El Congreso preocupado por la importación de tomates

Diputados Nacionales del Peronismo de San Juan, Mendoza y La Rioja presentaron una iniciativa legislativa (D-490/18) en la que le solicitan al Poder Ejecutivo, por intermedio del Ministerio que corresponda, que tome las medidas necesarias para restringir la importación de tomates debido a las consecuencias negativas causadas sobre el sector productivo y su cadena de valor.
En ese sentido, el ex gobernador sanjuanino José Luis Gioja (FPV-PJ), presentó el proyecto acompañado por otro ex gobernador, el de La Rioja Luis Beder Herrera, el mendocino Guillermo Carmona y otra sanjuanina, Daniela Castro, todos del mismo espacio político.
Para Gioja, “la importación indiscriminada de tomates, en todas sus variantes, fresco y lata (entero y cubeteado), genera un impacto negativo muy importante, no sólo en el sector productivo, sino también en la cadena de valor del producto”, y agregó que “la industria derivada de la producción del tomate sostiene a miles de familias en San Juan, Mendoza y La Rioja, y la entrada sin control de millones de latas de tomates hace que se resienta el tejido productivo y el social en nuestras provincias”.
En los fundamentos del proyecto, el ex gobernador de San Juan sostiene que “la importación de tomates enlatados ya equivale al 40% de la producción local, con el agravante que Argentina importa el producto de países que aplican fuertes políticas de subsidios”.
Gioja advirtió que “el Gobierno no tiene políticas de fomento a la producción nacional de tomates y productos asociados, la importación en masa y sin control hace que se pongan en riesgo, no sólo la subsistencia de productores locales de tomates en las provincias, sino también la paz social, que se ve amenazada por la posible expulsión de trabajadores ante la falta de trabajo”.

Desde la Asociación Tomate 2000 señalaron que existe «alta preocupación por el exponencial aumento de las importaciones» de productos industrializados de tomate entero pelado, una especialidad de la región cuyana. Se trata de uno de los subproductos que más eslabones posee en la cadena de elaboración y comercialización entre mano de obra, productores, industrias y proveedores de bienes y servicios.

La preocupación radica fundamentalmente en la evolución  en lo referido a tomate entero pelado. Entre 2014 y 2015, la cantidad de kilos pasó de 136.639 a 335.667. Al año siguiente el aumento fue exponencial alcanzando los 3.593.869 mientras que para en 2017 ingresaron 10.302.124.

También la importación golpea a lo referido a la pasta de tomate. Entre 2014 y 2015, la cantidad de kilos pasó de 24.329.634,42 a 23.751.712,06 con una variación anual de -2%. Sin embargo, desde 2015 a 2016 el aumento fue del 87% hasta alcanzar los 44.411.060,73 kg, con una leve caída el año pasado a 32.140.328,10.

Desde la Asociación Tomate 2000, sostuvieron que una de las medidas que podría paliar los problemas del sector estaría vinculada a «mejorar los niveles de reintegro» para mejorar la exportación.

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