Icono del sitio NCN

La Patria y las oportunidades – Por Federico Addisi*

«Mi sueño es el de la patria, el pan y la justicia para todos (…), pero preferentemente para los que no pueden congraciarse con la patria porque carecen de pan y de justicia.».  (José Antonio Primo de Rivera)

Argentina solía ser la tierra de las oportunidades. Aquel solar al que inmigraban los que con una mano atrás y otra adelante buscaban, con trabajo, hacerse la América. Y ciertamente que lo lograron. Y no se trata aquí de distinciones de partidos políticos o regímenes que llevaban adelante el poder.  Sino de pensar el por qué este hecho fáctico de nuestra historia no se traduce a la realidad de nuestros días.
Creemos que la cúspide del amor entre nuestra Tierra y nuestros hombres;  tuvo su punto más alto en la década de gobierno del General Perón. Dónde derechos sociales, trabajo, buen salario y acceso a una vivienda eran realidades. Pero no iba a durar eternamente. Arriesgamos que se trata de una decadencia de la dirigencia. Puesta en evidencia desde 1976 en adelante.
Desde el golpe de estado de 1976 que endeudó al país, acabó con su sistema productivo y bañó de sangre las calles, las cosas cambiaron. Eran los tiempos en que “había que pasar el invierno”.  La casita propia comenzaba a ser un sueño imposible.
Hasta que en 1983 llegó la democracia. Con los dirigentes de la “partidocracia”. No fueron para nada brillantes.
Tuvimos hiperinflación, devaluación, “relaciones carnales” y privatizaciones a granel, “canjes”,  “megacanjes”, “blindajes”, “corralito”, represión y muertos.  Luego vino el  helicóptero; más devaluaciones, inflación y corrupción.

En el tiempo de la Historia, treinta años no son nada, pero en la vida de las personas ciertamente lo son. Entonces llega la reflexión. ¿Para el más pobre y desprotegido de nuestra Patria, incluso para un trabajador  “promedio” es posible acceder a una vivienda? ¿Se puede vivir dignamente? O es una asignatura pendiente que hace que el pueblo se aleje de la Patria. Craso error. Aunque comprensible. Y entonces volvemos a la frase del comienzo. Hay que reconciliar al que nada tiene con el solar donde ha nacido. Y para eso hay que dar oportunidades instaurando de una vez por todas  la justicia social. O de lo contrario, como decía Marechal: “La Patria es un dolor que aún no tiene bautismo”.

(*) Historiador revisionista. Estudió en la Facultad de Derecho de la Universiad del  Salvador. Además es Diplomado en Antropología Cristiana (FASTA) y en Relaciones  Internacionales (UAI). Publicó “San Martín, Rosas, Perón. Un homenaje a Fermín  Chávez” (2008); “Estévez. Vida de un Cruzado” (2009); “Raúl Scalabrini Ortíz. Sus libros  y sus enseñanzas” (2009); “Aportes al Bicentenario” (2011); “Historia de la Revista del  Instituto Juan Manuel de Rosas” (2013). Es columnista en “Noticias del Congreso  Nacional”. Como historiador, pensador y periodista siempre se manifestó estrechamente vinculado al Pensamiento Nacional y a la Doctrina Nacional del Justicialismo. Actualmente es el Director de Cultura de la Fundación Rucci de la Confederación General del Trabajo.

Salir de la versión móvil