Este viernes familias de los chicos que asisten al Polo Educativo Saavedra difundieron una nota enviada enviada por la institución a través de los cuadernos de comunicaciones para informar que la empresa concesionaria y los comedores escolares daban marcha atrás con los reemplazos de alimentos, luego de un fuerte cuestionamiento por parte de la comunidad educativa.

El equipo directivo de la escuela destacó “la gran iniciativa de las familias con comunicaciones hacia el ministerio [de Innovación y Educación de la Ciudad] realizando el reclamo pertinente”, que derivó en que los responsables de lo que se le sirve a los alumnos en los almuerzos “rectificaran” lo autorizado el 29 de agosto último.

Según se informa, para corroborar que se cumpliera con lo dispuesto, las autoridades escolares realizaron un relevamiento en el que pudieron constatar que “la mercadería declarada en los remitos está presente en la institución”.

Eran zanahoria en vez de tomate, lechuga o zapallito; mandarina o manzana en lugar de banana; paleta cocida por fiambre de pollo; barra de cereal por barra de maíz inflado, según la tabla autorizada desde el 29 de agosto. En el caso del morrón, se autoriza “omitirlo”.

“Mientras el mismo IPC-CABA reconoce que la inflación interanual en alimentos había crecido un 60 % sin contar con la devaluación de agosto, el monto destinado a cada ración en los comedores escolar permanece congelado en la misma suma de agosto de 2018. Es por eso que el Ministerio de Educación autoriza los reemplazos y eliminaciones de todo aquello que no se puede seguir comprando con el mismo dinero que hace un año. Es decir, agrava el ajuste en la alimentación de los estudiantes y deja sin zapallito, sin morrones, sin lechuga, sin tomate, sin pollo a miles de chicos y chicas.”, había denunciado el sindicato docente UTE Ctera en un comunicado titulado “Crueldad sin límites”.

En tanto, en la Legislatura porteña miembros del bloque Unidad Ciudadana presentaron un pedido de informes sobre el menú de los comedores escolares, en el que se alerta que los cambios “empobrecen la calidad nutricional de los estudiantes”. Lorena Pokoik y Paula Penacca señalan que el requerimiento “surge a partir de un suceso que la comunidad educativa hizo pública a través de redes sociales y que luego se dio a conocer en los medios masivos de comunicación. Varias familias de escuelas públicas de la ciudad recibieron notas en los cuadernos de comunicaciones de sus hijos e hijas indicando que se iban a realizar reemplazos de algunos alimentos del menú de los comedores escolares. Los mismos no iban en aumento de la calidad sino por el contrario vulneraban aún más la alimentación saludable de los y las estudiantes”.

Tras la revisión de la medida, la usuaria ‎Andre Ru‎ compartió la nota en el grupo Barrio de Saavedra y expresó: “Gracias a todos los vecinos por compartir la nota sobre el comedor infantil del Polo Educativo! Desde el Ministerio, la concesionaria y comedores escolares tuvieron que rectificar debido al reclamo de todos nosotros. A la escuela pública la defendemos y la construimos entre todos. Muchas gracias!”.

 

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