LA MUJER

La mujer es el fiel testimonio del sacrificio, la abnegación, el amor y el milagro.
La mujer es el símbolo del milagro en tanto nuestra Señora María fue capaz de engendrar a Jesucristo y permanecer virgen. Ella; Santa mujer, reflejó una de las mayores expresiones de amor que se pueda tener. Entregó a su propio hijo para salvación de la humanidad. Su conducta y testimonio, forjadores de la cristiandad, tuvieron continuidad en nuestra época, y seres maravillosos, como la Madre Teresa fue capaz de dejar de lado el lujo y la comodidad para ponerse de pie al lado de los pobres del Africa, y viviendo en Cristo; combatió el hambre, la miseria, la injusticia y la marginación.
Nuestro propio suelo, nuestra querida Patria no está huérfana de grandes mujeres que sellaron nuestra historia. Ellas escaparon al intento de una sociedad sectaria de ocultar sus vidas y obras. Allí están sus epopeyas en los días que pasaron y que marcaron los que vendrán.
Allá se la puede ver, a Doña Juana Azurduy, luchando por nuestra independencia, peleando la Guerra Gaucha con las milicias de Guemes, batiendo al enemigo para evitar la invasión. Miradla a ella, presa de la traición, sin tiempo para expresar su dolor…! Con un puñado de leales, cargando al adversario recupera la cabeza de su marido Padilla, cortada cobardemente por el cruel invasor.
Más aquí aparece erguida, Doña Encarnación Ezcurra, Madrina de la Federación. Emperatriz de la Confederación Argentina, compañera de Don Juan Manuel de Rosas, custodios de nuestra Nación. Mujer fuerte e implacable, fundó la Mazorca contra el unitario traidor.
Finalmente…¡Cómo olvidarla! La abanderada de los humildes; luchadora social que cobijaba a los desposeídos; revolucionaria que no daba tregua a la oligarquía y los vendepatrias que mancillaban nuestro honor. Evita, presa del cáncer y del odio de los poderosos desaparece físicamente, pero vive en la memoria de su pueblo que la recuerda con amor.
Grandes mujeres argentinas. Sangre criolla, altiva y honorable. Estirpe de una raza; orgullo de la nación. Símbolos de tantas otras, anónimos y ejemplares que día a día desde sus casas, sus familias, sus puestos de trabajo, o donde quiera que estén trabajan para un mañana mejor. Por todo esto son las mujeres, la síntesis perfecta del más hermoso amor y las mas ferreas defensoras de la vida. Las mujeres no abortan.
Para ellas un feliz día!

FEDERICO GASTON ADDISI

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