Fuerte discusión en la Comisión de Libertad de expresión

Una fuerte discusión se llevó a cabo este jueves durante la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados, presidida por el diputado nacional Waldo Wolff del Pro.

El enfrentamiento verbal entre legisladores oficialistas y opositores se dio en el marco de la invitación del diputado Alberto Asseff de JxC a su par, el liberal de Republicanos Unidos, Ricardo López Murphy.

El objetivo de esa presencia se debió al episodio del que fue protagonista hace dos semanas atrás en la Facultad de Derecho de la UBA , cuando un grupo de estudiantes militantes de La Cámpora le impidieron el acceso a una sala para dar una charla.

El economista y ex ministro de Defensa explicó que su exposición -organizada por jóvenes adeptos a él- “era de intercambio, formativa y no alteraba clases, porque la Facultad estaba prácticamente vacía ya que eran vacaciones de invierno”.

Al ser informado de que un grupo de chicas estaba acostado en el piso de la entrada del recinto para impedir su entrada, Murphy contó que decidió acercarse para ver qué sucedía: “Me acerqué al grupito este que estaba muy organizado y sostuvimos un debate sobre si ellos tenían la potestad de actuar en una suerte de matonaje”, contó el legislador ante sus pares. Y agregó: “Empezaron a agredir, como está claro en los vídeos, y a decir que yo estaba escondido. Yo no me escondo, doy la cara todo el tiempo”.

En ese contexto relató: “esos estudiantes estaban tergiversando la historia; agrediendo valores esenciales de la vida universitaria” y “asociándose a épocas muy oscuras de la humanidad como era la Inquisición, los regímenes totalitarios, donde hay un pensamiento único”. Y continuó: “Procuré evitar la violencia y cuando vi que los ánimos se habían caldeado decidí dar la exposición en otro aula de la Facultad”.

El inicio del desencuentro comenzó cuando, tras el el apoyo manifestado por Asseff y Fernando Iglesias, el diputado Pablo Carro del FdT ofreció su palabra diciendo: “lamento el mal momento que habrá pasado, pero la charla se pudo dar en otro aula, por lo tanto no podemos considerar censura. Censura es cuando un poder impide que haya una expresión, y esa expresión se dio institucionalmente”.

En este sentido prosiguió con una confesión que encendió la mecha de la incomodidad: “Tengo 25 años de docencia universitaria, de hecho he sido uno de los que encabezó en Córdoba las movilizaciones para lograr su renuncia como ministro contra el recorte presupuestario que llevó en ese momento. Y la verdad que estoy orgulloso”. No contento con esto que sorprendió a varios en el recinto, destacó que “hay que defender la libertad de expresión en el sentido amplio; cuando los estudiantes se manifiestan también tienen derecho a hacerlo. Chicas acostadas en el piso como describió no me parece ni matonaje, ni patota, ni odio”.

Para finalizar su alocución moderó sus dichos: “Me solidarizo porque a nadie le gusta pasar por un mal momento de ese tipo”. Sin embargo aclaró: “parte de la libertad de expresión es que todos los sectores puedan expresarse y, en definitiva, no se impidió que se realizara la actividad”.

Tras él, Miguel Bazze de la UCR dijo que “el país tiene un pasado demasiado doloroso como para relativizar cualquier intento de impedir la libertad de expresión. Hay una responsabilidad de parte de los militantes políticos que trataron de impedir que se desarrollara esa conferencia”. Y agregó; “que se le impida a alguien que se exprese sea del partido que sea es tremendamente peligroso y absolutamente inaceptable”.

Luego, la diputada por CABA del FdT expresó: “Me solidarizo con el momento incómodo que el diputado vivió”. No obstante pidió “analizar el contexto en el que se dio el hecho”. Al respecto señaló: “No estamos en un momento político donde no estamos exentos de tensiones”. En ese marco puso de manifiesto lo que ella y la diputada Myriam Bregman del PTS-FIT, vivieron afuera del Congreso:  “una situación totalmente violenta en la puerta del Congreso con un grupo de manifestantes que ya los estamos viendo en varios lugares”.

Asimismo aprovechó para acusar al diputado del PRO: “cada vez que estamos en las sesiones Iglesias no nos deja hablar y está todo el tiempo insultando, interrumpiendo nuestras alocuciones” destacó.

Volviendo a lo vivido por López Murphy insistió: “se lo dejó hablar, tenía toda la Universidad, la protesta fue: en este aula no. Estamos poniendo una conducta, que no reivindico, en un nivel de gravedad que para mí personalmente no lo tuvo”, y llamó a pensar que “estamos en un contexto donde además de repudiar lo que le pasó al diputado Ricardo López Murphy, hay que empezar a pensar qué estamos haciendo para generar este clima político”.

Sin esperar un segundo, el diputado Iglesias salió al cruce con: “Yo no sé que es más grave, si lo que sucedió en la Facultad o lo que sucede acá con diputados de la Nación justificando”.

Asimismo acribilló: “Me alegro que haya un cambio en la presidencia de la Cámara porque cada vez que yo digo algo mientras habla un diputado del oficialismo, el anterior presidente empezaba a gritar: ‘Cállese diputado Iglesias, respete’. Mientras hablo yo ladra la jauría. Ustedes se insultan a sí mismos cuando adoptan la actitud de ladrido”.

Y acusó: “el clima político se genera cuando una parte de la población, que legítimamente representa algunas ideas, se considera la expresión única de la Nación y que los otros son cipayos, gorilas o vendepatria. Impedir la entrada a un aula no es libertad de expresión, es patoterismo”.

A su turno, la opositora Sabrina Ajmechet dijo que “la defensa de la libertad de expresión como la defensa de los derechos humanos hay que repudiarla siempre y de forma total, sin importar quién lo hace y cómo lo hace. No puede haber dos varas como el kirchnerismo nos acostumbró en la Argentina a que hubiera”.

Tras estos intercambios tomó la palabra nuevamente el protagonista central de la reunión, López Murphy, quien lamentó lo ocurrido. En tal sentido planteó: “Yo creí que íbamos a tener una actitud tradicional en esta cuestión, que era rechazar un hecho deleznable y no buscarle atenuantes, justificaciones. Lamento que hayan expresado que la víctima explica el accionar del victimario, eso es inaceptable en derecho, en términos de libertades y en la Universidad pública”.

Casi en el final,  la vicepresidente de la comisión, Liliana Paponet del FdT, primero se solidarizó con López Murphy, pero inmediatamente lanzó una sutil e irónica postura: “muchas de las cosas empiezan por casa y muchas veces las maneras que tenemos de expresarnos en Twitter son conductas que llevan de alguna manera a decirle a los demás que se puede hacer lo mismo”.

Así fue como arremetió contra la intervención del diputado Iglesias al decir: “Pensé que desde hace seis meses (cuando asumió) había visto todo, pero veo que ahora el diputado se victimiza y digo ‘wow’”.

Sin dar espacio a ninguna interrupción lanzó: “es importante que nos respetemos, pero no creer que porque se forma parte de esa comisión podemos decir cualquier cosa ofendiendo al resto sin tener en cuenta que por ahí se vulnera otro derecho”.

Para terminar, el diputado Wolff celebró el intercambio expresando que le parecía “fantástico porque esto es el Congreso; esta es la discusión, celebro que se puedan exponer las diferencias”. Luego comentó que el debate no se cerró ya que la semana próxima convocará a tratar el proyecto de repudio sobre el caso que anticipó Asseff.