«Echale la culpa a Tinelli»

Marcelo Ramal, legislador de la Ciudad por el Frente de Izquierda, manifestó en su cuenta de Facebook la existencia de una «cruzada contra los operadores mediáticos».

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Además de usar las reservas del Banco Central para pagar la deuda pública, o de agravar el déficit fiscal para subsidiar a los capitalistas, el macrismo ha decidido copiar al gobierno anterior en otro aspecto: inició su propia cruzada contra los operadores mediáticos. En este caso, no la fue con chicas: el damnificado ha sido el mismísimo zar de la televisión, Marcelo Tinelli. Macri puso el grito en el cielo por la sátira de ShowMatch al presidente, en relación a la cuestión caliente de los tarifazos. El gobierno le atribuye malicia o parcialidad política al conductor de TV. Pero en este caso, es claro que Tinelli no ha sido más que “El mensajero”: el impacto del sketch sobre Macri es inseparable de la conmoción causada por los aumentos de tarifas. El humor burdo del jefe del rating televisivo no hizo más que colarse en medio de los cacerolazos y de un inocultable fermento popular.
La vinculación entre las sátiras de Tinelli y la situación política le siguieron jugando, en estas horas, una mala pasada a Macri. Más de uno recordó los traspiés de De la Rúa en el mismo programa. Para completar la faena, el hombre que dejó la Casa Rosada en medio de una bancarrota económica y una rebelión popular…salió a defender a Macri de las sátiras de Tinelli. Mientras tanto, las encuestas de opinión acusaban una nueva caída en la imagen del presidente, en medio de los tarifazos, de la recesión económica, el derrumbe del salario y los despidos.
Muchos han atribuido la escalada de Tinelli a los choques sufridos con Macri en torno de la AFA. Al parecer, la “reorganización del fútbol” dejaría de lado a sus aspirantes locales, para abrirle paso a Turner y otras cadenas internacionales. Quién sabe si la “Corpo” –que alberga a Tinelli en Canal 13- no guarda el mismo resentimiento por este desenlace “global” de la cuestión del fútbol.
Tinelli deberá discutir todavía su asociación en ese nuevo marco, y la extorsión televisiva sobre Macri apuntaría a lograr un reparto del negocio que incluya al vice de San Lorenzo. En ese cuadro, el episodio de estas horas podría terminar con un “reencuentro” en vivo, a la misma hora y en el mismo canal. Mientras tanto, el gobierno de la “transparencia” ha mostrado hasta qué punto es capaz de manipular las redes sociales y recursos mediáticos. A la extorsión televisiva de Tinelli, Macri le ha respondido con otro chantaje, a través de una costosa red de twitteros adictos. La utilización de los recursos del Estado para la manipulación de la opinión popular es un síntoma de despotismo político.
Por el lado más burdo, supura una crisis política en ciernes. Sin mediaciones ni “jurados”, es necesario que la población trabajadora le ponga la “nota adecuada” al bailarín PRO.

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