Desde JxC solicitaron informe por el endeudamiento de Batakis con China por 5.000 millones de dólares

La diputada del PRO Karina Bachey presentó un proyecto de Resolución en donde solicita “al Poder Ejecutivo Nacional (PEN) acerca del endeudamiento de Argentina recientemente consolidado por Silvina Batakis con China, por un monto de al menos 5.000 millones de dólares para la construcción de las centrales hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic en la provincia de Santa Cruz”.

La diputada Bachey firma el pedido de información y la acompañan sus colegas de banca Cristian Ritondo, María Eugenia Vidal, Héctor Stefani, Ingrid Jetter, Laura Rodríguez Machado, Soledad Carrizo, Gabriela Brouwer De Koning, Germana Figueroa Casas, Soher El Sukaria, Mercedes Joury, María Lujan Rey, Claudio Poggi, Marilú Quiroz y Alberto Asseff.

En los fundamentos sostiene que “el viaje de la ministra a Santa Cruz, la firma de la enmienda —que suma al monto original más de 300, millones de dólares— y la oportunidad estratégica que se le concede a China demuestra que el Gobierno no tiene una hoja de ruta que contemple en simultáneo su agenda doméstica y los distintos hechos geopolíticos que suceden en el mundo”.

Las represas patagónicas son consecuencia de un acuerdo entre la Argentina y China Development Bank, Industrial and Commercial Bank of China Limited y Bank of China Limited, que aportaron 4.714 millones de dólares a través de un contrato que se firmó en agosto de 2014 y se enmendó en enero de 2015.

Ese acuerdo sucedió en épocas de la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, y ella decidió que las centrales se llamaran Néstor Kirchner y Jorge Cepernic. Las obras civiles están en manos de Hidrocuyo Sociedad Anónima y Electroingeniería —una compañía cercana a la familia Kirchner—, mientras que China Gezhouba Group Company Limited, aportaba su propia tecnología hidroeléctrica.

Vale recordar que Mauricio Macri dispuso en octubre de 2017 que las centrales regresaran a sus nombres originales —Cóndor Cliff y La Barrancosa—, y juró a Xi que se iban a cumplir los contratos en tiempo y forma. Pero la crisis económica del 2018, sumado a sucesivos deslizamientos de tierras que causaron una profunda grieta en la central La Barrancosa (antes Néstor Kirchner), atrasaron la obra inevitablemente.