El saludo de Cristina a Xiomara Castro: «El pueblo y la historia siempre hacen justicia»

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner celebró este miércoles la elección de Xiomara Castro de Zelaya como la primera presidenta electa de la República de Honduras y sostuvo que «el pueblo y la historia siempre hacen justicia».

“’Finalmente, mi querida compañera y amiga Xiomara, más tarde o más temprano, el pueblo y la historia siempre hacen justicia’. Comienzo de la charla que mantuvimos el día lunes con Xiomara Castro de Zelaya, primera Presidenta electa de la República de Honduras», publicó este miércoles la Vicepresidenta en su cuenta de Twitter.

La candidata de izquierda ganó las elecciones desarrolladas el domingo en Honduras con casi 20 puntos de ventaja sobre el oficialista Partido Nacional.

Castro, del partido Libertad y Refundación (Libre) sumó el 53,49% de los votos, seguida por Nasry Asfura, del Partido Nacional, con 33,98%, cuando había escrutado el 52,07% de los sufragios.

La llegada de Castro al poder pondrá fin a una hegemonía de 12 años del Partido Nacional y reemplazará al presidente de derecha Juan Orlando Hernández, quien termina su segundo mandato en medio de acusaciones de narcotráfico en Estados Unidos.

¿Quién es Xiomara Castro?

Castro forma parte del partido Libertad y Refundación (Libre) y nació en 1959 en una familia de hacendados. A los 16 años se casó con su primo, Manuel Zelaya, y ambos se instalaron en la región de Olancho donde tuvieron cinco hijos. Se graduó en licenciatura en administración de empresas en la universidad.

Su nombre comenzó a sonar a nivel nacional a la par del de su esposo, quien llegó al gobierno presentándose inicialmente como un candidato de centro-derecha del Partido Liberal (PLH) y que luego hizo un viraje más hacia la izquierda.

En 2005, en el marco de la campaña presidencial de su esposo, tuvo su primera incursión en la actividad política organizando la rama femenina del Partido Liberal de Honduras en la región de Catacamas. Y luego de que Zelaya se lanzara a la presidencia, realizó varias campañas en favor de su esposo.

Tras varios meses de crisis política entre los diferentes poderes y tras un intento de realizar una consulta para cambiar la Constitución, que fue declarada ilegal, en julio de 2009, en medio de la noche, Zelaya fue depuesto por un grupo de miliares apoyados por el Congreso. Asaltaron su casa y lo enviaron en pijama en un vuelo a Costa Rica.

El activismo político de Castro ocupó titulares en la prensa internacional cuando, tras el golpe de Estado, protagonizó una marcha en Tegucigalpa para pedir la restitución de su marido en el cargo.

Se convirtió así en uno de los rostros más visibles del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), que buscaba traer de vuelta al poder a Zelaya.

Fue entonces cuando comenzó a acumular un mayor número de seguidores y también de oponentes.

Desde ese momento, comenzó a ser vista como una figura política a tener en cuenta en un país en el que tradicionalmente el poder ha recaído en hombres.

Camino a la presidencia

Tres años más tarde, en julio de 2012, lanzó su primera candidatura presidencial por el Partido Libre, creado junto a su marido.

En aquella oportunidad perdió las elecciones ante el actual mandatario saliente, Juan Orlando Hernández, quien repitió en el cargo cuando Castro se presentó de nuevo a las urnas como compañera de fórmula de Nasralla en 2017.

Inicialmente, la ex primera dama se había presentado por Libre para los comicios de hace cuatro años, pero luego decidió aliarse con el candidato opositor en unas elecciones que estuvieron marcadas no solo por el cuestionamiento de los resultados o el estrecho margen que le dio la victoria a Hernández.

La reelección no está permitida por la Constitución hondureña, pero el Tribunal Constitucional dio luz verde a Hernández para postularse a un segundo mandato.

Desde entonces, Castro se volvió una de las más duras críticas del actual gobierno, al que señala de haberse convertido en una «dictadura» y en una «clase corrupta». Hernández está señalado por narcotráfico en Estados Unidos.

A inicios de este año, Castro lanzó nuevamente su candidatura luego de haber anunciado a finales de 2020 sus aspiraciones a la presidencia.

A diferencia de otros candidatos, nunca fue asociada a casos de corrupción, aunque su esposo sí fue señalado durante su gobierno, algo que él siempre negó.

Ahora en el poder, sus desafíos trascienden los problemas políticos y económicos, y los desastres climáticos de los últimos años.

Honduras es una de las naciones más empobrecidas y violentas del continente, con un alto índice criminal y con una pobreza que afecta a casi el 70% de sus 9,5 millones de habitantes.

Castro asumirá el poder el 27 de enero como la primera mujer en tomar las riendas del país. Lo hará bajo la sombra del gobierno de su marido, depuesto en 2009.

Perfil Político

Castro se ha mostrado favorable a temas controvertidos como el aborto, que apoya bajo tres condicionantes, así como a una relación más cercana con China en un país que ha estado tradicionalmente ligado a EE.UU.

En su lucha por sacar al oficialismo de la Casa Presidencial, Castro pactó con la Unión Nacional Opositora de Honduras (Unoh), liderada por Salvador Nasralla, con quien en octubre hizo una alianza para la fórmula presidencial, así como con otros partidos y candidatos que finalmente le dieron su apoyo.

Durante la campaña Castro propuso una «refundación del país», con un programa de gobierno que se propone reformar varias leyes del mandato anterior e incluso planteó convocar a una Asamblea Constituyente para modificar la Carta Magna hondureña.