Cristianos en la arena política, un fenómeno en crecimiento

Hace un tiempo el Diputado Leandro Santoro habló de la «amenaza» que representan los evangélicos en el mundo de la política y dijo: «Hay que advertir que existe un crecimiento muy fuerte de las iglesias evangélicas en la política argentina».

Este fenómeno va en incremento en nuestro país. En estas próximas elecciones (PASO) se dio a conocer una lista extensa de cristianos evangélicos que están participando activamente de los comicios para diferentes cargos a lo largo y ancho de todo el país y en diferentes espacios políticos.

Y ya no solo hablamos de partidos que inculcan los valores de la fe en sus convicciones institucionales sino de cientos de cristianos que se han tomado en serio a la transformación de la Nación en base a ideas y conceptos muy diferentes a las del progresismo. La incursión de evangélicos en política es un fenómeno que, cada vez, tiene mayor presencia. También estamos hablando de un fenómeno que sale de los límites de nuestro país y que abarca a toda América Latina.

La serie de Netflix, El Reino, una patética pantomima de la realidad, intenta mostrar con una óptica progresista la incursión de los cristianos en el mundo gubernamental. El director, Piñeyro, dejó entrever que tanto él como la guionista de la serie estudiaron los fenómenos de Brasil y Estados Unidos y temen que algo similar pueda ocurrir en Argentina. Es decir, que la sanción y ejecución de políticas públicas tenga cada vez mayor injerencia por parte de los cristianos. Hay quienes consideran que Bolsonaro llegó a la presidencia gracias al apoyo de los evangélicos en el vecino país.

Los sectores progresistas suelen asociar a los evangélicos con la «extrema derecha». Se los asocia con la falsa idea de que el cristiano va a imponer un dogma religioso desde una banca. Se lo acusa erróneamente de «fanático». De allí su temor.

Pero realmente ¿Deberían preocuparse aquellos que no quieren que los evangélicos estén en el hostil ambiente de la política? Sin duda, candidatos de diferentes espacios están acaparando la atención de los ciudadanos ya que ofrecen propuestas distintas a las tradicionales. Sus propuestas no solo abarcan los temas como la familia, el aborto y la ideología de género, sino también en cuestiones sociales y económicas. Tal es el fenómeno que el autor Ariel Goldstein, investigador y sociólogo, escribió un libro al respecto: «Poder evangélico». En el mismo se muestra como este fenómeno va en ascenso en toda América.

Elecciones PASO y la participación de evangélicos: En diferentes partidos aparecen nombres como Cynthia Hotton, Gastón Bruno, Marcelo Díaz, Walter Ghione, Ana Valoy, Juan Argañaraz, entre otros, de los cientos de cristianos que intentan darle, desde sus espacios, una nueva impronta a la política argentina.

¿La gente los respaldará con su voto? Será cuestión de tiempo saberlo. Hay algo de lo que estamos seguros: Las políticas implementadas en los últimos años por los gobiernos nos está dejando un país devastado desde lo moral, espiritual, cultural y económico. El país está pidiendo a gritos una nueva dirigencia, una nueva camada de líderes que realmente quieran servir al prójimo desde un cargo público. Pero a la vieja política le gusta conservar el statu quo, aunque parezca lo contrario. Sin embargo, el relevo viene. Y al parecer ese recambio puede provenir de líderes emergentes de las filas del cristianismo.

Los cristianos en la arena política son cada vez más, porque tal vez se está recuperando la esencia del ser «creyentes». ¿Cuál es la relación entre la fe y la política? Muchos de los cristianos consideran que el hecho de involucrarse es parte de los principios que enseña la fe: servir y ayudar al prójimo. La fe, según ellos, los impulsa a “meterse en política” y generar proyectos y políticas de estado para generar cambios positivos para el país.

 

Fuente Nacidos para Gobernar