Las encuestas mienten, sobrevaluadas, desacreditadas y en proceso de extinción, por ser herramientas vetustas de las viejas prácticas políticas, pagas por todos los candidatos y los partidos en pugna; en las últimas horas, hombres bien y de mucho dinero e influencias políticas a cargo de 19 encuestadoras dieron ganando 17 de ellas a Alberto Fernández-Cristina Kirchner por cuatro puntos sobre Mauricio Macri-Miguel Ángel Pichetto, Una segunda de esas 19 dio empate técnico y una diferencia para el oficialismo.

Estos mismos representantes, todos ellos con su mejor cara de piedra recorriendo estudios de televisión, divididos y pagos por esos medios y por las fracciones políticas para las cuales hacen el trabajo de entregarles el diario de Yrigoyen, intentando vaciar de contenido el razonamiento de los ciudadanos, dicen que solo le dan de dos a cuatro puntos a Axel Kicillof sobre la gobernadora María Eugenia Vidal. Mienten.

Si Aníbal Fernández se calla o lo consiguen callar, ya que se ve claramente para quién trabaja el candidato a concejal de Pinamar, la gobernadora perdería la provincia por amplio margen de votos por varias razones de la vida cotidiana. A la gobernadora, desde La Rosada le prohibieron adelantar la elección y jugar mano a mano con Kicillof, victoria que hubiese estado asegurada, pero como todos sabemos Mauricio Macri y Marcos Peña se negaron, aduciendo que la boleta larga le otorgaba más chances al Presidente.

Mentiras, erraron el pronóstico, hoy Macri si pierde la provincia puede entregar la Nación; en la provincia los intendentes volvieron sobre sus pasos y decidieron darle el apoyo a Kicillof después de la lapicera de Máximo; un dato que esos encuestadores desconocen porque solo hablan con los altos mandos, en el bajo fondo, allí donde la base social está quebrada a Macri y a Vidal la está esperando con toda la artillería pesada de los votos, en principio el 11 de agosto, donde las PASO ya se convirtieron el Primera Vuelta y para terminar el 27 de octubre donde están decididos a culminar el año electoral.

No conocer realmente lo que piensan los que hoy la están pasando muy mal es desconocer el medio en el que nos movemos; esto no es Viena, al electorado enojado –que se multiplicó- no le importa absolutamente nada las causas judiciales que la siguen de cerca a Cristina, la corrupción no es un tema que los desvele. El desempleo, la comida y la inseguridad sí.

“Así no se puede vivir”, es el latiguillo del 80% de los bonaerenses, que los funcionarios digan que ‘mean agua bendita todas las mañanas’, primero habría que verlo y chequearlo más de cerca, de todas formas, este discurso purificador ha dejado muchos heridos en estos últimos tres años y medios y Vidal y su gente ha hecho oídos sordos. Cuando digo que los ‘están esperando’, no es un mensaje político de intendentes o concejales, es un mensaje que baja directamente de la gente. Los encuestadores mienten descaradamente, privilegian sus sobres y los votantes de Cambiemos no entienden como millones de compatriotas deciden entre la corrupción pasada y la ola purificadora de los oficialismo nacional y provincial. Son los mismos que tratan a esta gente de negros de mierda, por volver al peronismo kirchnerista.

En dos semanas la sorpresa no tendrá límites y no mande a hacer ninguna encuesta, baje a los barrios, en el barro están losa votos. Los están esperando.

Por Mercedes Possio

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