Refugiados de la provincia de Tinduf (Argelia) reprimidos

Por Jorge Dutitca.

En los campos de Tinduf en Argelia, en estos últimos días se produjo un movimiento de protesta que se desencadenó, particularmente luego del asesinato por parte de elementos de la armada argelina ocurrido en las fronteras argelino-mauritaníes, el 5 de enero de 2014, de dos habitantes de los campos, Khatri Ould Hammadha Ould Khandoud y Mohamed Ould Aliyenne Abbih, pertenecientes a la tribu Rguibat, así como varios heridos.

Los campamentos de Tinduf, se encuentran en la región del mismo nombre del suroeste de Argelia y son controlados con mano de hierro por los dirigentes del Frente Polisario, desde hace varias semanas creando condiciones que viven un clima de agitación extraordinaria. los dirigentes del Polisario habían reprimido en estos últimos días una rebelión iniciada en los campos de Tinduf, que coincidió con la visita a la región del Enviado Personal del Secretario General de la ONU por el Sahara, Christopher Ross. Estas fuentes indicaron que cerca de 400 habitantes de los campos, miembros de la tribu de los Rguibates, a la cual pertenece el supuesto secretario general del Polisario, Mohamed Abdelaziz, organizaron los días 23 y 24 de enero del corriente año, una manifestación que desembocó en la toma de control de la sede de la seguridad del campo. “Smara”.
Varias voces se han alzado en Tinduf y en todo el Sahara Occidental para denunciar la represión brutal de las milicias del Polisario de saharauis que urgidas en una serie de protestas pacíficas contra la violación de los derechos humanos básicos y legítimos de la población saharaui. En ellas participaron también mujeres y niños, reclamando que se hagan conocer los malos tratos infligidos a civiles, que fueron violentamente reprimidos por las milicias del Polisario, intentando no permitir la instalación de un clima de tensión suplementario dentro de los campos.

 Christopher Ross
Christopher Ross

A pesar de su encuentro con la directora de la oficina local del ACNUR, no se llegó a ninguna solución en cuanto a sus reivindicaciones, que son las mismas de todos los habitantes de los campos de Tinduf y que tienen como objetivo el levantamiento de las restricciones de desplazamiento impuestas por las autoridades argelinas. Los secuestrados de Tinduf solicitaron un encuentro con del jefe del ACNUR en Argelia, quien declinó su pedido de la misma manera.

La tribu Rguibat-Souaed establecida en El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental, se ha dirigido recientemente al secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, para pedirle que intervenga inmediatamente con el Polisario y las autoridades argelinas para poner fin a las violaciónes y excesos sufridos por los manifestantes en los campamentos de Tinduf.
En una carta a Ban Ki-Moon, tras una reunión el sábado en El Aaiún, la tribu expresó su enérgica condena de la «acción de barbarie» de las milicias del Polisario y las fuerzas argelinas contra los manifestantes violentamente agredidos y maltratados verbal y físicamente.
La degradación de las condiciones de vida de las restricciones de la libertad de expresión y de movimiento impuestas a los habitantes de los campamentos y la muerte de dos saharauis tiroteados por soldados argelinos cerca de la frontera con Mauritania, están en el origen del movimiento de protesta impulsado principalmente por jóvenes saharauis.
Ante el black-out total impuesto por la dirección del Polisario, apoyada por Argelia, decenas de secuestrados de Tinduf, entre ellos Abdelhaye Liman y Lmaarouf Ould Hamdi que se les prohíbe todo tipo de contacto con el exterior de los campos. En esta situación humanitaria que prevalece dramáticamente en los campos de Tinduf, se debe destacar la perseverancia de los secuestrados en los campos de Tinduf con el fin de llamar la atención de la comunidad internacional poniendole luz a sus sufrimientos cotidianos y los malos tratos a los que son sometidos por parte de los dispositivos del Polisario y la armada argelina y su rechazo a las violaciones sistemáticas de los derechos humanos en los campos de Tinduf.

Esta situación revela, una vez más, las estructuras internas opacas del Polisario, caracterizadas por un sistema tribal, oligárquico, totalitarista y represivo, que favorece el estancamiento total y los únicos intereses particulares de los separatistas al poder, en detrimento de los sufrimientos de las poblaciones secuestradas en los campos de Tinduf.
La dificultad en la que se encuentran Argelia y el Polisario, alimentada mucho más por la actual huelga de hambre que expresa la ira y el descontento cada vez mayor en los campos desde el asesinato de dos jóvenes Saharauis, abatidos fríamente por la gendarmería argelina y que la dirección de los separatistas aprobó, a través de su silencio.

La implicancia directa de los militares y de seguridad argelinos en la represión de los secuestrados de Tinduf y su lucha desesperada por mantener viva la quimérica “república saharaui”, a la que ningún miembro del Consejo de Seguridad, ni ninguna gran capital en el mundo ha reconocido desde hace 40 años, que está sostenida artificialmente por Argelia.
Demuestra también el discurso ambivalente de Argelia, país totalmente implicado en la creación del conflicto artificial sobre el Sahara marroquí, que bloquea toda perspectiva de solución aceptable de este conflicto, y que continúa manteniendo el estatus-quo en la región, y sus maniobras que apuntan a debilitar la dinámica creada por la Iniciativa marroquí de autonomía.
Estas acciones ponen de manifiesto la decepción de Argelia y su tutor el Polisario ante el éxito logrado por la diplomacia marroquí, en particular luego de la retractación del reconocimiento de la pseudo “rasd”, en el curso de estos últimos meses, por parte de numerosos países, en especial Panamá, Haití, Paraguay, y más recientemente la república de Maurice.
En efecto, Argelia y el Polisario, – un movimiento apoyado políticamente, financieramente y militarmente por Argelia -, temen, en caso de una desestabilización continua y profunda de los campos de Tindouf, un fortalecimiento de la ventaja de la que ya goza Marruecos, a través del Plan de Autonomía, puesto sobre la mesa de negociaciones desde 2007.
Esto sucede en un momento donde un informe del Centro internacional de estudios sobre el terrorismo (ICTS), dependiente del think tank americano “Potomac Institue for Policy Studies”, presentado el viernes último en Washington, llama al desmantelamiento de las milicias del Polisario y a la liberación de las poblaciones secuestradas en los campos de Tinduf, convertidos en un terreno fértil para los reclutadores de Al-Qaeda y los traficantes de todas partes y una amenaza para la seguridad regional.
Estos hechos acentúan la necesidad para la comunidad internacional de ejercer presiones sobre la parte argelina a fin de proceder a un censo de las poblaciones de los campos de Tinduf en su territorio, conforme a las resoluciones del Consejo de seguridad de la ONU.

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