El presupuesto y las dos pandemias. Por Carolina Moisés

Como trasfondo de la media sanción obtenida, merece una reflexión la postura abstencionista manifestada en el recinto por la mayoría de la bancada macrista, salvo unas pocas excepciones. En las largas horas de debate, los escuchamos pontificar acerca de cómo nuestra administración debería encarar la acción de gobierno, dijeron que el pueblo argentino está en medio de una interna, que el problema es la vicepresidenta, o que hay un Presidente testimonial. Hasta tuvieron el tupé de decir que este es un gobierno de inútiles e incapaces.

Como ya lo he expresado en debates parlamentarios, los peronistas no tenemos tiempo para ocuparnos de los problemas psicológicos de la oposición. Ellos tienen una grave dificultad y es su disociación con la realidad, que hace dudar de que sean concientes del país en que viven.

Basta señalar que muchos de estos legisladores fueron parte del gobierno de Macri, con lo que no hay mucho más para profundizar. Cuando gobernaron, hicieron todo lo contrario de todo lo que dijeron durante la sesión. Y le aprobaron todos los presupuestos mudos, calladitos, sin decir una palabra. 

Con mano firme, el Presidente, viene piloteando en el país los ramalazos de una crisis mundial, cuidando la salud de los argentinos y argentinas por encima de los intereses del poder económico. Y lo hace con el  coraje de tomar decisiones duras, que la oposición no es  capaz de acompañar ni siquiera con el silencio.

Peor aun: acompañan únicamente cuando les conviene, cuando desde lo discursivo o desde el marketing les sirve decir que están al lado del Presidente, cuando  disfrutan participar en reuniones por zoom compartiendo la pantalla caliente con Alberto Fernández. Pero a la hora de tomar las decisiones, a la hora de ser responsables, a la hora de ser consecuentes con lo que pretenden hacer creer a los argentinos, eso de que son democráticos y que son respetuosos de las instituciones, lo que dejan expuesta es una gran mentira.

Pero ya no sorprenden a ningún argentino: son negadores, son hipócritas y son irresponsables, exactamente lo opuesto a lo que somos nosotros.

El nuestro es un gobierno basado en la ética de las convicciones, que son la justicia social, la independencia económica y la soberanía política. Las hacemos carne en cada una de nuestras decisiones porque tenemos la responsabilidad de cumplir con lo que la gente que ha confiado en una plataforma de gobierno que, por supuesto, se adapta a una ética de la responsabilidad que nos indica que la mayor dificultad que tiene hoy la Argentina es el problema sanitario y la salud de nuestra gente.

Por eso el nodo central de este presupuesto está puesto en la salud, en las inversiones que tenemos que seguir haciendo para optimizar el sistema, en el equipamiento que tenemos que incorporar, en la ampliación y capacitación de los recursos humanos, pero fundamentalmente, en la adquisición de las vacunas y tratamientos que están en distintas fases de elaboración, que serán las herramientas nos van a permitir evitar lo que le está pasando ahora a los países del hemisferio norte.

Para que no nos pase lo que ahora ocurre en Francia, en España o en Italia, incrementamos fuertemente las partidas para Salud. En cambio, el macrismo destrozó las políticas y programas sanitarios consolidados con mucho esfuerzo entre 2003 y 2015, y no tuvieron empacho en eliminar el ministerio de Salud. Ningún compatriota debería olvidarlo.

También necesitamos mejorar la matriz productiva, sostener el empleo como lo estamos haciendo con los ATP y el IFE, y sobre todo cuidar a los sectores más vulnerables. Eso es el peronismo, eso es lo que estamos haciendo y es lo que votó la gente.

Dimos media sanción al presupuesto a conciencia, sabiendo que los recursos son finitos y que hay una grave inestabilidad económica mundial. Lo hicimos sabiendo que nuestras proyecciones son difíciles, pero somos responsables y lo hemos demostrado renegociando la deuda espantosa que tomó Macri –que por otra parte, se la fugaron completa–, lo que hoy nos permite volver a ser soberanos en la administración de esos recursos

Diputada nacional por el Frente de Todos

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