A más de tres meses de la última sesión, María Eugenia Vidal prevé abrir la Cámara de Diputados durante los primeros días de septiembre para resolver la licencia de su ex espada legislativa Manuel Mosca y buscar acuerdos que le permitan llegar a octubre y, eventualmente, a la nueva Legislatura de diciembre.

Así lo confirmaron desde el entorno del hombre de Bolivar, que buscará que sus pares le aprueben una nueva licencia tras las denuncias y contradenuncias por dos presuntos caso de acoso sexual. “Mantenemos la misma idea”, dijeron a Diputados Bonaerense sobre la renovación del pedido.

Mosca pidió la licencia por dos meses en la sesión del 9 de mayo y fue acompañada por la totalidad de bloques opositores, en medio del cimbronazo que produjeron las presentaciones judiciales en su contra, con el condimento de que surgieron de las entrañas de la propia alianza oficialista.

Cerca del diputado provincial, que se vio obligado a resignar sus aspiraciones electorales, todavía mantienen un fuerte hermetismo sobre la evolución de ambas causas. “No tenemos novedades”, repiten al ser consultados sobre el tema. Sin embargo, en la bancada amarilla no dudan del origen de esas denuncias.

Con la nueva licencia de Mosca, Vidal deberá negociar cómo llega a octubre y a diciembre, sin presidir la Cámara, con las diferentes expresiones del peronismo unidas en un frente electoral y con la crisis política post PASO que arrecia en su tropa. En Senadores, tiene mayoría propia y control.

Los acuerdos sellados en el cierre de listas de junio, por un lado apalancaron la unidad pejotista en Diputados y por el otro generaron fracturas dentro de la bancada amarilla, que quedó lesionada, con los alejamientos del monzoismo, del ex lilito Guillermo Castello y del ahora lavagnista Fernando Pérez, por citar sólo alguno de los casos.

En cuanto al hervidero que desató la abrumadora derrota de la Gobernadora por 17 puntos contra el candidato del Frente de Todos, Axel Kicillof, este medio dio cuenta del malestar interno que generó en los socios radicales, que por ahora reúnen consenso con la idea de “agachar la cabeza” y volver al ring lo más rápido posible.

Así, el desafío será rubricar un acuerdo de superviviencia, por lo menos hasta octubre, hecho que se ve facilitado por la intensa campaña electoral que se prevé nuevamente paralice nuevamente ambos recintos de la Legislatura. Naturalmente, para lograrlo deberá hacer una buena oferta al peronismo.

Por su parte, desde las latitudes pejotistas aseguran no haber tenido ningún cara a cara con el esposo de la senadora nacional Gladys González mientras estuvo en mandato la legisladora que reporta al alcalde de Lomas de Zamora Martín Insaurralde, Marisol Merquel.

Ante la cercanía de las fechas, recién la semana pasada hubo un encuentro “formal” convocado por la secretaria legislativa, que sonó en algún momento para integrar la lista seccional de la Séptima y también oriunda de Bolivar, Cristina Tabolaro. La licencia llevaría la misma ingeniería que en mayo.

Desde el entorno del vidalista, asimismo dejaron abierta la posibilidad de que la Cámara sesione la última semana de agosto. Como antesala clave, Vidal reunirá a sus legisladores este jueves, donde necesariamente deberán abordar cuestiones de calendario.

Por otra parte, desde el Palacio Legislativo de La Plata también descartaron que pasen por los recintos cualquier tipo de norma “anticrisis” relacionada con bajas impositivas. Como detalló Diputados Bonaerenses, este miércoles Vidal tiene previsto lanzar su propio “plan alivio” luego de la fuerte devaluación.

“Lo están manejando todo en Gobernación, por ahora no mandaron nada”, confiaron desde las oficinas que tienen vista a la vegetada avenida 53. Con este escenario, el trabajo estará puesto en levantarle el ánimo a la tropa y delinear los acuerdos con un peronismo envalentonado por el resultado electoral.

Fuente Diputados Bonaerenses

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