Cuándo el viernes 1 de septiembre en las intersecciones de Bernardo de Irigoyen y avenida de Mayo, el ex fundador de Quebracho –brazo armado del kirchnerismo- Fernando Esteche fue atacado por columnas identificadas con esa agrupación, en un acto de claro tinte mafioso, el ex líder de ese movimiento de la izquierda más reaccionaria de los últimos años en la Argentina, creyó que lo mataban.

Las heridas fueron múltiples y con facas tumberas diseñadas para el combate cuerpo a cuerpo; el ataque fue pergeñado cómo los que se estilan en los pabellones de las prisiones, donde la muerte es rápida y llevada a cabo por varios agresores, se la denomina en el léxico carcelario “Operación Mosquito”, en donde la víctima es asesinada en presencia de todos los internos con un claro fin, de que el mensaje llegue claro hacía dentro y hacía fuera… se lo mata por ‘buchón, traidor y para que nadie se atreva a hablar’.

Por esas horas se estaba llevando a cabo una manifestación multitudinaria con la consigna “que aparezca con vida Santiago Maldonado”, joven artesano que no se sabe nada de su paradero desde el 1 de agosto en circunstancia en las cuales se encontraba cortando una ruta en Chubut en apoyo a los sectores Mapuches. La Gendarmería está hoy, en el ojo de la tormenta. Las dudas que rodean el caso, se multiplican. Pero no tiene nada que ver con el intento de asesinato de Fernando Esteche.

Ese mismo día, los Servicios de Inteligencia que ya no están en 25 de Mayo 11, si no que son los desprendimientos de otros gobiernos, estaban operando fuerte en llevar información recién obtenida a las fauces siempre hambrientas del entorno más cercano a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Un diputado nacional del ya vetusto Frente Para la Victoria había alertado muy temprano a Cristina, que en Comodoro Py se estaba delineando la llamada “Operación Viento Sur”, la cual, terminaría muy pronto con la Jefa de la Banda tras las rejas.

La causa en cuestión, es aquella que no deja pegar un ojo no solo a Cristina, sino a toda la Banda… “Traición a la Patria”; la Justicia Federal tiene elementos suficientes para exigir que la ex mandataria, el ex canciller Héctor Timerman, Carlos Zanini, Luis D’Elía y Fernando Esteche entre otros personajes siniestros sean citados a declarar por aquella denuncia que llevó a cabo el malogrado Fiscal Especial Alberto Nisman; el cual argumentó en su presentación ante los Tribunales Federales aquel 14 de enero de 2015, que el Gobierno Nacional –de ese entonces- había llegado a un acuerdo con Irán o sea, con los asesinos que pusieron la bomba en la AMIA y murieron bajo los escombros 86 personas, con el fin de intercambiar impunidad con los asesinos a cambio de recursos energéticos. Pensar que estos ositos de peluche nos gobernaron y que aun estén en libertad, es todo un milagro.

Pero es aquí, en donde comienza la acción, donde la novela comienza a ponerse picante; Fernando Esteche es un ‘Servicio Quebrado’ que sabe que tiene los días contados en libertad, pero todos saben que también es un ‘Informante’ de todos los gobiernos. Si Esteche detenido se quiebra o pasa a ser un ‘Testigo Protegido’, Cristina y la Banda van camino a Sing Sing, ni más ni menos. Pero este mismo problema, hasta hoy irresuelto, la Banda también lo tiene con Luis D’Elía. Estos dos muchachos saben mejor que nadie que presos en un pabellón no logran pasan una noche vivos; es por ello que los tiempos se acortan vertiginosamente para todos los involucrados, pero principalmente, para el dúo en cuestión.

Hoy recordarán dramáticamente… las últimas horas del Fiscal. Del laberinto que ustedes crearon, no sale nadie.

*Periodista-Escritor
@naranjo_claudio

 

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