«Para salir de la crisis energética hay que apostar a las energías renovables»

* Por Fabián Lugarini (Asesor Proyecto Sur, comisión de Energía)

La admisión por parte del nuevo gobierno de la crisis energética que atraviesa el país es simplemente el blanqueamiento de una situación que ya era evidente para todos los argentinos que vienen sufriendo las consecuencias de la misma. Esta situación crítica, particularmente a nivel de la distribución eléctrica, es  resultado directo de la explosiva combinación de tarifas artificialmente bajas para usuarios particulares de alto poder adquisitivo y grandes empresas de servicios (tales como bancos, hipermercados, shoppings y casinos), fomentando así el derroche energético, sumado a un casi nulo nivel de inversión en la red de distribución eléctrica tanto por parte de las empresas concesionarias como por parte del Estado Nacional y los estados provinciales (consecuencia de la absoluta falta de control de los entedes reguladores, cooptados por las empresas concesionarias de servicios eléctricos y donde los usuarios carecen de cualquier tipo de representación).

De todas formas, la declaración de la emergencia eléctrica representa un avance frente a los doce años de negación de la realidad por parte del gobierno kirchnerista. Sin embargo, a pesar de declarar que el sistema de distribución eléctrica del país “se encuentra al borde del colapso”, el Ministro Aranguren no toma medidas a corto plazo para el uso racional de la energía tales como la reducción del consumo de electricidad en bingos, casinos, centros comerciales, estadios deportivos, shoppings y grandes supermercados (que para peor con motivo de las Fiestas abren sus puertas inclusive de madrugada) así como la implementación de un cambio en el huso horario (no porque se ahorre mucha energía sino porque se evitan los picos de consumo en los momentos de mayor temperatura ambiental), tal como se realiza en muchos países de América y Europa y que fuera solicitado por el mismísimo Macri, siendo Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, durante la ola de calor en diciembre de 2013 .

Esperemos que esta declaración de la emergencia eléctrica no solo se limite a avisar con antelación los “cortes preventivos” del suministro eléctrico (que, de hecho, ya eran instrumentados, pero sin aviso, por parte del Ministro De Vido) ni sea utilizado por el gobierno de Macri para que la distribución eléctrica deje de ser un servicio público y se la deje librada al arbitrio del mercado, sino que realmente se realicen inversiones en la red de distribución eléctrica y se aproveche esta coyuntura para introducir en las grandes ciudades del país sistemas de generación eléctrica distribuída a partir de fuentes de energías renovables (generación de energía eléctrica por medio de muchas pequeñas fuentes de energía renovable, tales como turbinas eólicas o paneles solares, en lugares lo más cercano posible a los consumidores) en lugar de los costosísimos y altamente contaminantes grupos electrógenos diesel utilizados durante los cortes de luz.

* Por Fabián Lugarini (Asesor Proyecto Sur, comisión de Energía)

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