Columnas de Opinion

/Columnas de Opinion

Moyano ¿El control de la calle garantiza el control de la Central Obrera?

A medida que pasan las horas luego de la multitudinaria marcha llevada adelante por Hugo Moyano, los que pretendemos analizar la política estamos obligados a calmar las pasiones y ver las cosas con la mayor perspectiva y objetividad posible. Esto, y no otra cosa es lo que pretende este somero análisis.
La primera lectura que puede hacerse es que no hay en la actualidad ningún dirigente gremial ni ningún sindicato con la capacidad de movilización que demostró Moyano y su gremio Camioneros. A lo que tenemos que agregar como valor agregado, que no es poco, su capacidad de convocatoria sobre fuerzas concurrentes -más no propias- que se ven representadas en lo que el líder camionero expresa. Aún está fresco en la memoria de varios de los actores sociales que aquí juegan, el halo de rebeldía y resistencia que Moyano -MTA mediante- supo oponer a las políticas neoliberales de los 90.
Una segunda lectura nos obliga a pensar si este poder demostrado en la calle, tiene directa relación hacia adentro de la CGT. En términos más explícitos: ¿el control de la calle garantiza el control de la Central Obrera? La respuesta es a todas luces negativa. Bastaba observar el escenario para verlo poblado de dirigentes de las dos CTA, de los Movimientos Sociales, y organizaciones intermedias. Tan sólo el Triunviro Schmid, Sergio Palazzo, Omar Plaini, Julio Piumato, Juan Pablo Brey, y pocos más dijeron presente de aquellos que se nuclean en la CGT. La cuenta resulta más magra si comparamos los dirigentes que dieron el presente contra los 34 miembros del Consejo Directivo.
Lo cierto es que los sectores de “los gordos”, “los independientes”, y hasta algunos gremios que toda la vida se encolumnaron en el “moyanismo” le dieron la espalda. Y este es un dato que hay que subrayar de cara a una CGT normalizada y con un solo secretario general a la cabeza. El líder de la Central de trabajadores emerge de un congreso en el que tienen voto los delegados de los distintos gremios, en proporción a la cantidad de afiliados de cada uno. Quiere decir que si llegado el momento de la elección de un Secretario General, Camioneros contara con sus delegados más los apoyos que hemos visto en el acto, no estaría en condiciones de colocar al nuevo jefe de la CGT. La alianza de “gordos” e “independientes” arrasaría en ese plenario y todo haría pensar que la futura CGT sería dialoguista y afín al gobierno nacional.
Una última lectura que se desprende de todo lo dicho anteriormente hace suponer que ante un “moyanismo” derrotado en la interna cegetista pero con el poder de convocatoria que ha demostrado en el acto en la 9 de Julio, podría configurar un “reverdecer” de un MTA 2017 para convertirse en líder del sindicalismo opositor.
Finalmente un interrogante. La figura en ascenso de Sergio Palazzo, actualmente aliado a Moyano, pero con vuelo propio -recordemos que está al frente de la Corriente Federal- ¿podrá ser quien sintetice las contradicciones que hoy se ven en la CGT y rompa la polarización existente logrando la tan ansiada unidad?

 

FEDERICO GASTON ADDISI

Historiador revisionista. Estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad del Salvador. Además es Diplomado en Antropología Cristiana (FASTA) y en Relaciones Internacionales (UAI). Publicó “San Martín, Rosas, Perón. Un homenaje a Fermín Chávez” (2008); “Estévez. Vida de un Cruzado” (2009); “Raúl Scalabrini Ortíz. Su lucha y sus enseñanzas” (2009); “Aportes al Bicentenario” (2011); “Historia de la Revista del Instituto Juan Manuel de Rosas” (2013); “Occidente contra Occidente (2016). Es columnista en “Noticias del Congreso Nacional”. Como historiador, pensador y periodista siempre se manifestó estrechamente vinculado al Pensamiento Nacional y a la Doctrina Nacional del Justicialismo. Actualmente es el Director de Cultura de la Fundación Rucci de la Confederación General del Trabajo.

 

Compartinos:
febrero 22nd, 2018|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en Moyano ¿El control de la calle garantiza el control de la Central Obrera?

RAM: TERRORISMO INTERNACIONAL por Federico Addisi

El plexo normativo al que se aferran entre otros grupos, los mapuches; forma parte de un plan tendiente a crear un problema racial, totalmente artificial y ajeno a nuestra cultura. Parte de ignorar -maliciosa e intencionadamente- que nuestra idiosincrasia proviene de la conquista española, que por lo demás se caracterizó por un profundo mestizaje y mezcla de culturas, no por el exterminio ni genocidio como agitan el parche los que compraron la leyenda negra escrita por Gran Bretaña y Holanda (a partir de la “Brevisima” del Padre Bartolomé De las Casas). Por el contrario, la conquista en América del Norte fue claramente de aniquilamiento y fuertemente racista. Los ingleses no se mezclaban con los indios. Famosa es aquella sigla que esgrimían a modo de síntesis. WASP (White, blanco; Anglo, Sajon; Protestante). Pero en esto, mal que les pese a algunos, influye en forma determinante la religión como uno de los principales impulsores de la conquista.La cultura española y la característica piadosa de la religión cristiana y católica que vino con ella tienen esta mirada. Desconocerlo es negar la historia y nuestro propio ADN, lo que equivale a negarnos a nosotros mismos como ser nacional.

Pero volviendo al marco jurídico debemos decir que desde la reforma constitucional de 1994 con el mencionado artículo 75 inciso 17 en adelante, nuestra dirigencia política -o la mayor parte de ella- cayo en la trampa. El tema de los pueblos originarios tiene que ver con el cambio de la política mundial a partir de la caída del Muro de Berlín: ya no es el proletariado el sujeto de la historia, sino que ahora empieza a haber otros sujetos históricos “oprimidos”, por ejemplo, las minorías indígenas.

A este cambio de paradigma se lo denomina como “conflictos de IV Generación”. De allí y con apoyo de los grandes centros de poder mundial, parte la idea de implantar la cuestión de “pueblos originarios” en las naciones hispanoamericanas como estrategia de balcanización, es decir, de secesión territorial. Esto fue denunciado oportunamente por el dirigente e historiador norteamericano Lyndon La Rouche en su libro “El Complot para aniquilar a las Fuerzas Armadas y a las naciones de Iberoamerica”: “Los movimientos separatistas, nutridos por la desintegración económica y moral de los gobiernos centrales, han comenzado a medrar en varios países, como por ejemplo en los estados agrícolas del sur del Brasil, varias provincias argentinas y estados mexicanos, y algunas regiones colombianas. En casi todos los casos los orígenes del proyecto se remonta a las redes de la Jurisdicción Sur del Rito Escocés de la masonería estadounidense en el siglo XIX, que dirigieron la rebelión separatista confederada contra los Estados Unidos. Uno de los más peligrosos de estos movimientos desplegados para fragmentar a las naciones iberoamericanas es el llamado movimiento de los “derechos indígenas”, grupos del cual operan ya en casi todas las naciones del continente. (Donde no hay indígenas nativos, envían antropólogos y misioneros extranjeros a reconstituirlos) Como lo documentamos en capítulos posteriores de este libro, el movimiento es financiado, dirigido y promovido desde el exterior como una fuerza desplegada explícitamente contra el Estado nacional, ¡por las propias instituciones financieras internacionales!”. 

En el conflicto Mapuche y de la RAM se ve claramente la mano de Gran Bretaña a través del Enlace Mapuche Internacional conducido por el chileno y ex MIR; Reynaldo Mariqueo con sede en Londres y voz de su ONG en Naciones Unidas.
Este es uno de los arietes con los que se pretende atacar la soberanía argentina nada menos que mediante la creación de un estado mapuche en el sur de Argentina y Chile.

FEDERICO GASTON ADDISI

 

Compartinos:
febrero 3rd, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“Solos en la madrugada”, por Enrique Avogadro.

 

 

El próximo miércoles veremos, en la Avda. 9 de Julio, que Hugo Moyano (más sus hijos, su tercera mujer y los vástagos anteriores de ésta) se encuentran absolutamente solos, como nunca lo han estado, en el amanecer del momento en que irán presos. Aún así, sin duda estarán rodeados por lo más granado del kirchnerismo (la CTA, los docentes y bancarios), el trotskismo, y los movimientos sociales, incluida la CTEP, la organización encabezada por Juan Gabrois, funcionario vaticano por designación de SS Francisco, todos aunados solamente por su actitud opositora al Gobierno.

Es bueno recordar que el Papa cumple dos roles: Sumo Pontífice de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, y Jefe del Estado Vaticano. Cuando habla de dogma su palabra es infalible para nosotros, los fieles de su Iglesia; en cambio, como estadista, no es más que un ser humano común, susceptible de incurrir en errores y, sobre todo, con derecho a tener opinión propia en temas terrenales. Si le envía rosarios a los imputados por corrupción o una carta personal a Hebe de Bonafini, donde la bendice y la compara con Jesús como objeto de calumnias en procesos amañados, está ejerciendo su derecho, pero no por ello sus pareceres tienen que ser aceptados por la grey; y lo mismo sucede con el resto de sus expresiones estrictamente políticas o económicas.

La soledad en que han dejado al Negro Moyano sus pares se debe a que éstos han comprendido, con sagacidad y experiencia, que hoy el poder real está en manos de Mauricio Macri quien, a diferencia de sus predecesores no peronistas, sorteó con facilidad las elecciones de medio término. Percibieron que no se trata de un personaje débil o manejable sino que están frente a alguien con decisión y firmeza; además, puede abrir o cerrar la bolsa de recursos de las obras sociales gremiales, principal fuente financiera de los sindicatos, y activar las acciones de la Oficina Anticorrupción, que tanto preocupa a varios de los congéneres del líder camionero, autores de similares delitos.

La concentración del 22 para la defensa política frente a las acciones penales que lo tienen contra las cuerdas puede derivar en violencia urbana, pero no dudo que la Ministro de Seguridad está preparada para reprimirla; a Patricia Bullrich tampoco le temblará la mano para hacerlo.

Pero hay otro ángulo en el que la mayoría de la sociedad está de acuerdo. Me refiero a la imperiosa necesidad de despedir al millón de empleados públicos que se agregaron en la década anterior; en ello coinciden todos los ciudadanos, asfixiados por una presión impositiva que no para de crecer. Si por unos pocos cientos de empleados, a los cuales no fueron renovados sus contratos temporarios, la ciudad de Buenos Aires y sus accesos se ha transformado en un caos, ¿qué sucedería si estuviéramos hablando de miles? ¿Estamos dispuestos a pagar el precio, aunque sólo sea en materia de libre circulación?

Moyano y sus socios son verdaderamente capaces de convertir nuestra vida en un infierno por la falta de alimentos, de dinero, de combustibles, de exportación de granos, de clases, etc., y no tengo dudas que activarán paros crecientes a medida en que avancen las causas penales; ¿lo soportaremos todos los que hoy despotricamos contra el inmenso poder que han sabido construir extorsionando a mandatarios y ministros?

Esto nos lleva a las dificultades económicas que jaquean al Gobierno, en especial la indomable inflación. En materia de mercados, los factores psicológicos tienen una enorme importancia; cuando un rumor -favorable o negativo, cierto o falso- trasciende, el precio de los activos sube o baja sin ninguna razón aparente que lo justifique y, cuando la multitud actúa como masa, la fortuna o la ruina están a la vuelta de la esquina; muchos pánicos y burbujas generalizados que se han producido en el mundo en épocas recientes dan acaba prueba de esta afirmación. Y en este aspecto el accionar de los gremios y el desorden generalizado está produciendo un grave deterioro en la imagen que Macri está intentando construir de cara a los inversores; en especial cuando, como sucedió esta semana, se reflejan en el diario más influyente en la materia, The Wall Street Journal.

Hay virus enormemente peligrosos que se han instalado en nuestro cuerpo social desde hace tiempo y, como terribles drogas adictivas, costará mucho tiempo erradicarlos. Por estar enfermos de populismo, pretendemos que se nos “regalen” los servicios públicos, sin pensar que los pagaremos con nuestros ya insoportables impuestos; y al apostar permanentemente al alza futura de los precios internos y de los salarios, convertimos a la inflación, la peor gabela, en una profecía autocumplida.

Sabemos que el precio del dólar en la Argentina está atrasado, y que esa situación perjudica enormemente a nuestras exportaciones industriales y a las economías regionales; sin embargo, tan pronto comienza una sensación alcista, salimos a remarcar los precios a su ritmo, aunque no estén vinculados a las importaciones. Nos quejamos del sideral déficit de nuestra balanza de pagos, pero batimos records absolutos en materia de turismo y compras en el exterior, aprovechando precisamente el dólar barato.

Criticamos el nivel de endeudamiento del país en el exterior, pero no ahorramos en el país el dinero suficiente para solventar el sideral gasto público heredado; tampoco nos conforma el gradualismo del Gobierno, pero no proponemos recetas alternativas políticamente viables para reducirlo.

Los industriales protestan por la baja en el consumo, pero rechazan frontalmente la apertura de la economía, que les permitiría buscar clientes en el mundo entero. Los dirigentes sindicales aúllan contra cualquier medida que pretenda mejorar la competitividad y reclaman por la caída del poder adquisitivo, mientras se asocian a los pedidos de las entidades patronales, pero sus pretensiones en materia salarial aportan nuevo combustible al incendio inflacionario.

Nos sentimos por completo inseguros, pero calladamente permitimos que se procese a un policía que mata a un asesino frustrado que huye y a un padre que golpea a un individuo mayor por intentar seducir por Internet a su hija de once años. Hace cuarenta, rogabamos que las Fuerzas Armadas reprimieran a los terroristas que ponían bombas, asesinaban y secuestraban a mansalva, pero hoy miramos para otro lado cuando se nos enfrenta a la realidad de dos mil ancianos militares presos, muchos sin condena, por ganar la guerra a la guerrilla.

En resumen, todos tenemos que dejar la hipocresía de lado y tomar conciencia de cuánto depende de nosotros mismos que la Argentina se reconvierta en el país viable y envidiable que alguna vez fuimos y deje atrás esta espiral de decadencia en que nos hemos sumergido desde hace décadas. Es cierto que costará grandes sacrificios presentes lograrlo, pero así dejaríamos a nuestra descendencia un legado de paz y prosperidad del cual hoy carece. ¿Seremos, realmente, capaces de hacerlo?

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
Compartinos:
enero 28th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

El “Homo Deus” pasó por Davos. Yuval Harari

“Los movimientos que pretenden cambiar el mundo suelen empezar reescribiendo la Historia”; nos dice Yuval Harari en su libro apologético del iluminismo globalista “Homo Deus”.

Harari estuvo en el reciente Foro de Davos, en nada menos que tres paneles, desarrollando los tópicos de la IV Revolución Industrial que promueve Schwab. Y si éste piensa las tácticas y estrategias, Harari es quien le construye el relato. Imbuido de un claro sentido darwinista, sostiene que el hombre ha ido evolucionando desde miles de años, del primitivo “homo erectus”, al “homo sapiens” para llegar en este siglo XXI, inteligencia artificial y robática mediante al “homo deus”.

El autor, es para tomar en serio ya que viene de vender más de un millón y medio de libros y con este promete superar la marca. Es el nuevo Zbigniew Brzezinki con su “Era Tecnotrónica”, o si prefiere el lector; un Francis Fukuyama con su “Fin  de la Historia…”, lo cierto es que como aquellos, Yuval nos dice: “…cuando la tecnología nos permita remodelar la mente humana, Homo Sapiens desaparecerá, la historia humana llegará a su fin y se iniciará un tipo de proceso completamente nuevo”.

Como todo admirador del iluminismo, Harari aconseja dejar atrás lo atinente al espíritu, la metafísica, la religión y el nacionalismo y ascender a las mucho más seguras y alta esferas de la ciencia. Nada que los filósofos iluministas del sigl XIX en Inglaterra y Francia no hubieran dicho…sólo que infinitamente radicalizado. Es lógico, a esto lleva la creencia del progreso indefinido. «Homo Deus» consta de tres partes. En la primera se anuncia la erradicación de todos los problemas de la especie humana, desde el hambre, la peste y la guerra hasta la posibilidad de erradicar la muerte. Así, en línea con el FMI y la OCDE, como para que no queden dudas de donde están sus intereses, nos dirá: “Esta es la razón por la que cada vez más individuos, organizaciones, empresas y gobiernos se toman muy en serio la búsqueda de la inmortalidad, la felicidad y los poderes divinos. Compañías de seguros, fondos de pensiones, sistemas de salud y ministerios de economía ya están aterrados por el salto en la esperanza de vida. La gente vive mucho más tiempo de lo que esperaba, y no hay dinero para pagar las pensiones y los tratamientos médicos. A medida que los setenta años de edad amenazan con convertirse en los nuevos cuarenta, los expertos piden que se aumente la edad de la jubilación y que se reestructure todo el mercado laboral”. La segunda parte constituye un ataque a la visión humanista que ha servido para llevar al hombre a donde se encuentra. El autor, sin hacerlo expreso comparte la idea nietzscheana: “Dios ha muerto”; el nuevo Dios es el hombre. Volviendo a repetir la satánica soberbia del ángel caído que quiso ser como Dios. La tercera parte augura cómo será el mundo cuando prescindamos de la subjetividad en beneficio de la inteligencia artificial. desde ya la panacea que nos permitirá, como Dioses disfrutar las delicias de la IV Revolución Industrial para la que Harari trabaja.

 

POR FEDERICO GASTON ADDISI.

Historiador revisionista. Estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad del Salvador. Además es Diplomado en Antropología Cristiana (FASTA) y en Relaciones Internacionales (UAI). Publicó “San Martín, Rosas, Perón. Un homenaje a Fermín Chávez” (2008); “Estévez. Vida de un Cruzado” (2009); “Raúl Scalabrini Ortíz. Su lucha y sus enseñanzas” (2009); “Aportes al Bicentenario” (2011); “Historia de la Revista del Instituto Juan Manuel de Rosas” (2013); “Occidente contra Occidente (2016). Es columnista en “Noticias del Congreso Nacional”. Como historiador, pensador y periodista siempre se manifestó estrechamente vinculado al Pensamiento Nacional y a la Doctrina Nacional del Justicialismo. Actualmente es el Director de Cultura de la Fundación Rucci de la Confederación General del Trabajo.

Compartinos:
enero 26th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Mala Praxis – ¿Cuánto vale una vida?

En la Argentina de hoy la litigiosidad está en el ojo de la tormenta y el ámbito de la medicina no es ajeno a este fenómeno. Una condena millonaria a una bioquímica y a un sanatorio en Santa Fe sumado a una cantidad considerable de casos de supuesta mala praxis que ha tomado estado público, puso en alerta a los profesionales de la salud.
La Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Entre Ríos (SOGER) se expresó hace unas semanas a través de un comunicado en sus redes sociales titulado “La medicina amenazada” que indica que las demandas temerarias y sentencias arbitrarias en este ámbito perjudicarán seriamente el ejercicio de curar y que: ”De continuarse en este sendero equivocado y de gran adversidad para el médico, en defensa propia apelaremos -muy a nuestro pesar- al poco compromiso, a la insolidaridad, viendo en cada paciente un denunciante en potencia. En consecuencia, el ejercicio de la medicina que antes fue placentero y pletórico de vocación y entrega, devendrá en un calvario y/o en un auténtico e insoportable foco de presión” En la firma de la publicación se sumaron numerosas entidades en representación del cuerpo médico.

Esta problemática no es exclusivamente argentina, recientemente, los médicos bolivianos en plan protesta y negociación con el Gobierno, llevaron adelante más de 40 días de huelga en rechazo a una ley que podría multarlos, inhabilitarlos y encarcelarlos entre 2 y 6 años por cometer mala praxis a sus pacientes. En Bolivia los médicos manifestantes también expresaron su preocupación con argumentos similares a nuestros galenos. Finalmente llegaron a un acuerdo y levantaron la el paro.

La Lic. Alicia Beatriz Cillo, Directora de la Licenciatura en Obstetricia de la Universidad Católica de La Plata, en su libro “Entre Colegas” del año 2005, advirtió sobre un crecimiento notorio en los reclamos por mala praxis y detalló algunos de los siguientes causales:

• El aumento de la actividad de los profesionales de la salud
• La falta de coincidencias en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades( la medicina no es una ciencia exacta)
• El progreso constante del conocimiento científico requiere que la praxis profesional se adecue al mismo.
• La divulgación a través de los medios de comunicación de los problemas médicos y sus soluciones, presentadas con carácter triunfador, da lugar a que el paciente considere su curación como un derecho.
• Los cambios de mentalidad: hasta la primera mitad del siglo XX la regla general era la resignación ante los problemas de la vida, el sufrimiento o la muerte.

Dr. Fabian Rosenberg

El Dr. Fabian Rosenberg, abogado especialista en mala praxis general y parálisis cerebral en diálogo con NCN nos aportó su mirada frente a la mala praxis, su judicialización y el malestar de la comunidad médica.

NCN: ¿De qué hablamos cuando hablamos de Mala Praxis?
FR: Cuando hablamos de la mala praxis hablamos en realidad de un análisis de una conducta médica específica a la luz de lo que debería haber sido una buena praxis, una práctica médica conforme a la ley.

NCN: ¿La comunidad médica alerta sobre la judicialización, a qué corresponde?

FR: En nuestro país hay un proceso de universalización y democratización de derechos que proviene de la evolución jurisprudencial y social desde hace décadas. Antaño la relación médico – paciente era una relación paternalista que evolucionó hacia cánones democráticos donde el paciente puede discutir la prestación recibida en igualdad de condiciones con el profesional. La judicialización no tiene que ver con nada negativo sino con ese proceso de democratización que incluye a los médicos.

NCN: ¿Qué garantías hay de no ser víctimas de una sentencia arbitraria?
FR: Hay varias instancias para discutir cualquier cuestión de responsabilidad médica, una 1ra, 2da y eventualmente una instancia extraordinaria de la corte suprema. En el sistema jurídico argentino están suficientemente garantizados los derechos de los pacientes y de los médicos de tener una sentencia justa. Los procesos de mala praxis suelen durar entre 5 y 10 años

NCN: ¿Existen las mafias en este ámbito?
FR: Mafias e ilicitud hay en todas las actividades, en la empresarial, sindical, docente y también en la judicial. Cuando uno advierte un vicio mafioso debe proceder a denunciarlo y combatirlo pero eso no nos tiene que llevar a hacer conceptualizaciones que tienen que ver construcciones imaginarias acerca de organizaciones mafiosas que promueven reclamos. Estadísticamente en el caso de los menores, hasta que una familia se decide a realizar un juicio pasan largos años, antes de la reforma del Código Civil, de Velez Sarfield y Acevedo, vigente hasta el 01 de Agosto de 2015, el plazo de prescripción en materia aplicable era de 10 años, con la reforma se redujo a 3.

NCN: ¿Dónde empiezan y terminan los derechos del paciente?
FR: El Paciente tiene 7 derechos básicos: El derecho a ser informado, a tener una interconsulta, a ser informado previamente de las actividades médicas que va a recibir sobre su cuerpo o sobre su persona prestando consentimiento, a una historia clínica legible y a poder acceder a esa historia clínica. Por el lado del ejercicio médico los jueces han establecido una regla que tiene que ver con cierta valoración y justicia. Si la actividad médica se juzgara con excesiva severidad podría afectarse el ejercicio de la actividad médica y si se examinara el acto médico con demasiada levedad podrían justificarse errores que resultan inaceptables.

NCN: Hablemos sobre el corporativismo en la medicina
FR: En el ámbito de la salud, desde la década de los 70 en Argentina asistimos a un proceso de concentración económica que ha generado que 5 o 6 empresas actúen en el mercado controlando todo el sistema de salud privada. Hay infracciones como consecuencia de ese proceso de concentración económica: Los profesionales médicos trabajan extenuantes jornadas, mal pagos, mal dormidos y ellos son víctimas como los pacientes de ese sistema. Ocurre que muchas veces esos errores que son sistémicos no aparecen plasmados en una historia clínica, y así nace uno de los problemas que conducen a la judicialización.

NCN: ¿Cómo estamos en la Argentina respecto a la legislación?
FR: En cuanto a la evolución de los derechos de los pacientes y los derechos al amparo, el sistema argentino es bastante avanzado en lo que es el concierto de las naciones. En mi opinión lo deseable es que en algún momento nuestro país avance a un sistema nacional de salud, como en Inglaterra, donde el sistema funciona a nivel nacional con el aporte de todos los contribuyentes. Lamentablemente en Argentina vivimos más la privatización de la Salud.

NCN: ¿Cuánto vale una vida? 

FR: Filosóficamente es una entidad irrepetible y única en su originalidad, la vida tiene un valor supremo por sobre todo bien o valor. Desde el punto de vista del derecho penal la vida se analiza objetivamente, la vida de Albert Einstein tiene el mismo valor que la vida de un simple trabajador porque son objetivamente equivalentes entre sí. En el ámbito del derecho de reparación y de los daños, las vidas son apreciables económicamente en función de lo que cada vida pudo ser, pudo aportar o proyectar hacia el futuro y, en ese sentido, la vida de un científico tendrá un valor reparatorio más alto porque los aportes y proyecciones a futuro pesan económicamente de manera distinta.

 

Por Flavia Alesia

Compartinos:
enero 23rd, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Haya de la Torre, la trampa del indigenismo y su postura para evitar una nueva fragmentación territorial de la América Latina por Marcelo Gullo

Durante los primeros meses de 1931, mientras los cuadros apristas organizaban el partido y difundían el pensamiento aprista, Haya de la Torre multiplicaba, desde Berlín y Londres, su ofensiva escrita y su gran amigo, el argentino Gabriel del Mazo, pagó de su pecunio la edición, en Buenos Aires, de un nuevo libro de Haya intitulado “Ideario y acción aprista”. Poco después se edita, en Lima, “Teoría y Táctica del Aprismo”. Ambos opúsculos recogen, sin aclararlo, artículos ya publicados por Haya.
Sin embargo, de los dos libros sólo “Teoría y Táctica del Aprismo” contiene un artículo novedoso, tanto en el sentido de que no había sido ya publicado con anterioridad, como en el sentido de que en el mismo, se desarrolla una temática que Haya no había tratado nunca antes, con profundidad. Dicho artículo lleva como título: “El problema del Indio”. Este artículo, como veremos, no sólo tuvo una importancia fundamental desde el punto de vista del desarrollo ideológico del Aprismo sino que tuvo también, una importancia política estratégica porque, con él, Haya se opuso frontalmente a una de las principales líneas de acción política diagramada por la Internacional Comunista para la América Latina.

Haya de la Torre se basa en el pensamiento de Manuel González Prada, a quien lo denomina simbólicamente como su “Maestro”, para desarrollar la postura doctrinaria del Aprismo frente – a lo que en esa época se denominaba- el problema del indio.

Creemos que González Prada fue uno de los más claros pensadores de su tiempo – un tiempo caracterizado por el profundo peso de los prejuicios raciales en el análisis social y político – en promover una nueva manera de enfocar el problema del indigenismo. González Prada abordó el problema indígena por primera vez en 1904, a través de un brillante artículo que intituló: “Nuestros Indios”. Dicho artículo fue incluido, más tarde, en la segunda edición de su libro “Horas de Lucha”.
En el referido artículo, González Prada planteó como apotegma axial que: el indio no es una raza biológica sino una raza social. Y esta será la premisa fundamental sobre la cual se basará luego Haya de la Torre, para construir la postura doctrinaria del Aprismo sobre el problema indígena. González Prada explica que, “…por raza biológica se entiende al hombre con sus caracteres somáticos, color de piel, ángulo facial, textura, forma de los ojos, etc. Pero, desde el punto de vista social, la raza esta dada por su inserción, por su papel en la sociedad.” Para González Prada, “…indio, en el Perú, es sinónimo de pobre, de campesino, de explotado” Según González Prada, “…cuando un indio se enriquece se blanquea…actúa como un blanco y cuando un blanco pierde su capital, entonces se aindia porque lo tratan como un pobre, como un explotado, lo explotan y es como un indio”

Siguiendo entonces de forma evidente a González Prada, es que Haya de la Torre sostiene:
“LA CAUSA DEL INDIO ES CAUSA SOCIAL, NO RACIAL. La causa del indígena peruano – como la del ecuatoriano, boliviano, argentino, como la del indígena de toda América – es causa sagrada, no porque el indio sea indio, vale decir que no sea blanco, sino porque el indio, en su gran mayoría, es explotado. Nuestro indigenismo no es el simplista sentimental concepto racial que ante la estúpida afirmación burguesa de la inferioridad de razas opone en un amargo grito de revancha la afirmación contraria de que toda raza de color es superior a la blanca…González Prada ha escrito: ‘La cuestión del indio más que una cuestión racial es económica, es social’…No es el color lo que limita el problema. Indios por sangre hay, desde Felipillo el traidor, que son verdugos de sus hermanos de raza. ¡Cuántas veces en eso que en el Perú se llama Parlamento, en los ministerios y los tribunales, no se han sentado y se sientan hombres de piel de cobre y de conciencia negra!…En mis viajes por la sierra peruana, he visto a veces gamonales de raza india, verdugos implacables, monstruos sanguinarios, sádicos…despedazando las carnes de los siervos y maldiciéndolos en quechua…Nuestra lucha por el indígena peruano y americano, es pues, lucha contra el latifundio; no es simple lucha de color, que blancos hay por millones oprimidos en el mundo y hombres de piel cobriza oprimen sangrientamente en el Perú y América…”
Luego desarrolla Haya la relación entre el problema del indio y el imperialismo. Sostiene Haya, entonces, como principio básico fundamental que no puede entenderse al problema del indio como un problema aislado y que, plantearlo de ese modo, es una trampa del imperialismo. El problema del indio no puede resolverse mediante la lucha aislada del indígena porque no habrá solución al problema indígena sin la victoria contra el imperialismo – que solo podrá conseguirse mediante la estructuración de un frente de lucha que agrupe en su seno, a todos los sectores sociales afectados por éste – y la construcción de la unidad política de los pueblos indoamericanos en un único estado federal.

De la argumentación sostenida por Haya se desprende que para éste, la lucha por la verdadera reivindicación del indígena tiene un aspecto táctico, consistente en la lucha por la reforma agraria, contra el latifundio y el latifundista y un aspecto estratégico, la lucha contra el imperialismo, por la unidad indoamericana. Advierte también Haya que, aunque el imperialismo plantee el problema indígena como un problema racial, los mismos indígenas no deben plantearlo de ese modo porque deben comprender que su problema, es parte de un problema mayor. Es en tal sentido que Haya argumenta:
“El imperialismo en nuestros países tiene su aliado en el latifundista, cuya clase es dueña del poder político, y cuenta con la explotación de nuestras clases trabajadoras, especialmente de nuestros trabajadores indígenas para hacer de ellos sus mejores instrumentos de explotación. El imperialismo, enemigo de nuestros países, es el peor enemigo del indio. El cristianismo sajón ha logrado infiltrar muy profundamente en la clase dominante de los países donde domina, muy especialmente en los Estados Unidos, un incurable desprecio racial hacia los hombres de color, negros o cobrizos. Es indiscutible que en la inmensa mayoría de los sajones prevalece esta idea.
Y siendo nuestras razas, según ellos ‘razas inferiores’, se deduce cierta justificación ‘moral’ a la explotación, opresión y servidumbre de nuestros trabajadores, no solo porque son trabajadores, sino porque en su gran mayoría no son blancos, o, simplemente porque no son sajones.
El imperialismo, pues, trae consigo un nuevo y grandísimo peligro para nuestros indígenas…Es por eso que nuestro movimiento antimperialista, debe tener a los indígenas en las vanguardias…(pero) No se puede apartar el problema indígena del imperialismo…El problema del indio en el Perú como en cualquier país americano es problema económico, es problema de justicia social y ésta no podrá realizarse mientras el imperialismo amenace la soberanía política de nuestros países y su libertad económica. Por eso, todo intento de liberación social en nuestros países, está relacionado con el gran problema general que plantea el imperialismo. No hay problemas aislados sino aspectos de uno, grande y común. De ahí que no puede haber luchas aisladas, sino partes de un todo, secciones de un gran partido, divisiones de un gran ejército, filas de un gran frente: del frente único de trabajadores manuales e intelectuales de América: contra el imperialismo yanqui, por la unidad de los pueblos de América, para la realización de la justicia social.”

La importancia política de la postura que Haya de la Torre adopta frente al problema indígena, se comprende mejor si se advierte que, en junio de 1929, la Primera Conferencia Comunista Latino Americana de Buenos Aires determinó que, en América Latina, había que, “…abandonar el espíritu fetichista de las fronteras actuales” pero no, para crear una Patria Grande latinoamericana sino, para posibilitar al creación de nuevas repúblicas de base étnica. En tal sentido, la Primera Conferencia Comunista Latino Americana de Buenos Aires, ordenaba a los militantes comunistas peruanos, luchar por la instauración de una república quechua y una república aymara, totalmente independientes, lo que equivalía a proponer la fragmentación territorial del Perú en tres Estados. Similar planteamiento realizó la Conferencia Comunista de Buenos Aires para la República de Bolivia a la cual se proponía fragmentarla en nada menos que trece Estados. Es preciso notar también que, en febrero de 1930, Eudocio Ravines – antiguo militante aprista convertido al comunismo – llegó clandestinamente a Lima con instrucciones muy concretas para que los militantes comunistas cumplieran con lo resuelto en Buenos Aires.

Por otra parte, resulta fundamental – para poder contextuar la real importancia de la posición tomada por Haya frente al tema del indigenismo – dar cuenta que, a los pocos días de fallecido Mariátegui, cuyo óbito se produjo el 16 de abril de 1930, llegó a Lima, como relata Ricardo Martínez de la Torre, una extensa comunicación de la Internacional Comunista, en la que se ampliaba la discusión sostenida en Buenos Aires. Dicha comunicación – que daba por sentadas las instrucciones conferidas a los militantes comunistas para que trabajaran en pos de la creación de las repúblicas quechua y aymara – afirmaba:
“En el transcurso del año último, habéis comenzado cierto trabajo de clarificación ideológica…Un paso habéis dado. Liquidando las débiles organizaciones del APRA en el Perú y en el extranjero…(pero)…Crear un partido socialista que tendría como una base más amplia que el partido comunista…(propuesta hecha por José Carlos Mariátegui) es, en el fondo, volver por un rodeo y bajo otra etiqueta, al aprismo, a un partido de varias clases…a un Kuomintang más peligroso que el APRA…La idea de dotar al partido de un programa mínimo, separado de un programa máximo, es anti-leninista, anti-marxista…La lucha ideológica contra el APRA es pues, una de las condiciones primeras para volcar una claridad absoluta en la conciencia del proletariado peruano, claridad indispensable si queréis evitar que vuestro trabajo ulterior no quede en la esterilidad por las sobrevivencias de la ideología aprista en el movimiento obrero.
El proceso de liquidación del APRA, tanto en el extranjero como en el Perú, está seriamente adelantado ya, gracias a la acción política que habéis desplegado…No es dudoso que, a pesar del éxito de vuestra propaganda, el APRA conserve todavía en la masa, cierta autoridad y mantenga ciertas ilusiones. Debéis pues continuar y desarrollar vuestra acción contra el APRA, especialmente en el seno de las organizaciones y de las masas obreras…La primera tarea de vuestro grupo es, pues, formar un partido comunista, liquidando la ideología del APRA…”

Las instrucciones dadas por la Internacional Comunista, a los militantes comunistas del Perú en particular, y a los de toda América Latina en general, no podían ser más precisas: había que liquidar de la conciencia popular la idea de un partido policlasista que luchara por la unificación de la América Latina, es decir por la construcción de la Patria Grande. Al nacionalismo continental, propuesto por el Aprismo, la Internacional Comunista, oponía el nacionalismo étnico indígena. A la unificación de la Nación Indoamericana, propuesta por el Aprismo, la Internacional oponía, bajo la aparente defensa de las masas indígenas explotadas, la fragmentación territorial de los Estados ya existentes para dar lugar al nacimiento de una veintena más de nuevas pequeñas republicas. El indigenismo – es decir la causa del indio entendida como una causa racial y no como una causa social -, propuesto por la Internacional Comunista profundizaba, inexorablemente, de ese modo, la balcanización producida luego de la guerra de la independencia. Contra esa propuesta indigenista es que Haya de la Torre escribió su artículo “El problema del Indio”, que constituyó, a nuestro entender, la pieza fundamental de su libro “Teoría y Táctica del Aprismo”, aparecido, prácticamente, en plena campaña electoral de 1931.

 

Marcelo Gullo – Haya de la Torre: La lucha por la Patria Grande, Remedios de Escalda, Ed. de la Universidad Nacional de Lanús, 2013.

Acerca del autor: 

Marcelo Gullo es Doctor en Ciencia Política por la Universidad del Salvador. Magister en Relaciones Internacionales por el Institut Universitaire de Hautes Études Internationales, de la Universidad de Ginebra. Graduado en Estudios Internacionales por la Escuela Diplomática de Madrid. Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional de Rosario. Discípulo del politólogo brasileño Helio Jaguaribe y del sociólogo y teólogo uruguayo Alberto Methol Ferré. Asesor en materia de Relaciones Internacionales de la Federación Latinoamericana de Trabajadores de la Educación y la Cultura (FLATEC). Profesor de la Universidad Nacional de Lanús y, de la Escuela Superior de Guerra en la Maestría en Estrategia y Geopolítica. Miembro fundador del Instituto de Revisionismo Histórico Nacional e Iberoamericano Manuel Dorrego.

Compartinos:
enero 22nd, 2018|Columnas de Opinion, Noticias|0 Comments

LENGUAJE Y PERONISMO (EN HOMENAJE A AMELIA PODETTI).

El lenguaje que habla una persona, modula y determina su forma de pensar.

Nuestro trabajo parte de una teoría que establece que el lenguaje propio de cada cultura y la forma de hablarlo afectan la percepción que las personas tienen del mundo que les rodea, es la hipótesis de Sapir-Whorf. Existe una relación entre las categorías gramaticales del lenguaje que una persona habla y la forma en que entiende y conceptualiza el mundo. Por lo que, el lenguaje es anterior al pensamiento lo cual quiere decir que, el pensamiento depende del lenguaje (está en función del lenguaje).

Ergo, el desarrollo del cerebro estaría condicionado por cómo percibimos y esa percepción estaría determinada por nuestro lenguaje. Los autores afirman que cuando los niños aprenden su idioma nativo, aprenden también una visión concreta del mundo, una determinada forma de ver el mundo.

Por lo tanto, siguiendo esta hipótesis y aplicándola a nuestra sociedad, si comparamos el lenguaje de los sectores pertenecientes a la clase social alta y los pertenecientes a la clase social baja dentro de una misma comunidad, observaremos que estos últimos tiene menor cantidad de vocabulario, frases más cortas, muchas muletillas… y esto tiene consecuencias a nivel cognitivo; los sujetos de clase social alta tienen un lenguaje más amplio, un vocabulario más extenso… por tanto, efectivamente el lenguaje de la clase social alta estará asociada a un alto nivel cognitivo (esto no implica inteligencia, que es otra cosa).

Cuando aparece el PERONISMO plantea un lenguaje nuevo, que enseguida echa raíz en gran parte del conjunto del pueblo trabajador, porque es un lenguaje sencillo, llano y que comprenden a la perfección. Por qué? Por dos motivos:

1.- por la formación y educación profundamente cristiana, la idea de redención, de justicia y liberación y del retorno del Mesías, permitieron un pensamiento colectivo (en particular del interior del país) que, como dijera Scalabrini Ortiz el argentino es un hombre que está solo y espera, se viera en la figura de Perón la persona esperada.

2.- los sectores obreros y sindicalizados (en su gran mayoría inmigrantes) que, desde principios del S.XX, venían exigiendo mejores condiciones laborales desde marcadas posiciones revolucionarias, desde el anarquismo al comunismo, y donde las siguientes generaciones de trabajadores urbanos, ya argentinizados, van buscando alternativas distintas a la confrontación y a la lucha de clase. Esto permitirá que el discurso conciliador de Perón les resultara atrapante.

El gran problema es que, los sectores de poder (la oligarquía terrateniente, la gran burguesía, el patriciado, los académicos e intelectuales…los ricos), formados desde niños en posiciones liberales, europeístas y anti-hispanistas, con lectura de la historia mitrista y formación universitaria de acuerdo a los paradigmas europeos, no tienen la capacidad para comprender esquemas físicos de pensamientos (lenguaje-pensamiento-realidad) ajenos a su propia realidad-mundo.

Ellos construyeron su devenir histórico y conceptual con elementos importados y adoptados acríticamente, y además, desdeñando mucho de lo genuinamente propio, sacrificando de esta forma parte de nuestra existencia. Negando una gran parte de nuestro pasado ignorándolo o lo que es peor, denigrándolo. Su aparato psíquico se va moldeando desde estos paradigmas que se replican permanentemente desde la primaria, el nivel secundario y la Universidad y de generación en generación.

Y el pensamiento crítico del trabajador se va forma en los sindicatos.
El peronismo no ha podido o no pudo crear un canal de comunicación entre ambas realidades-mundo, lo que los ha llevado a la confrontación.

Por qué no pudo? Porque nunca ha aceptado el desafío de ‘colonizar’ las universidades. De formar profesionales, de generar una corriente de pensamiento desde la historia y la sociología que nos explique, el pasado y el presente, desde nosotros mismo.

Hubo un intento en los ’70 con las Cátedras Nacionales de Amelia Podetti. (que explicaremos en la segunda entrega).

LUIS GOTTE.

Compartinos:
enero 17th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

La cuestión Malvinas

Por Senador Nacional UCR Mendoza Julio Cobos

En primer lugar, toda reflexión sobre la cuestión Malvinas debe partir del legítimo e irrenunciable derecho de soberanía de Argentina sobre las Islas, este es el piso de discusión y punto de partida.

Antecedentes históricos, políticos, geográficos y legales avalan nuestro posicionamiento frente a la comunidad internacional y los reclamos deben continuarse en cada una de las vías que corresponda; ONU y OEA principalmente. En este punto vale recordar que este año se recuperó para el patrimonio cultural e histórico de nuestro país, una serie de cartas entre el entonces gobernador de Buenos Aires y quien estaba a cargo de la Gobernación de Malvinas, fechadas en 1767; constituyéndose las mismas en un elemento más del corpus documental que sustenta el reclamo soberano.

En segundo término, la importancia geopolítica, económica y estratégica de las Islas son evidentes, como también lo son los derechos legítimos sobre ella. Por eso la cuestión Malvinas no debe abordarse con una mirada sólo al pasado sino fundamentalmente hacia el futuro. Malvinas y el resto de las Islas del Atlántico Sur constituyen enclaves marítimos estratégicos para Argentina y no deben ser considerados como algo aislados o ajenos al territorio nacional.

Por otra parte, no podemos esperar que frente a las mismas acciones, los resultados sean diferentes. Esto nos obliga a ser reflexivos y buscar nuevas alternativas, explorar nuevos caminos que nos acerquen a las Islas. Durante muchos años se ha mantenido el statu quo sobre este tema y no logramos avances concretos. Durante el 2014 tuve la oportunidad de viajar a Malvinas, de conocerlas y de estar más cerca de ellas. Algunos no compartieron esto, insistiendo con una postura de inmovilidad que no ha obtenido ningún resultado. No sólo volvería a viajar sino que además creo que es algo que deben hacer la mayor cantidad de compatriotas; acercarse a las Islas y que ellas se acerquen a nosotros. Recuerdo y traigo como ejemplo una excelente iniciativa de un grupo de alumnos de una escuela de La Plata que en su viaje de egresados, decidieron viajar a Malvinas.

Por último, entiendo que la recuperación de las Islas Malvinas no es ni será un proceso rápido, probablemente pasen muchas generaciones antes que esto se consiga, pero es nuestra obligación hacer los aportes que podamos para estar un paso más cerca de este objetivo. Por ello, es necesario mantener viva la Memoria de Malvinas, en las escuelas, en los medios de comunicación, en lo cotidiano; y quienes ocupamos una función pública debemos analizar alternativas y realizar propuestas que, en el marco de una política de Estado, ayuden a la recuperación de las Islas Malvinas.

Compartinos:
enero 15th, 2018|Columnas de Opinion, Senadores|0 Comments

“Necesitamos cambiar” *Por Manuel Adorni

El primer año de Mauricio Macri como Presidente de la Nación fue sin dudas un año muy complejo. En efecto muchos de los analistas esperaban un inicio de mandato con cierto grado de shock en las medidas que se iban a llevar adelante aprovechando el capital político emanado de la victoria ante el desdibujado Daniel Scioli, quién hasta aquel entonces era considerado el heredero cristinista. Estas medidas finalmente se limitaron simplemente a algunas cuestiones puntuales (y no por eso sin importancia) como el fin del cepo cambiario y el arreglo con los Holdouts. No mucho más dejaría el año 2016, sin ninguna cuestión de fondo en materia de reforma del Estado, especialemente en cuestiones de déficit fiscal, una de las herencias de los doce años Kirchneristas mas crueles y dañinas para la economía y el futuro de Argentina.

El año que hemos dejado atrás este 31 de Diciembre último fue un año signado por el proceso de elecciones. Nada ocurriría hasta aquel ya lejano 22 de Octubre donde el gran ganador fue el oficialismo no solo por haber obtenido la mayoría de votos a nivel nacional sino por su contundente victoria en la madre de todas las batallas: la Provincia de Buenos Aires. A partir de aquí, las apuestas fuertes se centraban en que por fin llegaba el verdadero gobierno de Macri, las profundas reformas estructurales y los cambios paradigmáticos, que por cuestiones políticas, de tiempo o de coyuntura no habían podido ser implementadas hasta ese momento.

Solo con mencionar los vaivenes que ha sufrido el camino de la Reforma Previsional (ya convertida en Ley) es suficiente para entender el grado de incultura, la dejadez intelectual y el fanatismo por la nada de ciertos sectores que han dejado como resultado policías heridos, el espacio público en los alrededores del Congreso de la Nación completamente destruidos, una imagen de decadencia que dió vuelta al mundo y un instante eterno de inestabilidad política y social sin precedente en estos dos años de gobierno y por sobre todo la culminación de un fracaso más de una casta política que no supo como evitar todo este disparate. Todo esto que solo demuestra las fragilidades políticas que la Argentina tiene al momento de querer siquiera intentar algún grado de cambios de menor cuantía en alguna materia.

La pregunta que cabría es si lo que viene en materia de cambios, modificará realmente los destinos de Argentina o será simplemente un maquillaje que siga mostrando al país como un sinfín de esperanzas para el futuro, pero pocas cuestiones concretas en el presente.

Hasta ayer Argentina era un país repleto de desafíos de cara al futuro. Hoy esos desafíos se han transformado en necesidades, y de las mas imperiosas. El déficit fiscal abrumador, actualmente en un 4,2% del PBI o para tener una mayor percepción, unos 600.000 millones de pesos que el Estado gasta por sobre lo que obtiene en recursos. Estos son los recursos que se dilapidan por demás en un Estado ineficiente, inútil y prácticamente inservible, que destroza la riqueza ahogando al sector privado con impuestos, y que a pesar de ello los mismos no alcanzan para alimentar el monstruo estatal. Las promesas para este 2018 son las de terminar el año con un déficit fiscal primario del 3,2% del PBI. Una baja importante (y hasta contundente) si dejásemos de lado en análisis sobre los intereses que se generan por la nueva deuda pública y títulos del BCRA para lograr cubrir los desajustes fiscales y monetarios. Teniendo en cuenta esto, el déficit fiscal financiero seguramente supere los puntos del PBI, que si se le adicionase los déficit provinciales y municipales, el agujero fiscal asoma con la misma fuerza que lo hizo en las últimas crisis, especialmente en la mal recordada Crisis del 2001.

Otras de las necesidades que urgen es seguir atacando la inflación. El 2016 la inflación corrió cerca de los 40 puntos, entendida por la expansión monetaria realizada por el BCRA durante el año 2015 y además por el fin del cepo cambiario (donde el peso se devaluó un 50%) y cierto grado de quita de subsidios a las tarifas de energía. El 2017 y ya sin tantas razones que lo justifiquen, la inflación terminó el año en torno al 24%. Y para este 2018, luego de que el Gobierno prevea para todo el año una inflación en torno al 15% y el Banco Centra fije sus metas en torno al 10% (con un ±2% para situar el techo de la meta en el 12%) el Gobierno metió su larga y dañina cola dentro de la entidad autárquica dirigida por Federico Sturzenegger en un intento de alineamiento en las metas, haciendo que el Banco Central reconozca una meta de igual margitud a la del Gobierno: un 15%. Ahora bien, si los analistas privados estimábamos una inflación para 2018 en torno al 16% con un BCRA haciendo lo imposible por cumplir una meta de inflación del 10%, la duda que queda por disipar es si ahora el BCRA luchará por su nueva meta del 15% y ya no por el 10%, ¿cuál será la inflación real para todo este 2018?.

Sin duda temas como la Reforma Laboral son claves para lograr cierto grado de competitividad que nos logre insertar en el mundo. Los costos laborales, la industria del juicio y las leyes obselotas sos un cóctel que va en contra de cualquier intento de competir en el mundo con nuestros productos. De igual forma la Reforma Tributaria es aún una materia pendiente. Si bien se han modificado algunas cuestiones superficiales, aún estamos lejos del camino donde Argentina baje su absurda presión tributaria, que solo logra imposibilitar el crecimiento, la inversión y el futuro.

Argentina necesita realmente transitar el camino de la transformación estructural. Crecer y desarrollarnos económica, social y culturalmente, transformando el Estado y dejando de maltratar al sector privado, el gran creador de riqueza. Nos merecemos dejar esta Argentina atrás y darle paso a la Argentina del futuro. Aún hay tiempo para el cambio.

Por Manuel Adorni

Compartinos:
enero 13th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“El altar del libre mercado” *Por Federico Addisi

Para aquellos amantes del neoliberalismo decimononico que discuten entre el gradualismo o el shock; pareciera ser que el actual gobierno logro colocar -o va rumbo- a Argentina entre los paises mas poderosos del mundo.

Pertenecer tiene sus privilegios y parece que el endeudamiento serial al que nos someten es uno de ellos.

Pero las exigencias de la OCDE Y el FMI son claras. Cualquier vestigio proteccionista o del Estado de Bienestar debe ser sacrificado e incinerado en los altares del Dios del Mercado. Logico. Son los mismos que ayer nomas adoraban a Mammon.

Y les mostramos las pruebas:

“Decreto 2284- 30-12-1991
Que habiendo iniciado la Nación una nueva fase de su historia política y económica, caracterizada por el afianzamiento de los principios constitucionales en todos los planos y la instauración de una economía popular de mercado, la permanencia de normas dictadas en otro contexto constituye un factor de atraso y entorpecimiento del desarrollo nacional. Fdo. Menem, Domingo Cavallo.

Decreto 27. 11-1-2018
“Que habiendo iniciado la Nación una nueva fase de su historia política y económica, caracterizada por el afianzamiento de los principios constitucionales en todos los planos y la instauración de una economía pujante, competitiva y transparente, la permanencia de normas dictadas en otros contextos constituye un factor de atraso y de entorpecimiento del desarrollo nacional. Fdo. M. Macri, Peña y el gabinete de ministros”.

Hoy como ayer se repite la historia. El poder usurario del dinero o la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nacion.

FEDERICO GASTON ADDISI

Compartinos:
enero 13th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Perón, teniente rosista y presidente sanmartiniano. La confirmación del revisionismo histórico como movimiento popular, nacional y federalista.

Por Marcelo Gullo

La verdad histórica y la política nacional

El tres veces presidente constitucional de la República Argentina el General Juan Domingo Perón fue, sin duda alguna, un profundo conocedor de la “verdadera” historia argentina y un gran admirador del Brigadier General Juan Manuel de Rosas. Sin embargo, muchos militantes del campo nacional y popular desconocen, hoy día, la admiración de Perón por la figura de Juan Manuel de Rosas y su decidida adscripción al revisionismo histórico.

Tanto más grave es el desconocimiento de ese hecho por parte de ensayistas e historiadores que se ubican, desde hace poco, en el campo nacional y popular. Por otra parte algunos historiadores “mitroliberales” o “mitromarxistas”, poco profundos creen que Juan Domingo Perón adhirió al revisionismo histórico luego de su derrocamiento, en septiembre de 1955, como reacción a la autodenominada “revolución libertadora” que definía al golpe de estado de septiembre e 1955 como un “Nuevo Caseros” y al gobierno del General Perón, como la “Segunda Tiranía” (Goebel, Michael, 2004: 251)

Se impone, entonces, documentar la temprana adscripción del joven Perón, a la figura de Juan Manuel de Rosas, y al revisionismo histórico. Por otra parte, es preciso detallar las declaraciones y acciones que, para restablecer la verdadera Historia de la Argentina, realizó Juan Domingo Perón, en su dilatada carrera política.

Importa precisar que este tema no reviste un carácter simplemente historiográfico, sino sustancialmente político, pues los más jóvenes y los no tan jóvenes, suelen ignorar que –como afirmaba Arturo Jauretche en Política nacional y revisionismo histórico- “sin el conocimiento de una historia auténtica no es posible el conocimiento del presente, y el desconocimiento del presente lleva implícita la imposibilidad de calcular el futuro, porque el hecho cotidiano es un complejo amasado con el barro de lo que fue y el fluido de lo que será, que no por difuso es inaccesible e inaprensible”. (Jauretche, Arturo, 2006: 14) Sin duda alguna, “la verdad histórica es el antecedente de cualquier política que se defina como nacional.”(Jauretche, Arturo, 2006: 16)

 

El joven teniente rosista

 

Habitualmente, el joven teniente Juan Domingo Perón, escribía afectuosamente hasta dos cartas mensuales a sus padres, manifestándoles, asiduamente, su estado de ánimo y alguna que otra apreciación personal de la situación política nacional e internacional. Así, el 26 de noviembre de 1918, el joven oficial de infantería, tomó unas hojas membretadas del Casino de Oficiales del Arsenal Esteban de Luca, en que revistaba y se dispuso a escribir a sus padres. Prolijamente estampada la letra de Juan Perón comenzó a fluir en perfecta horizontalidad con respecto a los márgenes. (Crespo, Jorge, 1998)

En dicha carta, que constituye un documento histórico de trascendental importancia, el Teniente Perón escribió:

“Mis queridos padres:

Hoy he recibido carta y me alegra mucho que estén buenos y contentos con el triunfo de las ideas aliadas; pero debo hacer presente que no está bien eso de la lista negra, por cuanto es un atropello…No olvides papá que este espíritu de patriotismo que vos mismo supiste inculcarme, brama hoy un odio tremendo a Inglaterra que se reveló en 1806 y 1807 y con las tristemente argentinas Islas Malvinas, donde hasta hoy hay gobierno inglés; por eso fui contrario siempre a lo que fuera británico, y después del Brasil a nadie ni nada tengo tanta repulsión.

Francia e Inglaterra siempre conspiraron contra nuestro comercio y nuestro adelanto y si no a los hechos:

En 1845 llegó a Buenos Aires la abrumadora intervención anglo-francesa; se libró el combate de Obligado, que no es un episodio insignificante de la Historia Argentina, sino glorioso porque en él se luchó por la eterna argentinización del Río de la Plata por el cual luchaban Francia e Inglaterra por política brasilera encarnada en el diplomático Visconde de Abrantes. Rosas…, fue el más grande argentino de esos años y el mejor diplomático de su época, ¿ no demostró serlo cuando en medio de la guerra recibió a Mr. Hood…No demostró ser argentino y tener un carácter de hierro cuando después de haber fracasado diez plenipotenciarios ingleses consiguió más por su ingenio que por la fuerza de la República que en esa época constaba solo con 800.000 habitantes; todo cuanto quiso y pensó de la Gran Bretaña y Francia; porque fue gobernante experto y él siempre sintió gran odio por Inglaterra porque esta siempre conspiró contra nuestro Gran Río, ese grato recuerdo tenemos de Rosas que fue el único gobernante desde 1810 hasta 1915 que no cedió ante nadie ni a la Gran Bretaña y Francia juntas y como les contestó no admitía nada hasta que no saludasen al pabellón argentino con 21 cañonazos porque lo habían ofendido; al día siguiente, sin que nadie le requiriera a la Gran Bretaña, entraba a Los Pozos la corbeta Harpy y, enarbolando el pabellón argentino al tope de proa, hizo el saludo de 21 cañonazos. Rosas ante todo fue un patriota. (Chávez, Fermín, 2001: 22)

La carta, dirigida a su padre don Mario Perón residente en Malaspina, en la provincia de Chubut, no tiene desperdicio para un conocimiento profundo y serio del pensamiento del joven oficial que, a la sazón, tenía 23 años.

La carta, escrita sin ningún tipo de intencionalidad política, expresa el sentimiento auténtico del joven Perón sobre la figura histórica de Juan Manuel de Rosas.

Es evidente que Perón ya había descubierto la falsificación de la historia realizada por Mitre y su descendencia intelectual y que, el joven teniente, sentía una profunda admiración por la figura de Rosas. Por otra parte, como afirma Fermín Chávez, la “referencia a la intervención decisiva del vizconde de Abrantes indica que – Perón – no tocaba de oído”. (Chávez, Fermín, 2001: 23)

Los documentos históricos, no dejan, así, lugar a ninguna duda sobre la adhesión del joven Juan Domingo Perón, alrevisionismo histórico.

El 8 de enero de 1970, desde su exilio madrileño, Perón le escribía a Manuel de Anchorena:

He recibido su amable carta del 24 de diciembre próximo pasado y le agradezco el envío de la publicaciones sobre la campaña Pro-Repatriación de los restos del Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas y para la solidificación de las bases de nuestra liberación nacional. Ambas cosas deben merecer la preocupación patriótica de los argentinos, porque para asegurar el destino de la Patria es tan importante defender su futuro como hacer justicia a su pasado. Don Juan Manuel, no solo ha tenido la gloria de su grandeza, sino que también ha merecido el honor que le han rendido la infamia y la calumnia de los hombres pequeños…Desde niño ha repugnado a mí espíritu cuanto se ha escrito sobre Rosas en las ‘historias’ fabricadas por escribas de la ignominia y el rencor.

Hace muchos años, en oportunidad de realizar investigaciones históricas en el Archivo General de la Nación, se me ocurrió echar una ojeada a los archivos documentales de la época de la Santa Federación y me fue dado comprobar que la documentación existente era totalmente desconocida…Ha sido necesario esperar la acción de los revisionistas históricos para conocer una realidad oculta bajo la oscuridad nefasta de la mentira.” (Anchorena, Manuel, 1990: 32)

 

La estrategia del presidente Perón para reivindicar a Rosas

Cuando el teniente Perón manifestó a su padre su admiración por Rosas, gobernaba la Argentina el presidente Hipólito Yrigoyen quien – como afirma Arturo Jauretche- mantenía su rosismo como un culto secreto que practicaba en su círculo intimo de amigos, sin atreverse, jamás, a profesarlo públicamente.[1]

Cuando Juan Domingo Perón fue, a partir de 1946, presidente de los argentinos, aparentemente tampoco emprendió la reivindicación histórica de Juan Manuel de Rosas. Cabe entonces realizar la siguiente pregunta: ¿No pudo, no supo o no quiso el presidente Perón asumir la defensa de Juan Manuel de Rosas al que había calificado, siendo joven, como “el más grande argentino de su época”?

Para responder acertadamente a esta pregunta es preciso entender que Perón como político y estadista nunca fue un jugador de póker, sino de ajedrez. Es preciso comprender que, en esos años, reivindicar a Rosas, era equivalente a reivindicar, en nuestros días a un dictador genocida como Rafael Videla.

Rosas no había sido ni un tirano ni un asesino – como lo presentaba la historia mitrista hegemónica en todos los niveles de la educación en argentina desde la escuela primaria a la Universidad- y Perón lo sabía perfectamente pero, dado que la mayoría de los argentinos habían sido educados en el antirosismo, llegó a la conclusión de que había que llegar a la reivindicación histórica de Rosas de forma indirecta.

Todavía, en la década de 1940, Bernardino Rivadavia aparecía como la figura histórica más importante de la historia argentina. Fue entonces que Perón planificó que, el año 1950, debía ser el Año Sanmartiniano. Puesto San Martín como figura central de la Historia Argentina, el estudio de su accionar político y de su epistolario, conduciría, como una autopista, al triunfo del revisionismo histórico pues quedaría en evidencia la enemistad entre San Martin y Rivadavia y la admiración del Libertador por Juan Manuel de Rosas. Este fue el razonamiento de ese gran ajedrecista político que fue Juan Domingo Perón.

Perón, llegó a la conclusión de que los argentinos, estudiando profundamente la vida de San Martín, descubrirían que, desde el inicio de su gobierno, Rivadavia se negó, por completo, a colaborar con los ejércitos que luchaban contra los realistas españoles. Que Rivadavia negó todo tipo de ayuda, tanto al ejército de Martín Miguel de Güemes, que daba batalla en Salta y Tarija, como al Ejército Libertador del Gral. José de San Martín, que combatía en el Perú. Que los dos delegados, enviados por San Martín, para solicitar ayuda financiera y apoyo logístico para culminar la Guerra de Independencia, obtuvieron como respuesta, por parte de Rivadavia y la Legislatura de la Provincia que, a Buenos Aires le convenía que no se fueran los realistas de Perú y que Buenos Aires debía replegarse sobre sí misma.[2]

Por otra parte, Perón apostando al largo plazo, estaba seguro que los argentinos se harían una idea más acabada, tanto de las condiciones morales como de los resultados de la interesada administración de Bernardino Rivadavia, con sólo poder conocer algunos fragmentos – ocultados por la historia oficial – del intercambio epistolar entre dos héroes americanos del más elevado valor moral y patriótico, como lo fueron San Martín y O´Higgins, quienes, por lo demás, -comprobarían los argentinos educados en la historia oficial- fueron víctimas directas, tanto en lo personal como en la actividad política y militar, de la acción de Rivadavia.

Perón estaba seguro de que ubicando a San Martín como figura central de la Historia Argentina sus conciudadanos llegarían, por fin, al conocimiento de documentos históricos sustanciales como la correspondencia epistolar entre San Martin y O’Higgins y entre San Martín y Rosas y que, entonces, podrían leer párrafos como los que siguen:

“Ya habrá sabido Vd.,- le decía San Martín a O´Higgins- la renuncia de Rivadavia. Su administración ha sido desastrosa. Y sólo ha contribuido a dividir los ánimos; él me ha hecho una guerra de zapasin otro objeto que minar mi opinión suponiendo que mi viaje a Europa no había tenido otro objeto que el de establecer Gobiernos en América. Yo he despreciado tanto esas groseras imposturas, como su innoble persona.” (Abad, Placido, 1928: 13) Le escribía San Martín a O´Higgins, el 20 de octubre de 1827, desde Bruselas.

Por su parte, O´Higgins se despachaba, en su respuesta epistolar, de fecha 16 de Agosto de 1828 – desde su exilio peruano – de modo, si cabe, más violento aún:

“Un enemigo tan feroz de los patriotas,- agregaba- como don Bernardino Rivadavia, estaba deparado por arcanos más oscuros que el carbón, para humillarlos y para la degradación en que su desastrosa administración ha dejado a un pueblo generoso que fue la admiración y la baliza de las repúblicas de la América de Sur. Este hombre despreciable, no sólo ha ejercido su envidia y su encono en contra de Ud.; no quedaba satisfecha su rabia y acudiendo a su guerra de zapa, quiso minarme en el retiro de este desierto, donde, por huir de ingratos, busco mi subsistencia y la de mi familia con el sudor de mi frente. Yo nunca lo conocí personalmente y él sólo me conoce por mis servicios a la patria y me escribieron de Buenos Aires que, por su disposición, se dieron los artículos asquerosos que aparecieron contra mi honradez y reputación en los periódicos de Buenos Aires de aquella afrentosa época.” (Abad, Placido, 1928:14)

En momentos en que San Martín cruza esta correspondencia con O’Higgins, el Libertador temía que la anarquía fratricida en que los unitarios habían sumido a la Argentina, terminara por derrumbarla y por hacer fracasar la lucha por su independencia para la que tanto se había sacrificado. Es por ello que, el 3 de abril de 1829, le escribe a su amigo Tomás Guido:

“Para que el país pueda existir, es de necesidad absoluta, que uno de los dos partidos en cuestión desaparezca de él. Al efecto se trata de buscar un salvador que, reuniendo el prestigio de la victoria, el concepto de las demás provincias y más que todo un brazo vigoroso, salve a la Patria de los males que la amenazan.” (O’Donnell, Pacho 2010: 154)

El 13 de abril de 1829, San Martín le vuele a escribir carta a O´Higgins:

“Los autores del movimiento del 1º de diciembre-dijo- son Rivadavia y sus satélites, y a Vd. le consta los inmensos males que estos hombres han hecho, no sólo a este país, sino al resto de América, con su infernal conducta; si mi alma fuese tan despreciable como las suyas, yo aprovecharía esta ocasión para vengarme de las persecuciones que mi honor ha sufrido de estos hombres; pero, es necesario enseñarles la diferencia que hay de un hombre de bien a un malvado.” (Abad, Plácido, 1928: 37)

 

El 5 de agosto de 1838, el Libertador Gral. José de San Martín indignado, por la intervención francesa en el Río de la Plata – que tenía como objetivo oculto la creación de la República de la Mesopotamia bajo protectorado francés- y, por el apoyo que los unitarios daban a la misma, le escribe a Juan Manuel de Rosas la primera de una larga serie de cartas en la que pone su espada al servicio de la Confederación Argentina en el caso de que se desate la guerra abierta contra Francia:

“He visto por los papeles públicos de esta, el bloqueo que el gobierno Francés ha establecido contra nuestro país; ignoro los resultados de esta medida; si son los de la guerra, yo sé lo que mi deber me impone como americano…Ud. sabrá valorar, si usted me cree de alguna utilidad, que espere sus ordenes; tres días después de haberlas recibido me pondré en marcha para servir a la patria honradamente, en cualquier clase que se me destine.” (Chávez, Fermín, 1975: 12)

El 10 de junio de 1839, el Libertador más indignado aún, por el apoyo que los unitarios exiliados en la Banda Oriental del Uruguay – entre los que se encontraban entre otros Bernardino Rivadavia, José Ignacio Álvarez Thomas, Juan Lavalle, Salvador María del Carril, Florencia Varela y Juan Cruz Varela-   brindan a Francia, en su agresión contra la Confederación Argentina, le escribe a Juan Manuel de Rosas:

“lo que no puedo concebir es que haya americanos que, por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar a su patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en tiempo de la dominación española; una tal felonía ni el sepulcro la puede desaparecer.” (Chávez, Fermín, 1975: 16)

Cabe acotar para mejor comprender la indignación de San Martín que el libertador también estaba en conocimiento de que desde Buenos Aires Carlos María de Alvear se había dirigido, ya en 1835, epistolarmente al Mariscal Andrés de Santa Cruz, presidente de la Confederación Peruano-boliviana, a fin de pactar que este se uniera al gran plan para acabar con Rosas, a cambio de la incorporación de las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca a la Confederación Peruano-boliviana. Tampoco ignoraba San Martín que Domingo Cullen, quién había asumido formalmente el gobierno de Santa Fe tras la muerte de Estanislao López, el 5 de junio de 1838 le había propuesto a los invasores franceses separar de la Confederación Argentina a las provincias de la Mesopotamia y a Santa Fe, para constituir una república independiente bajo protectorado europeo.

El 23 de enero de 1844, San Martín dicta su testamento y, exultante por el triunfo de la Confederación Argentina en la guerra contra Francia, establece en la cláusula tercera del mismo:

“El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del Sur le será entregado al general de la república Argentina Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla. (Chávez, Fermín, 1975: 13)

El 6 de mayo de 1850, el Libertador General San Martín, le escribe, desde Boulogne-Sur-Mer, la última de sus cartas, al Brigadier Juan Manuel de Rosas:

“Mi respetado General y amigo:

No es mi ánimo quitar a Ud. Con una larga carta, el precioso tiempo que emplea en beneficio de nuestra patria…como argentino me llena de un verdadero orgullo, al ver la prosperidad, la paz interior, el orden y el honor restablecidos en nuestra patria; y todos estos progresos efectuados en medio de circunstancias tan difíciles, en que pocos Estados se habrán hallado. Por tantos bienes realizados, yo felicito a Ud. Sinceramente, como igualmente a toda la Confederación Argentina. Que goce Ud. De salud completa y que al terminar su vida pública, sea colmado del justo reconocimiento de todo Argentino, son los votos que hace y hará siempre a favor de Ud. este su apasionado Amigo y compatriota. ” (Chávez, Fermín, 1975: 34)

Dentro del marco de los festejos del bicentenario del nacimiento del Libertador General San Martín, el gobierno peronista procedió a rebautizar la calle Carlos María de Alvear, como avenida del Libertador. La estrategia que Perón eligió para reivindicar la memoria de Rosas fue, evidentemente una estrategia de largo plazo y, convencido como estaba de que para tales fines era mejor persuadir que imponer, durante sus dos primeros gobiernos, el presidente Perón, no repatrió los restos de Juan Manuel de Rosas, como muchos de sus seguidores – entre ellos John Williams Cooke – hubieran deseado pero, no es difícil imaginar que, si hubiera procedido a la repatriación la suerte del cadáver de Rosas no hubiera sido muy distinta que la que sufrió el cadáver de Evita, varias veces ultrajado y profanado. [3]

Sin embargo, es preciso mencionar que fue durante la segunda presidencia de Perón que se llevó a cabo, el 5 de diciembre de 1953, el primer homenaje oficial a los héroes de la Vuelta de Obligado, por resolución del gobierno de la provincia de Buenos Aires, encabezado, en ese entonces, por el Mayor Carlos Aloé. Este homenaje se volvió a repetir el 20 de noviembre de 1954 y su orador principal fue el ministro de Educación bonaerense, el doctor Raymundo J. Salvat.

En una entrevista que, en 1973, le realizara Tulio Jacovella, a Juan Domingo Perón, el periodista le preguntó el por qué durante sus dos primeros gobiernos había sido tan tibio el apoyo oficial al revisionismo histórico y le manifestó que muchos intelectuales marcaban que no había habido una política educativa claramente revisionista. Perón respondió entonces:

“Tienen razón. Había que esperar que existiera una conciencia nacional bien difundida a todos los niveles. Estos hechos deben madurar, y para eso hace falta muchos años. Fíjese usted que teníamos que enfrentarnos con cien años de mentiras, y estas cosas no se pueden hacer por decreto. Teníamos maestros y profesores secundarios, y hasta universitarios, que habían sido formados – en realidad deformados inconscientemente- durante muchas generaciones desde el primer grado de la escuela primaria. Además, estaban los medios masivos de información que respondían a esa óptica por razones obvias. Pero ahora es distinto: el pueblo pide, como un derecho más, la verdad histórica… ¡Hemos devuelto los trofeos de guerra del Paraguay, y no vamos a repatriar con la debida solemnidad los restos de Rosas, legatario del sable del Libertador!” (Perón, Juan Domingo, 2002: 385)

 

 

El golpe de estado de 1955 y la línea Mayo-Caseros.

Derrocado el gobierno constitucional del general Perón en septiembre de 1955 por un reducido grupo de golpistas – apoyados secretamente por el gobierno inglés- procedieron estos a denominar al golpe y, al gobierno surgido de este, como la “revolución libertadora”.

Como había ocurrido desde la campaña electoral de la Unión Democrática, en 1945, cuando las diferentes corrientes políticas que integraban la oposición a Perón – conducida y financiadas por el embajador norteamericano Spruille Braden- habían utilizado la modalidad retórica de hacer comparaciones peyorativas entre Perón y Rosas, los publicistas de la autodenominada “revolución libertadora”, (Goebel, Michael, 2004)concibieron que la campaña antiperonista debía realizarse en forma prácticamente inseparable de la política de vilipendio contra Rosas. Fue por ello que se decidió que, en todos los discursos oficiales una, y otra vez, se debía recordar que, “los acontecimientos de fines de 1955 debían ser entendidos como una repetición análoga del derrocamiento de Rosas.” (Goebel, Michael, 2004: 254)

Fue entonces dentro de esa estrategia propagandista que, por instigación del almirante Isaac Rojas, en octubre de 1955, la dictadura militar que derrocó al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, mediante el decreto-ley 479 del 7 de octubre procedió a crear una comisión nacional destinada a investigar lo que la dictadura denominaba “excesos del peronismo”. Los resultados de esa supuesta investigación se publicaron, poco después, bajo el título “Libro negro de la segunda tiranía.”[4]

En noviembre de 1955, el general Pedro Eugenio Aramburu, luego de realizar un golpe palaciego, se hizo del poder auto-titulándose presidente provisional de la Argentina.

En su discurso de asunción afirmó que su gobierno era la continuación de la “línea Mayo-Caseros”. En esa oportunidad el general doblemente golpista pronunció las siguientes palabras: “Un solo espíritu alienta al movimiento de la Revolución: es el sentimiento democrático de nuestro pueblo, que afloró en 1810 y resurgió después de Caseros.” (Aramburu, Pedro Eugenio y Rojas, Isaac F, 1956: 8)

Poco meses después, el 3 de febrero de 1955, Aramburu procedió, en el Colegio Militar, a conmemorar el aniversario de la batalla de Caseros afirmando en esa ocasión:

“Caseros no es sólo la batalla que devolvió a la Patria su libertad, sino también la reivindicadora de la gesta de Mayo escarnecida en la noche de la tiranía, y tan magna empresa fue afrontada con fe, patriotismo y ansias de justicia.”(Aramburu, Pedro Eugenio y Rojas, Isaac F, 1956: 49)

 

En su discurso, Aramburu, se olvidaba, al pasar, de “recordar” que Urquiza había ordenado fusilar en los primeros días después de Caseros, a 200 argentinos. “Después de Caseros –proclamó Aramburu en otros de sus discursos- el país no retrocedió ni miró el pasado sombrío; nadie añoró la época de la tiranía…los hombres de la Revolución Libertadora, en análogas circunstancias, tampoco lo haremos. (Aramburu, Pedro Eugenio y Rojas, Isaac F, 1956: 51)

Si, por un lado, la propaganda de la dictadura militar comparaba al gobierno de Juan Domingo Perón con el gobierno de Juan Manuel de Rosas, por otro, gustaba de establecer cierta analogía entre el gobierno del general Aramburu y los gobiernos de Mitre y Sarmiento. Quizás, Aramburu y Rojas establecían esa analogía porque el país que imaginó Sarmiento en el siglo XIX, era el mismo que ellos querían ver restaurado en pleno siglo XX, luego de la caída, en septiembre de 1955, del “segundo tirano”.[5]

Sin ningún lugar a dudas, el núcleo central del discurso propagandístico de la dictadura cívico-militar que derrocó al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, consistió en asimilar, su supuesta misión histórica con la que habían cumplido Urquiza y los unitarios, al derrocar a Juan Manuel de Rosas, contando con la indispensable ayuda de las tropas brasileñas el 3 de febrero de 1852. En el plano discursivo estableció, entonces, la dictadura de Aramburu y Rojas, una analogía entre la batalla de Caseros y el golpe de estado que, en septiembre de 1955, habían perpetrado – con la ayuda británica- contra el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón. La dictadura militar consagró entonces la analogía – supuestamente denigratoria- entre Perón y Rosas.

Preciso es remarcar que, el alcance de esta propaganda se extendió hasta los programas de estudio de historia en las escuelas primarias, los colegios secundarios y las universidades. El prestigioso profesor Tulio Halperin Donghi, fue el encargado de darle, a la propaganda antiperonista de la dictadura, un cierto barniz científico académico.[6]

 

Perón que, desde su juventud había sido un fervoroso admirador de la figura de Juan Manuel de Rosas, procedió entonces, desde el exilio, a aceptar como un honor la analogía entre él y el Restaurador de las Leyes, don Juan Manuel de Rosas.

 

Desde el exilioPerón se identifica plenamente con Rosas

 

En 1957, Perón, con la publicación de su libro “Los Vendepatria”, encara, frontalmente, la reivindicación de la figura histórica de Juan Manuel de Rosas y asume, sin medias tintas y sin reparo alguno, el revisionismo histórico. No se trata, por cierto, de una conversión reciente u oportunista al revisionismo sino del desarrollo del mismo pensamiento sobre Rosas y la Historia Argentina que le había expresado a sus padres, en 1918, cuando en ese entonces el joven teniente Perón tenía 23 años.

“Desde 1806 – escribe Perón – nuestra historia es clara. Dos invasiones inglesas sucumbieron. La España de Fernando VII fue arrojada de nuestro territorio e ingleses y franceses aliados debieron regresar del Río de la Plata con las manos vacías…Si en los tiempos heroicos del siglo XVIII, la rudimentaria nacionalidad formada por los argentinos fue capaz de oponerse a la fuerza militar, que era el instrumento de las conquistas de la época, también ha debido luchar contra la insidia que ha pasado a ser el arma moderna. Los métodos de comprar nativos, hacerlos importantes y utilizarlos después como ‘caballos de Troya’, no es nuevo, ni es original. El General Aramburu es él último vendepatria y lo más lamentable es que el primero fue también un General: Carlos María de Alvear. Cómo ha vendido la Patria el General Aramburu, lo documento en este libro. Carlos María de Alvear no llegó sino a la intención, porque siendo Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, fue derribado violentamente del Gobierno, después de mandar la ‘Misión García’ a Río de Janeiro, con una nota para el embajador de Gran Bretaña, lord Strangford, en la que ofrecía entrar bajo tutela inglesa, obedecer su leyes y someter la soberanía. En Alvear se explica por su origen oligarca; mucho menos explicable lo es en Aramburu, descendiente de inmigrantes.”(Perón, Juan Domingo, 1974: 177)

En el capítulo quinto, titulado “La dictadura y el pueblo” refutando la línea “Línea Mayo-Caseros”, Juan Domingo Perón afirma:

“He deseado cerrar este libro con un capítulo referido al Pueblo y al antipueblo; el primero luchando por la independencia y el segundo en su línea histórica tradicional colonialista. Muchos que desconozcan la realidad, pensaran que el problema argentino es un problema ideológico o un conflicto de intereses internos, pero nada está más lejos de la realidad. Se trata sólo de un episodio más del drama argentino caracterizado por la lucha del Pueblo contra el vasallaje.” (Perón, Juan Domingo, 1974: 221)

 

 

Nótese que es el tal la importancia que Perónda al tema de la recuperación de la verdadera historia argentina que lo expone en su libro al final del mismo a modo de conclusión y que a la par que efectúa un agudo análisis histórico realiza un extenso relato de los acontecimientos:

“Para no ir más lejos -afirma Perón-, desde los tiempos de la independencia, aparecen estos episodios en cada uno de los hechos históricos que jalonan las etapas de la vida argentina. Ya, en el pronunciamiento inicial, del 25 de mayo de 1810, se mezclan los gritos de libertad con los de Fernando VII…El Directorio Supremo del General Carlos María de Alvear, retoma la línea reaccionaria y oligárquica y termina, como era de esperar, con la famosa ‘Misión García’ de neto corte entreguista. San Martín, para poder organizar su Ejército en Mendoza, debió vencer muchas veces el sabotaje y los ataques insidiosos de los traidores que llegaron hasta destituirlo de su cargo de Gobernador Intendente de Cuyo. A lo largo de su vida fue siempre perseguido por los agentes de la traición, al punto de verse obligado a vivir la mitad de ella en el destierro, obligado por las oscuras fuerzas reaccionarias. Es curioso que Bernardino Rivadavia, su peor enemigo, haya sido quien contrató el empréstito a Londres.” (Perón, Juan Domingo, 1974: 221)

Luego, Perón, entrando de lleno en el tema del rescate de la figura histórica de Juan Manuel de Rosas, afirma de manera inequívoca:

“El Gobierno del brigadier Don Juan Manuel de Rosas es, sin duda alguna, la elocuencia más evidente de esta sorda lucha. El debió enfrentar, no sólo el ataque de las escuadras inglesa y francesa, sino también a los traidores de adentro aliados a los enemigos externos de la Patria, hecho que hiciera exclamar al general San Martín, que ni el sepulcro podría borrar para ellos semejante infamia y que lo impulsara a donar su espada a Rosas como reconocimiento de argentino a su labor en defensa de la dignidad e integridad de la Patria, no solo contra los enemigos externos sino también contra los traidores emboscados. La dictadura -Aramburu/Rojas-, ha invocado la “Línea Mayo-Caseros” que manifiesta seguir. Es indudable que su confección es real. Ellos como los enemigos de Rosas, tienen su línea indiscutible; la de la traición a la Patria”(Perón, Juan Domingo, 1974: 221)

Luego, Perón haciendo integralmente suyo un editorial del diario “Palabra Argentina”, -dirigido en ese momento por el tucumano Alejandro Olmos, discípulo de José Luis Torres-, afirma:

“Caseros no es una derrota de una concepción política sino, la circunstancial de un hombre. Se triunfó militarmente sobre un gobernante (Rosas), pero se reinició al país en el camino de la tragedia que aquel conjurara. Caseros no fue la liberación de la dictadura sino la declinación del sentido nacional de personalidad y soberanía. No fue el triunfo de una doctrina nuestra, sino la imposición por la fuerza de un espíritu formado en filosofías e intereses extraños. No fue una revolución interna, sino una conjuración extranjera que persiguió el debilitamiento argentino y que explotó hábilmente las ambiciones políticas de segundones y adversarios.”(Perón, Juan Domingo, 1974: 222)

Como escribiendo una amonestación a algunos historiadores que hoy en día, desde el campo nacional y popular, reivindican la figura del general Urquiza como supuesto jefe de un federalismo provinciano y que presentan a Urquiza no como un traidor a la patria, sino como el caudillo conciliador del litoral, negando que Urquiza haya sido el brazo ejecutor de la política extranjera, Perón, premonitoriamente, haciendo suyas las palabras de Alejandro Olmos sentencia tajantemente:

Urquiza había de ser el brazo ejecutor de la intriga contra la Patria, asumiendo una actitud que la historia no puede juzgar con indulgencia ni debilidad. ¿Cuál fue su resultado? La disolución del espíritu nacional, la desarticulación de la política federalista y la implantación de concepciones contrarias a la autonomía económica del país, a su evolución industrial y a la explotación propia de su riqueza. En lo inmediato, perdió definitivamente la Argentina, las misiones orientales y la soberanía de los ríos interiores, cumpliéndose, con el disloque del antiguo virreinato, el objetivo primordial de la diplomacia extranjera. Y, como premio, ¡tremenda ironía!, recibió Urquiza del Imperio Brasileño – que se hallaba en guerra con la Argentina – la más alta condecoración: la ‘Gran Cruz de la Orden de Cristo.”(Perón, Juan Domingo, 1974: 222)

 

Luego Perón dirigiéndose a los que conducían la dictadura militar – pero también como queriendo amonestar, premonitoriamente, a aquellos ensayistas que acusarían a los historiadores rosistas de simplificar la historia por presentar la batalla de Caseros como una guerra entre el Brasil y la Confederación Argentina y a Urquiza como un vendido al imperio brasileño- afirma: “Los hombres del Gobierno Provisional no pueden olvidar que en el campo de Caseros enfrentaron a las tropas del ‘Tirano’ ejércitos extranjeros y mercenarios y que el triunfo fue celebrado cuando las fuerzas brasileñas entraron en Buenos Aires desplegando la bandera imperial el 20 de febrero, aniversario de Ituzaingo. Las fuerzas brasileñas desfilaron por las calles porteñas festejando la victoria. El Tirano había caído bajo el peso de la intriga. Urquiza había sido un instrumento de la infamiaTiempo después, y esto lo olvidan muchos, el mismo Urquiza había de acusar su propio arrepentimiento. (Perón, Juan Domingo, 1974: 222)

En esta última frase que es una muestra más del profundo conocimiento que Perón tenía de la historia, el caudillo exiliado hace referencia a la carta que Urquiza escribiera al ministro inglés Roberto Gore, en la que el caudillo entrerriano expresa:

“Tentado estoy de llamar a Rosas, pues sólo él es capaz de gobernar aquí… Decían que era detestable la tiranía, pero ahora resulta insoportable la demagogia… Toda la vida me atormentará constantemente el recuerdo del inaudito crimen que cometí al cooperar, en el modo en que lo hice, a la caída del general Rosas. Temo siempre ser medido con la misma vara, y muerto con el mismo cuchillo, por los mismos que por mis esfuerzos y gravísimos errores he colocado en el poder.” (Chávez, Fermín, 1996: 52)

 

Otra de las cartas en la que Urquiza deja ver su arrepentimiento, es la que le escribiera al mismísimo Juan Manuel de Rosas, el 24 de agosto de 1858, en donde manifiesta:

“Yo y algunos amigos de Entre Ríos, estaríamos dispuestos a enviar a Vs. alguna suma para ayudarlo a sus gastos, si no nos detuviese el no ofender su susceptibilidad, y le agradecería que nos manifieste que aceptaría esta demostración de algunos individuos que más de una vez han obedecido sus órdenes. Ella no importaría otra cosa que la expresión de buenos sentimientos que le guardan los mismo que contribuyeron a su caída, pero que no olvidan la consideración que se debe al que ha hecho tan gran figura en el país, y los servicios cuya gloria nadie puede arrebatarle, y son los que se refieren a la energía con que siempre sostuvo los derechos de la Soberanía e independencia nacional.”(Chávez, Fermín, 1996: 53)

Finalmente, como respuesta a aquellos que ya comenzaban a afirmar, equivocadamente, que la derrota nacional no se había producido en Caseros sino en Pavón, Perón afirma: “En Caseros, se inició el proceso de declinación política, económica y moral que abrió al país una etapa dramática de anarquía y desconcierto, de envilecimiento y entreguismo, de guerras civiles y luchas separatistas, de gobiernos fraudulentos e instituciones corruptas…La conciencia que triunfó en Caseros fue extraña a la continuidad histórica de la Nación.” (Perón, Juan Domingo 1974: 222)

 

 

Perón y las dos grandes líneas históricas

 

Otro de los grandes libros escritos por Perón, durante su exilio fue “La hora de los pueblos”. En dicha obra, volverá Perón a encarar el tema histórico y, retomando el pensamiento de Raúl Scalabrini Ortiz y Arturo Jauretche, explicitará una “idea fuerza” fundamental que se transformará en la piedra angular de todo su pensamiento, consistente en sostener que, “la guerra de la independencia de España” fue un fracaso, no sólo, como sostenían los hombres de la Generación del ´900- Rodó, Vasconcelos y Ugarte-, porque no se logró conformar políticamente la gran nación hispanoamericana con la que soñaban los Libertadores, sino, también, porque las distintas repúblicas que surgieron, producto de la fragmentación de los distintos Virreinatos, pasaron de la dependencia formal de España a la dependencia informal de Gran Bretaña. Es, en tal sentido que Perón afirma:

“A mucha gente le llama la atención ese estado permanente de perturbación del orden y a menudo de la paz en los países iberoamericanos. Este hecho aparentemente inexplicable para los que no conocen nuestros países…tiene su origen en los mismos comienzos del siglo XIX y simultáneamente con nuestra independencia, cuando sobre los despojos del Imperio Español, se comienza a montar su reemplazante: El Imperio Inglés que, con una gran inteligencia no utiliza la fuerza para dominar, sino los medios económicos convenientemente empleados, gravitando sobre los intereses de la incipiente clase dirigente de esta naciente comunidad. Es así como nacen nuestras “Repúblicas”, con una aparente independencia política, pero en realidad de verdad sometidas por otros medios en los que, si no entra la fuerza de las armas, se emplea la habilidad que suele ser infinitamente superior.” (Perón, Juan Domingo, 1982: 9)

Luego, Perón retomando el pensamiento de San Martín – el que el Libertador le expresara a su amigo Tomás Guido, 3 de abril de 1829- afirmará que la otra gran razón fundamental que explica la inestabilidad política que sufre la Argentina reside en la lucha no resuelta entre las dos líneas políticas históricas que se enfrentan en ellas desde el mismo comienzo del proceso de independencia. Perón afirma entonces:

Cuando en España desaparece Fernando VII para dar lugar a las Cortes de Cádiz que enfrentan a la dominación napoleónica, en el Virreynato del Río de la Plata desaparece también el poder virreinal, reemplazado por la ‘Primera Junta’. Es desde allí que parten ya dos líneas históricas que han de acompañarnos en toda nuestra existencia: la primera hispánica y nacional, la segunda antinacional y anglosajona.

Esas dos líneas, perfectamente definidas a veces y en otras ocasiones desvirtuadas consciente o inconscientemente, se prolongan a través de la anarquía que precede a la organización nacional, influenciada siempre por las condiciones geopolíticas de su conformación virreinal desde 1776…Tales líneas, con pocas variantes, han subsistido a través de esas luchas políticas y del tiempo como Federales, unitarios, radicales, conservadores, justicialismo, Unión Democrática, ‘Gorilas’, etc. De éstos, los que han pertenecido a la línea nacional han tenido lógicamente el apoyo popular: en cambio, los que pertenecieron a la línea antinacional tuvieron el favor imperialista y su apoyo. La personificación de estas líneas en los mandatarios argentinos no hacen sino reflejarlas: los nacionales recibieron invariablemente el espaldarazo popular; los antinacionales, desde los primeros Directores Supremos surgidos por orden del imperio de las decisiones de la Logia Lautaro de Buenos Aires (Posadas y Alvear) recibieron en cambio, la ‘bendición’ de los agentes del Rito Celeste”. (Perón, Juan Domingo, 1982: 10)

 

Importa resaltar que las cartas y escritos de Perón –entre ellas las que se referían a la figura histórica de Juan Manuel de Rosas- lograron circular masivamente a través de una improvisada, pero muy popular, prensa peronista ya desde diciembre de 1955 cuando aparecieron: “Doctrina” dirigido por José Rubén García Maín, “El ‘45” por Arturo Jauretche, “Palabra Argentina”, por Alejandro Olmos, “El descamisado”, por Manfredo Sawady.

Todas estas publicaciones se vendían en los kioscos de revistas de Buenos Aires, hasta que, fatal e inevitablemente, su producción y venta era interrumpida por la censura política.

También se publicaban hojas barriales tales como “Renovación” o “El Doctrinario” que, con una tirada de 5000 ejemplares se repartían, en los barrios porteños, de mano en mano. Otra importante publicación peronista fue “El Guerrillero” que, en 1958, comenzó a publicar selecciones del libro “Los Vendepatria”, de Perón. En la ciudad de Rosario, destacó, el periódico peronista “La Argentina (Justa, Libre y Soberana)”, dirigido por la señora Nora Lagos. Las cartas de Perón eran comúnmente la tapa de la prensa peronista. (Moyano Laissue, Miguel Ángel, 2000) Por eso puede afirmarse que las cartas en las que Perón reivindica la figura de Juan Manuel de Rosas eran escritos no carácter privado sino de carácter público.

 

La resistencia, el retorno y la confirmación del Revisionismo Histórico como movimiento nacional y popular.    

 

El golpe militar que, en septiembre de 1955, derrocó al gobierno constitucional del presidente Juan Domingo Perón, intervino las universidades expulsando de ellas a todos los profesores que simpatizaban con el peronismo, intervino la Confederación General del Trabajo, proscribió al partido justicialista, prohibió con pena privativa de la libertad el pensar y sentir como peronista y comenzó una implacable persecución política de los dirigentes y militantes peronistas que fueron encarcelados, torturados y, muchos de ellos, asesinados por el solo hecho de ser peronistas. [7]

Fue, en esas terribles circunstancias, que nace la “Resistencia Peronista”, conformada por múltiples y pequeñas organizaciones que, en los barrios obreros y, en casi todas las fábricas de la Argentina, se fueron organizando espontáneamente para resistir a la dictadura militar y lograr el retorno del caudillo exiliado.

En esas pequeñas organizaciones clandestinas, que conformaban a “Resistencia Peronista”, se comprendió rápidamente que, si la dictadura militar identificaba a Perón con Rosas, no había duda alguna, entonces, que la historia que ellos habían recibido en la escuela primaria que hablaba del tirano Rosas debía ser falsa. Si mentían con respecto a Perón llamándolo el “segundo tirano sangriento” seguramente también mentían con respecto a Rosas a quien llamaban “el primer tirano sangriento”.

Este razonamiento llevó a la Resistencia Peronista al acercamiento con los historiadores revisionistas que comenzaron a ser miembros asiduos de todas las organizaciones políticas y sindicales peronistas.

Este fenómeno de identificación – de las figuras de Rosas y Perón –   ocurría al tiempo que Perón, desde el exilio, comenzaba la reivindicación expresa y contundente de la figura de Juan Manuel de Rosas y hacía suyos todos los postulados del revisionismo histórico.

Durante sus 18 años de exilio, en cientos de cartas que eran luego publicadas en pequeños periódicos – muchos de ellos clandestinos- o en folletos y revistas de las organizaciones sindicales, Juan Domingo Perón vindicó una y otra vez, la figura histórica de Juan Manuel de Rosas identificándose con sus ideales, su destino y su suerte. Así, escribe Perón, en carta a Manuel Anchorena, en el año 1971:

¿Ignoran acaso los argentinos que el General San Martín, murió en el exilio, arrojado de su patria, por los que entonces lo calificaron de ambicioso y ladrón?..¿Ignoran acaso los argentinos que el Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas, que sirvió la misma causa que San Martín, tuvo el mismo destino que éste y también murió exiliado?…Los mismos que sirvieron a sus órdenes poco tardaron en acomodarse a la nueva situación, mientras los fieles eran degollados, lo que siempre suele ocurrir en esta lucha sin grandeza motivada por los intereses enfrentados con los ideales. San Martín, desde su lejano exilio lo comprendió y le rindió el mayor homenaje que puede rendir un soldado a otro soldado: regalándole su espada libertadora con palabras que ponen en evidencia que ambos servían una misma causa: la Independencia de la Patria y la soberanía de su Pueblo…Ambos, murieron en el ostracismo después de un largo exilio, y aun muertos, permanecieron largos años enterrados en la lejana tierra que les dio amparo. Aunque tarde, un deber de conciencia insoslayable doblegó la ignominia de las pasiones y los restos de San Martín fueron repatriados. La Nación y el Pueblo Argentino sufren la afrenta de no haberlo hecho con otro ilustre argentino: el Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas.

Yo sé mucho de cuanto estoy diciendo porque la experiencia en cuero propio suele ser la parte más efectiva de la sabiduría. También yo he tratado de servir los ideales que sirvieron San Martín y Rosas y he tenido el honor de seguir su misma suerte. Por eso, aun muriendo en el exilio, estaré en la mejor compañía y no me quejo de mi destino.” (Rom, Eugenio, 1990: 23)

En sus libros, cartas y entrevistas Perón se identificaba con Rosas y estimulaba la lectura de los autores más destacados del revisionismo histórico. De esta forma el revisionismo histórico que, hasta 1955, había sido cultivado por pequeños grupo de historiadores y aficionados a la Historia, encarnándose en el peronismo, se convirtió en un movimiento de masas.

El peronismo, proscripto conformaba la mayoría absoluta de la población argentina y el revisionismo histórico, con la bendición de Perón desde el exilio, se convirtió en el ADN del peronismo. Desde el exilio, el caudillo afirmaba que la línea histórica nacional era: San Martín-Rosas-Perón y en las manifestaciones, el pueblo peronista comenzaba a cantar “Militares militares, militares de cartón, militares son los nuestros: San Martín, Rosas, Perón”.

Después de 18 años de exilio, Perón logró romper el “mito del no retorno”. Restaurada la democracia -después de 18 años de persecuciones, torturas, y proscripción del peronismo- se produjo la anulación, por parte de las cámaras legislativas de la Provincia de Buenos Aires, de las leyes de condena dictadas en el año 1857 contra la persona del Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas y el restablecimiento de todas sus dignidades y honores. Por iniciativa de Carlos Cornejo Linares, se dictó una ley nacional, en 1974 que disponía los honores de Jefe de Estado y la repatriación de los restos de Juan Manuel de Rosas. El embajador argentino en Londres, el Dr. Manuel Anchorena, recibió, entonces, del propio general Perón el mandato correspondiente para proceder a la repatriación de los restos del Brigadier Juan Manuel de Rosas. (Rom, Eugenio, 1990: 17)

Perón, que había roto el mito del “no retorno”, quiso, de esa forma, repatriar los restos de Rosas como último acto de la reivindicación de la figura histórica del Restaurador don Juan Manuel de Rosas que el admiraba desde que lucía, en 1918, su uniforme de Teniente del Ejército argentino pero, al viejo conductor lo sorprendió la muerte el 1º de julio de 1974.

Compartinos:
enero 12th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Por un sistema político equilibrado

Por Ernesto Sanz, Ex senador nacional de UCR

Con la crisis de principios de siglo implosionaron en la Argentina dos sistemas: el económico construido bajo la regla de la convertibilidad y el político cimentado durante largos años en un bipartidismo clásico.

El kirchnerismo en el poder pretendió resolver ambas tragedias a su estilo. Sobre las ruinas de una economía que venía del extremo pendular del mercadocentrismo, se trasladó hacia el otro extremo del péndulo: el estadocentrismo. Y sobre los escombros del tradicional bipartidismo radical-peronista pretendió construir un sistema que -en rigor- no era novedad, ni siquiera en América latina, replicando el régimen de partido único, al estilo del PRI mexicano que imperó por más de 70 años.

Está claro que la Argentina desde 2015 hacia acá está transitando una etapa de reformulación de ambas dimensiones. En la economía, buscando salir del péndulo, y en política, reconstruyendo un sistema que restituya equilibrio y alternancia, dos valores esenciales al Estado democrático.

Estas reflexiones no pretenden abordar el tema económico. Pero sí su relación con el aspecto político, pues la reconstrucción de un sistema confiable y previsible determina -en buena medida- el desarrollo económico y, mucho más que eso, la resolución de buena parte de los problemas estructurales que nos acompañan desde hace varias décadas.

Alejada la idea, por irreal, de recuperar el bipartidismo clásico de PJ y UCR, el escenario se cubre con dos variantes. Por un lado, un diseño electoral, como el que funciona con razonable éxito en nuestros países vecinos, de coaliciones competitivas. Esto es, dos dispositivos políticos con capacidad y ambición para ejercer el poder y, también, con aptitud de control y vocación de construir acuerdos.

O un esquema de hegemonías sucesivas que ejercen el poder público por períodos limitados de tiempo, a veces con mayoría propia y, cuando no disponen de ella, beneficiándose de oposiciones desarticuladas e inorgánicas.

Las diferencias entre las dos opciones son relevantes. En el diseño de las coaliciones competitivas se está más cerca de cumplir los preceptos republicanos, por el solo hecho de que el equilibrio y la alternancia generan una disputa virtuosa, con contrapesos naturales en los que el poder difícilmente pueda concentrarse y por tanto deformarse.

En el otro caso, el ejercicio del poder está sometido a una suerte de “estrés político” permanente. Si se tiene mayoría propia, como pasó hace poco tiempo en la Argentina, el riesgo es la concentración de poder y, también, la discrecionalidad y la arbitrariedad en el ejercicio del gobierno.

El gobierno de Cambiemos, legitimado en las urnas pero sin mayorías parlamentarias a pesar de haber incrementado sensiblemente su contingente legislativo, tiene ante sí el desafío de promover las necesarias reformas pendientes y, al mismo tiempo, enfrentar la ausencia de una coalición opositora competitiva y cooperativa, lo que puede generar un escenario políticamente desgastante y socialmente tensionado.

Ofrecer previsibilidad no es tarea exclusiva de un gobierno, debe ser el propósito de todo un sistema político. En tal sentido, en la medida en que el gobierno de Cambiemos luzca fuerte pero su oposición no se exprese comprometida y articulada, el país no completará el ciclo virtuoso de la confianza.

El margen para construir políticas de Estado se estrecha si el principal núcleo opositor tiene como norte la implosión del sistema más que la conducción de este. Oficialismo y oposición necesitan mutuamente de un esquema virtuoso. A la democracia recuperada en la presidencia de Raúl Alfonsín le sirvió mucho más la responsabilidad de Cafiero para acordar temas centrales -coparticipación, defensa y política exterior- que la irracionalidad de Saadi. Obviamente, tenerlo a Saadi como contraparte pudo ser conveniente en términos electorales en aquella época. Conveniencia electoral y de corto plazo. Y punto. Cualquier semejanza con estos tiempos es mera casualidad.

La Argentina necesita una oposición articulada y competitiva, que actúe en un Congreso que está socialmente legitimado. Sólo así podremos hacer lo que para la academia en las experiencias comparadas y en los escenarios proyectados resulta conveniente: darnos un sistema político fuerte, equilibrado y marcado por acuerdos que trasciendan las individualidades.

Ex senador nacional de UCR

Compartinos:
enero 11th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

CARTA DE LECTORES – Maquiavelo, consejos para nuevos príncipes

-El verdadero líder conservará su poder nombrando a toda su familia en los cargos más importantes…exceptuando a la suegra.

-Para dominar a las provincias no es necesario un ejército con muchos efectivos, sino una billetera con mucho efectivo.

-Cuidado con los testaferros. Ahora carecen de garantía, tienen doble personalidad y delirios de independencia. También adoptaron la moda de declarar como arrepentido para salvar su pellejo.

-Sonríe y sé amable. Dios te mira y alguien te filma.

-Recuerda que las mujeres fáciles hacen la vida difícil. Es preferible un cinturón de castidad masculino antes que casco, chaleco blindado y esposas.

-Jamás confíes en la inteligencia de los servicios de inteligencia.

-Mejor que hacerte amigo del juez es hacerlo juez al amigo.

-Las promesas electorales se formulan para ganar elecciones, no para cumplirlas.

-Si por las noches la voz de tu conciencia no te deja dormir, trata de hacerlo a la siesta.

-Debes crear un Ministerio de Diversión y Efectos Especiales para distraer al pueblo en los momentos difíciles.

-Deberás ser generoso con el agua y el gas para disolver manifestaciones opositoras.

-Divide a tus enemigos y multiplica tu patrimonio.

-Jamás elimines a todos tus enemigos. Siempre te hará falta alguno para culparlo de algo.

-Para convocar multitudes a un acto, no te preocupes por las palabras que vas a decir sino por el transporte y los choripanes y bebidas que deberás repartir.

-Al pobre regálale el pescado, no le enseñes a pescar.

-Para desorientar a tus enemigos amaga con la izquierda, amenaza con la derecha y huye por el centro.

-No te fíes del liquid paper para borrar tus errores.

-Reconoce tus errores con habilidad. Por ejemplo :”Mis grandes defectos son ser demasiado sincero y honesto”.

-Tus mentiras serán creíbles si las dices en voz alta, con solemnidad y agitando el dedo índice vigorosamente.

(Donato Alberto Calliera)

Compartinos:
enero 10th, 2018|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en CARTA DE LECTORES – Maquiavelo, consejos para nuevos príncipes

Rentas de Misiones: Un elefante en un bazar

Por Luis Mario Pastori
Diputado Nacional UCR/Cambiemos

Rentas de Misiones, cual elefante en un bazar, destruye la economía provincial a su paso como resultado de su propia torpeza y fundamentalismo recaudador.
Aprovechó la oportunidad que le dio la firma del “Consenso Fiscal” con Nación para hacer todo lo contrario a lo que dicta el espíritu del pacto que es el de bajar la altísima presión impositiva por la acumulación de tributos nacionales y provinciales.
Así es que incrementó alícuotas y eliminó exenciones, a la par que el gobernador Passalacqua por decreto modificó el Código Fiscal en materias que no tienen nada que ver con el acuerdo, violando así la Constitución y el propio acuerdo recién aprobado.
Cuando el comercio local y el mismo gobierno renovador claman a Nación por las asimetrías con fronterizas, el Decreto 2010/17 del Gobernador y la Resolución General 38/17 de Rentas van por el camino inverso, agregando más pasto al incendio que se pretende combatir, quitándole autoridad moral al gobierno provincial para reclamar acciones al gobierno federal.
En efecto, por el decreto citado el gobernador Passalacqua modifica varios aspectos del Código Fiscal aprobado por Ley XXII N° 35, como por ejemplo y respecto a Ingresos Brutos:
a) Incorpora como base imponible a los ingresos por venta de bienes de uso que hasta aquí eran no computables (Art. 5)
b) Modifica la base imponible para la comercialización de productos agrícola-ganaderos efectuada por los acopiadores que ahora van a tributar por el total de los ingresos y no más por la diferencia entre precio de compra y de venta (Art. 5);
c) Modifica la base imponible que deben computar las entidades financieras (Art. 6);
d) Deroga la exención sobre las operaciones con títulos públicos, sus rendimientos y sobre los intereses por depósitos a plazo fijo y cajas de ahorro para las personas jurídicas; así como deroga la exención para los ingresos percibidos por las cooperativas de electricidad (Art. 7).
e) El Art. 10 del decreto autoriza a la DGR a crear sistemas de pagos anticipados y definitivos para actividades esporádicas y contribuyentes no inscriptos, así como modifica el modo de cálculo de los anticipos mínimos mensuales;
Por otro lado, el Art. 13 eleva las multas por infracciones a los deberes formales de un mínimo de $100 a un máximo de $ 50.000 (actualmente de 50 a 30.000). Pero por si fuera poco, la frutilla del postre: el Art. 14 del Decreto 2010/17 delega en Rentas la facultad de establecer alícuotas, bajarlas o aumentarlas así como establecer y modificar bonificaciones y montos mínimos. Todo el poder para Rentas soslayando la necesaria y obligatoria actuación del Poder Legislativo.
Recordemos que la Ley XXI N° 67 aprobada por la Cámara de Representantes el 18/12/17 facultó al P.E. a efectuar las adecuaciones y modificaciones al Código Fiscal y a la Ley de Alícuotas “…solamente a los fines de cumplir con los compromisos asumidos en el Consenso Fiscal ….” (sic), es decir que no le dio facultades de modificar cualquier cosa que le venga en ganas.
En consecuencia, estas modificaciones debieron ser discutidas en un proyecto de ley especial y no ser resueltas por decreto.

Modificaciones de Alícuotas
La Resolución General 38/2017 de Rentas cumple con lo acordado en el Consenso en disminuir las alícuotas de II.BB. para el ejercicio 2018 sobre la industria manufacturera (del 3,5% al 2%), la construcción y el transporte (del 3,5 al 3%), así como eliminar la gravabilidad de los ingresos por exportaciones de bienes y servicios, única provincia que –inexplicablemente- lo hacía.
Pero simultáneamente, eleva la imposición sobre varias actividades, entre otras a saber:
1. Duplica el Impuesto de Sellos para la transferencia de automotores y motocicletas del 1,5% al 3%, violando el compromiso asumido por la provincia en el punto j) del Consenso Fiscal, lo cual lo torna ilegal;
2. Respecto a Ingresos Brutos, entre otros:
a) Aumenta la alícuota para el comercio mayorista y minorista del 3,5 al 4,5% cuando antes esta última era solamente para las ventas a consumidor final, agregando un costo al comercio local como un golpe de gracia ante las asimetrías con Paraguay y Brasil;
b) Incrementa la alícuota de todo tipo de servicios: agrícolas, pecuarios, caza y pesca, forestales, secado de yerba y té y elaboración de yerba para terceros, comerciales, industriales, etc. del 2,5% al 5%, en tanto que eleva del 3,5 al 5% la prestación de servicios profesionales, científicos y técnicos;
c) Elimina la exención en la elaboración de pan común y galleta (de 0 al 2%) y la venta minorista de pan común y galleta (de 0 al 4,5%);
d) Aumenta la elaboración de bebidas alcohólicas y productos de tabaco, del 3,5 al 5%;
e) Aumenta la fabricación de pulpa, pasta de madera y de papel del 6 al 7%;
f) El suministro, generación y distribución de electricidad, gas, agua, cloacas, gestión de residuos y saneamiento ambiental, pasa del 3,5% al 5%;
g) Venta al por menor de combustibles líquidos, pasa del 3,5 al 8%;
h) Servicios de hotelería y alojamiento, del 3,5 al 5%;
i) Servicios de internet, radio y televisión, portales web, agencias de noticias, procesamiento de datos, del 3,5 al 5%;
j) Telefonía móvil del 6 al 7%
k) Servicios financieros, banca mayorista, minorista y de inversión, del 5,5 al 7,8%. Quedan incluidas las operaciones de créditos para fomento de actividades agropecuarias, industriales y de inversión en bienes de capital que hasta ahora estaban exentas;
l) Seguros, del 4,5 al 5%;
m) Servicios inmobiliarios del 3,5% al 6%;
n) Alquileres, del 3,5 al 6%
o) Los servicios de enseñanza, salud, servicios sociales con y sin alojamiento, artísticos, culturales, deportivos y de esparcimiento, del 3,5% al 5%.
p) Venta de juegos de azar, del 5,98 al 8%;
q) Curiosamente, las bailantes solamente se incrementan del 10 al 11%; los cabarets, night club y similares del 15 al 16% y los casinos permanecen en la actual alícuota del 13,65%.
En consecuencia, lejos de aminorar, la provincia habrá de incrementar su ya enorme presión tributaria a contramano del enorme esfuerzo que en sentido contrario realiza la Nación y del espíritu que animó la reciente firma del “Consenso Fiscal”.
El economista Charles Tiebout acuñó la expresión “votar con los pies”, refiriéndose a la posibilidad que tienen los ciudadanos de desplazarse a aquellos territorios donde las políticas públicas y los impuestos se aproximan más a sus preferencias y posibilidades.
Mientras la Renovación y Rentas de Misiones sigan haciendo de las suyas cual elefante en un bazar, muchos misioneros seguirán “votando con los pies” llevando su dinero a los países vecinos en tanto las empresas continuarán invirtiendo en otras provincias que muestran una política fiscal más racional y equitativa.
Posadas, 5 de enero de 2018

 

Compartinos:
enero 8th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Alfonsín o Durán Barba

“Nosotros somos un partido de poder” dijo un correligionario justificando el acompañamiento de la UCR a ciertas decisiones del PRO. Somos un partido con alas de izquierda y derecha. Solo así se puede llegar al poder. Suponemos que quiso decir que a veces tenemos que sacar del vestidor el ropaje de la derecha para acceder al poder.

Al final, Raúl Alfonsin estaba equivocado cuando nos decía que “si la sociedad se corre a la derecha, tenemos que prepararnos para perder elecciones” (es decir, para perder el poder). Ahora hay que seguir el consejo de Duran Barba : “no se definan, repitan lo que la sociedad quiere oír, mejor dicho lo que la mayoría quiere, lo importante es el poder. El partido no dirige, ni es vanguardia. Vanguardia son las mayorías”.¡Qué bonito!

Claro que lo anterior es un tanto demagógico y exagera los dichos del correligionario. Pero cuando se producen derivas tan pragmáticas, viene bien exagerar un poco.Así las cosas son más visibles. Se han corrido demasiado los límites.

Lo dicho, aunque ocupa la mayor parte de la nota, no es lo que más nos interesaba decir (aunque debíamos hacerlo).

Lo que queremos decir es lo siguiente: aún aceptando una lógica tan pragmática ¿creerán que somos nosotros los que estamos en el poder? ¿Entienden por estar en el poder , ingresar legisladores, incluso gobernadores? Si es así, ya antes de Cambiemos estábamos en el poder. ¿Eso es vocación de poder? ¿Es una manifestación de poder, decir a todo que sí? ¿ Eso nos llevará a nosotros al poder, o lo mantendrá al PRO en él?

A nosotros nos parece que más que en un partido de poder, nos estamos convirtiendo en un partido con vocación de merodeo de los que están en el poder.

Fuente: La Causa Radical

Compartinos:
enero 4th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Carta de lectores: Revolución de Representatividad en el Legislativo; La Cámara de los Dipunadores

La presente es la propuesta teórica que ofrecemos a todas y cada una de las repúblicas democráticas que se precien de representativas, a los efectos de que mediante la instauración en el pleno del poder legislativo, de la tercer cámara (allí donde existan dos) que daremos en llamar de Dipunadores. A diferencia de cómo se eligen los integrantes de los parlamentos tradicionales o clásicos, y de cómo resultan escogidos los representantes de los ejecutivos, los Dipunadores serán elegidos por la asamblea legislativa, o la suma de diputados y senadores. Para ello, se deberá crear un registro ciudadano, en donde como condición excluyente, estos deberán esgrimir no tener vinculo de consanguineidad, ni laboral, con ninguno de los miembros de las cámaras que elegirá esta. Asimismo y como condición final y sine quanon, los integrantes de estar tercer cámara legislativa no deben estar afiliados a ningún partido político que forme parte del sistema político clásico o tradicional. Una vez conformado el registro, el proceso será conducido por la Asamblea legislativa clásica o conformada para ello (suma de diputados y senadores) y luego de la revisión de estos impedimentos, se procederá a un sorteo (el sistema será adoptado a criterio de cada Asamblea) para elegir a los Dipunadores que serán en total, la suma de diputados y senadores. En esta tercera cámara legislativa, las comisiones o ámbitos de trabajo, serán compuestos por todos y cada una de las jurisdicciones en que se dividan políticamente los distritos, es decir que los Dipunadores de un determinado país legislarán en las comisiones en que se dividan en provincia, regiones o municipios. La función legislativa primordial, es decir como puerta de ingreso o inicio de las diferentes iniciativas parlamentarias, estará vinculada a la realización palmaria de la democracia en cuanto tal. Todos los proyectos que propongan, promuevan la instauración de una democracia más directa, más real, más vinculante entre representantes y representados, más inclusiva, más participativa y más transparente, se articulará mediante los Dipunadores. Como cámara de control, será la última que controle y determine la imposición del “ostracismo” político, suplantando al juicio político, para todos y cada uno de los integrantes del poder legislativo, del ejecutivo y del judicial. El ostracismo, tal como funciono en el Grecia Antigua dispondrá además del alejamiento del funcionario a sus tareas, la invitación al destierro o el exilio forzado como penalidad manifiesta ante lo que se considere (un mal proceder político) traición a la patria. Algunas consideraciones menores antes del ejemplo ilustrativo y las posteriores fundamentaciones. Los Dipunadores, no podrán ser reelectos por ningún período, en su conformación global se propenderá a una equidad en cuanto a género y segmentos etarios y durarán en sus cargos más que un diputado y menos que un senador o igual tiempo que estos.

Verbigracia: La Provincia X, cuenta con una cámara legislativa de quince senadores y treinta diputados. Deberá elegir cuarenta y cinco Dipunadores. Estos dividirán su actividad legislativa en la cantidad de municipios en que está divida la provincia en este caso, setenta. Se abrirá un período de cuarenta y cinco días, la misma cantidad de Dipunadores, traducidos en días, para que la ciudadanía se inscriba en el registro abierto a tales fines, se establecerá, que se pueda realizar vía digital, generándose luego de cesado el tiempo de inscripción la Asamblea Legislativa, o suma de Diputados y Senadores que depurará el registro, mediante la exclusión de quiénes estén afiliados, adheridos a cualquier partido político (o que tengan menos de un año de renunciados o apartados de los mismos) y que tengan lazos de familiaridad directa con integrantes del poder legislativo que elegirán a los mismos. Esta asamblea una vez realizada esta depuración, podrá hacer una preselección que contemple que de acuerdo a la cantidad total de integrantes a elegir queden en proporción tanto hombres como mujeres y segmentos etarios en los que se subdivide la población general del distrito en cuestión. En este caso, podrían ser elegidos 23 Dipunadores Mujeres y 22 hombres, de los cuales, 10 podrían ser de entre 30 y 40 años, otros 10 de entre 40 y 50, otros 10 entre 60 y 70, 7 con más de 70 y los restantes menores de 30 y mayores de 18. Como en este distrito imaginario esta a su vez subdividido en setenta municipios, serán tales la cantidad de comisiones en las que trabajaran estos legisladores. Duraran cinco años, un promedio entre los cuatro de los diputados y los seis de los senadores y tendrán como función legislativa principal el legislar para propender a una democracia más directa, más real, más participativa, instaurando audiencias públicas, bancas ciudadanas, plebiscitos, sistemas de participación y se transformará en el ámbito de control tanto del poder legislativo, como de los restantes poderes del estado, imponiendo como novedad la suplantación de la remoción o juicio político, por el sistema del ostracismo que penaliza al infractor representativo además del desaforo la pena de la ida de su distrito o invitación al exilio.

Sin que sea una cuestión gnoseológica, probablemente la filosofía política, el contratismo social, el parlamentarismo, la política en sí se hayan constituido en el escudo protector, para sostener, argumentalmente, un estado de cosas, que bajo la petición de principios de la institucionalidad, nos remite obligadamente a posiciones dogmáticas, que las traza o sitúa como indiscutibles. Sí nos ponemos a pensar hasta la nomenclatura de los Senadores, arrastramos desde hace años, sin que se proponga sí quiera revisarla en su semántica, por esta simbolización in extremis, por esta totemización en que hemos transformado o lo venimos haciendo a nuestro sistema político, una suerte de sanctasanctórum.

Se deja en claro que la pretensión no es hacer ni discutir ciencia, a partir de la premisa de que la filosofía política, de un tiempo a esta parte, no viene discutiendo, nada o casi nada, que establezca consideraciones radicales que propongan un estado de cosas, (discutir la misma noción de estado dentro de ellas) que difiera, al menos, discursivamente, de una inercia en la que se podría decir que estamos sometidos, desde los primeros libros de consideraciones políticas tal como la conocemos. A diferencia, de lo que ocurre, por ejemplo, con otro campo, extenso de lo filosófico, como el ontológico, en donde las perspectivas, no sólo que han sido y son, de diversidades insondables, sino que además interpelan, a la confrontación de la experiencia metafísica, del cabo a rabo del fenómeno humano. Se entiende que podrán alegar, que esta consideración pueda ser catalogada de logomaquia o pecaminosa por insustancialidad académica, sin embargo, el registro de los hechos de nuestras democracias occidentales actuales nos impele a pensar, utilizando la filosofía política para ello, por más que como se considera, esto mismo sea un oxímoron. Sí hablamos de legitimidad, no sólo debemos hacerlo, diferenciándola, de la legalidad, sino estableciendo una meridiana diferencia entre la legitimidad parcial versus la legitimidad absoluta, la primera que es la válida y la única razonablemente cierta que puede otorgar el ciudadano a sus mandantes y la segunda, la que cree tener el representado cuando absorbe la cesión de la ciudadanía, para luego cometer los latrocinios por todos conocidos, que supuestamente, controla o controlaría, estos excesos, otro poder de un estado constituido que sería el poder judicial, cuyos miembros no son elegidos, paradigmáticamente por el voto de la gente. Esta razón de la legitimidad parcial, podría encontrarse observada explícitamente, en que el ciudadano al delegar su representatividad, lo haga no sólo por el término de una elección a otra, sino también bajo ejes conceptuales, que vayan más allá de lo temporal. Un ejemplo concreto sería que los representantes clásicos del poder legislativo, puedan cerrar el círculo de representación, eligiendo ellos, mediante sorteo, como en la Grecia antigua y su noción mediante el azar que todos los ciudadanos tenían la posibilidad de ser parte del gobierno, a una capa, una cámara de representantes, que tal como lo planteamos tenga como condición excluyente el no ser parte de los partidos políticos tradicionales que como es de común saber, son parte del problema, más que de la solución de las flagrancias o de las ausencias que nos brinda la democracia en nuestra occidentalidad contemporánea. El bien jurídico mayor de cualquier ciudadano ante un derecho colectivo es que le sea garantizado una vida en democracia, y cuando esto no ocurre, el mismo ciudadano debe agotar las instancias para llevar adelante este reclamo en todas las sedes y ante todas las instancias judiciales. No podrían objetarse ante esto, cuestiones metodológicas o de fueros, la justicia en cuanto tal, debe preservar y hacer cumplir el precepto democrático por antonomasia, que los candidatos de los diferentes partidos se elijan por voto popular, sean únicamente de los miembros de los respectivos partidos o de estos y los independientes.

A diferencia de lo que podría ser un artículo en el ámbito académico, o en las fundamentaciones para respaldar proyectos parlamentarios, no creemos necesario el citar lo mil y un autores a los que claramente le podríamos hacer decir algo que sirva de referencia conceptual o intelectual. Sería un despropósito, pues creemos que nadie, que sea medianamente citado en forma razonable, se desempeñe en el ámbito jurídico, filosófico o intelectual en general, estaría de desacuerdo, con que primero es la democracia, luego los partidos y finalmente los candidatos presentados para representar a los ciudadanos, que otorgan o ceden sus derechos políticos mediante el voto o sufragio, esta cadena o círculo que se le enseña a cualquier niño en los primeros tiempos de ciencias sociales o educación cívica, es básicamente de lo que trata lo democrático, de su esencia y de su razón de ser.

Sería más fácil que encontremos autores que respalden sistemas políticos democráticos en las formas, pero no en los hechos, que puedan sostener que lo más determinante son estructuras o pilares que se les llama partidos y que no importa como escojan sus candidatos, sino que a partir de estas estructuras nace o surge lo democrático. Llevar a cabo una argumentación en este sentido, sería, en la metáfora coloquial, poner el carro delante del caballo, y ninguna persona con sentido común o respetando el principio de no contradicción podría defender que existan distritos en una democracia representativa en donde sus partidos válidos no eligen sus candidatos mediante voto del soberano.

La idea general de que la ciudadanía no está, porque no quiere, no se la deja, no se la permite, en política, sí bien puede ser tildada de incomprobable, no deja de ser un mito urbano, una suerte de leyenda moderna, que deslegitima con su sólo presencia, que se profundiza ante la primera llovizna en donde caen desde el cielo cualquier tipo de pillería, o de situación poco clara, por parte de la clase, la casta o la elite política, hacia o en contra de la ciudadanía en general, casi siempre vinculado a hechos de corrupción o poca transparencia. Esta es una de las razones, por las cuáles los Dipunadores tendrán también el rol general de contralor, con la novedad de volver a instituir el concepto de ostracismo a los funcionarios incumplidores con sus mandatos públicos de todos los poderes del estado, a los efectos de que la ciudadanía perciba a las claras, qué y cómo es lo que sucede con quiénes han birlado y defraudado su confianza.

La democracia, sin embargo, sólo puede ser entendida en los términos expresados como deseo, defendida como una cuestión de fe y sacralizada en su versatilidad de que asimila todo en cuanto lo rechaza. Referencia y diferencia, unicidad y multiplicidad, la inversión de lo metodológico de lo general a lo particular y todo y cada uno de los axiomas, como de las razones fundadas como infundadas que se quieran proponer, caerán rendidas ante la noción desiderativa de lo democrático.

La democracia es expectativa. La democracia no puede ser plenamente concretada, dado que en tal caso se transformaría automáticamente, en un absolutismo totalitario. En nuestra modernidad, el sujeto de la democracia, es el individuo. Así ocurre desde la composición de los contratos sociales, que unificaron todas y cada una de las expectativas de los suscribientes (expresando medularmente lo filosófico, saldando la aporía de lo uno y lo múltiple) en una voluntad mayor o estado, que mediante una representatividad, administra o ejerce ese poder que ha sido previamente legado. Extendiendo y más luego, renovando las expectativas, cada cierto tiempo, llamando a sufragio, a elecciones, a todos y cada uno de los contratistas, para que elijan a quiénes lo representen en la administración de esa cesión de derechos cívicos y políticos.

La democracia debe fundamentarse, o estar fundada, en la condición estadística en la que se circunscriba el individuo. Esto es, asumir la realidad para a partir de ella construir la expectativa que es su razón de ser. De lo contrario, en caso de continuar, generando expectativas ante la mera convocatoria de elecciones, para renovar representantes, la legitimidad del sistema siempre estará riesgosamente en cuestión, pudiendo alguna vez, un grupo de hombres considerar el retorno a algún tipo de absolutismo.

La sujeción de lo democrático a la condición en la que este sumido una determinada cantidad de hombres, garantizará que la expectativa que por regla natural es su razón de ser, no sea siempre una abstracción, sino que este supeditada a un resultado, a un determinado logro, concreto y específico. De aquí que la función específica de los Dipunadores, no sea la de revolucionar el sistema representativo, lo democrático en sí o el sistema de partidos, sino de empezar a trabajar en ello.

Hasta ahora y tal como veníamos detallando, se habían generado las circunstancias como para (libertad de expresión, cierta extensión de oportunidades, valorización de los aspectos a mejorar) construir una democracia moderna, creemos imprescindible esta herramienta que orbite en nuestro sistema político, con esta cámara nueva o con esta representatividad novedosa, para que sean los Dipunadores junto al resto de los políticos y sus vínculos con la ciudadanía y la población quiénes en diferentes partes de Occidente nos ofrezcan distintas formas perfectibles de lo democrático, tal como en la actualidad lo podríamos entender o conceptualizar.

Esta contribución teórica es patrimonio del Centro de Estudios Políticos Desiderio Sosa (fundado por Carlos Coria García y Francisco Tomás González Cabañas)

Compartinos:
enero 4th, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Islas Malvinas: Argentina reafirma sus legítimos derechos de soberanía

El 3 de enero de 1833, las Islas Malvinas, parte integrante del territorio nacional argentino, fueron ilegalmente ocupadas por fuerzas militares del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

La República Argentina, como legítima heredera de los archipiélagos y espacios marítimos del Atlántico Sur que habían pertenecido a España, exteriorizó a través de actos de gobierno la firme voluntad de recuperar su soberanía efectiva sobre ellos.

La Cláusula Transitoria Primera de la Constitución Nacional consagra el objetivo permanente e irrenunciable de recuperar el ejercicio pleno de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, de conformidad con los principios del derecho internacional y respetando el modo de vida de los habitantes de las Islas Malvinas. Este objetivo es una política de Estado y responde al anhelo de todo el pueblo argentino.

Las Naciones Unidas reconocen que las Islas Malvinas se encuentran sometidas a una situación colonial (resolución 2065 (XX) 1965 de la Asamblea General), así como que existe una disputa de soberanía que debe ser resuelta a través de negociaciones bilaterales entre los dos Estados involucrados, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas.

La República Argentina continúa recibiendo el apoyo en favor de sus derechos de los Estados Partes del MERCOSUR y Estados Asociados, de UNASUR, y de CELAC. Asimismo otros foros multilaterales y regionales como la OEA, el Grupo de los 77 y China, ASPA, ASA y la Cumbre Iberoamericana solicitan la reanudación de las negociaciones.

En esta fecha el pueblo y el gobierno argentino reafirman una vez más los imprescriptibles e inalienables derechos de soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Fuente: Cancillería Argentina

Compartinos:
enero 4th, 2018|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en Islas Malvinas: Argentina reafirma sus legítimos derechos de soberanía

Inflación: otra vez te mintieron durante el proceso electoral

Por Senadora Nacional Cristina Kirchner
Las fotos son del 18 de octubre. A 4 días de las elecciones (casi en veda) las máximas autoridades del Banco Central confirmaban que la meta de inflación para 2018 seguía siendo de 10%.
¿Por qué lo hicieron? Porque se había conocido que la inflación de septiembre había sido de 1,9, superando la previsión anual de 17% del gobierno, y vos tenías que votar el domingo.
Otra vez te mintieron durante el proceso electoral.
Ayer a última hora de la noche el Senado le votó al Gobierno un Presupuesto en nombre de la gobernabilidad.
Y hoy a primera hora de la mañana el Gobierno de Cambiemos aumentó un 50% la meta de inflación que preveía ese presupuesto.
Feliz día de los inocentes para todos…y todas.
Compartinos:
diciembre 29th, 2017|Columnas de Opinion|0 Comments

Las economías regionales, el marketing político y el acuerdo con la Unión Europea

Por Senadora Nacional Silvina García Larraburu

Al conjuro de slogans de fácil penetración como “la integración de la Argentina al mundo”, se está negociando un acuerdo entre las naciones del Mercosur y la Unión Europea.

Una gestión semejante tiene enorme importancia estratégica y, el propósito de vincular economías con potencialidades de crecimiento, resulta claramente auspicioso. Sin duda nuestras exportaciones deben crecer y la superación del déficit de la balanza comercial es tan o más importante que la del déficit fiscal (ubicado en la actualidad en el eje discursivo del proyecto político oficial).

Sin embargo, ambos grupos de naciones son, en sus economías, notoriamente asimétricos. El Mercosur exhibe una enorme importancia como exportador de productos agrícolas. Por su parte, la Unión Europea es el primer exportador mundial de ese tipo de productos, posición lograda mediante una política agraria común de altísima protección en el acceso al mercado; que persiguió primero el autoabastecimiento y luego alcanzó saldos exportables. Ese sector es entonces, un notable ámbito de conflicto en la negociación y en el que la letra chica y los efectos de cuanto se acuerde, no se compadecen con los apresuramientos ni con las necesidades del marketing político.

Por lo demás, se demanda la “igualdad en el tratamiento nacional” para los países de la Unión Europea, situación que obstaculiza defender y priorizar la diversificación de matrices productivas, imprescindible en la actualidad ante el contexto de la economía mundial.

Aun cuando carecemos de información sustancial, podemos conjeturar los caminos que los acuerdos pueden transitar a través de acuerdos bilaterales ya firmados por Europa, como el suscripto con México en 2002, Acuerdo Global que sirvió de modelo para la firma del mismo tipo de Acuerdo Preferencial con Chile en 2003.

Precisamente en el Tratado con el hermano país de Chile, se abordan temas de altísima sensibilidad, como sector agrícola y rural y medidas sanitarias y fitosanitarias, energía, pesca, medio ambiente, turismo, patentes, derechos de propiedad intelectual, contratación pública, etc. En cada uno de estos sectores existen claros desequilibrios estructurales entre la Unión Europea y nuestros países y, particularmente, la economía de nuestra provincia, afectada en todos ellos.

La negociación es crucial y lo suficientemente trascendente como para que no quede en manos de supuestos “especialistas” y de la presión de grupos de interés, a espaldas de las economías regionales.

Es sabido que la UE protege su sector agrícola con picos arancelarios, aranceles específicos, distorsiones, protecciones no arancelarias como cuotas y contingentes y para-arancelarias como medidas sanitarias y fitosanitarias, normas de etiquetado y estándares privados, etc. Establece barreras que no van a ser declinadas en los eventuales acuerdos que se concluyan y que significarán un grave daño para la producción local.

Pienso particularmente en los sectores frutihorticola y vitivinícola, que ya se han visto reiteradamente perjudicados en su confrontación con los mercados europeos. Panorama que se agrava por la política de Rusia de autoabastecerse de manzanas y de bloquear el ingreso de frutas y hortalizas desde Europa. Esto produce saldos no exportables que bajan el precio y afectan a nuestros productores; y podría multiplicar las reflexiones sobre los otros ámbitos mencionados.

En definitiva, la organización federal de nuestro país impone un proceder diverso cuando se obliga al país mediante tratados, cuyos efectos no impactan en todo el territorio de igual manera. Ningún productor estará dispuesto a avanzar en el crecimiento de las exportaciones para el país. si eso trae como consecuencia su propia extinción.

Compartinos:
diciembre 27th, 2017|Columnas de Opinion, Senadores|0 Comments

Perón no está excomulgado (Apostilla de Pedro Badanelli)

Por Lucas Carena*

No suelo escribir sobre Perón. En general, prefiero no hacerlo. Soy más bien partidario de los argumentos, y lo que despierta el tema, la mayoría de las veces, es el más alto nivel emocionalización, ya sean sentimientos de odio como de amor devocional, alejados de toda razón. Leo atentamente las críticas en torno a su persona y aunque la mayoría de las veces detecto una patológica incomprensión de lo que es la 3ra. posición, aprendo de lo que, en su contra, se suele argumentar. Tengo grandes amigos antiperonistas y evito discusiones estériles, aunque a veces trato, en forma de interrogante, cuestionar sus “inobjetables” argumentos y sus “inapelables” evidencias en contra del expresidente. Y cuando esos argumentos, se pasan de la raya, es decir, cuando van contra toda verdad histórica e incluso, contra el sentido común, me siento a escribir unas líneas, casi obligado, como para “abofetear”, de vez en cuando, a los que dicen tener todo tan “resuelto” y consideran haber dado la última palabra sobre el asunto.

La excomunión de Perón, se ha convertido en una oscilante, recurrente e inicua estrategia dogmática para divorciar la figura del general, de la idea de que su modelo de Justicia Social, fue la expresión histórica que más se acercó a la Doctrina Social de la Iglesia, establecida por la encíclica Rerum Novarum en 1.895, a partir de la que S.S. León XIII condenó los excesos capitalistas que, en las postrimerías siglo XIX, se habían convertido en la principal característica del sistema de acumulación.

En el Derecho de la Iglesia, la sanción penal no tiene un sentido resarcitorio, como en los sistemas jurídicos seculares, sino “espiritualmente medicinal”, buscando la conversión del fiel para acercarlo a Dios. Sin embargo, la supuesta excomunión de Perón, por más de que se ha desmentido probadamente, se ha convertido en un dogma que reviste una serie de ataques simbólicos simultáneos implícitos, y que podemos brevemente enumerar a continuación:

1) En primer lugar, instalar en el imaginario la falsa disyuntiva “Perón vs. Iglesia”, tratando de divorciar a la feligresía de la figura de Perón, utilizando el credo y los valores de la sociedad, mayoritariamente católica, para intentar fracturar la popularidad y legitimidad del estadista.

2) Si la anterior infiltración en el imaginario colectivo se instalara, Perón, que es condenado por la Iglesia, no puede ser de la Iglesia ni acorde con la misma, ni su proyecto, ni su movimiento, ni su doctrina. La Iglesia, institución humana pero de origen divino, condena a Perón y a su proyecto. Ergo, ni Perón, ni su proyecto, ni su movimiento, ni su doctrina pueden ser “buenos”. La cadena de asociaciones simbólicas sería: Perón está en contra de la Iglesia de Cristo, luego, Perón está en contra de Cristo o bien, Perón es anti-cristo.

3) El mito del Perón excomulgado, tiene una función lesiva que pretende instituir una condena moral a la persona de Perón y a toda su obra, desde la máxima institucionalidad y autoridad religiosa de occidente, como lo es la Iglesia Católica, a los fines de dejar fuera de toda discusión la inmoralidad del presidente más votado de la historia. Es decir, la condena de la Iglesia, hace “no opinable” y “no revisable” ningún aspecto en torno a la contribución de Perón y su modelo, que vino justamente a enfrentar a los históricos y verdaderos enemigos de la Iglesia, a saber, el comunismo y el liberalismo. La Iglesia lo condenó… luego, Perón es malo.

4) La Iglesia como tribunal de juzgamiento de Perón, tiene una función adicional, que va más allá del divorcio propuesto por el falso antagonismo “Iglesia o Perón” (el único genuino que conozco es Braden o Perón) y que busca generar una asociación o conjunción entre la idea de peronismo y pecado. Excomulgado Perón y su doctrina, o a consecuencia de su doctrina, es luego incompatible ser católico y peronista. Es “pecaminoso” seguir las enseñanzas de Perón.

5) Por último, la excomunión de Perón, aparece como el final de una cadena de mitos y relatos que se concatenan en la idea matriz, del “tirano prófugo” o el “dictador depuesto”. Se trata de armar un “prontuario delictivo” de Perón, una lista enumerable de hechos aberrantes atribuidos al exmandatario, entre los que hay que hacer lugar para una condena eclesiástica.

Todo lo anteriormente dicho, se plasma cabalmente en un “relato” que pese, como ya dijimos, a ser desmontado incluso con facilidad, aparece cada vez que puede, a ver si algún desavisado, algún desprevenido (dado que nos encontramos en un mundo actual caracterizado por las zonas de confort y la pereza intelectual), muerde el anzuelo del anti-peronismo por el lado de… “Ante la duda, mejor no”, en vez de indagar sobre la falsedad de estos mitos que poco contribuyen a la armonía y a la paz social.

Si de pronto parecieran exageradas estas aseveraciones, tan sólo por poner un ejemplo, vemos la superposición de mitos y falsedades que se presentan asociados a la excomunión de Perón en el blog llamado “Segunda Tiranía” y se resume en el siguiente encabezado: “En la noche del 16 y 17 de junio de 1.955, el cielo de Buenos Aires estaba Iluminado por los incendios de las iglesias católicas que había mandado a incinerar el presidente Perón, en represalia por las protestas de los católicos a la despiadada persecución establecida en las postrimerías de su gobierno dictatorial” relato este en el que:

· No se pone en duda ni por casualidad, ni se requiere demostración alguna, ni siquiera es, cuanto menos, un hecho revisable, que la quema de las iglesias fue una orden explícita y directa de Perón.

· Se escinde la quema de las iglesias (hecho por demás de condenable y repudiable, que no se pone en discusión y que culminó con 14 iglesias incineradas en Bs. As.) del bombardeo de la Plaza de Mayo. Para este relato, evidentemente, no hubo una reacción directa y espontánea, ni nada vinculante entre lo uno y lo otro. Por el

contrario se oculta el bombardeo que tuvo más de 300 muertos (12 de ellos en casa de gobierno). Se pretende sustituir la quema como consecuencia directa e inmediata del bombardeo, hecho histórico inapelable, por el de la quema como “represalia por las protestas de católicos”. (estamos prontos a discutir, un silencio cómplice, o a cuestionar la falta de una enfática y directa condena por parte del presidente de estos actos. Pero de ahí a hablar de una orden del general como represalia…)

· El relato, goza también de un condimento que lo hace particularmente perverso cuando sentencia: “la despiadada persecución establecida en las postrimerías de su gobierno dictatorial”. Las postrimerías, es decir, “sobre finales de”, implica “eufemizar” el hecho de que le final de dicha “dictadura”, fue un golpe de estado orquestado por una minoría ilegítima con apoyo del Reino Unido y la masonería internacional, que se había enquistado desde hace tiempo, en la liberal y opositora marina de guerra. La quema de las iglesias ya no está puesta en el debido contexto de reacción: ni de aquel 1.951, donde hubo un intento de golpe, por un grupo militar de la marina y la aeronáutica, encabezado por Benjamín Menéndez y entre los que estaba Orlando Ramón Agosti, protagonista, tiempo después, del procesable proceso que en 1.976 atentó contra el orden constitucional y la presidencia, elegida por el pueblo, de Estela Martínez de Perón. El 15 de julio del 1.953, explotó una bomba en una estación de subte de Plaza de Mayo, puesta por varios radicales y un socialista, en una manifestación de la CGT, que dejó un saldo de 6 víctimas fatales y más de 90 heridos, 19 de los cuales sufrieron mutilaciones. Esto trajo aparejada una reacción que redundó en la quema de locales opositores (El Jockey Club y la Casa del Pueblo del Partido Socialista) al grito de “leña leña”. Y mucho menos, el bombardeo del ‘55 que, en este relato, no parece haber iluminado tanto el cielo de Buenos Aires, como sí lo hicieron las iglesias quemadas1.

Ahora bien, a continuación del fragmento del blog, se presenta un texto de la excomunión de Perón extraído, supuestamente, del Observatore Romano con fecha, casualmente, del 16

de junio de 1.955. El texto del documento, originado en la Sagrada Congregación Consistorial y datado en Roma, con la firma del secretario del organismo vaticano, cardenal Adeodato Piazza, y del asesor de la misma, Giuseppe Ferretto, se refería a la acción de “poner manos violentas” sobre la persona de un obispo e impedir el ejercicio de la jurisdicción eclesiástica. Los sujetos alcanzados por la pena eclesiástica como culpables de los delitos canónicos enumerados, eran definidos en el mismo documento, aunque no se menciona el nombre de Perón.

Esta supuesta excomunión, seguida de la dramática quema de las iglesias, pareciera constituir un orden consecutivo de hechos presentados por el blog, de tal modo de establecer una suerte de relación causal (como si la excomunión fuera causa de la quema de las iglesias “ordenada” por Perón). Pero como no podían, los constructores del relato, usar a la Santa Iglesia Católica para condenar un supuesto hecho indemostrable documentalmente, se valieron de otro hecho que, al menos sí fue real, que tuvo que ver con la expulsión, el 14 de junio de 1.955, de Monseñor Manuel Tato, asesor de la Acción Católica y obispo auxiliar de Bs. As. desde 1.948 y Monseñor Ramón Novoa, diácono y canónigo de la Catedral.

La verdad, sin embargo y como siempre, es más compleja. Resulta que, en contra de todos los pedidos de Perón (pedidos que tenían intenciones pacificadoras y no proscriptoras, por la vigencia de los antecedentes descriptos ut supra) de desestimar una procesión del Corpus Christi, Tato y Novoa encabezan, el 11 de junio de 1.955, un acto político disfrazado de ritualidad religiosa, que congregó a 200 mil personas contra Perón. Se trató, nada menos, que de un Corpus Christi convocado por la Acción Católica (los católicos del Jockey club, la Sociedad Rural Argentina); la UCR, partido laicista y tradicionalmente anticlerical y el Partido Socialista, cuyo ateísmo es una de las piedras basales de su génesis histórica y su accionar político. Es decir, por primera vez en la historia, el Partido Socialista convoca a un Corpus Christi. Faltaba el PC y teníamos a la Unión Democrática llamando a alzarse contra Perón bajo la bendición de dos presbíteros irresponsables, que fueron a bendecir la plaza que menos una semana después sería bombardeada contra civiles indefensos. Según la Policía Federal, los manifestantes fueron al Congreso, arriaron la bandera nacional, la quemaron e izaron la bandera vaticana. Debemos decir que aquella “procesión” se realizó con la presencia de los miembros del ejército que ejecutaron el bombardeo. El 14 de junio Perón exonera y expulsa a estos dos presbíteros y, según la fecha del supuesto texto de la excomunión, el Vaticano se tomó 48 hs. para excomulgar a un Jefe de Estado. Esto hablaría, o bien de una eficaz y celerísima capacidad de la Santa Sede para investigar y expedirse sobre una excomunión, o bien de una asombrosa y displicente desidia para excomulgar a un presidente. Ninguna de las dos cosas, ni la irresponsable negligencia ni la celeridad extraordinaria, concuerdan con el criterio que, conforme a la doctrina de San Alfonso, utiliza la Santa Sede de “extrema prudencia” en el “delicado asunto” de excomulgar jefes de estado, fundamentalmente a causa de las funestas consecuencias que trajo aparejada la excomunión de Enrique VIII,

precipitando, si no causando, el cisma anglicano. No estamos diciendo con esto que el promiscuo monarca no merezca la excomunión, sino que la medida aceleró un cisma que se sumó a los embates reformistas que Roma venía sufriendo y esto fue objeto de cuestionamientos internos, adoptando luego prudencia y cautela en la materia.

Ha quedado en el olvido, el hecho de que el 5 de julio Perón dijo, “Dejo de ser el jefe de una revolución para ser el presidente de todos los argentinos, amigos o adversarios (…) he llegado a la conclusión de que en este momento es necesaria la pacificación”. El 7 de julio de ese año, el cardenal Copello, arzobispo de Bs. As. hizo leer en todos los templos, una carta pastoral, donde pide a los católicos que escuchen el “llamamiento del presidente Perón en favor de la paz y la armonía”. En su lugar, en cambio, se apela con frecuencia a la famosa arenga que Perón diera desde el balcón de la Casa de Gobierno el 31 de agosto del ’55, que termina con la histórica frase: “Cuando uno de nosotros caiga, caerán 5 de ellos”, frase que Perón decía, a la vez que mandaba a la cúpula de la CGT a desalentar cualquier movilización violenta que “ponga en peligro la integridad de los ciudadanos”, cuando todavía sangraba, indudablemente, la herida del bombardeo. Se acude sin embargo a esta “terrible frase”, para mostrar el nivel de “odio, crispación y violencia, al que el tirano incitaba contra el pueblo oprimido”. Y fue tal la brutalidad y violencia del “llamado a tomar las armas” que hizo Perón que… ¿qué paso después? ¿Guerra civil? ¿Calles bañadas en sangre y edificios quemados por doquier? No, nada de eso. Dos semanas después del terrible discurso, el 16 de septiembre de 1.955, Perón capitula sin luchar, ante el golpe de Rojas y Aramburu, transfiriendo el poder a una junta militar que se formó con apoyo de la UCR y el Reino Unido.

No es, bajo ningún punto de vista, grato ni amigable contabilizar muertos. Siempre resulta poco feliz calcular número de bajas, que, por muy pocas que sean, se trata siempre de vidas humanas (y en este caso ciudadanos argentinos) las cuáles son siempre menester lamentar. Pero Perón, acusado de promover prácticamente una guerra civil, es depuesto por la mal llamada “revolución libertadora” con un saldo de 156 muertos, casi todos uniformados (2017 – Archivo Nacional de la Memoria), lo que habla de que el General buscó evitar más víctimas de la violencia. No conformes con eso, los “demócratas de la proscripción” (17 años de “democracia” con proscripción de un partido político), con Aramburu a la cabeza, ejecutaron, en la jornada de fusilamientos del 9 al 12 de junio de 1.956 a 31 civiles y militares, entre ellos al general Juan José Valle, en el marco de un proceso de “desperonización” que tuvo como meta concreta ir contra la constitución del ’49, reformada en el ’57, volviendo al texto de 1.853, con las reformas de 1.860, 1.866 y 1.898.

La excomunión, viene así a jugar un papel decisivo, a la hora de señalar, por así decirlo, quien era el “malo de la película”, en un contexto histórico, signado objetivamente por la agitación social, que desde luego tuvo un clima de tensionalidad y conflictividad, que admite la existencia de excesos de ambas partes en pugna.

Pedro Badanelli (1.899-1.985), presbítero, escritor, poeta y jurista español nacido en Sanlúcar Barrameda (Cádiz), fue además teólogo y psicólogo universitario. Se relacionó con los más importantes escritores españoles que vivieron en Madrid, los años previos a la proclamación de la II República, entre los que se encuentran Juancito Benavente, Nobel de Literatura, y el mismo Miguel de Unamuno. Su nombre legal era Pedro Luis Ruíz Gómez. En 1.929, publica “Serenata del Amor Triunfante” texto polémico para la época que narra el drama y la tragedia, en un trasfondo temático tan controvertido para la época, como lo era la homosexualidad, en el período de entreguerra. Si bien no se lo expulsó, esto le cerró muchas puertas en su país natal y decide viajar a Argentina, donde pronto se dedicó a estudiar la relación entre la Doctrina Social de la Iglesia y el peronismo. Se convierte en un ferviente peronista, contribuyendo con su formación a la causa de Perón, hasta el golpe del ’55 que lo obliga a exiliarse en Chile, desde donde denunció abiertamente el silencio cómplice, por parte del clero, de la jornada de fusilamientos de 1.956.

En 1.959, publica Perón no está excomulgado. Un desafío jurídico al episcopado mundial, a través de la Editorial Tartessos, donde desmiente el mito de la excomunión, con argumentos jurídicos, pero también apelando al sentido común. Esta apostilla, ordena una serie de argumentos que pueden resumirse de la siguiente manera:

1) Perón no fue excomulgado. Badanelli, invita a todos los obispos, argentinos o extranjeros, a que demuestren documentadamente este hecho, cosa que no es posible, porque efectivamente, no existe tal documentación.

2) Conforme al canon 2257, la excomunión es una censura con la cual se excluye a alguno de la comunidad o comunicación de los fieles.

3) Conforme al canon 2227, cardenales, reyes, presidentes de repúblicas, y en general a todos los que ejercen el supremo principado de los pueblos, solo pueden ser excomulgados por el papa. A este respecto, vale agregar los aportes que Pablo José Hernández realiza en el libro Conversaciones con Raúl Matera. En 1.962, Matera, en ese entonces Secretario General del Movimiento Justicialista, es mandado a llamar por el general Perón y enviado a Roma, a la Santa Sede, para verificar cuál era su situación al respecto de la excomunión. Esto así no porque Perón no la tenga clara, sino justamente porque, ya construido el relato, se proponía limpiar su nombre. Prácticamente, Perón arma una comisión investigadora con Matera y Jorge Antonio, para dar por concluida la insistente y recurrente situación, ya esclarecida en 1.959 por el propio Badanelli. La Conclusión de dicha investigación fue que en la Secretaría de Estado de la Sagrada Congregación de Ritos del Vaticano, no existe constancia alguna de que S.S. Pío XII expidiese Bula, Rescripto o Breve por la que declarase la excomunión necesariamente nominativa del presidente Perón y, consultadas las autoridades de la cancillería argentina, a cargo por entonces de las relaciones exteriores y culto, aseguraron categóricamente que, en ningún momento, se recibió manifestación de S. E. el Nuncio Apostólico, Monseñor Zanin,

acreditado por el Vaticano ante el Gobierno del General Perón y en ejercicio hasta la fecha de su renuncia, de que se hubiese producido tal hecho. Plaza y Matera se habían encontrado con Jorge Antonio en Madrid y viajaron a Roma, donde tuvieron una entrevista con altos funcionarios vaticanos, quienes les entregaron un documento donde constaba que Perón no había sido excomulgado. La acción se había incoado por iniciativa del cardenal Copello, de quien Jorge Antonio era amigo y visitaba periódicamente en la Santa Sede.

4) Para la Iglesia, no es lícito tener relaciones con los excomulgados, que se mencionan en la lista versicular: “Os, orare, vale, communio, mensa negatur”. Esto incluye la prohibición de cursar cartas y telegramas. Según consta en la Secretaría del estado del Vaticano, S.S. Pío XII contestó telegráficamente un mensaje que Perón le enviara, con posterioridad a los hechos que conllevaron la supuesta pena de la Santa Sede. Ergo, Perón no fue excomulgado. El gran desafío y preocupación de Giuseppe Giovanni Pacelli, papa Pio XII desde 1.939, hay que aclararlo, fue el avance del comunismo a nivel mundial. Y el Sumo Pontífice sabía muy bien quién era Perón, y que en Argentina, las clases obreras no tremolaban la hoz y el martillo, sino la celeste y blanca junto a la Virgen del Luján. El 23 de junio de 1.949, se autorizó mediante un Decreto a la Congregación para la Doctrina de la Fe a excomulgar a cualquier católico que militara o apoyara al partido comunista. (Era más factible que Stalin se convierta al cristianismo, que Pío XII excomulgara a Perón)

5) La excomunión pública en foro externo tiene dos grados de acuerdo a si ha sido publicada formalmente o no, o, en otras palabras, según las personas excomulgadas vayan a ser rechazadas (vitandi) o toleradas (tolerati). Una excomunión publicada formalmente o nominativa se produce cuando la sentencia ha sido puesta en conocimiento del público mediante una notificación del juez, indicando el nombre de la persona así castigada. No se requiere ningún método especial para esta publicación; de acuerdo con el Concilio de Constanza (1.414-18), basta con que “el juez haya publicado o dado a conocer la sentencia en una forma especial y expresa”. Las personas así excomulgadas han de ser eludidas (vitandi), es decir, los fieles no deben interactuar con ellos ya sea en lo que respecta a las cosas sagradas o (hasta cierto punto) en materias profanas. Nada de esto, involucró a Perón.

Podrá o no gustar el estilo de Perón. Podrá o no considerarse que su legado esté en consonancia con el catolicismo. Pero no podrá demostrarse jamás lo que nunca ocurrió, a saber, la excomunión de Perón. Para terminar vale recordar las palabras del Nuncio Apostólico, Monseñor Pío Laghi, en 1.974 refiriéndose al fallecimiento del general Perón: “La muerte del Teniente General Perón constituye una gran pérdida para el cristianismo y el continente americano. El mensaje y la obra del mandatario argentino desaparecido tenían un origen evangélico y son una obra y un mensaje que queda para el pueblo argentino y el mundo”.

*En 2003 obtuvo su título de Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Rosario y en 2008 el de Magister en Diseño de Estrategias de Comunicación por la misma casa de altos estudios. Desde 2009 enseña Psicología Social en la Facultad de Psicología de la Universidad Católica de La Plata en la Unidad Académica de Rosario. Especialista en psicología de masas y medios masivos de comunicación.

Compartinos:
diciembre 27th, 2017|Columnas de Opinion|0 Comments

21 D: Ciudadanos, la opción del globalismo plutocrático

Por Diego Pappalardo*
Como no podía ser de otro modo,  a raíz de las elecciones en Cataluña, el entorno preelectoral catalán está en un estado de efervescencia popular que, por causas lógicas, transmite las mismas condiciones a la sociedad política española en general. Las emotividades dispares y los cálculos matemáticos están a la orden del día.
La CUP, dispuesta a arar en la mar
La etapa de propaganda y campaña previa a las elecciones requiere una preparación seria y no todos los candidatos que se presentan el 21-D  demuestran que la tuvieron. Por ejemplo, miembros de la organización de la CUP  desempeñan un rol  que es producto de la combinación de la decadencia política, de la histeria personal y del montaje circense del altermundialismo. Sólo sirven para la dinámica de la destrucción de todo lo sensato y lo necesario civilizatorio, para expandir la confusión y para la funcionalidad de aquellos que sí saben cómo construir – y mantener-  el poder propiamente dicho. La base de los votantes cuperos, al cierre de la campaña de la CUP, prosiguieron en la retórica que insta a arar en el mar. Pero algunos actores político-electorales se diferencian de los altermundialistas catalanes, ya que lanzaron  la campaña preelectoral mucho antes, incluso, del 1-O y del 27-O, ya que sabían que en este tiempo era imposible el desmembramiento territorial y político-jurídico de Cataluña y que las elecciones del 21-D estaban en la Hoja de Ruta de algunas piezas de poder doméstico.
Ciudadanos, pieza de cambio sistémico del PP
Uno de esos jugadores clave es la formación Ciudadanos, la que cuenta con un relevante apoyo de las  fuerzas globalistas. Su crecimiento en la confianza ciudadana de toda España fue simultáneo al empeoramiento del conflicto catalán, elevándose como baluarte principal del unionismo y el constitucionalismo en la región. Ciudadanos es junto a su líder, Albert Rivera, una posible pieza de recambio sistémico ante la aceleración de la crisis de representatividad política que tiene como principal  víctima, si cabe el término, al PP.
Tras la finalización de los comicios, el independentismo en conjunto expondrá que decreció en lo cuantitativo electoral por más que obtenga 66/68 escaños. La reducción de la confianza pública para el independentismo tiene que ver con que esa plataforma nunca fue mayoría hegemónica  en los genuinos habitantes de Cataluña y por el deterioro de la vida en general a causa del juego independentista.
En esa misma compulsa electoral, Ciudadanos tiene la factibilidad de posicionarse primero en términos de captación de votos, aunque finalice segundo en cuanto a la obtención de escaños del Parlamento. Pero si llegase a ocurrir que ERC –ayudado por más del 23 % de votos del universo Millennials– saque más sufragios que Ciudadanos, ello no afectará el ascenso de la organización de Rivera, ya que sumará más lugares en el recinto legislativo que en el 2015,  superando la cantidad de escaños del PSC y del PP.
Ello transformaría a Ciudadanos en el principal partido unionista de la región, mantendría reales posibilidades de ser gobierno en Cataluña –situación que por cierto no le resultaría fácil- y le otorgaría mayor propulsión en la esfera nacional para acceder a la Moncloa. Sería, mejor dicho, es  un negocio redondo para Rivera, lo que alegraría a sus promotores clánicos del  Imperialismo Internacional del Dinero.
 
En junio 2017, anotamos : “Al Rivera hiperglobalista le hicieron entender y aceptar cómo funciona realmente el mundo y que para llegar a ocupar la presidencia del gobierno español, vasallo de la Plutocracia Internacional, debe tener la aquiescencia de los Propietarios y Arquitectos del Poder Global del Dinero. Por ello, acude a la reunión 2017 de Bilderberg realizado en Chantilly, Virginia EE.UU. para ser examinado y obtener el respaldo unánime de los jerarcas de la globalización. Pero el estar presente en el Club no necesariamente significa que Albert Rivera sea ya el ungido. Dependerá de él poder demostrar capacidad personal de liderazgo político, eficiencia en la aplicación de las medidas a adoptar dadas por la Sinarquía Internacional y obstrucción eficaz del disenso.1
Por lo que Rivera, en una nota de opinión, mejor dicho en una ventana de autoventa de su figura política, publicada a inicios del presente mes en el  globalista New York Times, comentó: “No es trivial que un catalán como yo tenga el honor de ser candidato a la presidencia del gobierno de España, en contraste con la caricatura franquista y represiva que los separatistas intentan vender de España. Ahora somos el principal partido de oposición en Cataluña, así como un partido nacional y europeo que aspira a gobernar España. Al igual que un gran número de los españoles, la mayoría de los catalanes desean participar en un proyecto común a favor del futuro de España. No puedo resignarme a ver una Cataluña aislada en un mundo globalizado y tampoco puedo resignarme a ver más fronteras en la era de las sociedades abiertas.”2
Si bien lo dijimos otras veces, insistimos una vez más, que la crisis catalana –con la participación de múltiples actores- sirve principalmente para incapacitar un poco más el poderío español y  profundizar su inserción en las estructuras mundialistas. Ello generó en el plano político-electoral condiciones favorables para potenciar el desarrollo y la influencia de activos como Rivera/Ciudadanos, pero  como apuntamos en el 2016, “Es una opción destacada que el Sistema Globalista eligió para hacerla competir en España, junto a las otras opciones, con reales posibilidades de gobierno/gerencia. Nos referimos al duopolio PP-PSOE. Lo que realmente pensaron los think tanks atlantistas para AR y C’s y el rol primordial que le asignaron lo veremos pronto.”3
Notas:
*Profesor en Historia. Promotor Cultural y periodista. Colabora con sitios de política y geopolítica de España y México entre otros países; entre ellos el prestigioso Katehón: http://katehon.com/es
Compartinos:
diciembre 21st, 2017|Columnas de Opinion|0 Comments

Deuda pública y reforma previsional

Por Héctor Giuliano*
Bajo el ampuloso título de  Reforma Previsional  el gobierno Macri ha logrado la aprobación parlamentaria de una nueva fórmula de actualización de haberes jubilatorios – y beneficios sociales en general – que disminuye el aumento de los sectores pasivos de la economía.
Esto es, una ley que permite la rebaja en los incrementos de los gastos sociales del Estado  a costa de los jubilados  como uno de los componentes centrales de la contención y/o baja del Gasto Público y del Déficit Fiscal.
La clave funcional del Proyecto de Ley (PL) aprobado – que ya había tenido la media sanción del Senado sin que se armara el alboroto que, en cambio, se desató con su tratamiento en Diputados – es lograr un ahorro del Gasto Público por concepto de gastos previsionales que compense, total o parcialmente, el incremento de los pagos que el Estado tiene que realizar en otros rubros, fundamentalmente en el crecimiento de los intereses de la Deuda Pública.
Concretamente, mientras el PL de Presupuesto 2018 prevé un gasto de Intereses a Pagar por la Deuda de 406.500 M$ (Millones de Pesos) – que explican el 60 % del Déficit Fiscal del año que viene, estimado en 681.800 M$ – el saldo negativo neto del Sistema Previsional es menor que esa cifra: de unos 300.000 M$, producto de Erogaciones por 1.2 B$ (Billones $) menos 900.000 M$ de Ingresos.
Esta disposición de rebaja o freno en el Gasto Social, a su vez, es parte de toda una batería de medidas en curso por parte de la administración Macri – algunas con necesidad de convalidación por los Poderes Legislativo y/o Judicial – tendiente a materializar el Plan de Ajuste Fiscal requerido por los Acreedores de la Deuda como condicionante para mantener el flujo permanente de nuevas colocaciones de bonos contra garantía de pago de sus Intereses, que vienen creciendo aceleradamente y constituyen hoy el principal factor de desequilibrio fiscal y cuasi-fiscal de la Argentina (ya que el Banco Central – BCRA – a través del mecanismo de su endeudamiento en gran escala por Lebac y Pases Pasivos constituye el segundo nivel de importancia en la sangría financiera del Estado, pagando paralelamente otros 300.000 M$ de Intereses por año, que no están incluidos en el Presupuesto Nacional).
El logro de la aprobación parlamentaria de esta  Reforma Previsional  para reducir los aumentos a los jubilados forma parte del paquete de medidas comprometido por el presidente Macri ante los acreedores y banqueros norteamericanos durante su viaje a Nueva York, a principios de Noviembre pasado, apenas pasadas las elecciones legislativas del 22.10, durante cuya campaña notablemente tanto oficialismo como oposición política no sometieron a debate ninguna de las iniciativas que fueran sólo enunciadas por el gobierno de Cambiemos para después de los comicios.
Peor aún, el mismo gobierno – a través de su Jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña – en declaraciones producidas en Agosto pasado, había desmentido en forma expresa las versiones de un proyecto de Reforma Previsional del Ejecutivo para después de los comicios de Octubre.
Esto ratificó así un procedimiento perverso, admitido por toda la Clase Política, en el sentido que los asuntos de gobierno que tocan a problemas importantes en materia económico-financiera, social y política no son materia de información y mucho menos de debate ante la Opinión Pública antes que se produzcan.
EL NUDO DE LA CUESTIÓN
El nudo de la cuestión planteada por la nueva ley sancionada por el Congreso es el uso de la fórmula de actualización jubilatoria como variable de ajuste de los gastos previsionales para disponer de más recursos para ser aplicados fundamentalmente a sufragar el aumento de los intereses de la Deuda del Estado.
En una suerte de  reduccionismo  no declarado, la administración Macri busca rebajar los nuevos aumentos jubilatorios y sociales encubriéndolo bajo el  ropaje  de Reforma del Sistema Previsional para poder pagar más Intereses.
La actual fórmula de indexación de haberes – que se usa para actualizar jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y por discapacidad, AUH y otros gastos sociales (en adelante,  jubilaciones ) – toma en cuenta dos factores básicos: la evolución de los salarios activos y el ritmo de recaudación tributaria.
La nueva fórmula del gobierno Macri cambia estos factores reemplazándolos por otra cuya incidencia corresponde a la Inflación pasada en un 70 % y a la evolución del Índice Salarial o Ripte en un 30%.
Cabe recordar que la idea original era peor aún porque no contemplaba este segundo rubro, es decir, el aumento en las jubilaciones y pensiones, sino solamente el ajuste por inflación, de modo que tales haberes se mantuviesen constantes o  congelados  en términos reales.
En los hechos, y tal como está probado matemáticamente, los jubilados van a percibir así aumentos menores a los que recibirían utilizando la fórmula actual de indexación para cálculo de los incrementos de haberes.
En el próximo mes de Marzo, los jubilados – y, por extensión, todos los beneficiarios sociales – percibirán así un aumento de sólo un 5.7 % mientras que por aplicación de la fórmula de actualización hoy vigente les correspondería un 12 %, es decir, poco menos de la mitad.
Con el agravante que estas actualizaciones se calculan con valores financieramente desfasados porque mientras la inflación va carcomiendo los ingresos de la gente día por día, las actualizaciones se producen en forma diferida – en este momento, cada 6 meses y a partir de ahora cada 3 – pero la incidencia de los aumentos de precios durante el período transcurrido no se recupera.
Peor todavía – como en este caso – cuando se toma como referencia inflacionaria para la actualización de Marzo del 2018 la del Trimestre III de este año, que es menor a la esperada para el cierre del Cuarto Trimestre.
Esta pérdida en los haberes jubilatorios no se recupera tampoco con el nuevo Bono compensatorio – planteado, a último momento, como paliativo parcial para los beneficiarios más bajos – que, a su vez, es un bono de carácter discriminatorio porque se concedería sólo a personas con ingresos menores de 10.000 $/Mes y es una suma que sigue estando por debajo del valor de la Canasta Básica Total, que mide la Línea de Pobreza.
Esta medida – que saldría como Decreto del Poder Ejecutivo – no cubre la disminución producida en los nuevos aumentos y significa además que el Gobierno dispone así una medida discrecional que implica afectar la distribución de los ingresos de la gente.
Notablemente, un gobierno de línea liberal, que hace de la Libertad de Mercado una premisa doctrinal y fáctica de su permisividad frente a la Inflación sin Control de Precios sí se ocupa, en cambio, de controlar, regular y rebajar las remuneraciones del Sector Pasivo, siendo que para el Liberalismo el Salario es una Mercancía.
Este planteo está radical y sustancialmente contrapuesto a la Doctrina Social de la Iglesia en materia de Salario Digno y va contra la lógica del Derecho Laboral y Previsional Argentino e Internacional.
Probablemente no se encuentre entre los antecedentes cercanos – desde la rebaja salarial y jubilatoria del 13 % bajo el gobierno De la Rúa, en Julio del 2001 – la aplicación de una medida formal tan agraviante como ésta que ahora ha convalidado el Congreso de la Nación, con el previo acuerdo de los gobernadores provinciales y de la mayor parte de la partidocracia con representación parlamentaria.
PERSPECTIVAS DE LA LEY
Estrictamente hablando, la aprobación de la nueva ley de rebaja jubilatoria es un problema que no estaría terminado con su sanción:
  1. Está dentro de lo más probable que este instrumento legal dé lugar a una ola de demandas contra el Estado comparable a la del fallo Badaro y conexos.
  2. Deja abierto también el riesgo que el asunto pueda llevarse a tribunales internacionales por concepto de violación a los principios de retroactividad, progresividad y no regresividad contemplados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica (1969).
  3. Amenaza poner en juego la opinión de la Corte Suprema de Justicia contra el Ejecutivo ante las fundadas probabilidades de apelación por inconstitucionalidad contra la nueva ley del Congreso.
El nivel de torpeza que conlleva la  ley anti-jubilatoria  que acaba de aprobarse es previsible que genere problemas de muy difícil solución en materia jurídica, económico-social y política; y esto sólo se explica en función de la grave situación fiscal argentina existente y que el gobierno Macri – con la complicidad de gran parte de la oposición partidocrática y los grandes medios de difusión afines – se esfuerza en ocultar.
La  ecuación de hierro  de bajar los aumentos a los jubilados para ahorrarse fondos que serán aplicados al pago de mayores intereses de la Deuda Pública es una de las medidas más degradantes a las que pueda apelar un Gobierno – y la Clase Política que lo apoya directa o indirectamente en tal gestión – para garantizar a los acreedores el pago de los servicios de la Deuda.
Esto desnuda qué y cómo, en lo concreto, el objetivo buscado por las autoridades es contar con un mecanismo legal que reduzca la incidencia de los gastos previsionales en las Cuentas Fiscales o – dicho en buen romance  – que permita rebajar los futuros aumentos jubilatorios y sociales conexos (que abarcan un universo de 17.4 millones de personas) para mostrar la voluntad del gobierno Macri de mantener a ultranza el pago de los Intereses de la Deuda Pública, que sigue contrayendo en gran escala y con total irresponsabilidad financiera fiscal.
Se estima que el ahorro por concepto de gasto previsional – que es la pérdida que sufren los jubilados y beneficiarios sociales en general – estaría entre los 60 y los 80-100.000 M$, según estimaciones preliminares (que sólo serían conocidas, en principio, cuando se tengan los datos del Presupuesto corregido para el 2018).
En el contexto de su  Política de Gobernar con Deuda , el presidente Macri, por razones de servidumbre y servilismo financiero, está tensando impolíticamente al máximo la cuerda con esta Ley que contrapone la relación entre el Sistema Previsional y el servicio de la Deuda del Estado.
*Licenciado en Administración y Finanzas y experto en Deuda Pública y Externa.
Compartinos:
diciembre 21st, 2017|Columnas de Opinion|0 Comments

No hay que bajar las jubilaciones. Hay que darle sustentabilidad al sistema previsional

Quiero reivindicar la apertura y el dialogo que caracterizan a Bloque Justicialista, donde las discusiones se dan escuchando todas las voces y las realidades de nuestra Argentina federal con total libertad.

En ese sentido, rechazamos los señalamientos que han sufrido quienes tienen una responsabilidad de gobierno en representación de sus provincias y por mandato popular.

En cuanto a la discusión puntual, quiero dejar claro que esta no es una reforma previsional. El único objetivo es modificar el índice de actualización de las jubilaciones, la fórmula de movilidad, que tiene un profundo consenso de la mayoría del pueblo argentino.

Además de contar con la aprobación de la Corte Suprema de Justicia tiene, principalmente, el aval de millones de jubilados, de mamás que perciben la asignación y de trabajadores. Todos ellos saben que es una ley que los protege en una Argentina cada vez más imprevisible.

Además, hay otra decisión implícita en la nueva ley. Nos dicen que con la misma, los jubilados no van a perder poder adquisitivo, cosa que es discutible. Pero además, están convalidando que los ingresos solo recompongan lo que se pierde por inflación, eliminado la tendencia gradual que preveía la movilidad de aumentar por encima del índice de precios.

Con esto nos están diciendo que pretenden que las jubilaciones nunca más ganen terreno, y convalidando que las jubilaciones mínimas, así como están, son suficientes.

También, hay cierta animosidad con respecto a los jubilados de la moratoria, votadas casi con unanimidad por este Congreso.

Los jubilados de la moratoria son igualmente jubilados, solo que han accedido a un plan de pagos tributarios para completar sus aportes. Con el criterio pretendido, no serían los contribuyentes que ingresaron al blanqueo contribuyentes de segunda? No deberían ahora en cada modificación tributaria diferenciarlos y cobrarles más impuestos?

Desde Bloque Justicialista creemos que hay que dejar de incentivar el enfrentamiento por recursos entre los argentinos.

El déficit es cada vez mayor y los medios para afrontarlo, cada vez más restringidos.

Por eso, queremos empezar a discutir la agenda del crecimiento, de la productividad y terminar con el país de la usura y la especulación.

Queremos discutir la agenda del trabajo y el desarrollo y terminar con el país de la timba.

Queremos discutir una reforma previsional, pero de avanzada, no bajar las jubilaciones.

Compartimos la mirada positiva del Presidente Macri cuando nos dice que SI, SE PUEDE. Lo que NO SE PUEDE es retroceder. NO SE PUEDE ir contra de nuestros niños, de nuestros viejos, de los trabajadores y de una Argentina inclusiva. Eso NO SE PUEDE.

Por último, manifestamos nuestra solidaridad con todos aquellos argentinos de bien que actuando en el marco de la democracia, ya sea que estuvieran manifestando su opinión o cumpliendo con su deber, fueron víctimas de una violencia irracional. Esa intolerancia, NO SE PUEDE más.

Compartinos:
diciembre 20th, 2017|Columnas de Opinion|0 Comments

Próspero Nieva: Están imposibilitando el normal desarrollo de la democracia

Por Próspero Nieva (Diputado Nacional – MC)

Ante los graves hechos ocurridos en el interior y exterior del Honorable Congreso de la Nación Argentina. Es necesario remarcar que existe una peligrosa contradicción de algunos sectores políticos y sindicales, ellos invocan una supuesta defensa de la democracia, pero la atacan violentamente.
Nuestra Constitución Nacional en su artículo N°1 establece que se adopta la forma representativa, republicana y federal. Ésta forma representativa enuncia que el gobierno es ejercido por el pueblo a través de sus representantes, elegidos por el voto. El art. 22 de nuestra ley suprema dice que “el pueblo no delibera, ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución”.
Nuestra ley es redundante en este sentido, y cuando algunos sectores impiden que nuestros representantes cumplan con aquel el mandato, lo que se está haciendo es atacar directamente a la democracia, esa democracia que tanto costó. No debemos tirar por la borda lo conseguido en nuestro país. Alfonsín decía que había que defender la democracia todo el tiempo y es esto lo que debemos hacer.
Como diputado mandato cumplido sé muy bien lo que significa el debate en el Congreso de la Nación y entiendo que la democracia se consolida en cada sesión. Por lo tanto, es necesario entender que estos sectores no solamente impiden el normal funcionamiento del poder legislativo, también están imposibilitando el normal desarrollo de la democracia.

Compartinos:
diciembre 19th, 2017|Columnas de Opinion, Diputados|0 Comments

Julio Cobos: “Confío plenamente en la capacidad de trabajo y de construcción política de Alfredo Cornejo”

La designación del gobernador Alfredo Cornejo como presidente de nuestro partido está avalada por su buena administración provincial y por el respaldo que la ciudadanía le ha dado a la misma en las urnas. Esto se adecua a las necesidades que hoy tiene la UCR.

Alfredo Cornejo representa una renovación dirigencial, tiene experiencia de trabajo y capacidad de gestión, algo que seguramente formarán parte de la impronta en su gestión en los próximos dos años.

El radicalismo tiene desafíos muy grandes por delante y varios aspectos pendientes. Como parte de una coalición de gobierno, tiene que lograr mayor presencia en las decisiones y en el delineamiento de políticas para el desarrollo de nuestro país. Aún falta aceitar esta relación de partes para beneficio del todo y ese será un desafío para el nuevo presidente del radicalismo. Si esto se consigue, seguramente lograremos minimizar errores y potenciar aciertos.

Además, en dos años debemos enfrentar una nueva contienda electoral y la UCR requiere de un candidato verdaderamente competitivo, para medir fuerzas en las PASO. Delinear una estrategia adecuada también será uno de los desafíos de esta nueva gestión.

Le deseo a Alfredo éxito en la gestión y confío plenamente en su capacidad de trabajo y de construcción política.

Compartinos:
diciembre 18th, 2017|Columnas de Opinion, Senadores|0 Comments
Load More Posts