El diputado provincial (mc) José Artusi (Cambiemos-Uruguay) cuestionó el proyecto de emergencia que el gobernador envió a la Legislatura y planteó la necesidad de efectuar “reformas estructurales en cuanto al sistema tributario y al Estado en su conjunto”.

En declaraciones radiales, Artusi admitió que no pudo estudiar “en profundidad” el proyecto “como están haciendo los actuales legisladores”, pero de todos modos opinó que “esta es una ley frente a la cual los actores políticos tenemos que expresarnos”.

Definió que “es un parche insuficiente” y analizó que “ya pasaron más de 100 días desde este confinamiento y en el marco de la crisis de la pandemia, era un buen momento para tomar la crisis como oportunidad y reconocer un problema que en realidad no está causado por la crisis de la pandemia ni mucho menos como el gobierno pretende hacerle creer a la ciudadanía por las consecuencias del gobierno nacional anterior, sino que es un problema estructural que viene de larga data en la provincia, y en todo caso lo que la crisis ha hecho es profundizarlo y agravarlo”.

Es obvio que no se puede seguir así y que se necesitan reformas de fondo, estructurales. Si miramos las finanzas públicas que es lo que trata este proyecto denominado de emergencia, he dicho muchas veces que Entre Ríos tiene un problema muy grave en cuanto a su estructura tributaria porque es muy insuficiente en términos de recaudación y sobretodo muy ineficiente en términos de las consecuencias que tiene sobre el aparato productivo y la economía entrerriana”, expuso.

Tenemos una estructura tributaria basada en impuestos regresivos y distorsivos, el principal impuesto propio que tiene la provincia es Ingresos Brutos, que es un impuesto que todos los economistas califican como regresivo y distorsivo, que desalienta la producción y la inversión, y que afecta notoriamente a la actividad económica y que se traslada a precios”, explicó el ex legislador.

A ello, agregó que “también hay un problema por el lado del gasto, porque como consecuencia del desbalance entre ingresos y egresos esta provincia tiene un déficit crónico desde hace exactamente 10 años; ya que el último año que no hubo déficit en la situación fiscal provincial fue 2010 y la tendencia es creciente”.

Sobre este punto, describió que “las previsiones para este año es de un déficit de dos dígitos, y en el primer cuatrismestre del año tenemos ya un déficit muy importante, obviamente producto de la crisis, entre otras cosas; y que no es mayor porque lo único que aumentaron son las transferencias extraordinarias del gobierno nacional, como pasó en todo el país, y esto todos sabemos que es una bomba de tiempo que no se sabe cuándo puede estallar por esta emisión descontrolada que está haciendo el gobierno nacional para tratar de tapar agujeros”.

En este contexto, planteó que “en la provincia hay varias reformas pendientes: por el lado de los ingresos hace falta una profunda reforma tributaria; desde la década del ´90 hubo sucesivos pactos fiscales donde las provincias efectuaron compromisos para eliminar ingresos brutos y nunca se cumplieron; y por el lado de los egresos el tema de la Caja es uno de los grandes factores que incide en el déficit de la provincia y también allí hace falta una reforma estructural”.

Pero hace falta también una reforma estructural del Estado en su conjunto, porque tenemos un Estado ineficiente que demanda gran cantidad de recursos y por lo tanto también demanda una gran cantidad de impuestos distorsivos, pero no es una recaudación que luego le sirva al Estado para brindar servicios de manera eficiente. Esto se replica a nivel nacional de alguna manera, y lo explica muy bien el diputado Martín Lousteau en su último libro donde argumenta que el Estado le carga a la sociedad un peso extra porque muchas veces por los servicios que el Estado no brinda, a los sectores de mejor poder económico les impone una especie de sobrecosto en cuanto a salud, seguridad y demás, cuando son cosas que el Estado debería brindar”, señaló.

Creo que la crisis brindaba una oportunidad para plantear que la situación de crisis se agravó, y que desnuda con crudeza problemas estructurales que vienen de larga data en la que todos tenemos alguna responsabilidad. Sobre todo teniendo en cuenta que el gobernador Gustavo Bordet no tiene posibilidad de reelección dentro de tres años, era la oportunidad para que él convocara con amplitud y con generosidad”, lamentó.

Asimismo, admitió: “Algunos nos ilusionamos de que esta sería la oportunidad para que el Consejo Económico y Social funcione, se constituya, se convoque a las universidad, a las empresas, a los sindicatos, a los partidos políticos, y discutamos entre todos en serio, sin chicanas y sin buscar culpables sino soluciones, cómo se hace la tan necesaria reforma tributaria por un lado, y reforma del Estado por otro para empezar a sacar a la provincia del marasmo”.

Con estos son parches que son absolutamente insuficientes en términos de impacto en los números, no se va a solucionar en absoluto el déficit tremendo de las finanzas públicas. Según algunas estimaciones esta ley significa menos del 1% del gasto público provincial de 2020, es decir que no es significativa en términos cuantitativos”, concluyó.

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