¿Qué es ELA, la enfermedad que provoca parálisis muscular y padece el Senador Bullrich?

La Asociación ELA de Argentina determina que fue en 1874, cuando un doctor francés llamado Jean-Martin Charcot describió por primera vez la Enfermedad de la Neurona Motora (ENM).

El término cubre un grupo de enfermedades relacionadas que atacan las neuronas motoras (también llamadas motoneuronas). Estas son células nerviosas que se encuentran en el cerebro y la médula espinal. Controlan el funcionamiento de los músculos. Los mensajes gradualmente dejan de llegar a los mismos, lo cual lleva a tener debilidad, rigidez y atrofia.

La ELA es una condición que limita la vida en forma progresiva y que puede afectar el caminar, el habla, la deglución y la respiración. Sin embargo, no todos los síntomas necesariamente les suceden a todos y es poco probable que todos ellos se desarrollen al mismo tiempo, o en algún orden específico.

Si bien no existe actualmente una cura para la ELA, los síntomas pueden ser manejados para mejorar la calidad de vida.

¿A quién afecta?

El organismo enuncia que es complejo alcanzar una exactitud en la respuesta, pero estudios internacionales sobre ELA indican que:

Puede afectar a adultos de cualquier edad, pero la mayoría de los diagnosticados con la enfermedad tienen más de 40 años, con la mayor incidencia entre los 50 y los 70 años de edad.

Aproximadamente 2 hombres cada 1 mujer se ven afectados, pero esto puede variar según el tipo de ELA y se empareja a partir de alrededor de los 70 años.

La incidencia o cantidad de personas que desarrollarán ELA cada año es aproximadamente 2 de cada 100.000 de la población general.

La prevalencia o cantidad de personas que viven con ELA al mismo tiempo es aproximadamente 7 de cada 100.000.

¿Qué afecta?

Tu sistema nervioso se compone de dos grupos principales de nervios:

Los nervios que controlan los sentidos, tales como el tacto y la vista, conocidos como neuronas sensoriales (generalmente no son afectados por la ELA).

Los nervios que controlan la forma en la que nuestros músculos se mueven, llamados neuronas motoras (afectadas por la ELA).

Síntomas

Sus principales síntomas son la pérdida de fuerza en los brazos y las piernas o la incapacidad para mantener el cuello erguido. En etapas más avanzadas, presenta problemas en la articulación de palabras, la deglución y la respiración.

Por lo general, no afecta el control de los intestinos o de la vejiga y tampoco los sentidos o la capacidad de pensamiento.

Diagnóstico

La ELA se diagnostica sobre la base de la observación clínica del médico, quien evalúa los distintos síntomas que presenta el paciente, y quien además puede indicar una serie de pruebas adicionales como electromiografías, estudios de conducción nerviosa y/o análisis de sangre y orina.

Una de las principales dificultades para el diagnóstico de la ELA es que no hay una prueba específica que ofrezca un diagnóstico definitivo y que sus síntomas pueden ser confundidos con los de otras enfermedades neuromusculares. Por eso, es muy importante consultar con un especialista que pueda brindar un diagnóstico certero.

Tratamiento

Aún no existe una cura para la ELA, pero hay algunos tratamientos que pueden ayudar a aliviar sus síntomas y contribuir a una mejor calidad de vida del paciente. Estos consisten en medicamentos, terapias físicas, terapias de lenguaje para quienes tienen dificultades para hablar y planes nutricionales específicos, entre otros.

La atención de los pacientes con ELA es un desafío para el sistema de salud, porque la enfermedad presenta problemas que demandan la participación de varios especialistas

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