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Julio Cobos y la «125»: «La gente entendió que mi voto fue porque estaba en riesgo la paz social»

Mi voto es no positivo», dijo Julio Cobos en la madrugada del 17 de julio de 2008. Con esa frase de extraña construcción gramática, pronunciada cerca de las 5 de la mañana, el entonces vicepresidente de la Nación tuvo que desempatar la votación en el Senado sobre la resolución 125, que imponía derechos de exportación móviles a las exportaciones de granos.

Se cumplen hoy 12 años de aquel momento histórico y en NCN (Noticias Congreso Nacional) dialogamos en exclusivo con quien es actualmente Senador Nacional y acaso actor sobresaliente de aquel episodio que duró cuatro intensos meses de protestas continuas impulsadas por los productores, que incluyeron cortes de rutas y movilizaciones masivas en Rosario y Buenos Aires, ese día quedó derogada la medida.

“Que la historia me juzgue” sentenció Cobos, aquella madrugada, en su prólogo al voto final y acaso esa es la primera reflexión que intenta desglosar “creo que la historia me ha juzgado bien, por lo que uno transita en la calle, por el testimonio que uno recibe de la ciudadanía y el respaldo que he tenido en las elecciones tanto como Diputado Nacional o Senador” recuerda que “aquella era una situación que se originó por un conflicto innecesario y estaba en riesgo la paz social, entonces no había mucho que pensar, para tener que definir la situación en favor al establecimiento de esa paz que corría peligro” y asegura que “primó la racionalidad y la sensatez” en su decisión.

Si uno repasa el video de aquel momento muchos de los integrantes de aquella escena política hoy se encuentran aún activos, pero acaso enarbolando banderas disimiles a la de entonces.  Uno de los ejemplos más paradigmáticos es, quizás, lo sucedido con Miguel Ángel Pichetto, en el presente uno de los referentes opositores de Juntos por el Cambio y antes Jefe del Bloque K, quien en declaraciones había tildado, en un claro pase de factura, de “oportunismo político” a los peronistas díscolos y sus propios aliados. A la distancia, Cobos, analiza aquello y refiere que “esas declaraciones se interpretaron porque estaba todo aún muy caliente, difícil de reflexionar, había pasiones de por medio” y asegura que, tiempo después, el propio Pichetto le confesó que lo dicho fue porque “respondía a instrucciones que recibía del Poder Ejecutivo y no por lo que realmente sentía”.

En esta línea entiende que ser “leal” al oficialismo de entonces le costó a muchos recelos en sus provincias “actitudes como las de él (Pichetto) lo hicieron inmolar con sus votantes, convengamos que a partir de ahí le costó mucho recomponer la relación con su provincia”.

Uno de los referentes del sector agrario de aquel 2008 fue el actual senador nacional por Entre Ríos, Alfredo de Angeli, quien sostuvo en una reciente entrevista que “en aquel entonces, nos gobernaba la soberbia, el odio y el autoritarismo ya no había otro camino», el funcionario mendocino deja al libre albedrío ponerle “los adjetivos que surgen desde la interpretación individual” a la gestión de Cristina Fernández en la presidencia, no obstante, desde su pensar, afirma que a aquel gobierno “le costaba dar marcha atrás, aun reconociendo que se había equivocado. Para ellos repensar, recalcular una decisión era sinónimo de debilidad. No estaba en su esquema del modelo de construcción de poder”.  Relata que la idea era “tener siempre un adversario delante, más que un adversario un enemigo y no retroceder en la toma de decisiones”.

La reciente iniciativa del Gobierno Nacional, en la que se barajó la posibilidad de intervenir la cerealera Vicentín, es un caso que muchos han utilizado como reflejo de aquel litigio por la “125” como se lo denominó, Cobos entiende que “son dos temas distintos, lo que sucede es que está vinculado parte del Agro, y por eso hay solidaridad de toda la gente de campo” a diferencia de lo que sucedió con el caso de las Retenciones reconoce que “éste Gobierno acusó rápidamente recibo de que era desfachatada la decisión y ha retrocedido, se intentará buscar otro tipo de salvataje”.

La Pandemia y el aislamiento social no es un tema menor y por eso, el actual Senador, hace su análisis del momento en que atraviesa el país y el mundo “es muy buena la actitud de responsabilidad, sobre todo Institucional, que implica el trabajo en conjunto que están realizando el Presidente, los Gobernadores y el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires” añade que “es muy fácil criticar cuando uno no está en el Ejecutivo, pero lo cierto es que cuando uno ve a países que pasaron por esto y toman medidas de retroceso por el rebrote, no es fácil adjetivar el resultado de las decisiones” y concluye que “es correcto que lo hagan consultando a todos el personal de la salud para después poder tomar las decisiones políticas, donde se compensara el asesoramiento sanitario con el estado y la necesidad de la gente, de su ansiedad, de las ganas trabajar, de habilitar la economía”.

Sobre el final, Cobos, ahondó sobre la actualidad y minimizó los dichos del diputado nacional y titular de la UCR, Alfredo Cornejo, quien había opinado que Mendoza puede separarse de Argentina y ser una nación independiente: “Nosotros formamos parte de un país y estamos orgullosos de la historia que trazó Mendoza” confiesa y entiende que “las declaraciones son en el contexto de requerir una visión de un país más federal, donde cada provincia reciba lo que tenga que recibir, de manera Institucional, y no estar mendigando a la Nación los recursos” recalcando que “nos sentimos orgullosos de ser Argentinos y amamos nuestra provincia, nuestra visión es contribuir a la unidad del país que tanto queremos».

Para NCN por Juan José Postararo

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