El gobierno de Mauricio Macri va a terminar su mandato dentro de poco, son menos de dos meses los que faltan para que tenga que entregar la banda presidencial al próximo presidente. Lo va a hacer habiendo generado la crisis social más aguda que nuestro país haya vivido desde el año 2001. Macri empeoró todo lo que tocó. Quizás el indicador más claro y terrible de sus políticas sea el fuerte aumento de la pobreza y la indigencia. Hoy hay 4 millones de nuevos pobres e indigentes en la Argentina, donde más de la mitad son niños y niñas menores de 14 años están sumergidos en ella. Con Macri muchos más chicos menores de 14 años pasaron a la pobreza como pocas veces ocurrió en nuestro país. Macri no sólo no resolvió este problema: lo aumentó significativamente. Él había pedido que la sociedad lo juzgue por si había podido o no reducir la pobreza. A esta altura está más que claro que la mayoría de la sociedad argentina lo juzgó en las últimas PASO reprobándolo. El domingo próximo necesitamos que todavía seamos muchos que los que fuimos en agosto los que nos expresemos queramos superar el fracaso de Macri. La mentira y la mezquindad con la que Macri gobernó durante estos años no podía terminar en algo muy diferente a lo que ha sido su campaña: prometiendo lo que durante la gestión habían hecho exactamente al revés, agraviando y estigmatizando a los opositores, improvisando medidas que definen como un «alivio» para la gente mientras la inflación y el dólar se disparan, defaulteando la propia deuda que ellos tomaron e ignorando a todos aquellos que pensamos diferente ,como están haciendo en este momento con la ley de emergencia alimentaria que votamos en conjunto en el congreso y todavía el gobierno no tienen ningún apuro en aplicar.

Estoy segura que Argentina va a dar vuelta la página de este fracaso estrepitoso, pero también somos conscientes de que no va a ser fácil. El 10 de diciembre nos vamos a encontrar con una Argentina desvastada.

Por eso ha sido tan importante la construcción de esta coalición amplia que es el Frente de Todos, que representa a la enorme mayoría de los argentinos. Porque como dice Alberto, no vamos a ser sólo los dirigentes políticos los que saquemos al país de este laberinto, vamos a necesitar de cada uno y cada una para levantarnos nuevamente y desarrollarnos con inclusión, multiplicando los puestos de trabajo, devolviendo calidad de vida a nuestros jubilados, logrando la igualdad de género y la lucha contra la violencia machista, cuidando el medioambiente, y recreando una argentina federal en serio.

Nuestra campaña se desarrolló con enorme responsabilidad institucional. Tanto Alberto como Cristina, Axel y Sergio,demostraron prudencia y responsabilidad como pocas veces ocurre en instancias electorales, sin prometer espejos de colores como el Presidente hizo hace 4 años.

El desafío entonces es cambiar un gobierno para pocos que tienen mucho, que mira la economía desde la timba financiera por uno que retome el rumbo del desarrollo con igualdad y distribución del ingreso, que priorice la producción, el consumo, el trabajo y la defensa de lo nacional. Y eso nos pone en este 27 de octubre ante la que quizás es una de las elecciones más importantes en años por todo lo que está en juego.

Sé que no va a ser fácil, pero también sé que el futuro va a ser nuestro, porque hay una llama de esperanza en el corazón de millones que viene creciendo y no se apaga. Los argentinos entendieron que esto lo sacamos adelante entre todos o no lo saca nadie.

* Actual diputada nacional del Frente Renovador. Candidata para renovar su banca por el Frente de Todos.

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