«Cuando decía `vamos por todo’ no mentía»

Legisladores opositores presentaron un documento en repudio a lo que consideran el avasallamiento del Gobierno Nacional sobre el Poder Judicial, respecto a la iniciativa de Cristina Fernandez para reformar el sistema de Justicia. El texto asevera que “cuando la Presidenta decía: ‘Vamos por todo’, no mentía”.

El documento que se hizo público este mediodía es el anticipo de lo que será una solicitada que será publicada en distintos periódicos este fin de semana. Cuenta con el aval de políticos opositores (que firmaron en nombre de todo el arco opositor), intelectuales, empresarios, líderes sociales, dirigentes sindicales y ONGs.

Los camaristas firmantes del texto anunciaron que realizarán un acto en las escalinatas del Palacio de Tribunales el día martes 16 a la 12. La consigna que nucléa a los parlamentaristas es rechazar “este nuevo atropello”.

En ese mismo sentido, aseveraron que el paquete de iniciativas del Ejecutivo “no es para que haya una Justicia mejor, rápida y cercana a la gente, sino para ocuparla con  jueces adeptos al Gobierno y preparar el terreno para la impunidad”.

 

 

Documento completo:

 

Detrás del título meramente retórico de  “democratizar la justicia” se esconde un  intento de suprimir la independencia de los jueces, modificando el régimen republicano que establece la Constitución, en perjuicio de las libertades y derechos de todos los ciudadanos  argentinos.

Cuando la Presidenta decía: “Vamos por todo”, no mentía. Le   toca ahora el turno  al último resguardo de los derechos y garantías; la justicia.

Los cambios propuestos en el Consejo de la Magistratura transforman a este organismo en dependiente de mayorías circunstanciales, y persiguen la finalidad de  que el gobierno pueda designar y remover a los jueces que  desee, además de quitarle los recursos a la Corte Suprema de Justicia para controlarlos por otra vía.

Respecto de las cautelares, los ciudadanos quedan indefensos frente a los abusos de poder del Estado.  Ello soslaya la asimetría de poder entre administración y administrado.

Con relación a las Cámaras de Casación se agrega una instancia judicial más alargando los procesos en perjuicio de los ciudadanos. El ejemplo más palpable se da en los juicios de los jubilados que ya sufren por años la injusticia de demorar sus reclamos.

Al mismo tiempo, resulta paradójico que el oficialismo hable de “democratización de la Justicia” y apruebe los proyectos sin debate democrático en el Congreso.

Es que esta reforma no es para que haya una Justicia mejor, rápida y cercana a la gente, sino para ocuparla con  jueces adeptos al Gobierno y preparar el terreno para la impunidad.

Es hora de actuar todos juntos con grandeza y generosidad, ya que se encuentra en juego la República y la Constitución. Cuando no hay justicia independiente no hay Constitución, no hay libertad ni hay derechos para los ciudadanos. No permitamos este atropello.

 

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