El Frente de Todos quería el trabajo en el recinto que arranque la agenda legislativa en verano: la fecha elegida era el 22 de enero para debatir, como primer punto, el nuevo consenso fiscal. Sin embargo, la realidad refleja que es muy difícil que pueda realizarse por la disponibilidad de diputados en la Ciudad de Buenos Aires.

El presidente del bloque Juntos por el Cambio, Mario Negri, desmintió que haya una definición desde la presidencia de la Cámara de Diputados pero confirmó que mantuvo una charla con Sergio Massa en donde coincidieron en la dificultad de realizar una sesión antes de febrero.

La normativa que podría tratarse en enero tiene media sanción del Senado por lo que sería un tramite sencillo pero tanto oposición como oficialismo coinciden en que es muy complicado conseguir las presencias en el recinto para habilitar el quórum. El resto de las leyes incluidas en el llamado a extraordinarias ya se definieron que pasarían al mes de febrero.

El nuevo Consenso Fiscal firmado con las provincias era uno de los temas que la Cámara de Diputados buscará debatir en el marco del período extraordinario de sesiones, aunque no se descarta que se incluyan también otras cuestiones claves para la gestión del gobierno nacional.

Fuentes parlamentarias no se animaban a descartar hasta la semana pasada que se pueda tratar además en otro plenario, y en el marco de la prórroga de las sesiones extraordinarias dispuestas por el presidente Alberto Fernández hasta el 29 de febrero de 2020, la creación del Consejo Económico y Social, así como la constitución de un Consejo de Seguridad y las iniciativas del Plan Argentina contra el Hambre.

Los temas que serían incluidos en la agenda parlamentaria de extraordinarias pero su tratamiento podría empezar recién en febrero, estos temas fueron analizados el lunes pasado por el Presidente y el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, en un almuerzo que mantuvieron en la Casa Rosada.

Las fuentes ratificaron la intención del oficialista Frente de Todos de sesionar el próximo miércoles 22 de enero para convertir en ley el nuevo Consenso Fiscal con las provincias, que ya fue aprobado por el Senado en la última sesión de la Cámara alta.

La iniciativa, que el Senado aprobó el 20 de diciembre pasado y que pone un freno a la baja de Ingresos Brutos e impuestos distorsivos hasta el 31 de diciembre de 2020, busca conseguir un alivio fiscal de sesenta mil millones de pesos para las 23 provincias y para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Entre otros impuestos que se modifican están Sellos, los tributos sobre la nómina salarial, otros tributos específicos, límites a Ganancias, la ley de Responsabilidad Fiscal y de Bienes Personales.

En tanto, el proyecto de reforma del régimen de jubilaciones del Poder Judicial y del Servicio Exterior en el que trabajan varios funcionarios del Gobierno podría ser enviado al Congreso en las próximas semanas, aunque las fuentes pusieron en duda que la iniciativa llegue a incluirse también en la sesión del 22 de enero. Por el volumen de análisis que demandaría su debate, lo más probable es que se pase para febrero.

Otra norma que podría ser enviada por el Gobierno para debatirse en extraordinarias es la reforma de la Justicia Federal, que anunció el jefe del Estado durante la ceremonia de asunción.

Se trata de una iniciativa que varios de gobiernos de las últimas décadas quisieron llevar adelante sin éxito, y que busca fusionar a los doce jueces federales con los penales económicos y los de instrucción, con lo que habría más jueces federales y se licuaría así el poder de los doce magistrados actuales.