El oficialismo trabaja contrareloj para lograr los «números» y aprobar el Proyecto que amplía la CSJ

La Sesión especial de Senado, convocada en la tarde de ayer miércoles para la jornada de hoy supone un clima de tensión inevitable. La Justicia, desde hace ya un par de años, y el debate sobre esta en cuanto a independencia, eficacia, Causa Nisman,  Lawfare y demás, ha estado en los “primeros renglones” de la agenda política.

El debate se encrudeció en los últimos meses producto del Juicio que enfrenta la propia Cristina Fernández quien, en su defensa, apunta directamente con el actuar de los fiscales.

La “grieta” tiene una longitud extrema cuando, en la mesa, se plasma el tema del Poder Judicial en la Argentina. Unos y otros miran desde sus respectivos espacios y opinan conforme a sus conveniencias del momento. En consecuencia, el debate en recinto de la ampliación de los miembros del tribunal supremo no escapa a la regla.

La oposición, tal como adelantó NCN, ya avisó que permitirá los números para que dé inicio la sesión en el recinto de la Cámara Alta, pero se retiraría para evitar debatir el Proyecto. El Frente de Todos trabaja a destajo y contrarreloj para lograr concesos que le permitan el tratamiento de la iniciativa.

A estas horas se sabe que existe un cambio sustancial por parte del oficialismo en este sentido: de elevar a 25 los miembros de las Corte (tal como reza el Proyecto original) habrían acordado reducir ese número a 15, a requisitoria de algunos legisladores aliados del FdT como condición sine qua non para poder dar el visto bueno.

De ese modo, el interbloque mayoritario se aseguraría no solo el quórum, sino también la mayoría necesaria para sancionar el proyecto y enviarlo en revisión a la Cámara de Diputados.

El proyecto establece además que el Senado deberá prestar acuerdo a otros 21 integrantes propuestos por el Poder Ejecutivo, tal como lo establece la Constitución Nacional, respetando la designación de los actuales cuatro miembros: Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz.

El primer artículo del texto, no obstante, anuncia que en una futura «ley especial» se definirá «el modo de organización y funcionamiento» del Supremo Tribunal.

La idea es que esa «ley especial», cuyo proyecto aún no fue presentado, establezca ciertas pautas como la división en salas, la integración por regiones y demás objetivos, se explicó.

El proyecto original, presentado por los jefes de la bancada del FdT, José Mayans y Anabel Fernández Sagasti, tuvo algunos cambios, como el de asegurar la paridad de género entre los postulantes a integrar la Corte.

En ese sentido, se buscará el mecanismo por el cual se envíe una cuaterna de candidatos al Poder Ejecutivo (dos hombres y dos mujeres) para que el Presidente de la Nación, haciendo uso de sus facultades constitucionales, eleve los postulantes al Senado.

El proyecto fue dictaminado a fines de junio, luego de que siete gobernadores del oficialismo se hicieron presentes en el Salón Illia del Senado para expresar su apoyo a la medida que ellos, junto con otros nueve mandatarios, le habían presentado al presidente Alberto Fernández a principios de mayo.

Sin embargo, el Frente de Todos no pudo juntar el número necesario de legisladores para aprobar la norma.

Con sus aliados, el interbloque mayoritario juntará 38 integrantes, aunque hoy no será de la partida el misionero Maurice Closs, quien permanecerá en su provincia por problemas de salud.

Aliados

Uno de los tres senadores a los que apuntan los cambios es el oficialista Adolfo Rodríguez Saá, quien se resiste a acompañar el proyecto tal cual está. En el debate de mañana defenderá su propia iniciativa. De todas maneras, el exgobernador dará quórum en el recinto.

Es probable que si las autoridades de la bancada aceptan alguna de sus propuestas, el puntano no se desmarque de sus compañeros y levante la mano al momento de la votación.

Otro senador clave en la sesión de mañana será el rionegrino Alberto Weretilneck, aliado clave del oficialismo. En su caso, al igual que Rodríguez Saá, dará quórum y defenderá su propio proyecto, que propone ampliar de 5 a 16 los miembros del Máximo Tribunal.

De todas formas, si el oficialismo le concede establecer un criterio de regionalización para la elección de los postulantes, el rionegrino acompañe el texto. Es que, además de proponer la paridad de género, el exgobernador defiende que el cuerpo tenga una composición federal.

El tercer voto es el de una senadora que el oficialismo considera prácticamente una aliada, Clara Vega. La riojana presentó dos proyecto de ley, uno para subir a 9 el número de integrantes del máximo tribunal y otro a 16. Ambos con perspectiva de género.

Con los cambios, el oficialismo podría sumar el voto de la riojana.

En más de una oportunidad, la excambiemita fue la llave que le habilitó al oficialismo avanzar en una cámara en la que, desde las elecciones del año pasado, perdió la mayoría. El Frente de Todos confía en que la sesión de mañana no será la excepción.

La bancada oficialista da por descontado que la misionera Magdalena Solari Quintana votará en tándem con el Frente de Todos. La gran duda es si la aliada del Frente de Todos podrá trasladarse hasta la Ciudad de Buenos Aires. Es que el aeropuerto de Misiones permanece cerrado.

Por fuera, al oficialismo al Frente de Todos le queda un monobloque más donde buscar votos. El de la schiarettista Alejandra Vigo, que rechaza la iniciativa. Es más, mañana tampoco daría quórum.

¿Y en Diputados?

Más allá de la media sanción que reciba mañana, las chances de que el proyecto avance en la Cámara de Diputados son escasas. Y, si a eso se le suman los acuerdos que se requieren en el Senado para aprobar los pliegos de cualquier cortesano, las posibilidades de que el Máximo Tribunal se concrete son nulas.

Es probable que en Diputados el proyecto tenga el mismo destino que el resto de los proyectos judiciales impulsados por el cristinismo. Entre ellos, la «Reforma Judicial», la modificación del Consejo de la Magistratura y los cambios en la Ley Orgánica del Ministerio Público y Fiscal.

En la Cámara que hoy preside Cecilia Moreu el Frente de Todos no cuenta con el mismo abanico de aliados para alcanzar los votos suficientes para convertir en ley los proyectos de corte judicial.