La primera dama comunicó,  que quiere dedicarse a la primera infancia y la niñez y habló sobre cómo es su vida desde que su pareja se convirtió en Presidente.

Fabiola Yáñez es una pieza cada vez más importante, con su estilo, en el esquema presidencial. Lejos de querer comparaciones con la ex- primera dama,  su rol lo define a cada paso con hechos ella misma.  En su visita al Garrahan en el día de ayer, en compañía de  los Reyes Magos  ella misma buscó en las bolsas los paquetes de regalo para repartir mientras preguntaba a cada chico su edad y disfrutaba maravillada con ellos.

Alrededor de  las 15.15 ingresó en  la Casa Garrahan junto al equipo directivo de la Fundación y varios médicos. Así arrancó su visita en el Día de Reyes.

Ahora se mueve con custodia, como corresponde institucionalemnte  aunque habla como si no hubieran cambiado mucho las rutinas de su vida cotidiana.

La esperaba también una mujer que le dijo: “Soy payasa de hospital”,  luego Yáñez  recordó cuando vivía en Santa Fe y viajaba a Buenos Aires para acompañar a su hermana a recibir atención médica especializada. “Acá está lleno de primeras damas”, observó una médica sobre las voluntarias y madres que sostienen a los niños en tratamiento.

La primera dama, se mostró informada en sus comentarios y contó que había visitado la Casa Sahni en San Juan, que es similar. “La próxima vez que viaje a Misiones voy a visitar la Casa Posadas”, agregó sobre sus idas a la provincia donde vive parte de su familia.

“El 40% de los chicos con cáncer del país se atienden acá”, dijo Kambourian mientras Ana Bruk, directora de Atención al Paciente, le explicaba cómo es el mecanismo de selección de quienes se atienden allí y alguien, sin pedirle ayuda puntual, remarcó que la Casa se sostiene con donaciones y que el Estado ahorra porque los niños que se alojan allí liberan las camas de los hospitales dejando el lugar para otros chicos con enfermedades complejas.

Después la llevaron a un comedor, donde saludó uno por uno a cada nene y nena y a sus respectivas mamás, y asentía alegremente a los pedidos de fotos.

A continuación, participó de una charla con el equipo del Garrahan, que duró hasta la aparición de la payasa y los Reyes. Se emocionó cuando la doctora Analía Stasi, sanitaria, le señaló: “Es un orgullo contar con tu presencia”. “Hay que valorar lo que está bien hecho”, le respondió Yáñez, con naturalidad.

La primera dama fue agasajada con dos regalos: una tetera, una taza y, como sabían que toma mucho mate, uno de cerámica con el logo de la Casa y una bandeja hecha con tapas de gaseosa recicladas. También anotadores y otros artículos de librería reciclados y hechos por voluntarios y personal del lugar.

 

Con respecto a su futuro rol, esto respondió: «Todo lo que hacemos está vinculado con la primera infancia y la niñez. Lo más importante es que veo que hay muchas cosas que se hacen en diferentes lugares del país y que son buenas como ejemplo. En Misiones, por ejemplo, la escuela de robótica que funciona como escuela y no como un lugar de visita. Los chicos de esa escuela, que es pública y gratuita e incluso tiene un cupo para niños que son de las comunidades guaraníes, ganaron un premio mundial en Dubai. Nos interesa que a ese tipo de cosas se les pueda dar visibilidad para que se puedan replicar. Me parece que la educación necesita incentivos. También he visto una educación disyuntiva a la que se puede dar visibilidad. Algunas se podrán hacer a nivel nacional y otras quizás las haga cada provincia. Pero es bueno que se conozcan. Lo mismo que el Programa de los 1000 días y por eso viajé a San Juan. En San Juan y en Mercedes está bien logrado».

Ante la pregunta acerca de si era algo consensuado con el actual Presidente, respondió claramente: «Por supuesto que acompaño y todo lo que hacemos son cuestiones que compartimos. Hay una cuestión mía de preocupación por todo lo que tiene que ver con los niños y propongo cosas en esa línea. Siempre lo charlamos y él está de acuerdo. Hay algunas cosas que entiendo que se pueden hacer se las digo y hay otras que entiendo que, como están las cosas, hay que esperar. Todo lo charlamos. Mi vida cambió mucho, pero para bien y sigo siendo la misma que hace 3 meses.

Con respecto a sus trabajos, en radio y referidos a su profesión que dejó,  este fue su argumento: » hoy me parece que uno a veces tiene la oportunidad de hacer. Todo tiene que ver con cómo ha sido la vida de uno. A mí me parece que hoy no era el momento para que esté delante de una cámara o sobre un escenario. Tenemos la oportunidad de hacer otras cosas. Pocas personas tienen la oportunidad de hacer cosas y ayudar sobre todo en lo social».

Para finalizar, confesó: «Primera dama, no sé. Yo soy Fabiola. No me molesta que me digan de una u otra manera, pero prefiero que me llamen Fabiola», frase que no deja lugar a dudas sobre como será en adelante su rol, al lado de su prometido.