Por tercer año consecutivo, y con un fuerte respaldo de sus pares, el diputado nacional por la provincia de Buenos Aires Emilio Monzó fue reelecto como presidente de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación. Fue en el marco de la sesión preparatoria llevada a cabo hoy, en la que juraron los 127 legisladores electos el 22 de octubre.

Fue el diputado Mario Negri, en su condición de jefe del interbloque Cambiemos, quien propuso a Monzó como presidente para el nuevo periodo. Sostuvo que ha ejercido ese cargo “con maestría y enorme pericia”. Desde el bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi expresó el apoyo de su bancada a la designación de Monzó y destacó también las condiciones personales e institucionales del reelecto titular del cuerpo. En la misma línea se expresaron Graciela Camaño (desde el Frente Renovador); Pablo Kosiner (Bloque Justicialista); Hugo Infante (Frente Cívico por Santiago) y Leonardo Grosso (Peronismo para la Victoria). El diputado Nicolás Del Caño anticipó la abstención del Frente de Izquierda, aunque aclaró que “no por una impugnación personal”. La diputada Victoria Donda también elogió la gestión de Monzó y expresó el apoyo a su reelección.

Con la valoración que las distintas bancadas hicieron de la gestión de Monzó, su reelección se formalizó con un amplísimo consenso. Los oradores coincidieron en destacar “el aporte de Monzó para alcanzar consensos” y el “espíritu plural” con el que ha conducido la Cámara.

Emilio Monzó fue electo diputado en 2015 y ha ejercido, desde el 10 de diciembre de ese año, la presidencia de la Cámara. Nació el 26 de septiembre de 1965 en Carlos Tejedor, provincia de Buenos Aires. Es abogado recibido en la Universidad de Buenos Aires. Fue intendente y concejal de su ciudad natal durante los períodos 2003-2007 y 1997-2001, respectivamente. Ocupó el cargo de ministro de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires entre 2008 y 2009, y fue ministro de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires entre 2011 y 2015. También cumplió mandatos como diputado provincial en 2007-2008 y 2009-2011.

EL MENSAJE DEL PRESIDENTE

Tras su reelección, Monzó reasumió la presidencia del cuerpo; agradeció a sus pares e hizo un balance de su gestión.

“Quiero empezar por agradecer profundamente este voto de confianza y ratificar mi compromiso irrenunciable con los valores del diálogo, el pluralismo y el respeto a todas las fuerzas políticas representadas en este recinto heterogéneo y federal”, expresó Monzó.

Luego hizo un balance parlamentario y administrativo: “Han sido dos años de intensa y fecunda labor legislativa: se sancionaron, desde el 10 de diciembre de 2015 hasta la fecha, 163 leyes en el marco de 45 sesiones. Se han realizado, en estos dos años, más de 2 mil reuniones de comisiones y se ha desplegado una intensa agenda institucional para convertir a esta Cámara en un espacio abierto a todos los sectores de la vida argentina”.

Monzó expresó: “Hemos dado, en circunstancias complejas y desafiantes del país, ejemplos de convivencia política y de capacidad de diálogo y negociación. Así logramos, en un recinto sin mayorías absolutas, enhebrar consensos fundamentales para actualizar, transformar y mejorar la arquitectura legislativa de la Nación. Sancionamos leyes que permitieron reinsertar a la Argentina en el mundo; saldar deudas históricas con los jubilados; reforzar la política de Derechos Humanos; brindar protección a las víctimas; mejorar las coberturas de salud; hacer más equitativo el sistema tributario y avanzar en temas sensibles del andamiaje institucional. No ha sido sólo mérito del sector político al que represento…Invito a todos -entonces- a seguir por ese camino. Y a cultivar, cada uno desde su rol y con sus propias ideas, la vocación de entendimiento y el espíritu constructivo. Tenemos, oficialistas y opositores, el desafío de consolidar una nueva cultura política, en la que el diálogo sustituya al agravio y a la confrontación; en la que seamos capaces de mejorar la calidad del debate y la conversación institucional”.

Luego destacó que “ejercemos la conducción de esta Cámara con una certeza: No somos los dueños de la verdad. Seguiremos siempre abiertos a las propuestas e iniciativas de todas las bancadas. Nos mantendremos receptivos a las críticas y sugerencias que nos ayuden a fortalecer y agilizar el funcionamiento de nuestro Poder Legislativo. Y esperamos contar con la cooperación de todos para aumentar la eficacia del trabajo parlamentario”.

“Soy consciente –subrayó Monzó- de que debemos aumentar el número de sesiones ordinarias; me hago eco de lo que han planteado aquí muchos diputados”. Enfatizó, además, que “tendremos que unificar criterios y evaluar una reforma reglamentaria, para evitar la distorsión de una figura como la de la cuestión de privilegio, de la que se ha abusado hasta desnaturalizarla por completo y convertirla en una traba para la tarea legislativa”.

Destacó, por otra parte, que “hemos hecho un enorme esfuerzo en la gestión administrativa. Y en este punto quiero agradecer a la secretaria Florencia Romano. Estamos convencidos de que la austeridad y la transparencia deben ser pilares de una administración sana y responsable. En esa dirección hemos avanzado y pretendemos seguir avanzando, con la colaboración y la comprensión del conjunto de la Cámara”, afirmó.

Monzó sostuvo que “hemos logrado ahorros y ordenamientos significativos, siempre en beneficio de un funcionamiento eficaz y racional de los distintos engranajes de la Cámara. Terminamos con el viejo sistema del ´aerocheque´ para los pasajes asignados a los legisladores y vamos hacia el sistema nominal para evitar cualquier tipo de distorsión. Con la digitalización, ya hemos logrado acceder a tarifas más económicas y asegurar un mayor control. Se ha producido, en este rubro, un ahorro del 40 por ciento en tickets aéreos y terrestres, lo que equivale a unos 65 millones de pesos por año”.

Sostuvo que “no ha sido una medida aislada. Forma parte de una batería de resoluciones administrativas que nos ha permitido un ahorro global de 400 millones de pesos interanuales en estos dos últimos años, sin descuidar -sino todo lo contrario- las condiciones para facilitar el trabajo de cada legislador y, por supuesto, también del personal de esta Casa. No han sido recortes arbitrarios ni medidas contra nadie; han sido ordenamientos en beneficio de todos y, fundamentalmente, de esta institución esencial de la República que nos toca transitoriamente administrar y conducir”.

Monzó, por otra parte, expresó “nuestro especial reconocimiento a las diputadas y diputados que han cumplido sus mandatos y se despiden de la Cámara. Con coincidencias y discrepancias, pero siempre con respeto y espíritu democrático, hemos transitado juntos una etapa fértil de nuestra vida institucional. Aquí, en este recinto, queda para siempre registro de su aporte a la Nación y de su compromiso republicano”. Y brindó “nuestra cálida bienvenida a los hombres y mujeres que acaban de jurar como diputados nacionales. Compartimos la emoción de sus familias que, con legítimo orgullo, los acompañan hoy, en la asunción de una responsabilidad histórica con el presente y el futuro de nuestro país. A todos ellos, nuestras felicitaciones y los mejores deseos para el ejercicio de su mandato”.

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