A raíz del malestar que generó en la oposición las filtraciones a los medios que el Gobierno permitió, asegurando un diálogo que apenas alcanzó el status de sondeos, la propuesta de los diez puntos que elaboró la Casa Rosada para consensuar con el Peronismo Federal -puntualmente con Massa, Lavagna, Urtubey y Pichetto- dejaron expuesto a este último. En tanto el dirigente tigrense y el ex ministro de economía lanzaron sus propios diez puntos de gobierno y se mostraron proclives a dialogar pero con condiciones. Por todo esto, decíamos, el Gobierno Nacional analiza una convocatoria legislativa a través de Emilio Monzó para involucrar en el debate al kirchnerismo y a la izquierda.

Pero respecto al llamado al diálogo cabe hacerse varias preguntas:
¿Las propuestas del gobierno pretenden ser políticas de estado o buscan respaldo del arco político para poder plasmarlas y asegurar gobernabilidad?

¿Por qué razón el Peronismo Federal y el kirchnerismo se prestarían a asegurar gobernabilidad a un Presidente que se presenta como contendiente en el futuro escenario electoral?

¿En qué medida la aceptación de las propuestas del Gobierno implicarían una especie de co-gobierno que podría incluso, tener su correlato en las elecciones presidenciales, ampliando la Alianza Cambiemos (incluyendo al Peronismo Federal), como pide el titular del radicalismo Alfredo Cornejo?

¿Y finalmente; que nivel de coincidencia pueden tener los interlocutores a los que acude el Gobierno respecto de los puntos en cuestión que aquí damos a conocer?

PUNTOS DEL ACUERDO:

1- Lograr y mantener el equilibrio fiscal
2- Sostener un Banco Central independiente, que combata la inflación hasta llevarla a valores similares al de países vecinos
3- Mayor integración al mundo, promoviendo el crecimiento sostenido de nuestras exportaciones
4- Respeto a la ley, los contratos y los derechos adquiridos con el fin de consolidar la seguridad jurídica, elemento clave para promover la inversión.
5- Creación de empleo a través de una legislación laboral moderna.
6- Reducción de la carga impositiva, a nivel nacional, provincial y municipal y enfocado en los impuestos más distorsivos.
7- Consolidación un sistema previsional sostenible y equitativo.
8- Consolidación de un sistema federal, basado en reglas claras, que permitan el desarrollo de las provincias y que impidan que el gobierno nacional ejerza una discrecionalidad destinada al disciplinamiento político.
9- Asegurar un sistema de estadísticas transparente, confiable y elaborado en forma profesional e independiente.
​​10- Cumplimiento de las obligaciones con nuestros acreedores.

A simple vista, pareciera imposible que el kirchnerismo coincida con «una mayor integración al mundo» en los términos que la política exterior del Gobierno de Cambiemos lo ha llevado a cabo; sino que más bien se volvería a fortalecer la integración regional. En términos de seguridad jurídica se hace difícil sostenerla por ejemplo en lo que respecta a los créditos UVA; o en lo que hace a la tasa de interés que cobran los tenedores de Leliqs. Respecto de una legislación laboral moderna, no es otra cosa que la remanida y fracasada Reforma Laboral, de imposible implementación sin conculcar derechos adquiridos por los trabajadores y sin apoyo gremial. Otro tanto ocurre con el régimen previsional sustentable, que obedece a un viejo pedido del FMI de llevar el sistema de jubilación a un sistema mixto o privado y salir del régimen de reparto. Y como estas cuestiones, podríamos extendernos con tantas otras.
Con esta agenda política sobre la mesa, y con la torpeza demostrada hasta ahora en lo que hace a las formas de llevar adelante el diálogo, creemos imposible que la oposición acuerde con el Gobierno, y en lugar de lograr mayor volumen político éste se verá mas debilitado aún.

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