Entrevista| Juan José Centurión: «Soy un político que dice lo que nadie se anima a decir»

Franco. Directo. Políticamente incorrecto. Con una sucesión de frases fulminantes, que aparentan emerger desde sus entrañas a las cuerdas vocales sin acaso pasar antes por ningún sistema de “filtro” a lo que dice. Como esos equipos de fútbol que, conociendo el rival, entienden como única manera de torcer una historia que parece escrita de antemano, el ir a atacar el arco contrario sin reparar en lo que le suceda al propio. Buscando una hazaña heroica, porque al final de cuentas, el perder 1-0 o 11-0, termina siendo lo mismo. Así comienza (y continúa en su totalidad) el diálogo que comparte el precandidato a Diputado por Buenos Aires, Juan José Gómez Centurión con NCN.

Nacido en suelo bonaerense,  trabajó en distintas empresas, con cargos jerárquicos como gerente de prevención de ilícitos bancarios en el Banco Velox, luego en la empresa Cencosud y en la gerencia de recursos humanos en Hipermercados Jumbo, entre otros. Militar retirado, fue veterano de la guerra de las Malvinas, por cuya actuación fue condecorado con la Cruz al Heroico Valor en Combate, la más alta distinción militar argentina. Participó de los levantamientos de Semana Santa, en abril de 1987, y de Monte Caseros, en enero de 1988.

Su entrada en la política fue luego de aceptar la Dirección nacional de Aduanas, desde diciembre de 2015 hasta el 19 de agosto de 2016,​ durante la gestión de Mauricio Macri. “Después de tres años de ser funcionario público de Cambiemos, cuando llegaron las Leyes que involucran mi perspectiva moral, como por ejemplo el debate del Aborto, me di cuenta de que no estaba en el Gobierno indiciado, renuncié y armé mi propio espacio” sostiene.

Recuerda que en aquel momento, su círculo cercano le presentó “más reclamos que gestos de apoyo” dice y explica “no querían que entre directo a la política. Me decían “¿Para qué? ¿Por qué no te dedicas a la familia, a los nietos?; Dejá que lo haga otro el trabajo”. Es que la gente tiene un preconcepto de la política y en el fondo no es tan errada”.

“Los prejuicios de la gente no cubren ni el 20% de lo que uno ve en la política” sentencia y argumenta: “Cuando uno lo ve por adentro entiende el nivel de degradación y putrefacción que tiene la Argentina. Esto se da en grados superlativos, mucho más de lo que imagina los ciudadanos. La política se ha encargado de lavar con determinada terminología, situaciones que son espantosas. El acto democrático de la elección, por caso, encierra en el fondo un sistema fraudulento, tramposo, corrompido, a todos los niveles. Pero como es un acto donde, teóricamente, se expresa la gente, se la ha puesto un título nobiliario a un accionar y a una conducta que realmente es repulsiva. Los niveles de corrupción  en términos electorales, la compra de candidatos, la creación de candidatos paralelos, en términos de transacción de “me subo el precio o me lo bajo”, la compra de gente que te sigue y luego te abandona, es muy fuerte. La gente no tiene noción de lo que se ve realmente”.

Incluso relata cuestiones que le tocan de cerca: “A todos esos ciudadanos que están en mi partido, que son ajenos a la política, que quieren meterse para cambiar realmente lo que pasa, todos los días le llegan propuestas de dinero, de bolsos, para que se bajen, es una cuestión nauseabunda realmente. Es ahí cuando uno se da cuenta que hay que cambiarlo de raíz”.

Pero no es todo es tan pesimista, Centurión entiende que existe una luz al final del túnel y lo resume en una frase: “El futuro no es lo que va a pasar, sino lo que nosotros hagamos para que pase”.

“Si creemos que las cosas se darán porque si solas, no van a suceder. Lo que hagamos que pase es lo que pasará” explica el precandidato y añade “obviamente el camino es lento, cambiar la conciencia de la sociedad es un camino lento. Pero comenzamos a ver una sociedad que está harta y que se empieza a dar cuenta de que vive en una farsa. Eso es una buena señal, porque la gente está muy permeable y con los poros abiertos para escuchar otras propuestas y otra visión, desde la política”.

Esa fue entonces la llama de esperanza que hizo emerger el “Frente NOS” (allá por 2019), con el cual obtuvo el quinto lugar en las últimas elecciones presidenciales, con 670.000 votos en las PASO y casi medio millón de votos en las generales en todo el país.

Este año el Frente busca una banca en el Congreso “en alianza con partidos vecinales, Nos, Unión por Todos y Valores para mi País” resalta.

Incluso reafirma que «en la ciudad de Buenos Aires le di mi apoyo a Javier Milei, que es una alternativa para ir contra las maquinarias electorales». Al mismo tiempo destierra la idea de que los liberales, libertarios y conservadores se presentan divididos.

“No creo que hubo fragmentación, tanto López Murphy como José Luis Espert, han hecho acuerdos con Rodríguez Larreta, son parte de su interna, es decir que, aunque vayan por fuera, existe un eje de pensamiento en común entre los tres. No tienen nada que ver con lo que nosotros representamos”.

En una mirada sobre cómo vaticina el desarrollo de las próximas PASO, Centurión analiza “que la oposición, desde Juntos, va a jugar enormes presupuestos de CABA para con el candidato Santilli. A su vez habrá mucho menos polarización, existe una enorme franja de bonaerenses que están esperando nuevas propuestas y nuevas fuerzas políticas para votar y ahí estamos nosotros”.

“Lo que vemos es que éste fenómeno de polarización del 2019 hizo que los valores que sostenemos, que son los valores históricos de la Argentina, actualmente no tengan representación. Sumado a la situación del último año y medio, el agravamiento de las situaciones estructurales y el mal manejo de la pandemia y por otro lado el mal manejo de la oposición en el Congreso, hace que haya más gente que quiera salir de las dos maquinarias electorales” concreta.

“No quiso, no pudo y no supo”.

En repaso por lo que dejó la gestión macrista, Centurión, reconoce que “les faltó convicción, es muy difícil lograr algo sin convicción. La permanencia en el poder va creando acostumbramiento con las variables que uno recibe, y uno pretende atravesar el periodo de gestión sorteando con habilidad esas variables. Pero esto le pasó a Macri, le pasa a Fernández y la pasaría a Mandrake, por tanto si no existe una transformación profunda de determinadas variables, es ingobernable”.

En este sentido argumenta que “entendí, antes de dejar el frente, que Juntos por el Cambio no podía, no sabía o no quería hacer los cambios estructurales que había prometido en campaña”.

A la hora de precisar que fue lo que predominó (si el “no querer, el no poder o el no saber”) Centurión razona que existió “la combinación de los tres temas. La estrategia del gradualismo se comió la pasión de la transformación. Por otro lado la mala gestión económica y la arrebatada concurrencia con créditos Stand By por parte del FMI, devino en el aluvión de presión para abordar y aceptar temáticas como la sexualidad o el aborto, que terminaron aceptándolas con comodidad”.

Malvinas

Unos de los temas de esta semana fue el “resucitar”  de viejos Tuits, de Sabrina Ajmechet, séptima precandidata en la lista principal de Juntos por el Cambio en la Ciudad, en los que aludía directamente a lo archipiélagos argentinos.

“Las Malvinas no son ni NUNCA fueron argentinas»; «Las Malvinas no existen, las Falkland Islands son de los kelpers»; “Quiero que las Malvinas sean parte del país en el que crezca mi hija ¿Cuáles son los requisitos para mudarse permanently a Londres?”, fueron algunos de los posteos, del año 2012, a treinta años de la guerra, que dieron lugar a un debate al que Centurión no le escapa.

“En principio creo que es increíble que postulen como candidata a Diputada a alguien que vulnere un principio constitucional como Malvinas, que es una Causa Nacional. Pretende jurar por una Constitución que luego pretende violar, es algo totalmente insólito. Me parece que esta señora debería tener el pudor suficiente como para bajarse de la Candidatura, luego de semejante disparate” relata.

Pero el precandidato va más allá en su análisis y concuerda en que “Hay una mirada sobre Malvinas, muy frívola. Esto se nota en la gestión de las distintas políticas exteriores de los distintos gobiernos. Primero que la Política Exterior sea una Política de Gobierno y no de Estado es un gran síntoma de esta frivolización. Acá tenemos dos perversiones, por una lado esa que dice “no me importa lo que pase con las Islas” y por otro la utilización de la Causa Malvinas y el reclamarlas sin tener propósitos o resultados”.

“Esto viene de forma errática hace mucho tiempo. Debemos comprender que Malvinas es una Causa Continental, porque tiene que ver con la futura protección territorial del Continente Antártico. Por ende, todo el Continente está interesado en que Gran Bretaña abandone ese enclave porque, el día de mañana, va a proyectar eso sobre su proyección territorial. Hay que entender que América tiene un factor único entre todos lo demás Continentes y es que tiene una coentidad cultural-idiomática  que nace en Texas y termina en la Tierra del Fuego. Compartiendo esos principios culturales, Argentina, debe trabajar Malvinas sin desconocer esa unidad continental. Esa será la clave de la estrategia que permita tener éxito y no yendo a discutir a las Naciones Unidas al Foro de Descolonización con que se cerró en el año 67” sentencia.

“No fueron 30 mil”

Otros de los conflictos de la semana estuvo enmarcado en el número de desaparecidos durante la última Dictadura Militar Argentina. Fue el precandidato López Murphy quien reavivó el debate tras declarar que “no cree” en que hayan sido treinta mil: “Ese número se originó para llamar la atención de los europeos, fue artificialmente inflado” sostuvo.

Centurión comparte los dichos de su rival y recuerda que “el primero en decir eso en televisión fui yo, y a partir de allí, se sumaron Lopérfido y Meijide, entre otros”.

“Es histórico que los desaparecidos son entre 6.000 y 6.700. No es un dato subjetivo o que me parece a mí, el propio Estado Nacional reconoce oficialmente ese número, todo lo demás es relato.  El numero 30.000 no es historia, no es verdad” sentencia.

Los Medios y la Política: «Una relación carnal»

El precandidato de “NOS” se auto reconoce como un político que dice “lo que ningún otro político se anima a decir”.

A partir de allí explica por qué no es invitado a los medios hegemónicos de comunicación: “Porque propongo discutir temas que no quieren que se discutan” como por ejemplo que “la política debate la agenda de los medios” y que existe entre ambos “una relación carnal, por eso no se debate, ni se explicita”.

“Es algo perverso, porque los medios de comunicación deben ser los acusadores, los que tienen que observar, deben ser los verdaderos auditores de la política. Pero en Argentina eso no sucede. Eso se puede ver todo el tiempo, es fácil darse cuenta de quien sostiene semejante estructura. Hay municipios, sindicatos, organismos del Estado, organismos descentralizados del Estado, que pautan en cada programa político. Por eso insisto que se trata de una relación carnal que hay que comenzar a desentrañar y hablar” repasa.

“Lo cierto es que la política debate la agenda mediática, y eso nos tiene sistemáticamente discutiendo sobre los síntomas, pero nunca de la enfermedad. Estamos en una “rueda de hamster” y nunca se logra que la política debata el origen, la causa de la enfermedad y su terapia” sentencia Centurión.

Al mismo tiempo releva que cambiar esta perspectiva se hace complejo: “los medios hegemónicos no invitan a hablar a alguien como yo que menciona estos temas. Por esto se rompe desde el trabajo con la gente, desde la militancia, desde las redes, le ponemos a la gente la consideración de este tema que es escandaloso” enfatiza.

¿Qué es lo primero que hace si llega al Congreso?

Centurión adelanta que, de lograr una banca en la Cámara Baja, trabajará en cuestiones  “importantes que se vinculan con la urgencia. La Argentina tiene hoy casi 20 millones de rehenes con planes y subsidios. De esa forma no hay República, no hay economía, no hay absolutamente nada. Para cambiar esto hay que generar una Política de promoción de la producción en todos los ámbitos y, sobre todo, de las exportaciones. Esto va a crear empleo suficiente para que esos rehenes dejen de serlo”.

No obstante su deseo, sostiene que es “realista” y que reconoce que “a las bancadas minoritarias jamás le aceptan un Proyecto de Ley, pero si lograse que trabajen en uno, diría que escogería cualquiera de los que tenemos en orden de generar empleo: normativas laborales de emergencias o trabajos sobre el modelo de indemnizaciones”.

“Si para que entre un Proyecto de Ley, uno se tiene que comprometer a tener la “mano levantada” los otros 364 días del año no es la forma” advierte.

Y explaya un concepto que permite erradicar esta conducta: “creo que los Proyectos hay que empujarlos desde la gente, teniendo voz, teniendo debates, explicándolos. Eso va instalando un proceso de cambio y una conciencia sobre las personas que les permitirá comprender que tiene que haber proyectos distintos, con distintos enunciados para tener distintos resultados”.

Finalmente, Juan José Gómez Centurión, aventura un mensaje para quien quiera acompañarlo en las próximas PASO: “Quien nos vote tendrá la garantía de que voy a trabajar para un proyecto de Nación, con patriotismo y capacidad de trabajo. Sabiendo que cuentan con un candidato que, permanentemente, expresará la verdad de lo que pienso”.

Para NCN por Juan José Postararo

 

 

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