Columnas de Opinion

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Boludeando en Twitter – Por Fernando Iglesias*

“¡Dejá de trabajar un poco!”, pide la familia. “¡Iglesias, a ver si laburás! ¡Agarrá la pala!”, le hacen un coro disonante otros, en algún rincón del ciberespacio, más allá. “¡Dejá de boludear en Twitter!”, agrega uno, indignado. Por Twitter, claro. “Hace media hora que le pedí eso, diputado —o le aconsejé lo otro, o le pregunté aquello— ¡y todavía no me contestó!”, remata alguien por Twitter, también. Probablemente, el primo del anterior. El trabajo de diputado está bien pago pero no es fácil. Uno se siente tironeado por demandas contradictorias, como Tupac Amaru. O como el Gobierno, al que se le pide que baje simultáneamente los impuestos y el déficit, que gaste menos pero no toque las jubilaciones y siga haciendo obras, que corte de golpe los planes sociales pero mantenga el control del Conurbano, y que no intervenga en la Justicia pero meta presa a Cristina. Todo junto y para ayer por la tarde, faltaba más.

Buena parte de tanta confusión se deriva de la escasa formación institucional de la ciudadanía argentina y su desconocimiento acerca de cómo funciona un Parlamento. No siempre hay culpa en esto. Fueron décadas de hegemonía del Partido Populista y el Partido Militar, dos grandes aparatos que han conducido a la decadencia al país, despreciando a los partidos, los parlamentos y el sistema institucional. “Cerremos el Congreso; no sirve para nada. Con un hombre fuerte y un buen Ejecutivo, alcanza y sobra”. He allí las ideas que subyacen en ese desprecio, y que ignoran lo evidente: todos los países exitosos tienen parlamentos fuertes, y el nuestro, en cambio, no. Al menos, casi nunca. Ya sea porque lo han cerrado los dictadores o porque lo convirtieron en escribanía los populistas. Increíblemente, muchos que se dicen liberales apoyan hoy estas ideas. Se trata de la versión liberalota del paradigma definitorio del populismo: la idea de un pueblo noble esquilmado y postergado por una elite indigna. En este caso, la clase política. Suena fuerte, pero, ¿es verdad?

Nada cuesta observar que lo que distingue a la clase política argentina de otras clases políticas nacionales es que la nuestra está formada por argentinos. Argentinos que han sido elegidos por otros argentinos. Con lo que la idea del pueblo inocente y sacrosanto que comparten el populismo nacionalista y el populismo liberalote comienza a tambalear. Termina de caerse cuando se consideran otras dirigencias igualmente argentinísimas. ¿Acaso cree, el crítico de la dirigencia política, que otras dirigencias nacionales son mejores? Y en ese caso, ¿cuál? ¿La sindical, cuyo emblema mayor es Hugo Moyano? ¿La deportiva, comandada por el Chiqui Tapia? ¿La empresarial, experta en cartelización de la obra pública y los medicamentos, y en caza en el zoológico, y embarrada hoy por la causa de los cuadernos? Los escucho, muchachos populistas y gladiadores del Excel. ¿Cuál?

Por supuesto, nada de esto implica la absolución de la clase política argentina, ni mucho menos. Pero obliga a distinguir entre quienes saquearon el país y quienes los denunciaron; entre quienes respetan el mecanismo parlamentario y quienes, cuando no tienen los votos, apuestan a las piedras, el levantamiento de las sesiones y el golpe institucional. Entre quienes, semana a semana, convierten a la Cámara en una estudiantina plagada de gigantografías, cartelitos y asaltos de barricada, y quienes intentamos cumplir nuestro trabajo con responsabilidad. Poco ayudan a mejorar las cosas, claro, el uso de expresiones generalizadoras como “los políticos” y “los diputados” y el llamado indiscriminado a escándalo. Todo ese tono condenatorio indiscriminado que tantos comunicadores usan y abusan obstaculiza el único método que la ciudadanía tiene para defenderse: distinguir a justos de pecadores, para votar mejor. Votar mejor. Pacientemente. Año tras año. Sabiendo que nada se arregla de un día para otro pero todo tiene solución si en vez de hacerle el juego al cualunquismo del son-todo-lo-mismo y el que-se-vayan-todos recordamos la principal lección de nuestro pasado reciente. Hoy también, como en 2001, el populismo anárquico trabaja para el populismo organizado; para los que todo lo saquearon y quieren volver al poder para volver a saquear.

Es cierto —repito: es cierto— que nuestra actual clase política no está a la altura de las necesidades y expectativas de buena parte de la población, ni del siglo que transitamos. Lo digo como parte de ella. Me hago cargo. Pero también es cierto que no todos somos lo mismo ni tenemos las mismas responsabilidades en lo que ha sucedido, y que no hay atajos, ni soluciones mágicas, ni remedios antisistema. Los hemos usado demasiadas veces, y así nos ha ido. Votar bien. Votar mejor. Apostar a una depuración de los poderes que no puede ser sino lenta si quiere ser republicana. Quién te dice… Lo que nunca hicimos podría resultar. No hay garantías ni seguridades, excepto la del fracaso de todo lo demás.

Pero hablábamos de Twitter. Hay otra razón para el “¡Dejá de boludear en Twitter!”, y es la profunda incomprensión del trabajo de un legislador, habitualmente ligada a la persistencia de una idea jurásica del trabajo (¡Agarrá la pala!) que es bueno analizar. Millones de argentinos parecen creer que el Congreso es una fábrica de salchichas de la cual hay que medir la “productividad”. Es una idea absurda de la que se derivan propuestas ridículas, como la de descontarles a quienes no dan quorum; cuando no sugerencias delirantes, como la de los premios por productividad medida en presentación de proyectos de ley.

Pregunto: ¿en qué consiste el progreso? ¿En someter a un diputado a las rutinas del trabajo fabril o de oficina de la era industrial, o más bien en todo lo contrario: en liberar a los argentinos de esos yugos antes de que lo haga, con su modo brusco y excluyente, la inteligencia artificial? Lo señalo porque no hay cosa más fácil que presentar un proyecto de ley en la era de Google, Translate y el copy&paste. Se entra en cualquiera de las doscientas cámaras legislativas de todo el mundo, se toma un proyecto, se lo copia y traduce, se imprime, se firma y ya está. Presentar un proyecto por día es una idiotez que cualquier estudiante entrenado en Rincón del Vago puede cumplimentar. ¿De veras, quieren eso? Además, la visión productivista es obsoleta porque el problema de la legislación argentina no es que falten leyes, sino que son demasiadas, poco coordinadas y, en muchos casos, de baja calidad. Para mejorarlas no se necesita el stajanovismo stalinista que recomiendan algunos desde su supuesto liberalismo, sino una correcta visión del mundo, un buen asesoramiento técnico y consensos políticos necesarios para hacer avanzar proyectos en las comisiones.

Cada diputado es miembro de varias (debo tener el récord: 11), y hay que seguir no solo los propios proyectos sino los de los demás, para estar informado, votar bien y poder opinar con propiedad. Es un trabajo inmenso y oscuro que, por supuesto, no todos hacen, ni todos hacen bien. Pero eso es lo que sucede en todo lugar de trabajo y en todo parlamento, y la única manera de mejorar su calidad es seleccionar mejor nuestros representantes a través del voto. Tampoco aquí hay atajos. Los representantes que tenemos son los que el pueblo argentino eligió. Tenemos que transformar en una fortaleza esa debilidad.

Pero veamos lo que hicieron los diputados desde 2015. Aprobación de la salida del default. Mejora de los procedimientos en delitos flagrantes. Reparación histórica para jubilados y pensionados. Incorporación de la figura del arrepentido al Código Penal. Extinción de dominio. Régimen de fomento de la pequeña y mediana empresa. Obligatoriedad de los 190 días de ciclo lectivo. Reforma electoral. Régimen de obras público-privado (PPP). Obligatoriedad, desde los tres años, de la educación inicial. Gratuidad de los servicios eléctricos para electro-dependientes. Obligatoriedad de los debates presidenciales. Responsabilidad penal de las empresas en delitos contra la administración pública y soborno transnacional. Desafuero de Julio de Vido. Régimen de defensa de la competencia. Ley de financiamiento productivo. Paridad de género en la representación política. Penalización de la difusión no consentida de imágenes de contenido sexual. Modificación del índice de movilidad jubilatoria. Reforma tributaria. Consenso fiscal federal. Regularización dominial de asentamientos y villas. Simplificación y desburocratización del Estado. Interrupción voluntaria del embarazo. Ley Justina (donación de órganos). Son solo algunos de los proyectos aprobados por la Cámara de Diputados durante este gobierno, en tres años. En un país escindido por una grieta y con un oficialismo en minoría. Algunos fueron aprobados por el Senado, y ya son ley. Otros, no. Se podrá estar en desacuerdo con algunos, muchos o todos ellos, pero decir que la Cámara no trabaja es faltar a la verdad.

Peor aún: pensar que la legislación mejoraría si los diputados nos encerráramos con nosotros mismos diez horas por día a pensar nuevos proyectos es un completo disparate. Seguir estudiando, acumular información, estar en contacto con todos los sectores y escuchar ideas y reclamos de los ciudadanos: son partes tan importantes del trabajo como todo lo demás. Para eso sirve también “boludear en Twitter”, uno de los mejores instrumentos para encontrar y filtrar información, y para contactarse con decenas de miles de personas. Y para recibir sugerencias, enviar mensajes y hacer conocer posiciones políticas y proyectos parlamentarios. No conozco mejor manera de encontrar buena información y opiniones interesantes en el caótico mar de internet que seguir a personas que respeto y ver cuáles lecturas recomiendan, qué opinan y qué postean. No conozco mejor manera de recibir críticas y sugerencias ni de enviar mensajes a miles de ciudadanos que un medio que me comunica con 271 mil seguidores. Instantáneamente. Las 24 horas del día.

De manera que la frase “Iglesias, largá el Twitter. Laburá” sirve solo para demostrar las limitaciones de quien la enuncia. Si quieren saber cuándo estoy trabajando (aún en la versión reducida de “estar preparando un proyecto de ley”), la regla es exactamente la contraria: si estoy “boludeando” en Twitter, es porque estoy frente a la computadora. Casi seguramente, buscando información, trabajando en proyectos o escribiendo artículos. A ustedes, chiques, mis detractores, los atiendo en las pausas, rápidamente; sin despeinarme sin necesidad. Y a ustedes, muchachos productivistas, les digo: es al revés. Es al revés porque el trabajo con una pala agrega poco valor a la economía y está siendo reemplazado por máquinas y robots. Y porque el trabajo intelectual repetitivo está siendo sustituido por la inteligencia artificial y sus algoritmos. En pocas décadas, el principal trabajo que nos quedará a los humanos será el de relacionarnos con otros humanos, comunicarnos con ellos, compartir información y tomar buenas decisiones con base en todo eso. Se parece bastante al trabajo de un diputado, ¿no es verdad?

“Es el Twitter, estúpido” sería, además, el título de un gran libro. Significativamente, mientras escribía mi trilogía sobre el populismo recibí las mismas recomendaciones que ahora. “Largá Twitter y escribí libros, Iglesias. ¡Sé serio!”. En este gran país en el que los taxistas te tiran la idea de la “propuesta superadora” para avisarte que van a agarrar por Avenida del Libertador a nadie parece ocurrírsele que el mecanismo de discusión de Twitter se parece bastante a la dialéctica hegeliana. Uno enuncia una idea y muchos otros la critican, obligando al autor a fundamentarla mejor, a cambiarla o a desecharla. Tesis, antítesis, síntesis; según la teoría cognitiva de aquel talentoso embaucador. Tampoco se le ocurrió a nadie, que yo sepa, entre los varios que alaban mi capacidad de manejarme en programas de TV imposibles donde todos gritan encima de todos y hay pocos segundos para enunciar, que acaso esa hipotética habilidad mía tenga algo que ver con Twitter; una herramienta que te pone en contacto con las opiniones más diversas y disparatadas y te obliga a contestarlas con concisión y brevedad.

De manera que no. No pienso largar Twitter. Pienso seguir usándolo como lo que es: un excelente medio de comunicación interactivo, tendencialmente democratizante, y a la altura del globalizado e hiperconectado siglo XXI. Y por lo tanto, inentendible para quienes razonan con las categorías del siglo nacional-industrial que ya pasó. Un instrumento extraordinario, formidable, para hacer el trabajo que debe hacer un diputado, que no es solamente el de redactar buenas leyes y votar bien en el recinto, sino también el de representar lo mejor que puede a sus votantes, comunicarse con ellos y con todos los ciudadanos lo más directamente que le sea posible para tomar las mejores decisiones; esas que afectan las vidas de millones. Bien o mal, es lo que intento hacer.

Y cierro insistiendo en el concepto de toma de decisiones. Un elemento cada vez más decisivo en cualquier organización social pero altamente subestimado cuando se habla de la clase política a pesar de que es, a todas luces, su función primordial. Algo tan raro como que los mismos que se ganan la vida trabajando de consultores de empresas privadas para ayudarlas a tomar las decisiones correctas parecen creer que basta un buen presidente y un pequeño núcleo de ministros iluminados para manejarlo todo en un país. Como si la complejidad de la tarea de dirección de una empresa ameritara enormes gastos en asesoramientos y consultoras, pero el manejo de una nación sumergida en casi un siglo de decadencia y zamarreada por un contexto internacional cada día más complicado, no.

*Diputado nacional (Cambiemos). Nota para Infobae

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13 noviembre, 2018|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en Boludeando en Twitter – Por Fernando Iglesias*

ASIMM ACUSA – Por Federico Gastón Addisi*

Desde la llegada al poder del Gobierno de Cambiemos resulta evidente el ataque del mismo contra los gremios en general y los trabajadores en particular. La “demonizacion” de los sindicatos en los medios masivos de comunicacion y la persecucion judicial son muestras de lo que decimos. Sin embargo; hemos asistido recientemente al intento de creacion del llamado “sindicato de las apps” que contrariamente a lo dicho; goza de inusitada buena prensa. Todo esto sin tener en cuenta lo señalado desde esta columna; en lo atinente a la intencion de crear una organizacion artificial a medida de la patronal y que para peor; burla la ley de Asociaciones Profesionales toda vez que estos trabajadores estarian encuadrados en el convenio colectivo de ASIMM. Pero nos es licito pensar que como dicho gremio no esta en la lista de “dociles amigos” del gobierno sus reclamos intentan ser pasados por alto. Algo que ciertamente no logra el gobierno. Y aqui llegamos al “meollo” de la cuestion que motiva esta columna. Pues la actividad de ASIMM excede por mucho la defensa del salario de los trabajadores o las condiciones dignas de trabajo de los mismos. Nos explicaremos. Es de publico conocimiento el incidente producido por el envio de parte de una mensajeria de dos “cartas bombas” a INDRA; situacion que fue oportunamente denunciada por el gremio ante la ENACOM. ¿Que hicieron el gobierno y la justicia con esta denuncia? Nada. No obstante el hecho existio y alli esta el precedente de la veracidad de lo dicho por el sindicato. Y asi llegamos a los dias recientes en que ASIMM denuncia en la causa N que tramita en el Juzgado N la presunta comision del delito de “trafico y comercializacion de estupefacientes” contra la “agencia app” Glovo. La misma; segun pudimos saber desde este espacio periodistico goza de un amplio plafon porbatorio. Por razones legales no comentaremos todo lo sustanciado en la causa pero si mencionaremos la existencia de sendas “capturas de pantalla” de chats de miembros de la mensajeria exhibiendo trafico y entrega de drogas; precisiones sobre las sustancias ( se habla mayormente de cocaina), etc. ¿Es acaso Glovo una pantalla para llevar adelante este tipo de ilicitos? ¿Que hara el gobierno a traves de la justicia ante semejante denuncia y existiendo el antecedente de lo ocurrido en INDRA, todo lo cual da mayor verosimilitud a lo denunciado? No lo sabemos. Ahora es tiempo que actue la justicia y mientras tanto ASIMM lanza su: YO ACUSO.

(*) Historiador revisionista. Estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad del Salvador. Además es Diplomado en Antropología Cristiana (FASTA) y en Relaciones Internacionales (UAI). Publicó “San Martín, Rosas, Perón. Un homenaje a Fermín Chávez” (2008); “Estévez. Vida de un Cruzado” (2009); “Raúl Scalabrini Ortíz. Sus libros y sus enseñanzas” (2009); “Aportes al Bicentenario” (2011); “Historia de la Revista del Instituto Juan Manuel de Rosas” (2013). Es columnista en “Noticias del Congreso Nacional”. Como historiador, pensador y periodista siempre se manifestó estrechamente vinculado al Pensamiento Nacional y a la Doctrina Nacional del Justicialismo. Actualmente es el Director de Cultura de la Fundación Rucci de la Confederación General del Trabajo.

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12 noviembre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Familiares del ARA San Juan: “Nunca le perdonaremos a Macri que deje ir a la empresa sin buscar donde hubo pedidos de auxilio”

Los familiares de los tripulantes del Submarino ARA San Juan nos encontramos en total estado de desesperación. En pocos días se realizará el abandono de la búsqueda del submarino y también de nuestros padres, hijos, esposos y hermanos. Estamos convencidos de que la búsqueda se realizó de forma insuficiente y nadie puede asegurarnos que si el buque contratado se va ahora, vuelva alguna vez. La promesa de que volverá en febrero no la creemos y tenemos motivos para hacerlo dado que Ocean Infinity intento suspender la búsqueda antes de los 60 días incumpliendo el contrato firmado con el Gobierno Nacional.

Meses de dolor y profunda angustia nos costó conseguir la contratación de una empresa que cuente con la tecnología adecuada para encontrar a nuestros familiares. Aun así, lo logramos. a pesar de la indiferencia y el destrato de quienes tenían la capacidad de resolver y no lo hacían. Atravesamos el invierno encadenados y acampando por más de 50 días en Plaza de Mayo, acudimos a infinidad de reuniones, vimos caer contrataciones mal hechas, soportamos las maniobras de desgaste intentando siempre mantener la unidad del grupo. Nuestro horizonte y fuente de energía fue la esperanza de que haya alguien experimentado buscando a nuestros 44 héroes. Estábamos convencidos de que esa era la única forma de traerlos nuevamente a casa.

Hoy con claros fundamentos sostenemos que es insuficiente lo realizado. Que no alcanza con la mejor empresa, sino que lo fundamental es que se busque en el lugar correcto. Se rastrilló la zona con más probabilidades de éxito según la Armada, sin obtener resultado alguno. Ahora lo siguiente es evaluar otras teorías igualmente probables.

Tanto en la Comisión Bicameral como en los procesos judiciales, miembros de la Armada que participaron en los primeros días de búsqueda confirmaron que detectaron pedidos de auxilio desde el fondo del mar. Los tres sonaristas coincidieron en que escucharon a sus compañeros golpeando el casco del submarino esperando que los escuchen desde la superficie. Esta situación fue comunicada a los superiores y la respuesta fue “que se alejen del área”.

Es necesario destacar que los testigos del hallazgo pudieron marcar la posición satelital y esa zona nunca fue habilitada para el rastrillaje quedando en nosotros la sensación de que es ahí y no en otro lugar donde está el ARA San Juan.

Nos han dicho que el buque tiene que irse a África, que debe realizar reparaciones. Nosotros simplemente pedimos un poco más de tiempo y que nos saquen esta dolorosa duda. Esta profunda tristeza que nos queda por la incertidumbre de pensar que nuestros hijos estuvieron días pidiendo auxilio y nadie bajó a rescatarlos. Hemos pensado los peores escenarios y representa una tortura para nosotros no saber realmente qué pasó en ese momento crítico. Pedimos por favor a la Armada Argentina, al Ministro de Defensa Oscar Aguad, al Presidente Mauricio Macri, a los miembros de la Comisión Bicameral y al pueblo argentino en general, que no permitan la retirada del buque sin antes investigar de forma suficiente y transparente las zonas mencionadas.

Tampoco aceptamos la pretendida respuesta que ahora quiere ensayar la empresa OCEAN INFINITY sobre que va a inspeccionar el área donde se habrían escuchado “golpes de casco, de pasada” en su trayecto hacia Africa. Alli no estarán los familiares veedores supervisando las operaciones, por lo tanto no será transparente el procedimiento y las dudas van a persisitir.

Es de público conocimiento el dolor que nos significó traer la empresa, no dejemos que se vayan y nos dejen en el desamparo de la eterna duda.

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12 noviembre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Historia de la lucha por el voto femenino, por Felipe Pigna*

*Historiador argentino

Desde fines del siglo XIX las mujeres argentinas venían luchando por la obtención de sus derechos cívicos. Cecilia Grierson, aquella notable mujer que había decidido estudiar medicina para curar a su amiga Amalia Koenig que padecía una enfermedad que por entonces era incurable, transformándose en la primera mujer que pudo graduarse como médica en 1889, participó en aquel mismo año en Londres del Segundo Congreso Internacional de Mujeres y en septiembre de 1900 fundó el Consejo de Mujeres. En 1907 la socialista Alicia Moreau de Justo creó el Comité Pro-Sufragio Femenino. Estos impulsos influyeron decididamente para que en mayo de 1910, en pleno centenario, Buenos Aires fuera elegida como sede del Primer Congreso Femenino Internacional con la participación de delegadas chilenas, uruguayas y paraguayas donde se reclamó enérgicamente el derecho de las mujeres a votar. Otra de las pioneras fue Julieta Lanteri quien tras un sonado juicio logró su carta de ciudadanía y que se la inscribiera en el padrón municipal en 1911. Se convirtió en la primera mujer de toda Sudamérica en ejercer el derecho al voto en las elecciones municipales celebradas el 26 de noviembre de aquel año. En marzo de 1919 lanzó su candidatura a diputada nacional por la Unión Feminista Nacional y contó con el apoyo de Alicia Moreau de Justo y Elvira Rawson. El resultado fue magro pero importante simbólicamente: obtuvo 1.730 votos.

En 1911 el diputado socialista Alfredo Palacios había presentado el primer proyecto de ley de voto femenino en el Parlamento Nacional, faltaba aún un año para que se sancionara la Ley electoral conocida como Ley Sáenz Peña de voto secreto, universal (o sea masculino en el lenguaje político de la época) y obligatorio. El proyecto de Palacios ni siquiera fue tratado sobre tablas. Las mujeres eran consideradas incapaces por el Código Civil de 1871. Recién en 1926, por la Ley 11.357 alcanzaron la igualdad legal con los varones aunque esa igualdad, que estaba muy lejos de ser respetada en los hechos, era tan relativa que no incluía el derecho al voto ni la patria potestad compartida.

Gracias al impulso de Aldo Cantoni, las mujeres sanjuaninas se convirtieron en abril de 1928 en las primeras en votar en todo el país.

En 1929, un compañero de ideas de Palacios, Mario Bravo presentó un nuevo proyecto que dormiría –golpe de Estado mediante- el sueño de los justos en los cajones de la cámara por tres años hasta que pudo ser debatido a comienzos de septiembre de 1932. En apoyo a la ley llegaron al Parlamento 95.000 boletas electorales firmadas por otras tantas mujeres de todo el país con la siguiente consigna: “Creo en la conveniencia del voto consciente de la mujer, mayor de edad y argentina. Me comprometo a propender a su mayor cultura”. Pocos días después, el 17 de septiembre, la Cámara Baja le daba media sanción a la ley propuesta por el diputado socialista Mario Bravo que facultaba a las mujeres para votar. Durante el debate el diputado derechista Bustillo pidió el voto calificado para la mujer en medio del abucheo generalizado de cientos de señoras y señoritas que colmaban los palcos del parlamento, mientras que el socialista Ruggieri, celebraba, en medio del aplauso de las damas presentes “la coincidencia de todos los sectores en el deseo de libertar a la mitad del pueblo argentino, la parte más delicada y sufrida, y la más oprimida, dándole participación directa en nuestras luchas cívicas” 1. El legislador ultra conservador Uriburu, se opuso en estos cavernícolas términos al proyecto: “Cuando veamos a la mujer parada sobre una mesa o en la murga ruidosa de las manifestaciones, habrá perdido todo su encanto. El día que la señora sea conservadora; la cocinera, socialista, y la mucama, socialista independiente, habremos creado el caos en el hogar”. 2

La Ley no pudo pasar esa defensa infranqueable del pensamiento retrógrado que era el Senado argentino de los años 30. Pero la bancada socialista, la que más hizo por la concreción del voto femenino a lo largo de nuestra historia, acompañada por el impulso de la mujer del fundador del Partido, Alicia Moreau de Justo, insistió sin éxito con proyectos presentados por el diputado Palacios en 1935 y 1938. Este último fue apoyado por una declaración de la Unión de Mujeres Argentinas, firmada por Susana Larguía y Victoria Ocampo.

Desde aquel proyecto de Palacios de 1911 se presentaron otras 22 iniciativas legislativas hasta que el 9 de septiembre de 1947 pudo sancionarse finalmente la ley 13.010 que establecía en su primer artículo:” Las mujeres argentinas tendrán los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerdan o imponen las leyes a los varones argentinos.”

El 23 de septiembre Evita debutó como oradora en el balcón de la Casa Rosada, lo haría para hablar ante una multitud convocada por la CGT que celebraba la obtención el voto femenino. Comenzaba a sonar estridente y metalizada por los altavoces, aquella voz enérgica que quedaría para siempre en el recuerdo de todos los argentinos, los que la amaban y los que la odiaban. Aquella voz inconfundible dijo entonces: “Mujeres de mi patria: recibo en este instante de manos del gobierno de la Nación la ley que consagra nuestros derechos cívicos.” Y remarcó que se trataba de una “..victoria de la mujer sobre las incomprensiones, las negaciones y los intereses creados de las castas repudiadas por nuestro despertar nacional”. 3

Lejos de alegrarse las dirigentes opositoras de todo el arco político desde la izquierda a la derecha, que venían luchando por lograr el voto femenino y la total integración de la mujer a la política, sintieron que Evita les arrebataba una reivindicación histórica y una anhelada conquista.

Referencias:

1 Revista ¿Qué? , 29 de agosto de 1946
2 Idem
3 Diario “Democracia”, Buenos Aires, 24 de septiembre de 1947.
Fuente: www.elhistoriador.com.ar

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11 noviembre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“La Ciudad del Hombre”

Autor: Mariano Gabriel Pérez-Tinnirello

En la obra “Las dos ciudades”, san Agustín de Hipona decía que:
“Dos amores fundaron dos ciudades, a saber: la ciudad terrena el amor de sí hasta
el desprecio de Dios, y la ciudad celeste el amor de Dios hasta el desprecio de sí
mismo”.
En e
Hasta la escasa vegetación que podemos encontrar en el centro de la urbe, parece
subyugarse sumisamente a un patrón humano que la ordena en la ciudad y la dispone
como piezas de ajedrez, manipulandola y la recortandola como papirola según su
beneplácito. Todo ha sido manejado, construido, plantado milimétricamente por la mano
del hombre, a tal grado que no podemos ver otra mano en lo que nos rodea, que la del
hombre.
La Ciudad del Hombre, “la Ciudad Terrena” que llamaba san Agustín, se yergue
soberbia, omnipotente, omnipresente, omnifuncional, como una aceitada maquinaria
dispuesta a seguir creciendo indeterminadamente frente al hombre que vive inmerso en
ella, absorbido por ella, impidiéndole por todos los medios posibles poder contemplar más
allá de sus paredes de cemento. La mano humana la ha construido toda ladrillo por ladrillo,
la Babilonia prostituta, la torre de Babel, cuyo príncipe es el Príncipe de este Mundo, vuelve
a erguirse para decirle al hombre contemplador: “tú no podrás”.
La Ciudad Terrena busca siempre que los hombres estén inmersos en sus
ocupaciones, en sus diversiones, en lo posible, toda la vida, y así olvidar lo profundo, lo
importante y trascendental. Su aplanadora sensorial busca achatar las perspectivas de la
vida, mostrando que solo hay un horizonte: el terreno, y así ocultar con sus variadas
artimañas, que también hay un horizonte vertical, si se me permite la paradoja.
Pero aún, al contemplador, al hombre que ama y que busca al Amor, que desea vivir
en la Ciudad Celeste, la Patria Celestial, cuando se le presenta el combate frente la Ciudad
Terrena, puede encontrar la gracia de cobijarse en el candor de un sencillo San Ireneo de
Arnoise interior, le queda ese vestigio que todavía el conglomerado de cemento no le
puede quitar. Aunque la urbe, con sus fulgurantes luces ha podido tapar gran parte de las
estrellas, aún quedan los cielos para poder escalar al cenit y divisar el vestigio de Dios.
Y luego de estas reflexiones, a modo retórico, podría hacerme unas preguntas,
¿serán estas cosas por las cuales las grandes ciudades se han transformando en la
acumulación legalista y legislativa de vicios y desórdenes inimaginables antaño? ¿El
alejamiento del hombre de Dios nos ha llevado a la construcción de estas grandes ciudades
o fueron las grandes ciudades que alejaron también al hombre de la mirada trascendente?
Tal es el encierro del hombre entre las paredes de la gran ciudad, que ha prodigado
una considerable cantidad de lunáticos, esos lunáticos que G. K. Chesterton describía como
aquél que se había encerrado entre las cuatro paredes de la caja de cartón de su pequeño
universo, pintando el cielo y las estrellas en el techo.
Y recuerdo que, con ciertos dejos de melancolía, recordaba el Papa León XIII en
“Inmortale Dei” que “hubo un tiempo en que la filosofía del Evangelio gobernaba los
Estados. En aquella época la eficacia propia de la sabiduría cristiana y su virtud divina
habían penetrado en las leyes, en las instituciones, en la moral de los pueblos, infiltrándose
en todas las clases y relaciones de la sociedad.”
Dentro de los defectos humanos, en aquellos tiempos, reinaba la armonía que
produce la vida de una profunda cosmovisión cristiana. La época dónde la verdad era la
Verdad, dónde el sentido común y la cordura reinaba en las leyes. El contraste entre las dos
ciudades es contundente. No pueden convivir juntas, son inconciliables y siempre estarán
en constante pugna.

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7 noviembre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

EN LA ESCUELA NO PERDONAR NI UNA Por ALBERTO ASSEFF*

No es tiempo de más condescendencia con el error. El futuro se nos escurre. Es ineludible retomar el rumbo porque así como vamos nos aguardan demasiadas sombras.
Corea hace 60 años era un país rural, pobrísimo, sufriente – venía de la invasión japonesa y en ese momento era uno de los escenarios bélicos de la confrontación Washington-Moscú. Nuestro país en esos años aún conservaba la expectativa de ser – además de rector entre sus hermanos sudamericanos- una de las primeras naciones del mundo. Hoy el contraste continúa, pero invirtiendo los roles: Seúl es la capital de uno de los Estados más avanzados y tecnológicos mientras nosotros solo ‘progresamos’ en la cantidad de planes asistenciales, con una clase media que se va pauperizando en una movilidad social enrevesada. Antes, el hijo del obrero sería con los años profesor, científico o profesional; hoy el del maestro o universitario será un desempleado o, más dramático, un adicto.
Existen cien ideas de cómo afrontar esta desgarradora realidad nacional, pero no nos ponemos de acuerdo para seleccionar siete y decidirnos a llevarlas a cabo. Lo que es más grave, también existen decenas de dirigentes que la única ‘idea’ que poseen es la de acceder al poder para literalmente ‘hacer la de ellos’. Pero detengámonos en las cien ideas. De ellas hay que insacular una. Por lo menos una. La principal ¿Cuál? La educación.
La primera y excluyente riqueza es la que tenemos adentro. Nuestro conocimiento. Eso no lo saquean, desvalijan, ni todos juntos los de los ‘cuadernos’ del chofer Centeno. Ni los de los ‘cuadernos de antes ni los de hoy. Nunca podrán robarnos lo que sabemos y entendemos.
Corea es el resultado de una intensísima educación. Esforzada, metódica, moderna, tecnológica, capaz de agregar valor al trabajo, que es el secreto – cada vez menos opaco ya que todo el mundo sabe de qué se trata – de la riqueza, de los altos salarios – no para ganarle a la inflación, sino para abultar el poder adquisitivo, algo sustantivamente distinto -, del progreso social – no cacareado o ropaje para exhibirse, sino sentido en serio y traducido en hechos, especialmente enderezado a devolverle al pueblo ese maravilloso atributo de la movilidad social ascendente.
La educación requiere cambios curriculares, equipamiento actualizado, mejoras edilicias, magisterio reentrenado, familias involucradas, sinergia con la realidad económico-empresarial. Exige que se ponga el acento en enseñar a entender y sobre todo a pensar. Debe proveer a que los estudiantes porten toda su vida valores intangibles, pero de un inmenso poderío. La educación debe forjar personas fuertes. Que tengan claro el rumbo. Y la escuela debe primordialmente ser la cuna del civismo así como la familia lo es del amor y de los valores esenciales, esos que forman para siempre. De la escuela argentina deben egresar ciudadanos argentinos cabales. Esto se dice poco y hasta – como lo proclama alguna propaganda – se pretende que salgan ‘ciudadanos del mundo’. ¡No! Para ser del mundo primero debemos ser de acá.
Empero, la escuela debe centrar su misión en un eje fundamental: no debe perdonar ni una falla, desidia, displicencia, indisciplina, dejadez ¿Por qué la escuela debe ser estricta en ese punto? Porque es su obligación preparar a los niños y jóvenes para la vida ¿Acaso la vida perdona? Es un gran servicio de la escuela brindar los elementos que permitan superar los escollos, desafíos y meandros de la vida. Así como la familia nos da ternura, la escuela nos tiene que munir de fortalezas. El conocimiento es una de esas fuerzas. El firme cumplimiento de las exigencias propias de un estudio formativo es la otra faz de la fortaleza.
Lo que ha venido acaeciendo en nuestra educación con el aflojamiento – por no decir relajamiento – de la indispensable severidad con la que se debe enseñar y aprender tiene directa vinculación con el empobrecimiento de nuestra población. La inopia material es sobreviniente. Su origen es la pobreza espiritual y la ignorancia. Es la familia, como primera escuela, y la educación las que nos pueden sacar de la pobreza y reabrirnos el camino hacia un futuro de luces.
Somos hijos de una nación que se forjó en la idea facilista de que todo era sencillo porque habíamos nacido ‘ricos’. Así subimos al podio y así nos caímos de él. Para recuperar nuestro sitio, existe una simple, pero sacrificada fórmula: trabajo, esfuerzo, mérito. Todo empieza en la nueva escuela que hay que remodelar a fondo: con calefacción y comodidades, ¡claro está! Pero con requerimientos estrictos y mucha labor. Con una escuela que no perdone ni una. Porque la vida tampoco la va a perdonar y hay que estar preparados para afrontarlo.

*Diputado del Mercosur (ad honorem); diputado nacional m.c.; presidente nacional de UNIR (www.unirargentina.org)

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6 noviembre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

MACRI QUEDÓ EN OFFSIDE, DICEN MUCHOS… CREO QUE LA COLGÓ DEL ÁNGULO; por Claudio Hugo Naranjo*

¿Quién es Mauricio Macri? ¿Un inexperto político o un eximio jugador de póquer a carta tapada? Si uno se deja llevar por las idas y vueltas en decisiones políticas de los últimos dos años y nueve meses que lleva en el Poder, pareciera tener más empatía con la primera adjetivación, pero si tomamos distancia de la escena y nos ubicamos a la altura de un árbitro de tenis, veríamos al segundo Macri.

Rápidamente podríamos hacer mención a no menos de diez ejemplos que demostrarían claramente la segunda posición, es decir, veremos improvisaciones de las cuales todos creen ver que chocó la calesita, pero en el tiempo real que van transcurriendo los hechos, el Presidente, desmaleza terrenos y aparece en el otro extremo de la foto.

El twitter del viernes 2 de octubre a las 7 y 30 de la mañana, parecía estar dirigido a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, pero la realidad demuestra otro destino… la población en todo su contexto. Recordemos, que al mismo tiempo, el ministro de Justicia y Seguridad de la ciudad de Buenos Aires, Martín Ocampo, decía que era imposible que el partido se juegue con público visitante.

Inmediatamente todos los medios hicieron notar –como en cadena nacional- que el Presidente se había cortado sólo en su desprolijo texto e ingresaba nuevamente en un error de comunicación al cual le costaría mucho salir. Pues, la pregunta era ¿hablaba como hincha de fútbol o como Presidente de la Nación? Los medios adictos a verlo siempre en offside, los moderados y los oficialistas ¿quedan algunos? Se estaban haciendo un pícnic.

Lo que no vieron nunca, porque viven la primicia de la información como si fuera la última y muestran la habilidad que adquirieron con el kirchnerismo en meter codazos, que es francamente decepcionante, que la pelota, el Presidente, se las había colgado del ángulo, lo cual nunca vieron y siguen hoy sábado sin observar por dónde les ingresó la pelota.

El jueves la ministra de Seguridad de la Nación, en Río Cuarto, tuvo una frase realmente desafortunada, dijo: “El que quiera estar armado, puede estar armado”; pidió disculpas al otro día, pero ya era tarde, pues nadie la había sacado de contexto. Ese mismo jueves el combustible pegó otra escalada, y si bien el dólar pareciera estar controlado, la inflación trasladada a los precios no deja de acorralar a los argentinos; las tarifas siguen en franco aumento y los servicios –agua-luz-gas y transporte- no detienen su marcha ascendente.

En ese marco amanecía la Argentina el viernes por la mañana, el día presagiaba un ataque feroz de todas las vertientes hacía la ministra y la prensa oral y televisiva que va en la franja de 6 a 9 creía tener material suficiente para seguir bombardeando al gobierno. Pero no contaban con el inexperto Presidente que se las iba a dejar picando un ratito al borde del área, y mientras tomaban carrera con los ojos cerrados, se comieron el amague y Macri se las puso hasta hoy, allá arriba, donde no la vieron pasar.

Señor lector, créame nunca seriamente se evaluó la mínima posibilidad de jugar los dos clásicos con público visitante, es decir, fue siempre una bomba de humo que los expertos periodistas con hambre diaria de ver sangre… se la comieron. Bye bye…

*Periodista, escritor

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5 noviembre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“La agonía del amor es la agonía de la política”

Eros y Logos: la complementación en la acción política.
Por Leila F. Estabre

En los tiempos en los que vivimos, lo complementario es visto como signo de contradicción. Aquellas naturalezas que son complementarias entre sí, son puestas como expulsivas unas de otras. Resulta sumamente significativo comprender esta estrategia de desunión, puesto que además de crear desorden y caos, tiene como fin último la destrucción de la naturaleza mismas de las cosas. Este juego fatal debe ser vislumbrado claramente por nosotros, y detenido cuanto antes.

¿De qué manera podemos comprender la actualidad política y social, que se expresa en el terreno económico y productivo, como una avalancha de fatalismos en dónde todos los índices nos muestran números en rojo? No hace falta siquiera decirlo, todo aquel que es sincero consigo mismo sabe de que estamos hablando: aumento de la desocupación, desempleo, pobreza, endeudamiento a escalas escandalosas, caída de los índices macroeconómicos, y todo esto cuanto influye en la política pública y en el campo social. Pero no es mi intención hablar aquí específicamente de las consecuencias que se manifiestan de tal forma, sino de las causas profundas que subyacen a la cuestión. O al menos, intentar un humilde acercamiento a las mismas.

Detrás de cada fenómeno de tipo político-social, a los que llamaremos fenómenos materiales, le corresponde un trasfondo latente, oculto a primera vista, que es el fenómeno espiritual. La naturaleza espiritual de las cosas se encuentra siempre como causa, que expresa luego lo material como consecuencia. Sin embargo, estas dos naturalezas al ser complementarias, se encuentran en constante retroalimentación, es decir, se alimentan mutuamente.

Esto que resulta tan difícil de comprender por parte de la horda academicista pseudointelectual, vive aún sí como verdad inminente en el corazón del pueblo.

¿Cómo entra a jugar aquí, la cuestión del amor, y la trascendencia de la acción política?

El hombre, varón y mujer, es en esencia un animal político. Su accionar es hacer política. No puede escapar a su destino. Sin embargo, parecemos olvidar que la política como expresión material de lo espiritual, es un medio para transformar aquello que es injusto, y por lo tanto, se convierte en herramienta para coronar la justicia y la bondad. La política debe ser para nosotros, una herramienta para ganarle la batalla al mal, a la mentira y a la injusticia, que si bien resulta difícil, no es imposible.

“Todo el mundo elogia la victoria en la batalla, pero lo verdaderamente deseable es poder ver el mundo de lo sutil y darte cuenta del mundo de lo oculto, hasta el punto de ser capaz de alcanzar la victoria donde no existe forma.” (Sun Tzu en “El Arte de la Guerra”)

Por lo cual, la causa espiritual debe ser para nosotros aquello que de sentido a lo que se expresa en el mundo material. Porque de las buenas intenciones pueden surgir buenas obras, pero de las malas intenciones nada bueno ciertamente crecerá. Todo lo que el hombre hace en nombre del odio, se subvertirá sobre él, como suicidio. Porque el odio engendra únicamente violencia, destrucción y decadencia, dignas hijas del engaño. Más el amor, ontológicamente superior y supremo, eleva al hombre y las cosas, las hace florecer en verdad, bondad y belleza, recupera del hombre su valor y lo lleva hacia la transcendencia. Es aquí donde debe reposar la política.

“La ira puede convertirse en alegría, y la cólera puede convertirse en placer, pero un pueblo destruido no puede hacérsele renacer, y la muerte no puede convertirse en vida.”(Sun Tzu en “El Arte de la Guerra”)

Si no perdemos de vista la trascendencia de nuestra propia vida y la de nuestro pueblo y Nación, podremos entender que nosotros no trabajamos por nosotros mismos, sino por nuestros hijos, y los hijos de los otros. Y que nuestro trabajo debe ser un acto de amor y de entrega continuo, porque no es por nuestro bienestar que derramamos las lágrimas, sino por lo trascendente. No debemos caer en las garras del materialismo, que borra la causa espiritual, y solo nos muestra la faceta material de lo existente, dando paso al utilitarismo y la cultura del descarte. Si nos volvemos materialistas, no podremos comprender que todo lo que hagamos hoy, tendrá su eco en la historia. Ese debería ser motivo suficiente para vivir y combatir con esperanza.

No es solo la técnica, ni alcanza solo con la razón. La razón y la inteligencia desprovistas del amor, se convierten en tiranía. Es por esto, que eros y logos vienen a mostrarnos nuevamente cual es la verdad: la naturaleza de la complementación. Este fruto del amor (eros) y la razón (logos) es la acción política.

La reconstrucción nacional será desde el amor y para el amor: para la felicidad del pueblo argentino y de todos los pueblos que luchen por su grandeza, para la gloria de sus corazones, con los pies en la tierra y el alma mirando al cielo. Ya lo expresaba Castellani:  “Si no se resuelve primero el problema político, no se puede resolver ninguno de los otros, aunque sean en sí superiores o principales. Sean económicos o financieros, religiosos, artísticos, o el sempiterno problema de la educación. (…)”. (Leonardo Castellani, 1981)

Comencemos entonces, compatriotas, a actualizarnos en la política, la verdad, y el amor, si queremos tener una Patria justa, libre y soberana. Porque solo de nosotros depende la victoria, o la derrota.

La culminación de todas nuestras obras es el amor. Ese es el fin; para conseguirlo, corremos; hacia él corremos; una vez llegados, en él reposamos.

San Agustín, In epistulam Ioannis tractatus, 10, 4

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3 noviembre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

CARTA DE LECTORES – “Acción Armada La Tablada”

Tengo el honor de poder dirigirme a todos Ustedes.
El motivo es difundir y hacerles recordar, que el próximo 23 de enero 2019. Se cumplen 30 años, de la última acción armada en nuestra República Argentina LA TABLADA.
Les escribo como ex soldado conscripto y en nombre de muchos que tuvimos la Mala suerte de participar. Algunos terminamos heridos y otros muertos por gente que no sabía o no sabe vivir en democracia.
Solo estamos pidiendo un reconocimiento una formación y no el olvido que tuvimos durante estos 30 años. Fue mas duro vivir el olvido que ver lo que tuvimos que ver y pasar esos días. El olvido es mas doloroso que las heridas que recibí.
MUCHOS PADRES DE LOS SOLDADOS CONSCRIPTOS YA NO ESTÁN, NUNCA PUDIERON VER EL RECONOCIMIENTO A SUS HIJOS POR LOS ECHOS OCURRIDOS. ELLOS SOLO CUMPLÍAN CON LA LEY .
TAMPOCO ME QUIERO OLVIDAR DE LOS CAÍDOS Y HERIDOS DE LA POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES Y LOS MILITARES.
Ojala nos puedan ayudar a que no nos olviden, y juntos que podamos decir fue el ultimo acto violento de nuestra amada ARGENTINA.
MUCHAS GRACIAS.
Eduardo Navascues

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2 noviembre, 2018|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en CARTA DE LECTORES – “Acción Armada La Tablada”

“Las actitudes de la vergüenza” por Mario Mintz

*Por Mario Mintz

Fueron muchos los ciudadanos que como este cronista sintieron vergüenza durante la sesión de tratamiento del presupuesto nacional, por el congreso que nos representa.

Los unos y los otros, los oficialistas y los opositores con muestras de increíble inmadurez reflejaron la ineptitud que nos caracteriza a algunos argentinos en momentos de acciones colectivas. Resultan ineptos por ejemplo, para frenar con leyes de alguna manera la caída vertiginosa y estrepitosa de la balanza interna comercial.

Ese viejo adagio que dice “para que grita si tiene razón “ no fue recordado por las partes en puja que en lugar de mostrar que trabajan la ley de leyes en el recinto por una ideología, una técnica y sobretodo con las pautas morales que eso representa,- sobre la organización social que nos amamanta como país, – podría ser la herramienta infalible para salir de una crisis pocas veces jamás vivida hasta este momento.

Esta sesión fue una acción digna de una tribuna llena de “Tongo “como las que solía montar Martin Karadajian para “titanes en el ring” donde nadie luchaba y confrontaba en serio y el resultado estaba arreglado para hacer un espectáculo circense con apariencia deportiva.

Mentiras más mentiras, insultos tras insultos , falta de razón y de argumentos ensuciaron el debate del presupuesto en la Cámara de Diputados, como tantos otros debates de este estimado -¿estimado?- congreso nacional.

Seguir hablando de esto es una reiteración en el tiempo… el país y el mundo lo vieron, pero sí me parece importante hablar de algunas actitudes teatralizadas y que hablan de la conducta publica de algunos legisladores. Bien le cabe decirles las actitudes de la vergüenza.

Nos gustaría influir para que las cambien en el futuro.

En cada sesión de la cámara no falta quien mencione a los patriotas de la generación creadora de proyectos, que servirían para el pensamiento de la creación de actitudes, dignas para vivir como nación.

Me refiero a la generación de 1880 de la cual deberían a pesar de la modernidad aprender un poco los actuales políticos y legisladores nacionales. Hoy nadie tiene un proyecto actualizado a la realidad que nos aqueja.

Lo que se debe buscar permanentemente, se supone, es crear la solidez del estado, y para lograrlo es necesario llevar a cabo una actitud que genere en el equilibrio entre los partidos, las regiones y la diversidad de intereses de la población, la justa proporción a sus necesidades. Las generaciones de leyes , como las del

Nicolas Massot enfrentado a diputados de la oposición

presupuesto, son para eso, para fomentar primero la educación, y después la justicia.

Dijo Rocca “Fuimos un grupo de coetáneos que podía dividirse en fracciones partidarias, pero no reconocía diferencias en la visión que tenían como país y la fe en su destino.”

¿Inmadurez acaso o estilo político y de vida? ¿Somos así de jodidos los argentinos ?

La diputada Mayra Soledad Mendoza el Diputado Leopoldo Moreau, El diputado Andrés Larroque, el diputado Adrián Eduardo Grana -estos dos últimos asistidos en el consultorio médico de la Cámara- , después que junto a otros más actuaron provocando a la policía y parándose delante de un carro hidrante de las fuerzas de seguridad para disolver manifestaciones. Victimizándose por su vista irritada. Y luego disfrutando a carcajada limpia entre un grupo de legisladores demostrando la realidad del resultado.

Moreau, menciono en su alocución los tiempos en que recordaba ver los palcos del recinto llenos de militantes vivando y observando los discursos de cada diputado.

¿Entonces cabría preguntarle a Moreau donde quedo el diputado que él era en la década del 80? Que paso horas en el recinto defendiendo su idea y al gobierno siendo oficialista y a la democracia que a muchos nos costó conseguir- al el mismo Moreau incluido- a base de sangre, persecución y falta de libertad.

Ahora apela a la mentira, a la provocación, al insulto a la foto falsificada, a la bajeza de convencer con asofismos fuera de época – bajo el terrible insulto y soez pensamiento-, que está permitido hacerlo porque es una razón política, para degradar a quien no logra que piense como él.

Si bien dice el poeta “El hombre no es un árbol para morirse haciéndole sombra siempre al mismo sitio “es bueno recordarle que el cambiarse de lugar es solo por su parecer y no lo hace acreedor a esmerilar la democracia cuando se fue perdiendo el talento de la convicción. ¿Leopoldo, Así se genera solidez en el estado?

Nicolás María Massot, quien declara públicamente que no quiere seguir siendo diputado porque le teme a las bajeza de la política, porque se dio cuenta que no es para él esta actividad, jamás debería reaccionar por ante la viveza criolla de un Filmus que le recuerda junto con Moreau el pasado de su familia y querer tomarse a golpes de puño como un adolescente a la salida de la escuela ¿ Así Nicolás se genera el equilibrio entre los partidos y las regiones ?

No concediendo una interrupción como hizo el Dip. Mario Luis Pastori, al presidente del Bloque Diputado Agustín Rossi, quien quería terminar a su estilo y con su derecho con la continuidad de la sesión y romper el acuerdo de aprobación logrado por el oficialismo- mostró intolerancia, afán de protagonismo y poca actitud para generar equilibrio, y poniendo al borde del papelón al Presidente de la Cámara Emilio Monzó, que viene usando muñequeras de lujo con el afán de mantener la armonía. ¿ Pastori, ud creyó que con esta actitud lograba la diversidad de intereses de la población o pensó que era la oportunidad de tener un poquito de prensa ?

La actitud circense de la diputada Victoria Analía Donda Pérez al ingresar al recinto con una imagen de la Sra. Cristina Lagarde, demuestra seguro su falta de confianza en sus argumentos para sobresalir con sus razones. De esa forma no fomentamos solidez del estado y mucho menos educación y seriedad ante su propio devenir como creadora de leyes para el mejoramiento social. ¿Victoria de verdad sabe ud. qué clase de país queremos los argentinos?

Las actitudes permanentes y provocadoras de la Diputada Mayra Soledad Mendoza, que dentro de pocos días festejara su cumpleaños nº 35, casi seguro se la recuerda más que por su actitud y erudición parlamentaria, por la grosería que realizo durante su participación en el Segundo Foro Asiático de Mujeres en la ciudad de San Petersburgo cuando lo abordo al Presidente Vladimir Putin pidiéndole por su mediación en la política argentina. Me parece que nadie le recordó cuál era su rol en foro como Diputada de la Nación.

La escuchamos a menudo hablar de dictadura del actual gobierno, cuando por suerte, vino a este mundo en plena democracia, sobre actúa ese rol que la coloca como una dirigente casi desaforada. También de origen radical como Moreau. Hoy protagonista cercana a la Senadora Cristina Fernandez.
Podría hablar como otros medios lo hacen de intimidades de la Diputada, no es nuestro estilo, si me gustaría que ya que tiene a su esposo abogado y trabaja como asesor en el senado defienda la cantidad de buenos proyectos que presento a lo largo de su corta carrera política, sin vociferar, dando prestigio a este parlamento en que la vida le puso en suerte pertenecer. ¿Mayra, no cree ud. que si tiene razón va a lograr más convenciendo que imponiendo? Para convencer no basta solo con tener razón , hay que ser inteligente y estratega.

Los roles de cada uno en el accionar publico deben ser la base del actuar de las sociedades.

Algunos creen que son más patriotas que otros y en nombre de la ironía les faltaron el respeto a todos los argentinos bien nacidos al desparramar banderas de los EEUU sobre las bancas y las mesas del recinto. Esos son los que nos hablan todos los días, en cuanto medio de comunicación encuentran a su paso , de patriotismos, de dictaduras y de entrega. Algunos en épocas de real dictadura, fuimos presos por no permitir que el congreso sesionara sin los atributos constitucionales.

Basta de circo. Basta de buscar de esa manera tan hipócrita y falaz, llena de infantilismo, como poner cartelitos sobre las bancas para protestar por falta de oportunidad del uso de la palabra. el poder para uso personal. Basta de grieta, La única bandera que puede estar en el recinto del congreso es la Nacional. Deberían pedir perdón y seguramente más de un diputado debería pedir una cuestión de privilegio para exigirlo.

Felicito a Emilio Monzó por su actitud reprobatoria y su enojo ante la falta de respeto de algunos que dicen que quieren más a la patria que otros., que son sus dueños. Algunos diputados deberían aprender de los jugadores de futbol que cuando se enfurecen en la tribuna tratan de calmarlos y no enfrentan a la policía.

Si Andrés , Mayra, Victoria, Leopoldo, Adrián, en lugar de hacerse los poderosos y los revolucionarios de cartón y contradecir las ordenes de las fuerzas de seguridad , se hubiesen dirigido a los revoltosos manifestantes , y asumieran su rol – son parte del estado-, aunque no fuesen integrantes del oficialismo, seguramente los hubiesen calmado y podían haber ejercido su labor sin inconvenientes, también si Pastori, hubiese apelado a su sensatez- si le queda- se habría fortalecido su ego y no generaba la intolerancia y desprecio a la opinión del otro que género impotencia y totalitarismo.
Y si Nicolás, hubiese terminado de asumirse como diputado, jamás le hubiese importado ni lastimado si un adversario político lo llenaba de diatribas…

Me hubiese gustado estar escribiendo hoy sobre el tratamiento de proyectos de leyes que superen la crisis, que les pongan coto a las infernales tasas de intereses que generan las tarjetas de crédito por los pagos mínimos, y busquen un mecanismo para frenar la caída de la clase media a la peor de las pobrezas a la falta de viviendas y a la mísera suma que cobra un jubilado después de haber trabajado toda su vida. Son banalidades para el elevado criterio que tiene algunos diputados y diputadas. ¿ Pero saben… esas son indignidades?

La ciudadanía está esperando que Kicillof les hable con palabras simples y concretas, y que diga porque razón no debería estar el país en el estado que se encuentra si su política económica fue loable. Y lo que dice ,que lo pruebe, también estaría bueno que le diga al gobierno -“ Que se ofrece a colaborar …”-

Me dijo Dalmiro Sáenz una vez, una frase que después volcó en El Argentinazo, libro de su factoría” Al enemigo no se lo vence quemándole su fortaleza, ni diezmando a sus soldados, tampoco arrasando sus víveres y sus mujeres, ni arriando sus banderas… al enemigo se lo vence, cuando se lo convence de que se lo ha vencido “

*Mario Mintz – Director de NCN

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29 octubre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

PROTESTAS Y CRÍMENES – Por Alberto Asseff*

Peticionar a las autoridades es un derecho constitucional. Por extensión, también reclamar y protestar. La democracia puede ser incómoda para el ejercicio del gobierno, pero su ausencia sería nefanda para el pueblo ciudadano y habitante. Empero, en nombre de esas prerrogativas y de la consigna ‘no se puede criminalizar la protesta’, el país ha naturalizado el crimen cotidiano en sus espacios públicos. Acudamos a la definición de crimen: ‘Acción o cosa que perjudica a alguien o algo’. Se ha vulgarizado indebidamente que crimen es sólo sinónimo de homicidio, cuando en rigor es cualquier conducta reprimida por el Código Penal, incluida la resistencia a la autoridad (art.239), es delito, es crimen. Lanzar bombas molotov, pedradas y cascotazos a la policía que tiene el cometido de preservar el orden público es redondamente criminal. Destrozar los bancos de una plaza u otras acciones semejantes configura el delito de daños. Estas conductas están tipificadas el Código como acciones criminales. Igualmente, si un puñado de diputados nacionales impide que la policía ejecute su trabajo de mantener y/o restablecer el orden – por caso, desplazando unas vallas para que no pueda avanzar un camión hidrante -, esos legisladores deben ser detenidos porque sus fueros cesan ipso facto ante la flagrancia del delito.
Seguramente, lo antedicho nos impresiona. Es que durante muchos años hemos convivido casi indolentes ante estos crímenes cotidianos – a lo que cabe agregar el corte de calles, avenidas y rutas que también son delitos ¿Qué decir de grupos de encapuchados con palos y bombas molotov? Cometen otros crímenes como intimidación pública, amenazas (art.211). Provocar tumultos asimismo es un crimen. Amenazar con incendiar al Congreso tipifica, en principio, el delito de sedición.
El argumento de que se hacen marchas que interrumpen el tránsito no es válido. Una manifestación excepcional es parte del sistema de libertad. Pero es eso, una rareza, no una cotidianidad.
No puede coexistir el sistema democrático con el crimen cotidiano naturalizado en nombre de esa misma democracia. Es incoherente execrar a la dictadura y simultáneamente cometer actos repudiables, atentar contra la convivencia, la paz social y las instituciones. No se puede reclamar progreso social y a la vez mandar a la quiebra a pequeños comerciantes afectados por el clima de incertidumbre y temor que aleja a los clientes de vastas áreas de nuestras ciudades. No es esperable que los 350 mil millones de dólares del ahorro nacional que están fuera del circuito económico-financiero argentino se inviertan – generando actividad productiva y empleo genuino – en una sociedad de funcionamiento tan anómalo. Es hipócrita – por no decir cínico – invocar a la democracia, pero impedir que sesione la Cámara de Diputados porque se va a perder una votación.
Es oportuna una referencia: se mencionan en esta nota los cuantiosos fondos del ahorro nacional comúnmente identificados como ‘fugados’ sin consignar la esperada ‘lluvia’ de inversiones extranjeras. Es que jamás vendrán esos capitales foráneos no financieros si los nuestros se van. Acá no hay ‘ida y vuelta’. Existe un movimiento unidireccional de alejarse. Por eso, entre otros factores, como deseducación y corrupción, somos el país ‘antimodelo’, el país excepcional: poseemos todo, pero nos vienen aumentando las carencias como si no tuviéramos nada. Así, al final seremos unos desdichados, definitivamente. Dios nos salvará, dejará de ser ‘argentino’.
El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación debe revisar cómo asigna el 70% del presupuesto nacional. Asistir a los necesitados, a los vulnerables, a la niñez, a los pobres y a la indigencia es ineludible. Debería concebirse como una situación transicional. La política pública asistencial tendría que centrarse en la transitoriedad y apuntar al entrenamiento y capacitación para el trabajo. El enorme Ministerio con sus inmensos recursos tendría que erigirse en una virtuosa ‘bolsa de trabajo”. En él convergerían oferentes y demandantes de empleo. Operaría como puente y así cumpliría cabalmente con el mandato que indica su nombre: ’Desarrollo Social’ y Económico.
Es inadmisible que las asignaciones asistenciales sean materia de disputa entre las parejas. El tironeo – que puede derivar en violencia intramuros – es por la posesión de la tarjeta de débito, desgraciadamente pensando menos en los niños, su escolaridad y vacunación – un millón 200 mil bonaerenses no justificaron ambas sustantivas condiciones para la AUH – que en sus propios consumos, incluyendo la ‘satisfacción’ de extendidas adicciones. Es igualmente inaceptable que los siempre vigentes ‘punteros’ cobren peaje a los asistidos, extorsionándolos con que les quitarán el beneficio. Y es repudiable que esos recursos para los más humildes terminen financiando a las agrupaciones llamadas ‘sociales’ dedicadas a la movilización permanente, moderno sustituto de la idea de León Trotsky de revolución permanente.
La gran mayoría e nuestra Nación quiere cambios, reformas y transformaciones, pero tiene una espontánea repulsión por esas dos permanencias. Aspira a que haya un tiempo para remover las causas del atraso y de la pobreza, pero desecha que vivamos un siglo de conflictos intestinos y hasta de guerras internas. Hemos soportado eso, casi un siglo de vaivenes, trastornos, enfrentamientos ¿Acaso nos olvidamos que en los cincuenta se decretó el ‘estado de guerra interno? ¿Y qué era el CONINTES de los sesenta? Fue el reconocimiento de la existencia de una conflagración interior. Nos la hemos pasado guerreando, pero no dimos ninguna de las batallas decisivas contra la pobreza, el estancamiento, la desocialización, la decadencia de la familia, la mala política, la corrupción sistémica (siempre la padecimos, pero no como sistema). Se proclaman como nunca antes los derechos humanos, pero la corrupción priva de cloacas al 70% de los habitantes de muchos distritos como Florencio Varela y se mueren más de 200 presos de 80 años sin condena firme. Algunos, sólo con preventiva.
Además de vivir como ‘vecinos’ del crimen impune, sufrimos la paradojal situación de que se movilizan por el progreso, pero generan más atraso; por la educación, pero el resultado es la penosa degradación de la escuela pública; por los vulnerables, pero la perspectiva es que la pobreza ascienda en una década al 50% ya que esa es la proporción de niños que crecen en esa condición.
Sabemos que la política debe transmitir emoción. No puede ser sólo razón. Pero convengamos que a pesar de tantos discursos ‘emotivos’, de tantísima retórica y ‘relatos’, la ausencia de razonabilidad se está haciendo sentir muy fuerte y está alcanzando a todos sectores, inclusive a sedicentes ‘racionales’. Porque no es ‘racional’ proponerle a una Nación entera que su único objetivo es el déficit cero empleando la cuchilla y no el bisturí. Porque para un plausible déficit 0 lo primero que debe hacerse es no dibujar el presupuesto, sino elaborarlo sobre ‘base cero’, es decir desmenuzando partida por partida. Así, se podría recortar el inenarrable y muy añejo despilfarro y gran parte de la corrupción, sin sacrificar la obra pública y las genuinas inversiones sociales y científico-tecnológicas.
Una conocida consigna expresa “¡se puede!”. ¡Claro que se puede! Pero hay que hacer infinitamente mejor las cosas.

*Diputado del Mercosur (ad honórem); diputado nacional m.c.; presidente de la Junta Nacional del partido UNIR
www.unirargentina.org

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29 octubre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“La iglesia, los sindicatos y el peronismo (respuesta a J.L. Espert)” por Alberto Buela

 

Luego del acto de los sindicatos vinculados al camionero Hugo Moyano en la Basílica de Luján, con misa y todo, el economista José Luis Espert afirmó: Iglesia, sindicalismo y peronismo, un trío que está en el centro de nuestra decadencia. Pero se aferra a continuar y continuar. Triste.
Esta visión lineal de la historia política argentina de los últimos 70 años fue y es compartida por muchos sectores de la sociedad: desde comerciantes a banqueros y de intelectuales a terratenientes.

Pero, ¿es cierta esta afirmación?. El combo de Iglesia, sindicatos y peronismo es la causa de la decadencia argentina?

Tratemos de desmenuzar los términos del problema. La Iglesia no es una, hay muchas iglesias. Hay para todos los gustos. Está la conservadora, la progresista y la tradicionalista, que son los menos. Ya en el siglo XVI el gran teólogo y exégeta, Juan Maldonado, (que los franceses se quieren quedar con él y lo llaman Jean Maldonade) español de Burgos y descubridor de las aguas de Spa en Bégica junto con su amigo, el filósofo bon vivant Malebranche, definió a la Iglesia como un complexio oppositurum, un conjunto de opuestos. De modo tal que la Iglesia nunca es “toda la Iglesia”, salvo cuando el Papa habla ex cátedra.

Lo cierto es que involucrar a la Iglesia, sin destacar algún matiz, es un error grosero. El hecho es que en Argentina después de casi 500 años, sus aportes positivos a la sociedad en su conjunto son cuantiosamente superiores a sus desaciertos. No voy a escribir sobre esto pues existen cientos de libros sobre el tema. Hay que estar muy prejuiciado para no verlo.

El sindicalismo tal como lo tenemos hoy día comenzó a funcionar a partir del decreto ley 23.852 del 2 /10/45, el de la “suficiente representatividad”, que otorgaba al gremio que mayor afiliados tenía, la potestad de representar a la actividad u oficio. Luego en el año 1955 la ley 14.250, la de las convenciones colectivas de trabajo, daba al sindicato con personería gremial el poder de negociar él solo dicho convenio.

Con los años los sindicatos argentinos han constituido un entramado social formidable, que brinda todo tipo de servicios a sus afiliados y, en muchos casos, también a los que no lo son. Salud, educación, recreación, asistencia financiera y jurídica, etc. Alguien ha observado que el sindicato, en algunos casos, está con el afiliado desde su nacimiento hasta su muerte.

Y esto viene sucediendo desde hace 70 años. No poder apreciar en su justa medida el aporte de los sindicatos a la sociedad argentina en escuelas, universidades, hospitales, sanatorios, centros de capacitación en oficios, centros de recreación, y mil actividades más, es estar muy prejuiciado.

En cuanto al peronismo, lo que hizo el primer peronismo fue una verdadera revolución que afectó a todos los ámbitos de la sociedad. El segundo, el del 73-76, nacionalizó las bocas de expendio y nos dejó sin deuda externa y con el índice más bajo de desocupación. El problema radica en el tercer peronismo, el que viene desde la restauración democrática del 83 para acá. Ese peronismo perdió el rumbo: se hizo liberal con Menem; demócrata cristiano con Duhalde y socialdemócrata con los Kirchner. Este al ser un pseudo peronismo, un falso peronismo la acusación de Espert no lo alcanza, simplemente, porque no es peronismo.

Es que estos cuatro presidentes, Menem, Duahlde y los dos Kirchner, que gobernaron en nombre del peronismo lo que menos hicieron fue peronismo. Hicieron otra cosa. No tuvieron en cuenta la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación como última finalidad de la acción del Estado, ni tuvieron en cuenta el principio de solidaridad que nos unifica a todos en un solo cuerpo: la nación argentina a la que sentimos por igual cuando rige el principio de concordia interior. Y menos aún tuvieron en cuenta el `principio de subsidiariedad, el que puede más ayuda a hacer al que puede menos.
No pusieron en práctica los tres principios que fundamentan al Estado y dan razón de ser de la actividad política: el de bien común, el de solidaridad y el de subsidiariedad. Al no hacer eso, no hicieron peronismo, hicieron cualquier cosa.

La decadencia argentina, economista Espert, nace de un sistema que funciona tanto en los aparatos del Estado como en las organizaciones de la sociedad civil que es: el de la promoción del mediocre. (se puede ver en Internet este trabajo)

La Iglesia antes del Vaticano II se ocupaba de promover a sus hijos más inteligentes para que estudiaran o aprendieran oficios, pero luego los curas se transformaron en sociólogos y esto se dejó de lado.

Las colectividades también lo hacían, los italianos, españoles y franceses promocionaban y patrocinaban a sus mejores hijos, pero ya no existen más pues se integraron al ethos nacional. Yo tengo una explicación pero como es políticamente incorrecta me la reservo.

La idea de decadencia se caracteriza porque siempre se puede ser más decadente, no tiene límite para abajo. Y esta decadencia de la que Ud. habla, Espert, tiene como padres y causales profundas a aquellos que tienen más; como colectividades autocentradas que solo promocionan a sus hijos y descartan al resto. Como los grandes y enriquecidos banqueros que solo se miran el ombligo y siempre se están despegando de los destinos de su sociedad, aquella que los hizo multimillonarios.

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26 octubre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA – LA ALARMA DE LA COMUNIDAD CIENTÍFICA INTERNACIONAL

Por Senadora Nacional Silvina García Larraburu

Es conmovedora la sensibilidad del mundo científico ante la crisis que padece el sector en nuestro país. Hace escasas horas, se hizo pública una carta con más de 200 firmas de científicos de todas las naciones, de altísimo prestigio y con desempeño en los ámbitos más relevantes del mundo. En ella se manifiesta la profunda preocupación ante la crítica situación del sector en la Argentina, como consecuencia de la constante disminución del presupuesto en términos reales, además de la falta de apoyo a programas vigentes y nuevos proyectos. Esa solidaridad internacional evidencia la condena al futuro de nuestro país, a ser tan solo un exportador de granos, con una economía primarizada.

A pesar de los últimos doce años de continuo crecimiento y expansión del sistema de ciencia y tecnología del país, el gobierno actual sólo se ha limitado a mantener a quien ejercía las funciones de Ministro del sector. Pero salvo ese gesto, no puso en agenda una política pública que permita mantener los logros obtenidos, prevenir la fuga de científicos y de los recursos humanos altamente capacitados por falta de presupuesto, incentivos o lugar donde desarrollar su actividad de investigador. Es más, degradó el Ministerio a mera Secretaría. Todo un gesto.

No valen declaraciones ni razones de buenos modales. Precisamente, en esta semana se está intentando debatir en Diputados la aprobación del presupuesto 2019 que prevé un “ajusticiamiento a la baja” para Ciencia y Tecnología, de más del 10% en términos reales y para algunos organismos como la CONAE -que acaba de poner en órbita el satélite SAOCOM A- llega al 44%, para dar un ejemplo basado en números reales y no en discursos marketineros.

Se ha declamado que la actual gestión logró la reinserción de Argentina en el mundo. La carta de la comunidad científica internacional, nos pone frente a la realidad: nos estamos separando de la peor manera, buscando un destino marginal.

Pero ya sabemos que nadie es profeta en su tierra y más tratándose de Cambiemos y su “falta” de política y de rumbo también en la Ciencia y la Tecnología. Un país sin inversión en Ciencia, Tecnología y Educación está destinado al fracaso.

 

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25 octubre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“Honorable legislador”

“Honorable” proviene de “honor”, una palabra con origen en el latín honoris y describe cualidades como la rectitud, la decencia, la dignidad, el respeto, etc., que deben tener las personas que ejercen un cargo público.

Tan importante es la misión del legislador, que la imparcialidad, la preparación, no revelar secretos, no traficar con influencias, independencia y libertad, no pedir o aceptar dinero o regalos como consecuencia de la prestación del servicio y asistir a las sesiones y a las comisiones, por imperativos éticos.

Tener valores firmes es crucial para ser honorable, pues actuar con honor quiere decir hacer lo correcto, incluso si otros no están de acuerdo.

Puede resultar muy difícil decidir cómo actuar con honor en cualquier situación.

Sus valores son en lo que confía cuando no hay nadie más a quien pueda acudir. Cuando se alinea con ellos, sin importar cuál sea el resultado, puede sentirte orgulloso de sí mismo por haber hecho su mayor esfuerzo.

Hacer lo que dice que va a hacer, sin importar cuán simple sea, forma su carácter y desarrolla su sentido del honor.

Cuando se trata del honor, es más importante ser auténtico.

Muéstrele al mundo quién es realmente, incluso si le cuesta su fama de “agradable”.

Para ser honorable tiene que ser confiable.

La gente honorable muestra su amor profundo por los demás a través de sus acciones.

Piense en las decisiones que toma todos los días y determine qué es lo que las impulsa.

Solo Ud. sabrás si sus interacciones están manchadas con motivos que no quieres que otros vean.

Una parte de ser honorable es reconocer el efecto que tienen sus palabras y sus acciones en los demás.

La honestidad y el honor van de la mano.

El poder de hacer leyes es el intransferible del pueblo, constituido en voluntad general, una voluntad originaria, primigenia, que enciende el motor para la constitución de la República.

Feliz día, Sr. Legislador

APPA – ASOCIACION DE LA PRENSA PARLAMENTARIA DE LA ARGENTINA

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23 octubre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“La genealogía del feminismo” Por Eliana Morales

El Marqués de Sade, Mary Wollstonecraft y Mary Shelley

El feminismo, como tal, tuvo su origen en los revueltos tiempos de la Revolución Francesa pero su origen filosófico es tan antiguo como el Hombre, es la historia de Sansón y Dalila. El feminismo es una racionalización de la sexualidad como método de control político. El primero en ilustrar este concepto es San Agustín, en su Magnum Opus, se refiere a la “esclavitud del pecado”, es el primero en ligar la libertad a la moralidad, y continúa: “El estado del hombre moral es uno de paz y tranquilidad, el estado de un hombre inmoral es uno de perpetuo conflicto”. Este pensamiento guió siempre a las civilizaciones cristianas, hasta que se produce la Revolución Francesa y los pensadores iluministas comienzan un proceso de inversión de valores. Los pioneros en este campo fueron el Marqués de Sade en Francia y Mary Wollstonecraft en Inglaterra. El Marqués de Sade hubiese estado de acuerdo con San Agustín en sus palabras pero, para él, este estado de perpetua inquietud era necesaria para llevar a cabo y mantener en pie la Revolución y la insurrección. Paralelamente, Mary Wollstonecraft escribía una refutación a “Vindicación de los derechos de los Hombres” de Burke, llamada “Vindicación de los derechos de las mujeres”, esta obra no fue de una radicalidad importante pero luego estos conceptos serían transformados en el monstruo que conocemos hoy. De nuevo en Francia, para lograr la inversión de valores, los iluministas se valieron de la mecánica newtoniana, es decir, trasladaron los principios y conceptos de esta y los aplicaron a su teoría “moral”. La moralidad ahora no era más que dinámica fluida, el amor sólo unas reacciones químicas, el matrimonio sólo atómos agrupandose de una manera, el divorcio sólo esos mismo átomos reagrupándose de una manera distinta y de hecho el matrimonio fue el blanco de Wollstonecraft en la mayor parte de sus escritos.

Sade en su obra pornográfica utiliza seguido el término “naturaleza” para describir las aberraciones que allí suceden. Esto es así porque gracias a esta nueva conceptualización de la moralidad, la naturaleza dejaba de tener propósito, como lo había entendido la civilización cristiana, sino que ahora era algo que simplemente sucedía, sin necesidad de propósito y, por tanto, había que darle rienda suelta si era innata en la naturaleza humana esa promiscuidad. Y, si lo analizamos con más detalle, esto implica la eliminación del libre albedrío, dado que este estado es debido a una configuración química que no depende de nosotros y, como consecuencia, esta liberación sexual se transforma en una explotación del débil sobre el fuerte (concepto que luego sería la base del darwinismo). “Las mujeres no son nada más que para la voluptuosidad”, repetía constantemente el Marqués. Tal vez su preferencia por la sodomía haya sido producto de tanto odio hacia lo femenino. Es irónico que uno de los mayores misóginos que haya existido sea una de las raices del feminismo pero este dió al feminismo el motivo para existir y la receta para hacerlo al mismo tiempo. La racionalización del deseo es el instrumento de control y la “liberación” al mismo tiempo. “Cuando las cadenas de la libertad se vuelven duras se necesita una contrarreacción”. Esta inversión de la moralidad cristiana es lo que Nietzsche luego llamaría “transvaluación de valores” para eliminar el cristianismo. “La Razón está reemplazando a María en nuestros templos” dijo el Marqués en una de sus sesiones como Presidente de su sección en La Bastilla. Sade se dió cuenta del enorme poder de la sexualidad en su período como revolucionario y fue el primero que instrodujo la pornografía a “gran escala”. Podría decirse que todos los sistemas políticos existentes pueden dividirse en dos: los guiados por la moral (el Logos), la cristiandad y los guiados por las pasiones (el anti-Logos) que inevitablemente llevan a la revolución. En estos sistemas, la gratificación de las pasiones se vuelve sinónimo de libertad llenando un círculo vicioso que consiste de cuatro partes:

LIBERACIÓN SEXUAL → ANARQUÍA → CAOS → CONTROL

Es decir, destruir para reconstruir según los deseos del que destruyó.

Mientras tanto, Wollstonecraft, a raíz de ciertos desengaños amorosos, comienza a radicalizar su posturas respecto a los hombres llamándolos “tiranos sistematizados”, en una serie de cartas escribió que para priorizar metas intelectuales, las mujeres debían prescindir del matrimonio. Quedaba conformado el feminismo, la familia peligraba y, con ella, el orden social.

Es así como la revolución francesa plantó el escenario para todas las psicologías progresistas que vendrían. El único mal es la “represión”, las pasiones (la prole, las mujeres, las minorías) derrotarían a la Ley (el Logos, la razón) para instaurar “el Cielo en la Tierra” (la Ciudad del Hombre).

Continuaría esta radicalización durante la primera mitad del siglo XIX, la segunda hija de Mary Wollstonecraft, Mary Shelley, célebre por ser la autora de “Frankenstein” (cuyo monstruo es sólo una manifestación de su culpa por su vida desenfrenada, pero ese es tema para otra ocasión). Shelley introduciría el “amor libre” en la agenda feminista escribiendo: “Ningún sistema podría haber sido ideado más estudiadamente hostil a la felicidad humana que el matrimonio” y adoptando este estilo de vida a la par de su esposo.

Carl Marx, Friedrich Engels, Friedrich Nietzsche, Sigmund Freud y Willheim Reich

En sus “Manifiestos económicos y filosóficos”, escritos en 1844, Marx afirma que «Uno puede juzgar el escenario entero del desarrollo del ser humano en las bases de las relaciones entre hombres y mujeres». Aquí daba el puntapié para lo que vendría.

En 1848, Marx y Engels publican “El Manifiesto Comunista” y los nuevos movimientos socialistas articulan esta teoría económica con el feminismo incipiente y que cada vez cobraba más fuerza. El razonamiento era siguiente: La “liberación” (que nunca olvidemos es sólo una forma de control) de la mujer vendría cuando ella pudiera liberarse de las cadenas matrimoniales y pasar a las fábircas donde encontraría verdadera satisfacción. Dicho de otro modo, la mujer debía incorporarse a la fuerza laborar y para lograrlo había que despojarla de todo sentido de responsabilidad por su familia. Había que pasar de la tiranía del esposo a la tiranía del jefe. El brillante Chesterton pronunció una vez, con la brillante ironía que lo caracterizaba, que «El feminismo está mezclado con la idea tan absurda de que la mujer es libre si sirve a su jefe y esclava si ayuda a su marido.» Todo esto cobra sentido cuando se entiende a esta liberación sexual como método de control político y económico. Las personas sin moral son más fácilmente controladas y los que rompen la ley primero son los candidatos más fuertes para volverse los nuevos controladores de la humanidad. Este es el principio en el que se basa el feminismo.

En esta cadena de hechos, sucede Friedrich Nietzsche, que es el que traslada la liberación sexual y lo vuelve un fenómeno nacional. Contagiándose sífilis adrede que tiene a los delirios de grandeza como síntoma principal, Nietzsche se propone atacar las bases del cristianismo que, además de ser lo que manteía en pie a Occidente, era también además el mayor impedimento para el avance de la nueva progresía. Ávido lector del Marqués de Sade, retoma sus ideas para terminar con los valores cristianos y es así como Nietzsche propone la “transvaluación de valores” (la inversión de la moral cristiana a la que el denominaba “de esclavos”) y una suerte de “terrorismo sexual” predicando y esparciendo la promiscuidad en Alemania. Sus escritos serían la influencia más grande de Michel Foucault de quien nos encargaremos más tarde. Es en este sentido, que Nietzsche es, muy probablemente, el mayor benefactor del feminismo en el siglo XIX a pesar de haber sido un misógino empedernido.

Mientras Nietzsche esparcía el ateísmo y el nihilismo escondido detrás de un falso vitalismo, Sigmund Freud se encargaba de formular la teoría del psicoanálisis con fundamento en la sexualidad. Mientras uno atacaba el espíritu, el otro atacaba la mente y el cuerpo.

Estamos a principios del siglo XX, comenzaban los movimientos sufragistas de la primera ola feminista que ya estaban consolidadas como movimiento político. En esta época confluyen marxismo, feminismo, freudianismo y nitzscheanismo de la mano de un joven estudiante llmado Willheim Reich. Basándose en la teoría del complejo de Edipo escrita por su maestro, Willheim Reich, afirma que Dios es una figura paterna exaltada y que de esta manera, un ataque a Dios equivalía a atacar al padre de familia y viceversa. La “liberación” mística y física. Separación de Iglesia y Estado. Aquel que controla el sexo, controla el gobierno. Se dió cuenta cuan efectiva era la sexualidad para combatir el “misticismo” entonces la revolución consistía básicamente en cambiar la conducta de las personas. Toda la agenda política de la actualidad se centra en las enseñanzas de Willheim Reich. Ahora los jóvenes revolucionarios podían tirar abajo un gobierno llevando una vida sexual promiscua, fumando marihuana y escuchando música subversiva.

En los años ‘20s, Reich se traslada a la URSS donde instala la revolución sexual como tal y puja por la legalización del aborto influenciado por el maltusianismo y porque el aborto es condición necesaria para dicha revolución. Esto desata el caos en la Unión Soviética y con la asunción de Stalin al poder tratando de frenar este incipiente estado de anarquía, Reich se ve obligado a emigrar a Alemania.

Alexandra Kollontai y Margaret Sanger

En 1916 aterriza en Estados Unidos Alexandra Kollontai, una revolucionaria bolchevique que fue expulsada de la URSS por “feminista” (en esos tiempos, un feminista era alguien que anteponía los intereses del sexo antes que los de la clase y la revolución). Kollontai no perdía oportunidad para expresar lo mucho que odiaba a la institución familiar. En “La mujer y el desarrollo social”, Alexandra explicita: «La mujer debe deshacerse de esa forma contemporánea, obsoleta y coercitiva que es la familia que le cerca el camino» y asocia a la “represión sexual” femenina con la “represión religiosa”. En su libro “La mujer nueva”, escribe «La nueva mujer no quiere posesión exclusiva cuando ama» – haciendo referencia al amor libre y a la vida promiscua que ella llama “empoderamiento” – y afirma que una mujer puede amar o tener “ego” pero no los dos, ya que si amaba a un hombre se humillaba frente a su opresor. «Tener sexo es como tomar un vaso de agua», escribe la revolucionaria rusa. El criterio “cientificista” es menester para la revolución sexual, eliminar la connotación metafísica de nuestras acciones es el paso más importante. Volver a las personas “máquinas” biológicas para ser controladas a antojo.

Durante estos años entra en escena una feminista radical un poco diferente. Margaret Sanger, a diferencia de sus antecesoras, estaba influenciada por las teorías eugenésicas que circulaban esos años y que le sirivieron de inspiración para popularizar los anticonceptivos y el aborto e intalarlos en la mente popular como “derechos” de las mujeres. Neopagana, neomaltusiana, fanática de Nietzsche, partidaria del poliamor y colaboradora del régimen nacionalsocialista, Sanger es la culminación del feminismo incorporando en sus teroías un darwinismo social radical. En el año 1914 aparecen carteles por todos los Estados Unidos de la recién establecida Planned Parenthood, fundada por Los Rockefeller y Margaret Sanger con niños en harapos y sosteniendo platos vacíos. Daba comienzo el plan de exterminio más espantoso de nuestro tiempo. La alianza de los burgueses con los revolucionarios. Dos cosmovisiones se enfrentaban; la Católica, que proponía aumentar la producción de alimentos y la maltusiana-darwinista, que advocaba por disminuir la población.
Los anticonceptivos se volvieron populares entre las clases altas y mientras estas clases más se involucraban en actividades sexuales sin fines reproductivos, más se preocupaban por aquellos que no lo hacían. Preocupados por las diferencias en las tasas de natalidad entre ricos y pobres, las clases altas comenzaron a popularizar los anticonceptivos y el aborto en las clases bajas. Entonces, la isquierda obtenía su revolución sexual y los ricos se aseguraban la permanencia de sus sistema económico.
El desequilibrio entre el índice de natalidad del indigno y del digno, es la amenaza actual más grande a la civilización. El problema más urgente hoy es cómo limitar y disminuir la sobre-fertilidad del mental y físicamente defectuoso”.
Nosotros que bregamos por el control de la natalidad… insistimos en la interrupción de la reproducción de los no aptos así como en la interrupción de toda reproducción que tenga lugar en un ámbito donde no existen suficientes recursos económicos para hacerse cargo de los nacidos sanos”

«El aumento de la clase trabajadora debe regularse, ya que se compone de imbéciles benignos, que alientan los elementos defectuosos y enfermizos de la humanidad mediante su irresponsable enjambrar y engendrar. Tenemos que eliminar la “maleza humana”, segregar a los imbéciles, desajustados y mal ajustados y esterilizar a las “razas genéticamente inferiores”», «El pivot de la civilización» (1922)

Estas razas inferiores, según Sanger eran los negros, los hebreos, los eslavos y los católicos (irlandeses, polacos, italianos e hispanos principalmente).

Simone de Beauvoir, Betty Friedan y Michel Foucault

En 1949, la filósofa francesa Simone de Beauvoir, escribe el más importante manifiesto feminista hasta el momento; “El segundo sexo”. A diferencia de la obra de Wollstonecraft, no sólo es revolucionario políticamente, sino que también lo es en su psicología. Exponente del existencialismo ateo y del feminismo, Simone no sólo ataca a las instituciones occidentales – y en particular a la Iglesia – como venían haciendo sus antecesoras, sino que se vale del racionalismo y subjetivismo Descartiano para elaborar toda una nueva filosofía del ser.

Llevando “pienso luego existo” a un nivel extremo, Beauvoir llega a negar la naturaleza (en el sentido tradicional de la palabra) de la mujer para resucitar la definición de “naturaleza” de Sade y afirma lo siguiente: «No se nace mujer: llega uno a serlo. Ningún destino biológico, físico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización en conjunto es quien elabora este producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica como femenino. Sólo la mediación de un ajeno puede construir a un individuo en un otro». Simone acaba de revolucionar el feminismo, da inicio a la segunda ola y sienta las bases de la tercera al afirmar que el ser mujer es una contrucción de la sociedad.

Simone de Beauvoir, al igual que Friedrich Nietzsche, es también una ávida lectora del Marqués de Sade. En su ensayo “¿Hay que quemar a Sade?” eleva al reolucionario como visionario de la lucha de clases marxistas. Allí enuncia «los defensores de Sade hayan sido conducidos a saludar en él a un genial profeta: su obra anunciaría a la vez a Nietzsche, a Stirner, a Freud». Para Beauvoir, Sade está “más allá del bien y del mal”. En esta obra también expresa el epíritu que la hermana con Sade, por más que aquel se haya deleitado en la tortura de las mujeres, los dos comparten un desprecio del Bien que Simone explicita en esta obra también «Ningún afrodisíaco es más potente que el desafío al Bien: (procede a citar a Sade)“Los deseos que sentimos por los grandes crímenes son siempre más violentos que los que sentimos por los pequeños”».

Es interesante apreciar como la feminista se saca el sombrero ante dos misóginos empedernidos como lo eran estos pero el feminismo tiene su raíz en esta contradiccón, como mencionamos al principio. Tanto Beauvoir como Sade comparten la misma psicología pero aplicada de distinta manera.

Otro punto de encuentro entre Beauvoir y Sade es su “gusto” por los menores de edad, hechos por los cuales fue despedida de su empleo como profesora en 1943. Gusto que también plasmó en su obra “Brigitte Bardot y el síndrome de Lolita”, en la cual elogia el aspecto infantil de la actriz. En 1977 publicó una carta junto a su esposo Jean-Paul Sartre y otras personas más, en favor de la liberación de tres pedófilos acusados de abusar de niños menores de 15 años. Es claro que las motivaciones de Beauvoir eran más que ideológicas.

En 1963, una escritora independiente de origen judío llamada Betty Goldstein, mejor conocida como Betty Friedan publica uno de los mayores libros feministas del siglo XX, “La mística de la feminidad”. A la par del “Segundo sexo” de Beauvoir constituye una de las obras que dió inicio a la segunda ola feminista que fue la que lleva la “liberación” sexual a la práctica y a toda la sociedad. Este libro estaba orientado a las amas de casas en particular. El feminismo hasta entonces había tenido su origen y auge en los círculos intelectuales de élite en las univesidades, pero la revolución para triunfar debía trasladarse a los hogares. Esta segunda ola del feminismo se caracterizó por su pensamiento “interseccional”, es decir la combinación del feminismo con los movimientos de derechos civiles que se estaban volviendo populares en esa época.

En la decada del ‘70 Michel Foucault es el filósofo más leído de Occidente. Habiendo jugado un papel crucial en el Mayo del ‘68 francés, Foucault se traslada a California, EEUU contratado por la CIA para llevar la revolución sexual a América. El mismo Foucault habla de eso y lo llama “el pacto con el diablo”. La meta de Michel era instrumentar la revolución sexual en todo el mundo y la CIA fue el medio, la promesa de Foucault era que si a las masas se las entretenía con pornografía, marihuana y música subversiva, no criticarían el sistema económico reinante. Así surge la nueva izquierda, como una alianza entre los comunistas y el establishment oligarca.

Discípulo de Willheim Reich, Friedrich Netzsche y el Marqués de Sade (como casi todos sus colegas socialistas), Michel Foucault se encarga de agregar el siguiente eslabón en esta revolución: la homosexualidad. Ahora, el lector ds preguntará ¿por qué es la homosexualidad un agente en la revolución? ¿en qué afecta a la sociedad que dos poersonas “se amen” a su manera? La respuesta es que la homosexualidad tiene implicaciones filosóficas y teológicas que se trasladan al plano material. En realidad, la homosexualidad es sólo la resultante del surgimiento de la mentalidad anticonceptiva originada por Margaret Sanger. Una pareja que se encuentra tomando anticonceptivos no puede reproducirse, entonces ¿qué es lo que separa a un matrimonio heterosexual de uno homomsexual? La línea se borra, la anticoncepción le hizo perder legitimidad al matrimonio como lo conocíamos. Una vez que se desconceta al sexo de la procreación la homosexualidad es la consecuencia lógica de esa desconexión. El sexo fuera del matrimonio (con anticonceptivos), no produce vida. Toda la sociedad se homosexualiza al aceptar la anticoncepción entonces, en vez de integrar a los homosexuales en nuestra sociedad sucede al revés, la sociedad se integra en la subcultura homosexual, la sodomía se vuelve aceptable.

La izquierda atea rechaza al Logos que es Dios, fuente de toda moral y orden natural y pretenden reemplazarlo con una inversión de este, un anti-Logos. La esencia de la rebelión es sodomía y a esto lo comprendió el Marqués de Sade. No es de sorprender que la sodomía siempre haya sido popular en las altas esferas oligarcas, la sodomía, al igual que la usura, es estéril. Por esta razón Dante las ubica a ambas en el noveno círculo del Infierno. Los dos peores crímenes que en realidad son uno sólo, la muerte, el árbol que no produce frutos. El dinero es estéril y la esterilidad es la esencia de la homosexualidad, es una negación del sexo y es por eso que estas dos se han vuelto la regla de nuestra cultura. A finales de los ‘70 surge el LGBT como colectivo y optan por usar el arcoiris como bandera, esto – como vimos que nada lo es hasta ahora – no es casualidad. El arcoiris simboliza el pacto de Dios con los hombres: «Reprodúzcanse y multiplíquense: ¡llenen la Tierra!». El movimiento LGBT es la inversión de este mandamiento de Dios, la homosexualidad no engendra. Es, en su núcleo, una rebelación satánica.

En 1973, en el aniversario 200 de la Revolución Francesa, ocurre un hecho clave en la historia del feminismo; el juicio de Roe V Wade es levantado por las feministas como bandera para lograr el aborto legal. Bajo falsas acusaciones de violación (acusaciones que luego salió ella misma a desmentir en cadena nacional), la señora Roe logra tirar abajo las prohibiciones y limitaciones nacionales para realizar abortos. Otro punto en el proceso se había cumplido.

Monique Witting, Rebecca Walker y Judith Butler

Simone de Beauvoir, Jean-Paul Sarte y Michel Foucault fueron el incio del auge de los filósofos franceses. Este fenómenos contunúa durante la década de los ‘70s y ‘80 culminando con Monique Wittig. Wittig tomó renombre por ser la que dió comienzo al movimiento “feminista radical lesbiano”. Comenzamos la tercera ola feminista y esta era la apoteosis final del sueño foucaultiano, el ser absoluto – y no sólo la sexualidad – como construcción social e instrumento de poder, como una completitud del “la mujer se hace” que alguna vez planteó Beauvoir. Hasta el momento, el feminismo sólo había cuestionado los roles de hombres y mujeres y sus jerarquías pero, ahora, un nuevo eje de discusión surgía: ¿qué era al fin y al cabo ser mujer o ser hombre? Si estas relaciones de poder estaba impuestas por la sociedad ¿acaso no era lógico pensar que las esencias de la masculinidad y la feminidad eran un producto del adiestramiento? En 1992 teoriza este pensamiento en su libro “El pensamiento heterosexual”. El razonamiento lesbiano de Witting no buscaba transgredir, sino suprimir completamente las categrías de género y sexo.

La feminista Rebecca Walker es la primera en acuñar el término “Tercera Ola” y en un artículo publicado en la revista “Ms” escribió lo que podría resumir en su enteridad la doctrina feminista y poner en evidencia a esta fatal ideologia como sexualidad al servicio de la política: «Así que escribo esto como una súplica a todas las mujeres, especialmente a las mujeres de mi generación: permitan que la confirmación de Thomas sirva para recordarles, como a mí, que la lucha está lejos de terminar. Deje que este rechazo de la experiencia de una mujer lo lleve a la ira. Convierta esa indignación en poder político. No vote por ellos a menos que trabajen para nosotros. No tenga relaciones sexuales con ellos, no rompa el pan con ellos, no los alimente si no le dan prioridad a nuestra libertad de controlar nuestros cuerpos y nuestras vidas. No soy una feminista post-feminista. Yo soy la tercera ola.»

En 1990, la filósofa feminista radical de origen judío Judith Butler publica la nueva biblia feminista: “El género en disputa”, allí implementa por primera vez los conceptos de “género no binario” y plantea al género como un espectro. Butler toma de John Austen su teoría de los actos del habla, es decir, del habla y el lenguaje como creadores y afirmadores del “yo”. En esta hipótesis se basa el infame ”lenguaje inclusivo”, que es en realidad una herramienta orwelliana de control mental para configurar las percepciones e ideas del común de la gente· De Michel Foucault toma su visión constructivista de la sexualidad. De Jacques Derrida (probablemente su más grande influencia), toma su teoría de la deconstrucción. En el sentido derridiano, esta visión deconstructiva tien la pretensión de acabar con el dualismo de los géneros y los sexos que no son más que oposiciones ideológicas para mantener la opresión de uno sobre el otro basada en la instauración de jerarquías. Esto significa que para eliminar la “opresión” no bastaba con cuestionar los roles de género sino que había que cuestionar el género en sí.

Al igual que el Marqués de Sade, Butler propone a la Naturaleza como una inversión de la entendida por el Cristianismo. Según Butler la naturaleza es en realidad una naturalización de la construcción cultural,. El hombre no debe atenerse a las Leyes de la Naturaleza (que para el Cristianismo provienen de Dios), sino que el Hombre crea a la Naturaleza, “el Hombre dios” como lo llamaban los iluministas de la Revolución.

Así queda constituida la teoría reinante en esta fase del feminismo que llamaremos “postfeminismo”, puesto que ya se ha superado la etapa de la «reivindicación de la mujer» y hemos entrado en otra que busca la abolición de la mujer. La teoría de la performatividad del género es lo que prima en todos los discursos de la progresía actual haciendo intersección en todas las posibles clases de “opresión”. Podríamos resumir las ideas de Butler como antiesencialistas y como el máximo ejemplo de la encarnación del antiLogos.

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19 octubre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“Un 17 de octubre desdibujado por el tiempo”, por Claudio Hugo Naranjo*

Era una tarde muy calurosa aquel miércoles 17 de octubre de 1945, la gente se descalzaba y ponía los pies en las fuentes, muchos por haber caminado tanto, del sur, de allí de Beriso, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, los obreros y los sindicatos se movilizaron para ver a Perón. Quedaría marcada para siempre esa fecha, que los peronistas llamarían, el Día de la Lealtad. Pasaron las horas, los días, los meses, los años, las décadas y los argentinos, no sólo los peronistas, saben que no es un día más.

Este 17 de octubre tampoco pasará desapercibido, en el Poder no está el peronismo, como no lo estuvo en los últimos 12 años; la diferencia es notable y no menor, el que está, no es ni se dice peronista. Mauricio Macri no es ni será peronista y él lo tiene claro, hará alianzas con los peronistas para gobernar, pero no se hace llamar Compañero. Fueron 12 años en que los Kirchner se decían peronistas y nunca lo fueron, con Juan Domingo Perón vivo Néstor y Cristina no hubieran ocupado una banca ni de Congresales provinciales, con sólo leerlo al General, nos daríamos cuenta inmediatamente que estaban fuera del proyecto que nació el 17 de octubre de 1945. El amateurismo de los Kirchner en el arte de la conducción política es, lisa y llanamente, de Traición al Peronismo. Decía Perón, que a “la gente se la persuade, no se la manda”. Y ellos, con la gavilla de delincuentes que tomaron el Poder por 12 años hicieron exactamente todo lo contrario, atropellaron contra la divergencia de los que pensaban distintos, a culatazos en el mejor de los casos. Recordemos que hay un Fiscal muerto en dudosas circunstancias que había denunciado por Traición a la Patria a la mismísima Cristina Fernández. Se llevaron puesto un país en el nombre del Peronismo, destruyeron la esperanza de millones de argentinos, nos robaron los valores, los principios, los sueños, le quitaron el aliento a los desclasados y llevaron a la clase media al peldaño más bajo de la escala social. Dejaron, sin piedad, que el niño, aquel del que hablara Perón, muera desnutrido en cualquier rincón de la Patria. No se merecía este pueblo maravilloso que inadaptados en nombre del Peronismo nos hicieran tanto, pero tanto daño. Ese mismo pueblo se pregunta hoy, cómo es posible que estos canallas aún estén libres, aún tengan la cara de piedra para presentarse sobre un escenario y hablarles a millones de argentinos que cayeron en la desesperación, cómo se debe gobernar un país, que gobernaron hasta el 10 de diciembre del año pasado. Un chico con hambre es suficiente para sabernos mal, los ojitos de ese niño nos debiera replantearnos a todos los argentinos, aquellos que estamos aún en el bote, que no podemos permitirnos que el gobierno que se fue se nos pasee por nuestras narices después de la implosión que causaron a la Nación. Un pueblo indignado y con bronca es mucho más que el 7° Regimiento de Caballería del General Lavalle; un pueblo que fue sometido con la virulencia y las consecuencias del kirchnerismo, como mínimo, debe velar por el actual gobierno y cuidar a su Presidente. Debe apoyar en la provincia de Buenos Aires a la gobernadora María Eugenia Vidal, ella no es Peronista, pero se parece mucho a los valores con los cuales dio a luz el Peronismo; está en el barro todo los días y se enfrento al aparato mafioso más grande de la Argentina de los últimos 33 años… la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Es por todo ello, que este 17 de octubre no será un día más, hay millones de argentinos en la extrema pobreza, gracias a un gobierno que nunca fue Peronista… tal vez algún día, después de Eduardo Duhalde, vuelva un Peronista a gobernar con madurez el país. Perón siempre decía… “Yo tenía un perro que se llamaba león, y yo lo llamaba… león, león y león venía, pero yo sabía que no era un león, era un perro, lo mismo pasa con algunos que se llaman peronistas  y yo los llamo y vienen, pero yo sé que no son peronistas”. Un niño se está muriendo, mírenle los ojitos…

*Periodista-Escritor
@naranjo_claudio

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17 octubre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

12 de Octubre. Dia de la Hispanidad.

Por Federico Gastón Addisi* Addisi-Federico-Gastón-1-400x200

 

 

 

 


 

A pesar de la modificación del recuerdo del 12 de Octubre, dejando de ser el Día de la Hispanidad –tal como Irigoyen y Perón lo habían querido-  para pasar a ser el día de la diversidad cultural, nosotros reivindicamos con la Tradición, el valor de la Hispanidad.
A partir de la llegada de Colón a nuestra América, en aquél lejano 1492, en donde España alcanza la gloria de descubrir un nuevo continente para la Cristiandad.
Pero no vamos a hacer aquí un análisis histórico de la conquista. Más bien pretendemos destacar los valores de los que somos parte y legatarios y que constituyen hoy día la única reserva que se opone a los designios del Nuevo Orden Mundial.
Occidente; Reforma Protestante, Revolución Francesa y Bolchevique mediante, a abjurado de la Cristiandad de la que era sinónimo. De ahí que nosotros afirmamos que en la actualidad, Occidente es el catolicismo y para precisar más aún; hoy en día Occidente sobrevive en la  Hispanidad.  ¿Cómo es posible que España, y ésta va a ser su gloria por los siglos de los siglos -aunque haya movimientos indigenistas que pretendan diluir esta gloria-, haya descubierto para Occidente, y el mundo un nuevo continente ganado para la cristiandad, y aún se ponga en duda su pertenencia (fundacional por cierto) a ése mismo mundo? Por lo tanto Hispanoamérica y no Latinoamérica que va a ser un concepto introducido por Napoleón III, de neto corte francés e imperialista, para justificar la expansión del imperio en América, que es el legado que España le da a la humanidad, es claramente parte de occidente  y por lo tanto de la hispanidad.  En forma categórica y análoga a la nuestra se expresaba Alberto Buela: En cuanto a nuestra distinción de la América del Norte, consideramos que la más lograda es la realizada por un desengañado sajón americano cuando demarcando las diferencias de las dos conciencias que viven en el continente dice: “Vosotros  (por los Hispanoamericanos) habéis sido menos zapados por la fea Edad Moderna, menos corrompidos por el falso humanismo y racionalismo. Estás más cerca del sentido de la vida humana, como drama trágico y divino, pues estáis más cerca de la Edad Media Cristiana, en la que todos los valores de Judea, Grecia y Roma, formaron parte de un organismo cósmico. Tenéis valores, mientras que nosotros (los yanquis) sólo tenemos entusiasmo (voluntad tecnológica y empresarial)” (…) “Así, pues consideramos la América Hispánica como una unidad geográfica, cultural, lingüística y religiosa indivisible. Esta “nación colosal”, este espacio geográfico único en el mundo entero, tiene desde el punto de vista político, también una identidad común. Pero esta identidad común esta forjada, no tanto por los objetivos comunes a realizar como por la naturaleza del enemigo común que siempre la unifica.

Se confirma nuevamente la idea del pensador alemán Carl Schmitt, cuando en las primeras líneas de su obra “El concepto de la política” afirma que “la distinción política fundamental es la distinción entre el amigo y el enemigo” (entendido éste como hostis y no como inimicus). Para Hispanoamérica, el enemigo no es otro que el imperialismo anglosajón (…) Nosotros forjamos nuestra identidad asumiendo la fuerza vital y los valores de la Europa anterior a la Revolución Mundial los que han sido transformados por la formidable matriz americana. Es por ello que nosotros nos hemos reconocido en la noción de Occidente y que no era otra cosa, para nosotros americanos, que lo que Europa tenía de mejor. De tal manera que la cuestión queda planteada de la siguiente manera: Si nosotros entendemos por Occidente  esta base común que hemos explicitado en el curso de esta intervención, Hispanoamérica no es solamente el más occidental de los continentes, sino que conserva en su seno la única esperanza de fundar un nuevo arraigo. Porque esa conciencia europea que llegó a la América Hispánica no pasó por los diferentes estadios de la denominada Revolución Mundial; es decir, Reforma, Revolución Francesa, Revolución Bolchevique y Revolución Tecnotrónica sino que, incluso hasta la última ola inmigratoria, posee como “núcleo aglutinado de su conciencia” una cosmovisión que es anterior, en el tiempo, al comienzo de la Revolución Mundial”.

Lo diremos sin rodeos: para nosotros Occidente, hoy día, es la Hispanidad. Por supuesto que esta definición no será del agrado de los cultores del Nuevo Orden Mundial que no sólo buscan la preeminencia en el orbe a través del dinero y el capitalismo financiero usurero, sino que además buscan la hegemonía cultural universal. Pero que no levanten la voz con tantos bríos. Porque si hay un ejemplo que puede sintetizar los valores de Occidente a lo largo de la historia, esa es Hispanoamérica. Y varios pensadores han definido con claridad qué es la hispanidad, por ejemplo Ramiro de Maeztu en su Defensa de la Hispanidad, García Morente y tantos otros. Decía Maeztu en las pags 20 y 22 del citado libro “La Hispanidad no es cuestion de raza   y sería un absurdo buscar sus características en la etnografía sino que se apoya en dos pilares, la religión católica y el régimen de la monarquía católica”. Y sobre el tema escribía y Morente: “Pues bien, yo pienso que todo el espíritu y todo el estilo de la nación española pueden también condensarse y a la vez concretarse en un tipo humano ideal, aspiración secreta y profunda de las almas españolas, el caballero cristiano. El caballero cristiano -como el gentleman inglés, como el ocio y dignidad del varón romano, como la belleza y bondad del griego- expresa en la breve síntesis de sus dos denominaciones el conjunto o el extracto último de los ideales hispánicos. Caballerosidad y cristiandad en fusión perfecta e identificación radical, pero concretadas en una personalidad absolutamente individual y señera, tal es, según yo lo siento, el fondo mismo de la psicología hispánica”.

Finalmente, nosotros hemos ensayado una definición de Hispanidad sin ninguna pretensión que la de hacer un aporte a la comprensión de dicha palabra y como único remedio contra la crisis metafísica según la cual se expresaba Marcel de Corte: “La crisis de la civilización es, en efecto, una crisis metafísica pues la esencia del hombre y la del mundo no están solamente conmovidas; están hechas pedazos en piezas separadas de un conjunto orgánico anterior”

Así; definimos a la Hispanidad como el estado del espíritu sobre el cual se apoyan los pilares del Derecho Romano, la filosofía clásica y el catolicismo, la supremacía de los valores trascendentales del hombre por sobre todo aquello material e inmanente.

Frente a esta decadencia, el Occidente Hispano Católico que postulamos propone aquellas viejas y queridas virtudes teologales enseñadas por los padres de la iglesia.

Por encima de todas las virtudes naturales, entonces, se dan tres grandes virtudes teologales: fe, esperanza y caridad, la primera reside en la inteligencia y las otras dos en la voluntad. Estas virtudes infusas provienen de la vida de Dios en el hombre y por lo tanto son proporcionadas a la vida sobrenatural y tienen por objeto a Dios mismo en su vida íntima. Por eso también pueden ser llamadas virtudes divinas. Son infundidas sólo por Dios y sólo son conocidas por la Revelación.
A esta cosmovisión pertenecemos y sin duda que a nosotros pertenece el deber de la Restauración para que la humanidad viva.
*FEDERICO GASTON ADDISI es dirigente justicialista (historiador y escritor), director de Cultura de la Fundación Rucci en CGT, miembro del Instituto de Revisionismo Historico J. M. de Rosas, miembro del Instituto de Filosofía INFIP, diplomado en Antropología Cristiana (FASTA) y diplomado en Relaciones Internaciones (UAI).

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12 octubre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

LA FRUSTRACION COMO METODO: EL PRESUPUESTO PARA UNIVERSIDADES, CIENCIA Y TECNOLOGIA

Por Senadora nacional Silvina García Larraburu

En estos días en que se está debatiendo el presupuesto nacional junto a las determinaciones proyectadas para las áreas de Ciencia y Técnica y de las Universidades Nacionales, hemos recordado varias veces el mito de Sísifo o el juego de la oca. Tanto el personaje de la mitología griega, como el juego, condenan a repetir todo desde un comienzo. Sísifo debe empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, para que esta ruede hacia abajo, y deba volver a empezar y así sucesivamente. El juego es parecido, nos puede llevar al comienzo y a empezar de nuevo.

Desde hace años, en la Ciencia y la Tecnología y también en las Universidades, pasamos de la consideración de políticas de estado específicas, del aliento, la promoción y la inversión, a la destrucción de lo obtenido. Y así volveremos a empezar, mientras durante algunos años estamos afuera del mundo.

Esta visión no es desmentida por el mensaje oficial que muestra como positivo que el “gasto” presupuestario en CyT aumentará un 28% en 2019. Lo que no se dice es que la inflación de este año será del 45%. Los recursos para el sector en realidad caerán un 17%. Sigue el ajuste.

En definitiva, Argentina abandona su proyecto científico-tecnológico. Un programa estratégico que en 2016 llevó a la prestigiosa revista Nature a dedicarle un artículo titulado “El Boom de la Ciencia Argentina”.
Por otro lado el presupuesto universitario para 2019 permite observar que la asignación para gastos de funcionamiento (no salariales) para las universidades nacionales, es muy inferior a lo solicitado por el Consejo Interuniversitario Nacional. No se prevé una recomposición que permita recuperar el impacto de las altas tasas de inflación de 2017 (25%) y 2018 (42%) (que se expresa en aumento de combustibles, viáticos, tarifas de servicios público y alquileres, entre otros gastos), la actualización de las becas a estudiantes de bajos ingresos, el financiamiento de proyectos de investigación y extensión, y el financiamiento del mayor costo del equipamiento científico y educativo cuyos precios se actualizan al ritmo de la devaluación de la moneda nacional (más del 100% en lo que va del año), así como tampoco la inflación proyectada por el gobierno que se supone será del 23%, si bien todas las proyecciones de expertos económicos la sitúan en más del 30%.
La propuesta del Poder Ejecutivo Nacional no prevé fondos para el financiamiento de obras de infraestructura física universitaria, las que únicamente pueden realizarse con financiamiento estatal, por lo que no se realizarían inversiones en ese sentido estableciendo una clara decisión política, la Universidad no crece ni tendrá nuevos edificios. Tampoco está claro cuál será el aumento del monto de las becas para los estudiantes provenientes de hogares de bajos ingresos (PROGRESAR, PNBU, etc.) por lo que el CIN (Consejo Interuniversitario Nacional) reclama el estado de alerta y un plan de acción para lograr un presupuesto acorde a las necesidades del sistema universitario en general que no impidan el normal funcionamiento de las instituciones universitarias.
Para evitar estas situaciones tienen estado parlamentario dos proyectos que he presentado, no sólo fijando una constante mayor asignación presupuestaria para estas dos áreas centrales para el desarrollo del país, sino también estableciendo la prohibición del ajuste en el área. De las crisis no se sale suprimiendo, cerrando, ahogando, sino creciendo. La ciencia, la tecnología y el conocimiento son motores insoslayables. Si se los apaga, se enciende un estado de frustración permanente. La piedra de Sísifo, y el retroceso del jugador.

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6 octubre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“La reivindicación de la mujer”, por Leila Estabre

“Hay épocas en las que solo se puede avanzar
yendo en la dirección opuesta.”

¿Por qué la maternidad se ha convertido en un drama? Basta de respuestas simplistas e imbéciles. ¿Por qué? ¿Por qué lo más íntimamente femenino de la mujer es hoy una maldición para ella? ¿Alguien se lo pregunta? ¿A alguien realmente le importa?

La maternidad es propia de la esencia de la mujer. Aquello que taxativamente la diferencia del varón. Es allí donde la mujer adquiere potencialidad creadora, sin significar esto que sea su único destino;  lo que sí es su destino es la posibilidad de albergar y dar a luz la vida misma. La historia de la humanidad se escribe en el vientre femenino. Tal es el estado de magnificencia que significa. Teniendo esta maravillosa tarea, la mujer se hace abanderada de la vida. Es en su seno donde se configura pasado, presente y futuro de la historia humana. Pasando por su sangre, encontramos el camino. Pasando por sus venas, ella se brinda a sí misma para continuar encarnando la humanidad. Generación tras generación, carne de su carne. Sin embargo, presenciando la ruina de Occidente, viviendo la decadencia de nuestra era, hoy la maternidad significa maldición. Maldición o fracaso, error o descuido, el último orejón del tarro. La sociedad liberalizada, progresista y materialista, nueva religión laica, ha convencido a la mujer de que traer hijos al mundo es más que pecado. Y que si ella acepta ese pecado, deberá sufrir las consecuencias: renunciar al mundo de lo público, restringirse únicamente al mundo privado, el del hogar. También este mismo sistema le ha hecho creer lo siguiente a la mujer contemporánea: el hogar es una especie de infierno. Es decir, que no solo se le ha mentido, no solo se le ha negado su propia naturaleza, sino que se la ha obligado a elegir entre servir al sistema capitalista o servir a su familia; y a esto le han llamado liberación femenina.

No quedan dudas de que el sistema se ha ido desarrollando de tal forma, que con sus tentáculos ha ido infectando lentamente todos los aspectos de la sociedad. Este sistema nacido de una cuna de oro, de un orden burgués, preocupado más por la materia que por el espíritu, ha subvertido con su propia lógica todo lo que explicaba la tradición y la cultura. Un movimiento político y cultural destinado a romper las cadenas que unían el presente con el pasado, mirando el mundo con ojos ciegos. Adorando el becerro de oro, despreciando lo alto del cielo. Desde el materialismo no puede explicarse ni la vida, ni el amor, ni la entrega, ni absolutamente nada. Por eso, las explicaciones cientificistas de la academia regida por un orden positivista propio del siglo XIX no alcanzan para analizar la situación actual. Nos negamos a regirnos por un orden que no nos representa, que falla metodológicamente, que niega la realidad, y desprecia lo espiritual. Quien no comprenda el factor del espíritu en la historia, no ha comprendido la historia.

¿Por qué como mujeres debemos elegir entre asesinar a nuestros hijos o sufrir la desidia de un sistema económicamente injusto? ¿Por qué nos hacen odiar nuestra propia naturaleza y por qué accedemos a eso? Porque el tiempo se nos escapa entre las manos, y no tenemos más que una prueba. Y en lugar de dejarle algo noble al mundo, lo envilecemos. En lugar de ver la vida más allá de nuestro propio tiempo, nos consumimos bajo las ofertas de un mundo superficial y hedonista.
Nosotros como seres destinados a la trascendencia debemos ser conscientes de esto. Y especialmente las mujeres, cuya naturaleza hoy se encuentra bajo ataque, en una guerra que nos pretende desnaturalizar, desfigurar, y en definitiva, extinguir. Como una gran mujer ha dicho: “la verdad, lo lógico, lo razonable es que el feminismo no se aparte de la naturaleza misma de la mujer. Y lo natural en la mujer es darse, entregarse por amor, que en esa entrega está su gloria, su salvación, su eternidad.” Eva Perón en “La razón de mi vida”.

Pareciera ser que bajo la mirada de nuestros antecesores, especialmente de nuestras antecesoras, el siglo nos ha dado un lugar especial en el combate. Como si la luz que había alumbrado al acontecer a lo largo del tiempo, hoy se detuviera a contemplar el paso femenino, para ver la firmeza y la fiereza de su temple. A poner a prueba su propio espíritu. Las mujeres de este siglo, estamos siendo el campo de batalla entre el bien y el mal: no poder ver esto, significa estar en completa ceguera. La llama del mundo está dispuesta a consumirse en este preciso instante, frente a nuestro propio rostro.

Hoy más que nunca queda todo por defender. Se juegan el pasado, el presente y el futuro. Nosotras como guardianas del misterio de la vida tenemos el deber de hacerle frente a la decadencia. ¿Cómo? No es un derecho el luchar por nuestra Patria y por nuestro linaje, es nuestro deber. La lucha nos pide no claudicar. Occidente hundiéndose bajo el fango de lo que alguna vez fue, por la abdicación de la mujer. La negación de sí misma frente al ataque del enemigo. Asumir el rol femenino como diferente al masculino, no significa la depreciación de la mujer, al contrario, significa el reconocimiento debido tanto a su naturaleza como a su actuar. Puesto que aceptar las diferencias lleva a la complementariedad. La mujer no es un hombre disminuido, ni un hombre castrado, ¡ni tampoco quiere serlo! Sólo la complementación de ambos construye. Mientras que la destrucción de uno, significa la destrucción del otro indefectiblemente.

Son los valores morales los que han quebrado en esta actualidad desastrosa: y no serán los hombres quienes los restituyan a su antiguo prestigio… y no serán tampoco las mujeres masculinizadas. No. ¡Serán otra vez las madres!.”
Eva Perón

Necesitamos ver en la sociedad el actuar estrictamente femenino, no la masculinización de la mujer. ¡Necesitamos mujeres dispuestas a luchar por la justicia! Fuertes, seguras de sí mismas, integras, plenamente decididas a realizar junto al varón la gran labor social. ¡Sólo estando unidos lograremos librarnos de las cadenas de la esclavitud!

Mujeres, no seremos nunca libres negando nuestra propia naturaleza. ¡Serás lo que debas ser o no serás nada!

No seremos nunca libres despreciando a la maternidad. Antes bien, el siglo dará mayor luz cuando por fin podamos decir que hemos vencido las tinieblas que el capitalismo había impuesto a nuestros vientres, seremos libres cuando podamos decir que hemos podido reivindicar la maternidad. Cuando estar embarazadas no represente un castigo, sino otra maravillosa página en nuestra historia personal; cuando estar embarazadas no signifique renunciar a nada. En definitiva, ¡cuando ser mujer no signifique un drama! Porque en todo lo demás podemos ser igual al varón, podemos trabajar codo a codo, combatir juntos la batalla.

¿Estamos listas para enfrentar este retorno a lo sublime? O es que acaso es más sencillo marchar tras consignas inventadas dentro de los muros de frías oficinas foráneas, manejadas por hombres que en verdad nada le importan las mujeres, sino el dinero.

No se trata de consumo, de aparentar, de mirar con ojos ciegos. Se tratar de reivindicar el ser. Llevar con orgullo nuestra propia bandera. Nuestra guerra es metafísica, empieza en este plano para extenderse más allá, sobre los montes del porvenir. Como expresó Goethe: “El eterno femenino nos guía hacia lo alto”.

No seamos dados en los tableros de los estrategas. Seamos la luz que le falta al mundo. Unamos nuestras almas y construyamos la sociedad que merecemos: no desde el odio sino desde el amor.

«Son los cobardes los únicos que en la refriega retroceden. El valiente, por el contrario, lucha a pie firme, ya hiera o ya sea herido.»
Canto IX, La Iliada. Homero

 

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4 octubre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“No es sólo maltrato e insensibilidad, no hay forma de calificar la quita de asignaciones a la discapacidad”

Por Andrés Zottos
Diputado Nacional / Salta
Todos estamos de acuerdo que es obligación del Estado controlar que no existan erogaciones
que impliquen un uso ineficiente o ilegal de los recursos públicos.
No obstante vemos que se aprobó por resolución 268/2018 de la Agencia Nacional de
Discapacidad un procedimiento administrativo complejo para la detección de supuestas
“incompatibilidades” y la posterior quita de asignaciones no contributivas por invalidez.
En pocas palabras, un grupo de burócratas que se dedica a mirar formularios y no realidades
concretas, tomó la decisión de suspender recursos imprescindibles para muchos ciudadanos en
situación de vulnerabilidad y así cometer en forma institucional el delito de abandono de persona.
Eso si, en una mueca de compasión se otorga un plazo de 10 días para que el afectado vaya a
defender sus derechos. Y aquí es cuando la soberbia y la despreocupación se torna asesina,
porque las decisiones que se toman pueden hasta costar vidas.
Cerremos los ojos y veamos esta imagen: personas con grandes imposibilidades de movilidad,
disfunciones incurables, muchas veces en soledad o apenas acompañadas por algún familiar
proveniente de entornos de pobreza extrema; imaginemos que con los papeles que tienen se
suman a las filas largas en las sucursales de ANSES de mi provincia, especialmente en el interior,
bajo el calor terrible del sol, tratando de entender el laberinto de la atención telefónica, y de los
formularios y certificados.
– “Consiga tal formulario y vuelva otro día” (frase habitual en esas oficinas).
Es de una inhumanidad jamás vista en contra de nuestro Pueblo argentino.
Esta medida es otra que se suma a la de privar de medicamentos a los afiliados del PAMI, o
sostener las políticas que permiten que se mueran los niños de enfermedades evitables, o que se
haga nada o muy poco para recuperar a los jóvenes de la oscuridad de la droga, o que cada día
se cuenten por cientos los nuevos desempleados casi ya sin esperanzas de volver a reinsertarse.
Si con todo esto se trata de hacer que la Argentina se incorpore a algún movimiento eugenésico
para reducir la población que resulta una carga para los Estados, habría que ver bien si no es
propicio comenzar a achicar la dotación de lo propios burócratas, que son una carga pesada y
cara, que además comete daños tantas veces irreparables cuando toma decisiones sobre aquello
que más desconoce.
¿Acaso a nadie se le ocurrió enviar una asistente social, o plantear una visita socio ambiental
para determinar en cada caso puntual cómo es que operan y qué alcance tienen esas
“incompatibilidades?
Es que no hay interés en tomar contacto con la realidad. Solamente en quedar a cubierto con la
orden que dio algún funcionario, caiga quien caiga.
Por mi parte y como primera medida adelanto que presentaré un proyecto para evitar esta
aberración jurídica e inconstitucional de abandonar a su suerte a las personas con discapacidad,
y espero que la Cámara me acompañe, antes de que debamos recurrir a una acción colectiva
ante la Justicia.
El transporte en la lapicera del ajuste
El presupuesto 2019 prevé grandes recortes para las transferencias hacia el interior; entre otros
ítems una quita de subsidios al transporte que deberán afrontar las provincias.
Esto afectará especialmente a Salta, donde muchas localidades del interior y cantidad de parajes
no tienen otra opción que contar con empresas que requieren del subsidio por la imposibilidad de
ser rentables. Si esta financiación no se otorga estamos condenando a muchos salteños al
aislamiento absoluto.
El caso es que la provincia de Salta percibirá muchos menos de lo que le corresponde de parte
del Estado Nacional, son unos 2 mil millones de pesos de recorte, y aún con ese escenario se
tendrá que hacer cargo de esos subsidios; pero de esto no se está hablando. Como en tantos
temas dejamos que el futuro nos sorprenda sin estrategias ni soluciones.
¿Cómo va a hacer la gente para viajar a ganarse el sustento, los chicos a estudiar, las personas
enfermas a curar su salud? ¿Cómo van a hacer especialmente los que no tienen la posibilidad de
usar los recursos del Estado para trasladar a sus parientes en helicóptero?.
Hay localidades en las que el colectivo pasa solo dos veces por día, y cantidad de escuelas
rurales que dependen de que las maestras puedan llegar.
Para agregar a este panorama también se pretende quitar el incentivo docente, fondo que
representa una parte importante del salario de los educadores, y en este marco también ya vengo
haciendo presentaciones para evitar esa quita.
Como se puede ver hay por estos días mucho trabajo por hacer en defensa de las personas con
discapacidad, de los trabajadores más vulnerables, de los desempleados, de los jóvenes, y no es
tiempo de que la política esté silenciosa e inmóvil a la hora de reclamar por los derechos de los
ciudadanos a quienes representamos. Es nuestra obligación trabajar para sus prioridades.

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1 octubre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“En defensa de la tauromaquia”, por Eliana Morales

El desprecio a la tauromaquía se ha convertido en una de las nuevas banderas de los hijos de la “New Age” y de los modernos. Bajo un disfraz de falsa compasión se esconde un odio y una incomprensión no sólo de la esencia de España y la Hispanidad o de la esencia de Occidente, sino de la civilización humana en su aspecto más primitivo. Este desprecio es también un rechazo a las enseñanzas de nuestros ancestros y de nuestra cultura. El toro ha sido parte fundamental del nacimiento de múltiples civilizaciones, desde la babilónica hasta la griega que, a su vez, dió origen a la nuestra. Este animal es por excelencia el representante del espíritu mediterráneo desde las llanuras de Castilla hasta la cuenca del Éufrates. Los egipcios adoraban al Toro Sagrado, alegoría de la fertilidad. En la primera epopeya de la historia — mucho más antigua incluso que la célebre «Odisea» de Homero —, Gilgamesh, el héroe mesopotámico, toma por las astas al Toro del Cielo (lo que hoy conocemos como la constelación de Tauro), dandole muerte y así naciendo la civilización acadia-babilónica. Prendado de Europa, una joven fenicia, Zeus se hace pasar por un toro blanco que secuestra a la muchacha dando origen al continente europeo. En el mito griego del período minoico, Teseo derrota al Minotauro atrapado en el laberinto, liberando a la civilización griega del yugo cretense. Bacco, dios romano de las fiestas y el vino, estaba representado con un toro. Incluso los nativos americanos encontraban al buey como un signo de fuerza y fertilidad. El emblema taurino está profundamente arraigado en el génesis de las civilizaciones.
Sin embargo, todas estas historias tienen algo en común; el toro es una representación de una pasión desenfrenada e indomable, es el blasón de la pasión humana por antonomasia. En el relato de Gilgamesh, el Toro del Cielo es enviado por la diosa Ishtar para matar al acadio luego de que este rechazara sus insinuaciones sexuales. Zeus secuestra a Europa para satisfacer su propio deseo. El Minotauro es fruto de una relación adúltera y parafílica entre Parsífae, esposa del rey Minos, y un toro blanco. Los canaanitas adoraban a su ídolo antropófago, Baal Moloch (mitad hombre-mitad toro), con grandes orgías y sacrificios de niños recién nacidos. Bacco, el dios romano, también era conocido por sus impulsos irrefrenables y de manera similar, el toro siempre ha estado emparentado con la sexualidad y la pasión abestiada y por eso sus connotaciones metafísicas son innegables. Aquí podemos observar un patrón: cada vez que el hombre domina al toro, una civilización nace, cuando el toro domina al hombre, la civilización sucumbe y el hombre se rebaja a ser menos que una bestia dando rienda suelta a las más aberrantes salvajadas.
En «La Ciudad de Dios», San Agustín es el primero en racionalizar este concepto con su famosa expresión «Libido Dominandi» que formuló para describir la decadencia del Imperio Romano que había sucumbido a sus más bajas pasiones. Allí continúa: «Un hombre bueno, aunque sea esclavo, es libre; pero un hombre malo, aunque sea un rey, es un esclavo, porque sirve, no a un solo hombre, sino, lo que es peor, a tantos amos como vicios tiene». Por eso, no es casualidad que esta época llena de libertinos sexuales, sólo comparable como aquella que vio Roma cincuenta años antes de su ruina total, clame a gritos el fin de la tauromaquía. Esta falsa benevolencia es en realidad un culto al toro enmascarado de compasión. Tampoco es coincidencia que la gran mayoría de aquellos que atentan contra este noble arte no vean ninguna contradicción entre sus ideas vegetarianas y su promoción y defensa del aborto. He ahí la relación de la cultura posmoderna, el libertinaje sexual, la exaltación del aborto como derecho y la falsa benevolencia para con el toro. Es una vuelta a la cultura canaanita. No es progreso, es retroceso. No es civilización, sino por el contrario, salvajismo. Ellos no defienden al toro porque le quieran o le tengan compasión, le defienden porque el toro es metáfora de su propio desenfreno. Cualquiera que haya visitado una universidad conoce a la perfección la íntima relación existente entre feminismo, aborto, veganismo y/o animalismo (particularmente entre aquellos individuos del sexo débil pero ese es tema para otra ocasión).
La tauromaquía se presenta así como antítesis de la decadencia, como la doma de las pasiones. El hombre se enfrenta al toro no como un enemigo, sino como un par que, si no tiene el debido cuidado, puede dominarle y causarle la muerte. Es una batalla de la razón contra la pasión. El hombre contra la bestia. El Logos contra el anti-Logos. Y aquí también su relación con la Cristiandad, Cristo el Logos encarnado viene a derrotar el pecado del hombre y este al aceptar a Cristo como su Salvador también acepta al Logos. Uno no se rinde ante sus pasiones sino que las enfrenta con el respeto que uno le debe a un enemigo que puede ser mortal, a un enemigo que tiene un poder sobre nosotros que no podemos comprender porque es irracional. Es por eso que este arte de Reyes está bajo asedio desde hace unas décadas, los enemigos de la civilización, del orden y que buscan subvertirlo con ideologías ajenas al interés humano. Los grandes medios alimentan el sentimiento antitaurino y las celebridades se cuelgan las mortajas de la falsa piedad. No es ningún secreto tampoco la amistosa relación que los miembros de estas élites guardan con dsitintos cultos paganos-satánicos y que el toro, entonces, es objeto de adoración para estos individuos nefastos. El Nuevo Orden Mundial (o desorden, mejor dicho) y sus lacayos pretenden destruir a la civilización Occidental desde sus cimientos y sus expresiones más primitivas. El toreo es la máxima expresión de Hispanidad y lo último que queda de la gloria de Occidente. Como dijo José Ortega y Gasset: «Afirmo de la manera más taxativa que no puede comprender bien la Historia de España, desde 1650 hasta hoy, quien no se haya cimentado con rigorosa construcción la historia de las corridas de toros en el sentido estricto del término, no de la fiesta de toros que, más o menos vagamente, ha existido en la Península desde hace tres milenios, sino lo que nosotros actualmente llamamos con ese nombre. La historia de las corridas de toros revela algunos de los secretos más recónditos de la vida nacional española durante casi tres siglos. Y no se trata de vagas apreciaciones, sino que, de otro modo, no se puede definir con precisión la peculiar estructura social de nuestro pueblo durante esos siglos, estructura social que es, en muy importantes órdenes, estrictamente inversa de la normal en las otras naciones de Europa.»

Allí donde existe una arena, la civilización se levanta al grito de «¡Olé!» y el hombre vence al toro una vez más. Que Dios reparta suerte y ¡Viva la Fiesta Brava!

 

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29 septiembre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

“El único plan del gobierno es seguir endeudándonos”, Por Maria Emilia Soria

*Por Maria Emilia Soria, diputada nacional

El aumento que ha tenido el peso específico de los servicios de la deuda en el presupuesto argentino es sideral. Mientras que en el año 2018 representaba el 10% del total de los gastos, para 2019 será de 18%. Lo que se destina a salud, educación, ciencia y tecnología, pymes, producción, todo se ajustó excepto la deuda.

Una deuda que aumenta y con la que no hemos solucionado nada. No hubo mejora de ninguna variable socio-económica, tenemos un mayor déficit primario y financiero, cayó el consumo y la inversión, hubo devaluación y fuga de capitales, caída de la actividad y desempleo. Pero este gobierno continúa con su único plan: seguir endeudandonos.

Dado que el nivel actual de deuda es inviable, Macri y su ahora “equipo imperfecto“ (ex “mejor de los últimos 50 años”) recurre a una renegociación. Lógicamente, esta renegociación tendrá un costo mayor que la deuda original, porque el nivel de vulnerabilidad de la economía argentina ya es alarmante. Si la deuda actual es incumplible, y a eso le sumamos una economía recesiva con caída del PBI, con desempleo creciente, con una inflación que no da tregua… Qué podemos esperar de un nuevo endeudamiento a mayor costo?

Si aplicamos la misma receta, seguiremos obteniendo los mismos resultados. Solamente incentivando el consumo popular y reactivando la economía podremos salir de esta profunda crisis. Ya es hora que el gobierno escuche, que vea la realidad y que compruebe que este plan económico es inviable. Dejar de bailar con los mercados y empezar a dar respuestas a los argentinos… ojalá no sea mucho pedir.

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29 septiembre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments

Las verdaderas razones del paro

Por Guillermo Castello*

El 25 de septiembre hubo un paro general por 24 horas convocado por la CGT, al que se sumó otro de 36 horas convocado por la CTA a partir del 24 al mediodía.

Corolario previsible de una sucesión interminable de cortes de calles, huelgas salvajes, irrupciones en edificios públicos, agresiones a agentes estatales y demás actos similares que se repiten todo el tiempo en todo el país.

Sus organizadores no paran en defensa del trabajador sino del privilegio.

Nada les importan los miles de millones de pesos que pierde el país con el paro ni los miles de trabajadores que quieren trabajar pero se ven impedidos de hacerlo por la ausencia de transporte, ese transporte que parece ser servicio público para reclamar recursos públicos pero no para garantizar la continuidad de su prestación.

Acostumbrados a acumular poder y recursos sin cesar, manejar discrecionalmente fondos públicos millonarios, coaccionar empleadores, designar funcionarios, imponer candidatos, ignorar la Justicia y nunca rendir cuentas, no luchan contra medidas económicas determinadas sino contra políticas que, afortunadamente, van desmantelando esas prebendas inaceptables.

Las consignas convocantes son casi una confesión de la naturaleza puramente política de la medida. Se habla ridículamente de una colonización o tercerización de la economía por el acuerdo con el FMI, se crítica un inexistente vaciamiento de la universidad pública y se defienden bolsones obscenos de corrupción e ineficiencia bajo el ropaje de combatir cierres o despidos masivos en los que nadie piensa.

Proclamas que nada tienen de gremiales y que sólo esconden la intención aviesa de debilitar al gobierno en defensa de sus prebendas, y en algunos casos de su libertad.

Hoy por primera vez en más de medio siglo estamos ante la posibilidad cierta de hacer lo que hicieron las grandes potencias para llegar a serlo.

La historia nos ha convocado. Como nunca desde la época de nuestros abuelos estamos equilibrando las cuentas públicas, insertándonos inteligentemente en el mundo, impulsando un espíritu emprendedor que muchos compatriotas ni siquiera conocieron, promoviendo una institucionalidad que nos brinde transparencia, seguridad jurídica y, sobre todo, que nos garantice un límite al avance del Estado sobre las libertades individuales.

El mundo nos mira. En tiempo récord nos estamos deshaciendo de un populismo ominoso que supo invadir de pesimismo a nuestra sociedad. Estuvimos cerca de naturalizar la corrupción, la impunidad, la persecución a políticos, periodistas y jueces, la pérdida de independencia judicial, la perpetuación de los gobernantes en el poder y la opresión de un Estado que decidía cada vez más sobre nuestras vidas.

En un hito que se parece bastante a un milagro, decidimos recuperar la democracia plena y corregir el colosal desbarajuste dejado por el gobierno anterior, asumiendo los dolores propios de la inevitable transición que todavía estamos viviendo.

El mundo es conscientes de ello y por eso apoya a nuestro país, mientras que los mariscales de la decadencia y el saqueo buscan afectar la gobernabilidad para boicotear ese apoyo.

Se resisten a aceptar que, no sin contratiempos, se están resolviendo los principales problemas estructurales del país, problemas originados por políticas que con tanto fervor apoyaron.

Es así que vamos camino a lograr equilibrio fiscal y comercial por primera vez en décadas, lo que eliminará la necesidad de emitir y endeudarnos y nos llevará a una reducción genuina de la inflación, sin cepo, sin convertibilidad, sin congelamiento de precios, sin confiscaciones y sin aprietes.

Y a la vez vamos paulatinamente recuperando la cultura del trabajo y el ahorro.
Es comprensible la feroz resistencia al cambio de los responsables del paro.

Una Argentina libre, transparente, abierta y pacífica con una cultura en la que el progreso sea consecuencia natural del desarrollo individual no parece el mejor país para ellos.

*el autor es diputado provincial por Cambiemos

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26 septiembre, 2018|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en Las verdaderas razones del paro

Presupuesto 2019: ¿Herramienta de política económica o estrategia comunicacional?

Por Centro CEPA – Centro de Economía Política Argentina

El Presupuesto no sólo es una ley que se discute y aprueba anualmente en el Congreso
de la Nación y permite otorgar un marco institucional a las decisiones económicas del
poder ejecutivo, sino que constituye una herramienta de política económica central para
la gestión gubernamental en la medida en que proyecta la evolución de las principales
variables macroeconómicas del país, de un año a otro, otorgando previsibilidad a los
ingresos y gastos públicos, para la planificación del conjunto de los actores económicos
tanto locales como extranjeros. En este sentido es una herramienta significativa –sino la
más importante— para generar expectativas sobre la trayectoria futura de una serie de
indicadores de los cuales depende el funcionamiento global de la economía.
Esta funcionalidad está ausente en el presupuesto 2019, mostrando una preocupante
continuidad con el pobre cumplimiento de las proyecciones de los presupuestos 2017 y
2018, los tres bajo la gestión de Cambiemos. En el presupuesto 2017, la inflación se
estimó en 17% pero cerró en 24,8%. En el presupuesto 2018 se estimó una inflación
“consistente con las metas del BCRA” de 10%, con una variación en más o en menos del
orden de 2%. A pocos días de su presentación, el gobierno decidió modificar las metas de
inflación al 15%, aunque a pesar de eso, hoy la inflación se estima en no menos de 42%.
También en la presentación del Presupuesto 2018 se proyectó un crecimiento anual
de 3,5% del PBI, un déficit comercial cercano a los 7.000 millones de dólares y un tipo de
cambio entre los $19 y $20,50 por dólar. Un año más tarde, se prevé caída estimada de
al menos 2,4%, el déficit comercial de U$S 5.867 millones (solamente a julio de 2018) y
el dólar mayorista cerrando en torno a los 38 pesos en la tercera semana de septiembre.
En el presupuesto 2019, los valores del tipo de cambio, la inflación, el PBI y las
exportaciones generan serias dudas sobre su consistencia. El optimismo que supone un
dólar a $40 promedio en todo 2019, una inflación a diciembre 2019 de 23% acumulativa,
exportaciones creciendo a más del 20,9% anual en términos reales (llegando a ¡95 mil
millones de dólares! ¡récord en la historia argentina!) y el PBI sólo cayendo 0,5% (cuando
3 de sus 4 componentes caen, como el consumo privado, público y las inversiones), hacen
pensar que se trata de una gran estrategia comunicacional. Esta suposición se revela en
la propia exposición de las causas de la crisis económica actual que realiza el mensaje del
Presupuesto, que menciona la suba de tasas de Estados Unidos, la incertidumbre en Brasil
y la crisis en Turquía como las causas exógenas que nos han colocado donde estamos y
sólo considera como elementos locales a la sequía del agro y el impacto de la causa
“cuadernos”.
A continuación, se listan los principales problemas de consistencia macroeconómica que
presenta el presupuesto 2019:
• La estimación del tipo de cambio a $40,1 implica que la cotización del dólar
deberá mantenerse en promedio a ese valor, durante lo que resta de este año y
hasta diciembre de 2019. Dada la enorme variabilidad e imprevisibilidad de la
política del Banco Central, parece difícil imaginar ese escenario.
• El Ministerio de Hacienda proyecta una caída del 0,5% del PBI motorizada por la
baja en el consumo público (-3,4%), la inversión (-9,7%), y el consumo privado
(1,6%), amort
consumo) y en los salarios y resto de gastos de la administración pública (¿se
mantendrían estables?), además de afectar el pago de intereses de deuda,
mayoritariamente en dólares.
• Finalmente, la evolución del IVA pareciera muy auspiciosa (31,6%, superando la
inflación 23% punta a punta). Lo cierto es que con caída de consumo de 3,4%, no
parece razonable que el IVA crezca más que la inflación.
¿Cuál es el sentido de escribir un Presupuesto que nadie cree que pueda cumplirse? ¿Cuál
es el rol del Congreso en la planificación estatal promoviendo un Presupuesto que nada
tiene que ver con la realidad?
Hecho en Washington
Si el presupuesto está lejos de oficiar de guía orientadora de las expectativas de los
actores, lo que sin dudas cumple es lo acordado con el Fondo Monetario Internacional.
Para esos puntos no hay estrategia comunicacional, hay decisiones a medida. Aquí nos
detendremos en dos de ellas: ajuste y condiciones de futuros canjes de deuda.
Primero, el déficit primario en 0% supone acatar todo lo acordado y firmado con Christine
Lagarde y más (ya que el pasaje de 1,3% a 0% lo decidió el superministro Dujovne para
ser muy claro ante el Fondo en su decisión de ajuste). Y si esto no es suficiente para la
aprobación del nuevo acuerdo –sobre el cual aún no hay noticias—, ¿habrá exigencias de
reformas estructurales del tipo privatización (AFJP, Vaca Muerta, Banco Nación)?
Incluso más allá de estas especulaciones, lo que se observa en el Presupuesto es una
enorme decisión de recortar partidas sensibles para el bienestar de la población.
• Las jubilaciones crecerían a 37,6%. Esto parece muy lógico con una estimación de
la movilidad, entre 33 y 37%. Considerando la evolución del REM del Banco
Central la inflación entre julio de 2018 y junio de 2019 podría alcanzar de 37,65%,
y es el periodo de inflación que se aplica para la actualización jubilatoria de enero
a diciembre de 2019 (dato al cual le faltaría incorporar el 30% de variación
salarial). Sin embargo, llama la atención la evolución de la Asignación Universal
para Protección Social, que se incrementa en sólo 20,4%, es decir por debajo de
la inflación, pero además lo hace de manera diferente respecto de las
jubilaciones, cuando todo debería crecer según la misma fórmula de movilidad.
¿Están pensando en eliminar la movilidad para la AUH? Esto además contradice
la “garantía social” que mencionaba el Memorándum con el FMI.
• A ello se agrega que tanto para jubilada/os, beneficiaria/os de AUH y de salario
familiar se modifican a la baja los adicionales por zona para los nuevos
beneficiarios.
• Los salarios de la administración pública, por pedido del FMI, debían aumentar el
8%. Con inflación prevista en 23%, implica una pérdida de poder adquisitivo
superior al 10%.
• Hay recortes principalmente en subsidios, que hacen prever aumento de tarifas.
En energía el recorte será de 1,6% en términos nominales y en transporte
alcanzará 18,1% (también nominal).
• Hay también recortes en educación. En las transferencias de gastos corrientes a
las provincias la reducción es del 13,5%. Esto implica que las propuestas a los
docentes de cada provincia serían inferiores incluso que las de 2018, y sólo
considerando en términos nominales. En lo referido a gastos de capital, la
variación interanual será de -0,5%, es decir, habrá significativamente menos obra
de infraestructura escolar que la magra ejecución de este año.
• En lo referido a gastos de capital, el recorte nominal es sensible en energía
(59,9%) y en vivienda (8,9%).
• Los gastos para planes como Argentina Trabaja, Progresar y otros solo crecen
14,6%, es decir, muy por debajo de la inflación.
• Llama la atención que el presupuesto “cierra” con el aumento de dos rubros del
ingreso que habían sido los primeros de achicarse en la gestión de Cambiemos:
las retenciones estarán aumentando 201,2% y bienes personales lo hará en
69,4%.
Como segundo eje que revela la convergencia con intereses del capital financiero,
sobresale la modificación propuesta sobre la regulación de las reestructuraciones de
deuda pública, eliminando los requisitos impuestos actualmente al Poder Ejecutivo que
figuran en el Artículo 65 de la Ley de Administración Financiera. Se reemplaza la condición
de que los nuevos acuerdos impliquen un “mejoramiento de los montos, plazos y/o
intereses de las operaciones originales” por un eventual canje según “las condiciones
imperantes del mercado financiero”. Esta modificación denota que el gobierno está
pensando en recurrir a reestructuraciones de deuda y, en segundo lugar, el nuevo
articulado permite suponer que las condiciones de esa reestructuración no favorecerán
a la Argentina.
La norma posibilita saltear al Congreso en cualquier propuesta de reestructuración y
acordar condiciones que no favorezcan a nuestro país con absoluta arbitrariedad (¿nuevo
megacanje?). Pareciera que la intención —más del FMI en su rol de último garante del
capital financiero, que del Gobierno—, es precisamente garantizarse una
reestructuración de deuda antes de las próximas elecciones, evitando con ello la
posibilidad de una renegociación en manos de un próximo gobierno, que suponga algún
tipo de reivindicación de mejores condiciones para la Argentina.

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25 septiembre, 2018|Columnas de Opinion|Comentarios desactivados en Presupuesto 2019: ¿Herramienta de política económica o estrategia comunicacional?

“Evita y Simone de Beauvoir” por Leila F. Estabre

Las aguas de internet siempre ofrecen algo nuevo. Navegando por una red social harto conocida, me hicieron saber de una página de internet bastante particular, la cual llamó extrañamente mi atención. La misma se titula “Economía feminista”.
Más particular resulta observar en la portada de la página una imagen de Eva Perón junto a Simone de Beauvoir. Para hacer un gran esfuerzo de síntesis introductorio, podemos decir que juntar a estas dos mujeres es como juntar el agua con aceite. Lo cual denota dos posibles opciones para los creadores de este infortunio: una maliciosa jugada o un gran acto de ignorancia.
En primer lugar Eva Duarte de Perón, conocida popularmente como Evita: una mujer femenina (como ella misma se declara) de espíritu cristiano y con valores nacionales; y por otro lado Simone de Beauvoir: feminista, atea y comunista declarada. También vale aclarar hoy, en un contexto signado por el feminismo moderno que hace profundo hincapié en las relaciones conflictivas entre hombres y mujeres; que Evita sintió hasta el último de sus días un profundo respeto por su esposo, el General Perón. En reiteradas ocasiones se refería a él como su mentor y líder, sin ponerse colorada al declararse una humilde colaboradora de su gesta. Hoy bien sabemos que aquello simplemente era un gesto de modestia y humildad de parte de Eva, que bien sabía lo grandiosa que resultaba ser su figura para el pueblo argentino, quien incluso la declaró como su jefa espiritual. Simone en cambio no dudaba en llamarse a sí misma una intelectual de su época, reconociendo su intenso camino en el mundo de las letras y la política, junto a su compañero sentimental Sartre, con quien mantuvo una relación poliamorosa hasta el día de su muerte.
Pero volvamos a lo que nos acucia, parece pertinente hacer un repaso sobre las ideas de ambas mujeres para comprender mejor las diferencias principales y a grandes rasgos, de sus sistemas de pensamiento.
Mientras que Simone de Beauvoir afirmaba:
“La mujer no se nace, se hace. Ningún destino biológico, físico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización es quien elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica como femenino.” (Reflexión extraída del libro ‘El segundo sexo’, 1949)
Pero veamos. Evita nos decía:
“Yo creo firmemente que la mujer -al revés de lo que es opinión común entre los hombres- vive mejor en la acción que en la inactividad.
Lo veo todos los días en mi trabajo de acción política y de acción social.
La razón en muy simple: el hombre puede vivir exclusivamente para sí mismo. La mujer no.
Si una mujer vive para sí misma, yo creo que no es mujer o no puede decirse viva… Por eso le tengo miedo a la “masculinización” de las mujeres.
Cuando llegan a eso, entonces se hacen egoístas aún más que los hombres, porque las mujeres llevamos las cosas más a la tremenda que los hombres.
Un hombre de acción es el que triunfa sobre los demás. Una mujer de acción es la que triunfa para los demás… ¿no es ésta una gran diferencia?”. (Extracto del libro “La razón de mi vida”, 1952).
Podemos observar como Simón de Beauvoir explicaba a la mujer como una mera construcción social en donde esta se expresaba como un macho castrado. Sin embargo, Eva Perón resaltaba las características de la mujer, diferenciándola constitutivamente del hombre en tanto su naturaleza complementaria femenina especifica.
Otro aspecto a dilucidar es de la relación con el movimiento feminista. De Beauvoir fue una gran impulsora del feminismo a escala global con su militancia social y sus obras literarias. Ella exponía lo siguiente:
“Creía que había que militar por la revolución, soy completamente de izquierdas y busco el derrocamiento del sistema, la caída del capitalismo. Pensaba que sólo hacía falta eso para que la situación de la mujer fuese igual que la del hombre. Después me di cuenta de que me equivocaba. Ni en la URSS, ni en Checoslovaquia, ni en ningún país socialista, ni en los partidos comunistas, ni en los sindicatos, ni siquiera en los movimientos de vanguardia, el destino de la mujer es el mismo que el del hombre. Esto es lo que me convenció para convertirme en feminista y de manera bastante militante. He comprendido que existe una lucha puramente feminista y que ésta pelea contra los valores patriarcales, que no debemos confundir con los capitalistas. Para mí, las dos luchas han de ir juntas.” (Extracto de una entrevista realizada a la autora en 1975).
Por otra parte, Eva Duarte de Perón se mostraba reacia a unirse al movimiento feminista:
“Confieso que el día que me vi ante la posibilidad del camino “feminista” me dio un poco de miedo. ¿Qué podía hacer yo, humilde mujer del pueblo, allí donde otras mujeres, más preparadas que yo, habían fracasado rotundamente? ¿Caer en el ridículo? ¿Integrar el núcleo de mujeres resentidas con la mujer y con el hombre, como ha ocurrido con innumerables líderes feministas? Ni era soltera entrada en años, ni era tan fea por otra parte como para ocupar un puesto así… que, por lo general, en el mundo, desde las feministas inglesas hasta aquí, pertenece, casi con exclusivo derecho, a las mujeres de ese tipo… mujeres cuya primera vocación debió ser indudablemente la de hombres. ¡Y así orientaron los movimientos que ellas condujeron! Parecían estar dominadas por el despecho de no haber nacido hombres, más que por el orgullo de ser mujeres. Creían entonces que era una desgracia ser mujeres… Resentidas con las mujeres porque no querían dejar de serlo y resentidas con los hombres porque no las dejaban ser como ellos, las “feministas”, la inmensa mayoría de las feministas del mundo en cuanto me es conocido, constituían una rara especie de mujeres… ¡que no me pareció nunca mujer! Y yo no me sentía muy dispuesta a parecerme a ellas.” (El paso de lo sublime a lo ridículo, La razón de mi vida, 1952).
Para finalizar este breve racconto, expondremos sus disimiles ideas acerca de la espiritualidad.
Como De Beauvoir sostuvo en su autobiografía:
“(…) La consecuencia fue que me acostumbré a considerar que mi vida intelectual –encarnada por mi padre– y mi vida espiritual – encarnada por mi madre– eran dos terrenos radicalmente heterogéneos, entre los cuales no podía producirse ninguna interferencia. La santidad pertenecía a otro orden que la inteligencia; y las cosas humanas –cultura, negocios, política, usos y costumbres– nada tenían que ver con la religión. Así relegué a Dios fuera del mundo, lo que debía influir profundamente en mi futura evolución.” (extraído de “Memorias de una joven formal”, 1959)
Entendiendo a las verdades de este mundo como un producto ajeno a la realidad espiritual. Caso contrario de lo que entendía Evita sobre la relación entre la materia y el espíritu:
“Yo creo firmemente que, en verdad, existe una fuerza desconocida que prepara a los hombres y a las mujeres para el cumplimiento de la misión particular que cada uno debe realizar.
Si esa fuerza es maravillosamente divina o ha sido puesta por Dios en la naturaleza de la sociedad o del alma humana, yo no lo sé ni pretendo averiguarlo, pero creo que existe y que nos conduce sin forzarnos con tal que nosotros no le neguemos nuestra generosidad.
Lo indudable es que esta solución espiritual es también más fecunda que a otra del azar: el que se cree hijo de la suerte no se siente obligado a nada, puesto que el azar no tiene personalidad ni puede tener exigencias de ninguna clase: pero el que sabe hijo de un Destino o de la Providencia o de una fuerza desconocida pero de un origen superior a su vida y a su naturaleza, tiene que sentirse responsable de la misión que le ha sido encomendada.”
Poner en palabras de sus propias protagonistas los hechos de la historia y sus pensamientos políticos, sociales y religiosos, contribuye a desterrar ideas pregonadas de sectores políticos que desean llevar agua para sus molinos. Así en palabras de cada una se exponen los aspectos centrales de sus respectivas matrices de pensamiento. Sin duda dos personajes que han trazado a fuego la historia del S. XX en Occidente, pero que queda en la conciencia individual de cada lector sacar sus propias conclusiones. Como rezaba una antigua consigna, “Sapere aude”.

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14 septiembre, 2018|Columnas de Opinion|0 Comments
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