la elección de Michel Aoun como presidente del Líbano en 2016, y obtuvo una muy buena performance electoral en los comicios de 2018″.

«Esta decisión será celebrada, entre otros, por el secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, que el viernes estará de visita por Buenos Aires, y también Israel, con quien el gobierno de Macri proyecta relaciones estratégicas. Asimismo, seguramente acordarán con la medida el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que lidera Arabia Saudita, enfrentada a Irán por el liderazgo regional, así como por la Liga de Estados Árabes (LEA). Ambas organizaciones tienen a Hezbolá en su lista de agrupaciones terroristas. El vínculo con Irán, en cambio, se tensará, si cabe, aún más, lo mismo con el Líbano y Siria, cercanos al gobierno de Teherán».

Analista internacional y docente e investigador de la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Austral, donde además dirige el Núcleo de Estudios de Medio Oriente.
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18 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

La «prepotencia» demuestra la carencia de políticas públicas en materia de seguridad vial a nivel nacional

Puede ser que esté equivocado, pero las acciones y «gestos» que la Administración Nacional viene desarrollando desde hace unos años parece darme la razón.

Uno de los presupuestos «básicos» para el diseño e implementación de una política pública en una nación republicana y federal es el diálogo (hablar y ESCUCHAR) con las autoridades jurisdiccionales y hasta los sectores con intereses legítimos en la materia que se trate (en nuestro caso la Circulación terrestre y su SEGURIDAD VIAL). Más aún, a mi entender (como ya saben, puede estar errado), una buena política puede llevar hasta el extremo de ser «cautivante» para el desarrollo de ese «diálogo».

Nada de eso ha pasado en estos últimos años.

Por el contrario, las «acciones» VERIFICADAS han sido no sólo inconsultas, sin «audita» partes, sino también «prepotentes» (…que impone su poder o su autoridad sobre otros sujetos para sacar un provecho o para ostentarlo). De «cautivante» NADA…

Repasemos algunos ejemplos:

1. La Nación postergó los plazos comprometidos para la incorporación de tecnología de seguridad esencial en la Industria Automotríz (EPS, ISOFIX para las sillas infantiles, etc., etc.), sobre un parque automotor que circula por todo el territorio de la república.

2. Creó una autoridad de comprobación (agentes de la ANSV) sumándola a una autoridad de aplicación (Gendarmería Nacional) sobre rutas y autopistas nacionales, obviando una facultad no delegada por las Provincias a la Constitución Nacional (igual sólo puede prosperar si hay Convenio).

3. «Obliga» a la expedición de una Licencia Nacional de Conducir para poder aspirar a la LINTI (Licencia de Transporte Interjurisdiccional), todo bajo la esfera de la ANSV, organismo «virgen» en la materia de transporte.

4. Aumentan las dimensiones de los vehículos de transporte de cargas (alto 4.30 mts.), incorporan el bitren, habilitan el acoplado en vehículos de transporte de personas (Turismo). Todos estos vehículos circulan por todo el territorio de la república.

Podría estar un rato largo dando ejemplos. Aclaro que no me refiero en este caso al «fondo» de cada medida (no hago ahora juicio de valor) sino a la «forma» en que se impuso (o se pretendió hacerlo).

El último ejemplo de este proceder es la «virtualidad» en el control de la Licencia Nacional y las Cédulas Verde y Azul que acreditan la tenencia del automotor.

Asi, de «prepo» nomás… y ya, en las últimas disposiciones, ni siquiera «invitan» a las Provincias a adherir a las mismas. Total, ¿para qué?… Mendoza y Santa Fe ya «observaron» la vigencia de la norma en sus territorios. ¿Se habrán sentido «prepoteadas»?.

De «cautivante» NADA…

¿Política Pública?…naaaa

¿La República?, ¿Seguridad Vial?. Bien, gracias…

Eduardo Bertotti, director de la Institución de Seguridad y Educación Vial

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15 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

La Ley de Comunas por Diego Lombardo

El próximo 27 de octubre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y tras las PASO de Agosto, se elegirán junto a los cargos nacionales, Jefe de Gobierno y Legisladores, a los integrantes de las quince Juntas Comunales porteñas. Es la tercera elección donde los ciudadanos deberán votar a los siete representantes locales, aunque a pesar de ello no existe un conocimiento acabado de las funciones que ocupan a esta institución.
Por el contrario, nos encontramos con un proceso de desinformación sobre las facultades y responsabilidades que recaen sobre las Comunas, aún existiendo la Ley 1.777 (Ley Orgánica de Comunas) sancionada en el año 2005, donde se presenta el marco regulatorio para su funcionamiento, que si bien no se encuentra reglamentada, abarca puntos concretos en cuanto a las competencias comunales para el avance en el proceso de descentralización.
En ese sentido, se desprende que en el camino iniciado desde el año 2005 con la sanción de la Ley de Comunas, y puesto en función con la elección de 2011, la cual fue convocada tras un dictamen judicial impulsado por los vecinos, se destaca la gradualidad a través de las cuales se deberían ir transfiriendo las funciones y competencias a las Comunas de la Ciudad. De esa forma se expresan diversos artículos de la Ley: Art. 3 inc. a) “Promover la descentralización”; Art. 4 inc. b) “Descentralización de la función de control” y h), “Desconcentración de la gestión operativa y administrativa”. Lejos de eso, nos encontramos que se ha retrocedido en materia de descentralización, y por el contrario los hechos indican que se vienen concentrando las competencias en las áreas centrales, a contramano de lo que pregona la Ley de Comunas y la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Concretamente, se observan las limitaciones de las Comunas para disponer del presupuesto asignado anualmente, en lo referido principalmente a obras locales, toda vez que es la Secretaria de Descentralización quien dispone del mismo y maneja con propio criterio las acciones a realizar en cada territorio comunal, pasando por alto el rol de las Juntas Comunales; por su parte, la competencia exclusiva del mantenimiento urbano, esto es, las veredas, volvieron a manos del área central, violando el artículo 10 de la Ley 1777; otro tanto sucede con la facultad de disponer, planificar, autorizar y controlar el uso del espacio público local, así como otras funciones que le son privadas a las juntas comunales, pero que sería menester transferir para que se puedan ir consolidando los principios que conforman el espíritu de las Comunas porteñas. Naturalmente, en un gobierno que tenga la voluntad de respetar los mandatos constitucionales y democráticos de los porteños.
Asimismo, la Ley asigna una función central a la participación popular de las comunidades locales a través de vecinos, instituciones, organizaciones, quienes se nuclean en el Consejo Consultivo Comunal, el cual tiene atribuciones en la elaboración del anteproyecto de presupuesto, de iniciativas, control y evaluación de las juntas comunales, entre otras. Pero en consonancia con el resto de las decisiones, el Gobierno de Cambiemos, presentó como un hecho importante el programa BA Elije, donde teóricamente los vecinos pueden presentar diversos proyectos, de los cuales resultan ganadores aquellos que más votos obtengan. Lo paradójico, es que los medios de participación son mayormente virtuales, lo que dificulta el control sobre los votantes y los resultados, pero principalmente viene a golpear de lleno la figura de los Consejos Consultivos, quienes se ven ignorados en cuanto a su participación y la tarea diaria que realizan junto a los vecinos.
Estos casi ocho años de vigencia de las Comunas, dejan expuesta la idiosincrasia de la gestión de los últimos 12 años del Gobierno de la Ciudad, que con los hechos expresa su falta de voluntad para profundizar el camino hacia la descentralización, y de generar ámbitos reales de participación de la ciudadanía en los diversos procesos, tal como marca la ley cuando se refiere al Presupuesto Participativo, eje central de la Ley de Comunas. Del mismo modo, la creación de las UAC (Unidad de Atención Ciudadana) a través del decreto 376/11, representó un indicio de cuál iba a ser el manejo, ya que aquella nueva creación absorbía estructura y funciones que debían ser transferidas a la Comunas. A pesar de un fallo que las declaraba inconstitucionales, posteriormente se lo revocó, y hoy en día continúan llevando a cabo los servicios “desconcentrados” de forma paralela a la estructura de las Comunas, y también bajo las órdenes de la Secretaria de Descentralización, mediante la Subsecretaria de Atención Ciudadana.
La realidad a pocos meses de finalizar el segundo mandato de las Juntas Comunales, indica que su implementación no solamente no se ha concretado, sino que por el contrario, competencias que la ley marca como exclusivas, han sido absorbidas por áreas centrales, atentando severamente contra el proceso de descentralización que hace a la vida de las Comunas.
Si nos remitimos a la convención constituyente del año 1996, donde se incorpora la idea de creación de las Comunas, al momento del debate se expresaba que el espíritu era “acercar” las autoridades a los vecinos, y que los vecinos “se comprometan de corazón con el sistema”. Es allí donde se vincula descentralización y participación. En el discurso de los Constituyentes, la participación social es considerada como elemento vital para salvaguardar la vigencia del sistema, y la descentralización, como la metodología, el medio o una herramienta para lograrla.
Entonces, teniendo en cuenta lo expresado en el debate convencional, podemos observar que a pesar de los intentos de algunos Comuneros y Legisladores, el gobierno de Rodriguez Larreta continua avasallando a las Comunas de la Ciudad, y por ende lastimando la vida democrática de los ciudadanos porteños, que ven obstaculizado el ejercicio de los derechos garantizados en la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires y en la Ley Orgánica de Comunas.
Se plantea este desafío que debe ser incluido imperiosamente entre los puntos de campaña por los frentes electorales que tengan la firme voluntad de empoderar el rol de las Comunas, para que de esa forma la ciudadanía pueda ejercer la función asignada en las normativas mencionadas, no únicamente cada dos años al momento del voto, sino de forma diaria con el compromiso y la participación, para control, planificación y también gestión de las políticas públicas en el ámbito de su territorio.

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12 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Un político honesto y bien formado. Un presidente infortunado, por Juan Manuel Casella

Nadie puede discutir su buena formación intelectual. Fernando de la Rúa fue un procesalista de alto nivel, formado en la Universidad de Córdoba y calificado con las mejores notas. Su respeto por el estado de derecho quedó consagrado durante su presidencia y luego de su caída.

Nadie puede discutir su honestidad personal. Toda su carrera política fue transparente y quienes lo conocieron o trabajaron con él, saben perfectamente la dimensión de su nivel ético.

En el plano estrictamente político, su aparición en el primer nivel se produjo a partir de la elección a Senador Nacional por la Capital Federal que ganó en 1973 cuando el peronismo arrasaba en todo el país. A partir de ahí, inició una carrera exitosa que lo tuvo como dirigente cuasi invicto en las muchas elecciones que protagonizó.

Fue un excelente legislador, durante su prolongada trayectoria por el Senado Nacional y por la Cámara de Diputados, que incluyó la presidencia de ambos bloques radicales. Fue un buen Jefe de Gobierno en la Ciudad de Buenos Aires, acompañado por un equipo distinguido que integraban Enrique Olivera y Eduardo Delle Ville, entre otros funcionarios de primera categoría.

Por todo eso, estaba más que calificado para ser candidato a Presidente de la República: se había preparado durante toda su vida para esa tarea. La formación de la Alianza lo llevó a compartir la fórmula con Chacho Álvarez y esa sociedad fracasó por la intención especulativa y el sentimiento de superioridad del Vicepresidente, que equivocadamente utilizó la vía de la renuncia pensando en jerarquizarse, cuando en realidad lo único que logró fue debilitar al gobierno.

Su némesis fue el estallido de la convertibilidad. Ese modelo monetario requería que el Banco Central atesorase una cantidad de dólares equivalente al total de la circulación monetaria en pesos. En un estado deficitario, siempre había que emitir pesos para cubrir el déficit y por lo tanto, siempre era necesario conseguir dólares para saldar el equivalente de esa emisión. Primero fueron las privatizaciones y luego el endeudamiento para cumplir ese requisito. Pero cuando Fernando de la Rúa llegó al poder, la capacidad de endeudamiento estaba colmada y en poco tiempo, los mercados dejaron de prestar.

Allí estalló la convertibilidad. De la Rúa no fue el autor de ese modelo, pero pagó las consecuencias, acompañado por un partido que se comprometió a mantener ese sistema monetario porque quería ganar las elecciones y la gente reclamaba mantener la convertibilidad. Ahí está la lección que debemos aprender: a veces, lo que sirve para ganar no sirve para gobernar.

Su caída puso en evidencia la identificación de De la Rúa con el estado de derecho y con el interés nacional. En primer lugar, porque se sometió al procesamiento penal al que fue sometido por la presunta coima a seis senadores justicialista. Demostró su coherencia cuando se sometió disciplinadamente al proceso judicial hasta su absolución, sin mencionar siquiera la excusa de ser un procesado por razones políticas.

En segundo lugar, después de su caída mantuvo un silencio destinado a evitar la profundización de los conflictos. Nunca demostró resentimiento, revanchismo o rencor.

Esas condiciones morales demuestran que fue un presidente infortunado, pero un patriota leal.

Por Juan Manuel Casella – Dirigente radical. Ex ministro de Trabajo del gobierno de Raúl Alfonsín. Ex diputado nacional.

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10 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

¿De qué tipo de fraude electoral habla el Partido Justicialista? Por Leandro Querido

Seguramente habrás recibido en Whatsapp un mensaje que alerta sobre un fraude en las elecciones de este año. Sin fundamentos de ningún tipo se dice que al momento de transmitir las actas de escrutinio habrá un software malicioso que cambiará los resultados. A esta campaña de desinformación ahora se le suma el comunicado oficial del partido Justicialista que pide volver “al antiguo sistema de actas de escrutinio y telegramas”.

Ese sistema que quiere restituir el partido Justicialista fue el que ha sido criticado por la ciudadanía con más intensidad desde la crisis de 2000, pasando por la elección de 2007 caracterizada por el robo sistemático de boletas, hasta la elección de 2015 en donde se produjo una alternancia, un triunfo de una oposición que incluyó en su agenda un cambio en las reglas electorales. Tanto es así que ya en el gobierno el oficialismo impulsó el proyecto de la boleta única electrónica que logró media sanción en Diputados, para luego ser “cajoneado” en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado. Los senadores que representaban a las provincias cuyos sistemas electorales locales violan sistemáticamente los derechos políticos de sus ciudadanos, la mayoría referentes de ese peronismo arcaico y conservador, frenaron la reforma electoral. Corresponde aclarar que no todo el peronismo tiene esta misma actitud, hay un justicialismo que no le tuvo miedo a la competencia y a la innovación electoral, los casos de Salta, Córdoba, Tierra del Fuego o Chaco así lo confirman. Sin embargo, el comunicado reciente del PJ parece redactado por ese peronismo que ha hecho de los sistemas electorales provinciales verdaderas trampas para la ciudadanía; el caso de Santa Cruz, con el artilugio del “diputado por pueblo” para apropiarse de toda la legislatura provincial, o el caso de las colectoras y los acoples en Tucumán, La Rioja o Catamarca para ganar siempre, o la eliminación de la competencia y la eternización en el poder, como es el caso de Formosa, con lemas y reelección indefinida y el festival de recursos públicos aplicados a la construcción de redes clientelares que luego se vuelcan a las elecciones, como lo muestra el caso de San Juan y otras provincias de nuestro país.

Ese sistema al que se aferra el partido justicialista de Gioja ha mostrado una inquietante fragilidad y es una ventana de oportunidad para la manipulación de documentos electorales. En las PASO de 2015, La Nación Data, Transparencia Electoral y otras ongs analizaron 16. 311 telegramas y el 48% presentó irregularidades. El 36% de los telegramas analizados presentaron casilleros vacíos (los que luego pueden ser adulterados); un 15% no informó sobre la cantidad de sobres contenidos en la urna; en un 7% no figuró el DNI del presidente de mesa, y otro 3% no contenía siquiera su firma.

Para evitar nuevamente esta situación el gobierno implementará en esta oportunidad una novedad. Desde cada centro de votación se transmitirá digitalmente cada una de las actas de escrutinio de mesa; por lo tanto, se simplifica el proceso dado que cada una de las escuelas se convertirá en un centro de transmisión de datos, desplazando a los Centros de Digitalización y Transmisión (CDT) que se disponían en las sedes del Correo Argentino. Este cambio evitará el sesgo geográfico de carga que caracterizó a las elecciones de 2017, puntualmente en el distrito de la provincia de Buenos Aires. Ahora las actas llegarán en un lapso acotado dado que estas ya no deben trasladarse desde un centro de votación a un centro de digitalización y transmisión del Correo Argentino. Este no es un tema menor.

Ahora, esta aplicación permitirá a los operadores del Correo Argentino escanear las actas de escrutinio directamente desde las 15 mil escuelas y transmitirlas al centro de cómputos, al tiempo que generará las copias para los apoderados de los partidos. Además, el software, con solo leer el código de barra del acta podrá captar automáticamente el número de página de la hoja, el número de páginas que debe contener el acta y la identificación de la mesa electoral, reduciendo así la cantidad de datos que debe cargar manualmente el operador. Este software cuenta con tres niveles de seguridad: en primer lugar, el APN, es decir, la ruta a través de la que se transmite la información, es privada (no se usa una red de internet pública); y lo que viene a proveer en específico el software: la encriptación de la VPN (la red privada virtual) y de los archivos enviados. Los paquetes de transmisión son cifrados y firmados digitalmente, de forma que, al ser recibidos en el módulo de administración, puedan ser autenticados y validados como provenientes de fuentes seguras y autorizadas, antes de procesarlos.

La aplicación registra los datos del usuario que capturó y transmitió, fecha y hora; para enviarlo como información adjunta a la imagen del acta transmitida. Esto se repite tantas veces se escanee y transmita, y se registra en una suerte de bitácora.

Con la introducción de este software el sistema electoral como tal no sufre ningún cambio sustancial, más que el lugar desde donde se digitalizan y transmiten los telegramas; que a partir de este año serán propiamente las escuelas y no los CTD. Por eso no se entiende bien el rechazo categórico del PJ a la iniciativa.

Por último, cabe aclarar que este tipo de soluciones tecnológicas se aplican en la mayoría de los países del continente. Argentina se actualiza y acorta la brecha que lo distancia de aquellos países que han aplicado tecnología en sus procesos electorales a los efectos de hacerlos más íntegros, más competitivos y equitativos.

Por Leandro Querido Director de Transparencia Electoral.

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10 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Mercosur-Unión Europea: Ni fiesta ni tragedia, oportunidad por Alberto Asseff

Otra vez la grieta al paroxismo. Para media Argentina el acuerdo del Mercosur con la Unión Europea se celebró cual fiesta. La otra mitad lo vivió como una tragedia. En rigor, no se sabe a ciencia cierta si la fractura es por mitades, pero la realidad patentiza con crudeza que nos paralizan dos ópticas antagónicas. Y la exacerbación.
Una parte del país entiende que la apertura al mundo es el único camino posible para superar el atraso de décadas. La otra fracción cree que lo primero es protegernos del mundo. Para los aperturistas el mundo es el objetivo que permitiría al país dejar atrás la penosa declinación y el alarmante empobrecimiento moral y material. Para los aislacionistas, el mundo es una acechanza que pretende seguir expoliando nuestros recursos a la par de invadirnos con sus manufacturas y tecnologías.
En gran medida esta dicotomía tan cortante, contrastante como el día y la noche, carente de matices, es la principal causa de un país estancado en el empate de las dos posturas y sus vaivenes recurrentes.
A quince años de estatismo creciente sobrevienen diez de intentos libertarios para dar lugar a subsiguientes períodos intervencionistas y liberales. Lo más grave son las recíprocas acusaciones de ‘entreguistas’ y ‘setentistas’ que se endilgan. En el mientras tanto de este inope debate, la Argentina se va desilusionando, antesala de un dramático derrotero hacia ‘país fallido’. Una excepción planetaria: tierra inmensa, plena de recursos que se va consumiendo en su autoflagelación.
Europa no es generosa al firmar el acuerdo con el Mercosur. Lo hace por imperiosa necesidad, cruzada por la beligerancia comercial chino-norteamericana y los nacionalismos xenófobos que amenazan con implosionar su unión. El Mercosur tampoco, acechado por el patético ‘corsa verso il nullo’ – carrera hacia la nada. Los dos procesos integradores reclaman ingresar a otra era dinámica, reenamorante, revitalizadora. El Acuerdo, además de lo económico, posee una sustancia política irrefutable. Una suerte de resurgir del Atlántico para que fortalecido pueda ir hacia el ‘Mediterráneo’ contemporáneo, la inmensa y poderosa cuenca del Pacífico.
Muchos sectores europeos ya están pataleando, comenzando por la poderosa actividad agropecuaria francesa. Entre nosotros, las alertas ya sonaron en calzado, indumentaria, textil, autopartes y varios más.
Nacerán inexorablemente sectores nuevos en la economía y en el trabajo y habrá también actividades que serán superadas por los escenarios que vienen. Lo importante es que sean más los nuevos que emerjan que los viejos que se diluyan. Los plazos de diez/quince años y las salvaguardas de la ‘letra chica’, esa que se negocia con uñas y dientes, renglón por renglón, posibilitarán – al igual que los auxilios crediticios e impositivos – que queden en pie – reconvertidas – las empresas menos favorecidas. Y que se generen nuevos trabajos, inclusive algunos que hoy ni siquiera imaginamos.
El desafío es transformar la Argentina. Introducir más valor a nuestro trabajo, certificar la calidad de origen, lograr excelencia en cada vez más actividades, desterrar esa falacia de mercado interno vs exportaciones – ¿cómo puede ser que Chile exporte 90 mil millones de dólares, España, que tiene igual población que nosotros, 250 mil millones, y la Argentina sólo 75 mil millones? -, inhumar esa frase populista de ‘vivir con lo nuestro’ y tantísimas otras rémoras.
Otro tema son las asimetrías intra-Mercosur. Hay que convenir con Paraguay que no puede coexistir una economía virtualmente desgravada con otra literalmente aprisionada por los impuestos. Sólo cruzando los ríos Paraguay y Paraná. Ese claroscuro no es integrador.
El Acuerdo con Europa conlleva otra consecuencia trascendental: el próximo gobierno argentino tendrá que ser inexorablemente de unión nacional o, como mínimo, de despliegue y logro de consensos. No podremos ir hacia la modernidad con la grieta a cuestas. Ni con dos visiones tan contrapuestas, al grado de catalogar a un mismo hecho como fiesta y tragedia. Llega ineluctable la hora de siete/diez/doce políticas de Estado.
Este arduo, laborioso, esperanzador Acuerdo con Europa no es ni el paraíso ni un drama. Es una enorme oportunidad. Que no podemos dejar pasar.

Por Alberto Asseff – exdiputado nacional

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10 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Hoy el oficialismo está a solo dos puntos de ganar las paso; por Claudio Hugo Naranjo

La situación económica por un lado, que ha mejorado bastante desde mayo hasta aquí, el elegido por Cristina Fernández –Alberto Fernández- como candidato a presidente por el Frente de Todos, que no suma sino más bien resta; el tendal de Intendentes del conurbano bonaerense que no pudieron sumar un solo peón en las listas que confeccionó Máximo Kirchner, el enojo con el candidato a gobernador Axel Kicillof, de los Barones. La marca ineludible de Cristina en las bajadas de líneas. El salto de Sergio Massa del Frente Renovador al cristinismo, que no suma más de 3 puntos hoy. La buena elección de Mauricio Macri en su compañero de fórmula, el senador peronista, Miguel Ángel Pichetto, que le suma mucho más que votos a Cambiemos, le aporta coherencia política al espacio y en donde él mismo se ha cansado de decir que llega para sumar al proyecto de país del Presidente.

El viaje a Japón, donde el G20 recibió a la Argentina como hace años no ocurría con un mandatario argentino; el acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur, en donde Macri puso toda su energía para que el tratado se concretara, deberán pasar muchos años para que se levante la cosecha, pero el camino es el correcto, nada se consigue de la noche a la mañana, ni haciendo acuerdos con Venezuela e Irán; en las antípodas de las dos Argentinas está el kirchnerismo, que muestra a su candidato visitando al expresidente Lula en prisión, falta que pase por Perú a saludar a Alberto Fujimori, que se dé una vueltita por Bélgica para encontrarse con Rafael Correa, ex presidente de Ecuador, y de vuelta por el cementerio para dejarle unas flores a Alan García, recientemente fallecido al quitarse la vida, todos están donde están por corruptos. Estas son las dos caras de la moneda.

En el mientras tanto se mandaron hacer encuestas propias del gobierno, el cual no quiere difundir, por decisiones que se tomaron en la Jefatura de Gabinete; pero ya se sabe que el oficialismo perdería las PASO por 2 puntos. Ahora bien, si en los 35 días que restan para el 11 de agosto, el kirchnerismo comete algún nuevo error o salen a hablar los impresentables y el gobierno se sigue manejando con el criterio de ‘gestión’ en forma permanente, se podría alcanzar el triunfo en las PASO y ganar la elección en primera vuelta el 27 de octubre con un rotundo triunfo de María Eugenia Vidal sobre Kicillof y Macri aventajando por varios cuerpos a los Fernández. Y como dijo Pichetto, ese sería el fin del kirchnerismo.

La estrategia del gobierno es marcar la cancha y dar a conocer definitivamente qué se hará en los próximos 4 años a nivel nacional, adelantar entre 5 y 10 temas de Estado para el futuro de la Argentina e ir viendo –es decisión de Macri y Peña- si se van dando los nombres de los futuros integrantes del gabinete, los cuales ya están en la cabeza del jefe de Estado, serán personalidades que pegará muy fuerte en el electorado, con los cuales piensa transitar los primeros 100 días del futuro gobierno, donde la educación, la economía, la salud, las obras públicas, la seguridad y una materia que Macri la define hoy como base de partida de los próximos 50 años, volver a la cultura del trabajo, con las herramientas más poderosas que tienen los argentinos, su mano de obra puesta al servicio de la producción de un nuevo país con el que soñó siempre la conducción de Cambiemos.

Nunca se estuvo tan cerca que un Presidente no peronista sea reelegido; si ello ocurre, la sociedad argentina habrá logrado mucho más que atravesar una elección, esa sociedad valiente, sin temores, con muchas ganas de vivir en el gran país que se merecen, habrá logrado definitivamente la dignidad de toda una nación.

Claudio Hugo Naranjo – Escritor, periodista

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6 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Museo sitio de Memoria ESMA: Patrimonio Cultural y Derechos Humanos

El Museo Sitio de Memoria ESMA-Ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio está ubicado donde funcionó el Casino de Oficiales en el predio de la Escuela de Mecánica de la Armada, en el barrio porteño de Núñez.

Entre 1976 y 1983, el edificio funcionó simultáneamente como Casino de Oficiales y Centro Clandestino de Detención, dentro del plan sistemático de represión ilegal implementado por la dictadura militar, basado en el delito de desaparición forzada de personas, que consideraba válido el exterminio de los opositores y al mismo tiempo intentaba, mediante operaciones clandestinas, mantener las apariencias de un gobierno que en su discurso público tenía como objetivo la normalización institucional. La particularidad de esta forma de terrorismo de Estado llamó la atención de los organismos internacionales, que tomaron nota del vacío legal que lo hacía posible.

En la ESMA, oficiales y subalternos de la Armada secuestraron, torturaron y asesinaron a más de 5.000 personas, llevaron a cabo un plan de robo de niños nacidos en cautiverio, utilizaron a un grupo de detenidos-desaparecidos como mano de obra esclava, y organizaron la apropiación de bienes muebles e inmuebles de las víctimas. Por su dimensión edilicia y ubicación, por la coexistencia entre los marinos y los detenidos-desaparecidos, y por la complejidad de los delitos cometidos, la ESMA trascendió sus fronteras para convertirse en una referencia internacional como caso de estudio de las características del delito de desaparición forzada de personas, considerado hoy como crimen de lesa humanidad.

Luego de la recuperación de la democracia, amplios sectores de la sociedad fueron reconstruyendo lo sucedido y reclamando justicia. El consenso logrado a través de los años, cuya síntesis es la consigna Nunca Más, impidió la demolición de los edificios del predio en 1998, logró en 2003 la anulación de las leyes de impunidad y la reapertura de los juicios a todos los responsables de los crímenes cometidos, y llevó a la creación en 2015 del Museo Sitio de Memoria ESMA.

La visita al Museo es una experiencia que interpela tanto a nivel emocional como racional. La muestra permanente presenta la historia del lugar y su rol central en la organización del terrorismo de Estado. Pone en contacto al visitante con los testimonios de las víctimas y los invita a reflexionar sobre la capacidad de persuasión de los organismos de Derechos Humanos y de la sociedad para lograr consenso social y alcanzar finalmente Justicia.

La exposición de este proceso doloroso y al mismo tiempo esperanzador bastaría para suscitar una mirada profunda sobre la condición humana y para que nos interroguemos sobre los recaudos que debemos tomar para preservar a la sociedad de toda clase de autoritarismo y violaciones a los derechos humanos.

Sin embargo, una mirada más amplia e informada al Museo nos revela que, además de su rol dentro de la historia argentina y regional, se trata de una institución que tiene una trascendencia internacional que es necesario reconocer y preservar.

La posibilidad de que el Estado argentino presente la nominación a la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO plantea la relación entre Patrimonio Cultural y Derechos Humanos, la cual es todavía objeto de debate en el seno del Comité de Patrimonio Mundial y en el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios. Entre las consideraciones a tener en cuenta, están las vinculadas con ofrecer una versión equilibrada y veraz de los hechos históricos, y la comprobación de que el bien propuesto no solo es un testimonio relevante para el país o la región sino que tiene valor universal excepcional.

En 2015, Argentina solicitó al Comité la inscripción del Museo en su lista tentativa. Este procedimiento es el paso previo para el envío del expediente de inscripción, cuya elaboración completa UNESCO y recomienda que se realice en al menos dos años de trabajo.

En 2016, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de DD. HH. destinaron fondos para la elaboración de un plan de trabajo que tuviera en cuenta los lineamientos e indicaciones técnicas de UNESCO. El plan de trabajo fue aprobado a fines de 2018 y reformulado para comenzar los trabajos en marzo de 2019, lo que constituye un desafío y una oportunidad para el Museo.

Un desafío porque nos propone una reinterpretación del bien, como una contribución al Patrimonio Cultural del mundo. Es necesario repensar cada uno de los elementos que constituyen el Museo para determinar nuevamente su importancia relativa. Asimismo, nos compromete a velar por el mantenimiento y la preservación del lugar según los estándares de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural.

Una oportunidad porque al revisar y actualizar la gestión, vamos a tener oportunidad de aprender de lo ya hecho para proyectarlo con mayor precisión y energía hacia el futuro. Y porque al convocar a la comunidad, para que sea parte de este proceso, vamos a generar una amplia red de actores comprometidos con nuestra profunda convicción de que la desaparición forzada de personas es un crimen de lesa humanidad que el mundo debe conocer y recordar, y que el Museo Sitio de Memoria ESMA es un testimonio único y excepcional de ese crimen de lesa humanidad y un símbolo del valor del consenso social como medio para lograr Justicia.

Por Alejandra Naftal – Directora Ejecutiva del Museo Sitio de la Memoria ESMA.

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5 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Mentiras verdaderas, fraude asegurado! por Carlos A. Rossi

De todas las formas posibles y por todos los medios del poder, decenas de miles de periodistas pagos por el gobierno y sus cortes de panelistas, replicados por los Trolls, se desesperan en su relato repetido, a toda hora y en todo espacio, por instalar dos (2) MENTIRAS VERDADERAS.

Llamadas así, porque siendo mentiras, se relatan en forma maliciosa para que parezcan verdades y se repiten, entre unos y otros por todos lados, hasta que el público desprevenido, las cree y repite como ciertas…

La 1º. MENTIRA VERDADERA, fue la existencia de un NÚCLEO DURO, Macrista de Cambiemos. Una total falsedad, casi no hay seguidores de Mauricio, la prueba son los actos y eventos que no hace, ni puede hacer… no es querido, ni aplaudido… solo inspira un canto MMLPMQTP, si va la bombonera, también se lo cantan. Son tan ineptos, que no pueden ni contratar público, se ve en redes y TV.

Es cierto, que hubo, hay y habrá, un Núcleo Duro… Oligarca, Gorila y Antiperonista… pero esos, no votan a una fórmula con el gran servidor (ida y vuelta) kirchnerista, como resulto Micaela Picheto durante 17 años.

Pobre Ganso, perdió su lugar al frente del bloque peronista, su lugar en la magistratura y dos comisiones del senado… perdió hasta la oficina… perdió para nada, todo por ser Vice, de un Fracasante diplomado, perdón: Sin Diploma.

Un busca, estafeta y posible sociópata genocida…. Que perdió en el 90 % de las provincias y lo espera Bs. As. Con las URNAS al palo. Tan pillo, que en rueda de Ceos del círculo rojo, lo sospechan Caballo de Troya, le trajo al viejo Assef, ocupando un lugar a Diputado, que perdió el radicalismo, para arruinar a Espert y lo hizo subir del 2 al 7 %, con la persecución fallida, los ayuda a perder en primera vuelta. Encima, traiciono a sus seguidores duhaldistas, que no cobraron en las listas, ni con cargos, ni de contado. Son unos vivos, se venden barato…. Roma, no paga traidores… los usa y los tira al camino.

La 2º, gran MENTIRA VERDADERA que instalan desde hace rato, es la famosa y falsa POLARIZACIÓN… que solo existe en la imaginación enfermiza de Marcos Peña, que engaña a Macri, para durar él… mientras compra en degrade al 95 % de las encuestadoras, por omitir, mentir y exagerar.

Supongamos que existía, porque desde el 2018, ellos la proclamaban… cuando no había candidatos ni encuestas, hasta pagaron encuestas falsas, que subían a Cristina… Un Gansada Pichotesca que murió, cuando Cristina, dio un paso al costado… Tiemblan todos sus panelistas, hablando del kirchnerismo, la Cámpora y el pasado…

Mientras, un gigantesco nubarrón se aproxima y se llama peronismo, que tiene el 70 % de los cargos electivos del Frente de Todos, el resto se divide entre otras fuerzas, incluida la Cámpora pero los panelistas tóxicos del sistema mentiroso, omiten la verdad, que es otra forma de mentir con un relato que parece verdad, tienen que polarizar con FERNANDEZ, que es ALBERTO… me imagino un debate entre el mentiroso de Cambio-Cambiemos y el candidato peroncho, que con gran ironía es profesor de derecho penal, con espertiz en economía, una dilatada experiencia como funcionario… hábil comunicador sin libretista y amante del diálogo y la polémica…

Luego del debate obligatorio, lo vota el 75 %, el 15 % a otros, el 6 % en Blanco, por último el 4 %, para Juntos para el Cambio de Cambiemos… que ni picardía para cambiar la marca chamuscada, por el pésimo gobierno tuvieron…

Es Pichotesco, que el perdedor, ayude a perder a Pinocho de Mauricio, virrey Globerto, como diría Jorge Asís… de la corte de Globoludos, que no comen vidrio, hacen caja de apuro y preparan la retirada… ese Ring Raje del que les supo hablar, el compañero Emilio Monzó.

Núcleo Duro y la Polarización, pierden ante la heladera vacía y las facturas de servicios. Lo demás es el cuento de la buena pipa… pura cháchara!!!

 

Por Carlos Alberto Rossi, fundador de Radio ELE

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4 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Nos invade la confusión. Por Alberto Asseff*

Para perder el rumbo, vivir errando, desorientarnos nada como la confusión. La Argentina sufre de confusión.
La primera de todas las confusiones es que no acertamos a encontrar casi ninguna de las avenidas del futuro. En contraste, nos empecinamos en atascarnos en todos los atajos y callejones, incluyendo hasta los que advierten ‘calle sin salida’. Para ser justos, algo de porvenir estamos trabajando en energías renovables – sobre todo eólica -, en litio, en reactivar la energía hidrocarburífera, en modernizar, precisamente en Vaca Muerta, las relaciones capital-trabajo, en extender la red cloacal, en buscar el equilibrio de las cuentas fiscales. Empero, existen múltiples cuestiones que nos maniatan. Que comprometen nuestro futuro. Pareciera que al futuro le tememos cual amenaza, en lugar de asumirlo como estimulante desafío.
Lo primero es lo institucional. Sin un sistema sólido que organice eficientemente nuestra vida colectiva no hay progreso posible. Nuestra democracia está deteriorada por la corrupción – fogoneada por la notoria impunidad – y el evidente vaciamiento de la representación política, comenzando por la debilidad y prácticamente desplome de los partidos políticos. Existe una paradoja que contribuye a esa declinación. Por un lado se proclama la necesidad de restaurar el sistema de partidos, pero paralelamente no cesan los lanzamisiles para desacreditarlos. Para embolsarlos a todos, indiscriminadamente, en el mismo saco de lodo o, peor, de estiércol. Jamás disfrutaremos de buena política si no cesa el metódico y persistente desprestigio al que se somete a partidos y dirigentes.
Un ejemplo lo brinda la suspicacia que generan las alianzas, Detrás de ellas se sospecha o saltimbanquis o intereses espurios. En países principales, como los recientes casos de Alemania e Italia, se realizaron coaliciones entre partidos inicialmente antitéticos. Antepusieron la gobernabilidad a las diferencias ideológicas. Nadie tachó esas convergencias. Entre nosotros, al peronismo republicano se lo estigmatiza porque acudió a la apertura de la coalición oficial. Las contradicciones en que incurren los actores políticos también nutren a la confusión. Por una parte se alienta la unión para superar la grieta, pero cuando se da una concordancia en esa dirección ipso facto se la ensombrece con una variopinta de objeciones y reproches, mayormente hipócritas.
El presidente propuso hace más de un mes diez puntos. Tan básicos y elementales que debieron ser respaldados al unísono y sin dilaciones. Uno era ‘cumplir las leyes’ ¿Puede discutirse? Sin embargo, ese Acuerdo aún no se celebró lo cual patentiza el altísimo grado de confusión que anida en la cumbre dirigencial. Y la hondura del sectarismo.
En materia de ideas – sería osado llamarlo pensamiento – la confusión radica en el atraso. Hay en gran parte de la dirigencia una anquilosis alarmante. Decir que se anclaron en el setentismo es demasiado suave. A esta altura, ¿cómo puede sostenerse que primero está la deuda con los argentinos antes de cumplir con nuestros compromisos externos? ¿Acaso no está probado que con ese criterio demagógico se profundiza la pobreza, es decir la peor deuda interna que padecemos? Hay sobradas experiencias como la del gobierno anterior que priorizaba ‘la carne en la mesa de los argentinos’. Así, Paraguay y Uruguay nos superaron en exportaciones cárneas y en la mesa vernácula se desplomó el consumo. Y tuvimos innúmeros frigoríficos que cerraron sus persianas
Es inconcebible que en este tiempo se insista en cuestionar al emprendedor, incluidos los medianos y pequeños. Nos llenamos la boca con que “hay que promover a las Pymes”, pero las cargamos de impuestos y si toman un empleado las estamos condenando a priori por un latente juicio laboral que las puede llevar a la quiebra. Por causa justificada o inventada, siempre pende esa amenaza que desalienta la creación de trabajo, en nombre de derechos y conquistas que están destruyendo el empleo privado.
Todos sabemos que la Argentina exige reformas para poder progresar. Pero los sectores autodenominados ‘progresistas’ se oponen en notoria actitud conservadora. Peor aún para sembrar más confusión, a quienes postulan destrabar el camino hacia el progreso les enrostran que son conservadores, Los mismos que quieren que no se modifique nada.
La confusión asimismo se detecta en otro contrasentido: tenemos una peligrosamente baja autoestima como nación, pero a quienes intentan levantarla se los fulmina por ‘nacionalistas anacrónicos’. La confusión impide distinguir ente el sano e indispensable nacionalismo y el otro, el racista, estatista, exacerbado, aislacionista. Este punto es angular pues ningún país puede recuperarse de una profunda decadencia – de valores y de recursos materiales disponibles – sin una dosis de patriotismo. Confundir patriotismo con odio, intervencionismo estatal, atraso mental, antiprogreso o especies de esa índole es innegable y perniciosa confusión.
Ni hablar de la confusión que deliberadamente se introduce acerca de la Justicia. Es irrefutable que el Poder Judicial reclama transformaciones enormes para que esté al nivel de lo que necesita la República. Empero, el confeso intento de manipularlo hasta el grado de hacerlo una dependencia del Ejecutivo bajo el título de “servicio de Justicia”, además de ser una alteración del sistema constitucional, exhibe que la confusión ha llegado hasta el punto del desparpajo.
La situación es dilemática. Apartando a la confusión que podría subvertir la decisión nacional en estas elecciones, la cuestión es clara: Seguir el difícil, complejísimo derrotero de los cambios – la mayoría pendientes – o volver. Ante esta disyuntiva, hay temática para todos los gustos. Lo que hay es neutralidad posible.
*Exdiputado nacional; presidente de UNIR

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2 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Perón y su estrategia del «salto de rana». Por Marcelo Gullo

Hace 45 años que murió Juan Domingo Perón, y los peronistas aún no lo han comprendido. Esa incomprensión llevó al «peronismo liberal» a desmantelar la industria argentina creyendo que el proyecto industrializador de Perón había sido superado por el paso de tiempo.

Esa incomprensión llevó también al «peronismo progresista» a intentar la reindustrialización de la Argentina por el camino de la sustitución de importaciones como si el tiempo no hubiese pasado.

Ambos experimentos, después de un primer momento de aparente éxito,  fracasaron. Sin embargo, la dirigencia de ambos modelos podría haber encontrado, en la comprensión profunda de Perón, las claves para pensar un proyecto para la Argentina del siglo XXI.

En el entendimiento profundo del pensamiento y el accionar de Perón se puede aún encontrar la llave que nos permitiría superar la vergüenza y el pecado de que uno de cada dos niños argentinos vivan en la pobreza.  ¿Qué es se preguntará el lector -más allá de la discusión, nada baladí por cierto, de si esa dirigencia era realmente peronista- aquello que los protagonistas de ambas experiencias históricas no comprendieron? Escucho la voz lejana de un lector no peronista que me grita: «Ser honestos, no robar, eso es lo que no comprendieron». Tiene razón estimado lector, eso no lo comprendieron, pero hay algo más. Con un poco de  paciencia, algo difícil, ya lo sé en la era de las preguntas y respuestas instantáneas, le pido me permita desarrollar una pequeña explicación histórica.

La Segunda Guerra Mundial hizo surgir una incipiente  industria argentina por sustitución de importaciones. Pero, dicha industrialización  no solo había nacido anárquicamente, sin planificación alguna, sino que era mirada y considerada por la clase política argentina como un fenómeno pasajero, como una anomalía destinada a desaparecer cuando se restableciese la paz mundial y volviera a reinar el libre comercio.

Es en esas circunstancias que el coronel Perón se cuestiona y pregunta a sus camaradas del GOU: ¿Cuándo se acabe el conflicto bélico, qué vamos a hacer? ¿Lo que hicimos después de que terminara la Primera Guerra Mundial, seguir aplicando un libre comercio irreflexivo? ¿Vamos a practicar una política económica de fronteras abiertas, sin aplicar ningún tipo de medidas arancelarias que puedan defender de la impiadosa competencia internacional  a la naciente industria argentina? ¿Vamos a admitir lo que Estados Unidos propone, que es la aplicación irrestricta y fundamentalista de la teoría del libre comercio?

Conviene recordar al pasar, que el coronel Perón era consciente -y lo era porque había escuchado a sus maestros prusianos del Colegio Militar-  que Norteamérica, que había sido proteccionista por un siglo, que había defendido durante décadas su industria con las tarifas arancelarias más alta de la historia económica mundial, de repente, se presentaba, sin ningún rubor como la campeona del libre comercio.

Perón se  preguntaba: ¿vamos a aceptar todo eso?  ¿Vamos a dejar que la industria naciente argentina quede desamparada a merced de la competencia internacional? No, se respondía, vamos a hacer como si la guerra continuase. Vamos a hacer lo mismo que Estados Unidos hizo después de que en su guerra civil venciera el norte proteccionista sobre el sur librecambista. Vamos a hacer lo mismo que, en materia económica,  hizo Otto von Bismark luego que logró la reunificación política de Alemania. Es decir, vamos a poner una gran barrera arancelaria o paraarancelaria para que las manufacturas extranjeras, no entren al territorio argentino, y entonces así podremos, defender a la industria naciente argentina y mantener el pleno empleo.

Sin embargo, Perón era consciente que esa solución era simplemente una solución momentánea, coyuntural, táctica, transitoria,  una solución en el largo plazo condenada al fracaso, porque en realidad la Argentina enfrentaba un problema estratégico de una envergadura extraordinaria. Un problema que no era percibido en la época de un modo claro y que, rara vez, se postula hoy, en la reflexión política. Un verdadero dilema. Un dilema del que, si bien Perón era consciente, no le resultaba de fácil resolución. Tal dilema, aún hoy vigente, consistía en que  la Argentina tenía -y tiene- demasiada población, para un proyecto exclusivamente agrícola-ganadero-minero pero, al mismo tiempo, esa población era -y es- insuficiente para constituirse en mercado interno consistente con un proyecto industrial clásico. ¿Cómo se sale pues, de esa cuadratura del círculo?

Para superar ese problema, para salir de la cuadratura del círculo,  Perón planteó como estrategia una solución original: la realización del «salto de rana» y la construcción de la unidad económica y política de la América del Sur. 

La construcción de la unidad económica de la América del Sur, que le permitiría salir a la Argentina de la cuadratura del círculo, había sido predicada por Manuel Ugarte y  planteada por Alejandro Bunge. Perón intentó avanzar decididamente por ese camino. Sin embargo, la gran innovación de Perón fue que, de ese problema se sale también y sin contradicción alguna con el camino de la integración, utilizando el concepto de «salto de rana».

El fenómeno conocido como «salto de rana», es aquel por el cual una economía subdesarrollada logra explotar eficazmente una nueva tecnología y así, de un solo salto, consigue alcanzar, a los países avanzados. Frutos de los esfuerzos por realizar ese «salto de rana», la Argentina se convirtió en el primer país de la América del Sur en crear una importante industria aeronáutica, en fabricar motores de diseño propio, en desarrollar sus propios cazas a reacción, en construir los primeros misiles autopropulsados y en elaborar la penicilina.

El entonces coronel Perón pensaba que si los argentinos eran pocos para un proyecto industrial clásico, no lo eran para un proyecto industrializador innovador y radical. Es decir, para un proyecto que se apropiase de la tecnología de punta.Para eso, eran suficientes.

Este el punto fundamental del pensamiento y de la estrategia de Perón, que nunca comprendieron ni los «peronistas liberales» ni los «peronistas progresistas» a los que les tocó dirigir los destinos de la Argentina.  Si esos dirigentes, además de no comprender el pensamiento de Perón, eran más liberales que peronistas o más progresistas que peronistas -como estará pensando algún lector- es, convengamos, otra historia.

Quizás, después de tantos fracasos, una nueva dirigencia peronista comprenda ahora sí el pensamiento estratégico de Perón y formule el proyecto que la Argentina necesita para el siglo XXI.

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1 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

A cuarenta y cinco años de la muerte de Juan Domingo Perón; por Claudio Hugo Naranjo

Fue la primera vez que vi llorar a mi padre -yo estaba por cumplir los 20 años-, el delegado del frigorífico Penta se quebró cuando Isabel Perón anunció a las 13:05 de ese mediodía 1° de julio la fuerte noticia; es la imagen que aún guardo de un televisor blanco y negro y de aquella habitación en silencio y de un país -lo supe instantáneamente- camino al precipicio, porque Perón para una gran mayoría de argentinos era el padre natural de casi todo un pueblo y nos había dejado huérfanos políticamente.

Los argentinos menores de 45/50 años no conocieron a Perón de manera directa. Para ellos, el General es un personaje histórico, del que se buscan cada vez más referencias indirectas. Su tiempo fue otro.

Hoy su legado político, sus mandatos teóricos, sus contradicciones siguen presentes en las nuevas cuestiones de la Argentina. Temas de la historia, que desapareció veinte años antes que él parece estar más presente en las referencias pasionales, militantes y también en las de aquellos que reconocen su enorme poder de influencia y cambio social.

Perón fue caudillo nacional. Movilizó masas de tal modo que la triada Rosas, Yrigoyen, Perón –más allá de las evidentes diferencias de época– convoca a pensar en las multitudes argentinas movilizadas por las ideas de justicia y de nación.

La fuerza evocativa formadora del proyecto y del mito de Perón se asienta, sobre todo en la acción de sus dos primeros gobiernos, el primer peronismo de 1945 a 1955. Si un concepto convoca un juicio mayoritario de los argentinos es aquél que lo califica como el líder de la justicia social. Empero, todavía, los sectores más veteranos de las capas medias y altas de la Argentina lo siguen considerando un demagogo.

Ese caudillo nacional, adalid de la justicia social es el que está presente en la memoria de millones de argentinos y en las imágenes de “Perón, sinfonía de un sentimiento”, la película de Leonardo Favio, donde la felicidad del pueblo se mide en miles y miles de empleados, de casas, de escuelas, de fábricas y de gente que sonríe y puede ir a un médico a curarse.

El Perón que construye la realidad de la justicia social con un reparto de 50/50 % de la renta nacional entre empresarios y asalariados es el que se enfrenta a los sectores oligárquicos del campo y la ciudad, a amplios sectores de las FFAA y progresivamente de la Iglesia Católica. El estatismo nacional-popular que Perón construyó fue progresivamente demolido por los gobiernos posteriores. Y hasta un presidente peronista como Carlos Menem le dio la puntilla final.

Empero, ese sentimiento de la justicia social estaba asentado sobre una voluntad democrática de las masas argentinas. Se defendió con la Resistencia, gozó el Regreso, naufragó con la tragedia del fracaso del proyecto del ’73, sobrevivió a la ferocidad de la dictadura procesista y a la reversión neo-conservadora menemista.

Perón, sin embargo, fue contradictorio. Todavía está abierta la página del ’55 para discutir cuáles fueron las razones para no aplastar el golpe que instauraría la dictadura libertadora.

Quedó frustrada la puesta en acto de “la actualización doctrinaria” y el “trasvasamiento generacional” de los ’70 por una suma de razones y sinrazones que implicaron el apresuramiento de los jóvenes montoneros y la ya escasa ductilidad de un líder a las puertas de la muerte.

El déficit quizás más grave en su final fue la falta de una adecuada sucesión, lo que precipitó el desbarranque posterior a 1974 que esperaron activamente los militares oligárquicos.

Perón queda vigente, además de por su aliento de justicia social por su preocupación para el sentido y la vigencia real de la Nación y su mirada hacia la Patria Grande, miopes discípulos que nos dejaron un país al borde del abismo.

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1 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

¿Por qué el pueblo es Peronista? Por Maia Volcovinsky

Durante dieciocho años de forzoso exilio, millones de argentinos pelearon por el regreso del General Perón a la Patria. Como el gaucho pobre del poema de José Hernández había vuelto, decidido: “A ver si puedo vivir/ y me dejan trabajar.”

El objetivo de su tercera presidencia fue, fiel a su doctrina y a su historia, la liberación nacional. La reconstrucción del país continuaba teniendo como columna vertebral al movimiento obrero organizado, formado y capacitado. El medio para alcanzarla era la unidad nacional y la reconstrucción del hombre argentino a través del Pacto Social, la comunidad organizada, el diálogo plural con las fuerzas políticas y la puesta en marcha del Plan Trienal.

Ganó las elecciones con un 62 por ciento de votos. Del 25 de mayo de 1973, al 1 de julio de 1974, desarrolló una política de gobierno que en pocos meses fue capaz de contener la inflación, elevar el salario real, reducir el desempleo, aumentar la participación de los trabajadores en el PBI en once puntos porcentuales, consensuar una Ley de Contratos de Trabajo, reactivar el mercado interno y fomentar la producción industrial, nacionalizar la banca y el comercio exterior agropecuario, reglamentar el capital extranjero, poner en marcha la construcción de represas hidroeléctricas y el suministro eléctrico por energía nuclear, llenar las aulas universitarias de nuevos estudiantes, diseñar un Plan para el autoabastecimiento energético, incorporar al país al Movimiento de Países No Alineados, expulsar las misiones militares extranjeras de suelo argentino, intentar recuperar diplomáticamente las Islas Malvinas, romper el bloqueo a Cuba, resolver viejos conflictos limítrofes, abrir nuestro comercio a China, la Unión Soviética y los países socialistas, unificar a todos los partidos democráticos en un proyecto de consenso, relanzar el proceso de unidad continental, entre las medidas más relevantes.

En un contexto de grandes fraccionamientos hacia el interior del movimiento nacional, con casi ochenta años y la salud quebrantada, el General de los argentinos diseñó con enorme sacrificio su último aporte al país: el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional. Síntesis acabada del estadista y líder político más importante que ha dado el Continente, en sus páginas reflexiona sobre los modos de revertir la dependencia colonial del país, el rol del imperialismo, las políticas económicas y las formas de organización política de la Nación, la Justicia social, el desarrollo de una cultura nacional que enfrentase el neocolonialismo, la necesidad de lograr la soberanía científico tecnológica, el rol de la Universidad y de los intelectuales, la ecología, la organización institucional del proceso de cambio… Fallecido el General, con Isabel Perón, se nacionalizaron los sistemas de medios de difusión, se nacionalizó la comercialización de hidrocarburos y se promulgó la ley de contrato de trabajo. En uno de sus últimos discursos Isabel caracterizó con justeza la reacción que se venía al alertar que «vienen por las chimeneas que levantó el General Perón.» La clase política del momento casi en su conjunto fue cómplice del golpe de Estado de 1976, para ser posteriormente, gerenciadora de una democracia liberal controlada y colonizada que en la actualidad debemos revertir recuperando el Peronismo, nuestro movimiento de unidad nacional, punto más alto de la independencia argentina y del bienestar de nuestro pueblo donde anidó la felicidad de los argentinos y la grandeza de la Nación.


Porque tras el 1 de julio de 1974 y tras la arremetida contra Isabel y contra el país, un 24 de marzo de 1976 a sangre y fuego y a costa de la destrucción del patrimonio nacional dejamos de ser pueblo con idiosincrasia y valores comunitarios y humanistas. Donde había organizaciones libres, hoy prima el individualismo y la atomización. El actual escenario político es producto de una comunidad disociada, de millones de compatriotas que no se reconocen a sí mismos y que no reconocen su realización en comunidad. Nos hemos transformado en masa apática que vive de la cultura del descarte pregonada por la oligarquía en el país rico que condena a la mitad de su niñez a la indigencia.

Porque no hay nada superior a la doctrina legada por Perón, necesitamos levantar bien alto el orgullo nacional y la fe en lo nuestro para trabajar sin sectarismos por un Proyecto Nacional guiado por los valores de la liberación que nos legó para volver a ser un Pueblo Organizado y para retomar el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional que espera su realización a la vuelta de la esquina de la esperanza. ¡Viva la Argentina! ¡Viva el Pueblo argentino! ¡Viva Perón!

*Por Maia Volcovinsky

 

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1 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Análisis económico y geopolítico del acuerdo de libre comercio entre Mercosur y UE. Por Federico Addisi y Diego Pappalardo

Luego de 20 años de negociaciones se llegó finalmente a firmar el Acuerdo de Libre Comercio entre la UE y el Mercosur. En el presente análisis buscaremos abordar las consecuencias económicas de dicho tratado, pero también -y de esto nadie habla- la cuestión geopolítica que acarrea el mismo, como también las tensiones que esto produce.

En materia económica, se trata de la vieja y remanida trampa -elevada a nivel de ciencia económica ortodoxa- de la división internacional del trabajo. Pero veamos, dentro de lo poco que se conoce de la “letra chica”, como sería el intercambio comercial que justifique nuestra aseveración:

1-CUESTION ECONOMICA-COMERCIAL

-Comercio de bienes: el Mercosur accede a reducir aranceles a cero para el 90% de los productos importados desde la UE, en su mayoría bienes manufacturados. La reducción progresiva de aranceles se realizaría en los próximos 15 años, pero el 60% se realizará en menos de diez años.

-Reglas de origen: el Mercosur aceptará cláusulas con criterios flexibles para determinar si un bien es originario de Europa, por lo que la UE podrá importar insumos de terceros países (China, o donde sean más baratos) y con modificaciones mínimas adquirirán estatus de productos made in Europe, entrando con aranceles cero.

-Laboratorios europeos: sus patentes medicinales tendrán un periodo de exclusividad adicional a los 20 años que otorga la OMC. Esto será especialmente perjudicial para la posibilidad de producir medicamentos genéricos.

-Libre navegabilidad de los ríos: El Mercosur evalúa permitirle a la flota mercante europea la libre navegación de sus mares y ríos. Es imposible en este punto no rememorar con nostalgia la férrea defensa de nuestros ríos interiores realizada por Juan Manuel de Rosas en el siglo XIX, justamente, cuando las dos armadas más poderosas del momento; Gran Bretaña y Francia, pretendían la libre navegación para imponer el libre comercio en toda la cuenca del Plata.

-Compras gubernamentales: reducción de umbrales mínimos de montos para que las empresas europeas participen de licitaciones con iguales condiciones que las empresas nacionales (especialmente obra pública). Incluso podrán participar en igualdad de condiciones en compras públicas a nivel subfederal.

– Tratado comercial Asimétrico. Veamos:

La capacidad productiva de la Unión Europea es cuatro veces más grande que la del Mercosur en términos de PBI. Sólo Alemania tiene un PBI que casi equipara a la suma de todos los países del Mercosur. Mientras que el PBI per cápita en la Unión Europea en 2018 fue de u$s 41.890,  el del MERCOSUR fue de u$s10.600 (medido en precios corrientes).

La asimetría es evidente. Por tanto, la mejor forma de evaluar los posibles efectos de un acuerdo con los europeos para nuestras industrias y nuestros trabajadores es ver qué sucedió en otros casos de tratados comerciales asimétricos firmados por la UE.

Con este Tratado, la Argentina refuerza su posicionamiento internacional dentro de la histórica División Internacional del Trabajo que desde el siglo XIX le impuso el Imperio Británico y que la relega a ser una mera exportadora de materias primas, importadora de productos manufacturados con mayor valor agregado y una población sumida en la pobreza. Como señala nuestro maestro Marcelo Gullo, Argentina necesita una “insubordinación fundante” y que en materia de política internacional no es otra que la negación de la división internacional del trabajo.
En su lugar, se necesita trabajar por lograr la real unidad del América Hispana (a diferencia de la UE -un Estado-continental con 27 naciones; se trata de una sola nación balcanizada). Y esto es así porque el Mercosur jamás pasó de ser un simple tratado de libertad aduanera. Y cuando se buscó avanzar en una integración real, verbigracia con la UNASUR, el proyecto fue torpedeado hasta su disolución.

 

2- CUESTION GEOPOLITICA

La profundización del funcionamiento del liberalismo internacionalista, gestionado por algunos clanes de poder y vehiculado mediante el Atlantismo, exacerbó los sentimientos de ciertas dirigencias y precisos sectores nacionales del centro de Occidente y partes del resto del Mundo porque les querían imponer, arbitraria y bélicamente, un solo formato de vida y el bombeo de gran parte de los recursos hacia las élites centradas en los países base del Atlantismo. De este modo pudo observarse un “reverdecer” de los movimientos nacionales (Estado-Nación) que se resistían a este estado de cosas, por ejemplo el brexit en Gran Bretaña, el nacionalismo polaco, las protestas de los “chalecos amarillos” en Francia, el deseo rupturista de Grecia, luego de su crisis económica originada por una deuda impagable y tantos más.

Así las cosas, el eje Francia- Alemania con su sistema bancario y la “zona Euro”, tuvo que salir al rescate de los países en crisis, a la vez que se veía tironeada por las propias tensiones del poder mundial. Esto es, el mantenimiento de la hegemonía de la Reserva Federal con el patrón dólar como respaldo, cuyo representante histórico es la familia Rockefeller; o bien, respaldarse en la City londinense encabezada por el clan Rothschild quienes son proponentes del patrón oro.

El mundo unipolar estaba fracasando y Alemania comenzaba a mirar hacia el Este, con el avance del pujante proyecto Euroasiatico promovido por Putin, cuyos principales artífices son Rusia y China. No es menor la política proteccionista de Donald Trump y su política de acuerdos bilaterales, con lo que el papel de la UE, ante este cambio de paradigmas se veía debilitado política y estratégicamente hacia adentro y en virtud de su papel en el llamado Nuevo Orden Mundial.

El complejo de clanes que representa, entre otros, Soros brega por una reformulación de la UE para revitalizarla e impedir de ese modo su desintegración porque, en caso de darse ese desmantelamiento, significará una derrota estratégica para el Globalismo considerando que hay proceso de traslado de Eje hacia la esfera euroasiática con la pérdida de influencia del liberalismo internacionalista (transfronteras, disolución de Estado-naciones, inmigración ilimitada, ideología de género, caída del Dólar, etc). Es por esto que Macron es bendecido como el nuevo interlocutor del proyecto, en detrimento de una ambivalente Merkel. Pasando en limpio, gente como Soros quiere fortalecer la UE para que ésta supere la crisis en la cual está por haber aplicado los valores y las mecánicas del liberalismo internacionalista y para que sirva de contrapeso a los otros bloques geopolíticos.

En ese marco de decadencia internacional, de problemáticas internas graves de la UE y la respuesta de clanes representados por Soros por procurar salvarla y reposicionarla globalmente, tenemos que vincular al Acuerdo UE-Mercosur. Sí o sí, la dirección de la actual reestructuración de la UE tiene que salir a capturar (o recapturar) más espacios internacionales para no perder frente a Trump, Putin y Xi Jinping, tres líderes anti-liberales internacionalistas y deconstructores del Eje atlantista y de la zona Dólar.

Finalmente, es nuestra opinión que este Acuerdo otorgará más ganancias al Brasil, bajo el formato de Bolsonaro, que a la Argentina de Macri-Vidal, no solamente por razones de composición de estructuras de exportación de ambos países sino porque Brasil ha sido designado por la City de Londres, Wall Street, e incluso la industria del armamento del Pentágono, para ser el Eje regional en detrimento de la Argentina.

Pero de aquí, y ante el panorama electoral que prontamente se ha de vivir en nuestro país, puede emerger un reordenamiento y una oportunidad. De llegar a triunfar la oposición, es menester que el desventajoso acuerdo, para ser finalmente aplicado, que deberá pasar antes por el Congreso de la Nación de la República Argentina y ser refrendado también por los parlamentos de los distintos países europeos, sea rechazado. Y aprovechar a su vez, el “corrimiento” de Brasil, a través de Bolsonaro, y gestionar el ingreso de la Argentina al eje de los BRICS toda vez que se trabaje en paralelo en la unidad continental de la América Hispana.

 

FEDERICO GASTON ADDISI.

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1 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

A 45 años del paso a la inmortalidad del General Perón. Por Iciar Recalde

Cinco años que reitero mismas palabras. He escrito y hablado mucho sobre el Modelo Argentino y sobre la Comunidad Organizada. También acerca de estas 4 décadas en que Perón ha sido negado mientras en su nombre se cometía toda serie de infamias. Así estamos en la Argentina colonial. Y a pesar de ex menemistas desmemoriados y varios ex más que veo aquí colgando cartelitos por la efeméride, que vivieron siempre de la política y rifaron patrimonio nacional en nombre del peronismo, a pesar de tanto verso que hay que ver tenemos fe y esperanza en el renacer nacional:

«Perón Perón qué grande sos… Mi General cuánto valés… Mi General, ¿cuánto valés en el escenario político actual? No me es posible razonar sin pasión la trascendencia de un 1 de julio. No me es posible razonar sin algo de bronca el sentido actual de un legado que, dicho sea de paso, nos enseñó a unos cuantos millones de argentinos por generaciones y generaciones a entender y sentir visceralmente una épica por la independencia económica, por la igualdad y la soberanía, una rabia contra el privilegio y sus personeros. Porque Perón legó una multiplicidad de consignas y mandamientos que marcaban el devenir del movimiento nacional adaptándose a sus posibilidades y necesidades pero SIEMPRE en la senda de la LIBERACIÓN NACIONAL, siempre en la pelea entre la Patria Grande y la patria chica disputándose el destino de la Nación. Legó un modo de entender la militancia como épica y lealtad a las mayorías, nunca como un acuerdo de aparatos partidarios de conveniencia de mediocres programados por el juego de las encuestas del vedetismo colonial que creen que se gana en los programas de Tinelli, en los titulares de los medios del establishment, siendo amigos de los buitres o concediendo privilegios a los dueños de la renta agraria y que para colmo de males hay que andar aplaudiendo a riesgo de que te exilien del peronismo por setentista, trosko o traidor. A secas: el mejor homenaje al General que podemos hacer hoy más que vivarlo y entonar la marchita que a todos nos gusta cantar, es diseñar con certeza y realismo un Proyecto Nacional. Es empezar a pensar qué vamos a hacer con el país los próximos diez, veinte años. Desempolvar Modelo Argentino para el Proyecto Nacional nos vendría como anillo al dedo: ahí vive Juan Perón marcando aun nuestro porvenir. Inquiriendo además nuestra responsabilidad actual con la tierra en la que van a vivir nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos con el interrogante de con qué organización política y con qué potencia social enfrentaremos los combates que se avecinan y las políticas que afecten los intereses del pueblo y la patria.

Iciar Recalde.

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1 julio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

De lo complejo a lo pragmático. Por Romina Rocha.

Ahora que el escenario electoral está definido y que todas las especulaciones se acabaron en torno a quién va a ocupar cada espacio y desde qué trinchera se van a comunicar, de ahora en más, cada uno de los candidatos a las elecciones que se avecinan, lo que resta es comprender la complejidad de la situación de la Patria que se desangra y transcurrir, lo más rápido que podamos, hacia el pragmatismo del que vamos a nutrirnos en adelante para poder llevar a cabo cada una de nuestras tareas hasta octubre.

Porque lo estructural de la Argentina post Macri tiene como primera gran dificultad la inmensa deuda que ahora todos tenemos cargada en nuestras espaldas, deuda que nos posiciona en un lugar muy difícil ante nuestros acreedores y con la que no tenemos demasiado margen de negociación, sea quien fuere que gane y salga a partir del 10 de diciembre a presentar un plan de gobierno acorde a ese agujero que tenemos. Esto es indiscutible e innegable, porque nadie podrá ejercer ninguna gobernabilidad si primero no le dice a todos quienes se están relamiendo por nuestra situación financiera qué es lo que se pretende hacer con ello.

Este punto es el que nos debe ocupar a todos, sin distinciones, porque de cómo se maneje esa primera gran dificultad dependerá todo lo demás que suceda, no hay posibilidad de que funcione de otra manera. Entonces a lo que debemos atender es a lo que digan sobre este punto. Es menester que sea claro y que quienes están disputándose el cargo máximo de la Nación sean lo suficientemente concretos a la hora de definir esa estrategia. Porque una cosa somos los politizados, que estamos siguiendo lo que pasa y cómo se procede y que, a partir de esa observación (que siempre está acompañada de pasiones y subjetividades), creemos tener algunas recetas bien concretas sobre cómo se debería actuar al respecto. Muy válidas y bien argumentadas muchas de ellas, pero en verdad apenas útiles para debates y discusiones internas, como para ayudarnos entre nosotros a ampliar la mirada sobre el asunto. Pero en términos prácticos, absolutamente descartables si no se condicen con ninguna de las propuestas de cuales fueran los candidatos que con ellas queramos representar.

Y es que la importancia de esto es vital: en tanto y en cuanto sigamos entre convencidos queriendo armar un plan de gobierno cuando es la dirigencia la que ya lo ha articulado, es no sólo improductivo sino que es también, a esta altura, peligroso. La cristalización de los microclimas es algo que debemos evitar a como dé lugar ya que desde este momento estamos todos formando parte de un algo superior al que no tenemos que responder sólo por convicción, sino que ahora debe regir el pragmatismo planteado al inicio de esta breve reflexión. Y para poder alcanzar ese estado pragmático, tenemos que poder observar con objetividad las condiciones de posibilidad del tiempo en que vivimos.

Hoy no se puede pensar en revoluciones ni mucho menos en revanchismos: lo concreto es que en la Argentina post macrista el 48% de los niños son pobres. No llegan a cubrir sus necesidades elementales, no se cumplen sus derechos como niños y están absolutamente vulnerados por las políticas que han sido aplicadas dejando de lado toda humanidad, pensando exclusivamente en términos económicos y de costo-beneficio. Hemos sufrido una mercantilización de nuestra política y de nuestras propias vidas y ese proceso no se va a revertir de la noche a la mañana, por más necesario y urgente que sea. Y con sólo este dato, puesto en el contexto de aquella inmensa deuda contraída a costa del porvenir, no podemos construir ninguna respuesta que no tenga como premisa principal el acabar definitivamente con el gobierno que aplica este tipo de lógica a la hora de gobernar. No hay manera.

En ese momento en que se alcanza la comprensión de la situación, cuando se puede ver objetivamente que no da lo mismo un dígito que dos, que no permanece una situación inalterada cuando de manera permanente se invaden, coartan y reniegan derechos humanos con políticas públicas y que no da lo mismo hacer las cosas de una u otra manera, es cuando ya no pueden quedar dudas sobre lo que cada uno debe hacer para construir un nuevo escenario en adelante que permita empezar a trabajar para la reparación de todo eso que por causa de intereses que nos son ajenos, nos ha trastornado la vida entera.

Una vez llegado a este punto, ya nadie puede seguir indiferente a lo que se defiende o se rechaza, ni tampoco sirve de nada renegar entre compatriotas al respecto. Las convicciones no se dejan de lado ni se pierden con el pragmatismo, no se trata de eso. Lo que se deja de lado cuando se comprende que lo que impera es terminar con este ciclo de saqueo infernal es el ego propio, esa necesidad tan humana como contraproducente de querer tener razón por encima de todo, incluso de las posibilidades de transformar efectivamente la realidad. No ganaremos nada con la razón, no mientras el poder lo tengan quienes no nos representan. Y si los que nos pueden representar, aunque sea mínimamente, llegan al poder por gracia y obra de nuestros aportes como ciudadanos, entonces podremos exigirles que se ajusten a nuestras necesidades y reclamos, sin duda alguna. Pero antes deben llegar al poder. Sin excepción.

Puesto que analizar la situación actual de la política argentina ya no puede ni debe ser liviana ni tampoco salirse de los márgenes de la objetividad, la preponderancia de los dos factores mencionados es imperiosa para definir, ahora sí, de qué lado de la vida estamos en este nuevo punto de inflexión en nuestra historia. Deuda y pobreza infantil, dos factores irremediablemente ligados que deben ser los que determinen quién será, a partir del próximo diciembre, quien transforme esas realidades para darnos un respiro a los que estamos acá, discutiendo 24/7, sobre todas las posibilidades que no están en juego en una instancia en la que sólo vale lo que es, por más que no sea lo que cada uno de nosotros quisiera o desea.

Lo que hay es lo que es y tenemos que poder observar más, escuchar más y reflexionar más para pelear menos y enojarnos menos también, ya que conocer a los bueyes con que se anda es lo que siempre hace la diferencia. El porvenir nos lo reclama y merece.

*Por Romina Rocha.

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27 junio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Riesgos inaceptables. Por Enrique Guillermo Avogadro (*)

«El camino más corto hacia el respeto es siempre la distancia». Petros Márkaris
Estoy absolutamente convencido que, en octubre, los argentinos nos enfrentaremos a una elección presidencial dramática, ya que nos jugaremos la existencia misma de la República. ¿Alguien, con un mínimo de buena fe, puede negar que durante el kirchnerismo, además de saquear el país hasta la extenuación, se intentó terminar con la libertad de prensa y que se crearon un montón de medios adictos financiándolos con dineros públicos, que se realizaron «operaciones» contra los periodistas críticos más notorios, que se llegó al extremo de pegar afiches con sus fotos para que los chicos las escupieran? ¿Cómo ignorar las tentativas de «democratizar» la Justicia y conseguir la impunidad para sus delitos, si nuevamente han sido puestas sobre el tapete por Alberto Fernández, Luis D’Elía y Eugenio Zaffaroni?
De Mauricio Macri y sus ministros se podrán decir muchas cosas negativas (soberbios, cándidos, inocentes, chambones, inexpertos, equivocados, malos comunicadores, etc.), pero no se puede desconocer la libertad que hoy gozamos; esa tolerancia ha llegado a tal absurdo extremo que, desde los medios de comunicación del propio Estado, muchísimas voces despotrican contra el Gobierno, llegando a la prédica destituyente.
A raíz de la elección de Miguel Angel Pichetto para integrar la fórmula presidencial de Cambiemos, muchos de mis lectores, cultores del purismo más estricto, respondieron casi con indignación por la incorporación de un peronista tan notorio que, además, mostró una cerrada lealtad al Poder Ejecutivo cualquiera fuera quien lo ejerciera, incluyendo a ambos Kirchner.
Frente al «movimiento» podemos pensar todo, bueno o malo, ya que se trata de una fuerza política tan líquida que pudo ser, a lo largo de su historia, despótica, combatiente del capital y firmante de contratos petroleros con empresas internacionales, de extrema derecha (AAA) y de extrema izquierda (Montoneros) simultáneamente con Perón, liberal y privatizador con Menem, estatista y ladrón con los Kirchner, siempre creciente corrupto . Lo único que resulta imposible es ignorar que existe y, además, que tiene un arraigo decisivo sobre gran parte de la ciudadanía.
Por otra parte, muchos de los actuales funcionarios y legisladores oficialistas provienen del peronismo (Emilio Monzó, Cristian Ritondo, Diego Santilli, Patricia Bullrich, etc.), y no por ello han dejado de ser eficientes, tanto como otros que llegaron desde el radicalismo y la Coalición Cívica.
Pero, más que la pertenencia política, lo que hoy importa es de qué lado se ubica cada interlocutor. La alternativa no puede ser más clara, ya que el espejo de la ensangrentada Venezuela nos devuelve la imagen de lo que pasaría en la Argentina si triunfara la fórmula Fernández², por mucho que se intente almibarar ahora, sin éxito como se vio el jueves en Rosario, el carácter de la «señora».
Para librar esta batalla electoral, la verdadera madre de todas ellas, estamos obligados a dejar de lado, por un rato, algunos esenciales reparos que muchos tenemos contra Macri, anteriores a su alianza con Pichetto, debido a su habilitación de la discusión legislativa sobre el aborto no punible, la educación sexual inclusiva, la continuidad en los juicios de venganza contra los militares (contra todo lo cual llevo casi cuatro años luchando y que, por lo demás, Cristina Fernández y sus acólitos sostienen los mismos disparates) y los graves errores en materia económica.
Forzando absolutamente la hipótesis, es menester recordar que Winston Churchill no dudó en aliarse con el asesino y genocida Josef Stalin para ganar la Segunda Guerra Mundial y derrotar a Adolf Hitler. La historia está llena de ejemplos similares ya que, cuando se procuran objetivos de tamaño porte, siempre el enemigo de mi enemigo es mi amigo.
Y esto lleva a la justificación del título de esta nota. No tengo duda alguna acerca de las buenas intenciones de José Luis Espert y Juan José Gómez Centurión, ya que conozco a ambos. Soy liberal en lo económico, y celeste en lo moral y, es más, a través de mi demorado proyecto de partido político -el P.A.D.- pretendía lograr el mismo fin: la incorporación de diputados, para exigir al Gobierno el cumplimiento de sus promesas de campaña y tratar de imponer nuestra agenda legislativa.
Como ambos son inteligentes, saben que, de concretar sus respectivas candidaturas, las mismas sólo serán testimoniales puesto que no podrán acceder al ballotage. Entonces, y dado que los números serán muy finitos, les pregunto: ¿se justifica asumir el riesgo de un regreso del kirchnerismo al poder? ¿No sería mejor, para garantizar el triunfo del claramente ‘menos malo’, y como lo harán muchos gobernadores peronistas recientemente reelectos, que ambas coaliciones (Despertar y Nos) concurrieran a los comicios con «lista corta», es decir, sin candidatos al Ejecutivo?; además así seguramente conseguirían más votos. ¿No creen que, en estas circunstancias, la Patria les agradecería que postergaran sus sueños presidenciales y privilegiaran ahora el bien común? Tienen hasta las 23:59 de hoy para pensarlo.

(*) Enrique Guillermo Avogadro. Abogado

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27 junio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

Leopoldo Marechal – El poeta depuesto por peronista

Federico G. Addisi

Federico G. Addisi

Por Federico Gaston Addisi *


 

 

En la guerra contra la subcultura que propone el gobierno, inspirada en la escuela de Frankfurt y Gramsci, han lanzado con el apoyo del INCAA,  la creación de un documental de nuestro querido Leopoldo Marechal.
Como han intentado desvirtuar el revisionismo con la infame y más que onerosa creación del “famoso” Instituto Dorrego;  también lo han hecho con la Gesta de Malvinas, dejando de lado a la Comisión de Familiares de los Caídos que tenían la promesa de Néstor Kirchner de hacer un museo sobre el tema;  y prefirieron otorgarle al CECIM La Plata la dirección del mismo que por supuesto fue emplazado en la ESMA. Con tal prontuario,  películas de San Martín y Belgrano mediante, no podemos más que tomar nuestras prevenciones respecto de Marechal. No sería de extrañar que aparezca un Marechal socialista y limitado a la poesía. De hecho, la mayor parte del material que hemos visto del tema, analiza la faceta literaria, ya en su variante de novelas, ya de poemas, como así  también la rica filosofía y cosmovisión marechaliana. Pero es poco y nada lo que se dice de la adhesión de nuestro escritor al peronismo.
En prevención de todo esto es que intentaremos mostrar aquí a Leopoldo Marechal, el poeta depuesto en su faceta de peronista. Y hágase justicia para una de las personas, y compañera, que más sabe de Marechal, nos referimos a Graciela Maturo, una de los pocos que abordó el tema.

Y vaya como primer dato que lo del “poeta depuesto” se trata de una ironía para con la “revolución libertadora”, que hablaba de Rosas y de Perón como “tiranos depuestos”, y como la “primera y segunda tiranía”. Esta ironía es insoslayable porque marca hasta dónde se había hecho carne el justicialismo en nuestro autor.
Tempranamente, con la sensibilidad y el instinto del artista del pueblo así se expresó sobre el 17 de octubre:
«Era muy de mañana, y yo acababa de ponerle a mi mujer una inyección de morfina (sus dolores lo hacían necesario cada tres horas). El coronel Perón había sido traído ya desde Martín García. Mi domicilio era este mismo departamento de calle Rivadavia. De pronto me llegó desde el Oeste un rumor como de multitudes que avanzaban gritando y cantando por la calle Rivadavia: el rumor fue creciendo y agigantándose, hasta que reconocí primero la música de una canción popular y, enseguida, su letra:

«Yo te daré te daré, Patria hermosa, te daré una cosa, una cosa que empieza con P, Perooón». Y aquel «Perón» resonaba periódicamente como un cañonazo. Me vestí apresuradamente, bajé a la calle y me uní a la multitud que avanzaba rumbo a la Plaza de Mayo. Vi, reconocí, y amé los miles de rostros que la integraban no había rencor en ellos, sino la alegría de salir a la visibilidad en reclamo de su líder. Era la Argentina «invisible» que algunos habían anunciado literariamente, sin conocer ni amar sus millones de caras concretas, y que no bien las conocieron les dieron la espalda. Desde aquellas horas me hice peronista».

Ya convencido de las banderas del peronismo, así se refería sobre el movimiento creado por el General :

“Llegamos así al justicialismo, esbozado como doctrina revolucionaria desde 1943 a 1945 por un Líder cuyo nombre también fue silenciado por decreto. La revolución justicialista se nos presentaba como una “síntesis en acto” de las viejas aspiraciones nacionales tantas veces frustradas; y lo hacía enarbolando tres banderas igualmente caras a los argentinos: la soberanía de la Nación, su independencia económica y su justicia social.

No es extraño, pues, que el 17 de octubre de 1945 se diera la única revolución verdaderamente “popular” que registra nuestra historia, y que se diera en una expresión de masas reunidas, no por el sentimentalismo ni por el resentimiento, sino por una conciencia doctrinaria que les dio unidad y fuerza creativa. Y sostengo ahora que la gran obra del justicialismo fue la de convertir una “masa numeral” en un “pueblo esencial” o esencializado, hecho asombroso que muchos no entienden aún, y cuya intelección será indispensable a los que deseen explicar el justicialismo en sus ulterioridades inmediatas (las de los últimos diez años) y las que fatalmente se darán en el futuro argentino, ya sea por la continuación de la doctrina, ya por su muerte simple y llana y su substitución por otra de colores más temibles.

La mayor parte de las apreciaciones negativas que se han formulado y se formulan acerca del gobierno del justicialismo se basan en un punto de vista erróneo que hace imposible la intelección del caso. El error consiste, a mi juicio, en considerar su accesis al poder, en modo simplista, como el triunfo de un “partido político” habitual, alcanzado en elecciones y circunstancias habituales, cuando lo que triunfa entonces y accede al poder es nada menos que una “revolución doctrinal” encarnada en una mayoría de pueblo que ni siquiera se había organizado aún en “partido”.

Lo que tal vez induzca en error a esa crítica es el hecho “despistante” de que una revolución integral, como la justicialista, llegase al poder, no según las vías históricas del asalto y la violencia, sino por las muy amables de la democracia y en la elección más inobjetable que se haya dado en nuestro sistema representativo.

Ahora bien, como todo proceso vital, una revolución auténtica necesita defenderse de sus agresores; y como todo proceso ideológico, necesita los recursos expansivos del adoctrinamiento, capaces de ganar al adversario y al indiferente. Uno y otro aspecto, el de la defensa y el de la propaganda, suelen dar en abusos de color “tiránico”; y será interesante analizar cómo se desempeñó el justicialismo en ambas asignaturas. Defendiendo su realización en marcha y en el uso de un “derecho revolucionario” que no se le discute a ninguna revolución auténtica, el justicialismo se limitó a restringir algunas libertades individuales frente a las tentativas de contrarrevolución que se dieron casi desde su principio, o en menoscabo del “derecho de pataleo” que recababa una minoría de políticos fuera de uso y de intelectuales que sólo se jugaron al fin en la intimidad segura de sus casas o en “autodestierros” grises, donde alcanzaron la palma de un martirio incruento que más tarde les daría fáciles rentas. Nuevamente, y contra las prácticas históricas de los paredones de fusilamiento, la revolución justicialista presentó una “marca de benignidad” que dejó en pie a todos sus enemigos. No procedió así la contrarrevolución de 1955, ya que usó el fusilamiento en su instrumental represivo, la violencia legalizada y por último la muerte civil de una mayoría social entera. Verdad es que tales aciertos “libertadores” determinaron su vertiginoso, su increíble fracaso.

 Ante la manifestación popular del 17 de octubre de 1945, alguien la definió torpemente como un “aluvión zoológico”. Ciertamente, lo que allí se manifestaba era un aluvión, pero un “aluvión étnico”, integrado por criollos que, a fuerza de ser pobres consuetudinarios, no habían tenido nunca ni siquiera la posibilidad de corromperse, e integrado por los hijos y nietos de aquellas migraciones europeas que afluyeron masivamente al país desde la segunda mitad del siglo pasado.

 Hoy, a diez años de su proscripción, el justicialismo está ofreciendo al devenir posible de la nación un pueblo esencializado todavía en un sistema doctrinal casi perfecto. Desde su enunciación, esa doctrina se nos viene dando como una fuerza ideológica que no sólo responde a la tradición occidental y cristiana de nuestro ser argentino sino que sigue ofreciéndosenos como una “tercera posición” entre los dos frentes que se disputan la hegemonía del mundo (…). De tal modo el justicialismo aun ofrece un pueblo cuya firmeza doctrinaria resistió durante una década los embates y acechanzas de sus enemigos visibles e invisibles, y que se acrecienta con el ingreso masivo de nuevas generaciones. Es un pueblo que, todavía en su incapacidad de resentimiento y en la conciencia de su verdad, solicita la intelección de sus opositores frente a cegueras que parecerían incurables”.

Y si el sujeto activo de la épica fue el pueblo, qué mejor que citar a Leopoldo Marechal, en su “Megafón o la Guerra”, dónde decía así: “Yo, en tu lugar, buscaría en el pueblo la vieja sustancia del héroe. Muchacho, el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria”.

Con este pequeño relato creemos haber mostrado una faceta del poeta que permanece silenciada. La del militante peronista. Y a su vez, vaya la misma como homenaje al cumplirse el 26 de junio, un nuevo aniversario de su paso a la inmortalidad.

FEDERICO GASTON ADDISI es dirigente justicialista (historiador y escritor), director de Cultura de la Fundación Rucci en CGT, miembro del Instituto de Revisionismo Historico J. M. de Rosas, miembro del Instituto de Filosofía INFIP, diplomado en Antropología Cristiana (FASTA) y diplomado en Relaciones Internaciones (UAI).


 

 

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26 junio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments

¿Macri o Cristina?… comienza a repuntar el oficialismo por Claudio Hugo Naranjo

Crece la imagen de Mauricio Macri pero sigue ganando la fórmula kirchnerista. Ese sería el balance de las últimas encuestas, que marcan el inicio de la campaña electoral tras el cierre de listas.

Los sondeos marcan que el binomio Alberto Fernández – Cristina Fernández se impondrá en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 11 de agosto, aunque la distancia con la fórmula Mauricio Macri – Miguel Ángel Pichetto se acortó en las últimas semanas, producto fundamentalmente de la calma financiera y un leve repunte de las expectativas económicas.

Dólar, inflación y mercados

Con el dólar y la inflación bajo un aparente control, en el Gobierno esperan que ambos factores – que representan un termómetro que puede volcar definitivamente la balanza – no tengan un peso predominante en las urnas. En otras palabras: en la Casa Rosada no aspiran a que la economía les sume votos, pero al menos esperan que deje de restárselos.

Sin embargo, pese a este «veranito financiero” y al mensaje esperanzador que indica que la economía tocó fondo y comienza un ciclo ascendente, en el mercado sigue la preocupación.

Los operadores creen que una brecha superior a 5 puntos de la dupla de los Fernández sobre el binomio Macri-Pichetto en las Primarias desataría un nuevo temblor financiero, mientras que un margen inferior sería “positivo” porque vislumbran que “se podría achicar” en la elección general de octubre y revertir en un balotaje.

Encuesta 1 – CEOP

La inesperada estabilidad económica que alcanzó el Gobierno en los últimos meses hizo crecer a Macri en las encuestas, pero el presidente aún no logró revertir la ventaja que mantiene la fórmula de los Fernández de cara a las PASO y también al balotaje.

En este sentido, un trabajo del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) publicado por Página 12 sostiene que el Frente de Todos (Fernández-CFK) aventaja por 11,5 puntos a Juntos por el Cambio (Macri-Pichetto) cuando faltan 50 días para las PASO: 43,7% a 32,3%.

El informe resalta que en el último mes crecieron ambas fórmulas en detrimento de la tercera alternativa (Consenso Federal), que sigue a considerable distancia de los dos polos, cuando todavía hay, además, un 9% de indecisos.

En total se entrevistaron telefónicamente a 1.500 ciudadanos de todo el país, respetando las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social.

Encuesta 2 – Isonomía

En el Gobierno hay cierta euforia por la incipiente recuperación económica y sueñan con repetir lo que pasó en las elecciones de 2015 y 2017, cuando Cambiemos venía atrás en las encuestas pero consiguió revertir el resultado en las urnas, relegando a los candidatos kirchneristas (Daniel Scioli en la presidencial y Cristina Kirchner en la provincia de Buenos Aires, dos años después).

Se apoyan fundamentalmente en dos sondeos que coinciden en una mejora notoria de la imagen de Macri, de su gestión de gobierno y de las expectativas sobre el futuro de la economía.

Un nuevo estudio de Isonomía, la misma consultora que meses difundió una encuesta en la que CFK aparecía ganándole en el balotaje a Macri por nueve puntos, refleja un fuerte repunte de la imagen positiva del presidente. Además revela, por primera vez en el año, una caída en la imagen de la actual precandidata a vicepresidenta por el Frente de Todos.

Según la «actualización» de datos de Isonomía, la imagen positiva de Macri registró en las últimas semanas un aumento considerable, ya que pasó de 33 a 43 puntos, mientras que su imagen negativa retrocedió ocho puntos (era de 65 y bajó a 57 puntos).

El relevamiento también registró otro importante crecimiento en la intención de voto a Macri, que pasó del 36% al 43%. Si bien achicó la diferencia con Alberto Fernández, el candidato kirchnerista se mantiene arriba con 45%.

Estos cambios fueron registrados durante la realización de una encuesta a 2.000 personas (presenciales y telefónicas). Según publicó el diario Clarín, la encuesta de Isonomía fue realizada para clientes privados, pero este viernes se filtró.

Encuesta 3 – Poliarquía

Un reciente estudio de la consultora Poliarquía muestra que la imagen positiva del Presidente subió del 28% hasta el 34% en el último mes. En el mismo camino de ascenso se encuentra la percepción de que el Gobierno puede resolver los problemas del país, que pasó del 34% al 40%.

Sin embargo el porcentaje de Macri no llega a ser suficiente para vencer a CFK. De acuerdo a este sondeo, la expresidenta llega a los 40 puntos de imagen positiva, casi el doble de la que tenía dos años atrás y el mejor índice desde que dejó la presidencia de la Nación. Su imagen negativa, en tanto, alcanza los 47 puntos y los 13 puntos restantes corresponden a imagen regular.

La imagen de Macri también mejoró en el último mes, aunque levemente, llegando a 27 puntos, con 53 puntos de imagen negativa y 19 puntos como regular.

Por Claudio Hugo Naranjo, periodista y escritor

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24 junio, 2019|Columnas de Opinion|0 Comments
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