Por ahora lo que hubo fueron pinceladas de iodo  y rezos. Tras la gira por Europa del Presidente y del Ministro de Economía  se insinúa el acuerdo con los acreedores de la deuda pública .

El acuerdo se habría  sellado con el Fondo Monetario Internacional y sólo faltaría  la aprobación  de los Estados Unidos y de dos de los  fondos de inversión  más fuertes.  Se estima que el FMI estiraría el plazo a 10 años con 3 de gracia y con los acreedores privados se tomaría un plazo de gracia de 4 años con una quita promedio del 15 %.

Habría  además  un plazo para el pago de los intereses. Todo lo expuesto hasta aquí  haría factible la preparación  del presupuesto 2020 ( hasta aquí  el país se maneja con el presupuesto del año pasado) y este, junto con el programa monetario, una vez aprobado por el Parlamento sería  la llave final de negociación.

Luego con el acuerdo de la deuda cerrado estaríamos en condiciones de iniciar el Consejo Económico  y Social, ley mediante.  Dicen que el Presidente le volvió  a pedir a Lavagna que se ponga al frente de esta institución.  Parece que previo presupuesto acorde a la necesidad de la nueva institución,  el Dr Lavagna aceptaría.

De ser así  en marzo tendríamos el plan definitivo, armonizado con el Consejo Económico y Social. Con todos los actores adentro.

Empresarios, Sindicatos, Universidades, Organizaciones Sociales, Entidades de Bien Público y Credos Religiosos.

Y, chau grieta. Hasta nunca.

Juan Latrichano, economista y contador público

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