Es ley la exteriorización voluntaria de capitales

La Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto que elevó al Congreso el equipo económico del Poder Ejecutivo. Se trata de una medida que avala al Estado a emitir tres instrumentos financieros para disponer de divisas internacionales que no han sido declaradas ante la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos).

En una intensa y acalorada sesión, que duró doce horas, la ley se sancionó con 130 votos positivos contra 107 negativos. Durante el tratamiento en la Cámara baja, la oposición calificó con dureza la iniciativa de la Casa Rosada. Advirtieron que el ‘blanqueo’ es una forma de lavado de dinero y que los dineros que ingresarán al Banco Central podrían provenir del delito.

La ley autoriza al Gobierno Nacional a emitir el Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico (BAADE), Pagaré de Ahorro para el Desarrollo Económico y el Certificado de Depósito para Inversión (CEDIN). La idea de la nueva norma es conducir esos dólares ociosos hacia la reactivación de sectores claves en la economía.

Esta es una herramienta común que han implementado todos los gobiernos en los últimos treinta años, desde Alfonsín en el ’86 hasta Cristina Fernandez en 2009. Sin embargo la propuesta actual es distinta a la que se realizó hace cuatro años. Esta incluye una amnistía tributaria y penal para quienes exterioricen. Esta ley es más flexible y por esa condición aspira a ser más efectiva. En 2009 el tenedor de dinero en negro debía pagar una alícuota según el tipo y origen del capital que se presentaría. Mientras que en la versión 2013 se condonarán los impuestos sobre las divisas.

El objetivo de esta ley es atraer la mayor cantidad de dólares posibles que estén fuera del sistema legal y se encuentran invisibilizados. Al respecto, el legislador Anibal Fernandez (FPV) en el debate en Senadores indicó que “hay una necesidad en términos internacionales de sacar esos dineros ociosos para introducirlos en el mercado”. Según especulaciones del Gobierno, la medida podría recabar 4 mil millones de dólares. En tanto que la oposición es pesimista y afirma que la suma obtenida será de menos de la mitad.

La primera de las herramientas que el Congreso autorizó a emitir al Poder Ejecutivo es el BAADE, como su nombre lo indica, está destinado para invertir en desarrollo económico, específicamente en el sector energético que es uno de los más perjudicados con la carencia de dólar. Para conseguir este bono, la instrumentación se realizará mediante el mercado de capitales.

Asimismo, el texto explica que la rentabilidad del bono (que es del 4 por ciento semestral) se funda en el “carácter estratégico de estas inversiones” en el sector energético, que supondrá una reactivación económica que se traduciría en un beneficio mayor a los cuatro puntos cada seis meses.

Otra de las herramientas es el Pagaré de Ahorro, es similar al BAADE. El parecido se debe a que los fondos recaudados serán aplicados al mismo sector, su denominación va a ser en la moneda estadounidense y tendrán las condiciones financieras que establezca el Banco Central al momento de su emisión. Sin embargo, la diferencia es el caudal, este instrumento está destinado al grupo de pequeños ahorristas.

El último elemento financiero es el Certificado de Depósito para Inversión Inmobiliaria (CEDIN), que será aplicado a las transacciones de compra y venta de inmuebles, pero también para la remodelación o construcción. La ley estima que “este instrumento permitirá dinamizar la actividad inmobiliaria y de la construcción y, con esto, la actividad económica en general”.

festejo por el blanqueo en diputados

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