El Pro no quiere un desalojo en Lugano

Tras una reunión entre legisladores porteños, el Defensor del Pueblo de la Ciudad y representantes de las familias que ocupan el predio ubicado al lado de la Villa 20, la titular del bloque del Pro, Carmen Polledo, aseguró que el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no quiere un desalojo violento del terreno.
“No queremos un desalojo por la fuerza, sino hacer las tareas necesarias”, advirtió Polledo al cabo de la reunión que convocó por segunda vez.
Por otra parte, reconoció: “hay una enorme disposición del Ejecutivo por dar el primer puntapié inicial para resolver este problema”.
El viernes de la semana pasada, se encontraron diputados porteños del oficialismo y la oposición, el Defensor del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Alejandro Amor, y delegados del grupo de personas que desde el 24 de febrero ocupan una parcela de tierras en el barrio porteño de Villa Lugano. Hoy fue la segunda.
En ambas reuniones, desde el oficialismo porteño se mostró una apertura al diálogo celebrada por los bloques contrarios, pero se recordó que la Justicia determinará qué hacer con la situación del predio.
Pero, a diferencia de la otra reunión, el Pro informó que no avala un eventual desalojo violento en la zona y, también, se conoció que la Justicia porteña incluyó a los delegados en el expediente judicial. Así, el conflicto será resuelto por la vía judicial y no legislativa.
Entonces, la decisión acerca de si urbanizar el predio o no y cómo hacerlo, depende exclusivamente de la Justicia.
“Se continuará con la presencia de los delegados en el marco del juzgado por sugerencia del Defensor del Pueblo, donde se pueden empezar a materializar propuestas concretas”, explicó Polledo.
Según trascendió, este martes habrá una reunión en el despacho de la jueza Elena Liberatori para comunicar a las partes cómo se avanzará.
En concreto, tanto el Pro como los representantes de las familias presentaron un plan de urbanización de la Villa 20, algo que no fue hecho desde que se aprobó la ley de urbanización de ese asentamiento, aprobada en 2005.

Además, los vecinos expresaron en un petitorio que la urbanización y el saneamiento del predio se efectúe con ellos en el lugar. Para eso propusieron un sistema de rotación; es decir, mientras se produce el saneamiento en una parte, los vecinos ocupan la otra parte del predio.

Por último, Polledo aseguró que el Gobierno porteño desea “remediar el predio, porque todos sabemos que está contaminado y así no puede ser” y, también, encontrar un camino para que “se pueda seguir adelante con la urbanización”.

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