Homenaje y semblanza de Fermín Chávez. A 15 años de su fallecimiento por Federico Addisi

Benito Enrique Chávez (más conocido como Fermín Chávez) nació el 13 de julio de 1924 en “El Pueblito”, perteneciente al Departamento de Nogoyá, Entre Ríos.

Estudió Humanidades en Córdoba, Filosofía en Buenos Aires y Teología en Cuzco. Entre quienes más influenciaron en su formación se pueden citar las enseñanzas de Rodolfo Mondolfo, Nimio de Anquín y Víctor Frankl.

Fue Historiador, poeta y profesor universitario y si bien no se dedicó a la docencia, tuvo a su cargo diversas cátedras en las Universidades de Buenos Aires, La Plata y Lomas de Zamora.

Su militancia en el peronismo data de 1943, aunque fue recién en  1950, cuando con  un grupo de jóvenes escritores que se reunían en la peña “El hogar de la empleada”, en Avenida de Mayo 869, todos los viernes, Fermín Chávez conoció a Eva Perón.

Por esos años trabajó en la Secretaría de Salud Pública de la Nación y luego en la Dirección General de Cultura bajo la dirección de Castiñeira de Dios.

En los años de la Resistencia Peronista; Fermín integró el Comando Táctico creado por Perón. Junto a Héctor Tristán y otros compañeros de “Línea dura” editó “De Frente”, un  boletín de 4 páginas que transmitía las directivas de Perón desde el exilio, y exhortaba a los peronistas a votar en blanco en las elecciones constituyentes de 1957, que finalmente fueron ganadas por el voto en blanco alentado por el peronismo proscripto. Además cumplió una importante tarea de esclarecimiento, con la aparición en diciembre de 1956 de su libro “Civilización y Barbarie” que refutó la tesis del «mayismo» instalada por ASCUA y los «libertadores». Además de los cargos ya mencionados; durante las gestiones de los gobiernos justicialistas ocupó puestos nacionales y municipales, todos los cuales honró con su honestidad y su compromiso militante. En 1973, fue uno de los que acompañó  en el avión al general Perón, del retorno de su exilio, en su regreso a la Argentina. En 1984 integró la Comisión Asesora del Comando Superior Justicialista.

  • Fue un gran periodista y como tal comenzó su labor en el año 1947. Trabajó en los periódicos «Tribuna», «El Capital», «La Opinión», «Mayoría», «Clarín», la revista de la CGT, «Dinámica Social» y  «Todo es historia».

Por sobre todas las cosas, Fermín Chávez fue un hombre con un inmenso conocimiento de nuestra cultura e historia, y tal vez, su principal virtud, fue  su extraordinaria humildad.

A partir del año 1974 vivió en el segundo piso de la calle Chile al 685, en el porteñísimo barrio  de San Telmo. Allí escribió, y abrió sus puertas a quiénes, como yo, concurríamos a verlo en busca de orientación o consejo. Con sencillez y amabilidad siempre tuvo una palabra de aliento, para quienes seguíamos sus pasos como los de tantos otros hombres del revisionismo, por la lucha de la verdad histórica y el despertar de la conciencia nacional. Fue alli donde con entusiasmo me guió en la justificación de la línea histórica «San Martín, Rosas, Perón», que a la postre publicaría con una autobiografía del gran Fermín como homenaje póstumo.

En su tarea de historiador encaró el estudio con la característica seriedad de la escuela revisionista, con irrefutable documentación y un estricto tratamiento de la misma, combinando las propias convicciones con un cuidado análisis metodológico de la heurística y hermenéutica; todo tendiente a alcanzar un claro conocimiento de nuestro pasado nacional.

Esta postura nacional, tanto en lo político como en lo histórico, lo marginaron de los grandes círculos de intelectuales ligados a los centros académicos o universitarios, y desde ya, le valieron el silencio y ocultamiento de parte de los medios de comunicación. Sin dudas; de haber pertenecido Fermín a lo que Jauretche llamó  “intelligentzia” su suerte hubiera sido muy distinta.

Pero Fermín Chávez, más que títulos u honores, fue un hombre fiel a su Patria, cuya mayor distinción fue no haber dejado jamás de ser un hombre del pueblo.

Su obra estuvo ligada principalmente al peronismo y al devenir del movimiento nacional a lo largo de la historia, en sus distintas expresiones. Siempre estuvo al lado de las causas populares, de los desamparados, los excluidos y nunca dejó de ser crítico con la “historia oficial”, como corresponde con todo revisionista que se precie de tal, toda vez que ésta constituye una herramienta de dominación tendiente a afianzar nuestra “colonización pedagógica”.

Los reconocimientos, aunque tardíos e insuficientes, por suerte llegaron a alcanzarlo con vida. Así pudo tener la satisfacción de que la Legislatura de la Ciudad de Bs. As, un 2 de octubre del 2003 lo declaró “Ciudadano Ilustre”, a través de la sanción de la ley N° 1090. promulgada por el Decreto Nº 1988 del 29/10 del mismo año.

El 28 de mayo de 2006 se apagó la vida de este gran maestro. Sus restos fueron velados en la Legislatura porteña. Sus enseñanzas sobre el pasado nacional y sobre las posibilidades de nuestro país, seguirán viviendo en cada argentino que defienda la causa nacional, así seguramente lo habría deseado nuestro querido historiador Don Fermín Chávez.

Su obra; apabullante, nos deja más de 70 libros, incontables artículos publicados y un sin fin de conferencias que será nuestra tarea de algún modo recopilar.

 

 

 

 

 

Federico Gastón Addisi es Dirigente Peronista. Director Cultura Fund Rucci. Columnista de NCN. Historiador revisionista y escritor.

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