Diputados de JxC viajaron a Formosa y la iglesia evangélica se une al reclamo contra Insfrán

Un grupo de diputados de Juntos por el Cambio viajó a Formosa para corroborar por su propia cuenta la situación de los centros de aislamiento por coronavirus, en el marco de las denuncias por presuntas violaciones a los derechos humanos. La comitiva está integrada por el diputado del PRO Waldo Wolff; el radical Sebastián Salvador; de la Coalición Cívica, Mónica Frade; Ricardo Buryaile; y Mario Arce. A su vez, representantes de la iglesia evangélica también se unieron en los reclamos contra la política sanitaria del gobernador Gildo Insfrán.

Diputados nacionales opositores, específicamente de la coalición Juntos por el Cambio, viajaron en avión hasta Chaco, y desde allí cruzaron en auto a Formosa para verificar «por ellos mismos» las denuncias de violaciones a los derechos humanos en esa provincia que tomaron trascendencia nacional.

En ese sentido, el diputado nacional Waldo Wolff dijo que los legisladores eran «trabajadores esenciales y aparte los diputados tenemos inmunidad parlamentaria», por lo que podían circular libremente por todo el país.

Los diputados se quedarán en la provincia durante dos días. En ese lapso de tiempo, tienen previsto visitar lugares y llevar adelante recorridos para escuchar los testimonios de ciudadanos que estuvieron aislados en los centros comunitarios del Gobierno. Además, indicaron que visitarán la localidad de Clorinda, al límite con Paraguay, que permaneció cerrada durante 160 días y se desataron protestas y cortes de rutas.

Los legisladores no enviaron ningún aviso ni comunicado al gobierno de Gildo Insfrán, y es por eso que los funcionarios de la provincia no los recibirán. «Principalmente vamos a ver y escuchar a gente que tiene miedo de hablar. Cuando terminemos la recorrida tendremos suficiente volumen para hacer un balance y redactar un informe. De por sí ya creemos que lo actuado valió la pena. El tema se visibilizó y después de casi un mes, Formosa levantó la fase 1», afirmó Wolff.

La iglesia evangélica en la misma sintonía:

En paralelo, un grupo de 53 pastores evangélicos de Formosa criticó «las políticas sanitarias extremas» dispuestas por el gobernador Gildo Insfrán y advirtió: «No estamos dispuestos a seguir pasivos viendo cómo se avasallan los derechos de las personas».

En ese sentido, para los pastores evangélicos en Formosa, específicamente en los centros de aislamiento «se viola el derecho a la libertad, se pone en riesgo de contagio a las personas al juntarlas por contactos estrechos de otros individuos y se causan daños psicológicos y traumas en las personas».

Cabe destacar que la comunidad evangélica tiene mucho peso en la sociedad formoseña (y una fuerte incidencia en las tendencias electorales) y aunque hasta el momento sostenían una buena relación con Insfrán, a partir de las denuncias por múltiples violaciones a los derechos humanos la relación se quebró.

Por último, los representantes evangélicos, además, se pronunciaron contra los templos cerrados en Formosa.

«Es inaudito ver que la gente se amontona en las colas de un banco o en las colas de un supermercado y no puedan estar en un lugar religioso manteniendo la distancia social y los cuidados sanitarios pertinentes», sostuvieron, luego de asegurar que «más que nunca la gente necesita de Dios» y que «nuestros feligreses y personas que se han acercado a nosotros en este período de pandemia nos han manifestado la necesidad de congregar».

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