El ministro de Justicia, German Garavano, dijo en el marco del debate por la posible detención de la senadora nacional Cristina Fernández de Kirchner que “no es bueno para el país que un ex-presidente vaya preso”. Estos dichos provocaron la reacción de Elisa Carrió que en una dura carta pública recriminó al propio presidente Mauricio Macri.

Carrió señaló que “Estos dichos de Garavano son una vergüenza para la República y la división de poderes. Puede estar emparentado también con la impunidad de Menem en la Cámara de Casación. Si esto es así es pasible de juicio político. Los delitos de corrupción son imprescriptibles y están equiparados a la traición a la patria por el art. 36 de la Constitución Nacional”.

A la par de la chaqueña, su compañera de bancada Paula Oliveto lamentó las declaraciones del ministro de Justicia y advirtió que “CFK no tiene privilegios por ser ex presidente. La gente nos votó para romper con la impunidad y las corporaciones. Espero que no lo olvide”.

En este sentido, adelantó que “vamos a pedir juicio político al ministro de Justicia Garavano. La Coalición Cívica no vamos a permitir la impunidad”.

La carta de Carrió completa:

No volvamos al pasado Sr. Presidente.

La Coalición Cívica Ari, a través de sus órganos institucionales y partidarios, ratifica el pedido de juicio político al Ministro de Justicia Garavano.
Una de las condiciones del acuerdo que construyó Cambiemos fue el fin de la corrupción y la impunidad para siempre.

La República está sumamente herida por un sector del gobierno que por conveniencia política no desean verdad, justicia y condena. Esto no es negociable. Ni la República. Ni la impunidad. El Presidente lo sabe desde enero del 2015. No volvamos al pasado Sr. Presidente.

La falta de apoyo del vocero del radicalismo, como así también las distintas expresiones a mi supuesta ira, “calentura” o improsperabilidad del juicio político, o como cuestiones de carácter estético sobre mi persona, provenientes de muchas mujeres y hombres de la política nacional, determinarán una demanda por discriminación y machismo aberrante. Es la primera vez que lo haré. No me guía el enojo ni la “calentura” sino la necesidad de que Cambiemos, cambie o no cambiará la historia.

Esto no es una amenaza, es una decisión colectiva e irrevocable.

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