«Parlamento & Fe»: Cuando la palabra de Dios se pone al servicio de la política

En NCN dialogamos recientemente con Luciano Bongarrá, pastor de fe evangélica con larga historia en el país.  Se trata incluso del creador en nuestro país de “Parlamento y Fe” allá por 2008.

“Fue creado con el propósito de acompañar a hombres y mujeres de gobierno, fomentando principios y valores, acorde a las necesidades del siglo XXI” sostiene el pastor en charla exclusiva con NCN (Noticias Congreso Nacional).

“Nuestra misión – confiesa – se centra en lograr consolidar, tanto a nivel local cómo intencional, lograr que todos los políticos conozcan el amor de Jesús”.

La consigna tiene su génesis una experiencia de evangelización desarrollada por un amigo personal de Bongarrá en el parlamento norteamericano. Desde entonces, tras su ceración, la tarea de la organización estuvo (y esta) enfocada en influenciar en la vida espiritual de legisladores, funcionarios y demás actores que componen el poder público mediante una actividad de pastoreo.

“Parlamento y Fe existe para compartir la palabra de Dios en el mundo de la política. Es un espacio de oración, de estudio de la Biblia” refiere su presidente.

Bajo el lema de que “no cambiamos leyes, cambiamos corazones” Parlamento y Fe, se presenta como una alternativa novedosa porque tensiona dos postulados cruciales de la filosofía política occidental. Por un lado, la conceptualización de la acción política como una praxis pública, imprevisible, única. Por el otro, la comprensión del amor como la actividad más íntima, más privada de todas aquellas que puede emprender el hombre.

Hasta poco antes de terminar el mandato de Mauricio Macri, Bongarrá logró, mediante varias entrevistas con políticos de diferentes partidos, logró tener un espacio en el Congreso Nacional, para interactuar directamente con los actores.

Su tarea allí coincidía con procurar que los legisladores participen de espacios de reflexión espiritual, donde se leen e interpretan pasajes bíblicos y que experimenten una vivencia espiritual. La actividad se completa con encuentros especiales con aquellos políticos, funcionarios y asistentes que desean profundizar su dimensión espiritual o ser aconsejados frente a una dolencia o conflicto personal.

Los encuentros de oración, en los primeros meses, tenían como epicentro una de las salas contiguas a la Cámara de Diputados.

A medida que se hizo conocido logró convocar varios Diputados y Senadores en charlas, conferencias y congresos organizados en los salones más importantes del Palacio.

Actualmente, Parlamento y Fe se compone de un total de trescientos miembros, distribuidos en diferentes puntos del país: Tucumán, Santa Fe, Rosario, Chaco, Salta, Santiago del Estero, y la región patagónica. E

La financiación de la organización se sustenta con donaciones de empresas cristianas, y esto refuerza la autonomía de la organización en la planificación de sus objetivos.

Como color ario, su presidente confiesa que “para el año 2025 seremos reconocidos en el mundo como el movimiento que promueve la transformación en la política a través de principios y valores”.