Se realizó en la Cámara de Diputados de la Nación una jornada sobre “Niñez sin cuidados parentales”, destinada a realizar aportes para mejorar el sistema de adopción en la República Argentina.

Organizado por las diputadas nacionales Alicia Fregonese, Carmen Polledo, Cornelia Schmidt Liermann y Sofía Brambilla, el encuentro contó con la participación de distintos especialistas que disertaron en cuatro paneles. Se abordaron temas tales como “niños, niñas y adolescentes sin cuidados parentales y pretensos adoptantes; particularidad en situación de adoptabilidad y su derecho a una convivencia familiar”, entre otros.

En la apertura, la diputada de Cambiemos Alicia Fregonese se mostró “preocupada” por el actual sistema de adopción y sostuvo: “Tenemos una deuda con la niñez y queremos que todos los niños, niñas y adolescentes puedan tener una familia”.

Además, citó algunas estadísticas relevantes: “Mas del 90 por ciento de los pretensos adoptantes buscan niños recién nacidos”, mientras que –indicó- “el 71 por ciento buscan hasta 4 años”.

Luego, la presidenta de la comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara baja, Carmen Polledo, destacó “la importancia de contar con cuidados parentales”, ya que “todos tienen derecho a tener una familia”.

En tanto, la asesora general del Ministerio Público Tutelar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Yael Bendel, señaló: “Nuestra misión como operadores del sistema de Justicia es trabajar para garantizar el derecho a una familia a aquellos niños en situación de adoptabilidad”.

“La errónea crítica que se le hace al sistema de adopción es la larga espera de los adultos cuando lo que nos debe preocupar es la larga espera de los niños para tener una familia”, concluyó.

Asimismo, en su rol de abogada, Bendel propuso “diseñar un proyecto que satisfaga los derechos de los niños”, y remarcó la diferencia, al sostener que “la adopción es el derecho de los niños, niñas y adolescentes a tener una familia, y no –al revés- el derecho de los adultos a tener un hijo”.

Otra de las cuestiones preocupantes es el tema de las devoluciones. En ese sentido, la asesora del Ministerio aseveró que “el 50 por ciento de chicos, de más de 8 años, fueron ´devueltos´ – y en algunos casos termina siendo el segundo o tercer abandono de sus vidas-“. “Estos fracasos tienen que ver con dónde está puesta la mirada, que es en los adultos en lugar de en los chicos. Esto puede generar consecuencias irreparables”, ratificó.

En tanto, el panel titulado “La niñez institucionalizada: Abordaje psicológico y social. El derecho de los niños, niñas y adolescentes a ser oídos”, contó con la presencia de especialistas en la materia, quienes se refirieron a la “necesidad de mejorar el sistema de adopción” en nuestro país.

Al respecto, Fernanda Mattera, integrante del equipo técnico infantil juvenil del Ministerio Público Tutelar de la Ciudad, expresó: “Trabajamos en un modelo para tratar de evitar las guardas preadoptivas frustradas”. Si bien, la licenciada sostuvo que “hay un avance”, dijo que “tenemos que seguir trabajando, ya que la protección la debe garantizar el Estado”.

“Lo que resulta alarmante es el resguardo evolutivo de guardas preadoptivas frustradas que asciende al 21 por ciento”, informó Mattera, al tiempo que reclamó: “Tenemos que escuchar el deseo de los chicos y lograr una participación activa del niño en el proceso adoptivo”.

Luego, desde su experiencia como hija adoptiva, la presidenta de Red Argentina por la Adopción, Natalia Florido, subrayó: “El derecho a la identidad me lo dio la Ley de adopción”. Y contó: “Hoy estamos luchando por un día Nacional que no existe en nuestro país. Tenemos que hablar más sobre adopción”.

La autora del libro “Alumbrando en la oscuridad”, basado en historias de adopción, enfatizó: “Es necesario escuchar la voz de niños adoptados”. “Adoptar es alumbrar. Ningún niño o adolescente tiene que mendigar amor”, manifestó.

A su turno, las representantes de la Fundación Seres (Asociación Servicios de Equidad Social), Dolores Ferreiro Rivas y Mariela Martínez, sostuvieron: “Es nuestra función acompañarlos en la complejidad de su historia y en la vulnerabilidad de sus derechos”.

Además, desde la Fundación indicaron: “Adoptar tiene que ver con cuidar al niño a lo largo de toda la vida”, ya que –aseguraron- “muchos pierden su niñez esperando ser adoptados”.
“La institución es un lugar de paso para una realidad mejor”, concluyeron.

En la segunda parte de la jornada, se abordaron: el proceso de adopción, aciertos y fallas del sistema y, estado de situación en la legislación Argentina.

En tanto, Graciela Medina, jueza de Cámara Nacional en lo Civil y Comercial Federal, señaló que es un “tema pendiente hace más de 20 años y no hemos sido capaces en encontrar una solución”. Al hablar del encuadre legal, criticó el concepto jurídico de adopción porque es “incompleto, no contempla al mayor de edad, a la adopción de integración, ni de hijo de cónyuge”.

Además, la magistrada cuestionó los cuatro procesos para llegar a la adopción que son de carácter administrativo, como medidas de protección, y de carácter judicial en cuanto a la declaración de adoptabilidad, guarda y adopción. “Hay que optimizar los recursos porque la niñez es breve”, puntualizó.

Por su parte, Marcelo Calabrese, defensor Nacional de Menores e Incapaces de la defensoría N° 3 de la Ciudad de Buenos Aires, calificó como “determinante el factor tiempo”. En cuanto a aciertos, dijo que el registro nacional de adoptantes aportó transparencia sobre reglamentación y en el combate del delito. “Es un sistema pesado, el 92% de los adoptantes quieren menores de 1 año, en 70 años hubo 4 leyes, es necesario no claudicar en un sistema limpio y transparente”, reafirmó Calabrese.

María Julia Abad ex Jueza de familia en San Isidro, contó acerca de las buenas prácticas que tienen que ver con “un compromiso del juzgado, en intercambio dinámico con una estrategia de restitución de derechos y de trabajo multidisciplinario”. “El desafío es trabajar con todos los servicios locales y en los 180 días que establece el plazo, encontrarles una buena familia”.

Por su lado, Úrsula Basset abogada e investigadora, consideró necesario contextualizar el problema y encontrar legislación adecuada a la cultura y a los recursos del país. “Muchas veces las copias de otros modelos no se pueden aplicar”, se lamentó. Asimismo, comentó que hay problemas con el concepto de filiación y sugirió pensar en “buenas prácticas en lugar de más leyes, tener en cuenta modelos comparados y procesos más flexibles”.

Mauricio Mizrahi, ex juez de Cámara Nacional en lo Civil y profesor en Derecho de Familia- Universidad de Buenos Aires, se focalizó en el interés superior del niño que “marca un límite, un punto de tensión en el afán de hacer prevalecer a la familia biológica”. “Hay un derecho más importante, que es el derecho a una familia y la solución es la adopción de integración, la cual adapta a las dos familias”, replicó Mizrahi.

Por último, Atilio Álvarez defensor Nacional de Menores (Ex Secretario Nacional de Niñez y Familia), se refirió a “hipervaloración de lo biológico” en el proceso de adopción. A su vez, que se mostró crítico con la entrega directa porque la “adopción jurídica tiene una noción arcaica de ver al niño como una cosificación”.

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