Entre los virus que ocasionan infecciones respiratorias se encuentran los adenovirus, virus sincicial respiratorio, virus influenza, virus parainfluenza, metaneumovirus, rinovirus y también los coronavirus, incluyendo el SARS CoV-2 agente de causal de la pandemia de neumonía atípica actual llamada COVID-19.

La transmisibilidad es la capacidad de un organismo para pasar de un individuo a otro susceptible. En todos los casos es importante conocer los mecanismos de transmisión del virus, porque esto permite formular medidas adecuadas, no solo para el manejo y tratamiento, sino para evitar el contagio, que es la transmisión de un individuo a otro susceptible, ocasionando enfermedad.

La transmisión de los virus respiratorios puede ser: por gotitas, por aerosoles y por contacto.

La transmisión por gotitas ocurre al toser, estornudar e incluso al hablar, es uno de los mecanismos más importantes en los virus respiratorios. El virus se encuentra suspendido en partículas acuosas o gotas, llamadas gotitas de Pflügge, las cuales miden más de 5 micrones de diámetro y son expelidas al ambiente. La cantidad de gotitas depende del período de infección en que se encuentre el individuo, de la producción de secreciones que tenga, del grado de humedad de las vías respiratorias, etc. Esas gotitas al tomar contacto con la mucosa nasal, oral y/o conjuntiva de un nuevo huésped puede producir infección y enfermedad.

Estas gotas son expelidas hasta una distancia variable que es de aproximadamente 1 metro. Se ha demostrado que la tasa infección se reduce claramente cuando la distancia entre el individuo susceptible y el infectado es mayor de esta distancia. Debido a este mecanismo de transmisión, la medida de prevención fundamental es la de mantener la separación de más de 1 metro entre las personas.

En el caso de transmisión por aerosoles la partícula acuosa mide menos de 5 micrones y es capaz de evaporarse fácilmente, aerosolizarse y permanecer suspendida en el ambiente por un período determinado. Esto dependerá de las condiciones del ambiente, como temperatura y humedad, pero también de la virulencia del patógeno en cuestión.

Los estudios realizados hasta la fecha apuntan a que el virus causante de la COVID-19 se transmite principalmente por contacto con gotitas respiratorias, más que por el aire. La transmisión por aire no es uno de los mecanismos más aceptados y existen controversias al respecto.

La transmisión por contacto, directa o indirecta, constituye una importante vía de transmisión. Cuando el agente pasa directamente de un individuo infectado a otro es directa, mientras que cuando hay un intermediario, animado o inanimado, es indirecta.

Por estos mecanismos de transmisión que caracterizan a estos virus respiratorios es necesario el aislamiento, para evitar contagios.

En resumen, una persona puede contraer COVID-19 por contacto directo o indirecto con otra que esté infectada por el virus. La enfermedad puede propagarse de persona a persona a través de las gotitas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala. Por eso, es importante mantener la distancia entre las personas. Por otro lado, cuando estas personas tocan o sus gotitas caen sobre objetos y superficies, otras personas pueden contraer COVID-19 si tocan estos objetos o superficies y luego se llevan las manos a los ojos, la nariz o la boca.

El manejo para evitar el contagio del coronavirus asociado a síndrome respiratorio es aislamiento aéreo estricto, de gotitas y contacto.

*Presidente de la Asociación Argentina de Microbiología, profesor adjunto Cátedra Microbiología, Parasitología e Inmunología de la Facultad de Medicina. Universidad Nacional del Nordeste