El oficialismo irá en busca de la sanción definitiva del proyecto de ley que busca establecer un marco regulatorio para el financiamiento de los partidos politicos en las campañas electorales. En el inicio, habrá un sentido homenaje al diputado nacional Héctor Olivares.

El bloque de Cambiemos logró avanzar hace unas semanas con el dictamen del proyecto de Ley de financiamiento de los partidos políticos, que entre otras cuestiones habilita a las empresas privadas a realizar aportes y bancariza el sistema y se tratará en Diputados el próximo miércoles 08 de mayo. Sin embargo, hay un tema que, seguramente, no le cayó muy bien a Jaime Durán Barba, que prefiere las redes sociales para posicionar a Cambiemos.

La noticia tampoco será bien vista por los militantes 2.0 ultra K, que dan la batalla diaria en las redes sociales, vía donde es común apreciar la tan famosa grieta argentina. Pero, ¿qué tiene que ver lo anterior con la Ley de Financiamiento Político?, mucho. Y es que ahora, el Congreso incorporó rígidos controles al uso de las redes sociales en la campaña electoral, para así supervisar la inversión de los candidatos y combatir la propagación de noticias falsas mediante los afamados los trolls.

Uno de los puntos principales del proyecto trata de la rendición de cuentas a la Cámara Nacional Electoral. El organismo ordenó la creación de un registro de las cuentas oficiales de redes sociales, sitios de Internet y demás canales digitales de comunicación de los partidos y sus candidatos, que luego justificar su campaña digital. O sea, al día siguiente de presentarse las listas los apoderados de los partidos políticos deberán confirmar los sitios web y los perfiles de redes sociales que son auténticos.

“No se puede dejar de reconocer que en el mundo y también en la Argentina, los cambios tecnológicos determinaron que la sociedad cada vez más se informa de cuestiones políticas a través de las plataformas digitales y redes sociales”, añade el texto que se presentó en Diputados.

Los legisladores aún no han opinado públicamente sobre estas regulaciones, la mayoría seguramente apoya esta iniciativa que busca combatir las noticias falsas, conocidas como las «fake news», la desinformación, la información manipulada o la engañosa, todo esto, si tiene como propósito causar daño a un candidato o lograr algún rédito político de otro candidato.

En esa línea, senadores del peronismo incluyeron en la ley financiamiento dos artículos para darle carácter legal a la acordada de la Cámara Nacional Electoral del año pasado, que persiguió 2 fines: concienciar a la ciudadanía de que muchas noticias publicadas en las redes sociales son inventadas y blanquear el dinero que mueve este mercado durante las campañas políticas.

En la discusión en particular del proyecto, los senadores facultaron a la Cámara Electoral a reglamentar esa rendición, suficiente para que atendieran el teléfono Facebook y Google, que otros años sólo respondían consultas oficiales por correspondencia.

Qué dice el texto:

“A esta altura de los acontecimientos, seriamos muy ilusos si realmente creemos que esa producción y transmisión de una información deliberadamente falsa es producida y distribuida por personas aisladas sin una organización detrás. Estas prácticas organizadas requieren de mucha financiación, de consultoras expertas en comunicación y de la complicidad de las grandes empresas de comunicación digital; ya que el contenido falso se propaga rápidamente a través de Facebook, servicios de mensajería como WhatsApp, en plataformas como Twitter, Instagram y en buscadores como Google y demás herramientas de propagación masiva”, sostiene el texto.

Y agrega: “Justamente para reproducirlos con velocidad y eficacia se desarrollan a través de trolls y bots. Ya los políticos, los periodistas, la sociedad y hasta la justicia reconoce la existencia de los denominados ‘trolls’ que actúan en coordinación para amplificar informaciones falsas de políticos”.

Whatsapp con «vía libre»

Aunque la Ley de financiamiento político incorporó rígidos controles al uso de las redes sociales en la campaña electoral, no todas las compañías de Internet serán tan fáciles de regular.

Y es que lejos de la actitud de Facebook y Google, que están dispuestos a colaborar referente a las regulaciones, desde Twitter fueron más cautelosos y en Whatsapp resistieron cualquier auditoría, es decir, Whatsapp tiene hasta el momento, vía libre para hacer campaña electoral.

Por qué será más difícil, porque los emisarios de la empresa de chat alegaron que no es una cuestión de mala disposición para la iniciativa que busca avanzar el Congreso, sino que alegan no poder leer los mensajes porque están encriptados y sólo están dispuestos a controlar los flujos.

Un secreto a voces sobre el uso de uno de los chats y vías de comunicación más populares y masivos del mundo, es el que exige Cambiemos a sus afiliados. Marcos Peña instruye a los candidatos de Cambiemos a hacer campaña por Whatsapp, con reenviados masivos en forma grupal.

En ese sentido, Whatsapp ha sido una herramienta fundamental en campañas políticas del mundo. Un caso cercano fue el triunfo del presidente de Brasil Jair Bolsonaro, a la que los medios locales y encuestas le atribuyen el triunfo a la campaña que realizaron a través del canal de mensajería.

Referente a Twitter, sus directivos parecen ser un poco más renuentes y ante las primeras consultas de la justicia argentina advirtieron que no podrán presentar información financiera y que si los controles se endurecen podría estar en riesgo la libertad de expresión.

En esa línea, la ley de financiamiento electoral, cuyo eje principal era blanquear los gastos electorales y habilitar el aporte privado, avanzó en sentido de la legislación europea al derivar un 60% de los fondos públicos destinados a publicidad a los medios de comunicación con producción propia El Gobierno se resistió a esta medida, pero finalmente tuvo que ceder.

¿Y ahora? Durán Barba se lamenta:

Referente a estas nuevas sanciones que tendrá la Ley de Financiamiento Político, en la Casa Rosada se las ingenian para ver cómo avanzar en su campaña electoral que, con Jaime Durán Barba a la cabeza, tiene a las redes sociales y a los trolls como protagonistas.

Por ejemplo, el año pasado, en plena presentación del jefe de gabinete Marcos Peña en la Cámara de Diputados, la legisladora del Frente Renovador, Graciela Camaño, mostró un informe donde denunció el “Troll-center” que utiliza Cambiemos en las redes sociales.

Según expuso Camaño, este equipo digital está ideado para amedrentar a los opositores a través de las redes sociales.

“Esto existe, esto es. Esto también es realidad, son las armas sucias de la política las que deberíamos comprometernos a no usar”, aseveró la diputada mirando fijamente a Peña en el recinto. El jefe de gabinete, como en otras ocasiones, prefirió eludir el tema.

«Desde que Cambiemos es PRO existe la pretensión de reaccionar ante las críticas, instalar temas, hashtags e imágenes utilizando redes sociales. El aspecto menos fair play incluye el uso de trolls, bots y fakes«, pudo leerse en las primeras páginas de ese informe. En esa dirección, remarca la operatoria que utiliza el “Troll-center” de Cambiemos: atacar a quien critique al gobierno.

El informe presentado por Camaño se encarga de señalar quiénes están detrás de este equipo digital. Octavio Paulise, militante de Cambiemos, es el encargado de construir los denominados “fakes”: falsas identidades virtuales que hacen las veces de ciudadanos comunes y corrientes.

El informe del informe del Frente Renovador acusa como responsables del armado de este equipo de trolls y fake newa a: Lucho Bugallo, asesor de la diputada porteña y del bloque Coalición Cívica en temas de agroindustria y economías regionales en la Cámara de Diputados; Carlos Correa Arias es asesor de la Coalición Cívica, especialmente vinculado con Mariana Zuvic, mano derecha de Elisa Carrió; Nazareno Etchepare es abogado de Carrió y un operador muy vinculado con la oposición venezolana. A esa triada, se le suman Mariana Torres y Marcelo Moran, ambos trabajando en su momento para Patricia Bullrich.

Sin embargo, el informe se encarga de destacar que es el propio Marcos Peña el cerebro del denominado “gabinete en las sombras”. De acuerdo con el documento, Peña comanda al menos “cuatro grandes estructuras creadas por funcionarios en campaña, que ahora le responden desde que son financiadas por el gobierno nacional”.

Cuánto gasta Cambiemos en Trolls según el informe: el presupuesto es cercano a los 200 millones de pesos.

Militantes ultra K también se lamentan:

No solo desde Cambiemos deben estar preocupados por la medida, y es que los militanres ultra K y probablemente ayudados por Trolls, posicionan a diario etiquetas en las redes sociales para desprestigiar a funcionarios del Gobierno nacional, con especial énfasis en el propio presidente de la nación Mauricio Macri y la diputada Elisa Carrió.

Por ejemplo, uno de los últimos hashtag (palabra con mayor número de menciones en las redes sociales) fue: #sacaladelbanco, esto, como consecuencia de la decisión del Banco Central de elevar el tope de tenencias de Leliq por parte de los bancos desde el 65% de los depósitos con los que cuenta al 100%, sumado al contexto de crisis económica generalizada a partir de la suba del dólar, la pobreza y la inflación.

Aunque parezca mentira, a través de las redes sociales que estallaron con ese hashtag en materia económica, genera grandes temores en los ahorristas.

Usuarios de la red social Twitter, en su mayoría vinculados al kirchnerismo posicionaron en minutos este «consejo» financiero como trending topic, vaticinando los peores pronósticos para el rumbo económico del país, especialmente intentando instalar la posibilidad de que se instaure un nuevo «corralito».

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