El Estado Islámico golpeó en París

Por Mariano Yakimavicius*

Francia sufrió el peor ataque terrorista de su historia a manos de la organización más temida del planeta.

Un viernes parisino que presagiaba un fin de semana pleno, divertido, se transformó en miedo y dolor. En siete puntos distintos del noroeste de la París se produjeron atentados coordinados, ya fuera mediante el uso de explosivos o de armas de fuego. En pocas horas las víctimas fatales ascendieron a 127 y el número de heridos superó los 200.

Francia entró en caos, y su presidente tomó las únicas tres medidas inmediatas que podía tomar, cerró las fronteras, declaró el estado de sitio y desplegó las fuerzas armadas junto a las fuerzas de seguridad. Pese a la demora inicial para confirmarlo, finalmente se hizo público lo que era un secreto a voces, la responsabilidad de los ataques fue del Estado Islámico (ISIS).

¿Por qué París?

La pregunta es susceptible de diferentes respuestas, las cuales podrán multiplicarse con el transcurso de las horas y los días. He aquí algunas.

  1. El Estado Islámico acusó el golpe que significó que en los últimos meses tanto Francia como Rusia se involucraran de lleno en el combate contra sus fuerzas en territorio sirio. Por esos motivos, intentó en las últimas semanas llevar a cabo represalias contra esos y otros países que lo combaten. Recuérdese el avión ruso de pasajeros destruido mientras sobrevolaba la península de Sinaí, los ataques en Líbano -país que alberga a combatientes de Hezbolláh, organización con el que ISIS se encuentra enfrentado- y ahora Francia.
  2. Además de los bombardeos que la fuerza aérea francesa desplegó contra posiciones de ISIS desde fines de septiembre, en los últimos días se conoció la noticia de que el 18 de noviembre se incorporaría al combate el portaaviones Charles De Gaulle, lo que brindaría un apoyo aún mayor a los aviones franceses y estadounidenses que combaten al Estado Islámico.
  3. Pese a las amenazas de ISIS de atacar Moscú, queda en el aire la sensación de que atacar París resultó mucho más sencillo. Rusia cuenta con una inteligencia de las más avanzadas del mundo -aunque no sea invulnerable- y además, su liderazgo político, reñido con la democracia, podría ser mucho más difícil de enfrentar. Los Estados Unidos viven en alerta y además la distancia juega un rol importante al momento de desplegar este tipo de atentados. En síntesis, era más fácil para ISIS atacar Francia que Rusia o los Estados Unidos.
  4. Tras los ataques perpetrados en París -recuérdese la masacre de Charlie Hebdo- en enero, cualquiera hubiera supuesto que Francia se encontraba mejor preparada para otro hecho de esta naturaleza. No fue así. Lo cual indica que hubo un trabajo de inteligencia previo por parte de ISIS para verificar que los controles franceses no eran lo suficientemente fuertes. Además, aparece como un factor tendiente a vulnerar los controles por parte de Francia, el acogimiento de refugiados procedentes de Siria y el norte de África.
  5. El peso de lo simbólico es importante. París es un símbolo universal de la libertad por partida doble. Fue la cuna de la Revolución Francesa, cuyos ideales tiñeron a todo Occidente, y fue la representación de la recuperación de la libertad perdida ante el Nazismo al finalizar la Segunda Guerra Mundial. ISIS buscó golpear deliberadamente a una ciudad ícono de los valores occidentales.

Lo que vendrá

El presidente Hollande anunció que Francia será implacable y consideró los atentados como un “acto de guerra” por parte de ISIS. También expresó que los ataques fueron perpetrados en el exterior pero con cómplices internos. Estas palabras cobrarán un peso específico cuando, en breve,  sean respaldadas por acciones. El obrar venidero de Francia marcará si esas expresiones suponen la búsqueda de justicia o de venganza. Si suponen el despliegue de inteligencia para buscar a los “cómplices” o si se tratará de una caza de brujas de todo aquel que sea “distinto”.

Es sabido que cada vez más jóvenes occidentales son reclutados por organizaciones terroristas como ISIS. Muchos de ellos, a través de las redes sociales. Hay al respecto una pregunta incómoda que nadie parece querer hacerse: ¿que clase de crisis de valores en el mundo occidental deja a tantos jóvenes con un vacío tan grande como para que se incline a llenarlo con una ideología extremista y asesina? Lo único más incómodo que la pregunta, es la respuesta, que supone una revisión muy profunda de la forma de vida occidental en todos los ámbitos. Muchos islámicos acusados de ser fundamentalistas religiosos, responden a sus acusadores occidentales que ellos son “fundamentalistas del mercado”. Quizás allí haya una punta de ovillo de la cual empezar a tirar.

En la confrontación de valores sin embargo, hay dos que resultan innegociables, que no pueden someterse al relativismo cultural y que son distintivos no ya de occidentales u orientales o de europeos versus quienes no lo son. Se trata de los valores de la vida y de la libertad, que deben defenderse siempre juntos.

Lo que no debiera permitírsele a ISIS es que alcance su objetivo cuando martilla con los atentados y el terror. Busca desesperadamente que Occidente cambie el vértice de su pirámide de valores, ocupado por la la vida y la libertad, y lo reemplace por la seguridad. Thomas Hobbes sostenía hace medio milenio atrás que si se quería garantizar la seguridad, había que otorgarle la propia libertad al Soberano. Sin dejar de combatir al terrorismo, Occidente debe preguntarse si quiere volver a pensar como hace medio milenio.

Licenciado & Profesor en Ciencia Política
Especialista en Gestión Estratégica de Organizaciones Públicas

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