El senador nacional por Juntos Somos Río Negro, Alberto Weretilneck, presentó un proyecto de Ley de Legalidad y Sustentabilidad de la Deuda Externa Argentina, para evitar que el país vuelva a caer en ciclos de sobreendeudamiento.

La deuda pública heredada es uno de los grandes escollos que enfrentamos. Por eso proponemos limitar la facultad del Poder Ejecutivo Nacional para comprometer el presente y futuro del país, estableciendo un control por parte del Congreso, que deberá autorizar futuros endeudamientos con mayoría agravada de ambas cámaras”.
Las operaciones de crédito público no podrán realizarse sin autorización del Congreso, mediante una ley especial cuya sanción requerirá la mayoría de las 2/3 partes de la totalidad de la Cámara de Diputados y de Senadores. Establece también, que no sea tratado junto al Presupuesto Anual en una sesión maratónica, sino con un amplio debate por tratarse de decisiones que luego afectarán a las futuras generaciones.
Nuestro país está enfrentando una deuda pública récord en monto y concentración temporal de vencimientos. Presentamos un proyecto que está en consonancia con lo que expusimos en la sesión extraordinaria donde debatimos el proyecto de Sostenibilidad de la Deuda Pública Externa. La idea central es contar con una herramienta jurídica, republicana y democrática que limite la facultad del Poder Ejecutivo Nacional para comprometer el Patrimonio del Estado Nacional, el presente y el futuro de nuestro país, nuestra Soberanía Nacional y la Sustentabilidad del Estado”, explicó el exgobernador rionegrino.
Básicamente se propone que la toma de más deuda externa sea evaluada a conciencia por el Poder Ejecutivo en conjunto con el Poder Legislativo y sea votada por mayorías especiales en el Congreso.
Se requiere por un lado que la evaluación de la necesidad de la toma de esta deuda pública no sea efectuada en sesiones maratónicas donde se tratan miles de otros temas con poco espacio de discusión. Tampoco que se trate en una ley ómnibus o en la ley anual de presupuesto ya que una decisión tan crucial, con implicancias tan graves, merece un amplio debate, puesto que no se trata de meros problemas de naturaleza comercial, sino que estamos frente a temas de índole pública que comprometen facultades de imperio del Estado.
Nuestra Constitución establece para ciertos supuestos de interés institucional una mayoría especial. Necesitamos blindar legal y políticamente estas decisiones que luego afectarán a las futuras generaciones. Por eso requerimos que no sea una simple mayoría de los presentes -obtenido ya el quórum-, la mayoría que decida sobre una cuestión tan delicada”.
El proyecto establece que la toma de deuda no podrá tratarse conjuntamente con la ley de presupuesto, ni con ninguna otra ley ómnibus o ley general. Debe ser tratada en una ley especial al efecto.
La autorización al Congreso debe pedirse con anterioridad a contraer el crédito a contemplarlo en la ley de presupuesto. Es decir, requiere autorización expresa, legal y previa. Esa autorización a su vez será dada por una mayoría agravada. Las dos terceras partes de ambas cámaras. 
Ninguna operación de crédito público que implique prorroga de jurisdicción escapa a este procedimiento, aunque se pretenda tomar con organismos internacionales de los que la Nación forma parte.
Para poder administrar el país, el Poder Ejecutivo requiere tener la facultad de contar con crédito. Entendemos que la construcción de puentes, escuelas, hospitales y rutas, requiere de financiamiento; y que el crecimiento requiere muchas veces un endeudamiento previo. Lo que debemos considerar como relevante es para qué se contrae deuda, por qué la tomamos y, desde luego, en qué condiciones”, sostuvo.
Finalmente, el senador rionegrino indicó que “el altísimo nivel de endeudamiento que se ha producido en los últimos tiempos no ha redundado en ningún beneficio para nuestra sociedad. La deuda ha sido contraída no en beneficio del pueblo y del Estado, sino contra su interés. Es para que no repitamos un endeudamiento de este tipo que proponemos este proyecto”.