Obtuvo media sanción la nacionalización de los ferrocarriles

Tras al rededor de 14 horas de discusión, la Cámara de Diputados le imprimió media sanción al proyecto de ley elevado por el Ejecutivo para nacionalizar el servicio ferroviario. El FPV con apoyo de la oposición se impuso con 223 votos a favor, 4 en contra y 7 abstenciones, en lo que estimaron es una «política activa de recuperación de los ferrocarriles argentinos».

El debate lo cerró la diputada nacional Juliana Di Tullio, jefa de la bancada de la primera minoría. En su disertación, consideró que esta medida es un paso para construir «una política de estado» y calificó el momento como «histórico».

En referencia a las concesiones de las vías, la referente kirchnerista recalcó que el proyecto de ley garantiza que las vías son del Estado nacional en contrapartida con las concesiones integrales que mientras duren los contratos las empresas deben autorizar al Estado para su usufruto. Aclaró que, de prosperar en la revisión, «la titularidad de las vías no tiene más discusión, es del Estado nacional». En ese sentido manifestó que la iniciativa «es una modernización total, pero moderna», explicó. La modernización parte de la coexistencia de las empresas privadas con el rol del Estado.

A su vez, celebró la metodología de trabajo en comisiones de la iniciativa en referencia a los aportes de los legisladores opositores y la presencia del ministro del Interior y Transporte Florencio Randazzo.

Respecto al articulado en sí, la legisladora por Buenos Aires resaltó: «Todos los bloques que estamos votando a favor, excepto por un pequeño bloque (en alusión al FIT), hemos considerado que el ferrocarril son un valor para el Estado, que no deberían haberse ido de esa mano y que nunca más, ningún espacio político va a permitir que sea de otra manera».

Defendió la declaración de interés público por encima del servicio público que solicitó el PRO y la UCR. Indicó que el servicio público está sometido a los «vaivenes políticos» y que el interés es mucho más fuerte puesto que se encolumna tras las políticas del Estado. Aprovechó la oportunidad para salir al cruce del jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri que, con el subte como servicio público, aumentó la tarifa del pasaje varias veces.

Por otra parte subrayó que el gobierno debe «volver a tener el manejo estratégico de los ferrocarriles para los argentinos porque tienen una función social», y comparó el servicio potencial con el que ofrece Aerolíneas Argentinas tras su pase a la órbita pública.